Páginas vistas desde Diciembre de 2005

lunes, 27 de febrero de 2012

¡Profe, que ya sabemos qué es la virginidad!



Una de las situaciones más comunes para un profesor que imparte clase a grupos en que  la mayoría son inmigrantes (marroquíes, paquistaníes, latinos) es la de ser consciente de que habrá infinidad de palabras, conceptos, imágenes o símbolos que probablemente no sean comprendidos por ellos aunque sean habituales y conocidos en nuestro modo de entender las cosas. Especialmente esto es importante en el terreno del arte y concretamente en el de los textos literarios.

Estos días leemos dramatizando la obra Bodas de sangre de Federico García Lorca. Nos sentamos en círculo al final de la clase y los alumnos leen, intentado interpretar a los distintos personajes. La lectura va más o menos fluida, pero yo voy deteniéndola explicando algunas cuestiones que pienso son necesarias para comprenderla. ¿Hasta que punto entienden la situación planteada? Parece que la base del conflicto sí. Saben que la novia está enamorada de Leonardo y que la boda con el novio la sume en la desolación y la amargura.

Hay un momento en que el novio y su madre regala unas medias caladas a la novia. Es un elemento que lleva aneja la sensualidad, y más cuando la criada describe dichas medias asociadas a las piernas (la pantorrilla, los muslos...). Les explico que antes en España las mujeres velaban totalmente su cuerpo. No podía ser contemplado por un hombre que, sin embargo, si veía un fragmento de pantorrilla, era para él altamente excitante. ¿Entienden el conflicto? Mis alumnas marroquíes también velan su cuerpo (no todas) y tienen un sentido del pudor que lo aproxima a esas concepciones de principios de siglo. ¿Hasta qué punto les desconciertan las alusiones a la cama, a los dos cuerpos, el del novio y la novia, encontrándose el día de la boda? Desconozco dónde están los referentes claros para mis alumnos. Antes cuando me dirigía a alumnos españoles tenía claro cuáles eran nuestros valores e imágenes de referencia, lo que era normal y lo que no. Ahora he de explicar cuestiones que no sé si se entenderán. Una de ellas es la corona de azahar que arroja la novia al suelo el día de la boda. ¿Sabéis lo que es el azahar? ¡No! Me responden tanto marroquíes, latinos o españoles. Es la flor de naranjo, es blanca y simboliza la virginidad. Entonces me veo obligado a explicar qué es la virginidad, hasta que una alumna marroquí me espeta. "Profe, que ya sabemos qué es la virginidad", entre las risas de la mayoría que encuentran cómica la situación. A mi vez, termino riéndome por lo absurdo de la situación.

Los asuntos referidos al pudor son susceptibles de choques culturales. En la película El resplandor de Kubrick aparece un desnudo de una mujer misteriosa en la habitación 237 y observo que niñas marroquíes apartan la vista de la pantalla. Están educadas en otros parámetros en que el desnudo o el sexo son tabués como lo eran para nosotros hace un par de generaciones en la España de los años cincuenta o sesenta en que comenzamos a abrirnos en este terreno. De hecho los años anteriores a la Transición y la Transición misma suponen una eclosión de lo sexual que revela la fuerte tensión acumulada por la represión del franquismo.

Sin duda ha de haber una fuerte tensión en este terreno entre los varones y las chicas que estén formados en una visión puritana del sexo de acuerdo a su cultura. Sin embargo, no son inmunes a las influencias de la sociedad occidental cuya libertad en el sentido del pudor es mucho más amplia. El otro día revelaba que un alumno marroquí fue sorprendido mirando unas imágenes de sexo explícito durante la clase por lo que fue amonestado. Entiendo que hay un fuerte conflicto sexual en el que chocan la identidad cultural (musulmana) y la realidad fisiológica personal, a la vez en un contexto cultural que no ayuda demasiado a las ideas de mantenimiento de la castidad hasta el matrimonio. Pienso que el hiyab que portan las muchachas es precisamente ese símbolo que expresa la virginidad y que representaba el azahar en la obra Bodas de sangre.

Supongo que la clave en este sentido es la de abordar las cuestiones con normalidad, pero ello no deja de plantearme interrogantes sobre los límites o las explicaciones necesarias.  Con los alumnos marroquíes nunca he tenido ningún conflicto serio sobre este tema, pero he oído de alumnos testigos de Jehová que se negaban a leer algún tipo de novelas porque había situaciones o imágenes que no admitía su religión.

