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sábado, 10 de junio de 2006

Panfleto antipedagógico



Esta vez quiero hablar de una interesante propuesta de debate sobre el modelo de enseñanza en España que circula por la red desde hace unos meses. Se trata del Panfleto antipedagógico que todo el mundo puede descargarse libremente pues no tiene copyright. Es más, el autor Ricardo Moreno Castillo anima y agradece que se difunda extensamente su propuesta.

El Panfleto antipedagógico es un opúsculo, no diríamos que agresivo pero sí apasionado, que pretende “convencer, conseguir adeptos, decidir a los irresolutos e iluminar a los obcecados” sobre el desastroso estado de la educación en España a partir de la aplicación de la LOGSE que promovió el Partido Socialista. Según el autor, esta reforma ha conseguido que la cultura de los alumnos baje hasta niveles alarmantes y que la mala educación suba hasta cotas vergonzosas. Paralelamente, la desesperación de los profesores ha crecido y se ha enquistado por el nulo apoyo que tiene su autoridad en el modelo educativo aquí duramente cuestionado.

La educación se ha degradado, los padres renuncian a educar porque no se atreven a decir de vez en cuando que no, y todo el sistema queda a merced de los caprichos de unos adolescentes que no saben lo que quieren. Bueno, sí lo saben: dar el menor golpe posible en un modelo donde se ha defendido una enseñanza no exigente sino presuntamente lúdica donde no se inculca el hábito de estudio pues se ha promovido su carácter de entretenimiento. Esto, según el autor, deja indefensos a los alumnos con menor poder económico que quieren estudiar pues les hurta la posibilidad de hacerlo por el ambiente de desgana, pereza, indisciplina y de mala educación que domina en las aulas. Los padres ricos sí que llevarán a sus hijos a escuelas de élite donde no se aplica un modelo de enseñanza lúdico sino exigente.

Ricardo Moreno hace una fuerte defensa de la memoria y de los contenidos poniendo en cuestión el principio que lo que hay que hacer es enseñar a aprender. Nuestros alumnos no memorizan. Su cerebro es una especie de habitación vacía en el que no hay ideas ni nombres, ni esquemas interpretativos. Se ha promovido la banalización de los contenidos y se ha desechado la memoria como fuente de formación intelectual impidiendo su desarrollo intelectual progresivo.

Otra mentira es el hincapié que hace la LOGSE en la motivación de los alumnos. Se trata de que nosotros profesores hayamos de “motivarlos” a aprender por medio de juegos tan divertidos como futiles. Llegan al aula con una actitud pasiva: “A mí que me motiven”. Esto oculta la realidad de que el trabajo intelectual no es necesariamente divertido ni debe proporcionar un placer inmediato. En muchas ocasiones, el aprendizaje ha de ser árido y adquirirse con esfuerzo, tal como hace todo el mundo en su profesión. Hacerles creer que el trabajo es solamente un juego es sumamente dañino para su desarrollo pues se perpetúa su inmadurez y pierden la capacidad de aprender conocimientos cuyo sentido puede no entenderse en este momento, pero que sin duda el paso de los años lo aclarará. El oficio del profesor no es hacerse simpático a los alumnos. De momento hay que promover el esfuerzo y el trabajo serio. La afición por aprender ya llegará en su momento.

La falacia de la igualdad es puesta asimismo en la picota. Parece que exigir a nuestros alumnos es atentar contra la igualdad de oportunidades. Este es un argumento exhibido por pedagogos diletantes. No podemos pedir demasiado a nuestros alumnos porque su origen social les limita. Es decir, que a los hijos de familias modestas, sin ambiente cultural, no pueden rendir lo mismo que hijos de familias acomodadas que han vivido una atmósfera más nutrida culturalmente. El mecanismo, así pues, se convierte en una maquinaria cuya función principal no es enseñar, sino impedir que nadie destaque, no vaya a ser que se caiga en el elitismo. De hecho, se acusa al anterior sistema, el BUP y el COU, de elitista porque se dirigía principalmente a los alumnos que sí que querían aprender. Esto es nocivo según las escuelas pedagógicas modernas porque se discrimina a los alumnos que no quieren aprender. Hay que tenerlos a todos mezcladitos, de modo que son los alumnos más brutos, más maleducados, más ignorantes, los que marcan la pauta del sistema impidiendo estudiar a los que sí que querrían hacerlo y desanimando a los que en otro ambiente sí se esforzarían.

