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miércoles, 20 de agosto de 2014

José María Hinojosa, el poeta olvidado

                                               

Hablar de la poesía de José María Hinojosa (1904-1936), el poeta precursor del surrealismo en España, antes que Rafael Alberti, Lorca, Cernuda y Aleixandre,  es algo proceloso por la tremenda losa de olvido que cayó sobre su obra por parte de todos los protagonistas de su tiempo y lo lento de su recuperación posterior, ya lejos de su época en que fue denostado, burlado y ridiculizado incluso por sus amigos a los que ayudó con frecuencia. Más difícil es todavía hablar de su muerte: José María Hinojosa fue asesinado el 22 de agosto de 1936, junto a 55 prisioneros políticos más, en el paredón del cementerio de San Rafael en Málaga, por milicias revolucionarias de la república. Lo asesinaron los "buenos", los que escribieron la historia cultural de la república. Su asesinato vergonzoso, tres días después que a Lorca, no lo llevó a la fama mundial como al poeta granadino, sino al total y rotundo olvido. ¿Por qué? Una buena pregunta. 

José María Hinojosa nunca fue tomado en serio a pesar de la innegable calidad de su poesía. Se lo consideraba un "señorito", un snob que se dedicaba a la literatura como afición. Era de una familia rica, terrateniente, en Campillos (Málaga). Estudió en los jesuitas, como tantos otros, y posteriormente Derecho en Málaga y Madrid. Conoció a Lorca y formó parte de su tertulia poética El parnasillo. Trabó relación con los miembros de la generación del 27 y se acercó a la Residencia de Estudiantes pero no fue residente en ella por la oposición de su familia dado el carácter laico de ésta. Se lo considera un miembro menor de la generación del 27, pero su obra todavía no ha sido estudiada en profundidad. Hacia 1925 vivió en París donde conoció en directo el surrealismo de Breton al que se adhirió en cuerpo y alma. Publicó excelentes libros entre 1926 a 1931 que  van marcando su evolución que culmina en un surrealismo erótico e iconoclasta: Poema del campo, Poesía de perfil, La rosa de los vientos, Orillas de la luz, La flor de la Californía y Sangre en libertad. Tras este libro pareció dejar la literatura y sumirse en el silencio poético. 

Su poesía se inicia con influencias de Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, los haikus, el cubismo y la poesía popular alejada de la anécdota como muchos de los poetas de su tiempo. Culmina en un libro onírico como es La flor de la Californía (con tilde en la í), a través del cual pudo influir tempranamente en poetas surrealistas como Vicente Aleixandre antes de publicar sus primeros libros. Fue amigo personal de Buñuel y Dalí, y coeditor de la revista Litoral con Manuel Altolaguirre y Emilio Prados en la Málaga de 1929. 

Sin embargo, su obra y su figura es objeto de desprecio y burla. Era rico y generoso, pecado este último que abre todas las envidias imaginables. Su evolución ideológica estuvo marcada por su origen terrateniente y un viaje a la URSS en 1928 junto a José Bergamín (que luego negó toda relación con él) que le produjo una profunda decepción, al revés de muchos otros que volvían fascinados del experimento estalinista. Su voz es profundamente personal pero su poesía levanta chanzas en las que participan casi todos incluidos Gerardo Diego y Federico García Lorca que parodia versos de La flor de la Californía. Se lo califica de "señorito andaluz" y de "bohemio con cuenta corriente" a pesar de que muchos que lo critican son también mantenidos por sus padres. 

Su relación con una mujer lo marcó también. Se enamoró de Ana Freüller, que no lo correspondió y que rechazaba su poesía, incluidos los poemas que éste le enviaba. Su relación fue muy compleja y no se sabe hasta que punto se consolidó como proyecto común. Planeaba casarse con ella en 1937.

El advenimiento de la segunda república llevó a Hinojosa hacia posiciones conservadoras en la proximidad a la CEDA, desde el Partido Agrario Español. Abandonó la poesía y escribió numerosos artículos conservadores, así como participó en mitines políticos en favor de la derecha lo que confirmó el despreció que le dedicaban sus antiguos amigos poetas y críticos. 

