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lunes, 4 de enero de 2010

El hombre rebelde

Hoy hace exactamente cincuenta años que moría en accidente de circulación en Le Petit Villeblebin (Francia) el pensador, escritor y filósofo francés Albert Camus (1913-1960). Había obtenido el premio Nobel de literatura en 1957 a la edad de cuarenta y cuatro años lo que da medida de la riqueza y densidad de su obra literaria no demasiado extensa.

Pienso que Albert Camus es uno de los pensadores más ricos y complejos del siglo XX y su reconocimiento no deja de crecer a pesar del ostracismo y condena a que cierta izquierda marxista lo sometió tras la publicación de su libro El hombre rebelde (1951) por el que mantuvo una tensa polémica en la revista Les temps modernes con Jean Paul Sartre a propósito de la justificación de la violencia revolucionaria por parte de éste y el rechazo de Camus que renegaba de todo sistema totalitario incluido el comunista.

Camus nació en la Argelia francesa y se sintió profundamente argelino y a la vez perteneciente a la cultura francesa. Su madre era analfabeta y de origen menorquín; su padre murió cuando Albert Camus tenía un año en la batalla del Marne. Su infancia y adolescencia estuvieron marcadas por la precariedad y la escasez. El escritor guardó siempre un profundo agradecimiento a su maestro Louis Germain en la escuela primaria -lo mencionó en su discurso de aceptación del Nobel- y a su profesor Jean Grenier en el instituto que le introdujo en la lectura de los filósofos y le dio a conocer a Nietzsche.

A mí me ha acompañado siempre el pensamiento de Camus y me he sentido identificado con sus principales ideas que me llevaron a disentir en la universidad de los partidos que defendían la dictadura del proletariado para acceder a algún paraíso imaginado en el futuro. La lectura temprana de relatos como El extranjero, La caída, La peste y de obras dramáticas como Los justos y Calígula me llevaron a admirarlo a la vez que no me sentí nunca cómodo en las páginas de su antagonista Sartre. Sin embargo, la lectura de El hombre rebelde, después de la universidad, me conmocionó y pienso que su consideración de esta rebeldía personal metafísica del ser humano contra su condición y la creación es especialmente luminosa porque permite darle una salida frente al absurdo propio de la naturaleza de la existencia marcada por el dolor, el mal y la muerte. El hombre rebelde -a diferencia del hombre masa- renuncia a su naturaleza de esclavo y se alza en nombre suyo y de los demás hombres. Es una rebelión que tiene su base en la solidaridad. El sufrimiento no es sólo individual sino de todos los hombres. La rebelión sólo tiene sentido si se entiende como un acto colectivo y como aventura de todos sin perderse nunca , sin embargo, la individualidad y la libertad, esencial en el pensamiento del filósofo francés. En esa complicidad es donde el hombre rebelde adquiere sentido. “Yo me rebelo, luego somos” dice Camus. El ser humano rebelde rechaza la humillación pero a la vez no la quiere para los demás y acepta su dolor “con tal de que su integridad sea respetada”.

El hombre rebelde de naturaleza prometeica se alza contra Dios –contra su dominio y su silencio- le habla de igual a igual y termina por derribarlo de su trono, pero entonces es consciente que la unidad, la justicia y el orden que implicaba el designio divino habrá de crearlos y darles sentido con sus propias manos a pesar del sentimiento de absurdo que lo domina. “Si no se cree en nada, si nada tiene sentido y no podemos afirmar valor alguno, todo es posible y nada tiene importancia”. El ser humano ha de fundar su propia moral, vivir en una tierra sin ley es imposible porque vivir supone, precisamente, una ley. “El rebelde no pide la vida, sino las razones de la vida. Rechaza la consecuencia que trae consigo la muerte. Si nada dura, nada está justificado; lo que muere está privado de sentido. Luchar contra la muerte equivale a reivindicar el sentido de la vida, a combatir en favor de la regla y de la unidad”.

Camus denunció y condenó las ideologías y pensamiento político que ven en la historia una finalidad como hizo el totalitarismo marxista llevando a los hombres al terror revolucionario y a los gulags para conseguir la felicidad en la tierra. No se puede justificar la salvación de los hombres por medio de la injusticia, el crimen y la opresión. Por eso fue acusado de derechista y reaccionario. El hombre rebelde hunde sus raíces en la generosidad y el amor y no puede aceptar el sufrimiento de los demás hombres para obtener un gramo de felicidad. Los seres humanos no son abstractos sino de carne y hueso y sufren. El resentimiento no debe dirigir nuestros actos sino el amor a nosotros mismos que nos hemos alzado de nuestra condición de esclavos y nos unimos a los demás seres humanos que son nuestros compañeros y hermanos en un destino común. “Elegimos Itaca, la tierra fiel, el pensamiento audaz y frugal, la acción lúcida, la generosidad del hombre que sabe. En la luz, el mundo sigue siendo nuestro primer y último amor. Nuestros hermanos respiran bajo el mismo cielo que nosotros; la justicia vive. Entonces nace la extraña alegría que ayuda a vivir y a morir y que en adelante nos negaremos a dejar para más tarde”.