A veces se produzcan situaciones cómicas cuando el profesor intenta explicar lo que sí por supuesto es comprendido y forma parte de su cultura más cercana como es la idea de virginidad que tiene que ser medular como lo era de la nuestra no hace tanto tiempo. 

39 comentarios :

  1. Existe una disincronía cultural que produce esas situaciones a la que te refieres pero que el tiempo e Internet terminarán por armonizar.

    ResponderEliminar
  2. Comparto el sentir que te embargó porque me sucede muchas veces con mis alumnos, que no son extranjeros, sino que simplemente me hacen notar que pertenezco a una generación muy distinta, y es un poco como si yo fuese inmigrante en su territorio...

    Me río yo también cuando intento explicarles algo que les resulta obvio, y me quedo perpleja al recibir que saben más que yo acerca de muchas cosas del mundo que yo a la edad de ellos ni conocía.

    Mis alumnos saben más de drogas que yo, más de delincuencia, más de sexo y alcohol, me enseñan sobre tecnología y el medio ambiente, música y televisión, y podría seguir con la lista.

    Y muchas veces a mí me sucede que les muestro una película que contiene alguna escena un poco subida aunque simplemente sugerente, ya que no se me permite mostrarles desnudos ni escenas de sexo, y quien se siente incómoda soy yo.

    No sé si el pudor es simplemente una cuestión cultural. También registro esa fuerte energía sexual en mis clases de adolescentes y sé que debo ser muy cuidadosa y muy respetuosa en esas cuestiones porque hay muchachos o muchachas que tienden a enrojecer fácilmente.

    El año pasado me sucedió con un grupo avanzado de universitarios de más de 18 en el que un muchacho se ruborizó cuando explicité las connotaciones sexuales del poema "The Sick Rose" de William Blake.

    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas veces, Fer, no es solo el concepto lo que pienso que no es conocido. Es la palabra misma. Algunos de mis alumnos están leyendo libros para una edad de seis o siete años (y tienen quince) porque su dominio lingüístico es mínimo. Intento explicar para que todo el mundo se entere, pero a veces es totalmente innecesario. Mi duda no era si sabían qué era la virginidad sino si conocían la palabra que la designa. En árabe de sobras sé que lo saben, y también sé que mis alumnas latinas están al cabo de la calle.

      Un beso.

      Eliminar
  3. El abanico de culturas presentes en aula es toda una realidad.Desde luego, habrá que aprender de ellas y, Bodas de Sangre es perfecto para abrir debate.
    Como siempre, me tienes "enganchada" a tus entradas.
    Un saludo,Joselu.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sin duda, Lucía, los profesores que damos clase en un centro de barriada estamos inmersos por necesidad en la complejidad de la sociedad del futuro. El 65 por ciento de mi instituto es de origen inmigrante, aunque últimamente muchos están volviendo a sus países de origen o buscando otros destinos menos golpeados por la crisis. Pienso que soy afortunado viviendo desde dentro la pluralidad humana y cultural. Ya no sé si sabría dar clases a un grupo en que todos fueran nativos.

      Saludos, Lucía.

      Eliminar
  4. No sé si la palabra es armonizar... o estandarizar... :P

    Tema demasiado complejo para tratar aquí y ahora. Esperemos a que la globalización (en cuanto a estandarización) sea mayor y se vean más claros los inconvenientes :PPPPPPPPP

    Saludos FMOP y @olahjl

    ResponderEliminar
  5. Je,je, conozco esa sensación. He tenido el gusto de dar clase a muchos inmigrantes. El caso de las mujeres árabes es curioso. Quieren liberarse a menudo de las ataduras de su cultura, pero no saben por donde empezar. En cambio otras son fanáticas de su idea generacional y persiguen a, por así decirlo, las más liberales.

    Curioso ecosistema el de nuestros institutos. Y ahora con los recortes todavía lo va a ser más.

    Un saludo cordial

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿A qué te refieres que nuestro ecosistema va a ser más curioso con lo de los recortes? ¿A que tendremos menos medios y recursos para atender a la diversidad? Sin esos grupos de adaptación curricular que establecen franjas de nivel de adaptación lingüística será lo mismo que condenar al fracaso a montones de chavales que no podrán ser atendidos debidamente. Temo el curso que viene, sobre todo con las últimas cifras de déficit que es superior a lo que se esperaba. Un saludo cordial.

      Eliminar
  6. Yo también he sonreído al leer tu anécdota, Joselu.

