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lunes, 17 de noviembre de 2008

Joselu

Hace unos días me escribió un correo una amable lectora del blog y bloguera también sobre cuál era la identidad que me gustaba para dirigirme sus reflexiones. ¿Quería que me llamaran Joselu o cómo deseaba ser citado? La pregunta me hizo pensar porque ese sobrenombre que se ha adherido a mi piel, Joselu, está lleno de circunstancias extrañas. Implica enigmáticamente mi vida de bloguero y mi contacto con la blogosfera. Comenzó por azar hace tres años. No sabía cómo firmar y, sin pensarlo demasiado, sin saber a lo que me exponía, escribí lo primero que se me pasó por la cabeza: Joselu.

 Sospecho que Joselu encarna lo más estimulante que hay en mí como docente, recoge mi experiencia y mi deriva a lo largo de muchos años, y me proyecta en el presente y el futuro como un profesor con ilusiones, con expectativas, con ganas de innovar y de experimentar. Tira de mí extrañamente cuando mi yo biográfico flaquea o estoy por caer en estados sombríos, lo que me ha sucedido con alguna frecuencia. Joselu me dice: resiste, son sólo adolescentes que están buscando su lugar sobre la tierra, busca alternativas, propón ideas… Mi alter ego no se deja rendir fácilmente y no me consiente que yo lo haga. A veces es un pesado. Me tiene atrapado por su embrujo, y, con frecuencia me hace subir a la buhardilla, donde tengo el ordenador, para comunicarme con el mundo. ¿Qué mensajes hemos recibido? ¿Qué comentarios hay? Joselu tiene bastantes amigos. Yo reconozco que soy insociable, que me incomodan muchas veces los encuentros multitudinarios, las cenas de familia, las relaciones sociales. Joselu es un parrandero, le encanta charlar incansablemente, debatir, ser amable y escribir sin cesar de todo: posts, comentarios, respuestas, correos electrónicos. Si pudiera, estaría muchas noches en sesiones de jazz o escuchando música africana, fumando en una cava llena de humo. Pero yo no fumo, hace años que lo dejé. Joselu es un ser complejo, más que yo. Le acechan incertidumbres, pero tiene un algo que lo impulsa hacia delante. Le encanta releer a Cortázar, a Borges o a Roberto Bolaño, mientras que yo prefiero las autobiografías con  un cierto toque de melancolía. Joselu es aficionado al gimlet, ese cóctel que encantaba a Philip Marlowe en El largo adiós de Raymond Chandler hecho con ginebra, un poquito de lima y soda. Yo soy abstemio y sólo bebo cerveza sin alcohol.

 A Joselu le encanta tener amigos y seguir esa especie de autobiografía espiritual que son los blogs, que encarnan –según él- auténticas epopeyas personales de búsqueda interior. Cada blog que enlaza en su blogroll es una aventura apasionada, y cada bloguer lanza al mundo su modo de percibir las cosas y el mundo. Predominan los blogueros de izquierda, solidarios, amistosos, llenos de curiosidad, y que con sus palabras sencillas interpelan al mundo contando sus avatares personales o sus reflexiones. Abundan los amantes de la literatura y del cine, y el arte en general.

 A Joselu le atrae hablar del amor y de los sentimientos y es un ingenuo con vocación de cronopio mientras que yo soy escéptico y contengo mis emociones para que no me desborden; nada hay que me incomode tanto que sentir que me recorren escalofríos o ganas de llorar cuando veo una película como La pesadilla de Darwin. Joselu no, él llora si hace falta y no le molesta sentirse recorrido por un malestar interior cuando cree que algo es absurdo o injusto. Si por él fuera iría a un montón de manifestaciones y haría huelga contra la nueva Ley de Educación en Cataluña. Yo le pido prudencia y seny, pero él es un exaltado con gotas de anarquismo en sus venas y es algo jacobino. Le atrae el erotismo, bailar el tango, le encanta Inmar Bergman y las castañas asadas. Votó por Barack Obama en las últimas elecciones a pesar de que algunos le advirtieron que todo seguiría igual y que no cabía ningún cambio sustancial.

