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jueves, 11 de febrero de 2016

Las fuentes de Breaking Bad


No suelo ser muy pródigo en mis conversaciones con otros profesores de mi centro, raramente tengo algo que decir. No me suelen interesar demasiado sus puntos de vista por diversas razones, tal vez porque son cuadriculados, poco imaginativos, estereotipados, escasamente desafiantes, pero confieso que hay una profesora de música con quien gozo conversando sobre distintos y distantes temas que tienen relación con la enseñanza, la literatura, la vida, la filosofía, las novedades que compartimos. Últimamente le he hecho partícipe sobre mi experimento, con alumnos de tercero de ESO, de inmersión en la literatura de Franz Kafka. Le paso relatos que he fotocopiado para mis alumnos y luego los comentamos, sorprendiéndonos de nuestras respectivas reflexiones. Hoy hemos tenido ocasión de charlar durante la hora del patio en su aula de música. El último día se había rebelado contra un relato fundamental de Kafka, La condena, que le había descolocado totalmente. Aseguró que no volvería a leer a Kafka. Hoy ha matizado su afirmación y  nos hemos sumergido en el extraño humor del autor austrohúngaro. Un humor que se capta o no se capta. Yo soy muy malo para percibir el humor común, casi he sospechado que no tengo sentido del humor, pero Kafka es delirantemente divertido. No busco interpretarlo en absoluto. Me da igual lo que puedan significar sus relatos. Solo los leo literalmente y me dejo llevar por su lógica que tiene una coherencia impresionante. Y ahí está el humor. No hay que rebuscar. Todo es parte de un universo con leyes distintas a los universos convencionales y uno no deja de sorprenderse por la poderosísima imaginación y humor de Kafka.

Un descubrimiento que hemos hecho Patro y yo es que la serie que a los dos nos entusiasma, Breaking Bad, está inspirada totalmente en el humor kafkiano. Si alguien nos lee ahora y ha visto la oscura serie de Vince Gigillan, puede advertir en su lógica una concatenación de circunstancias y humor que tienen su origen en el mundo de Kafka. Estoy leyendo El castillo y viendo la temporada tres de Breaking Bad y ello se me aparece como transparente. Hay de hecho un episodio que se titula así precisamente, Kafkiano, desvelando explícitamente las fuentes literarias de la misma. Y además yo tengo un gran parecido con Walter White el profesor de Química que fabrica metaanfetamina para dejar un buen futuro a su familia. Piensen la serie y lean a Kafka y lo verán con nitidez.

Pero ¿de hecho no es kafkiano igualmente que yo sumerja a mis alumnos de catorce años en un baño de literatura compleja en lugar de darles libritos sencillos para estimularles los valores solidarios, la igualdad de género, el antirracismo, etc? Una alumna ayer me decía que no entendía el humor de Kafka, "que era muy profundo" para ella. Lo decía una de las alumnas más kafkianas que he visto nunca. Su nivel de sofisticación mental es divertidísimo. En cada promoción hay alumnos frikis, algo así como extraños, alumnos que no tienen patrones fáciles de interpretación. Alumnos con mundos interiores complicados, que se proyectan con extrañeza en el mundo exterior. Alumnos y alumnas que ocupan buena parte de su tiempo en reflexiones sobre su propia identidad y que no acaban de concordar con el grupo. Hay bastantes. El grupo actúa como aglomerante y en él se diluyen las diferencias de modo que los estereotipos sociales empiezan a penetrar en ellos  para hacerlos todos homogéneos. La pedagogía democrática quiere hacer conscientes a todos los alumnos de su identidad y dignidad, pero utiliza mecanismos estereotipados para lograrlo y cae en la promoción de una sociedad adocenada y vulgar. La clave de una sociedad no son los ciudadanos que responden fácilmente a los esquemas integradores y son todos iguales con leves diferencias. No, radicalmente no. En la diferenciación profunda, en la extrañeza, en los outsiders hay verdadera dinamita creativa y creadora pero se los educa democráticamente en la igualdad, en los modelos creados por una sociedad de los mass media, en las buenas intenciones, en las motivaciones de los libros de autoayuda, en la suma de banalidades más patéticas que puedan existir. Estamos produciendo individuos en serie, que irán de compras, de bares, se manifestarán políticamente creyendo en la lógica de sus creencias, serán de un club de fútbol hasta la muerte, no leerán o leerán muy poco y fundamentalmente estupideces, serán individuos masa y no lo sabrán creyendo ser originales...

