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lunes, 21 de junio de 2010

Diecisiete años después

No es muy habitual reencontrarte con exalumnos en una cena una porción significativa de años después, casi veinte años, la duración canónica de un viaje. En este caso eran diecisiete. Los alumnos de aquel tercero de BUP ahora rondan los treinta y cuatro años. La convocatoria había sido a través del facebook y en cuanto me enteré, me apunté con alegría por la posibilidad de saber de ellos, de rastrear su trayectoria, de conocer su modo de encarar la vida, sus circunstancias familiares y profesionales...

No acudimos muchos. Éramos en total unos diez. Diversas vicisitudes habían ido tachando nombres de la lista. Pero allí estábamos: Klaudia, David, Rubén, Mari Carmen, Clara, Lourdes, Eva, Rafa, Ezequiel... y yo. Me gustó porque compartimos unos momentos de alegría y también hubo lugar para hablar de nuestro modo de sentir, de vivir, de reflexionar el mundo presente ahora que la vida ya ha dejado huellas profundas en todos nosotros. Varios tenían hijos y ya podían ver la vida del otro lado. A veces me pregunto sobre la importancia que tienen esos años pasados en el instituto en un momento clave de la vida, qué leve poso pueden dejar las palabras de un profesor, su actitud, su presencia. Además compartimos en 1993 y 1994 un viaje a Tenerife, quizás no un destino muy sofisticado, pero quien llena de densidad los viajes somos nosotros. Aquellos días de convivencia sobre los que hice un reportaje fotográfico, que me llena de satisfacción, fueron fecundos y dichosos. Y, como tuve ocasión de ver, también inolvidables para ellos.

Yo era uno más, tan maravillado como golpeado por la vida. La cena en un restaurante gallego y luego un par de horas que pasamos en un pub fueron momentos para conversar, para intercambiar. Klaudia habló conmigo sobre mi crisis como profesor -ella también es profesora- y me animó a seguir luchando, a seguir apasionándome como me recordaban. Tal vez, me decía, no es el nivel lo fundamental, sino esa profunda relación, ese poder acercarte a la vida de esos muchachos y proyectarles un modo de ver la realidad. Es lo que recordaba de mí, es lo que en sus palabras yo les di. No era tanto la literatura sino una presencia, una reflexión sobre la vida y las cosas, un modo de ser, de estar, de vivir...

Eva se ha convertido en una viajera extraordinaria. Ha viajado por todo el mundo: Etiopía, Namibia, Bostwana, Túnez, Zambia, Zimbabwe, Irian Jaya (Guinea Papúa), Indonesia, Cuba, Estados Unidos, Centroamérica, diversos países de Europa. Es sobre todo una enamorada de África. Quizás el viaje que más le haya impresionado -viajando siempre en plan aventurero y acercándose a las culturas que visita- ha sido el que le llevó durante tres semanas por Etiopía. Compartimos nuestro interés y pasión por África, y lo que más me atrajo fue su frase “África es algo que se inyecta en vena. Siempre me pregunto cuándo podré volver de nuevo”. Pero para ella -y para mí- los africanos no son esos pobrecitos desgraciados a los que hay que llevarles ayuda. Su modo de vida es simplemente diferente, viven con lo esencial, mientras que nosotros nos hemos acostumbrado a vivir en la abundancia y el exceso, tal vez en la banalidad. El mundo africano es profundo y denso, repleto de una extraordinaria riqueza. Tal vez sea el pasado, pero para Eva, ojalá fuera el futuro, por la complejidad y dimensión de su relación con el mundo y los demás. También hablamos de la corrupción que introduce el turismo en África por su desconocimiento de las culturas y la tendencia al complejo de culpa occidental o la lástima que se suele sentir por aquellos a los que se menosprecia.

