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lunes, 9 de diciembre de 2013

La casa de hojas



Me he atrevido y he encargado en Amazon el reciente relato, publicado por la editorial Alpha Decay en coedición con Pálido fuego, La casa de hojas de Mark Z. Danielewski (1966) , en traducción titánica de Javier Calvo.  Llega la traducción en castellano trece años después de su publicación en inglés. Es una novela de culto que ha tenido éxito viral (minoritario) en todos los sitios donde ha sido editada. Sin embargo, el autor tardó diez años en escribirla y diez más en encontrar un editor de su novela que fue rechazada por treinta y dos editoriales. Su novela es una historia de terror extraordinariamente compleja basada en el hipertexto y la física cuántica. Básicamente es un relato de un escritor, Will Navidson, premio Pulitzer, que se va con su familia a vivir a una casa mutante, que es más grande en su interior que en su exterior. En ella hay una puerta que no estaba antes que conduce a pasillos, escaleras en espiral, estancias y laberintos que se van multiplicando, a modo de las hojas de un árbol. Es una novela que tiene como centro la casa encantada. Pero esto solo es parte de la historia que se bifurca y complejiza. Navidson filmó un supuesto documental de terror sobre la casa (al modo de The Blair Witch Project) y esta es comentada por otro personaje anciano y ciego, Zampanò, en un manuscrito que encuentra un tal Johnny Truant que vive en Los Ángeles. Truant en un monólogo nos cuenta sus problemas con el alcohol, la droga y las mujeres, así como asistimos a la locura de su madre que invade los apéndices.

El autor, Danielewski, estudió Literatura en Yale y estudios cinematográficos que tienen mucho que ver con su novela que recoge asimismo la influencia de Cervantes, Poe, Hermann Melville, Borges, Cortázar, Stephen King, Don de Lillo, Thomas Pynchon, y, sobre todo, Roberto Bolaño, novelista al que admira profundamente. El relato está contrapunteado, al modo de Moby Dick, con digresiones, ensayos, notas bibliográficas que remiten a libros que no existen, que detienen la historia que se está contando poniendo a prueba la paciencia del lector que se ve obstaculizada por este bosque de referencias enciclopédicas. De hecho, el autor abre el libro con una dedicatoria que viene a decir que “Este libro no es para ti”. El lector que se adentra en el libro debe estar dispuesto a sumergirse en el juego que le lleva a abrirse camino en un bosque que se adentra en la oscuridad de la mente y del universo, así como en el absurdo. El libro, de gran formato y pesado, tiene más de setecientas páginas en que hay caligramas, hojas en blanco, diferentes tipografías, colores, diagramas, imágenes, notas a pie de página que cruzan en horizontal o diagonal las páginas del libro. El lector tiene que hacer un gran esfuerzo por seguir la historia y tiene que elegir entre si leer o no las notas o seguir una historia la de Navidson o la de Truant que además como el narrador de El Quijote, Cide Hamete Benengeli, es  posible que no nos esté contando la verdad en una especie de juego sucio sospechoso.  



El libro es como un árbol, con sus ramificaciones hipertextuales al modo de internet y el conocimiento en red. La narración va creciendo y ampliando el mundo de lo fantástico en que se adentra el lector que inevitablemente se va perdiendo en un laberinto que puede llegar a hartarle porque no hay salida en medio de las digresiones hipercultas, a la vez que se nos escamotean elementos imprescindibles de la trama. El lector se ve perdido en la oscuridad que existe entre las estrellas como dice el autor en una entrevista en ABC, y la literatura debe servir para explorar esa tiniebla y ese vacío. El caso es que la imaginación tiene que volar y el lector ha de pensar, concentrarse y sentir. Tiene que hacer un esfuerzo imaginativo considerable para entrar y centrarse en un universo cambiante e inestable en que no se sabe qué es cierto y que no. Y además es posible que esa caótica disposición del texto refleje que los narradores están entrando en el reino de la locura. La dimensión psicoanalítica que plantea puede ser fascinante, según he leído.  


Se dice que es un libro en el que el lector puede desesperarse y tirarlo a la basura, que tiene que tomar decisiones y hacer elecciones, que redefine el concepto de libro, que tiene un componente autoparódico y autorreferencial muy intenso sobre el hecho de la ficción literaria. Javier Calvo viene a decir que el lector queda prendido, si entra en el juego, durante meses en la fascinación de la novela que para él es uno de los libros más singulares que ha leído y traducido.

