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sábado, 22 de mayo de 2021

Tantas ambiciones, agravios y frustraciones...


 

22 comentarios :

  1. El sobrino de Freud, Edward Bernays decía algo al respecto:

    “La manipulación consciente e inteligente de los hábitos organizados y opiniones de las masas es un importante elemento en la sociedad democrática. Aquellos que manipulan el mecanismo oculto de la sociedad constituyen un gobierno invisible, que es el verdadero poder que gobierna nuestro país. (…) Somos gobernados, nuestras mentes moldeadas, nuestros gustos formados, nuestras ideas sugeridas mayormente por hombres de los que nunca hemos oído hablar. En casi cualquier acto de nuestras vidas, sea en la esfera de la política, de los negocios, en nuestra conducta social, o en nuestro pensamiento ético, estamos dominados por un número relativamente pequeño de personas que entienden los procesos mentales y los patrones sociales de las masas. Son ellos quienes manejan los hilos que controlan la opinión pública”

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    1. Soy consciente del esfuerzo de centros de poder e influencia, algunos gigantescos como las redes sociales y las grandes tecnológicas, cine, televisión, medios informativos, y otros menores como pequeños influencers que administran sus homilías a sus decenas de miles de seguidores, para modelarme ideológicamente. Nunca ha estado más vigente la idea de modelado como ahora. Nuestras ideas no son nuestras, nos han sido introyectadas de alguna hábil forma. Pienso en la moda de los vaqueros con rotos tan enormemente extendida. Todo el que lleva uno de ellos se cree muy original pero no deja de ser un clon que algo o alguien ha diseñado de alguna forma. Es lo mismo a nivel ideológico. Personalmente, me nutro de literatura en un ochenta por ciento pero mis ideas sé que no son mías. Provienen de algún laboratorio avanzado. No hay negocio semejante al que tiene en cada época la labor de modelar cognitivamente a los ciudadanos. Y lo terrible es que es imposible sustraerse a ello. No quiero ser más listo que nadie porque me sé radicalmente necio, pero yo lo sé. Creerse listo y creer que uno tiene ideas propias y originales es la peor de todas las necedades posibles. Eso es lo que quieren que creamos.

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  2. -Pues es verdad :que no hay nada nuevo bajo Sol .Por eso existe esta fijación en querer cambiar lo corriente a un punto excelente.-Excelente le llamo: a la evolución en la medicina, a que podamos tener un techo y
    disfrutar de una salubridad,alimentarnos correctamente o por lo menos no tener esos estómagos hinchados por falta de alimento.-Que en Corea cuando las vacas locas:pedían por favor que se las enviaran:porque el hambre también mata.

    Yo aun estoy activa laboralmente, pero he llegado aun punto: que me asquea soberanamente estos esnobismos...Que los practique quien le guste, después de una jornada no me apetece ir al gimnasio y como eso la forma de comer etc etc.

    La realidad es otra, y somos pasajeros de corto tiempo:la juventud es corta y la vejez muy larga.

    Con los filósofos del mundo antiguo me hubiera llevado fatal, eso seguro:como decia mi madre, en boca cerrada no entran moscas.Pero una es de natural respondona...

    Un abrazo y no saques tanto el látigo contra tí, que la perfección no existe, pero reconocerlo es de sabios...

    Las influencers, los snobs, los poetas , etc e incluso una ramade filósofos que hoy con la condición de la mujer lo hubieran devuelto a su hoyo.

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  3. ...ese ultimo párrafo esta de más por no borrarlo pero a los hechos me remito.