En julio de 1936  fue  detenido y encarcelado, tras el golpe del ejército en África, considerado como fascista. El 22 de agosto, como hemos dicho, fue  asesinado junto a su padre y su hermano, como represalia por un bombardeo de los depósitos de combustible, en una saca de las milicias republicanas. 

Cayó en el olvido total. El bando  vencedor no lo reclamó por el carácter irreverente e iconoclasta de su poesía, totalmente llena de ácido hacia  las instituciones como la iglesia, la propiedad  privada, la familia e incluso Cristo. Y el bando perdedor lo consideró un "traidor" y lo despreció y lo borró totalmente de la historia, siendo ellos los que hicieron dicha crónica literaria. Fue un muerto incómodo para todos. Solo hacia los años setenta el poeta Ángel González lo incluyó en una antología  poética,  a pesar de la lejanía ideológica. Por fin los profesores Alfonso  Sánchez y Julio Neira  publicaron sus  obras completas y su epistolario, se reeditó ese libro onírico y alucinado que es La flor de la Californía y en 2004 se celebró el centenario de su nacimiento con algunos homenajes en su Málaga natal y algunos artículos  en la prensa. 

Hoy por hoy sigue siendo un poeta olvidado, maldito para unos y para otros  y totalmente desconocido por los lectores a pesar de la innegable calidad de su poesía que abrió caminos nuevos en su tiempo. 

12 comentarios :

  1. No tenía ni idea de la existencia de este poeta que he ido conociendo a través de ti en facebook. Es terrible que la política entierre la obra de alguien valioso. Me ha recordado un poco a Miguel Hernandez al que también tuvieron su obra enterrada durante mucho tiempo.

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    1. Incluso para los habituales de la historia literaria, el nombre de Hinojosa, aparecía muy tangencialmente y como detalle irrelevante. Sin embargo, lo cierto es que en su momento tuvo su importancia como parte del grupo malagueño (Altolaguirre, Prados) que editaron las dos épocas de la revista Litoral que estuvo muy relacionada con el surgimiento de la generación de 1927. Han sido critierios claramente extraliterarios los que han oscurecido totalmente la presencia de Hinojosa, un hombre cuya riqueza y generosidad le granjeó terribles envidias y rencores. Miguel Hernández tuvo mejor fortuna crítica. No olvides que Serrat incluso le dedicó uno de sus discos a continuación de el de Cantares referido a Antonio Machado. Yo conocía en los años setenta a Miguel Hernández pero desconocía totalmente a José María Hinojosa, que además era de derechas y eso nos resultaba inaceptable.

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  2. Hinojosa aparece en varias antologías canónicas del 27, eso sí, ocupando un lugar menor y casi siempre secundario. Las heridas de la guerra siguen abiertas, no sé si por esa fallida transición o por la tenacidad de la derecha de este país a la hora de negar los crímenes del franquismo. No me parece justo que se culpe a los vencidos también de este olvido, pues ya tuvieron bastante con sacar del cajón a los desterrados. Todos sabemos las atrocidades que se cometieron en un lado y en otro (hay que leer por ejemplo a Chaves Nogales o a Max Aub para tenerlo presente), pero una vez acabada la contienda, el horror solo tuvo una dirección, la que ejercieron los esbirros del dictador hacia los vencidos. En ese sentido, Hinojosa fue doblemente vencido, por los otros y por los suyos.

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    1. Gerardo Diego en su famosa antología de los años treinta lo ignoró totalmente. Fue Cernuda en sus comentarios el único en que se mostró generoso con él. Sus coetáneos lo menospreciaron por su riqueza y su posición política. Fue César González Ruano quien en la posguerra dio primera cuenta de su presencia en la literatura de los años veinte. Y fue nuestro admirado Ángel González uno de los primeros en reconocerle su papel - a pesar de su distancia ideológica- en los años setenta. Fue en 1974 cuando se publicaron por primera vez sus obras completas y se inicia una lenta recuperación de su obra y su figura.

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  3. Personaje poco creíble en su época. Abrazar el movimiento surrealista, nada menos que políticamente después de un viaje a París, siguiendo luego subido a su Chrysler descapotable y a su religiosidad y a su derroche, por muy bien que escribiera, no me extraña que fuera la diana de todas las críticas por no decir el hazme reír, el florero de turno, el gracioso, el que pagaba todo. No era coherente. Creo que se dio cuenta y dejó de escribir.