¿Qué es lo que intento? Ahondar en sus diferencias, hacerles conscientes de sus abismos interiores contemplando la extrañeza de Kafka y otros autores verdaderamente literarios. Llevarles de la simplicidad a la complejidad para que esta alumbre lo que de verdadero hay en su ser. Solo la literatura, la verdadera literatura (o el arte auténtico en general) puede hacer de detonante y abrir brechas profundas que no pueden ser restañadas por los mass media. Kafka abre puertas a un universo que no es el habitual, un universo que nadie ha podido desentrañar ni interpretar porque es imposible. El adolescente de catorce años que lo contempla puede decir simplemente ¡vaya tontería! ¡Este hombre estaba loco! ¡Qué raro que era! Pero no dejará de sentirse atraído por algo que no le dan los profesores, sus padres o sus amigos o las aplicaciones tecnológicas que utilice. Muchos no lo captarán por inservible pero otros verán reflejado – a modo de espejo- algo de su mundo interior que también es extraño por más que el sistema arrolle para hacerlo convencional y explicable.

¿Quiere decir que la pedagogía que utilizo en parte es para sacar al friki que muchos llevan dentro sin saberlo antes de que sea aplastado? Puede ser, hoy me lo preguntaba con Patro a la hora del patio. Una clase es un lugar altamente interesante. Se puede convertir en un lugar donde la gente piense y sienta. Y saber que muchos profesores solo quieren que sus alumnos repitan lo que han explicado y cómo se lo han explicado...


Nuestro próximo punto de cala será Julio Cortázar, un kafkiano de lujo.

36 comentarios :

  1. "Breaking bad" es la serie favorita de mi hijo, y la mía. Hemos visto y disfrutado todas sus temporadas. Es verdad que muchas de sus situaciones absurdas, inesperadas, atribuidas completamente al azar, son kafkianas; y que tu parecido con el profe de química también lo es :))
    Creo sinceramente que vas por el buen camino, ¡si leo algo más sobre literatura adaptada, literatura comprometida o políticamente correcta, LIJ de poca o nula calidad pero que aborda temas de moda,... gritaré!! No quiero intermediarios (tipo Jordi Sierra i Fabra) que presuponen que el alumnado no podrá acceder a la gran literatura, ¡para eso está el profesor, como es el caso!
    A lo que pretendes hacer con ellos, yo lo llamo "sacudir el árbol". ¡Démosles una buena sacudida fuera de su zona de confort!

    Saber que tu próximo "abordaje" será Cortázar me devuelve la fe en la humanidad :)

    Pax tecum

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  2. ¡Tienes una etiqueta para ANFETAMINAS, jajajajaja!!!

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    1. Si quieres leer algo sorprendente de mi relación con Cortázar, lee tres posts del 6, 8 y 12 de febrero de 2009. Verás que mi conexión con él no es reciente. Solo te diré que una vez me detuvo la policía por homenajearle. Allí lo cuento.

      Y sí, no había reparado en ello, es cierto. El otro día en un capítulo totalmente kafkiano de Breaking Bad que recordarás, La mosca, (Kafka sentía fascinación por los animales pequeños), me di cuenta de que nos parecíamos mucho físicamente. No lo había observado. La calva, la perilla, las gafas, el estar como cabras ... je je je.

      Me doy cuenta de todo lo que se puede hacer con unos alumnos que conectes y es fascinante. Es mi último año pero no estoy nada cansado. Me siento tan imaginativo como si acabará de empezar, más si no. Cada clase me planteo pasármelo bien. No hay límites. Lo importante es que lo que hagas sea realmente significativo.

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    2. Leídas tus tres entradas sobre Cortázar...

      Al leer tu "Acción poética" me he visto transportada por un momento al famoso paso de peatones de los Beatles y a la Revolución de los claveles :))
      No sé si pensaste en ello mientras ideabas tu plan, pero eso no importa, la mente creativa hace eso: partir de lo que hay, refundirlo, darle nuevos significados... Plas, plas, plas!!!

