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jueves, 5 de mayo de 2011

La ética dependiente


Un día fui padre de dos niñas que ya son púberes, y entonces, cuando eran bebés o pequeñas, iba al parque con frecuencia con ellas donde establecía relación con otros padres. Acostumbraba a charlar con ellos y a observar los códigos de conducta que se establecían en los juegos. Los padres solían proyectar buenos hábitos en sus hijos para que aprendieran a compartir, para que jugaran con otros niños sin pelearse, para que fueran iguales niños y niñas, nativos e inmigrantes… Fue una etapa entrañable en que me di cuenta de que todos los padres querían mostrar a sus hijos un mundo generoso y en el que se compartía y en el que no imperaba la ley del más fuerte. En la escuela se continúan estos buenos hábitos en el proceso llamado educación que pretende armonizar al individuo con la sociedad de modo que ese proceso formativo se proyecte en la organización social. Es la idea fundamental del movimiento que piensa que la educación formal e informal pueden cambiar la sociedad. Así, en las escuelas e institutos pretendemos enseñar a cooperar, a dialogar, a compartir, a negociar, a razonar, a aumentar la autoestima, a respetar las normas cediendo parte de nuestra individualidad en aras del bien común al que están orientadas todas las leyes. Pretendemos formar ciudadanos en un contexto democrático sin discriminaciones de ningún tipo (sexuales, raciales, nacionales, económicas…). Enseñamos que hay que cumplir las leyes y que estas se fundamentan en los derechos humanos que proyectan sobre todo una idea de igualitarismo de todos los ciudadanos que son sujetos de derechos y de obligaciones.

Entre estos derechos está como fundamental el que reconoce que todo individuo tiene derecho a ser considerado inocente hasta que se demuestre lo contrario. Es la presunción de inocencia. También admitimos que nadie debe ser sometido a tratos vejatorios y proscribimos la tortura en cualquier forma. Y, por fin, en la mayor parte de los países democráticos se establece que el derecho a la vida es un bien fundamental y que no debe castigarse un delito, por grave que sea, con la pena de muerte y en todo caso que la defensa jurídica es un derecho fundamental cuando uno es acusado de un acto que puede merecer castigo.

Esta es el entramado ideológico en que nos movemos. Sin embargo, observamos que el mundo es atroz y que estos hermosos principios son eso, hermosos, y nuestros hijos van intuyendo que superponemos un mundo idílico mediante nuestras palabras que no tiene nada que ver con la realidad. El pez grande se come al chico, no somos todos iguales, nadie escucha a nadie en la lucha política, y admitir los errores sólo supone el desprestigio. Estos días hemos tenido además que poner nuestros principios a prueba en el tema de Bin Laden, un individuo que ha promovido centenares de atentados en todo el mundo. Ha estado escondido diez años hasta que parece ser que ha sido descubierto y allí, desarmado, se le ha liquidado con un tiro en la cabeza sin intentar someterlo a juicio. Se ha dicho que no era una situación normal sino un auténtico estado de guerra en el que rigen otras reglas distintas. Y la comunidad política mundial ha suspirado con alivio al ver a Bin Laden muerto. Nuestros adolescentes han participado del júbilo general y se han regocijado ante nuestro desconcierto, nuestro silencio o nuestro oportuno cambio de tema.

 ¿Dónde están nuestros principios, esos que enseñamos a los niños en los parques infantiles o en la escuela? La realidad es que los principios son relativos y se someten al auténtico quid de la cuestión que es que “depende”. Todo “depende” del cristal con que se mire, de los criterios aplicados, de las palabras utilizadas para interpretar las situaciones. Todos somos iguales, es cierto, pero unos son más iguales que otros. ¿Es bueno o malo matar a alguien indefenso? ¿Puede admitirse la tortura? ¿Pueden negarse derechos fundamentales por razones de raza, religión o clase social? La respuesta es compleja pero se resume en: depende de si nos beneficia o no, depende de si favorece nuestra seguridad o la pone en peligro, depende de las consecuencias que se abran a partir de los hechos enjuiciados. Y estos juicios han de hacerse rápidamente, en cuestión de segundos, esos microinstantes que tuvo que emplear el premio Nobel de la Paz, Barack Obama, entre elegir si arrasar con bombas de novecientos kilos  el supuesto refugio del terrorista o mandar un comando con intención de liquidar sin lugar a dudas a Bin Laden invadiendo un país extranjero. El proceso judicial que se hubiera abierto si los SEALS hubieran respetado la vida humana hubiera sido harto complicado y no habría país en el mundo que pudiera juzgar a Bin Laden sin riesgos terribles, ni legislación apropiada. Además en el juicio, el encausado podría hablar demasiado y liarlo todo revelando todo lo que sabe sobre sus enjuiciadores a los que sirvió en otro tiempo. Además era un criminal confeso y Obama sabía que si lo liquidaba subiría como la espuma en las encuestas en Estados Unidos, e incluso se olvidarían de llamarlo protosimio o chimpancé los neocon y la Fox o de cuestionar si era musulmán o era realmente americano. Y asimismo ¿por qué reconocer derechos a alguien que ha despreciado brutalmente la vida humana y además ha herido el orgullo americano como nadie en la historia? Y, en todo caso, ¿no fue Bin Laden quien dijo que si un musulmán moría en la batalla se encarnaba en el paraíso servido por hermosas doncellas vírgenes? Fíjense en la paradoja. Al matarlo, se le ha hecho un favor inmenso y ahora está disfrutando como un canalla, follando todo el día.

Pienso que deberíamos hablar más los padres y los profesores del eje de toda ética real y que es ese “depende”. Todo depende. Los valores son buenos dependiendo si nos favorecen o no. Se aplican o se ponen en suspenso dependiendo de si... Pero parece ser que estas consideraciones ya están asentadas tempranamente en nuestros adolescentes por ósmosis cultural que entran en contradicción inquietante con lo que decimos en el parque o en las clases de ética. Esto es lo que significa hacerse adulto. Como Obama.

35 comentarios :

  1. Lamentablemente, hoy la escuela y sus profesionales tienen poco peso en la formación de los individuos de esta sociedad. Hoy rige la pedagogía de los medios de comunicación y la enseñanza del consumo. No sois los profesores quienes formáis, no como antes, son otros agentes quienes llevan la batuta. Y así nos va, si no es que irá a peor en poco tiempo.