Es famosa su afirmación "Si yo tuviera que escoger entre la justicia y mi madre, escogería a mi madre". En un congreso celebrado en Argelia recientemente sobre su figura, se le incluyó dentro de la tradición argelina entre otras cosas porque es así como hubiera razonado un hombre de esa cultura.

Recomiendo vivamente la lectura de El hombre rebelde y de su última obra inconclusa titulada El primer hombre de gran densidad y belleza en la que por primera vez deja a un lado el pudor personal y nos habla de su propia vida.

Albert Camus sigue siendo un hombre de nuestro tiempo. Y su pensamiento está vivo y continúa siendo fértil en un mundo como el nuestro en que hay tantas incertezas y tentaciones oscuras.

(Los fragmentos en cursiva pertenecen a la edición de El hombre rebelde en Alianza Tres. Edición de José María Guelbenzu.)

26 comentarios :

  1. Joselu: que lección nos has dado sobre Camus! Es estupendo que nos enseñes a amar la literatura aunque ya la amemos.
    Leeré el libro de Camus, solo había leido "la peste", pero con lo que escribes sobre él, me siento muy identificada.
    Un abrazo Lola

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  2. ¡Bravo!
    Algún día me pondré manos a la obra con "El hombre rebelde"
    Saludos.

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  3. Antes de nada, ya estamos en 2010, ¡Feliz Año!
    Me ha sorprendido gratamente entrar y ver tu escrito justamente sobre Camus. Acabo de leer hace minutos El extranjero y es increíble la falta de importancia que el protagonista le da a lo que le rodea. Simplemente aburrimiento durante el entierro de su madre. Incluso durante su propio juicio. Nos acabamos acostumbrando a todo, una frase que se repite a lo largo de la novela. Será...

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  4. Mira que mi madre me lo ha llegado a recomendar y que yo no le hiciera caso. Empiezo por "El hombre rebelde"?

    Puedes comentar sobre el valor real de Sartre como filósofo ?

    "No se puede justificar la salvación de los hombres por medio de la injusticia, el crimen y la opresión."

    Yo lo veo como tu, cada día más. Me impresionó "El cero y el infinito".

    Un abrazo, feliz año y a ver si este 2010 tenemos ocasión de charlar un buen rato.

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  5. Sobre este mismo asunto aparecía el sábado el artículo titulado 'La verdad transparente de Camus' en El País y que complementa al tuyo Joselu:

    http://www.elpais.com/articulo/cultura/verdad/transparente/Camus/elpepicul/20100102elpepicul_3/Tes

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  6. Sólo le conocía de oídas. Pero lo compraré. Porque ya digo, no le leí, pero leyéndote a ti, pienso que me gustará. Síp.

    Gracias.

    Un beso, Joselu.

    P.s. Contigo me arruino, chico.

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  7. Hola, Joselu, ya he vuelto de mi retiro espiritual en el campo, jeje, es un decir. Paso a saludarte y a desearte un año estupendo y que los Reyes te traigan lo que tú quieras. Yo, con que sigas igual que hasta ahora, tan lúcido y humano, me conformaría, pero, bueno, un librito o alguna cosa siempre anima.
    Estoy de acuerdo contigo en la valoración que haces de Camus, al que he leído mucho y que siempre me aporta algo nuevo en cada relectura. "La peste" o "El extranjero" han sido novelas de mi preferencia siempre, e incluso hice el esfuerzo en su momento de leerlas en francés. Son de una prosa limpia y luminosa. También recuerdo con mucho gusto la película de Visconti con Mastroiani, que no sabría yo decir qué es superior, si la novela o la traducción a lenguaje cinematofráfico. Dos maravillas. Sí he leído su teatro, que me parece profundo y bien construido, pero no ese libro al que dedicas tu texto. Me has picado, así que en cuanto me desenrede un poco, voy a darle la quinta vuelta a Camus y a leer las obras menos conocidas. Gracias por tu recomendación.

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  8. Gracias por la lección sobre Camus. Leí hace poco "Calígula" en el club de lectura de Iletrados y de ahí surgió un interesante debate sobre el modo de entender la vida de Camus. Quizás sea lo absurdo muchas veces, la única forma de comprender el mundo.
    Me apunto tu recomendación. Un abrazo.

