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domingo, 16 de mayo de 2021

Paranoia colectiva


El trastorno de personalidad paranoica (PPD, por sus siglas en inglés) es una afección mental en la cual una persona tiene un patrón de desconfianza y recelos de los demás en forma prolongada. La persona no tiene un trastorno psicótico completo como la esquizofrenia.

El trastorno paranoide de la personalidad se caracteriza por un patrón generalizado de desconfianza injustificada y sospecha de los demás que implica la interpretación de sus motivos como maliciosos.

Para que una persona reciba un diagnóstico de trastorno de personalidad paranoide, debe mostrarse persistentemente desconfiada y recelosa de los demás, como lo demuestran al menos cuatro de los elementos siguientes: Sospecha, sin una razón suficiente, que otras personas le explotan, lesionan o engañan.

¿Vivimos en un estado de paranoia colectiva como expresa el graffiti? 

25 comentarios :

  1. La verdad sí, pero no es algo nuevo. Los gobiernos y medios han mantenido al ciudadano promedio siempre así.

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    1. La cuestión estriba a si es el gobierno y los medios los que nos mantienen así, o somos nosotros los que nos sentimos paranoicos respecto a los diferentes bloques de poder, sean políticos, económicos, tecnológicos...

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  2. Hola, Joselu:

    Tengo a una persona muy cercana con este trastorno, y he visto cómo ha ido cambiando según se le acentuaba. Lo más difícil es que es ella la que cree estar cuerda, pero cuando estás en su compañía observas que mira pero no ve, oye pero no escucha y habla pero no razona. Además, si la escuchas mucho rato, corres el peligro de entrar en su delirio, porque, al final, te envuelve.

    Si extrapolamos este patrón a la sociedad, o ciertos sectores de ella, yo sí veo semejanzas. Se observa un miedo creciente a todo, al tiempo que la tecnología nos controla de formas antes insospechadas y es difícil defenderse. Al igual que con la persona que delira no hay que dejarse arrastrar, es necesario mantener la cordura, cierto equilibrio mental, ante tanta agresión, paranoia colectiva y de los colectivos que nos quieren etiquetar. Pero me pregunto: si cuando estoy con mi familiar, siento que me arrastra a su mundo delirante a poco que me deje, ¿cómo sé que no me está arrastrando la paranoia colectiva?

    Creo que un poco sí, yo antes no tenía miedo y ahora a veces no puedo dormir. Tengo dos hijas adolescentes y las cosas que dicen a veces me dan pavor.
    Busco la forma de defenderme, el silencio, los tiempos fuera de tecnología y escucho a todos para que no me arrastren a la polarización extrema.

    Saludos

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    1. Creo que has hecho una proyección excelente entre la situación de esa persona cercana, aquejada de paranoia -que tiende a implicarte en sus delirios- y nuestros miedos bastante fundamentados de que somos objetos de control y manipulación maliciosa. Creo que nunca ha habido tantos conspiranoicos de todo tipo. Pero los que no lo somos, somos conscientes de que hay poderes que nos escrutan, que nos vigilan, que nos controlan, que saben todo lo que hacemos y pensamos... ¿Es paranoia colectiva o es realidad? Pienso que estamos en un estado de resignación porque sabemos que apenas podemos defendernos ante la agresión y es difícil mantener el equilibrio mental. Ayer hablaba con mi hija de veinticuatro años del tiempo en que no existían pantallitas de todo tipo y los niños veían la realidad en estado puro y de un modo apasionante. Yo sí que he vivido eso pero ellas no lo conocerán, salvo que viajen a algún país lejano como la India o semejante. Los bebés son en seguida lanzados en manos de las pantallitas que son una forma de control mental, y ya desde niños aprendemos a ser sujetos vigilados. Lo que no sé si esto es paranoia o tiene mucho de real. En todo caso es contagioso y todos participamos de ello. Saludos, Lupitapm.

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    2. Sin duda, el desasoiego aumenta al ser padre/madre, pues el instinto de protección que todos tenemos se ve casi inane frente a estos monstruos del control de la información. El señor informático que tengo en casa, al estilo de los que más saben, vive sin redes y haciendo un uso muy eficiente de la tecnología. Según él -y yo- si desaparecieran las rrss del mundo, no se perdería nada.

      Saludos y gracias por responder tan atentamente. Hasta otro día.