A Joselu le atrae ser escritor, pero yo le digo que no tiene nada importante que decir, que todo está dicho ya y de maneras mejores que lo que él sabe hacer, pero él, erre que erre, insiste y prosigue en su entusiasmo grafómano. Le gusta escribir sobre temas docentes pero también sobre otras cosas que no tienen nada que ver con las aulas. A veces me lo encuentro haciendo yoga o tai chi y me dice que Freud está superado, pero no descarta hacerse un psicoanálisis algún día o practicar zazen. O viajar al desierto, a pesar de que soy un sedentario contumaz y no me gusta ni moverme para ir a la playa en los veranos.

 A veces me incita a escribir posts tan insólitos como éste, y no es que me ponga la pistola en el pecho; es algo que tiene este muchacho de adolescente inmaduro que consigue, gracias a su insistencia, convencerme porque yo no tengo muchas cosas que decir. Joselu es un artista mientras que yo soy un gris funcionario, como el narrador de Bartleby el escribiente. Me quedo boquiabierto con sus salidas y con sus desplantes y sobre todo me irrita su identificación con el joven Alfred Jarry de Ubu rey. Es insoportable y realmente irritante. Pero es el que manda. De momento…

 Crédito de la imagen http://www.flickr.com/photos/jonowales/95283121/in/set-72057594059309323/

29 comentarios :

  1. Curioso, por si no tuviésemos ya bastantes dualismos -cuerpo y alma, mente y cerebro, ciencias y letras- ahora vas y te desdoblas en Joselu y tú mismo. Tremendo.

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  2. ¡Curioso post e interesante revelación! ¿Quién está detrás de quién?, ¿quién es más de verdad? Estas reflexiones unamunianas me asaltan al leerte, Joselu, o... debo decir... ¿porque quién te ha arrebatado esta semana el teclado para hablarnos de él? Es más, ¿quién es él?
    Joselu, no permitas que desconocidos te roben el espacio que te pertenece y que te has ganado a pulso con tus propuestas, reflexiones, anécdotas y trocitos de TU vida. ¡Ojito con el impostor!

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  3. Ah jaja, un poco jacobino, ya me lo pareció a mi !!
    Perdóname la autocita pero es que no me puedo resistir, la coincidencia es notable, yo tengo un problema parecido con frikosal. Dentro de unos años ¿este síndrome estará catalogado?
    Un abrazo.

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  4. Frikosal, je, je, realmente sorprendente, y no nos conocíamos entonces... Un abrazo.

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  5. Yo, desde luego, me quedo con los dos, porque ¿quién no tiene varios seres interesantes dentro? Y todos hemos deseado tener varias vidas, que es agradable pensamiento en sí mismo, pero sobre todo por saber si podríamos haber sido esa otra persona que nos soñamos o que en realidad somos sin saberlo. Si me dieras a elegir, no sé con cuál de los dos me quedaría. A mí me ha cautivado Joselu, pero respeto profundamente a ese otro que está detrás, y que aparece en la gravedad de algunos comentarios. Creo qeu son personas complementarias, y hasta contradictorias, que es lo que en definitiva forma un verdadero ser humano. ¿Sabes? Yo elegí Clares en la red porque es el apellido de mi madre, y aunque siempre hemos tenido nuestras diferencias, era un homenaje que tenía que hacerle, porque siempre las mujeres vamos con el apellido del padre por delante. Pero conforme entablo amistad con la gente (ciber) y tengo confianza me encanta que me llamen por mi nombre propio, que es también, qué bien, el de mi madre.
    Joselu -y el otro- qué alegría leer tu entrada sobre ti mismo. Eres especial.

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  6. Conclusión final: Joselú es Joselú, tu mismo. Y supongo que lo positivo, lo deseado, lo soñado de tu otro yo no es otra cosa que lo que tu eres. Me estoy liando, me parece, pero creo que no hay duda de lo qe qiero expresar (aunque lo haga mal).

    Abrazos Joselu

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  7. Brillante, amigo (o "amigos"). Mi otro yo me recomienda que lea cositas banales y deje de pasearme por estos lugares en los que se escriben reflexiones tan profundas; yo simplemente le digo: "preferiría no hacerlo..."