Lourdes es directora de una escuela infantil y le apasiona su trabajo y su relación con los pequeños. La vi muy ilusionada y llena de creatividad y energía, igual que Mari Carmen que trabaja en el sector turismo; a Clara, que ha trabajado para editoriales, le fascinan las relaciones publicas. Ha cursado la licenciatura de Humanidades y ahora, estudios de Protocolo en la universidad de Elche.

Con David estuve hablando de la crisis económica que, a su juicio, es profunda y va a poner en jaque nuestro sistema de vida por el recorte de derechos sociales que va a suponer. Yo le sugerí que de esta crisis podemos aprender a colaborar y tirar hacia delante o luchar y aplastarnos en una jungla de sálvese el que pueda. David reconocía que su generación no va a salir a la calle, pero presiente que los jóvenes de dieciocho años, que son los más perjudicados, tampoco van a hacerlo. Esta crisis va a transformarnos y ya nada volverá a ser como antes, opiné yo. Los tiempos están cambiando de nuevo.

Con Rubén y Ezequiel, no tuve ocasión de hablar en profundidad, pero me hubiera gustado tener un espacio para hacerlo. Rubén, aparte de su labor profesional, es un imitador espléndido. Imita a más de noventa personajes públicos con una exactitud y gracia alucinantes. Ezequiel compartía conmigo la afición a las marchas y caminatas. Sin saberlo, habíamos coincidido en varias marchas organizadas por la asociación de mi barrio a Montserrat, sólo que él llega cuatro horas antes que yo.

Rafa, en paro, me acompañó hasta casa andando. Él era el único que había cursado ESO en lugar de BUP, y era ocho años más joven que los demás a los que no conocía por ser de generaciones anteriores. Me di cuenta de que esa cena también había sido importante para él precisamente porque no estaba pasando un buen momento.

Conclusión. Pasa la vida. Los que fueron algún día tus alumnos se convierten en compañeros, en maestros, en aventureros, en padres y madres, en luchadores, en seres reflexivos, que también pueden llamarte la atención y te dicen: no te rindas. Nunca te entregues ni te apartes junto al camino, nunca digas no puedo más y aquí me quedo”. Seguimos adelante. Lo que pasó hace diecisiete años tuvo su importancia porque nos confirmó en ser buenas personas, en implicarnos en nuestro mundo, en hacernos lúcidos y consecuentes...

En ser generosos, en no creer que lo sabemos todo, en aprender a conocer y respetar a los diferentes.

A ser críticos y exigentes, rebeldes, inquietos, sanos...

¡Viva Saramago!

34 comentarios :

  1. ¡VIVA!

    Esa poesía me la pone mi madre desde pequeño en boca de Paco Ibañez. =)

    Mi padre, que también es profesor, ahora recién jubilado tuvo hace un año una cena de esas características (de jubilación, pero allá, con sus alumnos y amigos de toda la vida en Sabadell) y todavía a veces sale contando cosas.
    Y cada semana cuando se conecta al Facebook tenemos la cena asegurada de relatos de la vida de sus ex-alumnos, lo que eran y en lo que se han convertido.
    Un maravilloso ejercicio de humanidad escuchar hablar a un profesor sobre su legado.

    Un abrazo

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  2. Enhorabuena. Este es parte del fruto de lo que has ido sembrando en tu vida. Buena cosecha. Ellos hablan de tu gran obra. Un abrazo.

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  3. Al final sólo queda dentro de uno lo que ha dado. Y sabiendo cómo te has vaciado como profesor sería suficiente para estar orgulloso de la huella dejada. El entusiasmo en todas las profesiones no dura toda la vida. Lo importante es no perder la ilusión de hacer otras cosas.
    Saludos

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  4. Quiero, amigos, no dar la impresión de que mi influencia haya sido importante. Tuvieron otros muchos profesores que les marcaron. Pero es cierto que recuerdan esa etapa como decisiva y que aquel instituto de barrio en Sant Ildefons (Cornellà) les preparó académicamente tan bien o mejor -según reconocen que escuelas privadas de alto copete. Creo que sería un justo homenaje al papel que jugó la enseñanza pública en un momento de su historia antes de que nos pusieran a competir con la privada en clara inferioridad de condiciones. Estos muchachos son hijos de la enseñanza pública y con mucho orgullo.

