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martes, 2 de junio de 2020

Incapacidad para la acción


14 comentarios :

  1. Creo que es cierto, y quizá dándole la vuelta a la frase también lo sea, para otro tipo de carácter: la incapacidad para la acción, por miedo, por cobardía, por haber sido educado así, o por no haber sentido en la infancia que teníamos una protección detrás, lleva a ese ver cualquier cuestión desde todos los ángulos, no solo el del puro interés personal, a veces incluso sobrevalorando las razones para dejar las cosas como están o no evitar ciertos cambios a peor... Hablo por mi, desde luego, pero sospecho que como mal es bastante común a la digamos casta intelectual.

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    1. Leía hace poco un ensayo de Georges Steiner en que se aludía al desprestigio que ha recaído sobre los intelectuales que tan valiosos parecieron en otros tiempos. Tu expresión "la casta intelectual" no deja lugar a dudas de tu desdén hacia ella, como la de Iglesias cuando hablaba de los políticos como "la casta". Pienso que los intelectuales, los que merecieran este apelativo, han gravitado generalmente en la órbita de la izquierda, del pacifismo, de los derechos humanos, de la solidaridad, del antirracismo y ahora de la ideología de género... Tanto es así que parece difícil que se pueda ser intelectual y conservador... No me parece que los intelectuales no se hayan decantado por una posición ideológica desde Emile Zola, a Neruda, Sartre o, en otro sentido, Camus. Sin embargo, leo en Cioran un aserto que me deja perplejo, lo colgué en este blog cuando no permitía comentarios: Quien tiene convicciones es que no ha profundizado en nada. Y esta refleja otra reflexión de Nietzsche en contra de las convicciones como las más alejadas de la verdad, más que la mentira incluso. Entonces, ¿un intelectual debe poseer convicciones? Agudo dilema. ¿Nos acercamos más a los hechos y su naturaleza ética cuando nos decantamos políticamente o cuando permanecemos en una posición omnicomprensiva? ¿Qué queremos? ¿Un político o un filósofo? La incapacidad para tener convicciones es una traición o una virtud?

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  2. Lo veo desde otro prisma y según el sentido de las palabras.
    Comprender desde todos lados significa "empatía", ponerse en lugar del otro, o sea considerar explicable un hecho.
    Pero comprender no es entender, porque entender es descubrir el sentido de algo, y pienso que si descubrimos el "porqué" de las cosas podemos afrontarlas con mayor claridad.
    Pero claro, todo es teoría.
    Un abrazo

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    1. Está claro que cuando se impuso el nazismo en Alemania, solo unos pocos se atrevieron a cuestionarlo desde dentro, y fue muy peligroso. Pero, visto en perspectiva, nos aparece como enormemente atractivo aquel individuo que en una concentración en que todo el mundo levantaba el brazo, él no lo hacía en plena Alemania nazi. Igual el totalitarismo comunista, más dañino si cabe, que el fascismo aunque con mayor fortuna entre los intelectuales y la izquierda. Muchos intelectuales fueron a la URSS en los primeros tiempos y volvieron encantados del nuevo mundo que allí se abría, pero algunos como el anarcosindicalista Ángel Pestaña vino totalmente incrédulo y crítico sobre la nueva realidad socialista. Posteriormente André Gide fue y, tras su experiencia y, pese a haber sido agasajado y adulado, escribió su famoso libro Regreso de la URSS que era un demoledor análisis del país más totalitario del mundo, y en que todo era un engaño para espíritus inocentes. Comprender parece que significa ver todo desde todas las perspectivas con igual jerarquía, pero a veces es necesario elegir. Tú distingues entre comprender y entender. Un espíritu libre no puede asentir aquí en Cataluña a las maniobras y el totalitarismo del nacionalismo catalán, no podemos ver igual desde distintas perspectivas. Hay momentos en que hay que elegir. Y no es fácil. Elegir lo difícil es exponerse gravemente sobre todo cuando la marea social amenaza con aplastarte. Pues bien, no soy fascista, no soy comunista y no soy nacionalista. El no es muy importante. Un abrazo.

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  3. Es una buena idea para rumiarla, sí...

    (No quería decir casta despectivamente, a la manera de Iglesias, que le queda ya nada para formar la suya propia, por cierto, sino como una categoría, lo opuesto al guerrero, y trayendo precisamente en esto a Nietzsche a propósito, ese grupo que abarca tanto al sacerdote como al artista, al escritor, al filósofo y intelectual orgánico, por decirlo así. Bueno, Nietzsche los (nos) despreciaba, siendo él mismo tan característicamente una miembro de esta, por más por libre que fuese, pero, sin tal casta, el mundo sería algo más invivible, al menos para la mayoría...)

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    1. Pienso que Nietzsche vivió en los límites más absolutos, fue un espíritu libre y radical, tanto es así que acabo perdiendo la cordura y en poder de su hermana que lo odiaba y lo monopolizó para aprovecharse de su obra y su fama, y lo enseñaba, enloquecido, como un monstruo de feria. Los intelectuales libres, los pensadores libres son escasos, más en este tiempo, pero en ellos reside parte de nuestra libertad. Pienso que vivimos en el tiempo más adocenado de la historia en el que es casi imposible la disidencia, todo se convierte en espectáculo y publicaciones en las redes sociales. Si Sócrates, Buda o Jesús hubieran vivido en este tiempo, ellos que no dejaron nada escrito, serían pasto de la carnaza de las redes sociales que convierten todo en banal. Por eso no sé si es buena idea la de que el intelectual tenga convicciones, parece que sí, pero luego todo se trivializa. Sí, estoy de acuerdo en que cierta locura visionaria, al margen de las redes, es necesaria... Antes que triunfar en las redes, es infinitamente más valioso el silencio...

