Páginas vistas desde Diciembre de 2005




domingo, 30 de mayo de 2021

Vino barato y conversación abundante

Leo lentamente El infinito viajar de Claudio Magris y me sorprenden los primeros capítulos centrados en España, concretamente en La Mancha, con sus reflexiones sobre El Quijote, fruto de una España concreta y también filosófica, y en Madrid en los albores del siglo XXI. Me siento como español tan olvidado por las corrientes modernas de pensamiento que me asombra que alguien hable bien de nuestro país y estime su riqueza literaria, vital y artística. Me gustaría ser ducho en la ironía cervantina para expresar mi profunda desazón sin excesiva amargura ni recurrir al sarcasmo hiriente. Claudio Magris realiza hacia principios de siglo un recorrido por la España cervantina en un tiempo equivalente al que lo realicé yo, en la primavera de 1999. Tal vez coincidimos en nuestras estancias en las localidades manchegas y en las reflexiones cuando yo iba releyendo El Quijote en una edición de Francisco Rico y  a Unamuno y Azorín en sus reflexiones sobre el camino del héroe.  

Dostoievski pensaba que este libro podía bastar por sí solo para justificar ante los ojos de Dios la odisea de la humanidad. Y tenía razón, porque el requesón maloliente que se desliza por la cara de don Quijote, heroico, ridículo y escarnecido, se parece al sudor de sangre de Cristo (Magris).

Soy aficionado a los diarios, en los viajes siempre escribo unas cuantas páginas que expresan mis impresiones del viaje en las que pongo pasión y sentimiento de cercanía al país o región visitada. En mi visita a La Mancha de 1999, tuve ocasión de encontrarme con un trocito de España que es esencialmente literario. Visité todas las localidades cervantinas además de Almagro, Valdepeñas, Villanueva de los Infantes y Tembleque, pueblo que tiene una de las plazas porticadas más hermosas de España.

El viaje me infundió una inmensa melancolía, coincidiendo con la guerra de los Balcanes y la intervención de la OTAN contra el ejército serbio.

Ser español es una de las peores condenas que existen en el mundo mundial. Especialmente si uno ama, a pesar suyo, la distopía de este país que nunca está reconciliado consigo mismo. Suerte que tenemos los bares, la principal institución cultural de nuestra forma de ser. No es casual que Don Quijote se pasara buena parte de su periplo en ventas del camino, con vino barato y conversación abundante.

33 comentarios :

  1. En mi concepción nada optimista del mundo estoy con la segunda versión de Claudio Magris sobre el concepto del viaje. Hay un sólo viaje cuyo final todos sabemos, y este es innegable, tanto como irremediable. De nosotros depende que el trayecto sea o no cómodo, pues placentero jamás lo será en su totalidad.

    El viajar físico es indudable que me ha sido enriquecedor, y no he encontrado ciudad donde no haya sido bien recibido, si exceptuamos una tarde noche en un bar San Sebastian, donde no fui atendido porque en aquel lugar y en aquellas fechas sólo se servía a gente que hablara euskera, y no era el caso.

    También yo he visitado la península, creo que me he dejado Badajoz, de lo cual estoy arrepentido, pues las ganas que tengo de viajar no son las de ayer, pero no renuncio a que pueda ver esa capital que la dejé abandonada del mapa de las visitas.

    Mientras las bodas unen a sólo dos, el bar unifica los muchos, quizá por eso me agradan y no me encuentro extraño al cruzar el umbral de una bodega, y cuanto más llena está más anónimo y acompañado al mismo tiempo me siento.

    Un abrazo
    Un placer pasarme por aquí
    Salut

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. España es un país muy rico cultural, humana y paisajísticamente -a pesar del terrible destrozo medioambiental realizado en las últimas décadas-. Los extranjeros que han viajado a España o que viven aquí valoran mucho la amabilidad, la apertura y la generosidad de los españoles. Creo que nos valoran ellos mucho más que lo que nosotros nos valoramos porque tendemos a devaluarnos y no creer en nosotros. Ya Valle escribió que éramos "una deformación grotesca de la civilización europea" además de ser una realidad viva de la Leyenda negra que nos persigue... Lo hemos interiorizado y pocos creen en este país sin llegar a las exaltaciones populistas y patrióticas. Mi imagen de los bares como institución cultural no es una broma, y veo que tú también coincides en ello. No son la RAE, ni el sistema judicial, ni el ejército, ni las instituciones lo que nos une, es algo mucho más modesto y humilde. Sin pretensiones, unen a la gente diversa, los bares de barrio, las bodegas. Tuvimos un siglo de Oro que desconocemos -nos creemos tan poco-, pero tomarnos una cerveza en compañía aún nos estimula. Podríamos decir que más bares y menos banderas. Unos son vehículos de comunicación y las otras, de enfrentamiento.

