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martes, 11 de octubre de 2011

África: solidaridad y contradicciones.



Me enorgullezco de mantener una comunicación cordial con exalumnos de distintas promociones que han ido jalonando mi vida docente. Con ellos debato, discuto, intercambio, dialogo... Uno de ellos es David B. Fue alumno mío hace dieciocho años. Ya está en la treintena bien entrada. Nos seguimos en facebook, un instrumento útil para mantener una relación fluida.

Nuestro reciente intercambio de puntos de vista vino a establecerse a propósito de nuestra influencia como occidentales en pueblos o sociedades africanas o aborígenes (amazónicas, australianas, asiáticas...) Yo planteaba la necesidad de hacer accesibles "tabletas" o medios tecnológicos a pueblos y sociedades hundidas en la pobreza y en la corrupción de sus gobernantes, en el sentido de que representaban una ventana abierta al resto del planeta. Me contestó David B. Éstas son sus palabras.

Te aseguro, que una ventana abierta a un mundo que no es el tuyo, lo que hace es distorsionar más si cabe la percepción para aquellas personas.

No podemos tratar de meter a todos los que no están como nosotros en nuestro mundo.
No creo que un indígena de la Amazonia sea más infeliz que nosotros por no tener acceso a Garcilaso, Shakespeare, New York Times, etc.

Era increíble la percepción que tenían del mundo los habitantes de un poblado en el desierto subsahariano donde por supuesto gastaron ahorros para tener TV y parabólica... hace más mal que bien, te lo aseguro.

La ayuda a paises con problemas (y ojo porque no podemos ser quienes dictaminemos qué son problemas) se ha de hacer de otra manera, se les ha de ayudar a que caminen solos hacia el mundo que ellos quieren (un mundo libre y con acceso a necesidades básicas). No se trata de que vengan al nuestro, ni de convertirlos en borregos, ni en seres de una sociedad "avanzada" como la nuestra (de la cual me avergüenzo).

Me reconocí en estas palabras. Representaban al Joselu de hace unos años en que empecé a sumergirme en la cultura africana a través de la literatura, el arte y la sociología. Consideraba a las sociedades africanas como hermosas en sí mismas y que habían sido devastadas por la perniciosa influencia del hombre occidental que las había esclavizado y había destrozado sus bases humanas de armonía y equilibrio con la naturaleza. Pretendía un status de excepción para estas sociedades que se mantendrían -en mi deseo- al margen de la acción depredadora del hombre occidental (o asiático). Anhelaba que pudieran mantener su pureza y su aislamiento respecto a nuestros valores viviendo en sus tradiciones con códigos propios y leyendas llenas de riqueza existencial. No podía admitir que aquellos mundos plenos de belleza tuvieran que someterse a la homogeneización televisiva y banal del hombre "avanzado".

Hoy soy partidario de que África debe entrar en la modernidad, porque es la única manera de luchar contra las dictaduras y la injusticia que atenazan a estas sociedades tan frágiles (y hermosas). La pobreza no es digna ni bella. La pobreza va unida a la explotación, a la tristeza, a la guerra, a la corrupción. No me sirve que haya muchísimos africanos que vivan resignados en su aplastamiento. Deben -deberían- rebelarse contra las dictaduras, contra las tradiciones degradantes, contra su retraso tecnológico en un mundo que, nos guste o no, es global. Hay historiadores como Ferrán Iniesta de la Universidad de Barcelona que sienten igual que David, que África es el Planeta Negro y que su máximo valor es su negativa a entrar en la modernidad, en su anclaje en la tradición preindustrial... Durante un tiempo simpaticé con estas ideas que me llevaban a África como un continente maravilloso si era capaz de mantenerse al margen de la modernidad.

Pero ¿cómo mantenerse al margen de la modernidad si la mayor parte de sus países son cleptocracias en manos de dictadores sanguinarios, si sus divisiones tribales les llevan a enfrentamientos terribles, si viven sumidos en la pobreza más triste, si sus recursos están en manos de compañías occidentales y venden sus tierras mejores al capital chino? África está perdida si no es capaz de incorporarse a la modernidad, aunque no me guste y prefiera un África ancestral y legendaria antes de la llegada del hombre blanco e islámico.

