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lunes, 21 de abril de 2008

Un universo poético


Cuando tenía veinte años descubrí maravillado dos obras literarias que se transformaron para mí en creaciones de culto. Una de ellas fue Esperando a Godot de Samuel Beckett y la otra fue La espuma de los días de Boris Vian. Recuerdo la impresión y la conmoción que me causaron la lectura de estas dos obras literarias. Creo que me devolvieron al paisaje de mi infancia y a la pasión con que leí La isla misteriosa de Julio Verne una veintena de veces un verano.

No voy a hablar de Esperando a Godot. Hoy voy a referirme a Boris Vian y su imaginación patafísica que se proyecta en todas sus creaciones geniales: La espuma de los días, El otoño en Pekín, El arrancacorazones, La hierba roja, El lobo-hombre, una colección magnífica de cuentos titulada: Los perros, el deseo, el amor y la muerte, amen de aquella novela negra escrita con el sobrenombre de Vernon Sullivan, Escupiré sobre vuestra tumba…El universo de Boris Vian es un universo surreal que no encubre una concepción pesimista de la existencia. Hay pocas cosas que merezcan la pena, comienza una de sus novelas, el amor con chicas hermosas y la música de jazz de Duke Ellington o de Nueva Orleáns. El resto es feo, y debería desaparecer. En el mundo de Boris Vian todo es posible, la realidad es fragmentaria y trágica y el tiempo ocupa en su capacidad devastadora un lugar fundamental. De ahí ese título desolador que es La espuma de los días, una historia de amor trágica, como todas las grandes historias de amor, entre Colin y Chloé.

Recuerdo que esta obra que acabo de citar fue lectura obligatoria durante varios años en los años ochenta y noventa del siglo pasado en segundo de BUP, lo que es el equivalente de cuarto de ESO. Otras veces era lectura orientada y luego posteriormente objeto de intercambio con los compañeros de clase. Su lectura, especialmente en las chicas y los chicos sensibles resultaba demoledora. Pocas obras he visto que desgarraran tanto la sensibilidad de los adolescentes como La espuma de los días. Había un antes y un después de la lectura de la obra. Esta historia triste les sugería la levedad de la vida, la fragilidad de la existencia humana y el amor como uno de los resortes que dan sentido a nuestro devenir. Colin se arruina comprando flores para contrarrestar el nenúfar maligno que Chloé tiene en el pulmón. Se ha de poner a trabajar y tiene ocupaciones terribles como la de anunciar a la gente las desgracias que le van a pasar. Había quienes consideraban a la obra como extremadamente cruel y quienes veían una cierta dosis de esperanza. El final era sombrío. El universo se desmorona y nada queda en pie de todo lo que ha tenido vida. A ninguno les dejaba indiferente y la sensación que yo sentía era la de auténtica conmoción espiritual que percibía a través de sus varios folios enteros que escribían intentando describir el estado emocional que había dejado en ellos la novela.

Traigo esto a colación, recordando otro tiempo, porque en varias ocasiones en los últimos años he intentado recuperar la magia de aquellas lecturas. Hay quienes han dicho que La espuma de los días es una obra juvenil, que se identifica con las turbulencias existenciales de ese periodo de la vida. Sin embargo, he de reconocer que la lectura impuesta como obligatoria en cuarto de la Eso hace tres años, como la de éste en que ha sido una lectura orientada para intercambiar, ha sido un completo fracaso. En general y casi sin excepción, la obra les aburría, les parecía ininteresante y, sobre todo, demasiado imaginativa. Les molestaba esa transgresión de la realidad que se opera constantemente en ella y que lleva a que los ratones hablen o las paredes de una casa tengan vida y se encojan según la evolución de la enfermedad. Los adolescentes percibían algo como muy cruel dentro de ella, pero reconocían que ese universo que enseguida comenzaron a llamar “surrealista” les desbordaba y llegaba a producirles tedio lector. La desrealización de la novela y de los personajes les exasperaba, la fragmentación del espacio y del tiempo les producía irritación, la imaginación desbordante del texto les confundía y producía distanciamiento y animadversión. Aún así reconocían que la novela, críptica para ellos, era demasiado imaginativa y que ellos carecían de la imaginación necesaria para leerla.