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  2. La decisión que ha tenido que tomar Obama me ha traído a la memoria la que tuvo que tomar, en su día, Felipe González: volar por los aires la cúpula de ETA. Hoy, pasados los años, no está seguro de haber hecho bien no habiéndolos ejecutado extrajudicialmente, o cloacalmente, por usar su propia terminología. En algún comentarista he leído, lamento no recordar cuál, una comparación entre esta ejecución y la de algunas mafiosos y delincuentes famosos como Bonnie Parker y Clyde Barrow, por ejemplo. Por todo ello sugerí, en el comentario al post sobre Laden, que alguien ya debe de estar escribiendo el guión que muy posiblemente ruede la oscarizada Bigelow. A la decisión no tomada por González puede achacársele el hecho de quue ETA siguiera matando en los años posteriores a su decisión de ayer. A la supervivencia fugitiva de Laden puede achacársele el atentado de nuestro 11-M, sin duda. ¿Quiero decir con todo esto que bien hecho está lo que se ha hecho? No. Lo que quiero decir es que hay ciertos argumentos que se vuelven especiosos (2ª acepción)a la hora de analizar el hecho: la presunción de inocencia; la violación de un territorio amigo; el asesinato "a sangre fria"; la "humillación" del entierro marino;etc. La lucha contra el terrorismo no admite la ingenuidad, ni la torpeza, pero tampoco la inefectividad. Es evidente que las banderas y los símbolos los crean los grupos humanos cada vez que les da la gana, y que no necesitan pretextos, como el presente de la ejecución de Laden, para mantener viva una lucha terrorista cuyas consecuencias en España, por ejemplo, conocemos por partida doble.
    Se hace ya escarnio de la condición de Premio Nobel de Obama, pero ¿se oirán airadas las críticas acerbas y sangrantes contra quienes se lo concedieron, sin que se le conocieran otros méritos que una victoria electoral y constituir un hito en la política de igualdad racial?
    Commo profesores no sé si enseñamos valores que chocan, para desmoronarse, con la realidad; pero es obio que sí hemos de enseñar a nuestros alumnos a sopesar la complejidad de lo real, y que a ello han de aplicar buenos procesos de reflexión y de argumentación; hemos de dotarlos de armas intelectuales suficientes para resistirse a la apisonadora de la demagogia. En ello estamos, me parece.

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  3. Yo aún estoy en esa época bonita de mostrar el mundo como debe ser a mis dos peques, aunque ciertamente, a veces me pregunto si algún día no me mirarán sintiéndose estafados, de todos modos sigo pensando que debo inducirles un sentido del deber y una idea clara de lo que está bien, porque al fin y al cabo el bien no deja de ser un ideal, un rumbo a seguir, aunque en la práctica seguramente no sea alcanzable.
    Mi opinión es que creo que algunos valores de los que dices son universales y absolutos, y que nuestra obligación es proyectárlos, e intentar llevarlos a la práctica.
    Si por cuestiones tácticas, en algún momento hay que quebrar alguno de esos valores, entonces es evidente que hay algo que no estamos haciendo bien.
    Saludos.

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  4. En el tema de la vida y la muerte de las personas JOSELU, no existen los dependes, por mucho que nos empeñemos.

    UN ASESINATO, es un asesinato, se quiera o no reconocerlo como tal...suponiendo que en este caso de verdad se haya producido, que... ni eso se sabe de manera cierta.

    Aceptando, disculpando y desde luego aplaudiendo la muerte violenta de este hombre, TODOS estamos renegando de esos valores que efectivamente inculcamos desde niños a nuestros hijos. En este asunto he visto tantísimo fariseísmo en general, que no sé si me puede más... la pena o el asco.

    Lo cierto es que alucino con los dos planteamientos que escucho, uno por macabro y sanguinario y el otro, por ingenuo y absurdo...

    Los que se alegran de la muerte violenta de Bin Laden, me pregunto yo ¿por qué motivo?
    ¿cómo puede alegrarse nadie de la muerte de un ser humano? y siendo prácticos y dejando a un lado los planteamientos morales...

    ¿Acaso alguien supone que su muerte reducirá en algo el peligro del terrorismo islámico? la reacción más lógica es que lo recrudezca, espoleando a sus seguidores sus ansias de venganza. De hecho en EEUU se ha activado la alerta roja en precisión de futuras reacciones de este tipo. La muerte violenta de una persona, se mire como se mire, insisto, es un crimen y eso no admite vuelta de hoja.

    Ahora bien, versión legalista del asunto ¿qué tipo de juicio, dónde y con qué coste se supone que se iba a celebrar el encausamiento de un personaje como Bin Laden? ¿alguien imagina el circo mediático que se montaría sabiendo todos, de ante mano el veredicto final? sólo en medidas de seguridad sería inimaginable el coste que supondría, no hablemos ya de infraestructura, coste del seguimiento y determinación de jurisdicción, corte y plantilla multitudinarias de letrados y todo eso ¿para qué? para que finalmente en un país como EEUU que obviamente se erigiría en autoridad competente, tras retransmitir el espectáculo para disfrute del morbo general, terminara friéndolo en la cámara de gas.

    Sinceramente me cuesta comprender ninguna de las dos posturas. En mi humilde opinión, si quien fuera que tuviera al posibilidad de capturar a este hombre hubiera tenido un mínimo de ética, inteligencia y dignidad humana. Lo que debiera haber hecho con Bin Laden, es detenerlo, confinarlo en una prisión de máxima seguridad ( dado que es un delincuente confeso) y todo ello en el mayor de los secretos.

    No habría mártir que vengar, ni circo, ni asesinato.

    Y si alguien supone que esto era inviable, viviendo como vivía en una casa de vecinos, sin seguridad alguna, lo siento, pero no me lo creo.

    Efectivamente en un país como EEUU, le ha venido de perlas a la popularidad de Obama, habérselo cargado a lo Rambo, o vender que lo han hecho...

    Tampoco comprendo, como el resto de los mandatarios mundiales ( incluido el nuestro) aplaudan y justifiquen esta acción como papanatas ¿qué tipo de gente nos gobierna?

    ¡¡Buaaaaggg!! me voy a currar...( al juzgado) a veces creo que los delincuentes son más coherentes, que muchos de los que pasamos por buena gente y honrados ciudadanos...

    Me temo que hoy no debo tener muy buen día, lo siento.