El autor del Panfleto antipedagógico propone un bachillerato exigente (de los doce a los dieciocho años) para todos los alumnos que quieran estudiar seriamente. Para los que no se sienten atraídos por los estudios habría una formación profesional desde los doce años donde se les enseñarían profesiones y oficios concretos que les prepararán para el ejercicio de su elección ocupacional. Si alguno de estos luego posteriormente quisiera rectificar su elección y orientarse por los estudios podría hacerlo con algún curso puente o algún mecanismo de trasvase que no presentara especiales problemas.

La limitada extensión de este post impide desarrollar las ideas completas del Panfleto antipedagógico que en resumidas cuentas defiende una enseñanza basada en la seriedad, el esfuerzo y la exigencia que desarrolle al máximo las capacidades de nuestros alumnos con nuestro apoyo y confianza. Hay que enseñarles a esforzarse, pero para ello es necesario que en las aulas haya disciplina y ambiente de trabajo, lo que hoy día es prácticamente inexistente.

Animo a descargárselo entero porque el conjunto de sus ideas son sugerentes: están basadas en el sentido común y en la sensatez desde el amor apasionado a una profesión que ha caído en el descrédito y la desmoralización. Sin duda, los aires pedagógicos van por otros lados. Las cosas no cambiarán en el sentido que ilumina este enérgico y claro Panfleto antipedagógico entre otras cosas porque nuestros políticos sí que escogen la educación para sus hijos y lo hacen en los colegios privados donde no imperan los principios igualitarios y lúdicos que sí que están extendidos en las escuelas públicas donde esforzarse no es un mérito ni una prioridad. Se trata de pasarlo bien, y pobres de los alumnos que sí que quieren trabajar. Lo tienen crudo.

7 comentarios :

  1. Lo conozco. Y estoy de acuerdo con gran parte de lo que expones. Trabajo en la enseñanza y vivo estos problemas. No nos resolverán nada (los políticos) porque ellos sirven al sistema y el sistema tiene arraigada esta doble moral de la escuela pública y la escuela privada y la venden como les conviene aún a sabiendas de que es un engaño.

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  2. Como decía Samuel Johnson, "el infierno está empredrado de buenas intenciones"... No hay más que oír la verborrea logsiana y la "caridad izquierdoredentorista" para darse cuenta de que, en efecto, la educación no se concibe como una herramienta de superación personal, sino de nivelación social a la baja. Como tú muy bien apuntas, Joselu: ¡que nadie destaque! La excelencia es un valor retrógrado, por lo que se ve, si se llega a ella individualmente, que es, nos guste o no, la única manera de llegar. Los genes no son socialistas, eso está claro. Y la dotación genética de cada cual, sin caer por ello en el determinismo, sí que supone una cierta limitación contra la que es bastante difícil luchar. ¿Desde cuándo ha sido negocio de universal juicio el amor al saber? Toda mi vida me he educado con verdaderas lumbreras con quienes convivía sin que mis limitaciones me parecieran una injusticia o su sabiduría una insolidaridad. Llegar a ser el que se es, es un viejo adagio griego contra el que lucha denodadamente el sistema educativo. ¡Cuántas promesas falaces de imposibles futuros brillantes no conducirán, en otro obscuro futuro no muy lejano, a abarrotar los divanes psiquiátricos!
    El manifiesto pone en evidencia, precisamente, a quienes se afanan, como menesterosos aprendices de brujo, en dorarles la píldora a unos votantes a quienes sólo se les imbuyen los derechos, no las obligaciones, los deberes. De ahí que luego te vengan unos padres con exigencias de aprobados para hijos auténticamente analfabetos, ¡porque tienen derecho!, como te gritan, exaltados; ¡porque es una escuela pública y en ella no se discrimina!
    Y así vamos, descontando días en el calendario ad calendas jubilarum...
    Ah, y visite nuestro bar:
    http://diariodeunartistadesencajado.blogspot.com/