Vida, amor, muerte, deseo, mutación… son componentes literarios de la mejor literatura. Mis alumnos actuales, sin duda, son mucho más terrenales, más concretos, más realistas, más tecnológicos, más pragmáticos y los modelos han cambiado. Harry Potter es un héroe que se identifica con muchas de sus inseguridades y tormentas adolescentes, pero es un héroe lógico, hay magia pero no hay surrealidad, ese componente detonante de pasiones en otras generaciones.

A cada época sus libros; a cada tiempo, su imaginación particular; a cada adolescente, su sueño perturbador. Pero qué lástima que el mundo transgresor de Boris Vian les caiga tan lejano e incomprensible. Creo que no me he resignado a este cambio y espero anhelante que algún chaval descubra alguna vez de nuevo el universo cruel y poético de Boris Vian. No sé…

27 comentarios :

  1. Y 'Con las mujeres no hay manera', 'Que se mueran los feos', 'Las hormigas', ...el genial Boris Vian.

    No desfallezcas, amigo Joselu, porque hay modas que viene y van. Y Vian es eterno así que volverá a gustar a otros alumnos, a otros lectores.

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  2. En esas otras noches de noviembre,
    negras de agua, cuando se oyen bocinas
    de barco, entre dos sueños, uno piensa
    en lo que queda de esos días:
    algo de luz y un poco de calor
    intermitente,
    como una brasa de antracita.

    Gild de Biedma.

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  3. Sin duda dífícil de asimilar, pero el maravilloso mundo de nuestra literatura adolescente, llena de magia y de misterios acuurucada entre las páginas de nuestros libros -fieles compañeros en soledades buscadas- creo que no volverán.
    La dinámica es otra y ya no se percibe "el libro", como el amigo incondicional, creo...
    Un abrazo, amigo.

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  4. Eso sería un post interesante, sin duda, las lecturas que han triunfado en cada momento en la escuela y compararlas con las de hoy, para que nos demos cuenta de los cambios que han sufrido los adolescentes. Creo que mucha sveces recomendamos los libros que a nosotros nos cambiaron, y a veces están demasiado lejos de sus coordenadas

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  5. Hola: yo leí "La espuma de los días" hace unos meses, la verdad es que ni me atrevería a ponerla como lectura a mis alumnos de cuarto de ESO. Tengo que reconocer que a mi el libro se me caía de las manos: no conseguí leerlo con la emoción ávida del lector y mi lectura se quedó en "filológica", es decir, que me interesó sólo por reconocer los rasgos del movimiento literario y ver mis competencias como "filóloga".
    Creo que hay dos problemas aquí:

    1. En primer lugar, los tiempos cambian y las sensibilidades también. No hay nada de malo en que no te llegue Boris Vian, si lo hacen otras lecturas igualmente interesantes, que están por encima de ese manido Harry Potter.

    2. La cultura de nuestros alumnos responde a los modelos que se les han ido inculcando: a mi el problema fundamental no me parece que no puedan sentir a Boris Vian (yo tampoco lo hago), el problema es que no les puedes sacar de un universo simple como puede ser el de Harry Potter o de las lecturas "juveniles" de hoy día que no están hechas más que para no despertar la mente de nuestros jóvenes lectores. Tenemos que reivindicar, y ejercer en nuestra labor docente, que nuestros alumnos se enfrenten a textos literarios de verdad, poruqe Harry Potter lo pueden leer en casa, nuestra labor es acercarles al mundo literario al que quizás les cueste más acceder.

    Creo que la solución es muy sencilla y muy compleja a la vez: seleccionar bien los textos, no dejarnos llevar por la llamada "literatura juvenil"; ofrecerles "Literatura con mayúsculas" y por otro lado, tampoco quedarnos con las obras que a nosotros nos marcaron, en todos los teimpos se han escrito excelentes obras literarias, el probelma es que no se llevan a las aulas.

