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viernes, 22 de mayo de 2020

El sufrimiento y el escritor


12 comentarios :

  1. Dudo que haya nadie que haya escrito un buen libro bajo el manto de la alegría, la risa o la tranquilidad.
    Creo que sólo salen buenas obras cuando el que las redacta pasa un mal momento.

    Salut

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    1. La base de la experiencia humana es el dolor, tarde o temprano siempre está presente pese a vidas transitoriamente dichosas. Así el dolor nos hace humanos, y a la vez nos alienta a superarlo para tener perspectivas más amplias. Los escritores en toda la tradición oriental y occidental expresan la pérdida, la nostalgia, el desamor, la ira, el miedo, y también la dicha de vivir pese a todo, el éxtasis y la incertidumbre de la vida. Vivir es un hecho trágico y los buenos escritores lo convierten en arte, ese dolor de vivir y la capacidad de sobreponerse y alzar las manos en son de plegaria o de aullido.

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  2. Este fragmento me suscita un debate interno, para conmigo, es un supuesto sin más; si el precio de convertirme en una figura relevante del arte fuera sufrir… creo que me quedaría como mero espectador/lector. Digo que es un supuesto, pues sabemos que uno no elije sufrir, te invade, y una forma de domeñarlo es canalizarlo artísticamente, escritura, pintura, etc, etc. Esa es la idea que subyace en el texto de Piglia, y me parece acertadísima, huelga decir que Piglia no buscó su padecimiento, que a la postre lo derrotó (esclerosis lateral amiotrófica).

    Otra cosa bien distinta es encontrar inspiradora la idea del sufrimiento como fuente creadora… sin padecerlo en propias carnes, o no de un modo cruel, solo de una manera manejable, soportable (pienso que es el tipo de sufrimiento que llevamos a cuesta la mayoría), entonces… me apunto a ser artista, claro.

    Somos algo perversos, no queremos sufrir y, sin embargo… nos atrae morbosamente el sufrimiento de otros como experiencia plasmada en una novela, poesía, una pintura… Nuestro ser recóndito es puro conflicto, de ahí que te comentase el otro día que sería extenuante buscar un sentido profundo a todo lo que nos concierne, hay que hallar un equilibrio para no acabar como Nietzsche o Edgar Allan Poe, que se queden ellos con su talento, así no lo quiero para mí, simplemente me sitúo de observador.

    Un abrazo, Joselu.

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    1. Te contesto después de haber pensado en lo que dices. Te dejo un enlace cuyo contenido me conmocionó cuando lo leí hace unos años: ESTOY MUY AGRADECIDA AL HOMBRE QUE ME VIOLÓ PORQUE ME HIZO ARTISTA Luego hablamos.

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    2. Yo no creo que nadie voluntariamente elija sufrir como fundamento de su vida. Es algo que se sobreimpone a nuestra vida. Hay vidas más tranquilas porque ha habido una familia buena y estable, porque se ha vivido un tiempo tranquilo históricamente, porque ha habido estabilidad económica, porque se ha tenido un carácter equilibrado, porque las enfermedades han respetado a la persona. Sin embargo, teniendo todo eso a favor he conocido verdaderos dramas familiares por alguna herencia genética o por haberse lanzado alguien a las drogas más duras y destructivas o porque algo ha roto el equilibrio de la vida personal. Hay tantos motivos que pueden llevar al dolor de existir... Presupongo que desde tu perspectiva vital estable te horroriza pensar que haya que sufrir para ser artista, y eliges no serlo si el precio es tan alto. El sufrimiento no supone que uno automáticamente se convierta en artista, claro está. Hay mucha gente que sufre y no es artista en absoluto. Y también ha habido artistas cuya vida ha sido lo suficientemente afortunada en cuanto a estabilidad personal y que han podido crear sin mayores quebrantos. Pienso en un bon vivant como Pablo Neruda, como Picasso, y hay infinidad de ejemplos de creación sin el dolor. Sin embargo, cuando la naturaleza artística se combina con el dolor, el arte puede alcanzar cimas visionarias que iluminan nuestra concepción de la existencia a nosotros como lectores o como espectadores de sus obras.

      Por otra parte, es afortunado el que puede decir que el dolor no le ha tocado esencialmente. Pienso que el dolor es una experiencia universal, sea por la suerte, sea por psicologías torturadas -pienso en Nietzsche, en Kafka-, sea por la pérdida de su pareja o de sus hijos, o por una enfermedad como la de Ricardo Piglia.

      Pienso que en mi vida, pese a su fortuna en muchos sentidos, ha habido profundas simas de dolor y que persisten. No se trata de ser víctima cosa que aborrezco, sino como constatación de que el dolor está ahí, nadie tiene la culpa, es tal vez puro azar. No sé, uno no lo elige está claro, pero existe. Si uno tiene la capacidad o el genio de poder convertir el dolor en arte, una vida está entonces mucho más justificada. Tal vez por eso me atraen los artistas que han sufrido, me reconozco en ellos.

      Un abrazo, Paco.

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  3. Gracias, Joselu. He visitado el enlace de esa artista, es espeluznante la experiencia que vivió tan pequeña, violada cuando solo contaba cinco años… uff.

    Es un episodio de tal complejidad, como lo habrá gestionado su cerebro, mentalmente, que me cuesta abarcarlo con cualquier valoración que yo pudiese hacer, podría caer en la tentación de cuestionar lo que dice; agradecer al violador convertirla en la artista que es hoy, pero es una realidad que se me escapa, así de claro. Tal vez, si Laurie Lipton no tuviese esa convicción, se habría quitado de en medio, no sé… solo ella sabe lo que le cuentan sus demonios interiores mientras pinta, o mira por la vida pasar por la ventana...

