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viernes, 9 de octubre de 2015

La pedagogía es arte



La llegada del fin de jornada del viernes para un profesor es un momento de repliegue de velas. En su mente resuenan las clases de la mañana y la semana y no es difícil hacer una especie de evaluación emocional por el estado de ánimo que le domina. En la última clase ha cometido un error serio. La planificación y la estrategia de cada clase son esenciales para que funcionen fluidamente. Una conversación familiar ayer sobre el nivel de un ejercicio ha confundido al profesor y ha sobrestimado el de sus alumnos, mayoría de marroquíes, cuyo dominio de la lengua es escaso. Eso ha dilatado el ejercicio y lo ha hecho pesado y cansado. 

Una clase debe ser variada, dinámica, con cambios de ritmo. Las otras clases de tercero de ESO han tenido una buena dosis de emoción. Los alumnos ven en casa los vídeos que ha grabado el profesor, hacen un resumen y contestan a las preguntas insertas en el vídeo. Así, el profesor puede ver antes de entrar en clase quién ha hecho los deberes y quién no. Una aplicación educativa lo permite (Educanon). El nivel de cumplimiento de las tareas es de un 95 por ciento. Solo un alumno, máximo dos, no cumplen con lo estipulado que es ver el vídeo y contestar las preguntas.

La clase comienza. El profesor escribe en la pizarra las tareas para los próximos días, todo cuidadosamente planificado. Y luego comienza una sesión de Kahoot que los alumnos esperan con entusiasmo. Imaginaos a 27 adolescentes con sus ordenadores o sus móviles esperando conectarse con el código que genera Kahoot, acompañado de la música que ya induce la tensión. Son 22 preguntas las que ha diseñado el profesor y que aparecen en la pizarra una detrás de otra. Los chavales han de contestar desde sus dispositivos móviles a una de las cuatro opciones. Dependiendo de la corrección de la respuesta y la velocidad de reacción se crea una lista en que aparecen clasificados. Hay veinte segundos para contestar, pero en diez ya han contestado todos. Son preguntas hoy tipo test sobre el Mester de juglaría, el tema que han visto en casa en el vídeo. La tensión y la emoción es máxima. La lucha entre las chicas es muy apretada. Va variando la clasificación, hasta que llega la pregunta final. Esto dura unos veinte minutos. El resto de la clase es para trabajar sobre mapas mentales. Hoy toca sobre la Lírica tradicional medieval. Han de crear y elaborar en Mindomo un mapa mental sobre el concepto de Lírica tradicional, su historia, sus géneros, las celebraciones en que se daba. Los más aventajados añaden poemillas el mapa mental. La realización de mapas mentales es muy reveladora. Expresa su comprensión del tema pero también su interpretación de las relaciones entre conceptos, las ramas y las subramas que se derivan de los nodos principales. Pueden poner dibujos y fotos, vídeos, cambiar los colores, distribuir gráficamente el mapa mental. No es fácil. Realizar un  mapa mental requiere de orden y capacidad de reconocer las jerarquías de conceptos así como percepción del espacio, claridad visual y compositiva. Y no debe faltar el buen gusto. Como profesor puedo entrar en sus mapas mentales y ver el resultado pero también asistir al proceso de creación en parejas. Hay una función en que puedo ver cómo está hecho el mapa de ideas y las secuencias que lo han conformado.

No tienen apenas papel. Todo lo que hacemos es vía tecnología. Exceptuamos los ejercicios de resumen que hacen cada semana. Han de resumir un texto de cien líneas a diez. Las clases son dinámicas y son de trabajo. El profesor va de grupo en grupo intentándoles orientar. No explica a todo el grupo. Esto ya se da en los vídeos que ven en casa.