De sobras sé que el hombre africano tiene un potencial maravilloso, que es capaz de sonreír y bailar en medio de la desolación, que puede enriquecer nuestro mundo sumido en el pesimismo mientras que él tiene un modo de ver las cosas que induce al optimismo y la alegría vital.

Pero no, es bueno y necesario que, junto a montones de proyectos de desarrollo que se puedan implementar, se incorporen a la tecnología, que llegue a sus escuelas, que conozcan al resto del mundo, que éste se comunique con ellos, que se los tenga en cuenta. No debemos dejarlos al margen de la revolución que está viviendo el planeta. Forman parte de él. Del mismo modo que no les podemos negar la medicina occidental (vacunas, antibióticos, combinados anti Sida...), no podemos ni debemos pensar que pueden vivir fuera del mundo, aunque no suponga que despreciemos el suyo propio. África debe modernizarse (aunque nos pese y sintamos vergüenza de nuestro mundo, que también).

Dejo un vídeo muy interesante en portada sobre la relación entre una escuela de Malí y otra catalana de Gavá. 

27 comentarios :

  1. Interesante reflexión que viene de mil reflexiones más, me gusta.
    Kapucinski decía que en el Sáhara de nada le servía haber leído a Spinoza y Kant... pero se refería a la supervivencia.
    La tecnología, lo hemos visto, ha derrocado dictadores (no en el África subsahariana); pero es verdad que el África negra le ha echado la culpa a Occidente de sus males (para desviar la atención, como todos los dictadores y populistas. Sin embargo, bien sabes que hace ya 50 años que políticamente Europa se fue de allí y dejó una clase intelectual muy bien preparada que se ha ido al exilio después de una oleada de golpes de estado y asesinatos.
    Es verdad que Occidente hoy en día utiliz aun doble lenguaje (por una parte manda dinero a través de canales oficiales y ONGD y por otra parte no perdona deuda externa, proteccionismo feroz, subvención de bienes en Europa cuya producción es muchísimo más cara o especulación en Chicago con el trigo...). Pero son ellos quienes venden las tierras a países para que éstos cultiven...
    Pienso, en síntesis, que el problema no es tanto nuestro como de "ellos". La tecnología, quizá, les pondría en igualdad de condiciones para darse cuenta que ahí afuera se puede respirar "libertad"...

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  2. El mundo desarrollado siempre ha tratado a África como una fuente de recursos, y hoy sigue siendo solo eso. La modernización de África supondría a la larga quedarse sin la gallina de los huevos de oro. Además, está el negocio de armas, uno de los más lucrativos de Occidente.

    Triste, muy triste que unos intenten ayudar a mejorar infraestructuras y hacer progresar a la población, mientras otros se llenan las manos de dólares, impidiendo esa modernización y condenando a miles de habitantes al hambre y un futuro miserable.

    Aún así, si no existiera voluntad solidaria, aún sería peor.

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  3. Miremos hacia África como miremos, siempre lo hacemos desde arriba. Podemos intercambiar África por la clase obrera y estamos en las mismas. ¿Quiénes somos nosotros ni de qué autoridad intelectual o moral estamos revestidos para saber qué es lo mejor para los demás? Se peca de paternalismo, que es el peor de los pecados. Me muevo en la onda de Joselu: demos "toda" la información y que decidan, después, en cociencia y estudio. Después, alla ellos..., o nosotros...

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  4. Suponer románticamente que no podemos ni debemos corromper el espíritu salvaje y libre de un pueblo, que además se desangra y muere de hambre, es tan absurdo como intentar mantener a una persona permanentemente en la infancia por muy mágica y preciosa que nos parezca.

    Todo pueblo merece poder decidir sobre su propio destino libremente, pero usando el mismo ejemplo de antes, suponer que un niño puede valerse por si mismo y dejarle a su libre albedrío por respeto a su libertad, es condenarlo directamente o a la muerte física o a la moral o a las dos a un tiempo. Lo mismo ocurre con África y todos los llamados países subdesarrollados. Sin ayuda y apoyo, no podrán salir de su miseria y nosotros los del primer mundo, indirectamente la sufriremos tal cual sucede, porque seremos el refugio que busquen en su huida.