    En fin, perdona si me he enrollado, el sentido de la síntesis no se me ha despertado hoy! jeje

    saludos

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  6. Puede ser que el texto que reseño haya perdido con el paso del tiempo la fuerza que le dio nacimiento, el existencialismo. Pero he querido dejar constancia que este texto a alumnos de otras generaciones de la misma edad les fascinaba. No encuentro ahora obras que produzcan en ellos un efecto semejante. Sus impresiones son bastante escépticas, poco entusiastas de casi cualquier producto. Caperucita azul, si rastreas en el blog verás que he hecho una apuesta muy variada por la literatura adulta. Creo que les he recomendado textos muy variados y generalmente excelentes. Ninguno ha conseguido llevarles al entusiasmo. Lo máximo es que les haya gustado, pero ninguno se ha convertido en alimento del alma, papel que la literatura ocupó en otras épocas no muy lejanas. ¿Por qué pasa esto? Sería un buen motivo de reflexión.

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  7. Hola de nuevo Joselu: sí, conozco tu lista de libros para este año, de hecho, "te la copié" para hacer la mía para el mismo curso (auqnue cambié algunos títulos).

    Entiendo lo que dices, pero es que le tengo algo de manía a Vian..jeje

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  8. Me gustaría que alguien rescatara el canon literario de nuestros profesores. Me refiero a lo que consideraban de interés los docentes de literatura que, allá por los 70, tenían cuarenta y tantos años. Imagino que nos llevaríamos muchas sorpresas (quizá apareciesen Darío Fernández Flórez, Agustín de Foxá, Ridruejo, etc.) Quiero decir que la literatura siempre acaba abriendo nuevos caminos, y que los clásicos lo son porque se vuelve a ellos, aunque tengamos que saltar por encima de varias generaciones.

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  9. y sí, hay obras que nos hacen ser para siempre,
    un tronco de simbolos que nos definen...
    Saludos...

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  10. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  11. Hemos encontrado tu blog y nos parece muy interesante ver como son algunos de los momentos de un profesor.
    ¡A partir de ahora te leeremos siempre!


    Atentamente tus alumnas;
    Mireia Ferrer y Cristina Chamorro

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  12. Tienes razón, Joselu, ahora raras veces una obra levanta pasiones, pero cuando lo hace el afectado es tildado de "friki".

    ¿Y si levanta pasiones y los alumnos lo ocultan por temor a ser señalados con el estigma de la rareza?

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  13. Yo no sé si se apasionan, ojalá sea así y lo oculten, Lu. Pero debemos dejar más momentos en clase para el comentario, para que aflore lo que piensan y sienten con los libros. Pero cuando yo recomiendo un libro con pasión, es de mí quien piensan que soy friki, de hecho lo creen de cualquier profe....

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  14. La espuma de los dias es un libro plagado de imagenes,lleno de emociones, y altibajos.

    Yo es uno de los pocos libros que he leido más de una vez, y algunas veces frustada buscando una parte concreta ( el final tuve que leerlo varias veces, y cada vez tiene un significado diferente para mi, sí, la imaginación poderosa...)


    A mi Boris Vian me atrapo entre esas paginas y descubrió para mi, la libertad y el placer de saber cuando un autor escribe para él queriendo expresar cada detalle con una libertad propia.


    Un beso, te leo.

    ^^

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  15. Las pasiones literarias se suelen vivir de forma muy privada ¿no?. Supongo que ningún profe de BUP supo nunca que Cortazar me estaba emocionando.
    Un saludo

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  16. Despues de leer todos los comentarios me gustaria responder, ya que tengo hermanos pequeños y compañeros que no aprecian la lectura como hobby, o incluso como algo enriquecedor para su intelecto.

    Los jovenes de hoy en dia de 12 a 16 años (generalizo) se quieren comportar como los de 18(sin que esto signifique nada, unque para ellos significa la libertad máxima).
    Ellos prefieren enriquecerse con sexo, alcohol, ser el más popular.. si cogen un libro será por obligación, o porque enseña "como ligar con el tio más sexy de clase".
    Para ellos esto es lo más importante, o es un signo de reafirmarse ante los demás, ser populares.
    Hoy en dia los jovenes solo buscan las diversión (y me incluyo) pero no la buscan en un libro o en una pelicula que "les haga pensar".
    Los que realmente se sumergen entre metáforas, y emociones plasmadas en algunas paginas de aquel libro viejo que le prestaron son tachados como raros.
    Pero oigan, yo no me considero rara y sepan que hay muchos alumnos que parecen no interesarse pero que despues compraran aquel libro que ustedes habian citado, que se acercaran y le preguntaran vergonzosos sobre el autor, que pasan tardes en la biblioteca buscando la antologis de algun poeta. Y para los demás pueden ser unos frikis!, pero que son los demás?