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    1. Se nota en ti la vena crítica y respondona, me hubiera gustado tener en mi instituto a alguien con tu perfil disidente. Yo era muy callado porque no creía que nunca tuviera nada que decir. Y si hablaba era para derivar hacia lugares no sospechados. Alguien dijo de mí que era el espíritu de la negación. Ello proviene de mi carácter, el ponerme siempre en una perspectiva no marcada por el hábito buscando un posicionamiento nuevo, pero una cosa es pretenderlo y otra conseguirlo. Ciertamente no hay nada nuevo bajo el sol. Todos repetimos consignas e ideas que hemos oído en otra parte. Creer que se es original es una ilusión propia de la juventud ampliada hasta los cincuenta años.

      En cuanto a sacar el látigo contra mí mismo, pienso que es una costumbre sana cuando todo el mundo va reivindicando lo guay, lo progresista, lo sabio que es. Diparen contra el pianista, pero esperen a que acaba la pieza. Hay tantos y tantas que tienen vocación de influencers... Yo no sirvo ni en mi casa, allí todavía menos.

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  4. Creo que la persona en particular puede tener una idea. Si la lanza y la copian (ahora se llama influencer), esa idea se vuelve uniforme, ya sea militar, ya sea de tejano rotos, pero son uniformes.
    Cuando Balenciaga creaba vestidos los hacía para una única persona y los lucía una modelo, donde importaba más el vestido que quien lo llevaba. Cuando el vestido pasó a ser seriado ya importaba más la modelo, porque creaba "tendencia", de eso se encargó Twiggy .

    Si hay una asignatura que me gusta de la Filosofía es la Metafísica. Va más allá de lo aparente, de lo físico, de lo "que se ve".

    No se si somos ocho mil millones de personas en el planeta, pero llevo conmigo una frase del gran olvidado y peor tratado Unamuno, el que nos hablaba del "estado permanente de congoja", otro metafísico del que todos parece querer alejarse. Unamuno decía: No me importa lo que usted me dice, me importa usted.

    Él le daba valor a la persona, al "ser" que llevamos dentro, a esa masa de kilo y medio que en realidad somos, independientemente si se es mujer, blanco, chino o zulú.

    Por eso no me importa que haya demasiada gente en el mundo, porque yo también soy gente y formo parte de ese mundo, ese mundo al que añado lo que decía Unamuno: No me importa lo que usted me dice, me importa usted.

    Un abrazo, y que quede claro: me importas tu.
    Salut


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    1. Cada día me importan menos las ideas y las cosas, cada día me importan más los sentimientos y los hombres. No me importa lo que usted me dice; me importa usted. “La subjetiva interpretación de un hecho inexplicable científicamente…, etc.”, me dice usted.
      ¿Científicamente? Mi vieja desconfianza hacia la ciencia va pasando a odio. Odio a la ciencia, y echo de menos la sabiduría.


      Está claro que Unamuno era un antirracionalista, incompatible con la ciencia y que llegó a decir "que inventen ellos" porque lo que le importaba era el dominio del ser, un ser concreto y paradójico como es la existencia real. Tu referencia a esa masa de kilo y medio que somos es decisiva.

      Un abrazo también para ti, y está claro que nos importamos mutuamente.

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  5. Exacto, amigo JOSELU, exacto.
    Salut ¡

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  6. No veo yo diferencias significativas entre los anhelos y los motores que mueven a un señor (o señora, no se me enfade el inquisidor o inquisidora de guardia) que vive en Uruguay, con una persona de Japón, con un individuo de Burgos o un ser humano de Rusia o China.
    Las personas nos movemos por similares resortes en todo el mundo, lo que cambian son las formas, esto es de "primero de marketing" por eso la globalización ha sido fácil una vez que el mensaje se retransmite con la suficiente velocidad. Todos queremos que se nos vea más guapos, más inteligentes, nazcamos donde lo hagamos, todos queremos tener bienestar en la vida, todos queremos que nuestros hijos prosperen, a todos nos atemorizan similares cosas cuando las vemos factibles o cercanas, el hambre, la necesidad, la enfermedad o simplemente morirnos.
    Las formas son la comedia, la farsa que representamos para ocultar nuestras ambiciones. Solo hay que ver la proliferación de organismos de todo tipo solidarios, ecologistas y demás, que están bien, y que ayudan a que seamos menos egoístas aunque solo sea para no ser señalados y esto pasa igual en todo el mundo, en todas las zonas donde se ha olvidado la necesidad de comer porque ya esta asegurada. Los instintos primarios solo se ven cuando no hay que comer o cuando te sientes agredido en lo fundamental. Conciliar suena a comerciar, el comercio se basa en eso, en conciliar necesidades y servicios y cuando el comercio funciona los países suelen vivir periodos extensos de paz, por eso el Imperio Romano duro lo que duro, porque todo el mundo salió beneficiado de él, creo yo.
    ¿Quién ha beneficiado más al mundo un filosofo griego o el que inventó el frigorífico?.
    Por cierto, no estoy seguro de que Unamuno dijese eso de "que inventen ellos" en el sentido que se nos muestra en algunas ocasiones.