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  9. Sólo he léido de Camus El extranjero; me llegó en mi época de anarquismo libertario y me dejó profundamente marcado con su visión alienada de la realidad. Creo que algunos de estos autores que vivieron el desencanto de la posguerra mundial cobran especial valor en estos momentos de crisis ideológica. Quizá me anime a visitar otras obras como la que recomiendas.

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  10. Cada vez que vengo por aquí me ponen deberes. Aún no hemos sacado las entradas para avatar y ya estamos encargando a Camus.

    En fin, gracias maestro.

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  11. Hola!
    Leí a Camus en mi juventud, antes de la universidad. Leí prácticamente todo: sus ensayos, su obra dramática, sus relatos y novelas, sus crónicas periodísticas y sus cuadernos (los famosos “carnets”) y también un par de biografías. Camus fue, digamos, mi compañero de ruta; hoy, treinta años después, lo he re-visitado y curiosamente me asaltan nuevas impresiones.

    Primero, no lo veo como un filósofo en sentido estricto sino como un pensador, un intelectual, un ensayista. Considero, además, que “EL HOMBRE REBELDE” no es un libro filosófico sino más bien un alegato político.

    Segundo, releyendo sus anotaciones y sus cartas donde defiende a brazo partido “EL HOMBRE REBELDE”, me doy cuenta claramente de que todo el malentendido histórico en torno a Camus se debe a que él sentía un miedo inmenso a equivocarse políticamente. Opino que Camus, como intelectual, se propuso ser PURO antes que JUSTO, y esto se nota con bastante nitidez en el así llamado “conflicto de Argelia”.

    Efectivamente, cabe preguntarse cómo fue el comportamiento de Camus frente a la lucha del pueblo argelino contra el colonialismo francés. Para empezar, nos topamos con un Camus periodista que fue capaz en 1939 de redactar la primera denuncia “fuerte” sobre las paupérrimas condiciones de vida a la que estaba sometida la población árabe por obra y gracia de sus ocupantes. Ahí están las páginas de “MISERIA DE LA KABILIA” para demostrarlo. Sin embargo, a medida que avanzaba el conflicto hasta llegar a su etapa armada, la posición de Camus se fue haciendo cada vez más ambigua. Hay incluso páginas suyas en las que se refiere a los árabes en términos sumamente despectivos. Después, en los momentos álgidos de la guerra de Argelia, percibimos a un Camus que intenta mediar en el conflicto apelando a la pureza, no a la justicia, porque con la primera alternativa, siempre más cómoda, corría el riesgo de no equivocarse. Sentimos inmediatamente los ecos de su obra dramática “CALIGUA” en la que el poeta le dice bellamente al emperador: “Cayo, lo posible también merece una oportunidad”. También podría haberle dicho sin inmutarse: “Si yo tuviera que escoger entre la justicia y mi madre, escogería a mi madre”

    Es sin duda esta obsesión por ser PURO lo que convierte las obras de Camus (en especial sus novelas) en piezas tal vez elementales, pues ellas se sostienen gracias al recurso de la alegoría (“La peste”, “El malentendido”) y ya sabemos que detrás de cualquier escritor alegórico hay una moralista esperándonos. Sostengo que Camus quiso ser “la conciencia moral” de su tiempo y que ése fue su error, no sólo estético sino también político.

    Pienso además que Camus, mi viejo maestro, fue “un tibio de corazón” y que gran parte de su obra es la de un hombre sensual que busca obsesivamente espacios de purificación, como el desierto o el mar. Y que la Historia fue la tentación que lo amenazó constantemente con la Caída, es decir con la posibilidad de verse de pronto con las manos sucias.

    Emiliano Mallenco
    www.farolitorojo.blogspot.com

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  12. La verdad es que sólo he leído de Camus "El extranjero". Yo tenía entonces 16 o 17 años. Y recuerdo que me impactó. Hasta, en cierto modo, me escandalizó. Sería bueno volverlo a leer hoy, tantos años después, y ver qué siento al leer esta obra.
    Ha sido una entrada prodigiosa, magistral. Me han entrado ganas de leer a Camus.

    Un abrazo.

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  13. La vehemencia con la que elogias a Albert Camus, hacen desee leer lo antes posible "El hombre rebelde". Gracias por hablar de este escritor que solo lo conocía de oidas.
    Un hombre entregado a sus principios y honradez como ser humano.

    Un fuerte abrazo
    Namasté-OM

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  14. Me apunto la recomendación. Leí "El extranjero" y "La peste" con 19 ó 20 años, y recuerdo que sentí cierta desolación y fascinación a partes iguales...
    Un abrazo.