    Nos guste o no, primer, segundo y décimo mundo vamos de la mano... o nos entra en la cabeza esto o la cosa seguirá tal cual va... ellos muriéndose de hambre allí y nosotros cerrando las puertas aquí para que no nos invadan...y lo harán, si sus condiciones no mejoran lo seguirán haciendo... a su mágico mundo hace décadas y décadas que lo hemos volado por los aires ¿qué les queda? sumarse como sea al nuestro...mejor si conseguimos que sea sin desplazarse, de otra forma.. su éxodo seguirá y la sangre jamás dejará de correr, allí, aquí y en todas partes.



    Me temo que son malos tiempos para la lírica africana, muy malos :-)
    ... Malos tiempos para todos, desgraciadamente.


    Un beso grande querido JOSELU.

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  5. Una sociedad está equilibrada si permite a sus miembros más jóvenes alcanzar la mayor parte de sus expectativas vitales, entre las cuales la más destacada sería vivir dignamente hasta el día de la muerte.

    En muchos pueblos del Amazonas no se requiere tecnología para ello.

    Em nuchos lugares de África bastaría con la concesión de pastoreos suficientes y el permiso para la caza de subsistencia para no necesitar para nada la tecnología informática y las redes sociales.

    Ahora bien, para facilitar la libertad de expresión y revindicación es más que necesaria allá donde esa falta de libertad exista.

    En cualquier otro caso sería contraproducente por la gran cantidad de necesidades nuevas que crearía lo que harí aumentar geométricamente el nivel de expectativas vitales no alcanzadas. Por ello es probable que un bereber tenga más posibilidades de ser feliz con una pequeña ayuda en su pueblo que en un barrio dormitorio de Cornellà.

    Saludos,

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  6. Y es un orgullo para mí poder decir que soy lo que soy, hablo como hablo, pienso como pienso y tengo el prisma del mundo que tengo gracias a ti, maestro. ¡Siéntete culpable!!!

    Por el tema que abordamos, yo no abogo por dejar a la mano de dios (sí, en minúscula)a ese continente tan rico (y no precisamente en dinero o recursos naturales a explotar), abogo por ayudar y dotar a toda esa gente de medios para que puedan tener el conocimiento social que les lleve a la libertad, a la democracia, a aprender a sobrevivir con y del entorno de una manera coherente.
    Y no creo que ese proceso pase por dotarles de nuestra tecnología (y menos viendo lo que ha hecho con nuestra sociedad). En el video que has "linkado" vemos una escuela como pocas veces veremos en Africa, por lo que, la propuesta que lanzas, realmente es poco viable en todo el continente. De poco le serviría una tableta a un nómada del desierto en Marruecos. Y ojo que hablo de Marruecos, peores serían los casos en lugares más pobres y con menos recursos del planeta.
    La tecnología ha hecho bien... hasta cierto punto. En cambio, admiro y envidio comunidades como las indígenas en el Amazonas, donde aún siguen viviendo como concibo la vida de cualquier ser que habite este planeta. Y los paises dominantes de esa tecnología, estamos acabando con todo ello... por dinero, obviamente.

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  7. Como suele suceder, cuando escribo un post y tomo una posición, empiezo a valorar, por vuestras aportaciones o porque me dedico a rastrear otras fuentes de información, otras posiciones distintas. Es curioso porque rastreando un antiguo post he encontrado un comentario que me hizo hace dos años un amable contertulio. He entrado en su link y me he encontrado esto: TE PITU O TE HENUA. En este blog se enlazan multitud de referencias a blogs que representan a comunidades indígenas brasileñas o aborígenes que pugnan por una tierra en que vivir sin que les echen de su territorio por una presa, una fábrica depredadora o una carretera transamazónica.

    ¿Cómo no estar de acuerdo con estos planteamientos? Siento un agudo malestar que no sé cómo encauzar. Por un lado es bueno el progreso tecnológico. Hemos visto cómo dictaduras caían por el coraje de la gente que se unía y era convocada por las redes sociales. Así ha habido revueltas en Irán, y en muchos países árabes. ¿Es posible crear un espacio de excepción para preservar un mundo indígena con toda su riqueza? ¿Es posible? Mi corazón me dice que debería serlo y que deberíamos luchar por ello. Lo digo considerando las comunidades indígenas que enlaza este blog.

    Sin embargo, el pesimismo me lleva a pensar que esto no es posible, que los aplastarán las grandes corporaciones, los gobiernos vendidos, el progreso devastador…

    No sé. No es tan fácil decidir, David.