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  3. Mis palabras son de adhesión a las vuestras, creo que habéis descrito perfectamente la situación actual de la educación, como lo hace Moreno Castillo en su libro.
    Creo, además, que esa educación en valores tan necesaria y una de las banderas de la logse, debía ser autoaplicada por sus padres (los del sistema) en un ejercicio de catarsis, de admitir los errores cometidos. Como se afirma en el Panfleto, muchos socialistas y gentes de izquierdas se verán liberados de un dilema en el que se encuentran encerrados.
    Desgraciadamente tengo una visión bastante cruda y nefasta del futuro educativo, no creo que se vayan a producir cambios efectivos porque el sistema, tal y como está, es, hay que reconocerlo, perfecto para determinados intereses.

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  4. Me permito recomendaros otro libro en la misma línea: Pere Pena, La generació L (Barcelona: Proa, 2006). Desconozco si hay traducción al castellano.

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  5. No sé si estaré muy acertado o no al decir que el problema de la Educación no es exclusivo del profesorado. Es más diría que los profesores están metidos dentro de una problemática que es más global de lo se puede apreciar desde dentro del aula.

    A los niños no los educa la escuela y los padres –en muchos casos- también han renunciado a hacerlo. Desde pequeños han sido adiestrados para ser hábiles consumidores en los valores de mercado, pasando de ser sujetos a puros objetos de deseo sin mayor límite que el de sus economías familiares. A conseguir lo que quieren sin tener que pagar con un mínimo esfuerzo.

    Ese es el bagaje con que los niños llegan a la escuela donde tratan de conectarlos a un mundo de conocimiento que poco les interesa. Modelados por la sociedad fácil y acomodaticia, protegidos por sus familiares, debe percibir la escuela como un cuerpo extraño del que poco pueden beneficiarse. Además muchos entienden que se gana más trabajando de albañil que siendo maestro de escuela.

    Ante este cúmulo de circunstancias la referencia del profesor desaparece y su autoridad se resquebraja porque además falta el respaldo de los padres en muchos casos.

    Con este panorama y con ser España uno de los países que menos aporta en sus presupuestos a la Educación qué ley educativa, por muy buena que fuera, no fracasaría. Bajar la ratio y disponer de más recursos humanos y materiales se hace imprescindible para trabajar más de cerca todas esas anomalías que citas. Lo más triste es que la enseñanza pública se deteriora más y más por momentos.

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  6. La situación educativa es lamentable como bien sabes.

    Desde hace años vemos como los niveles educativos son cada vez más y más bajos, situándonos en la cola de Europa.

    Ha llegado el momento en el que seamos nosotros, los profesionales de la educación los que digamos ¡Basta ya!

    Creo que ha llegado el momento de que nos oigan.

    Parece que nuestros políticos son incapaces de tomar ninguna medida seria y comprometida. Tan solo parches y soluciones absurdas o burdos intentos de falsear las estadísticas:

    *Dar el titulo de secundaria alumnos con hasta tres asignaturas suspensas.

    *Salirse del informe Pisa y crear “autoevaluaciones”

    * Promoción a cursos superiores de forma” gratuita”

    * Informes y mas informes si suspendes a un alumno.

    Podríamos seguir…..

    Dentro de nada tendremos la mejor medida, un Real Decreto que eliminará el insuficiente y cualquier calificación negativa.

    ¡Seremos pioneros en Europa, habremos acabado con el fracaso escolar de golpe! Todos titulados pero sin saber nada.

    Y estamos solos en esta lucha.

    ¿Partidos políticos?

    Tanto PP como PSOE solo se acuerdan de la Educación en campaña electoral y luego…

    El PSOE nos ofrece más de lo mismo, el aprobado sin esfuerzo, la educación light y guay. Ahora con la Educación para la Ciudadanía van a arreglarlo todo.