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  5. Joselu, siendo emocionante tu entrada sobre el reecuentro con tus discípulos, lo que me viene a la cabeza es un comentario que leí un día al Dr. Mikel: todo bloguero cae, antes o después, en la tentación de mostrar una foto suya en la que aparezca sexy... Saludos.

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  6. Hay un símil que me gustó mucho cuando lo oí. Os lo cuento:

    En todas las profesiones, nuestro trabajo es sembrar, poner semillas en la tierra. En educación este símil lo veo acertadísimo.

    Hay semillas que fructifican, otras no. Y, entre las que fructifican, hay personas sembradoras que tienen la oprtunidad de ver crecer el tallo nacido de la semilla , y hasta ramas, hojas y frutos. Otras no tienen esa oportunidad.

    No podemos esperar llegar a ver los frutos, eso es cuestión de tiempo, y en educación los chavales se nos van y generalmente no volvemos a contactar con ellos.

    No es muy normal ver que nuestra semilla ha echado raíces y está creciendo. Este caso tuyo es especial, qué alegría haberlo vivido y comprobar que el alumnado te recuerda con cariño.

    Puede que vivas y vivamos más momentos de ésos, pero, aunque no fuera así, el saber que hay semillas que prenden y fructifican nos impulsa a seguir adelante. Como los sembradores, sigamos esparciendo semillas, que no se sabe quién se va a beneficiar de ello.

    "Cuéntale a tu corazón
    que existe siempre una razón
    escondida en cada gesto...

    Felicidades por lo vivido :)

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  7. Panta, ¿estoy realmente sexy? ¿Tú crees? Que voy y me lo creo... ja, ja, ja...

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  8. Seño, creo que tu reflexión es muy válida. Nunca uno sabe qué será exactamente va a quedar ni en quién. Vi a aquellos hombres y mujeres recordar con mucho cariño a muchos profesores que tuvieron en aquel tiempo. Es la dicha de este trabajo. Es la primera vez que me vuelvo a reencontrar con ellos en una circunstancia como esta. Fue una noche inolvidable. Genial.

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  9. Hola Jose Luis!!

    Pocas veces me animo a comentar, aunque te diré que leo muchas de las actualizaciones y que me parecen geniales!!
    Esta me ha llamado la atención, supongo que por que recuerdo con cariño el tiempo del instituto en el verdaguer, hay quien dice que eso hay que olvidarlo, pero mira así soy!!
    Lo cierto es que me encantaría ver a muchos de los que hicimos el curso allí, de aquí he reconocido a Rafa, no de mi curso, creo que debía de ir a uno más o dos, no lo sé, pero si de verlo por el verdaguer para arriba y para abajo!! me ha hecho ilusión la verdad.

    Supongo que el punto de vista cambia desde cuando estabamos allí a ahora, aunque creo que de un modo u otro sigo siendo la misma, pero con más ganas de cambiar las cosas, como dice mi abuela, más loca XD
    Me he animado a comentarte para mandarte un saludo, y por que me has hecho recordar cosasa bonitas, además de que me ha gustado mucho lo que dices sobre África, y todo su mundo; yo no lo aplicaría solo sobre este continente o esta cultura, si no sobre muchas más que existen en el mundo y que como bien dices tendemos a decir que pena y será más felices que muchos de nosotros, y con muchos menos, creo que tendríamos que empezar a valorar y aprender un poco de esos paises y de esas personas en lugar de compadecernos tanto....a mi no me gusta viajar, por que me da pena marcharme de un lugar, de su gente, de dejar amigos allí....sin embargo su forma de ver la vida y su filosofia me encanta....no sé será que soy rara Xp

    Pues nada tan solo mándarte un saludo y un beso enorme!! que a ver si se organiza algo para vernos, pero no solo de un curso si no de varios y así podemos hablar!1
    Un Beso Enorme Jose Lúis!!