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  8. Coincido con el comentario de Juan Poz: resulta muy difícil sacudirse esa mirada desde arriba, desprendernos de lo que somos en la Historia, aunque queramos ser otra cosa. El vídeo que encabeza tu post es muy revelador al respecto: mientras nuestros alumnos pararían una clase para conectarse al tuenti con sus propios compañeros de pupitre, los niños africanos detienen la clase para ver pasar un coche por la carretera. Quizá hemos perdido la capacidad de disfrutar de los momentos únicos...

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  9. El otro dia, ví en la 2 un reportaje sobre una tribu india que estaba oculta en una selva de América. Ningun blanco que entraba en la zona salía de allí vivo. Se veía su manera de vivir y a todos se les veia felices. Me figuro que hasta el momento del descubrimiento de la tribu.
    No se que opinar al respecto. No puedo imaginarme que sean más felices ahora que antes. Ya no son libres.
    La Civilización es una depredadora de civilizaciones y eso me duele.
    Entonces me pregunto, como todos, que es lo mejor para ellos y sus descendientes. Tendrán sus hijos mejores vidas al vivir su occidentalización? Estoy muy confusa.
    Un abrazo Lola

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  10. A lo menjor no es tan fácil como alguien pudiera suponer, que los europeos cojan el rábano por las hojas y traten de "modernizar" África. A lo mejor no es tan conveniente como pudiera parecer que un continente con las circunstancias de Africa, baile al ritmo del capital europeo. A lo mejor tendría que nacer un/a sabio/a y santo/a a la vez que nos iluminase...

    Un saludo.

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  11. Me identifico bastante con las palabras de David Bravo y te felicito por la huella que has dejado en su formación. ¿Quiénes somos nosotros para pensar que estamos en el buen camino? En nuestro mundo occidental se ha avanzado mucho en logro de libertades y bienestar material, pero
    ahí están también las dos últimas guerras del siglo XX que hacen sonrojar hasta las piedras. Queremos integrar a los demás en nuestro mundo sin preguntarnos si es eso lo que quieren los demás. Todos tienen derecho a buscar su camino y a equivocarse. Sólo tengo claras dos cosas: el primer mundo debe al 3º todo lo que le ha robado .

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  12. No, Miguel, no pienso que deban ser los occidentales quienes deban modernizar África. Sólo reflexiono sobre la necesidad de que se incorporen a la modernidad, pero no sé cómo ni si todas las consecuencias serían positivas. De hecho no sé. Tras escribir un post me quedo como más dudas de la que tenía.

    Ryszard Kapuscinski, un profundo conocedor de África, escribió sobre ello. He perdido la referencia. En su artículo venía a decir que la modernización era la única salida para sociedades ancladas en la pobreza, en la falta de estímulos, en sistemas corruptos y dictatoriales. No sé cómo se puede reflotar África, pero pienso que es bueno que la tecnología llegue a ellos. Alguien alerta del peligro de que, gracias a ella, se enteren de cómo está el resto del planeta y huyan en masa de sus sociedades pobres.

    No sé, no he querido escribir mucho más porque el problema es muy difícil y están implicados nuestros sentimientos de culpabilidad por lo que hicieron nuestros antepasados con África.

    El sabio habrá de nacer en África. Y los sueños que despertaron las independencias africanas de los años cincuenta y sesenta...¡Qué futuro prometedor se esperaba!

    Un saludo.

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  13. Si occidente no hubiese metido la mano en esos países, estaría de acuerdo en que se les dejase tranquilos. Igual que a las tribus del Amazonas que anduvieron por ahí perdidas desde hace la tira. Pero no ha sido así. Con eso les hemos obligado a que deban de nosotros, para poder defenderse de nosotros. No tiene sentido un aislamiento que desde hace mucho, ya no es tal.

    Geniales los cinco segundos siguientes desde el 0:59.

    Besos, Joselu.