      El último año de trabajo marca mucho, puedes estar seguro. Se junta el "esto se acaba", con la experiencia acumulada y las ganas (casi no confesadas a uno/a mismo/a) de continuar porque intuyes que ahora sí sabes lo que estás haciendo...
      En tu blog hay pruebas de ello casi cada día.
      Un admirado saludo/abrazo.

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    3. Sin embargo, en lo que he visto en mi instituto, el último año no es especialmente significativo sino para mantener una especie de sonrisa bobalicona de felicidad ante el fin de las clases y los madrugones. Y la mayoría de las personas que he visto no han intentado en los últimos años renovarse, experimentar, revolucionar. No, el último año parece que es de entrega y resignación. Para mí es un año de confirmación de lo que he sido siempre que las circunstancias no me lo han impedido. He sufrido mucho por ello. Un profesor rompedor e innovador en su ADN. No es mérito, no, es lo único que sé hacer. Me viene de serie. Como en el relato El artista del hambre de Kafka, el ayunador no tiene especial mérito por sus ayunos prolongados, no merece ninguna admiración, no, y la razón es que no le gusta ningún alimento. Así yo, hago por fin ahora lo que empecé haciendo en mi primera clase. Creo que tiene coherencia. A pesar de una década larga de ominoso hundimiento anímico y profesional en que me dolían hasta las raíces de los cabellos cuando entraba en clase.

      Hoy les he propuesto un nuevo reto a mis alumnos. Creo que es genial, pero tengo que refinarlo para que sea un éxito. La propuesta se llama ODRADEK, pero ya lo contaré en un post siguiente.

      Un abrazo, compañera.

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  3. Estás fomentando su pensamiento crítico, lo que deberían hacer todos los profes pero pocos se atreven o a pocos les apetece o importa. Como en "El club de los poetas muertos"...
    Cortázar va a ser explosivo.

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    1. El club de los poetas muertos es una película que detesto por varias razones. Aunque en su momento cuando la estrenaron, me emocionó. Pero el hecho de que el colegio de la película sea de élite económica me lleva a un terreno totalmente distinto del ambiente en que estoy que es todo lo contrario y eso me enorgullece. Keating hace fuegos artificiales para deslumbrar a sus alumnos a los que seduce manipulándolos emocionalmente. Se convierte en un líder al que admiran. Y nada hay tan manipulable como el sentimiento de admiración. Hay otras películas más honestas, menos hollywoodianas que esta. Pero reconozco que en un principio me atrajo. Yo me voy pronto ya. Pero el contacto con la literatura ya lo habrán sentido, espero. Que sean sus propios mundos los que estallen. Pero sí, es verdad, los profesores en general son muy poco audaces y escasamente imaginativos.

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    2. Podrías citar algunas de esas películas más honestas? Gracias.

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    3. m, te dejo un enlace a más de ochenta películas de profesores y alumnos para que tengas una visión completa del género. En primer lugar está la archiconocida El club de los poetas muertos, pero luego hay decenas y decenas más. A mí me atrae mucho El profesor, El milagro de Ana Sullivan, La clase, El club de los emperadores ... pero hay muchas más: LAS MEJORES PELÍCULAS SOBRE EDUCACIÓN.

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    4. Muchas gracias. Me he emocionado viendo un enlace de un profe que viene de Argelia o algo así. Me pregunto si me dedico a la enseñanza porque tengo que trabajar y ha sido el medio que, por casualidad, he encontrado, por qué me emociono con las películas, por qué ocupo mi tiempo libre en ello? Durante años, cuando estaba sentada al otro lado del pupitre, fui crítica siempre con mis profesores, y valoraba los buenos. Yo nunca quise ser profe pero si lo era querría parecerme a algunos de ellos, en cambio, yo soy todo lo contrario. Y tengo que asumirlo. Es un placer leerte, siempre, gracias.

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  4. No sé si yo afirmaría su ascendencia kafkiana, pero con lo que sí estoy de acuerdo es con la calidad de esta serie.