Mi teoría es la del aprendizaje en espiral. Llevamos apenas un mes de clases y nos hemos sumergido en la Edad Media y los géneros literarios medievales. Además, a través de otras aplicaciones como Nearpod nos hemos adentrado en la sociedad medieval en todos sus aspectos. No hay apuntes. No hay copia, esa que tan cara les resulta a los profesores. Todo es esencial. Utilizamos la tecnología inteligentemente. La próxima semana les haré un examen de cultura medieval exhaustivo para el que no habrá que estudiar. Quiero ver lo que recuerdan después de esta inmersión a través del juego, la tecnología y los vídeos en casa. No me interesa que estudien. Quiero observar lo que retienen en su cabeza a través de todas las actividades que hemos hecho, unido a la generación de mapas mentales que están llevando a cabo.

Es una intuición, pero espero que su nivel de memorización va a ser muy superior respecto a cualquier otro sistema de trabajo. Hemos utilizado las emociones para aprender. Las emociones y el subrayado de conocimientos sobre los que hemos vuelto desde varias aplicaciones simultáneamente. Una espiral cognitiva. Es otro modo de aprender.

Los veo motivados. Se sienten orgullosos de cumplir las tareas en casa donde ven al profesor hablándoles en la intimidad del hogar. Han de concentrarse intensamente en los vídeos en los que el profesor les hace preguntas sobre lo visto. Han de estar con los cinco sentidos. Ayer había cometido un error en la respuesta de una pregunta sobre el Poema de Mío Cid y rápidamente recibí mensajes sobre el error con un lenguaje sumamente técnico. La mayoría se habían dado cuenta.

Coste humano de esto. Que el profesor ha de ser profesor veinte horas al día al estar permanentemente conectado a las aplicaciones que conforman el sistema tecnológico. El profesor sabe que ha de establecer lazos con sus alumnos. Saber perfectamente quiénes son, cuáles son sus problemas, estimularles, felicitarles, animarles, reconocer sus esfuerzos, sonreírles, darles un apretón en el brazo, dedicarles tiempo, conocer el sistema tecnológico muy complejo para poder resolver cualquier problema que surja. Dominar un montón de aplicaciones educativas, que son prodigiosas, para estimular su trabajo, su comprensión y su avance cognitivo.

Sinceramente, creo que van a aprender mucho más y lo hacen contentos con un grado de implicación y complicidad muy superior a cualquier otra vía. El profesor se desgasta, pero entiende que esto no es ser profesor. Es un arte creativo. La pedagogía es creación intelectual. Como lo puede ser la pintura, la fotografía, el cine, la escritura... En la pedagogía se conjugan todos los niveles de creatividad humana. El profesor así se convierte no en un personaje polivalente a disgusto sino que es un artista. Un artista que goza con la creación y contagia a sus alumnos para participar en una obra colectiva apasionante.


26 comentarios :

  1. Así como te lo has propuesto, planificar ha de ser un desafío para tu creatividad y no una tarea aburrida y rutinaria, como sí lo es cuando sólo se aplica a decidir qué se cubre de un determinado libro de texto y cómo. El hecho de que no haya que tomar apuntes ni estudiar en tus clases debe ser muy bien recibido por tus alumnos. Valoro enormemente tu capacidad de innovar, tu entusiasmo y tu dedicación. Solo recuerda que la planificación es simplemente eso: hacer un plan de trabajo que debe poder ajustarse a aquello que luego sucede en el aula, sin que nos sintamos decepcionados si algo no sale como lo habíamos planificado. Y si eso significa que algunos alumnos tengan la necesidad de volver atrás sobre contenidos que tú imaginabas aprendidos, no debería preocuparte. También es un arte aprender a ceder la tiza, como se decía el siglo pasado. Ese es un axioma revolucionario hasta hoy que me enseñaron en el profesorado, aunque ya no recuerdo de quién es la cita:

    "The confident teacher hands over the chalk."

    También es importante cederle al alumno la libertad de manejarse como crea más conveniente a la hora de abordar el trabajo que le asignas o de prepararse para las evaluaciones. Es también ese un aprendizaje muy valioso en el secundario. Todo un arte, tanto el enseñar como el aprender, concuerdo contigo, Joselu.

    Un beso y que disfrutes de tu merecido descanso del guerrero de fin de semana.