    Muchos besos JOSELU ... a ver si con el finde se nos cura toda esta... lluvia:-)

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  5. Francisco, no sé si es una mejora que nosotros no tengamos tanto peso. No observo entre los profesionales de la educación convicciones más firmes que en el resto de la sociedad. Al fin y al cabo, somos todos productos de un estado de opinión o de ánimo. En todo caso nos queda nadar a contracorriente, abstrayéndonos de todo lo que nos rodea, ignorando cuáles son las ideas dominantes y sintiéndonos humanos con los muchachos que tienen la suerte o la desgracia de tenernos como profesores. No sé.

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  6. Juan Poz, me temo que, leído varias veces tu oportuno comentario, no sé qué quieres decir. ¿Darnos cuenta de la complejidad de la realidad significa que habríamos de aplaudir que le metieran un trabucazo entre ceja y ceja a Osama Bin Laden? Considera que no hay muchas variantes en esta situación. ¿Lo liquidamos o no? Ponle los argumentos que quieras y la filosofía que necesites. ¿Disparamos o no? A esto se reduce todo. Los argumentos vienen después.

    ¿Qué decimos a nuestros alumnos sobre la naturaleza especiosa de la realidad?

    ¿Disparamos?

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  7. A pesar de los pesares y de las dudas que puedan embargarnos sobre la pedagogía del ejemplo y de nuestra labor educativa...hay que seguir en la brecha. A veces lo que se siembra tarda mucho en germinar.

    Siempre he dicho y mantengo que el docente ha de ser optimista. Contra viento y marea.

    No creer en lo que hacemos de forma bienintencionada, sin excluir muchos errores, es dar la batalla y la guerra por perdidas. En este supuesto sólo procede... la retirada.

    Un abrazo, Joselu

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  8. Toro sentado, te envidio esa etapa. La que estoy yo me lleva a incómodos silencios cuando mi hija de once años me pregunta si me alegro de que mataran a este asesino. No supe qué decir. Le tendría que haber dicho que... No sé qué le tendría que haber dicho. De todas maneras me siento mal porque creo que está bien que lo eliminaran, pero ¿cómo explico esto? Juan Poz nos dice que no cabe ser ingenuos... ¿Cuándo y cómo se pierde la ingenuidad? ¿cuándo nos decidimos a ser eficaces?

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  9. María, deduzco de todo lo que dices que tú lo hubieras confinado en una cárcel secreta de por vida. Tremendo. Me temo que sigues en el dilema y que no consigues salir de él. Todas las salidas son absurdas. Esto es peor que el dilema del prisionero. Pero en Obama estaba la capacidad de decidir. Y lo hizo. Puede ser que salga reelegido presidente en las próximas elecciones. Antes lo dudaba, ahora no tanto.

    Tremendo.

    Besos y ya sabes: hoy puede ser un gran día.

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  10. Luis Antonio, sólo cabe la retirada en este supuesto. Es lo que hice yo cuando mi hija me interrogó sobre el tema y cuando mis alumnos alborozados me hicieron la misma pregunta. Soy adulto ¿no? No puede caber en mí la ingenuidad. Escucho a Gaspar Llamazares hablando del tema y me sonrojo, pero escucho a Obama y también me sonrojo. ¿Esta era la esperanza que votamos virtualmente hace unos años en las elecciones americanas? Pues vaya. Me temo que los supuestos ingenuos hemos decidido pasarnos al bando de los cínicos. Y en eso estoy para mi desazón. Por eso intento meter el dedo en el ojo con este post.

    Un abrazo.

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  11. JOSELU ¿tremendo encarcelar a una persona que se ha vanagloriado de haber matado a miles de personas? no JOSELU, eso no es tremendo, es el castigo justo y proporcionado a una conducta asesina y despiadada. De eso eso no tengo ninguna duda, es lo mínimo que merece, por respeto y dignidad a todas las familias de las miles de víctimas que ha dejado.

    No admito la pena de muerte, de ninguna manera, ninguna vida debe ser sacrificada bajo ningún concepto, pero sí creo que ciertas conductas deben ser reconducidas si se puede y ejemplarmente castigadas, si lo merecen, lo contrario sería premiar comportamientos salvajes, como es el que tienen todos los terroristas, sean de la ideología que sean.

    El confinamiento es terrible, pero es que más terrible es lo que ha hecho para que merezca ese castigo.

    Sin embargo sí que me parece terrible, que a Obama se le reelija por haber tiroteado a un hombre, eso es quizá... lo más terrible de esta historia... por ahora.

    Todos los días pueden ser grandes días, yo... estoy en ello, gracias:-)

    Más besos, que también lo sea para ti.

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  12. María, te pongo un ejemplo pero podría poner mucho otros. En 1945 el presidente Harry Truman ordenó lanzar dos bombas atómicas sobre ciudades japonesas con las consecuencias que conocemos de centenares de miles de muertos directos y decenas de miles indirectos. La historia no lo ha juzgado como un criminal y murió tranquilamente muchos años después. ¿Qué hace que alguien sea considerado un criminal o un héroe? La contestación no es fácil pero lo más sencillo es decir que depende (nuevamente) de quién cuente la historia. Obama ha ejecutado a Bin Laden interpretándolo como un acto de guerra justa. Otros interpretarán que Bin Laden fue también un combatiente que ejerció también la guerra justa contra América. El problema moral es morrocotudo, pero yo tiendo a ponerme emocionalmente junto a América quizás porque he visto mucho cine americano, mi cultura está ligada a la de ese continente y mis mitos no son muy alejados de los suyos, pero soy consciente de que no son declarados criminales todos los que son y algunos son considerados villanos cuando a otros ojos son tenidos como héroes. Sólo hay que recordar la euforia que suscitó en Palestina el atentado contra las Torres Gemelas lo que causó una afrenta que no olvidaron los norteamericanos.

    De todas maneras encerrar a alguien en una prisión secreta de por vida, me temo que es peor castigo que la muerte. Yo no sé qué elegiría.

    Besos.

