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lunes, 16 de octubre de 2006

Los chicos del coro


He pensado que en hora de tutoría, una hora semanal, sería una buena idea pasarles a mis alumnos una buena película que sea esperanzadora y formativa. Desafortunadamente me falta labia para ocupar una hora entera con ellos hablando de asuntos varios. Se me acaban en seguida las cuestiones urgentes y oficiales. Soy escueto y no me gusta alargar las conversaciones fuera de su duración adecuada. Una buena película podía ser la solución para que nos diera motivo de reflexión y una posterior conversación tomando como base algo sólido.

Inmediatamente me ha venido a la cabeza la película franco suiza Los chicos de coro, una película dirigida por Christophe Barratier en el año 2004 que vi con mis hijas y les encantó. Es una película que reúne todos los ingredientes para dar tema largo de conversación

He pasado la película en dos días. Lo primero que les ha llamado la atención ha sido la época de la película. Han advertido inmediatamente que los tiempos que refleja no son los actuales. ¿Nos vas a poner una peli de vuestros tiempos, aquellos en que os pegaban en la escuela? Es lo primero que me espetaron, pero no sé por qué la película consigue metérselos en el bolsillo a las pocas escenas, que si mis lectores recuerdan consisten en en el encuentro de dos antiguos compañeros de reformatorio: uno – Pierre Morhange- que ha llegado a ser un prestigioso director de orquesta y Pepinot que tiene el diario de su antiguo profesor que cambió sus vidas porque les dio una oportunidad. Un largo flashback nos lleva a la llegada de Clement Mathieu –cincuenta años atrás- al correccional que dirige con una fuerte carga de amargura el director Rachin. Mathieu es un músico que se ha visto obligado a trabajar como vigilante en el “culo del mundo”, la escuela correccional El fondo del estanque. Los alumnos son rebeldes y su comportamiento deja mucho que desear. Él, sin embargo, logra ganarse a los díscolos internos con su actitud leal y con su afecto. Ellos para él no son simple escoria ni material de disección psicológica mediante la que se encasillaba a los delincuentes en la Francia de 1949 cuando se ambienta la película. Él se preocupa por sus vidas y decide enseñarles aquello que mejor sabe: la música. ¡Cómo sacar oro del plomo es el viejo mito de la alquimia! Y de ciertas películas que tienen como eje a profesores que saben sacar lo mejor de sí mismos de alumnos condenados al fracaso por una escuela todo menos humanizadora que es la que se nos presenta.

Lo cierto es que con la música consigue transformar sus vidas. Nosotros como espectadores recibimos una fuerte emoción al identificarnos con ese impulso del ser humano de intentar ser mejor, de superarse a sí mismo, de convertir lo malo en notable o sobresaliente. La película es una avalancha de emociones, aderezada con la música bellísima del coro de la escuela en el que resalta la figura de Pierre Morhange que tiene un voz angelical. La película no está exenta de conflictos y de dramas internos: el enamoramiento -no correspondido- de Mathieu de la madre de Morhange, el enfrentamiento con su hijo por los celos que siente este por la simpatía que se profesan su madre y su profesor de música, la irrupción de un interno violento –el único barítono del coro y al que quiere integrar Mathieu- que es acusado erróneamente de haber robado doscientos mil francos, la posterior venganza de éste cuando quema el correccional.

Al final, Mathieu es despedido de la escuela por el director que odia a sus alumnos. Rachin llama al vigilante “músico fracasado” pero nosotros sabemos que Mathieu tiene el corazón de artista, y el corazón de un artista nunca es pobre, mientra que el director sí que es un ejemplo de fracaso existencial. Sus alumnos se despiden de él lanzándole mensajes de afecto y de despedida, a pesar de la prohibición, desde las ventanas. Le cantan también una bella canción del repertorio que Mathieu les enseñó. .

Mis alumnos, varios de ellos marroquíes, asistían maravillados al pase de la película que tiene el mérito de ser rabiosamente actual y llena de esperanza. La proyección les ha mantenido fascinados y se han identificado plenamente con lo que allí se les proponía que no era ningún mensaje maniqueo ni simplista. Sencillamente allí se hablaba de afecto, de música, de transformación íntima, de esperanza, de camaradería… de cantar juntos. Probablemente y lo han dicho en sus comentarios la película refleja otros tiempos y los alumnos de ahora no son como los que aparecen en Los chicos del coro. Ignoro si es así, pero constato la intensidad de la atención con que han visto la película que ilustra un viejo sueño del ser humano: el de ser mejor. Esto y la importancia de la música en nuestras vidas.