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    3. Yo opino que las rrss son profundamente dañinas para la convivenci y que contribuyen a sesgarnos y enfrentarnos. Uno se informa en ella con solo lo que quiere leer y saber. Una vez leí una entrevista que decía lo siguiente: si alguien hubiera querido inventar algo para acabar con la democracia, esto serían las rrss. En ellas se elimina todo lo que a uno no le interesa y se informa solo de noticias afines y tiende a creer que el mundo es así. Pienso que sería mucho mejor si desaparecieran. Hasta otro día.

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  3. Creo que sí. Creo que sí que padecemos una especie de paranoia colectiva. Todo es desconfianza que se ve alimentada por los medios y por los poderes públicos a los que interesa tener la sociedad en plena ebullición, en plena sospecha de unos frente a otros. Una penita, la verdad.
    Un saludo

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    1. Pienso que la sensación que tenemos de control absoluto de nuestras vidas por parte de poderes externos, sea el estado, los poderes económicos o tecnológicos, es creciente. El individuo no ha estado tan controlado en ninguna de las fases de la historia, salvo las dictaduras totalitarias. Pienso que ahora vivimos otra especie de totalitarismo "light" porque no te vienen a detener de madrugada o no te envían a Siberia, es todo más sibilino... Ser consciente de esto, sin duda, te hace estar en un estado de paranoia colectiva porque sientes que poderes maliciosos se apoderan hasta de tu alma. Un saludo, Juan Carlos.

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  4. Claramente no. Vivimos en una sociedad donde hay muchísima información, muchas falsas, otras manipuladas, otras parciales, pero si tienes intención de enterarte bien de una cuestión, no es muy difícil encontrar fuentes fiables. Se puede hacer creer por ejemplo, que en Catalunya se odia lo español y se margina el idioma castellano. Llegas a cualquier población catalana, entras en un comercio, te diriges al dependiente en castellano y compruebas la falsedad de toda una campaña que ha costado ríos de tinta. No digo que no existan catalanes xenófobos antiespañoles, pero es una minoría residual. Lo mismo podría decir, al revés, sobre la catalanofobia española, existe pero minoritaria.
    No es tan fácil manipular en una sociedad on una mínima libertad de prensa. Incluso en una dictadura ¿quien se creía aquello que decía Franco en todos sus discursos de la conjura judeomasónica?

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    1. No tengo nada que objetar a lo que escribes pero ¿no crees que existe la sensación de que somos controlados por poderes supertecnológicos o políticos que nos hacen sentir indefensos e inermes ante su influencia? Yo tengo la sensación de ser un individuo que vive totalmente controlado por los gobiernos de un modo que no recuerdo en mi historia, y además por la tecnología que sabe de mí más que yo mismo como dice Yuval Harari en su Homo Deus. La inteligencia artificial conoce totalmente los recovecos de nuestra vida y sabe como manipularnos; si no lo hace en exceso es porque todavía no ha llegado el momento. Pienso que los corrimientos políticos en el mundo hacia los extremos son efecto de poderes tecnológicos que nos están modelizando. O tal vez todo esto no sean sino síntomas de una paranoia individual ¿o acaso es colectiva?

      El franquismo que yo viví y, como sabes, combatí contra él no me controlaba tanto, o lo hacía de un modo mucho más burdo; ahora es todo mucho más sutil, somos fragmentos de una realidad que es segmentada y analizada.

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  5. La paranoia, en mi opinión, es fruto de una desconfianza en tus medios y tu capacidad, o dicho en otro lenguaje, los tontos suelen ser desconfiados y siempre piensan que les van a engañar.
    Quizás a determinados gobiernos les viene bien generar psicosis inexistentes para aparecer ellos como los "caballeros andantes" que les libran de los supuestos peligros, en España no quisiera apuntar a nadie, pero acusar de fascismo a Ciudadanos o al PP como hacen algunos, con perdón, soplapollas pudiera ser una buena muestra de ello. Crean la paranoia del fascismo haciendo aparecer a Arrimadas como gemela de Franco y si les votas, ellos con su varita mágica harán desaparecer el mal. Los estafadores son así.
    Hay otro tipo de tontos, los que no le tienen miedo a nada, pero esos no son paranoicos.
    Un saludo

    Algún día, alguna vez, si te apetece, estaría bien que opinases sobre expresiones como soplapollas, baboso, cabrón, hijoputa en el lenguaje escrito. La mayoría de la gente condena el uso de estas palabras en el lenguaje escrito, sin embargo en el lenguaje oral son bastante habituales.
    Otro saludo

