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martes, 13 de marzo de 2012

Elecciones éticas



En las últimas horas he recibido algún correo electrónico de un alumno que ha sido expulsado varios días del centro. En uno de estos mensajes me escribe el alumno de origen marroquí que "Pensaba que eras un hombre de palabra. Me has decepcionado". Esto me llevó a pensar en lo que había pasado el día anterior y la semana precedente. Ahmed (nombre ficticio) utiliza su conexión a internet en clase para conectarse a páginas porno. Pude constatarlo hace unos días al ver su ordenador con vídeos sexuales explícitos cuando tenían que estar realizando ejercicios de lengua. Lo vi con mis propios ojos, lo amonesté y expulsé de clase. Luego me vino casi llorando diciéndome que su padre lo iba a enviar a Marruecos y desde luego no era lo que él deseaba. Vi su embarazo y le prometí que no revelaría a su padre el motivo concreto de su expulsión esperando que no se volviera a repetir. Llamé a su casa y hablé con su padre sin explicitar que el motivo había sido el que era. Simplemente hablé de su mal comportamiento.

Ayer los dejé trabajar sobre el libro de lectura y Ahmed utilizó el ordenador para conectarse a internet. Ni por un momento pensé que volvería a reproducirse la situación. Cual no fue mi sorpresa cuando subió el Director a clase con una hoja impresa y preguntando por el alumno en cuestión con nombre y apellido. De la conversación que allí hubo se deducía que lo habían localizado por su IP en alguna página que no debía. El Director se lo llevó de clase y adelantó que iba a ser expulsado del centro.

Cuando acabó la clase bajé al despacho del Director donde me reveló que Ahmed había intentado entrar en una secuencia de páginas porno que quedaban registradas por su IP y el nombre asociado a las mismas. Entonces le conté que la semana anterior yo le había pillado en la misma situación. Hablamos con el alumno y lo negó todo, lo del otro día y lo de ayer. Lo negó con contundencia, él no había hecho nada y su padre lo iba a matar porque nosotros lo condenábamos por nada.

Ahmed ha sido expulsado del instituto durante unos días pero he recibido el mensaje a que hacía referencia en que se me reprocha que yo dijera lo que había visto al director cuando habíamos quedado en que no se lo revelaría a su padre y que quedaría entre nosotros. Le he contestado que el que se siente defraudado soy yo porque él se comprometió por escrito a que no volvería a pasar. Ahora niega todo y afirma que ha sido expulsado por nada. Pero ¿cómo confiar en él? ¿Ha fallado el sistema de detección del instituto? Pero ¿por qué ha sido localizado él precisamente y no cualquiera de sus compañeros de clase que también estaban conectados?

Cuando uno es profesor tiene que tomar decisiones y hacer elecciones éticas y no vale pensar que nuestros alumnos son simplemente alumnos. Yo me siento interpelado por Ahmed y la decepción que dice sentir por mi actitud ante él y el director, pero pienso que él que ha fallado fundamentalmente es él. Así se lo he hecho saber. Él ha faltado a su palabra y su compromiso. Entiendo que está en plena adolescencia y puedo comprender que busqué imágenes explícitas de sexo pero lo hace en horas de clase y eso no se puede tolerar. Además pasa por ser un fiel y entregado estudiante del Corán y asiste con frecuencia a la mezquita... Esto me hace pensar en que también existe el doble juego de la moral que tanto nos atenazó cuando éramos católicos.

No obstante, sigo pensando en si debería haber callado lo que sabía. 

24 comentarios :

  1. no puedes, ni debes, sentirte culpable de nada,Joselu.yo, que puedo opinar con objetividad completa, considero que has hecho tus deberes correctamente y el defraudado eres tu.

    Que difícil ser profesor de secundaria.....

    Intenta no llevarte los problemas del instituto a casa. un abrazo desde mi iPad. Lola

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  2. Todo un dilema.

    Si lo dejas pasar, le haces un mal al muchacho y te lo haces a ti mismo, al traicionar tu deber de disciplinar y velar porque los alumnos empleen el tiempo y las herramientas a su disposición para aprender.

    Si lo haces público, el muchacho corre el peligro de quedarse fuera del sistema por su mal comportamiento. ¿Está en nosotros decidir eso? Tú no lo has decidido. Has puesto un límite que él ha transgredido. Por más duras que sean las consecuencias, él debe aprender a asumir la responsabilidad de sus actos, sobre todo si se trata de transgresiones, y creo que él ya sabe que lo que hizo no está bien.