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  13. Tus comentarios, Joselu, vienen al hilo de los comentarios que nos hizo una madre hace muy pocos días en el cole. Es madre de dos buenos niños a los que ni un pero hay que objetar. Sin embargo ella se cuestionaba si la labor educativa que llevamos a cabo entre los maestros y la propia familia no estarían un tanto decadentes en un mundo en el que priman, según ella, unos antivalores evidentes. La ley del más fuerte, la admiración por conductas evidentemente injustas o chanchulleras o prepotentes, el poder escaso de la palabra pacífica contra la violencia...En definitiva si esos principios o hábitos o normas que consideramos positivos para la formación de ciudadanos responsables, democráticos,civilizados en su justa acepción, no estarían en contradicción con la realidad fuera de las aulas. Y me parece realmente dramático en que desde las familias e incluso desde los propios colegas educadores se empiece a cuestionar la validez de esos principios en pro de un "hay vivir en un mundo real". Terrible, de verdad cuando aquello en lo que verdaderamente crees y que intentas transmitir de manera ilusionada acaba puesto en la picota de ese "depende" que nombras.
    Hablamos de los grandes conflictos y de los valores éticos a escala casi planetaria pero hemos de constatar que todo se empieza a fraguar en pequeños gestos, en comentarios simples, en reflexiones casi de estar en zapatillas, ahí mismito a nuestro lado.
    Un gran abrazo.

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  14. Obviamente, querido JOSELU, te estoy dando mi opinión personal. La historia puede no haber condenado a Thruman, pero para mi, una persona que mata con premeditación y alevosía a miles de personas indiscriminadamente, no tiene justificación alguna.

    Hasta en estado de guerra, tiene que regir el principio de la proporcionalidad, matar a miles de personas en nombre de Ala o en nombre del Tío San, es igual de inaceptable y horrible.

    Cualquier persona que se alegre de una muerte y muchísimo más de una masacre, o está enferma mentalmente o es un fanático.

    Y sí, efectivamente puede que tengas razón y encerrar de por vida a una persona sea peor que la muerte, pero no estás matando a nadie, esa es la diferencia cualitativa del castigo.

    Obviamente un castigo tan tremendo, tiene que ser acorde con el delito cometido, no digo que sea mejor para el que lo sufre, es moralmente aceptable para el que lo impone. Dicho todo esto, te aseguro tengo muchísimas dudas de si la cadena perpetua es legítima, pero entre ella y la pena de muerte, la prefiero.

    Más besos y ya te dejo en paz:-)

    ¡¡feliz finde!!

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  15. Dudamos de la existencia de Aquiles y Héctor, que están documentados por un buen (aunque tal vez colectivo) escritor y creemos ciegamente en que existe ese tal BL, basándonos en los informes de medios que, por definición, son la voz de su amo. No me lo explico.
    Caminamos entre la pobreza todos los días, pero somos ciegos a ella; sin embargo, un pequeño emplazamiento en un remoto país capta toda nuestra atención. Vemos mejor por medio de fotografías. Tampoco me lo explico.
    Si no ejercemos los valores que "decimos" enseñamos a nuestros hijos será porque no creemos en ellos. Si alguien siente en sí la autoridad o la elevación suficientes para juzgar a su semejante o para dar la orden de matarlo, estos valores no van con él, no han ido nunca, porque ahí descansa, únicamente, la razón para no juzgar y para no matar.
    Yo me siento capaz de oponerme a otras ideas; no a otros hombres.
    Y para terminar, decirte, Joselu, que en mi lejana época de creyente aprendí que los pecados más tontos son los de pensamiento. Vale que te condenes porque has ejecutado una acción; pero pecar por pensar lo que harías, sin tener necesidad...
    Así que, en mi modesta opinión, no depende.
    Un abrazo.

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  16. Ya sabemos desde hace tiempo que la justicia es un concepto variable, sobre todo en función del sujeto al que se deba aplicar. Si tú o yo hubiésemos atropellado con el coche -accidentalmente o no- a Bin Laden, hubiésemos acabado en la cárcel y con una multa, pero si lo ordena un estadista con Premio Nobel, le llueven elogios. Son cosas difíciles de entender incluso para un profesor.

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  17. Castilla, pienso que es cierta esa disociación entre el contenido y valores de la escuela y el de la vida real. Durante unos años los muchachos que estudian viven en un ambiente de excepción que no tiene mucho que ver con lo que van a encontrar en el mundo exterior. Muchos de mis alumnos de bachillerato piensan que la clave del éxito no está en el esfuerzo o las ideas propias sino en los enchufes que uno tenga o en la suerte que uno posea de que le toque la lotería. A medida que va avanzando el sistema educativo observo que los chicos van siendo cada vez más permeables a la ética posibilista y esencialmente pragmática con la consecuencia de que ya no son idealistas (no sé si éste era el objetivo que pretendíamos con nuestra educación en valores) ni pretenden cambiar el mundo. Nuestra intervención, díselo a esa madre, es prácticamente irrelevante. Los medios de comunicación tienen una influencia mayor que la nuestra. Enseñamos a compartir pero la realidad es que se difunde como modelo que compartir es una estupidez y una cobardía. Europa ha recibido a 26000 inmigrantes del norte de África y esto ha desatado mil interpretaciones sobre la invasión de que estábamos siendo objeto. Túnez, en cambio, ha recibido a medio millón de libios o que huían de Libia, y la gente ayudaba a los que tenían menos fortuna que ellos. Puedes decirle a esa madre que esté tranquila, que los valores que intentamos transmitir no calan profundamente y que la influencia externa es infinitamente mucho mayor. No hay peligro en que la escuela cambie la sociedad. Somos irrelevantes o casi.

    Lo digo y escribo con harto pesar porque pienso que la escuela debería de ser un territorio con entidad y de excepción pero no lo es con suficiente fuerza. Las causas muchas y dispares. Pero no sabría que decir al respecto.

    Un abrazo, y gracias por tu presencia.