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10 comentarios :

  1. Por fin me animo a responder. Descubrí su blog allá por septiembre de 2006, aunque no lo parezca para mi es un mundo. Cuando estaba preparando el curso, encontré su blog con el tiempo lei TODOS los post que había escrito, también leí el panfleto antipedagógico que con tanta preseverancia recomendaba, e incluso compré y lei "El profesor" de Frank McCourt, bueno he de confesar que aún me falta la parte final, lo dejé cuando se separa a los 41 años de su mujer, y lo volveré a coger un día de estos; muchas más sensaciones podría contarle pero sólo áñadiré dos cosas 1. que tras leer su post sobre la conveniencia de los blogs cree el mio (http://adiosalos30.blogspot.com/) y 2. visite la siguiente web para su proyecto de tutoría (http://www.irudibiziak.com). Por último, felicidades por su blog y gracias por haberlo creado

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  2. gran pelicula...

    a mi me gustó mucho, la verdad...

    y gran banda sonora^^

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  3. Hola JL – no he visto la película. La pondré en lista. Pero me sorprende que seas escueto en clase (aunque veces pocas palabras son mejor que muchas), porque tienes mucho que decir… Bueno, hablando de película, lloré con un filme español que vi hace varias semanas y todavía no me atrevo a comentarla en mi blog. No me ha llegado el momento de decir nada... Es “Mar adentro”. Imagino que la has visto. La menciono porque es el tipo de película que realmente no te promete nada ni se propone hacer que te sientas mejor al final. Pero, a pesar de ser una película trágica, una historia deprimente, una visión pesimista (en el sentido convencional de esos conceptos), observaba al hablar con mi pareja que esas historias también despiertan algo inspirador en uno. Es como si te lavaran por dentro al forzarte a contemplar el sufrimiento. Y, el otro asunto, del que quiero escribir --pero todavía no sé cómo-- es que te provocan una empatía muy particular hacia personajes que pueden o no existir, pero que evocan una compasión universal y profunda. Me salgo de tema, así que lo dejo ahí por ahora...

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  4. El cine es un complemento necesario e indispensable para la formación de los adolescentes. Me parece una elección adecuada que tus alumnos te agradecerán, seguro.

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  5. Ayuda mucho la banda sonora pero atrae ese empeño del ser humano por vencer la adversidad.

    Una cinta capaz de 'enganchar' a cualquier espectador con un mínimo de sensbilidad.

    http://elsexodelasmoscas.bitacoras.com

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  6. Preciosa película, excelente elección para pasar a los jóvenes. La música une, se requiere disciplina y método para manejar cualquier instrumento. Lo saben bien los músicos que además suelen ser buenos estudiantes gracias a esa meticulosidad de las negras, blancas y corcheas, donde se va midiendo el tiempo sin perder el compás.
    Ojalá todos los profesores pudieramos llegar a nuestros alumnos, con la misma pasión que se refleja en la película.

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  7. a mi me gusta mucho la peli ( que ví en clase de musica) pero me gusta mas el la musica.

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  8. Has escrito esto hace mucho, no lo leí entonces. Da igual que nadie lea mi comentario, está bien aquí, voy a rendir mi particular homenaje a mi personaje más querido en esta película, el niño que llega al internado procedente de un reformatorio, a quien nadie quiso y nadie enseñó a querer. Tengo grabadísima la mirada de despedida que dedicó a Mathieu, levantando ligeramente el mentón, lo más cercano al afecto que él sabría expresar. Y me lleva a uno de mis antiguos chavales, ahora en la cárcel y a quien incluso yo he abandonado. ¿Alguien le puede reprochar la manera que encontró de dar rienda suelta a su frustración?. La alternativa habría sido prenderse fuego a sí mismo, pero hasta esa opción hubiese requerido un mínimo aprendizaje.¡Ah, de los estigmatizados, no hay salvación para ellos!.

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  9. Mi amigo es profesor y la ha puesto en clase y dice que a los alumnos les encantó






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    Es un canal variado y quiero ayudar al hijo de mi amigo con su canal de Youtube
    Adiós

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