    La escuela es también un espacio donde se aprende eso para la vida adulta, aunque en el mundo real fuera de ella muchas transgresiones mucho más serias que ver porno en clase no se castiguen y queden impunes. Tal vez ese conocimiento del funcionamiento del mundo sea lo que te haga pensar si deberías haber callado lo que sabías, para no ser cómplice del castigo que hoy se le impone.

    Yo creo que has hecho lo que debías, incluso con mucho tacto y hasta protegiendo al muchacho en cierto modo al no informarle al padre de todo lo que había hecho. Pero entiendo las dudas que te asaltan. Me sentiría igual que tú si estuviera en tu lugar, Joselu.

    Lola tiene razón: ¡qué difícil es ser un educador!

    Un beso.

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  3. Yo entiendo que tu le prometiste no decírselo a su padre, de la misma forma que él prometió no reincidir.
    Creo que el error es suyo y que tu has cumplido tu parte: has seguido sin decírselo a su padre.
    La primera enseñanza es : hay que asumir que toda acción tiene consecuencias; la la acción es errónea, consecuencias no deseadas, si se persiste en el error, la gravedad aumenta, por lo que las consecuencias no deseadas también aumentan.
    La segnda enseñanza podría ser: cada uno es responsable de su palabra y tu has cumplido, aunque él no lo haya hecho.
    Nadie ha dicho que enseñar sea fácil. La dificultad es la que hace que la enseñanza ea un maravilloso reto.

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  4. Joselu, creo que has actuado como un profesor coherente de Secundaria actuaría. No tienes ni que pensar si deberías haber callado.

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  5. Por supuesto que no hay que callar ante este tipo de abusos de confianza. Somos personas, y los valores éticos que nos rigen deben tener por supuesto una gran constancia en los hechos, en los actos diarios que acometemos.

    También es verdad que cuando una persona se mete en internet en páginas de porno, o sin ir demasiado lejos en páginas donde ofrezcas una dirección o nombre de una ciudad (por ejemplo para buscar el tiempo) ocurrirá que te salten páginas, publicidad o llamamientos por parte de la web. Es casi una comunicación viral que se reproduce. Si por ejemplo el alumno se ha metido en una web de porno buscando la categoría "Adolescentes" es muy probable que aunque esté en google aparezcan anuncios de sexo o enlances web malintencionados.

    Es lo que a mí me gusta llamar, juegos nocivos.

    A mí esto me pasa cada vez que busco el tiempo, de repente en las páginas que me meto me saltan pop ups diciéndome que he ganado un premio en SEVILLA, o que soy el visitante masculino 1.000.000 y puedo entrar gratuitamente en MEETING o webs por el estilo. También puede ser debido a esto que saltaran configuraciones en la publicidad o búsquedas web y solicitaran acceso para la IP del alumno.

    Pero esto no exculpa a nadie, el instituto está para aprender y el Corán tacha a los adúlteros de pecadores y desvirtuadores de la fe, ¿no?

    Su correo electrónico es una muestra de infantilismo, así de llano. Que hubiera pensado en las consecuencias de sus actos antes de llevarlos a cabo.

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  6. Muy bueno el dibujo jajaja.

    PS: Pa que se te quite cualquier rastro de culpabilidad: http://www.youtube.com/watch?v=MTy7ugrSFz4

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  7. Creo que alguna vez nos hemos visto en situaciones similares en las que la confianza que depositamos en nuestras alumnos se convierte, en sus manos, en un arma arrojadiza. Él sabe que sus palabras pueden afectarte, por eso mismo las usa en su beneficio. Creo, Joselu, que tu actitud muestra firmeza. En nada lo has traicionado. Creo que él debe ser consciente de la cronología de los hechos y asumir su parte de responsabilidad. ¿Quién ha traicionado a quién y en qué orden?
    ¿Sabes lo que más me preocupa de esta situación? No tanto el reproche, ni tu inquietud, sino que este muchacho no sepa contener su impulso de visitar estas páginas y lo haga en un entorno público como es el aula. La adolescencia es una fase de la vida en la que lo prohibido atrae. Sí. Pero me parece qie tras esa necesidad de ver las páginas hay un impulso que no domina.

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  8. ¿Pero seguro que ha sido él el que conectó por segunda vez? No me queda claro que tú lo tengas claro tal cual lo has descrito en el texto.

    Ahora niega todo y afirma que ha sido expulsado por nada.

    ¿Ese todo incluye a cuando tú lo pillaste y la segunda vez que fue pillado?

    Porque si es así, encima está mintiendo para justificarse. Así que a pagar por lo que sabía perfectamente que no debía hacer. Si no, a ver cómo aprende.