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    1. No olvidemos que el tiempo ha pasado y ahora podemos aquilatar mejor su obra y su figura lejos de la "envidias terribles" de su tiempo. Porque fue rico y generoso, la peor de las infamias. Todos le perdonarían si hubiera sido rico e infame. ¿Te das cuenta? Él ayudó a publicar libros de sus amigos, subvencionó en buena parte la edición de la revista Ambos donde se curtió el grupo malagueño y que luego derivó a Litoral, una de las más importantes revistas de su tiempo que dio salida a toda la pléyade artística del grupo del 27. Compró cuadros de pintores que no habínan vendido una obra en toda su vida, llevaba a sus amigos en coche. Era generoso. Si hubiera sido un canalla hubiera sido más respetado. Esto es triste y una constancia de un país envidioso. Además su participación en la vida literaria de su país fue importante. Adoptó el surrealismo antes que los demás. Cuando él estaba de vuelta, los demás se convirtieron fervorosamente. La angustia de su último libro "Sangre en libertad" es auténtica y no ha sido suficientemente valorada todavía como obra poética. Para más inri, este hombre fue asesinado -como Lorca-, tres días después, y nadie se hizo eco de su asesinato y todavía sigue existiendo la idea de que era un personaje ridículo. No lo entiendo. Cuanto más conozco su biografía, más respeto me suscita...

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  4. No lo conozco aunque apunto que debe ser un poeta considerable ya que me fío de tus opiniones.
    No miro las credenciales de mis escritores favoritos. Celine era un escritor genial como también eran Ezra Pound o Drieu La Rochelle. En España admiro a mis paisanos Julio Camba o Wenceslao Fernández Flórez y por supuesto a Manuel Machado que solo era nacionalista porque le tocó ese bando, pudo tocarle el otro. En cambio creo que por ese mecanismo de compensación de valorar lo que hasta hace poco se despreciaba s ele ha dado importancia a autores muy mediocres como el siniestro González Ruano, un tipo oportunista y mendaz, o Agustín de Foxá.
    Yo no soy quien para dar consejos a nadie, pero creo que la progrefobia no es la mejor solución ante el hastío de tener que soportar a tanto progre de pacotilla y comunión diaria. No, no es la solución y te lo digo desde mi propia experiencia personal. Ahora pasado el tiempo creo que he alcanzado cierto equilibrio como para calibrar la diferencia entre lo verdadero y el puro artificio en ese terreno.
    Saludos cordiales..

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    1. Mi interés en Hinojosa deviene por su malhadada historia, su trágico destino en cierta manera conectado con el de Lorca. Murió tres días después por un absurdo paralelo. Ambos eran buenas personas y su asesinato -y todos los que murieron con ellos- fue igualmente atroz y sin sentido. Lorca ha tenido una gigantesca popularidad, antes y después de asesinado, pero Hinojosa fue marginado por sus propios amigos que lo trataron cruelmente desmereciéndolo y despreciándolo. Su único defecto era su ingenuidad. Era un hombre bueno y noble, y su poesía es apreciable, aunque no es uno de los grandes, claro. Fue ignorado por una especie de pacto de silencio entre los amigos del veintisiete que no lo habían tratado con respeto en ningún sentido. Fue asesinado y olvidado doblemente. Su reivindicación ha sido tímida y hoy por hoy sigue siendo un total desconocido. Sigue levantando ampollas su muerte y los prejuicios sobre él continúan. Tengo la impresión de que la España progresista es tan sectaria e injusta, tan parcial y papanatas como la España reaccionaria y conservadora. Sin duda una de las dos Españas ha de helarte el corazón, aunque Antonio Machado aún confiara en la España encarnada en Francisco Giner de los Ríos. Yo no confío demasiado en ninguna, tal vez en algunas individualidades entre las que no me incluyo yo mismo. En fin.