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  14. "La perfección de los medios y la confusión de los fines son las características de nuestra época", escribió Einstein.
    ¿No será "progreso" aquello que aumente el nivel de felicidad humana? Yo veo en el video unos que enseñan, que se sienten superiores; pero que a mi juicio deberían ser los que humildemente preguntaran. Otros que miran con asombro una pantalla; los están liando para que no se den cuenta de lo que saben. Valorarlo todo en función de los bienes materiales es la trampa que nos hace equivocarnos.
    No conozco África, pero suelo entrar en los bares y las tiendas de emigrantes, los de aquí, los que están a nuestro lado. Y degusto su espiritualidad, su amabilidad, su deseo de servir y agradar. Hace un par de días pregunté al extranjero que me atendía cómo se decía gracias en su idioma. Me dijo la palabra, la repetí, me miró, la repitió con una mano puesta en el corazón. Ignoro si un "enginiero" de cualquier compañía eléctrica o telefónica sospechará siquiera que podemos tratarnos así.
    Los maestros están por la calle, y, como decía Luis Rosales, "Las personas que no conocen el dolor son como iglesias sin bendecir."
    Saludos cordiales

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  15. África no es desde luego un paraíso, pero tampoco lo era antes de la llegada del hombre blanco. Nuestros ojos hoy medio ciegos por tanta estupidez han olvidado el carácter propio de toda sociedad primitiva, y por eso vemos lo africano como exótico, natural y pleno, todo ello envuelto en un halo de blando romanticismo.

    Los pueblos africanos ya se mataban y esclavizaban entre sí antes de que el colonialismo trazara fronteras artificiales. Es verdad que la rapiña occidental ocasionó graves heridas a una cultura ancestral, pero eso también forma parte de la historia del mundo: nación contra nación, pueblo contra pueblo, hombre contra hombre por el dominio del territorio y sus riquezas. Pasó en los orígenes de toda civilización, y después a lo largo de su desarrollo social y político, pasó en la rica Europa (y no hace tanto), y pasa en África. ¿Somos culpable por ello? Más bien somos así, pero como no existe un concepto de justicia que trascienda lo puramente humano, seguirá sucediendo, una y otra vez. Es verdad que África no merece este trato, pero la lucha por la supervivencia es feroz y tiene múltiples caras...

    Un abrazo.

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  16. Javier, durante varios años intenté entender las razones de África, especialmente a partir del genocidio de Ruanda de 1994 que sucedió delante de nuestros ojos sin que hiciéramos demasiado para evitarlo.

    La historia de África es paradójica. Vivió en la prehistoria durante milenios, y sólo la llegada de los portugueses en el siglo XVI a la desembocadura de algunos ríos como el Congo y el Níger la hizo entrar dramáticamente en la historia. Pero entonces no se encontraron dos seres humanos en igualdad de condiciones. El europeo era cristiano y creía tener la razón divina de su lado, tenía armas de fuego, caballos, alcohol... y al otro lado había pueblos inocentes (no porque fueran buenos entre ellos) que desconocían la escritura, que vivían en armonía con la naturaleza, que no tenían concepciones monoteístas de la divinidad... Eran totalmente frágiles ante el poder y la potencia que vino a considerarlos poco más que monos. De hecho, el padre Bartolomé de las Casas defendió que los indios eran seres humanos pero no lo dijo de los negros.

    En resumidas cuentas, te recomiendo una lectura que no lamentarás. Probablemente es un mundo que desconoces. Lee (te lo recomiento vehementemente) Todo se desmorona de Chinua Achebe, escritor nigeriano al que se considera iniciador de la literatura afriana. Después hablamos. Y no lo digo porque piense que lo que escribes sea objetable, pero ciertamente le falta el conocimiento desde el otro lado.

    Un abrazo.

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  17. Animal de fondo, el vídeo ofrece lecturas añadidas a las que tu sugieres y no menos interesantes.

    Los africanos tienen móviles y se pirran por la tecnología, como todos nosotros, sobre todo si viven en las grandes ciudades como Lagos, Kinshasa, Dakar... El contacto con occidente es positivo pues permite que entren en el circuito artístico muchos artistas africanos (pintores, fotógrafos, músicos, escultores, cineastas...) Para los escritores africanos, las lenguas coloniales son su vehículo de expresión para relacionarse con el mundo (francés, inglés, español...) y agradecen este contacto que abre la modernidad al lenguaje de la tradición africana y a la inversa: la tradición africana a la modernidad. He seguido este contacto y puedo decir que es altamente estimulante para los africanos que viven en sociedades inmovilistas, y sólo la aportación de occidente las hace dinámicas. De hecho todas sus grandes ciudades, con pésimo gusto, emulan un Nueva York arquetípico. El hombre africano necesita la modernidad para incorporarla a su mundo. El desafío es poder conservar lo más válido de su historia y de su cosmovisión en un siglo en que la tecnología es esencial para comprender la realidad. Sería extraordinario que pudiera haber tabletas a veinte dólares que pudieran ser usadas por niños africanos en sus escuelas. Pensar que su mundo es feliz porque está aislado es condenarles. La modernidad trae muchos riesgos pero son inevitables. He conocido a muchos africanos y puedo decir que encuentran nuestro mundo como poco humano (poco cálido, poco cordial...). También tendríamos que abrirnos a los valores africanos. Lo necesitamos. Necesitamos una simbiosis cultural, la del hombre negro y el hombre carente de alma europeo. En todas las reuniones que he asistido entre africanos y españoles, los primeros eran los optimistas mientras que los segundos caíamos en un pesimismo muy profundo acerca de nuestra cultura. Necesitamos una ósmosis cultural. Pero ellos tienen derecho también a la tecnología.