    Lo de hablar de sexo en clase da mucho de sí. Yo intento hablar con claridad, usando "palabros" autóctonos. Y me funciona. Logro crear complicidad entre mis alumnos de 4º de ESO, en su mayoría hijos de clase baja, algunos de ellos con problemas fuertes en casa.

    Les cuesta hablar claro de ese tema con un adulto. Se cortan y les parece extraño que tú seas sincero y directo. Tienen muchos tabúes y prejuicios, aunque si tiras de la manta, sacan su lado tolerante y les haces pensar un poco. Pero aún así practican, como los adultos, una doble moral (la privada, en intimidad, y la pública, entre colegas).

    En mi centro, le metemos mano al tema de la violencia de género desde la resolución de conflictos. Planteamos casos hipotéticos o reales y les sacamos punta.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo no suelo hablar de temas sexuales, salvo si explican alguna situación de la obra literaria que se esté comentando, como era el caso. Tengo la impresión de que mis alumnos son poco expresivos en el intercambio de sus puntos de vista sobre este tema. Por eso hoy me ha sorprendido la reacción de una muchacha ante mi explicación innecesaria de qué era la virginidad. Me gustaría que este intercambio fuera más fluido. En todo caso, estoy de acuerdo contigo en cuanto a la doble moral. Parecería que en todo este tiempo se hubiera avanzado en claridad, pero no es así. Sigue habiendo grandes zonas de sombra en cuanto a comunicación entre el universo íntimo y el público.

      Eliminar
    2. No se lo tengas en cuenta. Es una cuestión psicológica. Entre iguales, exageran; con los profesores, se cortan. Es ley de vida, un sesgo más de nuestro paso por esa etapa fascinante pero llena de imponderables.

      Buena semana, Joselu.

      Recomiendo tu blog a mis colegas.

      Eliminar
  7. Joselu, algo parecido me está pasando a mí con mis alumnos norteamericanos, vienen de una cultura más dada a puritanismos y se incomodan bastante cuando les explico la «enfermedad nerviosa» que padece Ana Ozores en La Regenta y qué la ha causado...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Permite que me sonría ante tu sutil alusión a la enfermedad nerviosa de Ana Ozores. Siempre me la imagino en su alcoba con la piel de tigre que tanto le perturbaba. Tiene que ser un gozo explicar literatura (yo ya no sé qué es eso) a alumnos con ganas de saber y con inquietudes literarias.

      Eliminar
  8. Dar la asignatura de literatura y también la de lengua sigo pensando que es maravilloso, pero en ocasiones comprometedor si bien lo piensas, ya que en realidad da pie a hablar de la vida. Hablar de la vida con alumnos de 12 a 18 años es complicado y más si son de otras nacionalidades y carecen de nuestros referentes culturales porque poseen otros evidentemente. Estamos leyendo Madame Bovary en Lit. Universal y aún siendo todos de aquí ,les resulta difícil aceptar que no todo es blanco o negro que el gris también existe. Hoy a raiz de un ejercicio, explicaba la palabra "superchería" a los de 4º y una alumna me espeta: Ah!entonces superchería es, por ejemplo, La Biblia. He tenido q hacer esfuerzos sobrehumanos para no reirme.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Qué maravilla impartir Literatura Universal, especialmente si tienes alumnos predispuestos! Yo solo lo hice un año (no se oferta en mi instituto) y aunque eran dos horas semanales saqué una excelente impresión. Tal vez era porque era una promoción interesante, lo que no ha sucedido más en los últimos años.

      Haberte reído, mujer, haberte reído.

      Eliminar
  9. El tema del sexo, en todos los ámbitos, siempre ha sido un asunto delicado. Yo no tengo, ni he tenido, mucha variedad étnica en mis clases. Este año, por ejemplo, tengo un marroquí y un par de latinos, el resto son de aquí. Así es que esta diversidad cultural no la aprecio. En cambio, sí que puedo ver cómo reaccionan los autóctonos sobre el tema sexual. Y lo hacen en plan mofa. Les hace gracia y lo desvirtúan como algo que no merece más atención. Algo que ellos y ellas dominan sin tener ni pajolera idea de nada. Y con semejante talante entre el alumnado, no dudo en abordar el tema llamando al pan, pan y al vino, vino. Y entonces surgen caras escépticas como si les estuviera hablando de gente que acaba de venir de otras galaxias... el sexo es que tiene algo... no sé...