    En algunos momentos su caso me ha recordado al del pianista y escritor James Rodhes, violado de niño, pero con una diferencia fundamental, éste jamás ha perdonado a su violador.

    Por cierto, los dibujos de Lipton es un arte de lo más tétrico que he visto, pero también me resulta atractiva la perspectiva del arte fuera de esa estética de belleza, el arte vive igualmente en el ámbito del horror, es una manifestación de la existencia; vivimos entre la luz y la oscuridad.

    En cuanto a tu comentario, poco más que añadir, lo fundamentas de manera impecable.

    Un abrazo, Joselu.

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  4. Voy a hacer una confesion, cuando tenia 12 años yo y otros tres chavales estabamos en un "sembrado" a las afueras de mi barrio (Gamonal). Se vino Vicente, un individuo perverso y se saco la polla delante nuestro y quiso que se la tocáramos y demás guarradas, nosotros cuatro salimos corriendo cada uno en una dirección, les despistamos y luego nos reagrupamos y fuimos a por el. Con doce años le apedreamos, una autentica lluvia que hizo que jamas volviera a acercarse a nosotros.
    Quizás por eso y por otras 2000 razones, no soy artista, pero ni falta que me hace.
    Que existan artistas que sufrieron entiendo que no hace necesario el sufrimiento para la creación, ni mejora en nada su obra, y más sabiendo que para lo que algunos es un obstáculo insalvable que les condiciona la vida, para otros se queda en anécdota para contar, el sufrimiento es un concepto relativo.
    ¿Sufrió Miguel Angel para pintar la Capilla Sixtina?, Cervantes pasó cautiverio, pero sin embargo, en sus obras se ve un cierto canto a la vida y mucho humor (no del normal, sino del irónico, como digo yo "de retranca", basta leerse el Quijote para verlo).
    En mi opinión, hay gente que nace con un don, mucha, algunos lo descubren y lo cultivan, otros a lo mejor no tienen la oportunidad para descubrirlo y aquellos simplemente priorizan en otros campos. Cada día pienso más que la "clasificación" a la que nos someten o nos sometemos (en no pocas ocasiones voluntariamente), quita muchas cosas, nos quita ese magnifico elemento que es la individualidad.
    Un saludo.

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    1. Creo que dices bien cuando escribes que el sufrimiento es algo relativo: ver llevar a tu familia a los campos de exterminio, ver morir a tu hijo, perder al ser más querido, vivir una hambruna en que mueran millones de personas, vivir una dictadura asesina en que la vida no valga nada, sufrir depresiones que te llevan al borde del suicidio, padecer una madre tóxica que te destruye tu identidad, un padre castrante, padecer una terrible enfermedad degenerativa, ser homosexual o negro y padecer el desprecio y el acoso de una sociedad en otros tiempos. padecer graves trastornos mentales... todo eso es relativo y hay gente que con todo eso lo supera como un general cartaginés que se echa el mundo encima. Y además saca humor socarrón para mostrar que la vida es esencialmente destino y su asunción.

      El dolor no crea arte directamente, pero muchos de los artistas han llevado vidas en que han experimentado el sufrimiento en estado puro. Ello les da una dimensión más profunda de la existencia y un conocimiento más complejo de los seres humanos, tal vez incluso aliente la compasión hacia otros seres humanos. No solo es una cuestión de ser machote.

      Un saludo.

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  5. Todo el mundo tiene en claro que el arte existe si hay alguien que lo admira; Conozco la historia de Laurie Lipton -vi el documental 'Love bites'- y sí, es conmovedor. Y todos sabemos que el dolor es y ha sido una fuente inestimable de inspiración pero y la fascinación, el éxtasis, el deseo...todo ese abanico de emociones?
    Creo que Oscar Wilde estaba en lo cierto cuando decía: el noventa por ciento del gran arte es transpiración y sólo un diez por ciento se nutre de la inspiración.
    Un saludo

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    1. Está claro que el sufrimiento es una clara fuente de inspiración pero lo es también la capacidad de sobreponerse a él. En la vida, pienso, no hay solo un lado, hay muchos lados, puede que el sufrimiento tenga también el éxtasis a su lado, y el deseo y la fascinación... El ser humano no es unívoco, todo forma parte de un equilibro enigmático de cómo experimentamos la existencia. Al lado del dolor más lacerante puede haber placeres inenarrables. Tras una terrible tempestad, hay un día en que sale de nuevo el sol. No siempre todo es oscuro. Dostoievksi decía que en los microsegundos anteriores a un ataque epiléptico había una dimensión de totalidad y éxtasis inmensa.

      Un saludo.

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  6. No siempre su ese. Convertir el sufrimiento en arte depende de muchos factores. No siempre se consigue. En un principio basta con dejar el dolor en el papel o en el procesador, lo que use cada cual. Yo soy muy de cuadernos. Los compró de vicio. A veces el dolor es tan privado que decides crear el efecto contrario para consolarte: una ficción sin dolor para el refugio del alma.

    Hay de todo con respecto al tema.

    Me gustan mucho estos breves reflexivos.

    Abrazo.

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    1. En efecto, hay corrientes y géneros literarios que evitan totalmente la trasposición del dolor. Pienso en la literatura fantástica, en la de la brujería y la espada, en la ciencia ficción, en buena parte de la literatura realista del siglo XIX en que el artista se centra en su mundo y no proyecta su dolorido sentir sobre su escritura. Muy cierta consideración.

      Un abrazo, también para ti, Madison.

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