    Fer

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    1. El descanso es a pie de ordenador. Esta noche iré al cine. Es tiempo de vela como don Quijote antes de que lo nombraran burlescamente caballero en la venta. Crear una pedagogía es algo desafiante. Sobre todo si va en dirección opuesta a lo que existe. ¿Riesgos? Evidentes. Espero no romper el jarrón de porcelana china del aprendizaje tradicional. Los conocimientos que difundo son muy tradicionales. Cambia el cómo, el cuando, y el por qué. Pero el qué sigue siendo acorde con la tradición. Ahora me estoy metiendo en un vídeojuego llamado Minecraft para ver si es apropiado para mis alumnos. El problema es que yo no soy muy ducho en vídeo juegos y no me entero de nada. Seguiré investigando. Tal vez necesitaría unas lecciones rápida del juego para el modo supervivencia. La primera noche ha llegado y estoy a la intemperie. Creo que ha sido un desastre. No me va esto de crear mundos nuevos, pero persistiré en ello. Nada hay que sea totalmente imposible. Solo es cuestión de proponérselo.

      No hay evaluaciones. Bueno sí hay evaluaciones pero el medio de prepararlas será radicalmente distinto. Quiero que mis alumnos den lo mejor de sí mismos. Voy a ser exigente, los objetivos son complejos y difíciles, mucho más dificiles que los convencionales, pero van a aprender por exfluencia, sin estudiar, solo practicando, jugando. ¿Qué es algo inaudito? Puede. Ya veremos.

      Un beso.

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  2. Arte y gozosa esclavitud, por lo que leo... Lo que no me parece fácil de conseguir es ese nivel de implicación en la mayoría del profesorado. Por otro lado, y más allá de ser consciente de estar creando "arte pedagógico" (me encanta el concepto..), ¿ya te has planteado que la vida de un ser humano, aunque sea profesor, puede tener otras vías de realización tan o más interesantes que la pedagogía? ¿Qué ocurre, entones, cuando el profesor se somete a esta esclavitud tecnológico y no halla tiempo para "realizarse" en esas otras querencias que configuran su personalidad y su vida cotidiana? Es un tema delicado. Yo confieso que siempre he buscado "tiempo libre", en la profesión, porque no quería reducir mi vida exclusivamente al hecho pedagógico, y estaba convencido de que "necesitaba" hacer otras cosas que nada tuvieran que ver con la profesión o, si no nada, buena parte de las actividades. Ahora que todo ha pasado, que todo es ya pasado, el balance es agridulce y pesan más las desesperaciones que las euforias. Con todo, y aun estando convencido de la utilidad de un método como el que sigues, me parece indispensable introducir alguna corrección para que la novedad no implique la esclavitud total del artista pedagogo, porque lo que en el presente puede parecer una actividad que te llena por completo, en el futuro puede convertirse en triste melancolía por lo que se dejo de hacer, por lo que se sacrificó en aras, sin duda, del bien social. Un tema muy complejo, en efecto.