    El PP habla mucho pero hace poco. Ocho años en el gobierno para sacar una reforma en el último momento. Tarde, mal y nunca. Parece que la Pública se les atraganta.

    ¿Y los sindicatos?

    ¿Dónde están? En el fondo del mar…………

    Politizados, atendiendo a sus intereses y viviendo de las rentas.

    Mucha palabrería y pocas nueces

    ¿Asociaciones de padres?
    Mas preocupados por la cantidad que por la calidad.
    Muchas horas, muchos días…
    Es el concepto de educación-guardería. Mejor los niños en el colegio o en el instituto que en casa.

    Esta claro que para muchos padres el tener niños es muy difícil de compatibilizar con el trabajo, pero hay que separar la Educación de la labor social de custodia.
    Y teniendo muchas APAS subvencionadas por la administración...No te cuento más, adivina el resto…

    ¿Y los docentes?
    ¡Bueeeno, ahí estamos, aguantando…!
    Quejándonos en corillos (se nos da muy bien), pero bueno oye, mientras nos vayan subiendo dos puntillos anuales y no nos toquen el verano, podemos ir tirando.

    Somos el colectivo más parado y sumiso que existe. Increíble. ¿Cómo lo habrán conseguido?
    Y por nuestra profesión debería ser todo lo contrario. Día a día intentamos educar, transmitir valores, formar personas, a pesar de las trabas que se nos ponen. Tenemos un trabajo digno de héroes, pero parece que no somos capaces de decir: ¡Basta ya!

    Y no por nosotros, si no por los alumnos que estamos formando.

    Nuestra profesión misma nos debería a empujar a la rebeldía.

    Hace poco escuche a un Inspector decir que gran parte de la culpa del fracaso escolar, la teníamos los docentes, por que no sabíamos adaptarnos a la nueva sociedad.

    Y estaba en parte de acuerdo con él. No debemos adaptarnos, debemos mejorarla y cambiarla.

    Y hablando de culpables, cuando haya que buscarlos, imaginaros quienes serán los malos de esta historia…

    NOSOOOOOOOOOOOOOTROS

    Así que no esperemos que vengan a buscarnos, vayamos nosotros a por ellos.

    Como te comentaba al principio, el objetivo que reflexionemos sobre la situación educativa y busquemos vías de mejorarla

    Por eso te pido que mandes esta carta a todos los compañeros que puedas.

    Si conseguimos que nuestro malestar vaya mas alla de las paredes de nuestras aulas ya habremos conseguido bastante.

    Ha llegado el momento de que nos oigan.

    * Es necesaria una reforma en profundidad. Tenemos una Ley Educativa obsoleta y fracasada, con parches que solo sirven para ocultar está situación.

    La Logse fue muy bonita cuando salió, pero ha quedado demostrada su incapacidad a la hora de formar alumnos bjao unos mínimos de calidad.

    Por tanto es necesaria una reforma educativa que potencie el trabajo y el esfuerzo personal del alumno.

    * Exigimos un consenso en Educación. La educación debe dejar de ser de un juguete político en manos del gobierno de turno

    *Los docentes debemos recuperar autonomía, prestigio y autoridad.

    Somos nosotros los protagonistas del educación dia a dia junto a nuestros alumnos.



    ¿Y como nos van a oir?

    Si tuviésemos coraje, planteando una Huelga general a la vuelta del verano (así como finales de Octubre).

    Y no tengamos miedo, todos los colectivos hacen huelga, es un derecho constitucional.

    Y como lo que reclamamos no es solo justo, sino de sentido común, tendríamos a padres y alumnos con nosotros y creo que con tres días de huelga habríamos ganado.

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  7. También circula una obrita teatral satírica muy divertida que denuncia el desastre educativo español. Se puede descargar gratis: http://www.bubok.com/libros/7929/TEATRO-ANTIPEDAGOGICO
    Ánimo y buen provecho.

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