    ¿Que si debieras haber callado? ¿Acaso tú le dijiste algo a su padre? No. Pues ya lo tienes claro. Al reincidir fue él solito el que rompió ese pacto que tenía contigo, y el que se metió entre zarzas. Sin más.

    Besos, Joselu.

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  9. Siempre digo a mis alumnos -aunque les entre por un oído y les salga por el otro- que como mismo tienen valor para hacer cosas inadecuadas, tengan el valor para asumir sus consecuencias.

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  10. Bueno, en mi opinión hiciste lo que debías. No creo que haya "tración", sino que confirmaste al director lo que ya sabía.
    Cuando leo post como éste, me alegra saber que hay profesores que van más allá de impartir una clase. ¿Por qué no piensas en los demás alumnos que, seguro, alaban tus conductas diarias?
    Pienso en los profesores que, al recordarlos, me hacen esbozar una sonrisa.

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  11. Hiciste bien, pero a uno siempre le queda algo en la boca del estómago, ¿verdad?, aunque sepa que hizo lo correcto.
    Recuerdo el caso de cuando lo publicaste en el blog.

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  12. ¿No es gracioso que nos digan que "no somos hombres de palabra"? Nosotros que básicamente somos palabras, lo que no podemos es ser cómplices del engaño ni de la irresponsabilidad, conductas que no ayudan a la formación del individuo. De todos modos, este caso ilustra a la perfección la imposibilidad manifiesta de razonar con quienes no usan la razón, sino sólo la cáscara de las palabras. Para Popper <>. Una vez que eso queda claro, la ingratitud de nuestros alumnos no es lo peor de lo que nos toca combatir en nuestra profesión, la verdad.

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  13. Yo creo que has hecho lo correcto. No tienes por qué arrepentirte de nada. Piensa que la mayoría de los alumnos, por no decir todos, sufren el que yo llamo síndrome del inocente. Ellos nunca hacen nada, son los profesores que flipan (palabras textuales de un alumno de mi tutoría) Así que, tranquilo, yo también habría hecho lo mismo.

    Un abrazo.

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  14. En las cuestiones de confianza y traición ya han comentado todos la posición lógica ante semejante caso. Quiero, sin embargo, apuntar al problema de la responsabilidad profesional, algo que a menudo olvidan los alumnos e incluso nosotros mismos. Como docentes y como funcionarios, tenemos una serie de obligaciones que no podemos olvidar. A pesar de que las relaciones humanas en los centros educativos nos convierten en una especie de familias a lo grande, el estatus del profesor no es el de padre o amigo, sino el de autoridad. No conviene olvidarlo porque cuando ocurre un caso como el que mencionas, comportarse como un "colega" o haber dado nuestra "palabra de honor" no nos eximiría de cualquier consecuencia más o menos penosa. De vez en cuando -sobre todo cuando las confianzas van creciendo- les recuerdo a mis estudiantes que mi papel es el que me asigna la administración y que está en juego mi trabajo; algunos lo entienden, pero a otros les cuesta: también en eso han de madurar.

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  15. Hola Joselu,

    Creo que has obrado en consecuencia,porque se le dió una oportunidad de no volver a reincidir.

    Son tiempos duros para el profesorado,hace falta forrase de paciencia y estoy que es un adolescente.Pero el respeto no se puede perder,sean de la ideología, credo, o color que sean.

    Saludos.

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  16. Tú dices: “Pude constatarlo hace unos días al ver su ordenador con vídeos sexuales explícitos cuando tenían que estar realizando ejercicios de lengua. Lo vi con mis propios ojos”

    Luego relatas...”Hablamos con el alumno y lo negó todo, lo del otro día y lo de ayer. Lo negó con contundencia, él no había hecho nada”...

    Tú le viste y al menos respeto de eso mintió...y además, con contundencia...

    Es un niño, irresponsable, miente y además de ser incapaz de reconocer sus errores y no asumir sus consecuencias, se atreve a reprocharte algo que.. creo entender, ni siquiera has hecho. ¿Cómo se atreve alguien que miente a reprochar a nadie que ha faltado a su palabra? lo dicho... es un niño.

    JOSELU, está más claro que el agua, a mi esto no me generaría el más mínimo quebradero de cabeza.Tú has actuado como debías, humana y profesionalmente. Él, no tiene uno, me temo que tiene varios problemas.

    Quédate tranquilo, por favor.

    Un beso grande.

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  17. Sin duda no debías callar, no le revelaste al padre lo sucedido (cumples), él no se comporta (no cumple). Después niega los hechos (mentira) y juega con el chantaje emocional por las posibles consecuencias con su padre. Entiendo que te sepa mal, pero el caso es claro.