    Un saludo.

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    1. Hay una página en Wikipedia que desarrolla la controversia de esta expresión unamuniana. Es bastante interesante y ayuda a comprender en qué contexto la utilizó. Te dejo el enlace ¡Qué inventen ellos!

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    2. Todos lo seres humanos respondemos al mismo esquema "nacemos, vivimos, crecemos, envejecemos, enfermamos y morimos". Tienes razón en que las motivaciones humanas son equiparables aquí, en Alaska, Pekín o Katmandú. Sin embargo, cada ser humano es de un molde diferente. Yo lo observo en las características que tienen los comentarios y los post en blogguer. Cada bloguero o bloguera son de su madre, con sus manías, con sus ambiciones, con sus frustraciones, con su historia, con su pedantería o no, con su soberbia -muy frecuente-, con sus tícs, con su idiosincrasia particular... No hay dos blogueros iguales, no hay dos seres humanos iguales en el mundo, de ahí la necesidad de empatía para relacionarte con muchos de ellos. Lo que es humor para uno, para otro es ofensa, lo que es motivo de alegría para otro es de tristeza... La variedad humana es infinita en este sentido. Que el mundo esté lleno de individuos diferentes lo hace radicalmente difícil, solo hay que ver la vida política de este país basada en los instintos bajos, medianos o altos. Saludos.

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  7. Es un fragmento que pertenece a una novela, a la ficción, aunque leído con detenimiento es impactante, pero su contexto es la literatura. De todos modos hagamos el esfuerzo de extrapolarlo, de cotejarlo con la realidad, que es uno de esos ejercicios mentales (y fascinantes) que nos permite la literatura.

    ¿Cómo se pueden conciliar tantas posturas, tantos intereses contrarios?

    Hay un consenso universal, común a la especie humana, convivir entre nosotros, aunque esta convivencia siempre tiene amenazas y afrentas, pero la voluntad de convivir unos con otros es suficientemente sólida para superar todos los desafíos que afronta. La prueba es que seguimos aquí.

    Hemos podido aniquilarnos más de una vez, hemos podido apretar el botón rojo, pero a la hora de la verdad ha sido más determinante el instinto de supervivencia que el interés por destruirnos.

    Reagan y Gorbachov se reunieron en la Cumbre de Reikiavik (1986), conscientes de que la escalada del armamento nuclear había puesto en riesgo extremo la existencia de todo el planeta, y de que casi, casi... se había llegado a un punto de no retorno. Dos concepciones y mentalidades tan antagónicas se habían unido en un consenso vital; desandar el camino hacia la destrucción inminente.

    Además, por encima de cada cabeza pensante, de su unicidad, está la vida en sociedad que nos integra, cada ser es único pero hay un factor de cohesión que nos iguala en aras de un objetivo común; la seguridad del grupo, la sociedad, el sentimiento de pertenencia o afinidad con otras personas que configuran un grupo social, o incluso una nación.
    Por muy extraño que nos parezca, genéticamente estamos más “programados” para el consenso que para el disenso. Y podemos criticar la alienación que surge en la vida grupal, social... pero fuera de la manada estamos condenados al fracaso, a perecer por indefensión, mal que nos pese la "masa", somos masa.