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  18. Animal de fondo, mi post en el fondo pretendía ser una incursión en la evolución de Obama, un presidente que llegó al poder aupado por una increíble ola de idealismo, de búsqueda de valores solidarios y puros. Así lo entendí yo. Obama decía We Can y expresaba la idea de que era posible un mundo mejor. Sin embargo, tres años en la presidencia lo han convertido en un hombre pragmático que ya no aspira a cambiar el mundo, entre otras cosas porque no es posible. La gente no quiere cambiar el mundo, los americanos no pueden concebir un mundo en que ellos no sean los actores decisivos. Son patriotas. Obama, al final ha tenido que ceder a la reivindicación del patriotitsmo y dejarse de valores éticos. Nadie espera ya que Obama sea capaz de cambiar la realidad, él el primero, pero esto es porque los idealistas no somos consecuentes y en el fondo tenemos más profundamente arraigada nuestra cartera que nuestra suma nebulosa de deseos de mejorar el mundo. Obama ha decepcionado a los que quisieron creer en él para afirmar que otro mundo era posible y ahora tiene que apoyarse en los que creen que América puede y es capaz de no olvidar y de vengar lo que le hicieron. Si no, no será reelegido presidente. Osama Bin Laden existió. Yo he visto fotos de él cuando tenía catorce años. Era un muchacho de aspecto occidental que disfrutaba de una familia acomodada y millonaria. Obama era un muchacho que procedía de una familia desestructurada, pero que mostró una decisión tremenda en seguir su destino y llegó a ser presidente a pesar de que se sigue discutiendo si es musulmán o socialista. Osama ha sido el que ha convertido a Obama en presidente de todos los americanos. Para ello, hay que orillar problemas éticos que sencillamente dejan de existir justificándolos como propios de un estado de guerra. Yo no sé dónde están mis límites éticos. Quiero pensar que haría honor a ellos, pero no sé qué haría en el caso de ser torturado para que revelara la identidad de alguien. Yo no me atrevo a saber qué haría. Creo que nadie lo sabemos. La ética es escurridiza. Una vez interpreté en el teatro a un personaje en una obra de Benedetti. Era el capitán, un torturador delicado e intelectual que ejercía de interrogador de una prisionero político al que pretendía sacarle información sobre sus cómplices. El prisionero ponia al torturador contra las cuerdas y éste tenía que reconocer que no tenía ninguna convicción profunda, que nunca la había tenido. Esto que yo decía en el escenario me ha hecho pensar muchas veces y forma parte de mis reflexiones. ¿Tengo convicciones profundas? ¿Cómo se conforman? ¿Qué haría en una situación límite en todos los sentidos? No sé, Francisco, no lo sé. Me gustaría pensar que sería digno, pero no lo sé.

    Un abrazo.

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  19. Antonio, la justicia es un concepto relativo y depende de la suerte, de las circunstancias, del azar... Uno puede asesinar a mansalva y ser reconocido como un héroe. Es el caso del presidente americano que ordenó lanzar dos bombas atómicas sobre Japón. Raramente los genocidas reciben un castigo consecuente. Depende de quienes controlen la historia. Osama es un asesino terrible o un héroe. Depende de dónde nos pongamos. Sin duda ha asesinado por su influencia a miles de personas, pero no es el peor.

    El caso que nos presentas es curioso. Alguien pretende matar a un señor que para él es Osama Bin Laden y además de no conseguirlo es condenado. En cambio, el presidente americano lo mata realmente y sólo hace que recibir felicitaciones.

    No sé qué decir. Sólo quiero recordar al preso más antiguo de España y que lleva 35 años en la cárcel sin tener delitos de sangre y la justicia le ha denegado el indulto. Intentó escapar y eso ha ido agravando su pena. Pero no hay derecho.

    Sinceramente, no creo en la justicia ni en la Justicia. Que dios nos coja confesados, a ver si allí, al otro lado, que no existe tal vez, hay algo de ello. Espero que Franco se esté cociendo a fuego lento, porque si encima está en el paraíso... pues apaga y vámonos.

    Ahora Bildu tiene oportunidad de demostrar que lo que dijo sobre la violencia no era una simple estrategia electoral. Veremos.

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  20. Querido Joselu, hace tiempo aprendí que la literatura no es una descripción del mundo, sino una cosa más de las que componen el mundo. Un personaje tan mal hilado como el supuesto difunto, sin complejidad intelectual, sin dilemas morales, sin características humanas, sencillamente no existe ni puede existir. D. Quijote es mucho más real, y no digamos los duques que , entre burlas y veras, lo invitan a cenar. El protagonista de la Cartuja de Parma es más real, puede decirse con más veracidad que existe; en otros tiempos, se hubiera rechazado por mal pergeñado e inservible un carácter tan plano y tan monocorde, inútil hasta para el teatro. Ahora (claro, son tiempos de Spiderman) seguimos embobados la representación, que no significa nada, no conduce a nada, no sirve para nada. Tu personaje de hace días de las latas de conserva era más creíble.
    Porque algunos profesores, hijos de su momento, no tienen convicciones, es preciso que los niños sean críticos con unos y con otros, desde muy pequeños. Así no se desengañarán después y sabrán respetar al que se lo merece y seguirle la corriente al que no. Así que considero que la escuela sí puede servir; pero para ello, como siempre ha sido, el maestro ha de sacrificarse sabiendo que su éxito será ser innecesario; es tal vez decir, olvidado, misión compartida con lo buenos padres, a mi juicio.
    No podemos saber nada de las situaciones límites, pero actuar ahora en lo cotidiano puede ser más heroico; de cualquier modo, creo firmemente que siempre te portarás como lo que eres: un hombre bueno.
    Un abrazo.

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  21. Joselu, llevo días dando vueltas a este asunto. Mis alumnos no lo han comentado, son muy niños y les interesa más el Barça-Madrid, por ejemplo, pero yo he pensado mucho y encima no he llegado a ninguna conclusión. ¿Qué habría hecho yo si hubiera estado en el lugar de Obama? Pues seguramente lo mismo. Llegados a cierto punto hay que tomar decisiones difíciles e incómodas. El mundo no es un libro de pegatinas multicolores, es cruel y duro, lleno de maldad e injusticia. El 11S fue consecuencia de años y años de errores. Murieron muchos, ahora han matado al responsable. Entonces se alegraron unos, hoy se alegran otros. ¿La alternativa era un juicio en no se sabe dónde, bajo qué leyes, con qué defensores y fiscales? Pura utopía. Sabía demasiado, seguramente era un peligro muy poderoso para los USA y otros cuantos que tienen mucho que ocultar y explicar. Tú mismo has contado lo de Truman, y se podrían citar cientos de casos igualmente sangrantes.
    ¿Qué se debe hacer ante el mal? Denunciarlo,evidentemente. ¿Castigar al terrorista? ¿Quién puede negarlo? Me acuerdo de lo que ocurre en la película "En un mundo mejor": un chaval atormentado por la muerte de su madre recurre a la volencia para vengar las agresiones que sufre su amigo, victima del acoso de unos bestias. Porra en mano se toma la justicia por la ídem. ¿Quién no se siente identificado con él en ese momento? Como maestros obramos de manera muy diferente, buscamos la conciliación, la reflexión, la tolerancia. Cuando nuestros alumnos crecen y salen al mundo se dan cuenta de que todos los nobles ideales que les hemos inculcado son papel mojado. Creemos que la educación debe servir para crear un mundo mejor, y ya ves el resultado... ¿Quién ha educado a un terrorista, a un asesino, a un violador? ¿Quién les ha metido el mal en la cabeza? El colegio, no, seguro.
    Si tu familia estuviera en peligro y dependiera de ti sacar a cualquier precio la información al responsable, ¿qué harías? ¿Has visto la película "I, como Ícaro"? Es muy esclarecedora. Fíjate en lo que ha ocurrido con esa pobre chica desaparecida en Sevilla cuyo cadáver sigue en paradero desconocido. Los medios legales son ineficaces demasiadas veces y, desde luego, son lentos. Por eso muchos reclaman mano dura inmediata sin reparar en los medios utilizados. ¿Eso nos aleja de la civilización, de la democracia, de la legalidad? Seguramente, pero obligado te veas...
    Preguntas y más preguntas, quizá eso sea lo importante, no tener la mente acorchada y seguir alerta y despierto.
    Un fuerte abrazo, colega.