      Gracias por pasarte en domingo. Un abrazo.

      Eliminar
  2. Los bares es un inmejorable lugar para socializar, nos falta mucha conversación con vino barato o con lo que sea.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En los bares se habla de todo -menos de literatura-, es un buen sitio para explayarse, soltar a los demonios y compartir buenos momentos. Hay más bares en una manzana de casas en Sevilla que en todo Estocolmo, leí una vez.

      Eliminar
  3. Puedo decir que yo he estado en bares en toda España (menos las islas) y digo toda España y no hay diferencias grandes en ellos. Diferentes escenarios para la misma obra. En el resto de Europa también hay bares, muchos bares, pero no se goza de la personalidad de los nuestros, ellos son más asépticos, más de beber en silencio, menos personales. Quizás el Sureste de Francia y el Sur de Italia, sea lo mas parecido que tenemos a lo que hay aquí.
    Personalmente soy poligonero, me gustan los bares de los polígonos industriales, en mi opinión son los sucesores de las Ventas antiguas, ahora los bares de carretera con autoservicio se han despersonalizado. El relevo de esas antiguas ventas donde se conocían y conversaban desconocidos son los bares de los polígonos.
    Don Quijote era caballero andante y por tanto visitaba lo que tenia a mano, que eran ventas.
    España es un país con complejos, porque aquí no esta bien visto el que prospera, el que triunfa el que va más lejos y eso es así porque durante siglos llevamos sufriendo una lacra de cortesanos y sinvergüenzas locales, regionales y nacionales que predican como mejor modo de vida "NO trabajar" y además, a diferencia de otros consejos que nos proporcionaban, este lo practican con rotunda obstinación. Los pueblos son las personas y cuando penalizas a las personas, cuando en vez de ayudarlas a triunfar buscas que no prosperen para que no denuncien tus vergüenzas, que no lean, que no sean críticos, el pueblo se resiente y la nación pierde. Aquí el "Divide et impera" ha llegado a su máxima expresión, con la inestimable colaboración de "bienintencionados" que no sabían con quienes se jugaban los cuartos y la colaboración miserable de quien vive sin trabajar a cuenta de esto. Unos pocos viven muy bien a cuenta de esto, bueno... ya no tan pocos...
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es suficientemente indicativo el resentimiento de la mesnada progresista contra Juan Roig o Amancio Ortega, dos verdaderos creadores de riqueza y empleo para decenas de miles de trabajadores. Es una ideología que proviene del desdén aristocrático por el beneficio y la actividad comercial. Tenemos una izquierda peterpanesca e inmadura llena de rencor de clase que en lugar de querer crear riqueza prefieren que nos hundamos en la beneficencia del estado que debe atender a todo. No hablo de la derecha porque tampoco es lo mío, pienso que los extremos siempre se alimentan demagógicamente, se necesitan. Un Abascal necesita a Iglesias o un Puidgemont... Pienso que en la política serían necesarias personas pragmáticas en lugar de aprendices de brujo que no quieren crecer y hacerse responsables. Con personas pragmáticas se hizo la Alemania de la posguerra y así les ha ido. Son el motor de Europa, mal que pese a la jauría progresista. Y Merkel ha sido una política magnífica para Alemania y para los europeos. Nosotros somos un pueblo irredento e inmaduro que prefiere seguir ensoñándose con utopías libertarias de derecha y de izquierda, porque hay anarquistas en los dos lados.

      ¡Vivan los bares poligonales! Yo muchas veces me voy a leer a un bar encontrándome en un ambiente ideal para mi cultura interior. Eso y un café o una cerveza. Un saludo.

