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miércoles, 20 de mayo de 2020

Los monstruos y el abismo


7 comentarios :

  1. No se si la cita se refiere a luchar dormidos o despiertos. Si es a lo primero, nada que hacer, pues los sueños son dueños de nuestro pensamiento, y contra este no hay manera de zafarse.
    Si la cita se refiere a luchar despiertos contra monstruos, y en ello podemos poner todo aquello que nos induce a introducirnos en un estado caótico, aquí la cosa es más compleja, porque los monstruos, en contra de lo que muchas personas puedan pensar , existen y se manifiestan de muchas y diferentes formas y maneras, unas sutiles, otras tangibles.

    Me viene a la cabeza la palabra "kapo", judíos que vigilaban a judíos en los campos de concentración nazis, y que para no perder el status eran más feroces que los propios nazis frente a los prisioneros. O sea, un prisionero que está al lado de monstruos metido en un hoyo interior, y que ha acabado por convertirse en monstruo.

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    1. Miquel, la idea de Nietzsche está abierta y cada uno la cerramos desde nuestra vida o nuestra perspectiva o nuestras experiencias. Tú lo has hecho y, por tanto, es perfectamente válida tu interpretación. Ahora no voy a hablar de la mía. Cuando leo en libros digitales me gusta subrayar ideas que tienen una especial fuerza para mí. Cuando leí esta, inmediatamente me sentí conmocionado porque daba fuerza a cosas de mi vida. Para mí fue transparente, revelaba mucho de lo que había vivido. Luchar con monstruos, mirar el abismo. No todos tenemos la misma vivencia de las cosas, hay mundos de distancia entre nosotros por semejantes que seamos. Para mí la cita es tan potente que me hace exclamar ¡Evohé! La siento mía. Hay escritores que los siento propiamente míos. Ellos han sabido expresar aquello a lo que yo no he sabido dar forma y expresión. Podríamos buscar el sentido que tiene la palabra "monstruo": si es algo real o metafórico. Podríamos buscar el sentido de la palabra "abismo" y si es algo real o metafórico. Me resisto a dar mi interpretación porque sería como cerrar el debate que debe ser esencialmente abierto. Sí, pienso que existen los monstruos y los abismos. Yo los he tenido en mi vida. No sabes lo que me estimula que estés ahí, intentando descifrar los enigmas que mis lecturas proponen. Un fuerte abrazo y salut.

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  2. No he querido hablar de los míos (siento cierto pudor), y por eso esa parte de la interpretación no la he abierto. Pero he tenido que ir de inmediato a Juan Eduardo Cirlot, a uno de sus mejores libros que tengo de él, Diccionario de los Símbolos y he estado una buena media hora leyendo y releyendo.
    Gracias a ti por la entrada.
    salut

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    1. Acabo de leer el Diccionario de los símbolos de Cirlot en sus entradas de "monstruo" y "abismo" pero no creo que contribuyan a iluminar el enigma planteado por Nietzsche. Pienso que es algo más simple. ¿Te imaginas que alguien dedique su vida a luchar contra algo maligno y que, por ironía, se termine pareciendo a lo que combatía? Pasa en muchos ámbitos. En la vida, en la política, en las relaciones familiares. ¿Te imaginas que alguien dedique toda su potencia intelectual a luchar contra el independentismo de forma obsesiva y que termine siendo parecido a lo que ha combatido? Aquello que combatimos termina por transmitirnos su virus y nos convertimos en otra cosa de lo que pensamos. Termina por devorarnos. En el fondo siempre terminamos viviendo entre la luz y las tinieblas, es algo simbólico pero es real. Los monstruos existen pero pueden ser más corpóreos que lo que Cirlot propone. Muchas gracias. Mirar el abismo es peligroso porque termina por devorarte. Nietzsche tenía una lucidez abrasadora que no puede provenir sino de haber mirado el abismo. Puedo entender que el abismo terminara entrando en él. Yo soy un pálido observador del abismo. Me falta lucidez y me excede el miedo para hacerlo. Buenas noches, salut.

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  3. jejejeje....me retrotraes a Luzbel, del que nadie se acuerda porque tenemos presente el nombre que tomó después de su caída.
    Buenas noches.

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  4. Un mensaje que, además de las tribulaciones filosóficas de Nietzsche, en mayor o menor medida ha anidado en buena parte de la gran literatura, se ha nutrido de él.

    Casi todas las obras de Dostoievski se reconocen en ese enunciado. O Moby Dick, que lo tengo cercano; el capitán Ahab se entrega a una lucha sin cuartel con el gran Leviatán, el enorme cachalote blanco, sin embargo el monstruo no es tanto el Moby Dick que surge del océano, el gran animal que se defiende para salvar su vida; el mayor monstruo es el Moby Dick que surca el mar interior de Ahab, el que surge de su alma, esas turbulencias internas que enturbian su juicio, y que convierte a Ahab en un monstruo tan incontrolable como el que pretende abatir, Moby Dick. Ahab, sumido en su delirante empresa, arrastra consigo, hacia el abismo, a casi toda su tripulación.

    Pero mejor aún lo ha expresado la poesía, por ejemplo cualquiera de los llamados poetas malditos, siempre buceando en sus simas, pongo un fragmento de Baudelaire en "Las flores del mal", éste pertenece a El mal monje (IX):

    “Mi alma es una tumba que, pésimo cenobita, Desde la eternidad recorro y habito; Nada embellece los muros de este claustro odioso.”

    Un abrazo, Joselu.

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    1. Estos días he estado leyendo El otro proceso de Kafka de Canetti. Plantea la relación extraña de Kafka con su ¿novia?, Felice Bauer. ante la que se presenta como un gusano en lugar de hombre. Se humilla ante ella devorado por la impotencia frente a un padre tiránico que lo aplastaba y lo hacía sentir como una piltrafa. Sin embargo, cuando Felice tras el juego extraño o siniestro de Kafka, le obedece y se somete, no hay hombre más tiránico y destructor que Kafka frente a ella a la que acaba abandonando con una frialdad que estremece. Ella, como él, también intentó rebelarse.

      La propuesta literaria que haces es brillante. Y el caso de Moby Dick es paradigmático cómo el monstruo interior termina devorando al perseguidor. No tanto la ballena blanca real sino su símbolo. Me ha parecido bellísima la expresión que das del profundo conflicto de la novela más metafísica escrita en el siglo XIX. Tal vez el conflicto que enfrenta al ser humano con sus monstruos es de raíz metafísica. La literatura se alimenta de monstruos y del caos.

      Aquello que perseguimos o combatimos se termina convirtiendo en nosotros, nos devora. Hay que tener cuidado con los sueños que se tienen porque pueden hacerse realidad, leí en una novela de Juan José MIllás, Papel mojado.

      No sé lo que significará para ti este desafío diario, pienso que lo vives intensamente, y el resultado de tu interpretación es demoledoramente bueno. Bien por Baudelaire y su poema. El corazón humano es demasiado vasto para interpretarlo, solo mediante los símbolos, la literatura y la poesía nos podemos acercar levemente. Por eso es una tragedia un mundo que ha orillado la literatura que expresa más acertadamente que cualquier otra disciplina los conflictos del alma humana. Pareciera que solo quedan los burócratas, los logistas, los economistas e informáticos. Pero en algunos blogs resistimos al desastre general. La vida necesita de la literatura. Tus ejemplos son razonamientos luminosos que encuadran bien el pensamiento de Nietzsche.

      Un abrazo de vuelta en esta noche estrellada, Paco.

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