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Dada la composición de mi alumnado, tengo un gran interés en conocer sus puntos de vista y su modo de entender el mundo. Tal vez lo que escribo no tiene mucho interés salvo para profesores que están viviendo algo parecido. La relación es diferente y yo estoy ya tan acostumbrado a los muchachos marroquíes y latinos que no sé si serviría para un curso de mayoría de españolitos. En cuanto al sexo yo procuro esquivar el tema, de hecho no es necesario la mayor parte de la veces. No creo que yo sea el más apropiado para hablarles. Pienso que peronas más jóvenes que yo son más cercanos a sus inquietudes. Lo he notado en algún taller que han hecho sobre sexualidad con monitores externos. Con nosotros se cohíben. Y en el ambiente en que estoy es más complicado todavía pues el pudor es muy fuerte. El caso de los latinos es diferente. Son dos mundos opuestos (el de los musulmanes y el de los latinos). Este es mi pequeño mundo. Un abrazo.

      Eliminar
  10. Bueno, no tengo idea pero te digo lo que yo vi cuando me tocó dar el tema de la reproducción. Aclaro que yo no tuve alumnos marroquíes. Los extranjeros que tenía en las tres clases de tercero eran todos de países del este.
    El día que llegué les pregunté qué temas les interesaban más de la Biología. El 90% respondió entre risitas: el tema 9 (el de reproducción, vaya). Ojo, que una de ellas me respondió: lo que me interesa es saber el sentido de la vida. ¡Ahí es nada! pensé. En fin... llegado el momento resultó que sí, que tenían claros ciertos conceptos pero que al respecto de otras, ni idea. Normal. 15 años, pues eso.
    Andaba con mucho cuidado porque había muchachos muy creyentes o al menos cuyas familias lo son, e intenté evitar el conflicto en la medida de lo posible, aunque bueno, tampoco mucho porque precisamente por ello, sabía que no dirían en sus casas, ni mu de lo que estaban estudiando en Biología. Explicar la reproducción desde el punto de libro no me pareció difícil. Es más, es que escuchaban con atención, casi sin excepción te diría. Otra cosa fue llegar al punto de la educación sexual (entiende sexualidad). Pensé en cómo abordar esto de modo que les interesase y participaran, así que les propuse hacer lo siguiente (por el tema de las preguntas que abiertamente no harían): les dije que anotasen de modo anónimo en un folio, en casa, las dudas más grandes que tenían al respecto ya no del sexo, sino pues eso, sobre sexualidad, y que me lo entregasen de modo anónimo para plantearlas luego en clase. Entonces sí que escribieron, sí. Y entonces también admitieron que no tenían ni idea, y risas, sí claro, repito, 15 años, pues eso, pero se lo tomaron bastante en serio y pienso -o quiero pensar- que algo aprendieron. Uno de ellos incluso me dijo que le había comentado a su madre que estábamos hablando al respecto de la educación sexual y demás en clase, y que ella le contestó: -me parece muy bien, así no te lo tengo que explicar yo-. Pero claro, era español. La mayoría lo eran. Así que el tema es distinto. De todos modos no me parece tan complicado, al menos explicado desde la asepsia y la seriedad científica. No sé si me explico. Y si no, Joselu, pues tú como una de Lengua que había en el instituto, que los de una clase de 1º ESO le preguntaron sobre el aborto y respondió: eso pregúntaselo a la profesora de Ciencias Naturales, jajajaja (esto último es broma ;)

    No sé si el comentario te sirva de mucho, pero vamos, que ahí lo dejo.

    Besetes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Vero, no era el caso que pretendiera por mi parte ningún tipo de educación sexual. Era algo más referido a prácticas sociales, ceremonias de cortejo, regalos de prometida, la flor del azahar como símbolo de virginidad… Véame libre de semejante responsabilidad. Creo que hay mejores especialista que yo y más cercanos.

      Este post es difícil de enfocar pues presupone el conocimiento del mundo de la inmigración magrebí y los problemas que plantea, y es obvio que no todos los que pasáis por aquí, lo conocéis. Gracias, no obstante, por tu valiosa aportación. Besos.

      Eliminar
    2. Ay, yo es que al respecto de todas esas cosas... ni me entero siquiera de modo personal. Soy mucho más animal, más directa y más burra que todo eso. Más... no sé cómo explicarlo, chico. Que parafernalias cero, así que no, no las entiendo ni por asomo. Así que en realidad síp, sigo sin entender en esencia el post.

      No me alcanza ó.Ò

      Lo tendré que repensar a ver si entiendo media.

      Besicos.