      Eliminar
    2. De ahí nacieron dos anarquistas españoles universales: Don Quijote y Sancho Panza.

      Eliminar
    3. Y de ese sustrato, nacen igualmente Pablo Iglesias, Santiago Abascal, Carles Puigdemont, SAR Juan Carlos I, Pedro Sánchez, Pablo Casado, Antonio Muñoz Molina, Gregorio Luri, tú...

      Eliminar
  4. Que nivel intelectual en la ezpana cani, los bares, ja ja ja.

    ResponderEliminar
  5. “Aventuras de un irlandés en España” (Colección Austral, 1937), sobre el viaje que hizo el irlandés ilustrado, académico y estudioso de la obra cervantina, Walter Starkie por España en 1935… solo y a pie, intercambiando las melodías de su violín por un plato de comida y cama recorriendo las plazas y tabernas del país.
    Siempre con Don Quijote de la Mancha en su cabeza y corazón como guía espiritual.

    Walter Starkie:

    “Durante mi estancia en Pancorbo pasé la mayor parte del tiempo en la taberna. Allí pude relacionarme con toda la sociedad del pueblo. Cuando entré la primera vez tardé en ver la tertulia, tan oscura estaba la habitación. Las casas castellanas se construyen generalmente con sótanos, como refugio contra el sol que bate ardoroso las calles. En el sótano oscuro había un grupo de hombres tocados con boinas o sombreros negros de anchas alas. No se habla una palabra, pero el porrón de vino pasa de mano en mano.
    Todos los personajes del pueblo estaban allí; el cerero, el tendero, el talabartero, el sastre, el zapatero remendón. (…)
    Todos me miraron sin decir una palabra. Muchas preguntas, estoy seguro, bailaban en la punta de sus lenguas, pero poseían demasiada dignidad castellana para ceder a la mera curiosidad. Fue una mujer detrás del mostrador quien se dirigió a mí. (…)
    Me hizo toda clase de preguntas, y al contestar, todos os hombres silenciosos continuaron contemplándome, midiéndome, pesándome en su balanza mental.
    Por fin me encontraron aceptable.
    El talabartero, un hombre alto y opulento, con cara roja y pelo gris, como un buen Sancho Panza, me hizo sitio para mí a su lado y me dio el porrón de vino.
    Ningún pueblo en el mundo posee maneras tan corteses como el castellano. La razón de este rasgo nacional surge del individualismo innato del castellano. Tan consciente es él de su propia dignidad, que la respeta también en otros. Él sabe que es un habitante del desierto en esta parada estepa inmensa y que debe vivir toda su vida como observador aislado y solitario. De aquí su culto a la hombría de bien y su particular concepto del honor; el honor del español, como muchos han demostrado, es el «pathos» genuino o la pasión del individuo aislado y distinto. No ofrece ni busca compasión, porque quiere ser, como dice Unamuno, «nada menos que todo un hombre». Un hombre que pueda asentarse en sus propios pies y luchar por sí mismo.”

    Eso sí, desde 1935 ya ha llovido un poco…

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tengo el libro, me lo compré cuando me hablaste de él y quiero leerlo en breve. Me atrae muchísimo. En cuanto a la concepción tradicional del honor castellano -he estado haciendo el Camino en Pancorbo- hay tanto de excelso como de enorme lacra histórica. El castellano viejo -ese coro formado por el cerero, el tendero, el talabartero, el sastre, el zapatero- sentían profundamente su llamada limpieza de sangre no mezclada con castas impuras. Había un grupo social en el País Vasco, Navarra, partes de Aragón, llamado los agotes, que era discriminado y estigmatizado por su oscuro origen que se relacionaba con los godos o los herejes. Eran despreciados como impuros. Me he encontrado en pueblos de Huesca iglesias con una entrada para los agotes. En el castellano, limpio de sangre, se estigmatizaba a los grandes comerciantes, a los que hacían dinero, se los despreciaba en una idea de la igualdad no mezclada con el beneficio económico. Esta tertulia que tanto admira Walte Starkie, y que idealiza, es producto de diversas exclusiones en las que cabe solo cierto tipo de ciudadanos... Ese ambiente oscuro es el que latió en la España en decadencia durante siglos... y aún se expresa en nuestro desdén por la prosperidad económica, los rencores de clase, y en nuestra concepción regionalista del país, irredento y anarquista. Ya no nos reunimos en sótanos en penumbra, pero todavía hay muchos rescoldos de ese igualitarismo en que no aceptamos que nadie tenga méritos para estar un ápice por encima de nadie. De ahí que ningún español que haya tenido éxito en el extranjero sea realmente apreciado en España. Ya no digamos, en nuestro país. Nos lanzamos a degüello sobre cualquiera que quiera o pueda sobresalir. Preferimos ser todavía esa tertulia de iguales que tiene una cierta concepción del "pathos" genuino. La envidia es el correlato amargo de ese citado carácter. No se admite a nadie que esté un milímetro por encima de todos. Por eso, el anarquismo floreció tanto en este país que ha sido renuente al progreso económico y tecnológico del resto de países de Europa.