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  4. La cita bien podría conectar con el debate que suscitado estos días en algunas redes sociales. Entiendo que los autores de la misma apuntan a una cierta parálisis en la actuación de individuos que deberían posicionarse ante determinados hechos, pero que una visión al estilo ‘Google Street View’, impediría detenerse punto de vista determinado.
    Por eso es necesario preguntarse si la neutralidad y la equidistancia es válida ante el avance de la a xenofobia, el racismo, la aporofobia, el incumplimiento de los derechos humanos, la injusticia, la desigualdad… Una cosa es “comprender una cuestión desde todos los lados” y otra no significarse ante posiciones que indican un claro deterioro de la dignidad humana.

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    1. La cita de hoy, no lo he escrito, pertenece al historiador griego Tucídides (431 a.C). Sin duda, todo tiempo presente conlleva elecciones, y cada perspectiva ilumina un ángulo de la realidad. Nadie está en posesión de la certeza total: el testigo observa a los protagonistas en relación a su autenticidad y se interroga por su compromiso social y humano. Nadie es inocente. Yo, el primero.

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  5. Amplío el texto añadiendo otra perspectiva. Muchas veces el que uno piense desde todos los lados, es el detonante, el motivador, para que otros tantos ejerzan y asuman las acciones, puede que ese gran pensador no sea partícipe en la acción, por incapacidad debido a su entrega reflexiva, etc, pero es el causante de la misma (la acción) en manos de otros, en ocasiones acciones dirigidas a un noble fin, en otras todo lo contrario. Los filósofos u otros intelectuales de naturaleza Humanista puede que no participen de las acciones, pero nos marcan buenas pautas para canalizar no pocas acciones, podrían concebirse como partes que se alimentan y complementan. la acción necesita de un guía intelectual, sino es algo improductivo, mero esfuerzo sin provecho.

    Un abrazo, Joselu.

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    1. Tu interpretación me ha llevado inesperadamente a una generación literaria española que marcó un tiempo y alcanzó gran altura artística. Me refiero a la generación del 98 (Unamuno, Azorín, Baroja y Maeztu) a los que se ha añadido a Ganivet, los hermanos Machado y Valle Inclán. Esta generación llevó a cabo una enorme tarea intelectual abriéndose a las corrientes ideológicas y estéticas que se llamaron el Modernismo, y se la ha solido caracterizar como una generación abúlica en la que habría entrado en crisis "la voluntad" schopenhauariana como vemos en el protagonista de El árbol de la ciencia de Baroja o en el protagonista de La voluntad de Azorín. Su comienzo fue comprometido pero fueron siendo devorados por la abulia en su visión estetizante de la España de comienzos del siglo XX. Así es el primer Antonio Machado antes de que llegara a ideas más comprometidas. La generación del 98 da lugar al nacimiento de los intelectuales en España en conexión al affaire Dreyfus en Francia. En la línea de tu interpretación, muy provechosa, puede que esta generación se hundiera en la inacción, en el relativismo, en la búsqueda de la ataraxia para mitigar el dolor de vivir. Se criticó en ellos la visión de una España fuera del tiempo, en lugar de asistir activamente a las luchas sociales y políticas de su época. Sin embargo, esta inacción social no fue inútil. Asistimos en su literatura a una tensión artística formidable por más que España sea una visión soñada más que real. No fue ociosa su intervención. Es una de las mejores generaciones literarias y su presencia abrió el camino a otra generación más precisa, más histórica, más intelectual. Me gusta leer a los autores del 98, a pesar de su visión pesimista y desengañada. Abrieron caminos, ya lo creo que sí y dejaron páginas insuperables de un modo de estar en el mundo que algunos podemos comprender. La lectura de La lucha por la vida de Baroja tan nietzscheana es de lo mejor de nuestra literatura. Tal vez veían también la realidad desde muchos ángulos y eso los llevó a la incapacidad de la acción. Valle y Machado, por el contrario, evolucionaron, caóticamente, y llegaron a posturas mucho más comprometidas. Y de Unamuno, ¿qué decir? Hemos visto en Mientras dure la guerra la dimensión de sus dudas. Afortunadamente no eran un cliché ni estereotipos, y en su inacción también alumbraron un tiempo que sigue vivo.

      Un fuerte abrazo, Paco.

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    2. No sé si a estas alturas te sorprenderá la casualidad, pero 8 o 9 meses estuve leyendo "La busca" de Baroja, soy un barojiano entregado, incluso en esos paseos solitarios al estilo Baroja; es un faro que tengo ahí como guía y siempre acabo retornando a sus letras, el caso es que tome notas en mi libreta, se cruzó un viaje veraniego por medio, y se quedaron en la cajonera. También estuve leyendo a Unamuno en esos mismos meses, pero en sus crónicas viajeras; "Por tierras de Portugal y España". Igualmente me interesa mucho Azorín, en fin, podría seguir.

      Totalmente de acuerdo contigo, la Generación del 98 aún tiene mucho que aportar a la sensibilidad actual.

      Cuídate, Joselu.

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    3. Quería decir "pero hace 8 o 9 meses estuve leyendo (...)".
      ;)

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    4. Tengo las obras completas de Baroja que compré en el Círculo, y, como tú, siempre vuelvo a Baroja, tarde o temprano. Hace ya demasiado tiempo que no he releído la trilogía de La lucha por la vida. Tal vez es tiempo de volver a ella. Me gustan estos mensajes de madrugada cuando todavía no he desconectado del día. Un abrazo, Paco.

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  6. Luis Manteiga Pousa18 de enero de 2023, 16:19

    La inacción también puede ser una forma de acción,

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