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  22. Pueden llamarlo X, pero la muerte violenta de un hombre es un asesinato. Sea ese hombre quien sea. Sólo una cuestión, dicen que es una guerra. Las guerras se hacen entre estados, uno es EE.UU. ¿Cual es el otro?

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  23. Yolanda, mi reflexión pretendía ser irónica y hacer hincapié en la contradicción entre lo que enseñamos en la escuela y las reglas de la vida, de la historia, de la realidad. Tu aportación viene a reforzar la línea que yo había traído a colación. Supongo que debemos seguir enseñando hermosos ideales, como los que hemos citado, en la escuela, aunque luego no tengan que ver con la vida. Sólo podemos fomentar la tolerancia y no el fanatismo, aunque luego las noticias de la prensa demuestren que las cosas no funcionan así. ¿Qué se podía haber hecho dadas las circunstancias dadas y las consecuencias múltiples que se podían abrir? La respuesta unilateral de Obama le ha supuesto una subida impresionante en cuanto a su valoración interna. El malo ha recibido su merecido, pero nuestras reglas éticas se han puesto en cuestión ante el principio bíblico de "ojo por ojo, y diente por diente", y el maquiavélico de que "el fin justifica los medios". Es difícil saber dónde está uno y que tus ideales no sean sometidos
    a una aguda evaluación de consecuencia personal.

    Abrazos, colega.

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  24. Animal de fondo, el ciudadano del siglo XXI ha de estar en constante transformación, en burbujeante evolución adaptativa a unas circunstancias cambiantes. Se nos insta en todo momento a que no comparemos nuestro tiempo con la experiencia que tenemos del pasado que "no sirve de nada", Era otro tiempo, ya muerto. Esta es la ideología que se nos sirve cotidianamente. ¿Quién se ha llevado mi queso? o las páginas infinitas de autoayuda nos llevan a que nos adaptemos y que vivamos el presente en su totalidad. Las civilizaciones del pasado, las basadas en la tradición, tenían en el pasado la base de la resolución de sus conflictos del presente. Así las tribus amerindias, africanas o polinésicas. Hoy sabemos que el pasado no nos sirve sino como coartada para justificar nuestro presente, y el pasado no es unívoco sino multipolar y sujeto a constante reinterpretación desde nuestro presente. Es el presente efímero el que reinterpreta el pasado y no al revés como en las citadas civilizaciones de la tradición. Quiero decir con esto que el hombre contemporáneo vive sin raíces y en los conflictos éticos profundos no tiene bases para buscar claves de referencia. Los profesores son pobres diablos que no saben más que nadie, y que están inmersos en un mundo líquido y sujeto a los espejismos como todos. En esa vorágine, el profesor devorado por la incertidumbre quiere (anhela) transmitir algo que no sea fungible y que sea significativo. No es fácil. Es un diálogo que requiere de una buena dosis de metafísica y capacidad de trascendencia. Piensa (el que esto suscribe) que los conocimientos son básicos, pero las interpretaciones del mundo, la profunda reflexión sobre la realidad, es un componente mucho más denso y esencial, aunque ello signifique abrirse a contradicciones tremendas y abismos complicados y llenos de sombra.

    Un abrazo.

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  25. Lo que pretendía decir con lo de la complejidad es que ciertos razonamientos inobjetables: el bien es mejor; no matarás; hay que proteger a los niños; etc., poco o nada tienen que ver con los sucesos que comentamos, en los que entran en juego otras circunstancias que, sin justificar lo sucedido, permiten comprenderlo, el asesinato incluido. Puestos a recordar "infamias", ¿cómo no acordarse del "sacrificio" de la localidad de Coventry ordenado por Churchill para que los nazis no supieran que habían descubierto su código secreto, Enigma? La vida no es un valor absoluto frente al que no quepa un bien mayor que la condene, como se ve en el ejemplo que cito.
    La respuesta es "sí, disparamos", que es lo que hicieron. Se "ejecutaba/asesinaba" a quien planeó y ordenó el asesinato de miles de civiles, y así lo ha entendido medio mundo. ¿Que no es un modelo ni de democracia ni de justicia? Sin duda. Pero en los asuntos de vida y muerte, y el Terror lo es, no caben las medias tintas del escrúpulo de conciencia. Mencionaba la película "En un mundo mejor", Oscar a la mejor película extranjera, porque en ella, desoladoramente, se muestra que una equivocada reacción frente a la violencia sólo acarrea mayor violencia. Para nuestros alumnos es altamente educativo aprender que también hay una violencia institucional que sabe responder a la del terror y el carácter indiscriminado de la misma. De otro modo, sus actitudes antisociales alcanzarían niveles de peligrosidad contra las que nos sería casi imposible luchar sin recibir un daño excesivo. Tengo en mis clases procesados por delitos de diversa naturaleza, y doy fe del respeto que tienen a quienes ellos saben que no dudarían en usar la “fuerza” para atajar sus provocaciones. ¿Es un fallo total del sistema? Sin duda. Pero los sistemas no dejan de estar construidos sobre la base de nuestra imperfecta humanidad. Y aunque todos elogiamos el orden, la justicia, el dialogo, etc., no dejan de excavarse las famosas cloacas del Estado de las que hablara con honestidad y franqueza Felipe González.
    Las razones Joselu, no vienen después del disparo, sino que lo preceden. Otra cosa es que nos parezcan odiosas, inadmisibles, etc. De la Ley de Partidos se dijo que era un monstruo jurídico, pero ha conseguido acorralar a ETA hasta ponerla al borde de la desaparición. Quienes se alegran del fallo del Constitucional no sé si se han parado a pensar que, en consecuencia, son jaleadores de los vivas a los etarras que purgan en la cárcel sus asesinatos. Porque en este asunto del terror de lo que se trata es, precisamente, de la exterminación violenta del contrario, de ése, además, del que ha informado, hechos los seguimientos de rigor, como ya se ha visto a lo largo del tiempo, el compañero de Ayuntamiento o de Junta. Ingenuidades, por lo tanto, las justas. Aspavientos bienpensantes, los que se quieran. ¿Por qué nadie dirige sus críticas contra quienes, subidos en la ola de la obamanía, le dieron un Premio Nobel que sin duda no merecía? ¿Quiénes son, como se llaman, por qué no andan, vituperados, en la lengua de todos?
    Acabo. Es sorprendente la capacidad argumentadora que permite desarrollar un hecho como el que ha tenido lugar, Pero, para concluir, y sobre todos para quienes argumentan ingenuamente que no se trata de una guerra, porque sólo hay un país contendiente, ¿quién no asintió cuando, tras el 11-S, se afirmaba por activa y por pasiva que el terrorismo era la 3ª Guerra Mundial que se libraría en los siguientes años? Y, cambiando de tercio, ¿quiénes dijeron, gobernando durante la crisis, que se había de reformar el sistema capitalista y ahora, aún gobernando, sostienen que los Estados han de estar sometidos a esos Mercados?