      Eliminar
  11. Soy latino y, aunque recibí clases muy útiles de Educación Sexual desde la Secundaria, también me desconcierta en algunos momentos tratar el tema con mis alumnos de primero. Me preocupa más hasta dónde puedo llegar con mis respuestas, porque no soy especialista y desconozco qué deben saber sobre sexualidad en ese nivel. Por lo tanto, trato de ser lo más sincero posible y si quedan dudas..., pues a investigar. De hecho mis alumnos no se limitan en preguntar, con excepción de los más tímidos.

    Pieso que todo es cuestión del contexto. Los emigrantes están viviendo otra realidad social y cultural a la que deben incorporarse para poder sobrevivir, independientemente de que intenten conservar sus tradiciones y costumbres. Mientras más sepan de cómo funcionan las cosas en el lugar donde residen, más fácil será el proceso de adaptación, el cual no escapa a momentos de grandes conflictos internos. Los adolescentes están más dispuestos al cambio que sus progenitores y, aún así, los adultos saben que deben cambiar para poder salir adelante. Joselu, hablas de los que regresan a sus países. Esos ya no verán la realidad de la misma forma que lo hacían antes de partir.

    Lo importante es conocer más sobre la idiosincracia de los alumnos procedentes de otras culturas, tratar los temas con el mayor respeto posible y adecuarlos según la reacción que presenten.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siento muy profundamente los conflictos de los muchachos y muchachas marroquíes, formadas éstas en buena parte en una cultura de la sumisión y de papeles fuertemente marcados en cuanto a lo femenino (el pudor) y lo masculino. El paso por nuestras aulas sin duda les abre los ojos pero ellos saben que pertenecen a una cultura diferente que se rige por otros parámetros. No obstante, el sistema chirría por la complejidad de la personalidad de estos muchachos y las posibilidades que abre la educación. Estoy muy atento a su evolución, a sus conflictos, a saber cómo puedo ayudarlos (sin molestar) a su emancipación personal y académica. Las muchachas ensayan modelos de independencia y resistencia frente al poder masculino, pero no sé si quedan restringidos a la escuela que es ciertamente cada vez más un espacio de libertad singular.

      Los muchachos latinos son más desconocidos para mí, aunque sea contradictorio y tengan la misma lengua que yo. Las muchachas latinas en general son más desenvueltas, a veces más de lo habitual en estos lares, y tienen entonces otros conflictos distintos. Me atrae el mundo de la inmigración. Y tienes razón en tu planteamiento de ensayo error que supone la adecuación ante la reacción que presenten. Gracias por tu aportación.

      Eliminar
  12. Yo no soy maestro, pero he impartido talleres de concepción artística a jovencitos de entre diez y quince, no batallo mucho, en México, los medios nos han brindado una (a veces contraproducente) educación sexual express, es triste, pero al menos todos conocen bien lo que son esos aspectos, incluso algunos ya tienen más experiencia que teoría.

    Saludos Joselu, ya vi que no era un virus, o al menos no uno informático, pero de que ha pegado ha pegado, ya me daré más vueltas por acá.

    ResponderEliminar
  13. Comparto esa especie de desorientación en cuanto a los referentes socioculturales que mencionas. Resulta curioso que cuando vemos los modelos medievales de relaciones sociales se espanten de algunas convenciones que casi hemos vivido nosotros hasta hace unas décadas (y en las que permanecen anclados colectivos de peso en la actualidad). Pero, por otro lado, manifiestan a veces unos prejuicios que chocan con la libertad en la que supuestamente viven; te aseguro que hay chicos y chicas con una mentalidad más conservadora que la de Bernarda Alba, por ejemplo. No le suelo dar demasiada importancia a estas imágenes de mundo que veo en mis alumnos porque soy consciente de que es una identidad en construcción, un paradigma cambiante que, por suerte, sigue abierto a los cambios. O eso espero.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, Antonio, es una edad de supuestas seguridades, de adhesiones, de creencias vagas que se afirman con contundencia que pueden engañar al que los observa. Pero ciertamente son proyectos en construcción, y espero contigo que sepan matizar o llegar a descreer lo que con tanta rotundidad creen o afirman. Es, no obstante, sorprendente, este giro que ha dado nuestra realidad educativa al incorporarse alumnos de procedencias sociales y geográficas que nos recuerdan a nosotros hace cuarenta años tal vez. Y se da sincrónicamente el choque de mentalidades entre morales totalmente dispares. Desde algún punto de vista, puede ser un ejercicio apasionante.