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    1. No sé si hay una definición nítida de qué es exactamente kafkiano, pero su influencia -directa o indirecta- es innegable en la literatura desde el momenot en que su obra fue conocida internacionalmente. Su lógica, su coherencia, su humor, ha permeado buena parte de nuestra forma de ver la realidad. Para mí, lector obsesivo en estos momentos de Kafka y de todo lo que tiene que ver con él, y espectador de la serie de Breaking Bad, se me impone como una evidencia que capto por analogía e intuición. Pero, claro, no sé de Vicent Gilligan demasiado. Tal vez tenga que investigar más sus referencias literarias. Lo intentaré.

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    2. Lo pongo aquí porque no puedo en el principal.

      Joder, ¡quién hubiera hecho 3º de la ESO dado de esa manera... !

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    3. Pedro Ojeda, te dejo una referencia a una entrevista a Vicen Gilligan donde reconoce su inspiración de Kafka, Shelley y Walt Whitman. El artículo es sobre sus raíces literarias VICEN GILLIGAN Y FRANZ KAFKA

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  5. Creo que yo leí la Metamorfosis precisamente a los 14 años o por ahí rondaba. El libro estaba por casa, era de mi padre, junto con otro, que si no recuerdo mal es La Condena o la Máquina de tortura. Este último me llamó mucho la atención, pues en él se explicaba detalladamente una máquina de matar y lo ojeaba de vez en cuando con curiosidad… Aunque por algún motivo decidí que lo leería más adelante. Aún no lo hice.
    Leer a Kafka cuando estás acostumbrado a pensar de manera racional y lógica, cuando las cosas son lo que son y nada más puede resultar chocante. Pero si te sueltas y te sumerges en la lectura puede ser muy divertida e interesante. ¡Lo que hubiera disfrutado en mis años de instituto con un profesor como tú! Igual hasta hubiera terminado estudiando humanidades en la universidad.
    Salgo de la época de exámenes sedienta de literatura, antes de que los números acaben devorándome por dentro, y es un placer volver a leerte. Puede que retome a Kafka.

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    1. El relato a que te refieres sobre la máquina de matar se titula En la colonia penitenciaria. La condena es un relato que trata de la relación de Georg Bendemann con su padre anciano y que puede revelar algo de la biografía de Franz Kafka.

      El choque con Kafka les sume en la perplejidad, es algo curioso. Por supuesto que hay alumnos que no conectan o que no perciben el interés, pero supongo que esto es inevitable. Pasaría con cualquier tema. Se puede decir que Kafka les parece muy extraño pero que a bastantes les atrae su mundo.

      Yo estoy leyendo ahora El castillo, una obra de 1922. Él murió en 1924. Ya estaba muy enfermo de tuberculosis. Es una novela que tiene cuatrocientas páginas. Tal vez empezar revisitando los relatos. Te recomiendo El artista del hambre, En la colonia penitenciaria (que ya has leído), La condena, Once hijos, El médico rural, Preocupaciones de un padre de familia (sobre este les voy a hacer trabajar seriamente).... Los relatos cortos muestran ya la potencia de su imaginación y de su mundo.

      En tu mar de números devorándote recuerda que tienes a un buen poeta, Joan Margarit, que es ingeniero, creo, y que ha publicado estupendos libro de poesía, mucho mejores que ese poeta pasteloso que es Martí i Pol.

      ;-)

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  6. Breaking Bad me gusta mucho, aunque tengo una frustración con ella. No pude acabar la serie, creo que acabe la segunda temporada. A mi mujer le daba mucha pena la historia y no quería que la pusiese mientras estaba ella. Así que la miraba los días que ella se quedaba dormida en el sofá. Veía un capítulo y luego la despertaba para irnos a la cama. Pero al final me cansé de no tener continuidad y lo deje.

    No se si los personajes o los guiones de la serie son kafkianos. De todas formas creo que el tema del uso de las cosas que son kafkianas esta demasiado extendido, al final todo es kafkiano, como si kafka fuese el inventor de todo lo trágico y absurdo.

    Me alegro de que pases a Cortazar, sinceramente estoy convencido de que a tus alumnos les gustará más Cortazar que Kafka.