      Ha llovido desde 1935, es cierto, pero hay muchos tics que siguen existiendo en nuestra idea de la vida y las relaciones sociales.

      Un abrazo, Paco.

      Eliminar
    2. Interesantísima esa información sobre los agotes, que desconocía.
      Y muy de acuerdo con tu respuesta al comentario.
      Un abrazo!

      Eliminar
  6. Cioran escribió: "Si Dios fuera un cíclope, España sería su ojo". Para luego añadir: "En mi juventud, lamenté no haber sido español. España me fascinaba, por ofrecer el ejemplo de los más prodigiosos fracasos. ¡Uno de los países más poderosos del mundo, hundido en tal decadencia!". "En Europa occidental, España es el último país que todavía tiene alma. Todas las hazañas y todos los incumplimientos de España han pasado a sus cantos".

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Conocía la atracción de Cioran por España, por su decadencia que tanto fascinó a los autores de la generación del 98. En la generación del 14, Claudio Sánchez Albornoz escribió un libro titulado "España, un enigma histórico". La reflexión sobre España continúa. Ahora se han publicado una decena de libros que reflexionan sobre España, país irremediablemente reñido con la modernidad en que siguen teniendo un papel fundamental las fiestas tradicionales de pueblo, los eventos regionales, los mitos históricos antiestatales... Somos una mezcla incomprensible, no exenta de méritos, pero más bien irredenta, contradictoria, anarquizante, llena de resentimiento, igualitaria, y condenada siempre al desconcierto y el fracaso histórico. Sin duda, para Cioran es algo admirable, igual que lo fue para Rainer Maria Rilke que consideraba a España y Rusia como los últimos países espirituales de Europa. Y sí, nuestra historia y nuestro fracaso es digno de la buena literatura. Que la España de la transición, en la que se concitó todo lo mejor de nosotros, haya fracasado de nuevo es signo inequívoco de que cualquier idea de renacimiento posible estará también condenada al fracaso. El poeta Gabriel Celaya en su poema "España en marcha" nos explica muy bien. ESPAÑA EN MARCHA. España, un país imposible y renuente a la modernidad, condenado a la confrontación interior permanente.

      Eliminar
  7. Alguien diría que aunque no tenemos arreglo, ya nos vamos arreglando en nuestra historia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cada cincuenta años queremos instaurar un régimen revolucionario que acabe con un pasado corrupto y queremos derribar todo lo que significa para crear un nuevo orden puro y sin mácula. Así fue la Niña bonita que se unió a la idea de revolución y federalismo y sobre la que Ortega escribió ya en 1931 “ Una cantidad inmensa de españoles que colaboraron con el advenimiento de la República con su acción, con su voto o con lo que es más eficaz que todo esto, con su esperanza, se dicen ahora entre desasosegados y descontentos: ¡No es esto, no es esto! La República es una cosa. El radicalismo es otra. Si no, al tiempo”. Envidio el pragmatismo de los suizos aunque alguien dijo en una película que solo habían inventado el reloj de cucú en quinientos años. Me gustaría que fuéramos un pueblo menos pasional, menos utópico, más realista, menos soñador de imposibles... El carácter de un pueblo es su destino.

      Eliminar
  8. "Que la España de la transición, en la que se concitó todo lo mejor de nosotros, haya fracasado de nuevo es signo inequívoco de que cualquier idea de renacimiento posible estará también condenada al fracaso".
    Recuerdo un momento luminoso desde 1982 y años posteriores. Duró hasta el referéndum de la OTAN.