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    1. Funciono a base de pasiones sucesivas. O tal vez sea una única pasión. La de ser capaz de modificar la realidad, la luz, la escritura, el paisaje interior en contraste con el exterior en las caminatas. Tu arte es la escritura y no te duele dedicarle todo el tiempo a ello. No es una esclavitud sino una realización personal. Tengo ante mí a un centenar de muchachos a los que quiero hacer aprender gozando. Y gozando yo a la vez. Es mi pequeña obra de arte conceptual. No necesito tiempo para otras cosas. En realidad todo lo conecto con esto a modo de sinapsis neuronal. Vivo para ello y no es algo inferior a cualquier otra pasión como la montaña, la espeleología, la pintura, la música, la escritura... Necesito probarme que soy capaz de modificar la realidad de modo convincente. Me gusta que mis alumnos esperen con alegría mi clase. Ese es el desafío. No se trata solo de entretenerlos sino de avanzar con ellos. Hay avances conceptuales muy interesantes en su recorrido. La psiquiatra me aconsejó que no fuera demasiado experimental porque ello podía desencadenar un proceso negativo. Le escuché pero no me servía. Tengo una oportunidad única para demostrar que el pedagogo que fui en otro tiempo sigue vivo: el que es capaz de despertar el arte que se comparte en un proceso de creación modelado por la pasión. Exploro caminos cada vez más audaces. No tengo límites. Sé que me queda un año, a lo sumo dos. No quiero irme sin haber llegado a la cima. Y cuando me vaya, temes que me invada la melancolía. Soy una persona poliédrica. Sin duda hallaré un arte que me represente. La fotografía está en barbecho, esperando un nuevo resurgir. Y no niego que escriba algo. Siempre he envidiado que hubiera personas que en su vida trabajaran en lo que les gustaba, y que trabajar, por laborioso que fuera, les llenara totalmente. Sabes que como profesor he vivido etapas muy oscuras. Tal vez no lo sabes todo, pero fue tiempo de tinieblas y de desolación. Quiero saber adónde puedo llegar, adónde puedo hacer llegar a mis alumnos si comprenden esta pedagogía en espiral. Una pedagogía de la exfluencia, un concepto que me vino un día en que pensaba en unl libro sobre mi experiencia como profesor. No hay esclavitud en quien la vida se revela como arte y su trabajo es una plasmación de la creatividad. Da igual qué se haga. Todo ser humano puede ser artista en algo. No estoy atado a nada. Me siento libre. Me da igual dedicar veinte horas al día a la creación pedagógica. Son cuentas de un proyecto cuántico que me inspira el ansia de conocer. No sufras. En la vida no es lo importante no sufrir, sino no vivir con plena intensidad cuando las olas te llevan a la ola que te está esperando. Hablo con intensidad romántica, pero eso me gusta. Un día me pregunté si yo sería capaz de volver a sentir pasión por algo. Era la noche oscura del alma. Tengo ahora un qué, un porqué y un para qué. Algo que muchos de mis compañeros aburridos no tienen. Ser profesor no es solo un medio de vida razonable. No, es la oportunidad de crear, de ser de nuevo artista. De evocar a los pintores conceptuales de las cuevas de Altamira. De levantarte cada día con la ilusión de ser. ¿Peligro? Tal vez, pero ¿hay algo en la vida que no sea peligroso? ¿Habría de ser un buen burgués que lleva su chaleco impoluto pero es incapaz de hacer algo con sentido? ¿He de esperar la muerte protegiéndome de la vida? Como decía Babette en su famoso festín, el corazón de un artista nunca es pobre. Y hoy este corazón apasionado pasa por las aulas en que mis alumnos viven en ellas experiencias emocionantes que tal vez les marquen. Se aprende con emociones. Y se aprende con lo nuevo. Nada hay más apasionante que aprender. Quiero dar a mis alumnos de un centro de extrema complejidad social los elementos más avanzados de la pedagogía mundial. Y ahí estoy yo. Como un mago, como un demiurgo, que no espera nada a cambio sino la transformaicón del plomo en oro, como los alquimistas. Tal vez sea imposible, tal vez el Grial no exista, pero ¿qué importa si lo sentimos dentro?

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  3. Veo que estás que te sales,,, Y estoy seguro que los alumnos te lo agradecen. Porque si un profesor está así como tú estás, el alumnado responde. ¡Qué duda cabe!. Quiero decirte que yo estoy en un proceso similar al tuyo. He descubiertos las TICs y las estoy introduciendo en clase. Son muchas horas, a lo mejor, demasiadas, pero el resultado es excelente.
    Joselu, una segunda juventud se abre ante nosotros...

    Un fuerte abrazo.

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    1. Lo mejor de todo es que hay apoyo moral por parte de la dirección del centro. Hemos cambiado de director, y, tras trece años de tener a un inepto como tal, ha llegado por fin alguien dialogante y abierto. En un mes y medio ha abierto más caminos que el otro en trece años de organización chusquera.