Empezaré a leerlo de aquí a dos semanas cuando acabe lo que estoy leyendo ahora y me lea para resarcirme de lo serio de la novela de Muñoz Molina (La noche de los tiempos), una narración divertida y estimulante de David Lodge, Pensamientos secretos. Entonces me adentraré en esa narración proteica y desafiante que ya me han avisado que no es para mí. Sin embargo, la preparación para la lectura ya me ha dado elementos de referencia sobre lo que me voy a encontrar. Espero poder hallar lectores que me acompañen en la lectura de La casa de hojas. De momento solo se ha podido leer en inglés por la terrible y costosa labor de traducción que supone y que ha llevado a cabo Javier Calvo del que dejo enlace a su blog para leer su análisis de  la novela. 


La casa de hojas nos espera. ¿Alguien recoge la propuesta?

La foto inicial del post es del blog de Javier Calvo y la foto del escritor está tomada de ABC

15 comentarios :

  1. Esta parte probablemente explica por qué tuvo dificultad en encontrar quién le publicara:

    "La narración va creciendo y ampliando el mundo de lo fantástico en que se adentra el lector que inevitablemente se va perdiendo en un laberinto que puede llegar a hartarle porque no hay salida en medio de las digresiones hipercultas, a la vez que se nos escamotean elementos imprescindibles de la trama".

    Por un lado entiendo la renuencia de las editoriales a arriesgarse demasiado con un texto muy experimental, pero eso también lleva a una uniformidad de formas, e inevitablemente de ideas, en la literatura que llega a la luz. Debería de haber espacio para quienes prefieren estas historias enrevesadas también.

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    1. El autor reconoce que no sabe cómo resistió tanto ante el rechazo total de todas las editoriales a que presentó su novela. Era muy joven cuando la ideo y la escribió, pero, a lo que sé, muestra una seguridad muy sólida sobre sus modelos literarios y la voluntad de escribir algo diferente que ponga en cuestión la misma idea de libro. Afortunadamente se abrió camino y es un relato de minorías que lo acogen con entusiasmo. Espero poder compartir con vosotros mis impresiones de lectura de esta narración heterodoxa que tuvo que buscar su público. Pero lo encontró.

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  2. A mí la literatura "dura" no es que no me guste, pero me temo que no estoy capacitado (Dios no me dio esta gracia) para desentrañar el intríngulis de lo que leo. Y entonces debo andar con pies de plomo. Y ando poquito a poco, tan lento, que acabo por cansarme, o aburrirme. Y por eso, normalmente opto por una literatura más "llevadera", más fácil, más translúcida. Pero cuando te he leído, me he quedado prendado por lo que este libraco promete. Un fascinante viaje alrededor de la mente (casa) de uno. De veras que me gustaría (intentar) leerla.

    Un fuerte abrazo.

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    1. Mi capacidad de aguante es variable. He leído obras complejas pero no he soportado otras que se me han hecho insufribles. Depende de la edad en que las lees, tu estado de ánimo, tu capacidad de concentración, tu paciencia… Hay obras que leo como si fueran agua, y hay otras que se me atragantan. A veces he tenido sequías lectoras que me han llevado a pensar que había abandonado la literatura. Entre el lector y el libro hay una lucha sorda e intensa. A veces vence el lector y a veces el libro nos expulsa de su mundo. No sé qué pasará con La casa de hojas. Os lo contaré. Voy a poner todo de mi parte para aceptar el desafío que supone.

      Un abrazo, y gracias, Miguel, por tu presencia que me es muy cálida.

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  3. Me ha hecho gracia tu entrada. Compré la Casa de las hojas hace una semana y esta esperando en la estantería hasta que dentro dos semanas, cuando empiece el periodo de vacaciones de Navidad, me ponga con él. Justo como parece que quieres hacer tú. Quiero hacerlo de esta forma porque la verdad es que el libro asusta muchísimo antes de leerlo. Antes de empezar a leerlo si hojeas un poco el libro no sabes si vas a poder con el. Espero que una vez dentro el laberinto me lleve buen puerto. Tengo mucha ganas de empezar a hacerlo.

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    1. Me gustará estar en contacto contigo. Viviremos la experiencia de adentrarnos en la obra en un tiempo parecido. Me encantará conocer tus impresiones. Voy a tu blog a ver cuál es tu mundo. Gracias por tu presencia.