    Mi hermano tiene 16 años nunca se acerco a un profesor interesado, pero lee casi todos los libros que ellos citan. Mi hermana tiene 14 años y escribe cartas llenas de colores a sus amigas, habla por telefono sobre aquel chico mayor que la mira, y solo lee los libros que yo le ofrezco, y poco a poco he conseguido que se emocione con uno de ellos.

    Hoy en dia los adolescentes saben lo que quieren (parcialmente) y siguiendo esto se comportan de una forma u otra.
    Cuando yo lei Boris Vian a casi nadie le gusto su lectura, casi todos pusieron un "sí, le pongo un 10" y despues me preguntaban a mi que porque era un buen libro...

    Y poco despues algunos decidieron leerselo y patapum! genial...

    Pero hay chicos que nuca se acercaran a él porque prefieren ver Gran hermano o operación triunfo, y es asi.


    Siento las faltas de ortografia.


    Un beso

    P.D: estoy de acuerdo con Eduideas.

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  17. Joselu, he esperado a que escribieran otros antes por si encontraba a alguien a quien no le gustara mucho Boris Vian...

    No es que también yo leyera con gafas de filóloga La espuma de los días... Lo que ocurrió es que no pude pasar de la página sesenta.

    ¿Será que me estoy contagiando de los gustos y de las emociones de los chicos de ESO? Pues no sé... pero es que el surrealismo narrativo me deja fría, me despista demasiado... hasta el punto de perder la emoción...

    Me he perdonado que no me guste Boris Vian (recordamos a Pennac: ¡es imposible el imperativo!...) porque tengo tantos otros que leer... Sí, casi siempre llego a al final.

    Y, por último, sobre tus alumnos... mira lo que comenta el compañero Sera, y seguro que experiencias parecidas hemos tenido los demás o muchos (yo tampoco le dije a mi profe que el día que tenía que estudiar a Larra, en 3º de BUP, me pasé la noche llorando... ¡Si es que nací romántica!).

    ¿Alimento del alma?... ¿Eso no era la verdura y los alimenos light? :)

    Estoy convencida de que no te paralizas nunca, Joselu, y que sabes bien cómo "alimentar" a tus alumnos: ¡Vivan don Quijote enamorado y el jamón ibérico!

    Un abrazo

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  18. Parece que el debate se ha animado con las intervenciones de Eduideas que habla del alejamiento de nuestras perspectivas y las de los adolescentes. El problema es cómo cotejarlas sin experimentar. ¿Cómo saber si un libro va a emocionar, cautivar o simplemente interesar? Necesitamos probarlo. Así nos pegamos enormes batacazos con obras de todas las épocas. Este año he recomendado diversas lecturas entre ellas Estupor y temblores de Amelie Nothomb. Es una obra actual y sumamente interesante pero no les ha llegado. A veces textos clásicos consiguen motivarles. Pienso en Bartleby el escribiente que sigue dando vueltas por la clase sin levantar -tampoco nos vamos a engañar- entusiasmos. Necesitaba cotejar si el libro que fascinaba hace quince o veinte años seguía haciéndolo. Para ello tienes que arriesgarte.

    La intervención de Bu me ha resultado emocionante porque yo anhelaba a alguien que lo hubiera leído como adolescente y que no le hubiera dejado indiferente. Ha salido esta magnífica muchacha hablando de sus lecturas. Han sido más de una. Su juicio es complejo pero lleno de estima hacia esta novela que actualmente no es fácil. Gracias, Bu, por tu presencia y tus comentarios que me han llegado al alma aunque este término no guste a Jueves.