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  4. Te veo muy entusiasmado con tu reto de este año, Joselu, pero supongo que te cansa un montón preparar tanto material motivador y estar tan activo durante las clases. Te resultará gratificante, sin duda, y tus alumnos lo apreciarán en lo que vale.
    Cuando yo trabajaba llegaba al viernes absolutamente agotada, saturada de clases, recreos, reuniones, tutorías... y, encima, siempre me llevaba trabajo para el fin de semana: o controles para corregir, o preparar clases y trabajos, o buscar información... Era un tiovivo agotador. Me sentía satisfecha por lo que había conseguido, pero cada día me decía que al siguiente lo haría mejor. Si siguiera en activo lo haría igual, supongo. El profesor nunca descansa. Cuando iba a ver una película raro era que no viera en ella alguna relación con mi trabajo. Nadie sabe lo que hay detrás de una clase, las horas que conlleva una sesión docente, por simple que parezca.
    Disfruta del merecido día festivo. Un fuerte abrazo, colega.

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    1. Tengo una habilidad prodigiosa para esquivar la burocracia educativa. Soy tan inútil en ello que no soy por sistema Jefe de Departamento. Son dos compañeras las que se turnan en ello. Yo soy una especie de verso suelto que no combina con la burocracia y la organización del centro. Así que quedo a mi aire y nadie me pide papeles y demás.

      Tienes razón en esa afirmación de que el profesor nunca descansa. Haga lo que haga piensa en su aplicación en el aula. En este momento es agotador, ciertamente, pero no sé de otra cosa a la que dedicar tanto esfuerzo y tanta intensidad. Así que sarna con gusto no pica.

      Un fuerte abrazo, Yolanda.

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  5. Deberías dejar un resquicio, un momento para la piel. Hay libros tan bien editados que no tardas ni un segundo en llevártelos para la cama. Con perfume a aserradero. Que son después como una pequeña eterna fogata de hojas vivas en el estante de la pared. Como una espalda desnuda que abandonas temprano a la que te basta con lanzarle una ojeada para ver pasar tu vida sobre esa piel dormida .Que tus alumnos lo sepan, que hay placer en ello. Que no lo olviden. Díselo cómo tú sabes.

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    1. Mis alumnos tienen relación con los libros, aunque ignoro el grado de intimidad que tienen con ellos. A veces les facilito el archivo en pdf por si no pueden comprarlo. Hay precios que para ellos son inasequibles, aunque sean ocho euros. Desde luego prefiero que los tengan en papel. Personalmente tengo miles de libros en papel que llenan mi casa. Sin embargo, me he incorporado a la lectura digital con el iPad y no siento ya ningún tipo de sensualidad con el libro físico que no tenga con mi dispositivo. Los libros han formado parte esencial de mi vida, pero he mutado y ya no lo son en su soporte tradicional. He de reconocer que soy un enamorado de las nuevas tecnologías que me absorben por completo. Y más en el otoño en que no salgo a caminar. Empiezo en primavera con asiduidad. Mucho me temo que estoy inmerso más en universos virtuales que reales. Me admira, como te he dicho, tu fidelidad a las cosas, a la piel, a las nubes, al cuero, a los árboles... Supongo que es una evolución la que me ha llevado aquí. Me encuentro más cómodo, lo veo más acogedor. Parece terrible lo que digo pero es así. Alguna vez me he planteado escribir haikus, como te dije, pero veo que presto poca atención a las sombras, a las hojas, a los pájaros. Más al interior de los seres humanos. Eso sí me interesa. Observar el interior.

      No sé si olvidarán mis alumnos que existe la piel. Yo no podré enseñárselo. Tal vez tendrías que venir aquí para hacerlo tú. Hablarles de la materia. Leerles tus poemas. Caminar con ellos descalzos por el prado, beber agua de la fuente, sentir el viento en las mejillas. Pienso en esto y veo que muchos vivimos en realidades virtuales en que esto no existe. No creo que sea mejor ni peor. Incide en el alejamiento progresivo de la naturaleza comenzado hace siglos.