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    1. En Madrid, la izquierda ha fracasado estrepitosamente y algunos se preguntan hacia dónde va esta para resultar su discurso tan pobre, esquemático y maniqueo. Esa forma de plantear sus soflamas de "democracia o fascismo" ha recibido una sonora respuesta porque no se trataba de eso. Si la izquierda no es capaz de cambiar sus esquemas argumentales, la juventud, los obreros, la mayoría de la población huirá de ella. Ya está pasando y eso no es bueno. Quizás tendría que utilizar menos la palabra fascismo para calificar. Solo es una sugerencia. El actor José Sacristán ha felicitado a Ayuso triplemente aunque él nunca la votaría. La pérdida del eje de la izquierda es preocupante porque es necesaria, una izquierda argumentadora y no panfletaria. Tiene que reaprender a crear un discurso alternativo. La clase trabajadora se está yendo a la derecha.

      No me gustan esas expresiones. Yo nunca las utilizaría en mi blog.

      Saludos.

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  6. El volumen de la 'paranoia colectiva' lo dictaminan los medios, es parte del gobierno. El volumen y el enfoque concreto del momento.

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    1. Supongo que entre los "medios" incluyes no solo a prensa, radio, televisión sino también a internet y, en especial, a las redes sociales auténticas modelizadoras del ser humano del siglo XXI por los modelos que proyectan sobre nuestra psique. Este estado colectivo es producto, según tu hipótesis, de ello y para ti forma parte la paranoia inducida de la acción de gobierno. Realmente perverso, como le digo a mi siguiente comentarista. Me quedo pensando para encontrar un hueco a esta tesis.

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    2. Sí, claro, estoy de acuerdo con lo que dices sobre redes sociales. El mundo, su gobierno, su orden o forma de ser esta lleno de intención, y esta se expresa en la mesa de al lado de cualquier terraza, en las frases de cualquiera: esta en los sistemas de creencias, en la forma de entender la vida que tenemos como sociedad. Todo eso es por diseño, pero es más que una hipótesis, es un hecho. Esta en la superficie mediática del día a día, y en el fondo, en "el sentido de la vida"... ver el lado positivo, disfrutar, aprovechar el momento... son eslogan del orden.
      En cuanto a lo perverso, lo es más allá de lo imaginable en general, por eso a muchos les cuesta tanto querer ver, porque implica para ellos un riesgo que no están dispuestos a asumir.
      Traduje un vídeo donde hablan los diseñadores de facebook etc. Es breve y bastante interesante, dejo link. Mucho ánimo.
      https://www.youtube.com/watch?v=2XgJYwXq-S4
      (no sé si me he explicado bien, es un poco tarde)

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    3. Estoy totalmente de acuerdo tras ver el vídeo. La dopamina que nos inyectan es adictiva y perversa. Lo he visto cuando he intentado que mis fotos recibieran likes, que mis publicaciones los consiguieran, tener éxito plasmado en confirmaciones de que yo había gustado. Me di cuenta de que entraba en un terreno muy peligroso y lo abandoné. Los blogs son diferentes porque predomina el lenguaje discursivo y el que entra tiene que razonar si deja un comentario. Es un vídeo terrible y realista. Y las imágenes de grupos abducidos por las rrss es terrorífico. Yo me alimento en un 99% de buena literatura y no participo en las rrss para nada. Pero comprendo bien el contenido del vídeo. No es ser paranoico, es real.

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  7. Es la ilusión de todo buen gobernante.

    Un abrazo.

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    1. Si la paranoia es el miedo y desconfianza ante potenciales acciones maliciosas -que se consideran reales aunque no lo sean-, ¿piensas que el gobierno lo desea? ¿No tratan los gobiernos de generar confianza? ¿O es algo más perverso todavía? Un abrazo, Aldred,

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  8. No. Un colectivo es un conjunto de personas que tienen problemas e intereses comunes. ¿Acaso ocurre eso en esta sociedad? Si es desde un óptica médica, la prevalencia en la población general oscila, según los diferentes estudios entre el 0,5% y el 2,5%. Si se trata de una metáfora, entiendo que queda muy bonita pintada en una pared, pero en la sociedad existen personas sensatas, equilibradas y con bastante cordura. Y entonces habría que recordar el acervo popular: cada loco con su tema", para entender que todos estamos un poco locos.