    Sera Sánchez, es posible que alguna pasión se lleve de forma privada. Sé de alumnos lectores -una minoría sin duda- que devoran novelas. Pero tarde o temprano su afición termina llegando a oídos de los profesores del área de lengua. En todo caso, dejemos que esto sea así y que haya algún lugar a la sorpresa.

    Jueves, quizás tu alejamiento de este texto, legítimo por supuesto y sin necesidad de justificarse, se deba a la descontextualización que se produce del mundo narrativo que plantea. Es una burla del mundo del existencialismo sartriano, desde el punto de vista de otro existencialista lúdico, patafísico y enamorado del jazz. La figura de Boris Vian es apasionante a poco que la conozcas. Su poesía también y es de enorme actualidad. Es cierto que nos hemos alejado en un avance prodigioso de la historia de las coordenadas de su tiempo y de sus inquietudes. Hace quince años no era así, reitero. En todo caso, Jueves, me gusta el jamón ibérico y también lo que constituye un alimento del espíritu: una buena novela, un atardecer,una buena conversación, el amor. Neruda -el comunista Neruda- habla repetidamente del alma en sus Veinte poemas y una canción desesperada. Soy un anticuado, puede ser, pero me gusta la palabreja, junto con el chorizo ibérico (que desgraciadamente no peudo comer).

    Gracias, Francisco, un lector de Vian que ha venido a animar la cuestión. Lo que pasa es que las novelas que citas, que no quise nombrar, son de lo más endeble de Vian. Con las mujeres no hay manera y Que se mueran los feos son muy deficientes.

    Gracias Mireia y Cristina por aparecer por aquí. Sois bienvenidas en el blog de vuestro profesor. Un cordial saludo.

    Gracias, Rodolfo y Serenus por vuestra presencia.

    Lu, es cierto, el frikismo está alcanzando una difusión sorprendente. Lo que pasa es que los frikis están de moda y son marginados también. Tienen que crearse su propio mundo y sus relaciones. Espero que aparezcan frikis de la lectura.

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  19. Antonio, a mi juicio, Boris Vian junto a otro imaginativo extraordinario como es Cortázar son clásicos a los que tarde o temprano se volverá. Espero.

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  20. Joselu, claro que me gusta la expresión "alimento del alma"... Solo quería hacer una broma, pero ya me voy dando cuenta de que no tengo mucha gracia (¡no son graciosos los que tienen que explciar los chistes!). Cuando hablo del jamón ibérico (¡cuánto siento que no puedas comer chorizo!) recordaba una anécdota que escribí en este blog y que relataba nuestro colega sevillano Eliacer Cansino. Cuando la contó él a mí sí que me dio la risa (la de la cara y la del espírutu, las dos...). Te la recuerdo:

    "Lo de la alimentación de los niños me ha recordado una anécdota que contó en un curso Eliacer Cansino (escritor y profesor de filosofía en un IES de Sevilla): un mañana vio a un alumno de los pequeños (debía de ser de 1º o 2º...) comiéndose un buen bocadillo de bacon... Le dijo: ¡Hay que ver, chiquillo, qué bien alimentas el cuerpo... ¿Y el espíritu?... ¿Cómo alimentas el espíritu?". El muchacho se quedó pensativo, buscando una respuesta aceptable y lógica: "Pues el espírituo... yo creo que lo alimento... ¡con verdura!".

    Pues eso, que habrá que enseñarles con paciencia y con alegría que el alimento del espíritu o del alma no son solo las judías verdes o las espinacas. A lo mejor Boris Vian o Neruda o Cervantes... Puede que cueste "poner a dieta" a muchos de ellos, pero la tarea es irrenunciable.

    Siempre me gusta escribirte y leerte. ¡Gracias!

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  21. También a mí me gusta conversar contigo, Jueves. Esto de la blogomanía es un instrumento maravilloso para intercambiar experiencias, ideas y sentimientos. Saludos.

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  22. jose luis, vuelvo a ser yo, me entusiasma saber que mis palabras te han llegado.
    Yo soy una persona que... en clase soy de una forma, pero a la hora de pensar pienso muy diferente de como todo el mundo cree saber.