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  6. Muy bien redactado y definido, esta claro que todo lo que enseñas y a la vez explicas, motiva al resto de los que te leen y aprenden. Ante todo me gustaria hacerte una pregunta, dices que vas de grupo en grupo para orientarles, pero que es lo que haces cuando hay un alumno/a que le es difícil encontrar un grupo con el que hacer cualquier actividad y sobretodo que sea aceptada por los demás, es que yo tuve "antaño" una alumna en la ESO que le costaba encontrar un grupo con el que hacer una actividad y todos los compañeros/as estaban en contra de ella y la solían recibir a regañadientes, eso a ella le daba vergüenza y era casi un milagro para ella cuando había alguna vez que la aceptaban para ir con ellos o ellas sin ella decir nada ni pedirlo

    Por eso de ahí mi pregunta: que haces tu ante semejante situación, de que haya un alumno/a que siempre no encuentra un grupo de compañeros/as para realizar una actividad mandada por ti?

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  7. Perdón quise decir que tenia una compañera, no un alumna

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    1. Es una situación muy real la que comentas. Programo el ejercicio de modo que sea por parejas. Siempre hay quien me dice que si pueden ser tres para no dejar descolgada a una tercera alumna, que queda sola. No puedo hacer nada al respecto. Si permito tres en el programa, me temo que haya quien no haga nada. Pienso que es operativa la pareja en este tipo de ejercicios. No tengo solución para ello. Sé que hay alumnos que quedan solos. No sé cómo lo viven. A algunos no parece importarles. Pero habrá otros u otras que lo pasarán mal o que tendrán que unirse a quien no querían. No veo solución a esto, pero es muy real.

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  8. Cada vez se necesita más lo que dices: una clase son varias cosas, una dinámica de acciones distintas pero que tengan un "argumento" a lo largo del curso. No hay otra.

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    1. El profesor pone el argumento y los alummos generan la realidad. Esta es una ley que no tiene excepción.

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  9. ¡Hola! Tengo una duda de un examen que me atormenta un poco, ¿me la propias resolver?
    ¿Seria correcto lo siguiente? Hay varias posibilidades, pero me gustaría saber si esta serviría.

    Esta lista de indicadores se ha dividido en cinco grupos: por lujo (ordenador, sillones de piel, televisión), por comodidad (reposabrazos y almohadas individuales), y por rendimiento (velocidad y caballos).

    Millones de gracias por atenderme.

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  10. Oye, que muchas gracias por las ideas de aplicaciones. Te leo regularmente, y además de aprender sobre el proceso de enseñanza, aprendo un montón sobre apps. Me estoy replanteando cómo dar Inglés sin recurrir a los métodos tradicionales (y bastante poco eficientes como podemos ver) y me está ayudando esto que haces. Gracias!

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    1. Hay otras Apps muy interesantes. Te recomiendo vivamente Kubbu si eres del área lingüística aunque es adaptable a cualquier otra área. Admite gratuitamente quince ejercicios (que se pueden borrar) y treinta alumnos. La versión de pago (no muy cara) admite hasta 200 alumnos y 100 ejercicios. Miratela porque es muy interesante.

      Como tablero generador de "tormenta de ideas" tienes a PADLET que es genial para desarrollar un tema.

      Si eres de historia, son interesantes las líneas del tiempo. Tienes una muy interesante. Te haces pasar como alumno y es gratuita: TIMEGLIDER.

      NEARPOD es interesantísima para compartir online lo que ves en tu pantalla de ordenador con las de tus alumnos y plantearles tests, quizzs, y otras pruebas. Para eso es necesario que dispongan de portátiles.

      SOCRATIVE es una alternativa seria a Kahoot si no quieres que tus alumnos se exciten tanto. A mí me gusta más, pero a ellos les mola más Kahoot.

      Seguimos, hay muchas apps muy interesantes.

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    2. Muchas gracias!