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  26. Malo, la llamada "guerra de la Independencia" entre los guerrilleros españoles y el ejército napoleónico, jamás fue una guerra entre estados pero no dejó de ser una guerra, igual que la que existió entre Estados Unidos y el Vietcong tampoco fue una guerra entre estados. Al Quaeda ha planteado una guerra global contra occidente y en especial América, así como contra todos los estados títere. Es otro tipo de guerra, en que el combatiente no es en razón de su pertenencia a un estado nacional sino a una determinada concepción del Islam fanatizada. Creo que cuando fueron derribadas las torres Gemelas hubo conciencia de que una guerra había sido declarada. Así lo enunció Bush, y, en clara consecuencia, Obama ha seguido la misma línea argumental: Estamos en guerra. ¿Era posible otra interpretación? No sé, pero ésta le llevará a Obama a la reelección y la otra le hubiera llevado a la derrota. Es tan claro como el tema de la autoría del atentado del 11-M. Si era ETA, la victoria del PP hubiera sido arrolladora. Si el atentado era obra de Al Quaeda, los resultados fueron los que fueron. En aquellos dos días se desarrolló una guerra mediática que recuerdo muy bien, y al final venció la realidad. Lo que pasa es que nosotros nunca nos hemos considerado en guerra contra Al quaeda, aunque nos golpeara duramente. Ese conflicto lo dirimimos en clave de PP sí o PP no. Los americanos lo vivieron (el 11-S) con otras claves que son las que hemos visto en funcionamiento estos días. Había guerra, claro que sí. Sea entre estados o no, la guerra puede existir.

    Saludos.

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  27. Juan Poz, yo también hubiera disparado, aclaro mi posición. Sin embargo, este debate que planteamos en este blog totalmente accesorio es coherente con el que se ha desarrollado en toda la prensa mundial y también española. Por eso me ha interesado meter el dedo en el ojo. El problema es que, aceptado el principio de no ingenuidad, uno cabe decirse en tal caso si Guantánamo es o no necesario. No sé pero puede ser que alguna de las "presiones" allí llevadas a cabo pudo terminar localizando la situación exacta del terrorista. ¿Eran necesarias sabiendo lo que sabemos de Guantámo? ¿Dónde empieza eso de la llamada ingenuidad y dónde acaba? Podemos dirimir que "hasta cierto punto sí y hasta cierto punto no". ¿Qué haríamos con los detenidos menores que han mentido hasta la saciedad sobre la localización de Marta del Castillo? ¿Cómo interpretar la guerra del GAL y sus inductores? Si quieres que te diga la verdad, cuando en los años ochenta actuaba, yo me sentía ¿cómo diría? bastante satisfecho. Si ETA asesinaba a mansalva, no estaba mal que probaran de su propia medicina. Sin embargo, luego se ha impuesto por obra del PP y del juez Garzón una doctrina totalmente opuesta y uno tiende a sentirse culpable por lo que sintió en aquel momento en que el PP callaba y Diario 16 (Pedro J) estallaba en entusiasmo bélico. Los límites, Juan Poz, son inciertos, y sin darnos cuenta nos metemos a fondo en las cloacas del estado. Me viene a cuento la famosa película La batalla de Argel de Pontecorvo. ¿Era legítimo contestar al terrorismo con el terrorismo de estado como allí se plantea? El debate no está cerrado como estos días hemos podido ver, pero eso no obsta para que yo me sintiera muy incómodo ante la alegría de mis alumnos que me preguntaban si estaba contento por la muerte/liquidación/asesinato de Bin Laden o las preguntas de mi hija Lucía. No era fácil saber qué contestar. Las respuestas pertenecen al mundo adulto y éste es contradictorio y especioso, como bien has dicho. En definitiva no sé y si sé.

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  28. Yo, de joven, hace ya bastantes años, pensaba que yo, como educador, tenía la misión de guiar e influir en la educación de mis alumnos. Ahora ya no pienso esto. Los profesores y maestros no llegamos a alcanzar el fin para el que fuimos creados (educar). Ahora no sé bien cuál es nuestra función. No sé si nos hemos convertido en una suerte de payasos (en el buen sentido de la palabra) que tratamos de entretener y hacer felices a los alumnos o en guardianes de una guardería sin más. O en meros transmisores de conocimientos. Pero la educación, hoy ya no corresponde ni a los padres. Hoy es el conjunto de los mass media quien se encarga de formar gente que sepa consumir, y consumir, y los valores que una y otra vez desparramamos en nuestras inútiles arengas en el aula se desvanecen al instante al socaire de estos mensajes subliminales que dan fundamentalmente por televisón. El del ínclito premio Nobel de la paz, el héroe mundial, este ha sido el último de los mensajes. Y los alumnos lo han captado. ¡A la porra con mis peroratas sobre los derechos humanos..!