    Yo parezco una persona muy alocada, pero, en verdad, pienso que soy bastante madura, y que se reconocer cuando algo es bueno.

    No estoy muy atento/a en clase, no apruevo, pero, aun que parezca que no... cuando leemos libros me encanta... mando callar a mis compañeros, me entusiasma...

    No digo nada más, tenia miedo de comentar y que pudises saber quien soy, no me gustaria revelar mi identidad.

    Prefiero quedar como oculto y que tu puedas seguir pensando que tienes un/a alumno/a que te sigue, que le entusiasma como das las clases, y sobre todo tu personalidad.

    Seguro que eres un buen padre, muchas veces me gustaria tener un padre como tu...

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  23. Confieso que no he leído a Vian (y tengo delito, porque durante dos años estuve colaborando en un programa de radio que se llamaba, precisamente, El otoño en Pekín. Cosas veredes.) Me ha parecido curioso lo que sugería Antonio sobre el canon literario de nuestros profesores, allá por los 70 (en mi caso, más bien los primeros 80). Los profesores de literatura que yo tuve solían ser jóvenes, y las obras que nos recomendaron y descubrieron (aparte de las que venían en el programa), entre 6º y 8º de EGB, me parecen, viéndolas desde la distancia, muy oportunas. El misterio de la isla de Tökland, de Joan Manuel Gisbert (que sigue ahí, incombustible). La guía fantástica de Joles Sennel. Momo y La historia interminable, de Ende.

    ¿Alguien se anima a compartir más títulos de entonces? (Y por cierto: ¿se sigue leyendo a Ende en los institutos? Nosotros lo intentamos cada año con Momo, pero no veo que despierte mucho entusiasmo...)

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  24. Debo decir que me quedé muda... Nunca he leído a Boris Vian..

    Se lo decía a mi padre y aún lo sigo diciendo ¡me falta tanto por leer! A veces me agobio por lo que desconozco... quiero y necesito seguir leyendo.

    Lo anoto en mis "pendientes"
    Un abrazo
    Lucero

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  25. Anónimo, gracias por tus palabras. Sin duda es un placer tenerte como alumno aunque no sepa quién eres. Seguro que eres una persona de enorme sensibilidad y llena de ternura. Un abrazo.

    Al59, poco puedo decir del canon de mis profesores de mis dieciséis años. No había ningún libro de lectura. Los curas en los que me eduqué no difundían la lectura como instrumento de conocimiento. Era un colegio devoto y sombrío. Si llegué a la literatura fue gozosamente por mi cuenta sin maestros ni nadie que me orientara. Pero yo soy de una generación anterior a la tuya. En cuanto a Momo no lo he intentado nunca. Mi hija que está en quinto de primaria lo está leyendo y parece que le gusta. Este año he recomendado la historia interminable y ha gustado a los pocos lectores que ha tenido.

    Juguemos a leer, sí, es enorme la lista de libros que sería bueno leer. Creo que toda mi vida he estado leyendo, pero me considero incompleto en cuanto a mi formación clásica y latina. Hay épocas de la literatura que he transitado mientras que otras son un agujero negro en mi formación. Un cordial saludo.

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  26. Leo con retraso este post.
    ¡Qué alegría me ha dado ver en su título el nombre de Boris Vian!

    Para mí fue uno de mis primeros autores de los que me enamoré en la adolescencia. Sobre todo me llegaron los cuentos de "El hombre lobo" y, claro, "La espuma de los días."
    Aunque ya por entonces (hace 15 años) tampoco es que fuera una lectura de éxito masivo. Nos gustaba a unos pocos que nos lo pasábamos de incógnito, los "raritos" del instituto.

    Opino como otros que Boris Vian no va a desaparecer, me parece una lectura intemporal pero nunca para mayorías, siempre para un tipo de sensibilidades "poco terrenales".
    Tengo amigos a los que les encanta y amigos que no lo pueden sufrir. Y así seguirá siendo.

    Tal vez la época de los 80, por decir algo, fue más proclive a la sensibilidad-Vian que otras...eso no quiere decir que no vuelva a repetirse.

    Un abrazo a todos los vianeros; y a ti, Joselu, el primero.

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