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  10. Muy bonito tu encuentro y más bonito todavía comprobar que tu semilla sirvió para algo. Pienso que un profesor comprometido como tu, llegar a saber lo que ha sido de la vida de sus alumnos debe de ser muy gratificante. Abrazo de Lola

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  11. Hola José Luis, mucho ánimo. Estoy seguro de que aún tienes mucho que dar a los chavales. No sé si sirve de consuelo, pero si hice filología y ahora soy profesor es en gran medida por haber tenido profesores como tú, Darío, Lluis o Lucas. Y muchas veces me pregunto cómo puede haber cambiado tanto todo en apenas 15 años. Pero mi motivación es llegar a ser algún día tan bueno como lo sois vosotros. ¡Un abrazo y hasta pronto!

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  12. Cualquier tipo de relación llega a un momento de crisis. Creo que hay que valorarlo y ver el global de esa relación. No quedarnos sólo con la parte negativa que se intensifica durante la misma. Y creo que en nosotros tienes un claro ejemplo de lo que, en parte, has logrado. Esa semilla de la que hablan y de la cual se recogen los frutos, aunque no todas las cosechas sean igual. Mirándolo desde mi perspectiva, la de los frutos, yo sí que creo que vale la pena. Aunque los frutos sean pocos. Aunque a veces la cosecha sea deficiente (o eso crees). Aunque recojas unas pocas uvas, pero que van a dar un vino excelente. Vale la pena. Espero que la cena te animase a seguir como antes, como hasta ahora, como siempre. A ser no sólo un profesor, sino un referente. A no sólo enseñarnos literatura, sino vida. Por mi parte, gracias, porque si a alguien tengo que dar gracias de mi afición a la fotografía es a ti. Pero eso es sólo una pequeña parte, seguro.

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  13. La verdad que dicha Cena me ha hecho aprender diferentes formas de ver la vida.
    Poder observar que hay otra forma de vivir que no "en mi Zulo" (Encerrado en mí casa"), sin Salir a penas salir.

    Cada un@ de los asistentes me ha hecho absorber conocimientos.

    Aprovecho esta ocasión que comento para redactar un poema que escribi con 12 ó 13 años

    Tus cabellos oh tallo de oro;
    Tus cejas dos gaviotas;
    Tus ojos dos esmeraldas;
    Tus Labios saben a miel de mil flores;
    Tus suspiros oh brisa mentolada;
    Tu cuerpo por debajo de la cintura...
    Escamas eres la sirena que dejé escapar.

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  14. Yo tengo alumnos de 40 años. Los sigo viendo porque vivimos en el mismo pueblo, dónde todos nos conocemos.
    El 90 % se para a hablar conmigo por la calle, son gente maja. A la mayoría les ha ido bastante bien, quizás porque mi pueblo tiene un nivel socioeconómico muy alto y eso siempre ayuda.
    Muchos de ellos llevan las vidas que tu has retratado (¿habrá algo ahora más fácil qeu viajar a donde sea ?
    Pero lo que más me ha llamado la atención es una frase muy significativa: algunos de ellos tienen hijos y ya ven la vida de otra manera.
    Así es.

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  15. Anónima, me han encantado tus palabras que me llevan a aquel apasionante instituto que se llamaba Verdaguer y que fue derribado y hoy en su lugar hay una residencia de la tercera edad. Todos los que lo vivimos cuando pasamos por allí, algo se mueve dentro de nosotros.

    Me alegro de que sigas mis reflexiones, tal vez no muy importantes, pero sí repletas de ilusión pero también de incertidumbre, sentimiento que a veces se apodera de mí. Gracias por tus palabras. Me gusta pensar que está ahí. Escribe cuando quieras.