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  18. V., tienes razón en darte cuenta de que el aislamiento ya no es tal. En cualquier aldea africana hay hombres que pugnan por salir de ese mundo y emigrar a Europa donde tienen a multitud de primos y hermanos. El problema está en que si África pudiera invadiría totalmente Europa. Ponemos barreras infranqueables que impiden que el hombre negro llegue a Europa. Lo sabemos y somos conscientes de lo que está pasando en la isla italiana de Lampedusa adonde llegan miles de africanos que huyen de Libia o Túnez. Lo sabemos pero preferimos pensar que existe un mundo idilico africano que debería mantenerse puro para que pudieran vivir felices sin nuestra influencia perniciosa. Esto, y tú te das cuenta, es una gran mentira. Los que la defienden no quieren enterarse de las pateras que llegan constantemente a Canarias, a Andalucía, a Lampedusa y serían más si no hubiera medios militares para evitarlo. Sabemos perfectamente el papel que juega Marruecos al respecto, pero nos permitimos en el doble juego progresista declararnos propolisarios. Eso sí, que nos sirvan de barrera ante la África profunda que quiere venir a Europa. Y sí, es cierto, si la tecnología llega a África de modo universal, querran venir aquí. Los niños que ven a través del vídeo la realidad de Europa, pueden verse tentados de querera abandonar su mundo inmóvil y querer venir a un mundo diabólico pero en movimiento. Perverso pero activo en el que la mujer es independiente, donde existe la sanidad pública y donde no hay que pagar sobornos para obtener algún beneficio. Pensar que África es feliz es un subterfugio inane. Yo lo creí, pero no permite el encuentro con la realidad. Si pudieran, decenas de millones de africanos la abandonarían. ¿Por qué?

    Gracias por entender.

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  19. Luis Antonio, es cierto, el primer mundo en buena parte disfruta de los réditos de lo que ha robado en África y en otros lugares. Las plusvalías de occidente se generaron con el tráfico de esclavos y con la utilización masiva de las materias primas de estos países. Ahora el problema es distinto. Tú piensas que hay un modo africano que puede ser distinto al occidental, y no es cierto. La tradición africana es enormemente literaria, y yo la conozco bien. Es literaria y hermosa, pero esconde un mundo opresivo hasta límites difícilmente comprensibles que no resiste la comparación con las libertades occidentales a las que aspiran los hombres africanos. Puede que su mundo tenga valor, no lo dudo, pero si no tienen la savia racionalista de occidente, la aportación de su ciencia y su tecnología, de su sentido democrático, de su economía dinámica, estos países quedarán en lo que son: cleptocracias y nidos de corrupción espeluznante. Los africanos con conciencia son los primeros que quieren que occidente se acerque a África. En la tradición africana a las mujeres se las vende a cambio de vacas, se les amputa el clítoris, y son objeto de transacción, cuando no existe claramente la poligamia. Cualquier mujer africana consciente querrá vivir tal vez en ÁFrica pero con los derechos y la tecnología occidentales. Si esto no es posible, muchas emigrarán a Europa. Te recomiendo un libro magnífico sobre el tema si te interesa el punto de vista africano sobre la cuestión. Se llama Kehinde y es de Bucchi Emecheta.

    Saludos.

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  20. Lola, estas tribus amazónicas que todavía subsisten y que están orgullosas de su modo de vida, deberían tener el derecho de elegir su status, y rezar para que los estados, los gobiernos, las multinacionales no les aplasten con proyectos modernizadores. Si quieren vivir al margen de la civilización, ojalá que lo consiguieran. Lo dudo. Somos como dices depredadores y sus tierras valen dinero.