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  5. Cuando oigo historias de este tipo siempre me pregunto ¿de que estamos hablando de poesia o de politica?.
    Creo que a los escritores hay que valorarlos por su obra, ¿acaso un mecanico de derechas es mejor que uno de izquierdas o viceversa?.
    DE este señor no he oido hablar nunca , supongo que si yo no he oido hablar de un poeta no es raro, pero si he oido hablar de Lorca y me acuerdo de una texto suyo:
    'Aizpurua es un buen chico, que admira mis poemas. Es como José Antonio. (Primo de Rivera) Otro buen chico. ¿Sabes que todos los viernes ceno con él? Solemos salir juntos en un taxi con las cortinillas bajadas, porque ni a él le conviene que le vean conmigo ni a mí me conviene que me vean con él'".
    Creo que la madurez de un pais vendra cuando a la gente se le juzgue por sus actos y por sus obras, no por su nombre o su afiliacion...
    El mejor libro de la Guerra Civil que he leido se titula
    "Una Historia de la Guerra Civil que no va a gustar a nadie" de Juan Eslava Galan
    Un saludo

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    1. La relación entre Lorca y Primo de Rivera no sé si está documentada. Leí la biografía de Gibson pero no recuerdo este aspecto. Si fuera real sería algo sorprendente. Ambos murieron ajusticiados por absurdos, como el que también llegó a Hinojosa. Crímenes, odio en cantidades brutales, saña..., esa que tanto abunda en este solar patrio. ¡Qué tragedia es nuestra guerra civil! Y que país tan absurdo somos.

      Y sí es cierto que a las personas cabría valorarlas por sus hechos y sus obras miradas sin prejuicios, pero esto hoy por hoy sigue siendo difícil. Ahí tienes a Hinojosa, que sigue siendo despreciado e ignorado por prejuicios, por ignorancia, por mala fe, por sectarismo. Al menos a Lorca le siguió la fama póstuma. Hinojosa fue asesinado y vilipendiado. Albertí dice que lo ajusticiaron sus propios campesinos, aspecto que es totalmente falso. Además de asesinado, fue interpretado su asesinato como un ajuste de cuentas y no como lo que fue: un crimen nauseabundo. Pero criticar lo que hizo la república se interpreta como un juicio reaccionario y se prefiere decir melifluamente que hubo crímenes por las dos partes, para decir a continuación que la responsabilidad mayor fue del franquismo. Puede ser, pero eso no exonera a los republicanos de sus salvajadas, de sus patochadas, de su saña antirreligiosa y de su mierda, que la hubo y en cantidades ingentes, aunque también hubo personas dignas en ambos lados.

      Un cordial saludo.

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  6. No he leído nada de él, pero no por alguna razón concreta, sino porque no ha caído en mis manos porque no ha caído bajo mis ojos de buscador infatigable en librería de segunda mano. ¡Cuánto han contribuido a mi formación y a mi deformación! He de comprobar en mi biblioteca si hay algo suyo, aunque sería mala señal, ésta de que no recuerde nada suyo, pero yo soy muy mal lector, demasiado indocumentado y anárquico, amén de capprichoso. Eso sí, el artículo me empuja a buscarlo para catarlo, a ver si tengo suerte...

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    1. No has leído nada de él ni has encontrado nada de él porque sencillamente sus ediciones han sido mínimas y muy limitadas, incluido en su tiempo. "Sangre en libertad" tuvo una edición misérrima en 1931 y no ha sido reeditado. Se publicaron en 1974 sus obras completas pero dicha edición fue de 1500 ejemplares y es prácticamente inencontrable. Posteriormente se publicó "La flor de la Californía" pero igualmente en edición mínima. Hoy por hoy es su obra es inaccesible salvo algunos poemas en internet. Julio Neira y Alfonso Sánchez han sido filólogos que han contribuido a que saliera del olvido total. Vittorio Bodini fue nefasto para sus posibilidades de salir de la sombra. Fueron Paul Ilye, Giovanni Allegra y Robert Marrast los que reivindicaron su obra lo que llevó a que se editaran en 1974 sus obras completas. Hay un hueco formidable en torno a este poeta, tal vez no de los grandes pero sí estimable por lo que he podido leer ya que yo tampoco tengo ninguna de estas ediciones citadas. Es difícil que tengas suerte... Si lo logras, házmelo saber.

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