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    2. Je, je, ya entraré en esta entrada y te iré contando cual es mi avance si me acuerdo. Mi blog es de fotografía. Tengo otro compartido que se llama porlaestanteria.blogspot.com donde si que hacemos reseñas de libros. Pero en mi caso la capacidad de escribir no la tengo demasiado desarrollada, je, je, mis reseñas me temo que tienen muy poco nivel. Eso sí, de la lectura disfruto sobremanera. Ya te iré contando.

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  4. Una recomendación que me ha llegado por varias partes. Así que la tendré en cuenta, sin duda. Hace mucho tiempo que estoy encerrado en lecturas académicas..

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    1. Lal Vanguardia y ABC han publicado en el último mes sendos artículos sobre la novela con motivo de su publicación reciente. Para mí hasta que leí el artículo de ABC, que cuenta con una sección cultural notable, era totalmente desconocida. Ha sido un descubrimiento que desde un principio me interesó.

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  5. "Este libro no es para ti." En mi caso, me temo que ha acertado, pero espero tu devolución de la lectura con mucho interés. Te agradezco la propuesta y sigo tomando nota, porque este verano voy a poner un freno a la virtualidad para dedicarme a leer.

    Un abrazo.

    Fer

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    1. Cuando tuve noticia de esta obra, inmediatamente me interesó por la historia de terror que narra (la casa más grande en el interior que en el exterior que se abre por una puerta a estancias, laberintos y escaleras extrañas) que me pareció fascinante. Además me recuerda a Moby Dick cuya escasa acción es contrapunteada continuamente con capítulos que nada tienen que ver con la historia de la ballena blanca. Luego conociendo sus influencias literarias me resultaron todas próximas (aunque no he leído a Thoomas Pynchon). Todo plantea una propuesta singular que me atrajo. Espero que la lectura sea tan productiva como la preparación a la misma.

      Puedo entender perfectamente que no sea una obra deseable para muchos lectores. Espero que este verano sea pródigo para ti en buenos libros. Sigo con preocupación las noticias que llegan de Argentina que hablan de saqueos, inflación y depreciación del peso. Espero que todo vaya mejorando. Un abrazo.

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  6. Me temo que te has entrometido en el frondoso mundo de la postmodernidad literaria del que Melville fue un acertado pionero. Ese mundo donde las iconos fundacionales de la civilización occidental funcionan más por su estética provisional que por su sentido último. Quizás todo empezó de forma sistemática con Marcel Duchamp en el Dadá pero se ha impuesto definitivamente desde el pop art para acá y así, en casi todas las artes, incluyendo la literatura, los objetos culturales se han convertido en signos de expresión por si mismos lo cual da libre expresión al creador para poner cualquier cosa en cualquier momento sin que la integridad de la obra se resienta.
    A mi me parece bien esta vuelta al arte por el arte cuando está en manos de grandes creadores como Georges Perec y algunos de los chicos del grupo capitaneado por Raymond Queneau, también me resulta imprescindible el mejor escritor español actual, Enrique Vila-Matas y por supuesto el genial y malogrado Roberto Bolaño, pero hay que ir con sumo cuidado para descubrir a mucho impostores que se ocultan tras la brillantez de los otros. Desconozco a que grupo pertenece este Danielewski pero te deseo que hayas acertado, cosa nada fácil en tiempos de sublimes imposturas.
    Un abrazo.

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    1. No puedo decir nada sólido mientras no lea el libro, claro está. He visto mucho arte contemporáneo y poco ha llegado a interesarme. Hay mucha impostura y banalidad. Lo que he leído de Danielewski, un par de entrevistas publicadas en España, y juicios de lectores de su obra, incluido el traductor me alienta a esperar algo valioso. Sus juicios literarios parecen sugerentes así como las influencias que asegura recibir. En principio, la base de la historia de terror que le da pie a su narración es estremecedora y solo explicada se percibe su fuerza. Estoy ansioso por hincarle el diente para probar su calidad. Hoy la he recibido por mensajero y he sentido una cierta emoción al tener el libro en mis manos. Lo guardo con delectación para sumergirme en él.

      Un abrazo.

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  7. Espero con ganas tus comentarios sobre este libro :)

    A mí lo que me sorprende más no es tanto que publicaran el libro en inglés, sino que además lo hayan traducido. Señal de que en su idioma original ha tenido suficiente éxito.

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