    Un abrazo.

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  29. La ética, el patriotismo, los intereses de las naciones, la justicia, la venganza.... todo eso son valores relativos y cambian según el cristal con que se miren.
    En verdad que es una paradoja educar a los niños en unos valores éticos y que vean después como nos alegramos con una muerte.
    Estoy harta y horrorizada y Obama me da la sensación que también. Todas sus ilusiones se han ido por la borda, pero.... ¿que tendrá el poder? Un abrazo Lola

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  30. Miguel, comparto tu desconcierto sobre nuestra función y alcance de la misma. Cuando me dirijo a mis alumnos (con infinita paciencia) pretendo que quede algo de la burbujeante espuma con que se suceden efímeros los días. No me dirijo sólo a los muchachos que son, sino a los que serán dentro de algunas décadas. El mensaje -a modo de cápsula del tiempo- sólo puede ser comprendido tiempo después. No sé si soy payaso, equilibrista, malabarista, mago o simplemente un títere desorientado de quién sabe qué sentido, sentido sobre el que reflexiono sin entenderlo. La muerte de Bin Laden, la llegada de huidos a Lampedusa, las vallas que separan... todo son mensajes que van calando y tendemos a hacernos mercenarios de lo dado, de lo no ingenuo, de lo pragmático, de lo instrumental. ¡Qué falta nos haría la imaginación de Julio Cortázar y su rechazo del pragmatismo!

    Y es cierto: la inmensa mayor parte de la información a que acceden nuestros alumnos es ajena a nosotros. Por eso pienso que hay que ser decisivos, lograr estar repletos de sentido. Si se puede, que no sé. Tiendo a huir de esta profesión que tan profundamente amo.

    Un abrazo.

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  31. Lola, cuando se iban a celebrar las elecciones presidenciales del año 2008 dediqué un post a Obama. Este último también ha sido así. En tres años ha cambiado profundamente. Se ha hecho pragmático a fuerza de golpes, agresiones, insultos... Se le ha ridiculizado, intentado humillar y despreciar, se le ha agredido de mil formas racistas. Perdió las últimas elecciones y quedó en manos de los republicanos y el Tea Party. Este golpe de efecto -asesinando a Bin Laden- ha logrado por primera vez hacerle reconciliarse con su pueblo que quería sangre y venganza. Bien, ahora se la ha dado. ¿Dónde quedan el idealismo y la pureza de sus ideales? ¿Adónde nos llevará esta nueva interpretación de su misión? A cambiar el mundo, como él pretendía desde luego que no. El creía que We can, pero no es cierto no podemos. Se ha rendido a la realidad como hacemos casi todos. Yo el primero.

    Un abrazo.

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  32. No es algo actual, ya pasó con el Che o Luther King o incluso podríamos decir Salvador Allende. El poder no tiene ética, la debemos salvaguardar nosotros. Pero... Muchos se sorprendían por el júbilo en New York sin reparar que aquí durante dédacas muchos padres y profesores cantaron aquello de "Voló Carrero, voló" depende Carrero era un fascista que se merecía volar, pues no. No debería haber dependes en estos casos, pero lo que si hay son muchos peros. Lo que ha pasado con Bin Laden lleva pasando dede hace tiempo, los juicios de Nurenberg fueron la excepción.

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  33. Gorka, recuerdo muy bien el día del atentado contra Carrero. Colaboraba en una revista de un club juvenil en la que escribía también artículos (ya ves que esto de escribir ha sido una de mis vocaciones más acendradas) y, escribí unas palabras de condena contra aquel atentado. Para mi sorpresa y dolor, aquel día fui a una reunión de clubes juveniles en las que participaban jóvenes militantes de movimientos de izquierda, sobre todo PCE, y celebraban con gozo la muerte (asesinato) de Carrero. Lo paradójico es que mes más o menos la historia no habría sido muy diferente de la que fue con atentado o sin él, pero la reacción popular fue de jolgorio por la muerte de almirante Carrero. Y no estuvo bien. La historia de ETA es la de un fracaso. Todos sus atentados han sido inútiles y sólo han generado dolor tremendo. Espero que Bildu sea por fin un movimiento que sea el fin de esa filosofía de que vale todo contra nuestros enemigos a los que se niega, como a Carrero, su valor humano. Espero que Bildu no sea una añagaza más unida a una larga serie.

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  34. Olé, Joselu, has expresado de modo magnífico pensamientos atropellados que me rondan estos días.

    Los niños me preguntaron en clase sobre este hecho, y allí fueron conscientes, igual que yo, que les estaba hablando de un mundo donde no regían las reglas que promovíamos en la escuela.

    ¿Por qué a los que huyen de países en guerra y dejan atrás muertos y desolación les recibimos cerrando las fronteras? ¿Cómo se explica eso desde esos valores democráticos que supuestamente también debemos incentivar?

    Podemos ver la parte positiva. En este mundo que nadie entiende pero todos parecemos obstinados en destrozar por distintas vías, tenemos la suerte de trabajar en un pequeño rincón donde aún se habla de respeto, justicia, igualdad, compasión, ...

    Un abrazo.

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  35. El asesinato de Bin Laden ha sido una auténtica vergüenza, y el jolgorio generalizado a título póstumo sencillamente demencial. Pero claro, qué puedes esperar de un país como Estados Unidos, en los que incluso sigue vigente la pena capital en la gran mayoría de sus estados.

    Es más: me parecería un castigo tremendamente injusto la cadena perpétua. No lo defiendo dicha pena para ningún tipo delictivo.

    Las personas que se alegran (o sencillamente justifican) el asesinato de Bin Laden, abogan por la pena de muerte o la cadena perpétua, me parecen intelectualmente limitadas, piensan con las tripas en lugar de con la cabeza. Basta ir visitando una vez al mes a una persona encarcelada para ver cómo se va degradando física y moralmente de forma exponencial e inexorable.

    Muy probablemente, Bin Laden estaba como una regadera (nadie en su sano juicio habría hecho lo que él hizo), pero se supone que los que han ordenado su asesinato no. Para mi están igual de mal de la cabeza.

    Exalumno

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