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  18. ´Creo, como la mayoría, que has actuado bien. Probablemente si el alumno hubiera cumplido su palabra y no hubiera vuelto a conectarse en esas páginas nada hubiera trascendido. Él no lo cumplió.
    Es posible que él se haya sentido defraudado, pero debe comprender que para que los demás cumplan los tratos y mantengan su palabra él también debe hacerlo.

    Un abrazo :)

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  19. Pienso que a las personas hay que educarlas en la responsabilidad, básicamente, ser responsables de nuestros actos. Este alumno tuyo lo que esta haciendo en descargar su responsabilidad en ti. Bien pudiera tener futuro como político de este país. Debe saber que sus actos tienen consecuencias buenas y malas. Sobre la doble moral que atormenta conciencias, pienso que moral solo hay una y que esta no pertenece a ninguna creencia, sino a las personas.
    Seguramente lo de ser "fiel seguidor del Coran" no es más que una forma de buscarse una identidad que aun no posee, más que otra cosa...
    (Por cierto hay muchas veces que no me deja comentar)

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  20. "Educar es formar personas aptas para gobernarse a sí mismas, y no para ser gobernadas por otros." (Herbert Spencer). Un saludo.

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  21. Tienes sobrados motivos para sentirte defraudado por ese muchacho y ningún motivo para tener remordimientos. Creo que merece un castigo educativo. Las expulsiones no acaban de convencerme...
    Un abrazo

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  22. Tu historia es muy habitual en los institutos. Es lógico que lo niegue y arriesgado que lo haya seguido haciendo. Cosas de adolescentes. Entra dentro del juego de voluntades, del proceso de hacerse adulto, asumir responsabilidades...

    Tu actitud fue adecuada y empática.

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  23. Entiendo perfectamente lo que cuentas, Joselu. A veces los alumnos nos ponen en un compromiso peliagudo cuando nos piden que ocultemos información a sus padres por miedo a las represalias. A veces, pocas, nuestra buena fe es entendida por ellos y aprovechan la confianza que depositamos en ellos; otras, las más frecuentes, nos utilizan para escaquearse de un castigo o sanción y sólo nos reportan problemas. Una vez tuve que contar a los padres de una niña de 8º que tomaba pastillas para adelgazar y me gané su odio más profundo, aunque tiempo después me lo agradeció porque no sabía dónde se estaba metiendo.
    Los alumnos adolescentes buscan continuamente ponerse a nuestro nivel, quieren un trato de adultos sin serlo. Nos ven como colegas, y no lo somos. Hiciste bien, cumpliste con tu obligación. La responsabilidad es suya, no tuya. No supo aprovechar la oportunidad que le diste. Él solito se metió en el berenjenal. Es lo que tiene la técnica, te abre infinitas posibilidades pero también corres el riesgo de ser pillado si funcionan los mecanismos adecuados. En este caso le pillaron, diga lo que diga. Es como pillarle copiando, no tiene defensa posible. Si además su religión prohíbe esas cosas, doble delito tiene. Sabe de sobra cómo se las gastan los padres en esa cultura, que no busque excusas ni atenuantes.
    Tengo un alumno de origen marroquí que me da muchos problemas. No es especialmente malo, pero es un caso complicado. El año pasado le pillé copiando y hasta la madre le disculpó porque lo había hecho para aprobar y evitarle un disgusto. Después de intervenciones de la psicóloga y mil charlas con la madre le pedí su palabra de honor para cambiar, nos dimos la mano como adultos delante de ella y no ha servido de nada, sigue igual y suspende Lengua, a pesar de lo inteligente que es. La madre dice que nunca va a tirar la toalla, y la entiendo, pero yo no sé qué más hacer. Me ha defraudado, ha faltado a su palabra, y no soporto que me mientan.
    Tú hiciste lo correcto. Los profesores lo pasamos mal con estas cosas, estas preocupaciones no están pagadas con nada.
    Un fuerte abrazo, colega.

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  24. Yo no le echo toda la culpa a los alumnos, ellos juegan con una baza y es que no todos los profesores medimos sus actos con la misma vara. Ante el mismo comportamiento les damos respuestas más estrictas y más laxas. Siempre van a medir hasta dónde pueden llegar con cada uno.

    Yo habría hecho lo mismo, le habría dado una segunda oportunidad, que sería la oportunidad de no defraudarme y reconocer su error porque entiendo que todos nos equivocamos, pero de ninguna forma consentiría que se negara lo que yo misma he visto y mucho menos que se repitiera porque hay que poner límites.

    Si se trata de enseñar, que aprendan a asumir sus actos y las consecuencias de ellos es un buen aprendizaje, más importante que las matemáticas, la lengua o el inglés.

    Un saludo.

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