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  8. Maravilloso post Joselu. Me has hecho volar hasta no sé donde en busca de una identidad. He disfrutado leyendo tu escrito. Demuestras una soltura y un saber estar prodigiosos. Enhorabuena.

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  9. Y ahora que lo has reconocido jamás te librarás de Joselu, le has dado su sitio y su entidad.

    ¿no serás geminis?

    Un alter ego muy curioso, aunque a veces hay más con otros nombres escondidos. Yo me reconozco en tres nombres reales y el virtual que nunca me he autopsicoanalizado que lugar ocupa. Sé que también me gusta el Jazz, además de la música africana. Pero no sé a quién de las cuatro.

    Podría ser un meme...¿cuántas subpersonalidades eres capaz de reconocerte? Y, por supuesto, defínelas...porque ahí es donde radica la gracia.

    Un abrazo para los dos, ala no os queda más remedio que compartirlo.

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  10. tio, ¿lista de blogs y "links?? porque los separas, no capisco.

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  11. Estupendo post, enhorabuena a ambos!!
    (¿Es difícil la convivencia?)
    No dejes vencerte, Joselu, y sigue publicando.
    Un saludo.

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  12. gracias por presentarnos a Joselu, aunque algunos de aquí y yo me incluyo ya lo conocemos, no sé si mucho pero lo bastante para no sorprenderme todo lo que cuentas de él.

    Ahora me pica la curiosidad de saber quien hay detrás, que se muestre si le apetece o sino, que algún día lo encuentre, aunque puede que ya no exista y que Joselu se está imponiendo día a día y entonces, los dos, salgan a hacer acciones anarquistas contra el final de lo establecido. Quien sabe, sería bonito, aunque el otro aún está allí.

    bueno, puede que me haya hecho un lío, en todo caso, un saludo fuerte para los dos

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  13. Me pregunto si el otro llevará barba; sería prudente afeitarse cada mañana tan solo por frecuentar el espejo.

    Y me aplico el cuento.

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  14. Siempre al acecho nuestro Jano particular. Interesante introspección. Es más que un ejercicio de escritura, un malabarimso de autoconocimiento. Un juego de espejos mutuos muy bolaniano (¿o debería decir belaniano?)

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  15. Joselu, por qué cambiaste la ilustración de la entrada, si no es indiscreción? Me gustaba más la original.

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  16. Hermoso post Joselu, lleno de poesía...

    Ya me preguntaba yo cómo era mi autor preferido de éstos últimos tiempos, ya que tus palabras se han vuelto mis compañeras habituales desde aquella vez que visitaste Barcelona con tus alumnos. Cuántos post desde entonces...

    Bienvenido a este redescubrimiento de tí mismo.

    Te cuento que en una entrevista de trabajo (hace años) le expliqué a mi empleadora esa doble personalida mía, me miró como quien mira a una loca y me preguntó ¿y quién es la que quiere el trabajo? Me reí y le dije ¡¡las dos!! No me dieron el empleo... jajaja. Desde entonces, como tú ahora, sólo dejo ver mis dos personalidades, en confianza, con amigos de verdad... virtuales o no.

    En hora buena queridísimo Joselu.
    Lucero

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  17. Pantagruel, la fotografía inicial, que puedes ver en crédito de la imagen abajo, tenía un defecto en su encuadre. Aparecían en la izquierda unos objetos que desequilibraban la fotografía, haciéndole perder limpieza. Cada vez que los veía me molestaban y preferí cambiarla. Un saludo.

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  18. Muy interesante lo que comentas acerca de ese desdoblamiento personal. Y muy emotivo. A veces la imagen que damos de nosotros mismos (o de nuestro "yo" virtual)nos parece irreal, pero todo eso forma parte de nosotros. Un saludo de otra desdoblada...

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  19. ¡Hízose la luz! ¡Aleluya! En el sistema de marcadores para archivar las páginas tengo tres carpetas: Asuntos propios, Asuntos literarios y Varios. ¿En cuál atesoro "Profesor en la Secundaria"? Efectivamente, en Asuntos literarios. Acerté de lleno. Ahora, finalmente, el autor ha tenido que reconocer que ha creado un personaje no sé si a su medida o desmedido, pero de purita carne y hueso y corazón y cerebro: pura fibra reflexiva y sentimental. No diré que es émulo de Bradomín: Feo, Católico y Sentimental, porque sólo comparte con él la afición a lo sentimental; pero en la hermosa descripción de hoy se adivina cierta semejanza con el romántico y orgulloso personaje. Lo fundamental es que la Literatura se ha acabado imponiendo, eso es lo valioso, porque, así, todo se vuelve más real. Y Joselu es más Joselu. Y quién sabe si ahora está ya en condiciones, finalmente, de protagonizar su sorprendente y singular autobiografía. ¡Hago votos por ello!