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    1. No obstante, si uno recorre las redes sociales -y tú eres un influencer en este sentido como creador de contenidos-, se percibe un clima -real o imaginario- bastante paranoico ante posibles conspiraciones de la derecha o la izquierda, de los poderes económicos, financieros, políticos, las multinacionales, el lobby judío, el ruso, el americano, las tecnológicas, la Inteligencia Artificial, etc, etc. Es posible que existan personas sensatas, equilibradas y con bastante cordura, pero en las redes sociales se dispara la paranoia, de eso no me cabe duda.

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  9. Yo creo que hemos pasado de la sociedad de la obediencia a la del control. Todo muy sibilino, muy sutil, pero control al fin y al cabo.
    En estos momentos se sabe donde vivo, mi IP, mi Tl, mi DNI, con quien me conecto, a que hora, mi nª de Cta Cte , mi saldo, si soy deudor o acreedor, las ideas que tengo, que es lo que compro y de que estoy escribiendo.

    No es paranoia. Es control
    salut

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    1. Supongo que la conciencia del control que sabemos que sufrimos a todos los niveles por parte del estado, la tecnología, las empresas comerciales, nos hace ser realistas. En este caso ese poder -no sabemos si malicioso- es tan enorme que no nos queda ninguna escapatoria. Supongo que lo único que queda es la resignación y algún acto simbólico para no ofrecer tanta información. En el fondo la sociedad asume el control y no nos rebelamos y nos convertimos en transparentes. Según se dice, al que no tiene nada que esconder le da igual ser observado. Y todavía no hemos llegado al extremo chino en que se cuenta con un carné del ciudadano donde figura absolutamente todo, todo. Pero llegará. Como dices, no es paranoia, es realismo.

      Salut, Miquel.

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    2. He visto las cámaras chinas por una captura de pantalla de la mujer del teleco que me lleva el ordenador. Es para acojonarse. Todos llevan bocadillos encima de sus imágenes. DNI, nombre, trabajo, puntiación ).Estas te siguen desde que sales de casa y te controlan. Según tu comportamiento vas sumando puntos que sirven posteriormente para poder entrar en la universidad que quieres, o tener cierto privilegios del que los demás carecen.
      Eso lo he visto yo.
      Yo sigo funcionando con Windos 7 , el sistema que ya no renuevan constantemente, igual que él, pues cada vez que lo actualizan te ponen parches de control. Aún así estoy más que controlado, pero al menos no me meten más porquería dentro.
      salut

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  10. No me parece tan desacertada esa pintada, al menos yo sí percibo una incipiente paranoia colectiva, creo que esa pintada es sintomática de un estado mental que campa por nuestro flamante siglo XXI, por que esta época juega con cartas nuevas que la propician, elementos poderosos impensables hace cinco o seis décadas.

    Respondiendo a tu pregunta; no es tanto que vivamos en un estado de paranoia colectiva, como si fuera un factor dominante en nuestras vidas, ya que no lo es, si lo fuera estaríamos anulados para mantenernos en ese complejo equilibrio que nos sostiene, pero es un “enemigo” que cada vez se muestra con más descaro, que ya no se esconde tanto, al que vamos cediendo terreno para que vaya avanzando, cada vez un poco más.

    Hoy, recorrida la primera veintena del s. XXI, podemos comprobar una serie de factores relevantes. Nunca hasta ahora habíamos tenido tanta información disponible en nuestras manos, basta un golpe de clic y se abre un universo informativo que te llega a desbordar por su inabarcable extensión. Todo ese cúmulo informativo a nuestro alcance, todas esas infinitas fuentes de las que disponemos en la red, internet (indiscutible gurú de este siglo), constituye una gran paradoja; lejos de aclararnos la mente nos provoca mayor desconcierto, estupor, nos sume más aún en el caos, pues nos resulta muy difícil discernir qué es lo fiable y qué no lo es.
    La disponibilidad de infinita información es un elemento distorsionador, vivir en la ignorancia informativa, o de espaldas al progreso tecnológico inocula contra la paranoia, pero eso, en el mundo avanzado, es casi imposible en estos tiempos.

    El hermetismo de China con el tema del coronavirus ha disparado infinidad de hipótesis, teorías conspiranóicas, fakes news, etc, etc.
    Nadie negará que en torno a este hecho se suscita cierta paranoia colectiva, ¿verdad?
    Es más, algunos países creen firmemente que China ha creado ex profeso este virus y el asunto se la ha ido de las manos, la comunidad científica tampoco tiene una opinión uniforme en este sentido, que si los murciélagos, que si el laboratorio… ¿no es esto un signo que contribuye a la paranoia colectiva?