    Kafka igual es más para los 50, cuando uno está ya asqueado de la vida. Cortazar es más para los 20, cuando uno tiene que enamorarse de la Maga, descubrir la música de Charlie Parker y atragantarse con conejitos blancos que invaden nuestras salas.

    Un abrazo.

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    1. Yo voy por la tercera temporada de Breaking Bad. Cada noche veo un episodio. Mi lectura simultánea de Kafka y el visionado de la serie me han expuesto a coincidencias estructurales y temáticas evidentes. Vicen Gigillan es un serio conocedor de Kafka. De hecho la serie lo toma como fundamental referente. No lo digo yo. Lo dice él, pero antes de saber que lo decía, yo ya lo había intuido. Kafka no es trágico ni absurdo. Esto es una idea superficial. Kafka es cómico y extraordinariamente coherente en su lógica. No hay nada tan divertido como leer un texto de Kafka, sobre todo si no pretendes interpretarlo. No digo que su vida no fuera dolorosa y que én no sintiera una intensa insignificancia, como si fuera un insecto. Sí, es verdad. pero gozó de la vida. Era tierno y delicado. Era divertido aunque sus historias son crueles y dolorosas, es cierto. Pero el final trágico de muchos de sus relatos no son fruto de asco ante la vida. A kafka le fascinaba la vida. No hay amargura ninguna en sus relatos. Es un juego con una lógica distinta lo que no quiere decir que sea absurda. Sus relatos son un desafío a la inteligencia. Un estímulo de la creatividad. Hoy hemos preguntado a un alumno marroquí al que tu conoces porque has visto fotos de él. Es Yassin, un muchacho al que expulsé el otro día por su jugueteo en clase. Es muy inteligente. Le hemos preguntado que qué le parecía Kafka a la hora del patio. Estábamos un profesor de Visual y Plástica y yo. Ha contestado pensándolo seriamente: Es un escritor muy extraño, pero me atrae su mundo. Esta es la impresión que tienen bastantes alumnos, no digo todos, eso es imposible, pero Kafka es un reto intelectual de primer orden. Les desconcierta. No es absurdo, repito. No hay nada de absurdo en Kafka. Yo he llegado a Kafka a los cincuenta es cierto, pero porque nadie me lo enseñó a los catorce.

      Y algo tengo que decir aunque me duela. Ha envejecido más Julio Cortázar que Franz Kafka. La Maga me enamoró a mis veintidós años, pero es una novela de circunstancias, de una época muy concreta, que responde a inquietudes de los años sesenta, pero que no son actuales. Leí en su tiempo Rayuela seis o siete veces. Cuando intenté volver a ella recientemente, se me cayó de las manos. Sus relatos han soportado mejor el paso del tiempo, y es con ellos con los que quiero introducirles a Cortázar. Kafka es actual, rabiosamente contemporáneo. Breaking Bad es una expresión clara, no porque sea absurda, que no lo es, de que Kafka sigue vivo. No has visto la serie entera. Pero advierte que Walter White sufre a lo largo de la serie una transformación o una metamorfosis como Gregorio Samsa. De hombre pacífico, respetuoso de la ley, profesor sensato, padre de familia, se va a ir convirtiendo en alguien profundamente malvado y corrupto. Es el personaje que más miente a lo largo de la obra. Miente a todo el mundo.

      Y Cortázar creó un mundo demasiado rosa, con cronopios, sin maldad, sin oscuridad. Demasiado ingenuo. Kafka es también oscuro, corresponde mucho más al mundo en que estamos.

      Leer a Kafka de manera intensiva te hace pensar mucho. Y el lector se da cuenta de que estamos ante una literatura muy fresca y a la vez muy profunda.

      Un abrazo.

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    2. Je, je, una de las acepciones que hace la Rae de kafkiano es la siguiente: Dicho de una situación: Absurda, angustiosa.

      No se yo quien te critique kafka, ya te he dicho que no lo he leído, y ahora que voy para los 50, y estoy asqueado de la vida, me veo preparado para afrontarlo.

      A los 20, y por voluntad propia, porque era un joven con propensión a la lectura, y que había leído muchísimo, intente leer la metamorfosis y ni lo entendí ni me atrajo. Pero es que, además, creo recordar que a ti paso exactamente lo mismo.