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  16. Es una magnífica cosecha la que has criado mi querido profesor de secundaria.

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  17. Si bien es cierto, he tenido ansias de muchas profesiones, y he terminado decidiendome por la psico, siempre he querido luego de estudiarlas poder enseñar. La labor de maestro me atrae mucho, la relacion de complicidad y retroalimentación con otra generación me fascina. Hasta el momento nigun profesor me ha marcado de forma excepcional. Pero se que hay profes como tú, y es algo asi lo que yo quisiera ser. Y ojala Joselú, ojala.

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  18. Lola, efectivamente es emocionante reencontrarme con ellos y darme cuenta de que son esencialmente buenas personas. A algunos les gusta leer, a otros, no, pero he llegado a la conclusión de que esto no da medida de la calidad de las personas. Simplemente hay personas a las que les gusta leer y a otras no.

    Antonio, pienso que aquel instituto, ya desaparecido, tenía una magia especial, una atmósfera que propiciaba el conocimiento, el debate, el intercambio. Yo he notado un profundo cambio en el traslado de edificio. Puede ser que los edificios tengan alma, o que la situación del mismo fuera especialmente energética. Pienso que hubo una buena colección de profesores que se inspiraron en aquel ambiente que no excluía la cultura en la base. Un abrazo.

    Eva, me encantaría ver tus fotos de Etiopía o Namibia o Irian Jaya. ¿No tienes algún sitio donde las expones? ¿En Flickr u otro alojamiento? Seguro que merecen la pena. ¡Por la fotografía! Una hermosa fotografía resume una vida.

    Rafa, no te quedes en el zulo, sal, comunícate, escribe. He visto que tienes un blog, aprovéchalo. Si quieres escribirme, en mi blog tienes mi correo. Yo te contestaré gustoso. No te encierres. Si algún día quieres hablar, me encantará hacerlo. Un abrazo.

    Josep, la maravilla es que estos muchachos (ya hombres y mujeres) se formaron en un barrio de nivel económico muy discreto (Sant Ildefons -Cornellà-), pero recuerdan el excelente nivel que recibieron en la educación pública. Antes los institutos públicos contribuían a nivelar social e intelectualmente las desigualdades sociales.

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  19. Ex-compi, gracias, pero ellos son obra esencialmente de sí mismos como debe ser. A veces pienso que ahora les mimamos demasiado, comprendemos excesivamente su desinterés y desgana, los menospreciamos, los promocionamos sin exigencia, los tratamos como incapaces... y ellos son capaces de mucho más, pero si te dan la papilla ¿cómo va a buscarse uno el alimento?

    Vavo, la profesión no implica necesariamente no estar expuesto a crisis, a decaimientos, a depresiones... pero sí es cierto que tiene esta profesión circunstancias que la hacen maravillosa.

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  20. Conmovida por esta entrada, como por otras anteriores.Y yo, como Klaudia, te animo a superar ese bache por el que pasas. Comunicas espléndidamente, y no nos podemos permitir el lujo de perder ese valor en un sistema que se desmorona.

    Un abrazo bloguero.

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  21. Nicolasa, a veces -con frecuencia- desconfío de mi capacidad de comunicar. Gracias por tus deseos. Klaudia me hizo pensar y es hermoso que sea un exalumno el que te impulse a seguir adelante. Eso demuestra que en este mundo -como en cualquier otro, no vamos a ser selectivos- las ideas y los sentimientos creados en algún momento, vuelven a nosotros. Nada hay que se pierda. Una visión generosa siempre vuelve, una visión rencorosa, también. Pues eso. He ido a tus blogs y he visto que hace tiempo que no publicas. Quería haberte dejado algún comentario. Un abrazo bloguero.

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  22. Menuda satisfacción poder cenar con tus exalumnos y poder hablar con ellos sobre cómo les ha ido.

    Buena señal también por tu parte. Seguro que guardan un buen recuerdo tuyo.

    Un saludo compañero.