    Nunca antes habíamos contado con las deslumbrantes funciones de la inteligencia artificial, pero su verdadero alcance apenas es conocido por el ciudadano común, como si se fuera avanzando en esta tecnología a una velocidad tal que, sencillamente, nos resulta imposible estar al corriente, añadamos la complejidad que acompaña a esta forma de progreso, aunque muchos lo vean como una regresión, ¿no es esto caldo de cultivo para que crezca la paranoia? ¿Nos vigila la inteligencia artificial? ¿no nos vigila?
    ¿Se hace algo a nuestras espaldas en los sistemas de defensa e inteligencia de USA, Israel, Europa, Rusia, China…? ¿no se hace nada?

    Millones de personas piensan, pensamos, que las vacunas son una bendición, pero existen millones de personas para las que son una forma de control; una pugna entre la luz y la oscuridad; ¿no es esta situación una aliada para la paranoia colectiva?
    La paranoia colectiva no significa que todos seamos un clon mental de Miguel Bosé, que un día dice un disparate y al día siguiente otro en dirección contraria, pero Miguel Bosé sí es un tipo que nos permite entender como la paranoia colectiva va ganando, como sin hacer ruido, adeptos y adeptos para su causa.

    A nadie se le escapa un dato, los trastornos mentales están creciendo de un modo que los médicos no habían conocido, el estrés, la ansiedad, la depresión… primos hermanos de la paranoia.

    Ya digo, una época que juega con cartas nuevas, nuestros viejos comodines se han quedado obsoletos, inútiles, iremos viendo...

    Un fuerte abrazo, Joselu.

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    1. Gracias, Paco, por tu extenso e interesantísimo comentario que perfila bien la respuesta a lo que preguntaba.

      Yo no leo periódicos ni veo las noticias en televisión, pero tengo la mala costumbre de asomarme a Twitter donde dichas noticias son reelaboradas, interpretadas y sesgadas mediante ágiles y sintéticos comentarios en muy pocas palabras. Dichos tuits tienen un sesgo que yo he elegido, en que no aparecen interpretaciones que no me gusten, y así he ido eliminando todo lo que me perturba definiendo un espacio nada poliédrico y ciertamente de perfil determinado. Esto no es nada extraño. Todo el mundo hace lo mismo. Ante la complejidad del mundo y sus múltiples interpretaciones contradictorias y potencialmente agresivas, uno se limita a lo agradable, a lo que no irrita porque no quiere ver nada ajeno a su punto de vista. Este mecanismo universalmente extendido crea ficciones de realidad hecha a la medida del usuario que piensa que lo que contempla es la realidad real. Ante un universo y mundo terriblemente complicado, se elige una perspectiva tranquilizadora pero que evita el contacto con otros modos de ver las cosas. Así todo el mundo vive en una pecera con peces de su mismo color y odia a los peces de otros colores por aberrantes. Y esta percepción de las cosas fomenta la confrontación continuamente a base de zascas dialécticos a los contrarios a los que se devalúa y degrada al extremo de caricatura. Y es territorio para paranoias compartidas. No hay hecho que no suscite en seguida un maremagnum de interpretaciones ingeniosas y sesgadas.

      Tienes razón en tus reflexiones, vivimos en un estado en que intuimos terribles amenazas y todas las interpretaciones están abiertas. Casi todo el mundo posee una cosmovisión más o menos adaptada a su idiosincrasia. Pienso que nunca se ha dialogado menos porque se considera inútil debatir con los "otros" a los que se siente como profundamente anómalos y maliciosos. Pienso que esto es un mal creado por las redes sociales y su inmenso potencial de crear corrientes de opinión. Como he dicho antes, leí una entrevista en que se decía que si alguien hubiera querido acabar con la democracia, las habría inventado.

      Todo está en ellas: el miedo al origen del virus, la xenofobia, los terrores ante la IA, a los lobbys comunistas, fascistas, judíos, rusos... Todo es una madeja inextricable que abruma al ciudadano que se refugia en su búnker ideológico para sobrevivir... Nunca el mundo había ofrecido tanta información, como bien dices, y esta supone una tremenda amenaza por su incapacidad de ser procesada dada su complejidad y su carácter diabólicamente tendencioso. El ciudadano se pierde. Afortunadamente, en España tenemos la institución de los bares como desahogo...

      Paco, otro abrazo también para ti.

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