      Eliminar
  14. Es precioso aprender de sexo sin hablar de él, con un texto como Bodas de sangre. Para tus alumnos es una manera sutil de aprender significados. Sutil y suavemente entender un texto en profundidad. Me encantaría estar en esa clase. Debe de ser una gozada tener una clase multiracial. Un abrazo Lola

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, profundidad, profundidad, no pienso que alcancemos. Piensa que en algún sentido estamos en tareas casi de alfabetización cultural. Mis alumnos magrebíes desconocen la identidad de Cervantes o la obra de Don Quijote. Lorca para ellos es un arcano, aunque hay que decir que también para españoles lo es. El grado de aculturación es tremebundo. Se hace lo que se puede dentro de unas coordenadas realmente complicadas. A mí me resulta más estimulante el encuentro humano que lo realmente intelectual que podamos alcanzar, que no es mucho, sinceramente. Pero ya está bien que lean teatro, que oigan hablar de Lorca y que se impliquen emocionalmente en la obra que están leyendo. Un abrazo.

      Eliminar
  15. Entre lo que las mujers marroquíes saben en el interior del círculo de mujeres familiar (que es de una fortaleza e intimidad impresionantes) y lo que dicen saber ante los hombres hay un abismo.

    No sólo es lo que conocen o desconocen, sino lo que deben conocer y desconocer oficialmente.

    Por los marroquïes que conozco, vaya. Tampoco quiero sentar cátedra.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es curioso, Osselin, porque una vez un grupo de feministas radicales europeas que proponían el ideal de grupos de mujeres autoorganizadas e independientes hablaban con una mujer marroquí que buscaba nuevas ideas en occidente. Para la mujer marroquí el ideal estaba en el encuentro y diálogo entre géneros distintos como propuesta intelectual, pero para las feministas radicales, las mujeres debían ser independientes y llevar a cabo su lucha en solitario al margen de los hombres. La mujer marroquí le dijo: es lo que hacemos en Marruecos. Un mundo de las mujeres y otro mundo de los hombre, y es con lo que querríamos acabar.

      Eliminar
  16. En uno de mis últimos cursos, con la mayoría estudiantes chinos, estuve hablando más de media hora de Edad Media. De pronto me dio por preguntar si sabían lo que era. No. No lo sabían.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y tú te estás refiriendo al ámbito universitario donde se presupone algún conocimiento ya que se está allí, y la realidad es la que te diste cuenta. En los niveles en que estoy yo, casi de alfabetización a inmigrantes, es difícil saber qué conocimientos mínimos compartimos para iniciar un diálogo de algún tipo. De sobras sé que no saben quién es Lorca (los españoles tampoco aunque les suene ligeramente), ni saben dónde está Andalucía. Es difícil rastrear en ellos conceptos asentados que sirvan para la interpretación de una obra literaria. Lo sorprendente es que leen con sumo interés la obra interpretando tímidamente los papeles y captan la esencia universal de la tragedia que se está incubando en los cuadros iniciales. Sin duda, Lorca es universal, y ese diálogo final entre la Novia, La Madre y la mujer de Leonardo es prodigioso. No es tiempo perdido.