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  20. Imitando a Ortega, tú eres tú y Joselu, inseparables y maravillosos juntos y por separado. Todos nos inventamos otra vida porque la real nos parece demasiado gris, y ahora encima internet cuenta historias increíbles al respecto, pero tú haces sublime esa aspiración. Joselu te hace querer subir a lo más alto como persona, como si tú solo no fueras capaz. Eres tu propio amigo invisible, un profesor inquieto e innovador que no se derrumba fácilmente. Es el resultado de muchos años de docencia, del trato con tantos adolescentes perdidos y rebeldes llenos de interrogantes. Joselu siempre está ahí para echarles una mano, no se esconde, no se rinde. Joselu nos ha conquistado a todos. Gracias por ser y por estar con nosotros.
    Un abrazo, colega.

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  21. ¡Je! Al habla el amigo náufrago que lanza botellas desde una isla desierta:

    A lo mejor entre tú y Joselu no hay tantas diferencias, a lo mejor es sólo cuestión de materia orgánica.

    :-)

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  22. Pues a mi me gustan todos estos Joselus que se manifiestan en tu blog.
    Todos somos muchos y diferentes.

    Un saludo

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  23. ¡A mí tus dos mitades me hacen falta!... Y ya que uno tiene "sus posibilidades", ¡disfruta del traje que te cortas, compañero! Yo también me hago un lío: serás, creo, el sastre y el abrigo...

    ¡Gracias por tu mensaje de esta mañana! ¡Y cuídate, J.L!

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  24. Yolanda Molina Granma19 de noviembre de 2008, 20:18

    Hermoso y espero que Joselu se gane el derecho a quedar en la literatura, a pesar de los remilgos del otro,porque su manera de decir me atrevo a vaticinar tiene el don de la perdurabilidad, ese que desconoce tiempos y funda esencias...
    Además es al que conozco y me cae muy bien, el otro que se quede en su lugar o lo acuso de impostor.
    Un abrazo

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  25. Joselu, dile a tu alter-ego ese que a veces te reniega que te deje de dar la vara, que no llegue nunca a suplantarte. Aunque por otro lado está bien tenerlo para que te saque de encima tareas más burocráticas e incómodas...así te deja todo el tiempo del mundo a ti para ser un cronopio.
    Bravo por este post tan sugerente.

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  26. No les descubro nada si les digo que la mayoría de blogueros o bloggers tienen un nombre de guerra o usan pseudónimo para publicar, ¿verdad?, pero, ¿implica esto un desdoblamiento?, ¿hay un cambio, aunque sea mínimo, entre el bloguero que publica y la persona que está —porque obviamente está y existe— detrás? Sobre esto, y no exenta de cierto humor, hay una preciosa reflexión de Joselu en Joselu.

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  27. Me ha gustado mucho este post y, en ciertos aspectos, me he sentido muy identificado. Yo inicié la andadura bloguera con un pseudónimo elegido también un poco por azar y me di cuenta que "él" y yo éramos la misma persona, sin diferencias. Y un día me decidí a prescindir de él y empezar a firmar con mi nombre real.
    Un placer leerte.
    Un saludo.

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  28. Ay la realidad bipolar que asiste a los blogueros qué jodidamente emocionante es.

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  29. A mí me pasó como a Miguel, empecé siendo simplemente Perdidaentrelibros y llegó un momento en que me di cuenta de que no era otro yo, sino una careta que escondía un yo imposible de desdoblar. Por eso pasé a ser Elena, y creo que Joselu y tú sois tan parecidos que el autor y el personaje se han fundido en uno solo. Sea como sea, tu capacidad de reflexión es extraordinaria. ¿O debería decir la de Joselu?

    Un abrazo

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