      Tu lo has dicho, a los 20 años te enamoró la maga y leiste Rayuela 7 veces. A mí paso lo mismo, aunque solo lo leí dos veces. A día de hoy con 50 te parece pasado de época, como si fuese algo que en los 60 o 70 encajaba y ahora no. Yo personalmente creo no es eso, es que Cortazar es para los 20 a nuestros 50 ya nos estamos para Magas ni para flipar con el Jazz, ya estamos de vuelta.

      Pero bueno, por la reacción de tus alumnos lo verás.

      En uno de esos ejercicios tuyos pregúntales a tus alumnos que les ha gustado más, a ver que te cuentan.

      Un abrazo Joselu.

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    3. Las definiciones de diccionario no tienen por qué reflejar con certeza algo que es enormemente complejo y difícil de delimitar. El diccionario da las acepciones populares y comunes de una palabra, y en ese sentido puede ser que sea cierto que se entiende por kafkiano algo absurdo y angustioso. Sin embargo, estoy inmerso en su biografía, en sus cartas a sus amantes, en sus relatos, en libros que recogen testimonios de quienes lo conocieron y no es así realmente. Que contradice la lógica convencional eso es cierto. Que sea angustioso, yo no lo percibo así, tal vez una lectura superficial pueda dar esa impresión, pero no creo que sea lo más significativo.

      Yo no estoy de vuelta, José Antonio, todavía estoy de ida y quiero estarlo mucho más tiempo. He tenido temporadas malas, pero ahora no es así. Me hace una enorme ilusión ser combativo y transmitírselo a mis alumnos ese ansia de saber, de conocer, de crear. Soy escéptico en política y en materia religiosa. Son ámbitos en que prefiero evadirme de opinar demasiado. Pero en terreno artístico me devora la pasión.

      Yo encontré a la Maga. Llevo veintisiete años con ella.

      Y Horacio Oliveira era un cretino.

      Llueve. Acabo de volver del cine. Hemos ido a ver Carol. Una película de amor entre mujeres.

      No es amargura ni estar resabiado lo que me lleva a Kafka. No. Y veo el silencio que hay en clase cuando leemos un relato suyo. Les intriga. Voy a montar una exposición kafkiana en mi instituto. Lo contaré en el blog.

      Un abrazo ;-)

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  7. Cuánta razón tienes. Y parece mentira que hoy los profesores sigan as mismas pautas de hace cuarenta y cincuenta años: educar a los jóvenes a imagen y semejanza de un patrón concebido como el ideal. Eso que describes ya ocurría en mi (nuestras?) época. Salvo honrosas excepciones, no era bien visto sobresalir de entre el grupo homogéneo. Todos debían ser y pensar igual. A todos nos inculcaron los mismos principios.
    Pero en este caso podríamos argumentar que era una época de dictadura. Pero aquella época abrió paso a una nueva y lo que me parece increíble es que se siga educando a los chavales en base a los mismos principios estereotipados, algo más "modernizados" pero que no estimulan la originalidad. Eso lo vi cuando mis hijas estudiaban y, por lo que cuentas, no ha cambiado sustancialmente. Es una pena.
    Un abrazo.

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    1. Yo nunca me he identificado con las corrientes pedagógicas que han inspirado las reformas educativas de los últimos veinticinco años. Pienso que un adolescente es un muchacho al que cabe provocar, retar, someter a un desafío intelectual de primer orden. Sin embargo, se les ha tomado por incapaces mentales y se les ha dado una pedagogía restrictiva del pensamiento libre, aunque se proclamara enfáticamente que era para promoverlo. No es cierto. Los criterios democráticos al uso, basados en la idea de igualdad y horizontalidad, no resuelven ni dan salida al magma interno que bulle en la adolescencia al que se aplasta en nombre de la corrección política. Todo es luz en la nueva pedagogía y no se alienta el abordaje de las zonas oscuras del ser humano y de la psique social así como el inconsciente colectivo y las causas irracionales e instintivas del ser. Esto supone una alienación de las capas más profundas de los individuos a los que se toma únicamente como receptores sociales de los valores al uso y que parecen consensuados por los políticos y la estúpida pedagogía horizontalista de raíz roma y mediocre. Se los enseña a ser iguales y también se pregona que diferentes, pero desde aspectos puramente estéticos y superficiales. Solo el arte, y dentro de este la literatura, es capaz de dinamitar los límites impuestos por esta concepción social, pedagógica y política absolutamente limitadoras.