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  23. Toro sentado, pues sí fue una bellísima sensación la de recordar un tiempo y un sistema que se disolvió poco después. Un tiempo orientado a la vida y el conocimiento y otro que vino después en dirección incierta, para tapar huecos, como dique de contención social. Es otro planteamiento, no necesariamente inferior pero sí más social menos intelectual.

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  24. Joselú pensando sobre tu respuesta me acordé de esta parte de una canción de Silvio que siempre me gustó mucho.

    El que tenga una canción tendrá tormenta,
    el que tenga compañía, soledad.
    El que siga un buen camino tendrá sillas
    peligrosas que lo inviten a parar.
    Pero vale la canción buena tormenta
    y la compañía vale soledad,
    siempre vale la agonía de la prisa
    aunque se llene de sillas la verdad.

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  25. Entrañable, entrañables estos momentos en los que los recuerdos se hacen realidad y presentes. Y entonces vemos que el tiempo hace mella en ellos, que son vivos, que viven por su cuenta, y que cuando la realidad nos sorprende, nuestro proyecto de vida se fortalece. Enhorabuena por mantener vivos estas amistades. Seguro que fue un momento mágico.

    Un abrazo.

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  26. Estas reuniones son maravillosas porque no solo descubres cómo han cambiado ellos, sino cuál ha sido tu rumbo desde entonces.

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  27. Me parece precioso lo que habéis hecho JOSELU.

    Y de hecho, tienes que estar, más que orgulloso, además he visto lo que te quioeren y lo que te dicen tus alumnos en facebook;-)

    Supongo que momentos como el que habéis vivido, aunque hayáis sido poquitos al final, tienen que compensar, los malos ratos que tus alumnos te hacen pasar a veces.

    Las personas como tú, siempre dejan huella, incluso aunque ni tú te des cuenta de que es así. Y en esta reunión que habéis tenido tienes la prueba.

    A mi vuestro trabajo, por más ingrato que deba ser a veces, me parece le más bonito del mundo, igual que el de Saramago, que aunque se ha ido, vivirá eternamente en todos nosotros.

    Eso es algo, que jamás deberías olvidar, cuando te pegue el bajón, si me permites y por favor, discúlpame por decírtelo. Mira, por si te ha parecido una impertinencia, para compensar y con todo el cariño de dejo esto, que además también lo mencionas tú y él lo explica muchísimo mejor que yo...

    PALABRAS PARA JULIA

    Tú no puedes volver atrás
    porque la vida ya te empuja
    como un aullido interminable.

    Hija mía es mejor vivir
    con la alegría de los hombres
    que llorar ante el muro ciego.

    Te sentirás acorralada
    te sentirás perdida o sola
    tal vez querrás no haber nacido.

    Yo sé muy bien que te dirán
    que la vida no tiene objeto
    que es un asunto desgraciado.

    Entonces siempre acuérdate
    de lo que un día yo escribí
    pensando en ti como ahora pienso.

    Un hombre sólo una mujer
    así tomados de uno en uno
    son como polvo no son nada.

    Pero yo cuando te hablo a ti
    cuando te escribo estas palabras
    pienso también en otros hombres.

    Tu destino está en los demás
    tu futuro es tu propia vida
    tu dignidad es la de todos...

    Goytisolo

    No te he enlazado la de Paco Ibáñez, porque en canción suena muuuuuuy triste.


    ¡¡Enhorabuena profe!!
    ¿ya estás de vacaciones?

    Muchos besos y que pases un feliz día.