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  15. Magnifico, como siempre, le agradezco a mi profesora de francés, que no me enseño mucho francés, pero si me acerco a Camus con "El Extranjero" sublime, me cogió de lleno en mi ser, el otro día, con una compañera que me decía de esos libros que sacan ahora con grandes historias, grandes en cuanto a páginas escritas, que no lo conocía, y precisamente sin saber el aniversario de su muerte le busqué el libro, estoy segura que le encantará como a mi, La peste también estuvo en mis lecturas, tengo que volver a él, una persona así no puede quedar en el olvido.

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  16. Pues mira JOSELU,

    a mi con Camus, me ocurrió una cosa muy curiosa.
    Había leído cosas sueltas de él, ninguna obra completa, es uno de mis defectos al leer empiezo mil cosas y siempre las dejo a medias, sobre todo cosas densas, por falta de tiempo y porque en el camino aparece algo más ligero con lo que me engancho.

    Pero un día entré en una librería que para mi son como las confiterías porque todo es rico y apetecible, de pronto, vi en un estante "El primer hombre" que en realidad es un libro hecho a partir de un manuscrito que encontraron en su coche el día que se mató. Bueno ¡¡vaya preciosidad!!
    Al menos a mi me lo pareció.

    Pero curiosamente en este libro que en realidad es una especie de autobiografía o más bien, la búsqueda de sus orígenes a partir de redescubrir y reencontrar a su padre, parece que contradice todo lo que defendió en su vida. De pronto en este libro Camus dice que su madre "es Cristo". Él, para quien eran tan perniciosas todas las ideas generales, políticas y religiosas, ve a su madre callada y tierna como la encarnación de todas las virtudes humanas.

    Una madre, que como tú dices JOSELU, nunca llegó a leer ninguna de las obras de su hijo, porque no sabía leer. De pronto, da la sensación como si al final de su vida no se perdonara las dos formas de cultura tan diametralmente opuestas, la incultura intelectual de sus padres y su enorme cultura, eligiendo curiosamente la primera.

    Es como si alguien después de pasarse la vida corriendo en busca de un lugar especial, se da cuenta, que justamente el lugar que buscaba,
    es del que partió.

    En fin, JOSELU, mil gracias por recordarnos a Camus. Y recordarme la cantidad de cosas de él que tengo que terminar. ;-)

    Muchos besos.

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  17. Confieso no haber leído a Camus, pero lo haré en cuanto pueda. Tu apasionado post me ha despertado las ganas. Es una de mis asignaturas pendientes. Corren malos tiempos para la reflexión, dicen algunos, lo importante es pasar a la acción y solucionar la crisis, pero yo creo que precisamente lo que faltan son pensadores, y que les hagan caso, claro. Veremos qué pasa...
    Un abrazo, colega.

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  18. el lunes acabé el libro de Camus , la peste, y estoy fascinado con este autor, no lo conocía y fue por Arturo Perez Reverte cuando lo escuché por primera vez, pues lo recomendaba,(aunque parezcan opuestos).
    Preciosa entrada, un saludo.
    PD: Cuando acabe con el Quijote creo que me lanzaré a por EL hombre rebelde.

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  19. Me pasa como a muchos. Me impactó "El extranjero" en la adolescencia. Y después fué un autor pendiente.
    Un saludo y feliz año!!!!

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  20. Feliz año, y excelente artículo. Sólo he leído La peste y El extranjero. Tengo en cuenta tus recomendaciones. Me alegré de verte en el documental sobre Estopa, una pequeña sorpresa.

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  21. Hombre de barro, gracias por tus palabras. Me pregunto cómo me relacionaste, cómo supiste que aquel profesor era Joselu. No vi el programa y lo he sentido. Estuvimos en el concierto de La Española que fue emocionante e íntimo. Fui tres años profesor de David. Y guardo un recuerdo excelente de él. Un cordial saludo.

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  22. Sin justicia, bochornosamente, todos vamos siendo capaces de vivir en determinados momentos. Sin la madre, resulta más doloroso.

    Un abrazo y feliz año.

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  23. Fácil, recordaba el post en el que hablabas de ellos. Y sabía que tenías perilla.

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  24. Gracias Joselu por esta invitación a Camus. Me identifico con esa rebeldía y esa renuencia a ceder el propio criterio ante las ideas que andan en boga. También concuerdo en que el bien no puede jamás justificar al mal.

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  25. hola me pueden explicar esta frace
    "el primer progreso de un espíritu extrañado consiste, por lo tanto, en reconocer que comparte esa extrañeza con todos los hombres y que la realidad humana, en su totalidad, sufre a causa de esa distancia en relación con ella y con el mundo ".

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