      Un abrazo.

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  8. Mi hijo de diecisiete es un fanático seguidor de esta serie. Estoy segura de que le habría encantado que alguien lo ayudara a descubrir la impronta kafkiana en ella.

    Besos, Joselu.

    Fer

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    1. Todavía me quedan dos temporadas y algo más. Veo cada noche un episodio. Es mi momento de relajación del día. Es curioso porque entre mis alumnos no hay seguidores de esta serie. Y pensaba que tenía un público más adulto. Que la vea tu hijo es indicativo de que no es así. ¿No te has animado a verla?

      Besos, Fer.

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  9. A mí me encantó en su momento, Joselu. Es una de las mejores series que he visto. Ya no es solo el personaje, es la forma de contar la historia y sorprenderte en cada capítulo. Yo la conocí por mi hijo y me enganchó enseguida.

    Había oído de la conexión con Watl Whitman. Leí incluso que un estudiante universitario había hecho una tesis doctoral sobre esta relación, lo que muestra el interés que despierta cuando la ves. Tengo que decir que no ví con el mismo interés la parte final, no me enganchó igual, de hecho, ahora mismo no me acuerdo de cómo termina.

    Que disfrutes lo que te queda.

    Un abrazo.

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    1. No he entendido la conexión con Whitman de igual forma que la que tiene con Kafka me es transparente. Tengo que investigar sobre ello. Me gusta que las series y las películas tengan raíces literarias. Les dan dimensión y profundidad. Es una magnífica serie. Hace dos meses que estoy abonado a Netflix y no estoy nada descontento. Tener esta serie es un lujo. Lástima que no esté Juego de Tronos ni Mad men.

      Un abrazo, Angie.

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  10. Pues nunca había oído esa serie...y no conozco esa obra de Kafka...La serie no la vere (imagino), pero el libro si lo leere..

    Un saludo

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    1. Kafka es un mundo muy extraño. Tienes que irte metiendo poco a poco. Primero sus relatos cortos, teniendo tiempo para digerirlos. El artista del hambre, La condena, En la colonia penitenciaria, Discurso para una academia, Reflexiones de un padre de familia... Si te interesa, La metamorfosis. Kafka permanece joven a pesar de que murió casi hace un siglo. Su obra es rabiosamente actual. Pero a mí me ha llevado una vida de lector llegar a él. He llegado cuando era su momento. Es lo que pasa con la buena literatura.

      Un cordial saludo.

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    2. He leido Metamorfosis y El Proceso y ambos me gustaron, me gustaron mucho, la verdad. Mañana ire al rastro y si puedo comprare algo más de él...
      Un saludo

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    3. Se habla mucho de kafka pero se lo lee poco o muy poco. Es lo mejor que se puede hacer con él.

      Un saludo.

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  11. ¡Hola José Luis! Estoy de nuevo en tu blog. ¡Fascinante lo que dices! Hace un tiempo vi la primera temporada Breacking Bad y me encanto. Aunque me dejó en shock, tal vez por ese humor kafkiano del que hablas.

    ¡Hasta mañana!

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    1. Efectivamente, Walter White sufre una metamorfosis muy profunda como Gregorio Samsa, y el humor es puramente kafkiano. Te animo a ver las otras temporadas. Yo estoy en la tercera.

      Hasta mañana.

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  12. Me declaro seguidor acérrimo de Breaking Bad y de ese profesor que va descubriendo poco a poco las posibilidades de la perversión y del poder. También me gusta la progresiva purtificación espiritual de su alter ego, Jesse Pinkman. El alumno deviene un ser casi angélico mientras el maestro que lo detestaba revela la verdadera naturaleza de la sabiduría cuando se convierte en instrumento de manipulación y dominio.