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  28. María, no sólo no lo considero una impertinencia sino que pienso que es muy oportuno. Klaudia, profesora hoy, me metió una pequeña bronca en el pub La Fragua. Pienso que subidas y bajadas son naturales en la vida. Quizás sólo se pueda estar muy arriba si en algún momento se está muy abajo. En mi carácter hay poco lugar para los matices medios. O entusiasmo o depresión. No lo puedo evitar. Tantos años luchando con toda mi pasión han producido una brecha. Quizás el que trabaje con más angulos medios lo notará menos, retendrá más. Muchas veces son los más apasionados los que más se queman. Este reencuentro ha sido precioso. Faltaron muchos, que pudieron haber sido tan fundamentales como los que vinieron, pero allí estábamos reivindicando un momento de nuestra historia y nuestro devenir. Dejando clavado nuestro estandarte, que tal vez conduce a la nada, pero nos permite gritar a pulmón libre. Por la vida. Besos, María.

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  29. Creo que hay muchas cosas bonitas que me atan a este oficio, experiencias que compensan con creces los malos ratos.
    Lo que cuentas, sin haberlo podido vivir todavía con esa misma distancia, es otro de esos alicientes que te mantienen al pie del cañón; saber que alguien se detendrá un día a saludarte y a decirte que fuiste alguien que dejó huella en su vida. Impagable.

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  30. Trabajar con seres humanos es hermoso y terrible... porque se trabaja a sabiendas de que sus vidas -por circunstancias especiales- pueden girar -en un segundo- en el lado positivo o negativo. Pero en ese vacio entra la palabra amor! Se trabaja cada dia, sin esperar resultados... cada dia es un dia en que se trabaja con amor esperando que esas vidas germinen y alcanzen la paz!
    Somos profesores, no podemos hacer milagros... sin embargo, por alguna razon desconocida los hacemos, y para una muestra, ahi esta tu foto con todos ellos. prueba elocuente de que si podemos hacer milagros!

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  31. Evito estas reuniones con mis antiguos alumnos, por más que mi presencia sea siempre deseada. Yo recuerdo a aquel adolescente que hoy ya no existe, que pasa largamente de los treinta, a quien perdí de vista durante décadas, recuperado sí a través del facebook. Y ellos recuerdan a su profesora que ya no soy, recuerdo pienso que idealizado y no acudo. Y sigo en el día a día ejerciendo mi profesión en un presente tejido con sólidos lazos de afecto y exigencia que ellos recordarán en un futuro. Les quiero.

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  32. Isabel G.A., es una forma de verlo. De hecho estos alumnos a los que me refiero invitaron a todos los profesores de una época, y el único que respondió a su llamada fui yo. Entiendo las razones de todos. No juzgo a nadie. Sólo sé que el recuerdo probablemente idealizado de aquel tiempo, en mi caso, se hizo más complejo con la constatación de mi realidad actual. No sé si está bien o mal. A mí me produjo un bienestar del alma saber de ellos, conocer su devenir. Un cordial saludo.

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  33. Silvia Porras, nada más cierto que lo que dices. "Trabajar con seres humanos es hermoso y terrible". No tengo nada más que añadir. Lo has dicho todo.

    Antonio, como todas las buenas profesiones, la enseñanza es capaz de despertar sentimientos contradictorios. Pero es cierto que sin pretenderlo podemos aparecer en el recuerdo de alguien. El reencuentro puede tener resultados inciertos. Se contrasta, como dice Isabel, el recuerdo tal vez idealizado con el presente.

    El lanzador de botellas: encuentro rico, ambivalente, extraño... pero en el que hemos de aceptar el cambio, la transformación, el encontrarte allá donde no estabas hace dieciete años por ejemplo. La pasión puede convertirse en su lado opuesto.

    Miguel, el tiempo también hace mella en ellos. Un reencuentro permite, más allá de los tópicos, aprehender de ti mismo y de aquellos que algún día te escucharon. No es una nueva clase, pero al reconocer tu fragilidad se densifica la dimensión vital.

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  34. Los reencuentros con exalumnos tienen una doble faz. Por una parte, nos permite ver a los chicos abrirse caminos distintos y, a veces, distantes y por otra, apreciar el inmovilismo que representa nuestra permanencia en las aulas.
    Aunque, todo hay que decirlo, se viven momentos tan entrañables...

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