    ResponderEliminar
  9. Ya sabes, Joselu, ese choste en el que van varias personas de distinta nacionalidad hablando entre ellos y se va identificando su nacionalidad sólo oyéndolos lo que dicen. Al oír que unos hablan mal de su país, todos saben que esos son españoles pues lo que acostumbramos hacer. Tenemos un complejo fortísimo de inferioridad y además no nos soportamos unos y otros aunque paradójicamente nos necesitamos para así poder seguir peleándonos o discutiendo entre nosotros. Ya escuchamos una vez a micrófono cerrado que se había quedado abierto sin saberlo que un presidente de gobierno comentaba a un informador que "nos interesa que haya cierto grado de crispación". Y ahí seguimos: generamos crispación y acto seguido se la lanzamos al otro a la cara. Esto es España.
    Un abrazo, amigo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Juan Carlos, muchas veces hay que leer lo que extranjeros dicen de España o los españoles para percibir mucho del aprecio que ellos sienten hacia nuestro país, país que tiene proscrito pronunciar su nombre, España, porque es sospechoso de los peores desmanes. Ciertamente, es así lo que escribes. Ayer leí que un escritor, Antonio Pérez Henares, expresaba lo que aparece en el enlace que dejo AQUÍ

      Un abrazo, Juan Carlos.

      Eliminar
  10. Buenos días Joselu, me extrañaba que no hayas publicado últimamente, ¿Qué tal todo?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Marcos, gracias por tu interés. Estoy dándome un tiempo para ver si vuelvo a publicar. Pienso que hay que tener algo que decir y yo no lo tengo claro. Saludos.

      Eliminar
  11. Me alegra tener noticias. Mucho ánimo. Espero que en el futuro tengamos alguna conversación (aunque sea por escrito).

    ResponderEliminar
  12. Somebody would say that even though we have no plan, we are now fixing ourselves in our set of experiences.

    Regards,
    Uniko 21

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. We have nothing other than our experiences and their impact on our consciousness.

      Eliminar
  13. ¿Siguen los gorriones visitando tu balcón en busca de miguitas?

    Ayer, sobre las 22:00 h se coló un murciélago en el salón de casa, mi mujer salió disparada de allí, le dan repelús estas cosas, pero mi hija mayor, la pequeña ya dormía, y yo permanecimos ahí fascinados, con la mirada entusiasmada persiguiendo las habilidosas cabriolas del murciélago, Izaskun estaba boquiabierta, después de unos cinco intensos minutos el animalillo se metió por detrás de la televisión, casi atrapado entre los endiablados cables, así que fuimos a ayudarlo, me quité la camiseta y con suavidad lo atrapé, Izaskun y yo lo contemplamos por última vez, unos segundos, admirando esa cabezilla vampiresca y lo liberamos al exterior.
    Sé que este será uno de los grandes recuerdos del verano para Izaskun... Puede que para el resto de sus días.

    Un abrazo, apreciado Joselu.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cabecilla mejor (por cabezilla).
      ;)

      Eliminar
    2. Hermosa experiencia para Izaskun y para vosotros. Los murciélagos son unos seres híbridos, mezcla de mundos, que nos magnetizan. Para mí me resultan enigmáticos, inquietantes, sí, esa es la palabra.

      Sí que vienen gorrioncillos a nuestra terraza. Les dejamos una tostada rota en pedazos y al cabo de unas horas no queda ni el polvillo.

      Gracias por tu afectuoso saludo, Paco.

      Eliminar
  14. Se te echa de menos. Puedes alargar tus vacaciones lo que desees,faltaría más, pero vuelve, ¿si?.

    Feliz verano.

    Adriana

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Adriana, de momento no creo que vuelva a publicar. Ha sido un paso muy meditado. Recibir tus comentarios era y sigue siendo un estímulo. Feliz verano también para ti.

      Eliminar
  15. Interesante lo que escribes y como ves tu propio mundo
    saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Recomenzar, gracias por tu comentario. Sin embargo, creo que he dejado ya de publicar de ahora en adelante. Mi propio mundo se encoge y desaparece de la red. Saludos cordiales.

      Eliminar