    Veo que te identificas con Wlater White y en cambio a mi recuerdas a Houellebecq en tu personal lucha contra los males del progresismo, el igualitarismo y la uniformización que crees que genera.
    Es cierto que los modelos progresistas tienden a estimular los valores solidarios, la igualdad de género, el antirracismo en prejuicio de la individual, lo personal y lo creativo pero el problema no está en que esos modelos sean perniciosos.
    Ni mucho menos, el problema es que se imparten con la misma falta de credibilidad con que nos impartían aquella gloriosa Formación del Espíritu Nacional que nos endilgaban en el franquismo. Nadie se creía aquello del Fuero de los Españoles y la importancia de la Familia, el Municipio y el Sindicato. Nadie. Ahora se pretenden difundir los valores éticos de la misma forma.
    Escribía Michel Foucault que no se puede construir una nueva sociedad con los andamiajes de la antigua porque volveremos a caer en los mismos errores. Aquí no cambiará nada mientras el sistema de transmisión de conocimientos no cambie de raíz.
    No, el problema no es que el igualitarismo y todos esos valores sean malos -faltaría más son un millón de veces mejores que el clasismo, la discriminación y la violencia ideológica que soportamos nosotros-, el problema es que nadie o casi nadie, se ha preocupado en cambiar la forma de hacerlos valer a los alumnos con lo cual, y tal como hacíamos nosotros en las postrimerías del franquismo, acaban rechazándolos o aceptándolos de forma artificial.

    Un abrazo

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    1. Yo vivo un sistema en que se aplican dichos valores igualitarios. Ciertamente, hay inclusión de creencias, religiones, orígenes sociales y geográficos. Y eso es bueno. Los muchachos se relacionan de tú a tú con las chicas, aunque sean musulmanes, las diferenciasa religiosas y culturales se armonizan en un sistema que funciona bastante bien. Y sigo diciendo que esto es bueno, pero no es más que una condición para poder ir más allá, no es el único punto de llegada. Tras ese igualitarismo social y cultural debe haber, a mi juicio, una profunda intropección que lleve a ahondar en las diferencias para que asistan al estallido de su mundo interior, su psique que responde a arquetipos inconscientes y colectivos parafraseando a Jung. La literatura es un instrumento valiosísimo para ahondar en el ser humano, no esos libros de autoayuda social y personal que ahora son los textos de obligada lectura para hacernos mejores y bondadosos, solidarios y igualitarios en las relaciones de género. Es importante, claro, pero la literatura, la de verdad, va más allá. Es como comparar un manual de autoayuda por ejemplo: La importancia del ahora con la lectura de un libro de Kafka o de Cortázar.

      Confío en que la literatura abra campos insospechados en nuestra conciencia de seres humanos, pero no esos libritos insulsos que ahora se dan en los institutos.

      En cuanto a Walter White, veo una semejanza física entre él y yo, semejanza de edad, de profesión y asisto fascinado a su evolución a la que me siento próximo. No sé si me identificaré en su evolución posterior. Estoy en la tercera temporada. Con Jesse Pinkman no me identifico casi nada.

      Houellebecq me gusta mucho. Participo en una tertulia literaria con lectores americanos y latinos y recuerdo la incomprensión generalizada hacia Las partículas elementales desde aquel lado del Atlántico. Su antiprogresismo em atrae, es cierto.

      Un abrazo, Krapp.

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  13. Como no conozco esta serie, no hablaré de ella, evidentemente. En su kugar, me saldré por la tangente. Y enlazando con este mundo de imagen, de realidad visual, apuntaré el tema de los dibujos de Kafka, un mundo a descubrir (para quien no lo conozca). Xavi. http://www.creatividadinternacional.com/group/temasdeliteraturaycine/forum/topics/los-dibujos-de-franz-kafka

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    1. Conocía estos dibujos y quería imprimirlos para hacer una exposición sobre Franz Kafka en mi instituto. Son dibujos muy buenos y que revelan buenas maneras expresivas. Hay algún libro que los recoge. Es una parte de Franz Kafka que es muy desconocida. Muchas gracias, Xavi. Ya contaré el proyecto que quiero llevar adelante en mi instituto y que tendrá también en estos dibujos una parte relevante.

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