    Así que, contradiciendo el fragmento, a la vista está que es controlable y manejable toda esa singularidad (por ahora), los seres humanos aún seguimos en pie, y por muy diferentes o insondables pensamientos que poseamos cada uno, existe un equilibrio vital, cósmico, o como queremos llamarlo, que nos mantiene en una sorprendente convivencia, a pesar de las distorsiones que suceden de manera regular (conflictos bélicos por aquí y por allá, etc).

    La religión en Occidente antes era un elemento aglutinador allende nuestra singularidad, hoy con el laicismo no tiene mucho peso.
    No así en los países árabes, en los de influencia musulmana, en donde el Islam es omnipotente, muy por encima de las ambiciones, afanes, frustraciones o agravios de cada individuo, la unicidad es un hecho irrelevante, sin apenas valor en el mundo islámico, no existe el individuo, la individualidad, sino la comunidad supeditada a la religión. Como en su época señalara Thomas Carlyle en “Los héroes”, aludiendo a Mahoma:
    “La palabra del profeta árabe es luz de vida de ciento ochenta millones de hombres hace mil doscientos años.”

    Hay un equilibrio sutil, casi imposible, casi mágico habría que añadir, que nos une en el deseo de ver la luz de un nuevo día, y mañana sucederá lo mismo.

    Un abrazo, Joselu.

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    1. Tus reflexiones tienen peso, solo hay que ver lo que ha pasado durante la pandemia en que todos teníamos que llevar una vida solitaria o aislados en la burbuja familiar. Los bares cerrados, sin conciertos, sin actividades grupales... Y, sin embargo, en cuanto se ha abierto la mano, la gente ha salido masivamente a formar muchedumbres en las calles, en las terrazas de los bares, en los parques... Ha sido irrefrenable. Se ha criticado a algunos jóvenes por hacer masivamente botellones sin distancia social. Esto es consecuencia de nuestro gusto y pasión por la socialización, mucho mayor en España y países mediterráneos que en los países nórdicos. Es cierto que nos gusta juntarnos.

      Paralelamente funciona otra tendencia igualmente irreprimible que es la formación de grupos y tendencias, de estados de opinión dialécticamente contrapuestos. Véase la polarización política en las calles y en las redes sociales y que da salida a una suerte de violencia verbal muy extrema. Cualquier hecho -la foto de una cooperante de la Cruz Roja abrazando a un africano ha desatado ríos de interpretaciones contrapuestas: todo es así- da lugar a dialécticas enconadas, germinalmente violentas. En diversos momentos de nuestra historia, hemos resuelto nuestros conflictos a hachazos debido a nuestro carácter apasionado y fanático. Somos muy buenos y muy majos todos hasta que una secuencia de circunstancias nos hace salir a matarnos unos a otros con una crueldad inimaginable. Pienso en lo agradables que son los entrañables irlandeses -sociables y comunicativos- pero que se enfrentaron a sangre y fuego en un terrible conflicto durante más de treinta años. Esa violencia entre católicos nacionalistas y protestantes unionistas fue espantosa. Los vascos, tan simpáticos, crearon en su seno una organización capaz de las más terribles vesanias. ¿Cómo, siendo tan maja la gente, tan socializadora, tan empática -con su grupo- es capaz de generar tales enfrentamientos civiles? Pienso que en la sociedad conviven ambos polos: la unión y el odio al diferente. Son dos realidades que conviven paralelamente. Hay temperamentos en que la cohesión y su dinámica es más potente, y otros que se rompe fácilmente a pesar de lo sociables y amables que seamos.

      Equilibrio sutil, mágico, pero abierto a la confrontación aunque afortunadamente solo es en estado simbólico en estos momentos.