      Eliminar
  17. Joselu, las mujeres de mi generación crecimos con un montón de mentiras y tabúes sobre el sexo. Todo era pecado, el hombre era a la vez dios y demonio, dueño y señor de la mujer pero no de su propios impulsos, depositario de los valores ancestrales de la raza, se le debía respeto sin límites... Para qué te voy a contar, lo sabes tan bien como yo. Nos costó mucho sacudrnos toda esa porquería de encima. Cuando veo textos de la Sección Femenina de esa época me dan arcadas. Ahora están representando en Madrid una obra sobre este tema, "Manual de la buena esposa". El título lo dice todo.
    ¿Por qué el sexo sigue siendo un asunto tan delicado en las aulas? Hace años una madre ultracatólica se negó a que su hija de 8º de EGB asistiera a clases de educación sexual porque, según ella, su hija ya sabía lo necesario sobre ello, y ponía como ejemplo que había visto cubriciones de caballos a yeguas en el picadero al que asistía regularmente, ya ves tú qué argumento... Hoy el sexo se ha vulgarizado, pero eso no significa que haya más información, tú lo sabes mejor que yo porque tratas con adolescentes y conoces el estrago que causan las hormonas a ciertas edades. Saben picardías, anécdotas, pero no profundizan en las raíces, en las relaciones interpersonales, en el descubrimiento del otro, en el amor, en suma. La literatura ofrece ejemplos magníficos de todo tipo, desde la represión más terrible hasta la rienda suelta sin trabas, pasando por la delicadeza y la sensibilidad de los poetas y los grandes prosistas. Entiendo que eches de menos las clases de literatura, es una gozada compartir textos bellísimos con gente predispuesta a compartirlos, tan escasos hoy, ay... Es una más de las asignaturas pendientes de nuestro sistema educativo: no les enseñamos a apreciar la belleza, se vuelven de corcho ante un cuadro, un poema o la música clásica. El sexo es una moneda más de cambio, una forma de dominio (las estadísticas de malos tratos entre adolescentes son atroces), un pasatiempo más, un placer de usar y tirar. Enfrentarles a situaciones como la de "Bodas de sangre" resulta delicado, sin duda, pero es un instrumento de primera calidad para inculcarles detalles que en otras manos serían groseros y falaces. Estos chavales de ahora no pueden comprender la imposición del velo o los brazos y piernas cubiertos al entrar en la iglesia, por ejemplo, y, sin embargo, seguimos discutiendo sobre la conveniencia o no de permitir cierta vestimenta a los extranjeros de ciertos países.
    Tema delicado, sin duda, que ha conseguido suscitar, como siempre, cantidad de interesantísimos comentarios que se fijan en aspectos distintos. Te felicito por tu merecido club de fans.
    Un fuerte abrazo, colega.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yolanda, hay una suerte de insensibilización ante lo delicado y sutil y solo se prefiere, como en la comida, sabores fuertes y grasientos. Es muy difícil hacerles reparar en lo pequeño, en los matices, dejando todo el trazado en lineas gruesas. Esta es una de las pérdidas de la época moderna acostumbrada a emociones siempre fuertes, a experiencias impactantes, a espectáculos en el pleno sentido de la palabra… Un texto dramático como el de Lorca adquiere infinidad de matices que van subrayando la tensión creciente de la obra. Sé que es imposible dar cuenta de ellos que son pequeños juegos de espejos que van sosteniendo una melodía que conducirá a la tragedia. Mis alumnos de tercero inmigrantes no podrán entender el juego sutil pero se quedan con la necesidad trágica que late en la obra. Y te diré que prefiero leerlo con ellos que con alumnos nativos de bachillerato. En algunos momentos detecto una mayor riqueza de matices en sus personalidades, a pesar del velo que les cubre, o, precisamente, por causa de él. El terreno de lo sexual está revestido de un manto de pudor. No es fácil penetrar en él, aunque también hay que saber que los adolescentes ponen sus filtros y saben bien con quién hablar, y desde luego, no lo van a hablar conmigo (ni lo deseo) sino con jóvenes más afines a ellos.

      Un abrazo, colega. Gracias por tus generosas palabras.

      Eliminar
  18. Castidad, sexo y demás inquietudes son temas personales. Cada persona es un mundo y todas las opiniones son respetables. Tan respetable es querer llegar virgen al matrimonio, porque a uno le da la gana, como lo contrario.
    Para mi, que en todo esto hay un poco de comportamiento animal, creo que somos la única especie que estamos continuamente en celo. Sin embargo hay individuos que no lo quieren o no lo echan de menos y tan natural me parece un comportamiento como otro. Lo que me parece peligroso es adjudicar el termino "correcto" a cualquier tipo de conducta sexual y hacer de esta un ejemplo a seguir por todo un colectivo. La coacción a seguir determinadas conductas, puede tener efectos contrarios y opuestos.
    Sinceramente pienso que la vida sexual, entra dentro del terreno de lo estrictamente privado, si así el individuo lo prefiere. Tan condenable (según mi punto de vista) es obligar a la gente a callar sobre los temas sexuales, como obligarles a hablar sobre ello.
    La educación que demoniza el sexo, es tan peligrosa como la que lo pone en un plano absolutamente prioritario. Creo que cada cual debe escoger su camino, aunque la cultura que nos rodea, en muchas ocasiones, solo muestra una parte ya sea censura o exaltación...
    Un saludo...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tu aportación con la que estoy en líneas generales de acuerdo. Vivimos en un mundo ancho y complejo y no se puede imponer ningún modelo como único ni siquiera aconsejable y menos en lo referente a la sexualidad que pertenece al plano más íntimo de las personas. Un saludo.

      Eliminar
  19. Yo creo que con estos temas tendemos como en muchos otros, a generalizar y a simplificar, reduciéndolo la deshinbición de las personas, su pudor o naturalidad al tratarlos, al ámbito de la cultura, la educación, la información o la supuesta represión que se haya sufrido y me parece que se nos olvida siempre el ámbito íntimo y personal de cada uno, quiero decir, su propia naturaleza.