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    3. Hola
      Una duda rápida: los de Kahoot te mandan algún email con algo de información sobre los alumnos alguna vez o no? Te mandan algún email en absoluto además del email de bienvenida si desactivas las opciones de que te manden emails cuando otros profesores usan tu kahoot o le dan a me gusta? Lo pregunto porque estoy pensando en hacer una cuenta con un trash mail pero me lo pienso más si va a haber algo de información de los alumnos que pueda ir a ese trashmail. Pero si toda la información de los alumnos se queda en el servidor de kahoot de cualquier modo, y nunca sale de ahí, vía email, entonces es una opción.

      Por cierto, da bastante la vida leer cosas de gente que no pasa de todo y no procura hacer el mínimo esfuerzo.

      Mil gracias (por las dos cosas)

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    4. No, no me mandan ningún tipo de emails. Yo dudo que otros profesores utilicen mis kahoot. Están pensados para un tipo de ejercicio que solo mis alumnos pueden seguir dado que la información se la he dado yo por medio de un vídeo. No veo problema que haya información de su puntuación. Ni siquiera me lo he planteado. Hago Kahoots cuatro veces por semana (en dos cursos) y no pienso que nadie esté interesado en esos rankings de quién gana y quién queda en segundo o decimoséptimo lugar. No entiendo que esa información salga de allí. Yo no tendría ningún problema respecto a eso.

      Un cordial saludo.

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    5. Bueno, símplemente es su información personal, y yo como profesora quiero tomar las decisiones que afecten en la menor medida posible a su privacidad. Igual ellos ahora no son conscientes de que eso sea importante, pero lo es. Y un trashmail es público, y los emails enviados a esa dirección están en abierto o sea que no está protegido por los servidores de quienes sean, y esa información sería completamente pública. En realidad a mí me tira un poco para atrás el problema de la privacidad para usar aplicaciones, así que trato de que les afecte, a ellos y a mí lo menos posible.

      Muchas gracias por la información. Muy útil.

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    6. Ya lo conocerás, supongo: https://edpuzzle.com :)

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  11. El jueves me llamó un amigo y compañero de informática para que entrase en su clase. Yo estaba de guardia y ya sabes que las guardias para mí son motivo de reflexiones muy ricas, así que allí estaba yo. Me dijo que había empezado a trastear con Kahoot y que me iba a enseñar de manera práctica su funcionamiento; para ello usaríamos de conejillos de indias a los alumnos de bachiller que estaban en su clase. En un momento activó el test y se pusieron a competir como locos. Fue una demostración divertida y muy ilustrativa de la gamificación aplicada al aula. El problema, para mí, es que requiere mucho trabajo detrás y no sé si a la larga seguirá siendo efectivo o pasará como con los primeros interactivos, aquellos jclic o hotpotatoes que han pasado a la historia.

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    1. Tienes razón en algo fundamental. Hay mucho trabajo detrás. Muchísimo. Lo estoy experimentando claramente. Utilizar Kahoot con sentido es tremendamente complejo y laborioso.

      En cuanto a si pasará como las aplicaciones que mencionas, pues probablemente sí. Yo empecé con los blogs en 2006 con mis alumnos y entonces resultaba algo lleno de emoción que los maravillaba. Tiempo después los blogs de aula dejaron de tener ese magnetismo y creo sinceramente que ya no son la herramienta más atractiva para ellos. En este terreno, el de las novedades, el proceso es implacable. Hubo un tiempo que un Power Point era alucinante. En cuanto se difundieron y todo el mundo hizo Power Points dejaron de ser estimulantes. Con el Kahoot sucederá lo mismo hasta que sea sustituido por otra herramienta. En mis clases de Tercero lo utilizo dos veces por semana. Hay expectación ciertamente, pero no sé cómo acabará el curso. Poco a poco deja de ser novedad. Representa la gamificación en el aula pero también estimula su competitividad, esa que pareces desechar cuando hablas de diluir las notas. Ellos quieren ganar y que eso sea una calificación firme y yo lo utilizo así, como una calificación, matizada pero real.

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