      Un fuerte abrazo, Paco.

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  8. Buscamos una existencia tranquila que tiene tres patas fundamentales( ya lo decía la canción), cada quién sabrá su punto débil. Todos nos necesitamos, no sobra nadie y, para cuando se produce colisión de intereses está la Ley, el diálogo y la buena voluntad.
    Eso sí, cuando una sociedad está enferma hay que aplicar la terapia que corresponda.

    Buen día, Joselu.

    Adriana

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    1. Para solucionar las colisiones está la Ley, el diálogo, la buena voluntad... es cierto, pero los españoles no somos especialistas en solucionar por las buenas nuestros conflictos entre nosotros. Las terapias son muy dolorosas. Gracias por tu presencia, Adriana.

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  9. Somos víctimas de infinidad de mensajes, cada vez por más vías, aunque las hayamos escogido nosotros mismos.
    Saludos.

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    1. El ciudadano medio se ve bombardeado ideológicamente buscando su polarización política. Esa corriente brutal de mensajes que nos llegan nos manipulan emocionalmente, entran a través de nuestras emociones para, así más fácilmente, movernos políticamente. A veces he elegido la desconexión más o menos total de esa corriente inacabable de mensajes pero es casi inútil e imposible. Hay industrias florecientes, y aun voluntaristas, para modelarnos ideológicamente. Saludos, Alfred.

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  10. ¿Cómo? Como lo estamos haciendo, sin una solución satisfactoria para todos. Y sí, la superpoblación es un problema que complica cada vez más este mundo. Lo de los agravios pues bueno: los ricos se sienten agraviados por los pobres, los verdugos por su víctimas, los poderosos por los sumisos. Es complicado, sí, conciliar los intereses. Igual la sociedad que lo haga (difícil en un mundo tan global), sale ganando. A pesar de ello a quien duerme a pierna suelta.

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  11. Supongo que querías escribir que los poderosos se sienten agraviados por los insumisos (y no por los sumisos), y que hay "a pesar de ello, quien duerme a pierna suelta". Muy cierto, así es. Un abrazo.

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  12. Los conflictos suelen solucionarse por la violencia, la ley del mas fuerte. En los lobos domina el macho alfa, cuando otro macho lucha para arrebatarle la hegemonía, la lucha no es a muerte, cuando uno se siente perdido le ofrece el cuello en señal de redición, se le perdona a cambio de sumisión. Los humanos para solucionar nuestros continuos conflictos hemos inventado el estado, que no es otra cosa que la violencia institucionalizada en forma de leyes, que por muy democráticas que sean, no deja de ser violencia.

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    1. Imagino que los dos fuimos lectores de esa obra fundamental del camarada Lenin, El estado y la revolución que era fuerza nutricia en nuestra formación ideológica comunista. En aquel libro, escrito entre febrero y septiembre de 1917, Lenin considera al estado como un instrumento de la clase dominante -la burguesía- para imponerse violentamente al pueblo, la mayoría de la sociedad. Por tanto, es un instrumento de dominación de clase. Otros teóricos liberales piensan que el estado es un instrumento para la conciliación de clases. Lenin pensaba que hay ocasiones en que la clase dominante conciliaba sus intereses con la clase dominada para seguir ejerciendo su dominio de clase. Por lo tanto, no hay que pensar que la supuesta benevolencia del estado signifique sino una estrategia de dominación. En cuanto a las nacionalidades opresoras y oprimidas que él veía en Rusia, pensaba que el estado fuerte proletario equilibraría y eliminaría esa opresión en la unidad de la clase trabajadora.

      Sin duda, el estado es un instrumento de dominación, cualquier estado lo sería, uno a manos de la burguesía. otro por la clase trabajadora que implantaría una dictadura del proletariado y consideraría burguesas las manifestaciones nacionales que no respondieran a este esquema de internacionalismo proletario.

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