    A algunas personas con la misma cultura, formación e información, les resultan mucho más difíciles que a otras digerir ciertas cosas y eso es y será siempre así (me temo FRANCISCO que internet , aun no es capaz de cambiar la naturaleza de las personas:-)

    Por si sirve y para que me entendáis, en mi casa somos cuatro hermanos, educados exactamente igual, con una formación semejante y cada uno tiene su particular forma de sentir y abordar estos asuntos. Precisamente a mi, que hasta trabajo con todo tipo de asuntos escabrosos casi a diario, me es imposible sentirme cómoda ante cosas que veo, escucho, admito, respeto, entiendo y no me escandalizan en absoluto -creo que me queda muy poco por ver- pero reconozco que me hacen daño, por más que sea una experta en disimularlo;-)


    Una cosa parecida a lo que ocurre con las películas de terror. Las ves, incluso con normalidad, pero sufres por dentro. A veces, si la impresión es muy fuerte, luego llegan las pesadillas.


    Por eso me gusta que la gente tenga cuidado, no por asuntos de moralidad, ideología, ni si quiera cultura, por pura sensibilidad. Cuando veo la crueldad de algunas personas, ridiculizando reacciones de otras, reduciendo el asunto a represión cultural e incluso a comportamientos reaccionarios, me da verdadera pena la poca consideración que se tiene ante lo que ni se conoce, ni se comprende, ni se tiene en cuenta.

    Cuando se anuncia que determinadas imágenes pueden herir la sensibilidad de las personas, lo mismo se podría decir de la forma de abordar ciertos asuntos que te estampan en la cara con la obligación de tragar con ello. Si insinúas, que te hace daño la forma o el lenguaje, te lo recriminan tachándote de lo peor... ante lo cual, te callas, aguantas y punto.

    Yo creo que en cualquier tema, pero en especial sobre sentimientos, violencia y sexo, deberíamos intentar ser muy respetuosos evitando herir innecesariamente.

    Muchísimo más en los centros educativos, donde se da por supuesto que los niños nos dan mil vueltas en todos, que van de sabido olvidado y aun cuando en la mayoría de los casos es así, hay otros que no... sólo que jamás lo dirán sean marroquís, checas o vallisoletanas:-)

    En fin, a veces no sé si sería mejor quedarme callada:-) quizá me he puesto en evidencia y no me importa, si sirve para que se tenga cuidado. Además no creo que se difícil, segurísimo que tú lo haces de maravilla , aunque a Bodas de sangre precisamente, no le veo ningún problema, al contrario, su forma es preciosa.



    Un beso grande JOSELU y feliz noche.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo en la necesidad de ese cuidado y mimo con la sensibilidad de los alumnos, aunque requiere alguna matización. Por ejemplo, en las campañas sanitarias sobre la anticoncepción se organizan talleres en centros de salud para alumnos de quince años sobre métodos anticonceptivos entre los que destaca el uso del preservativo. Sé que para alumnas marroquíes es una situación muy embarazosa. No sé cómo la vivirán, pero uno de los ejercicios era la colocación de un condón sobre una prótesis. Ignoro si estos son los medios adecuados, pero son los que están extendidos para evitar un mal mayor que son los embarazos adolescentes (cada año hay alguno). También en las campañas sobre la prevención del SIDA (que ahora han amainado) se hacía hincapié en el uso del condón con prácticas ad hoc. No he sabido de protestas de padres, pero es cierto que cuando se intentan paliar situaciones de grave riesgo, nos encontramos con conflictos a los que la única salida es pensar que el bien mayor se sobrepone a sus posibles objeciones referentes al pudor de muchachas marroquíes.

      En mis clases nunca se atraviesa esa línea. No ha lugar, solo eran unas reflexiones a mi juicio divertidas sobre la lectura de la obra de Lorca.

      Besos.

      Eliminar
  20. ¡¡ Aaah, no JOSELU !!

    no me malinterpretes, una cosa es que se tenga cuidado y otra que se juegue con las cosas de comer. En cuestiones de seguridad ¡¡tonterías las justas!!:-)

    Guste más o guste menos, si uno tiene que tomarse un jarabe, se lo tiene que tomar y punto. Se puede tener cuidado, ser correcto e incluso aséptico, hablando del más escabroso de los temas y eso jamás puede molestar a nadie, por mucho que no guste.

    Más besos para ti y feliz tarde.

    ResponderEliminar

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...