    El caso de África es distinto pienso yo. Las sociedades africanas han estado como parte de los imperios coloniales y tras la independencia en contacto con los occidentales. De hecho sus lenguas de cultura son occidentales. En Nigeria se hablan más de cuatrocientas lenguas, pero la que se utiliza generalmente como vehículo de expresión literaria es el inglés. Al administrarlos y explotarlos asumimos también obligaciones. El hombre africano necesita lo europeo, lo occidental como he argumentado en otros comentarios, aunque sólo sea para salir de su entramado de corrupción y tribalismo. Estos países están entre los más pobres de la tierra y no llevan camino de salir de ese ranking. ¡Qué se puede hacer? No lo sé, pero no es una buena argumentación la de pensar que viven felices sin nuestra depredadora influencia europea. Entre otras cosas porque la mayoría quiere emigrar, salir de África, y conocen de alguna manera lo que está pasando en el resto del mundo y quieren participar de ello. El final del París Dakar por las amenazas de Al Quaeda era una buena ocasión para que sus sociedades se abrieran durante unas semanas y percibieran el resto del mundo. Pensar que son felices en su pobreza y en su corrupción es un error. No hay que irlos a salvar, eso no, pero tampoco hacerse ideas equivocadas.

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  21. Estas cosas son lo mejor de nuestra profesión. Encontrarse con un exalumno es ponerse delante de un espejo y mirarnos: ¿hemos perdido aun la vocación o seguimos adelante?

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  22. Pedro, pienso que este blog es la respuesta a esa pregunta. Aunque a veces me he encontrado con exalumnos que me han echado la bronca, y tenían razón.

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  23. Creo realmente que cuando hablamos de esas culturas las cuales vemos con "necesidad" de ser ayudadas por el gran hermano blanco y/u occidental, debemos discernir en dos tipos bien diferenciados por los que para mí son la base de las culturas: LA RELIGIÓN Y EL DINERO. Fijaros que los primeros, viven con todo lo necesario sin un sistema represor y sin falta de nada más para vivir en completa armonía con el entorno (cosa que ni nosotros, los avanzados, hacemos); los segundos, en cambio... viven en mundos controlados por la sinrazón religiosa y por la necesidad económica para subsistir y por supuesto, para consumir.
    ¿Creéis que una tribu del Amazonas provoca la necesidad de ayudarles, enseñarles, empujarles a NUESTRO AVANCE?
    Estoy a favor y reconozco que los nuevos medios de INFORMACIÓN que no de ENTRETENIMIENTO abren las puertas al conocimiento de todas esas personas reprimidas y oprimidas para que puedan luchar por una sociedad mejor. Pero de ahí todo lo demás... creo que hay un abismo.

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  24. David, tomo en consideración lo que dices, pero se me ocurre que contrapones culturas que no están condicionadas por la religión o el dinero frente a las que sí lo están. No sé si esta era la idea base. No obstante, en la mente de cualquier africano hay un componente religioso muy profundo, del mismo modo que los aborígenes de la cuenca del Amazonas son religiosos. Para ellos la realidad es espiritual. Están en profunda relación con el mundo de los espíritus y de la transrealidad. Creen en dioses que parecen estar ajenos al mundo en que se vive. La dimensión religiosa del pensamiento africano es inequívoca. Lo que es cierto es que es una religiosidad diferente a la del libro y no suele ser proselitista, va ligada al clan, a la tribu.

    No pienso que una tribu del Amazonas necesite nuestro avance ni nuestra tecnología, pero sí sé, sin lugar a dudas, que no podrán vivir en ese mundo primigenio durante mucho más tiempo. Están condenados a salir a la historia. Es una pequeña tragedia o grande como quieras.

    Los africanos del campo de refugiados de Kenia donde han sido secuestradas las españolas de Médicos sin Fronteras tampoco necesitan la tecnología. El nivel de supervivencia es tan frágil que dan ganas de llorar.

    Los pueblos indígenas fueron condenados por la civilización. Una gran pérdida, sin duda, pero me temo que era inevitable. Cabronamente inevitable.

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  25. Cabronamente, por nuestra parte. No les hagamos más putadas "colonizadoras".

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  26. David, esta página te interesará SURVIVAL. Un abrazo.

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