Páginas vistas desde Diciembre de 2005




lunes, 29 de marzo de 2021

Escribir con libertad no es fácil


Si mi preguntaran cuál es el más potente carburante de la vida, no sabría qué decir, me pasaría horas dudando, me miraría en el espejo interrogando qué me ha hecho vivir, qué me ha hecho superar tantos desafíos, tantas incertezas, tantas angustias, tantas búsquedas en vano. Me miraría en el espejo, ese espacio vacío donde se refugia nuestra imagen tantas veces odiada, y me diría al oído, sin que nadie me oyera que mi motor primero no es el amor, no es la amistad, no es la luminosidad, no es el dulzor del primer beso ya olvidado… Sin poder evitarlo me vienen imágenes oscuras, crueles, delirantes, demoníacas… Mi vida se ha forjado en la crueldad que nutrió mi vida de niño y de adolescente, y allí está ya está todo prefijado. Uno es el niño que fue, uno es el adolescente que se enfrentó a las cosas… Cuando tantas voces hablan de amor y luz, cuando tantas voces sugieren entrecruzamiento y ternura, uno no puedo olvidar quién es ni de dónde viene. La luz ha sido una asignatura aprendida de mayor, en los libros y en la vida que me ha invadido y he aprendido a ser bueno, a imitar buenos sentimientos, a comportarme como un hombre sosegado y lleno de afición a la humanidad… pero los que realmente me entusiasman son los que ocupan otro lado en este concierto de mares, flores y pájaros infinitos. La vida es para mí tenebrosa. Me abruman los optimistas, me seducen los filósofos radicalmente siniestros. Toda reivindicación de la vida pasa en mi fuero interno por el filo de un buen cuchillo… Siento profundamente la ternura de lo doloroso… Como Alejandra Pizarnik reivindico la belleza de la tristeza, el baile de los malditos, los poetas suicidas –añado yo-. Esto no impide que a veces sienta momentos de profunda felicidad. Solo los terapeutas y los coachings, esa profesión tan ridícula como estúpida, hablan de reencontrarse con lo estimulante, con lo positivo, con la sonrisa…. Me siento tan a gusto en la penumbra, en el río oscuro que nos lleva, en la desazón profunda del vivir, que desdeño las riberas luminosas adonde nos llevaría una barca inane de satisfacción. En fin, este es un post sombrío porque la sombra me gusta, y el que navegue por las aguas calmadas de este blog sabe que en el fondo quien late es un descreído, un creyente en los milagros de ceniza, un cínico desarbolado, un hombre que no publicará jamás un libro porque el sufrimiento en estado puro es estimulante y no merece ser impreso. La zozobra de vivir es hermosa, hasta el cáncer puede ser algo que nos excite y estimule nuestra curiosidad. Sí, siento una profunda curiosidad hacia la vida. Este es el potente carburante que la nutre. 

16 comentarios :

  1. Y el amor, querido amigo, y el amor. El que te dan, ese también. Y yo también soy pesimista y escéptico, y por momentos lo aparco. Chantal Maillard afirma que el gran pecado de Occidente es la tristeza y yo añadiría que es una mala costumbre. En cambio Miguel Ángel en el
    siglo XVI aseguraba que «mi alegría es la melancolía», o Victor Hugo en el XIX, apuntaba que «la melancolía es el placer de estar triste».
    La curiosidad es un buen combustible, claro que sí, y muy importante. Por lo demás nunca he descartado que publiques un libro con mucho del material que aparece en esta bitácora. Un abrazo.


    ResponderEliminar
  2. A Teresa de Calcuta le atraían los agujeros negros donde vive la pobreza e incluso ella consideraba que vivía en la oscuridad pero menuda luz proyectaba. A mi, si te sirve de algo me llegan y agradezco tus textos. Me encantan.
    Curiosidad,amor,esperanza,Fe...como combustible.

    Adriana

    ResponderEliminar
  3. Comentaré más tarde. Me voy precisamente a Teresas.
    Hay mucho que apostillar.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. Yo he tenido periodos cenagosos y umbrios, en los que la luz de una luciérnaga estallaria en medio de la nada como una inefable tormenta solar. Y periodos de una embriagadora felicidad. Son un espejismo ambos, como decía un biógrafo de Amedeo Modigliani, a pesar de su pertinaz desequilibrio, que buscaba esa serenidad árabe, que te rodea y no te hace preguntas. Creo que fue Rosseau el que añoraba la bucólica vida de los campesinos, porque no buscaban el significado ni las causas de la felicidad. En mi caso, busco esa serenidad y vivo constantenente entre brumas de incertidumbre. Lo que sí tengo es un bien preciadisimo, esa arcadia, lo siento, Joselu por ti, de nuestra infancia. Y la inspiración mirifica de mis padres. Cuando me apresto a coger un camino torcido pero más sencillo, parece que me habla mi jocundo padre, un idealista, que me reconduce. Aunque el camino recto sea a veces el más largo.

    ResponderEliminar
  5. Pues Joselu, aquí discrepo contigo, total y radicalmente. Me gusta la luz, el sol, las mejores cosas que se han hecho en este mundo se han hecho a la luz. Desde escribir libros a las catedrales, siempre ha sido necesaria la luz. Es estimulante te ayuda a ver, incluso te cambia el estado de ánimo.
    En las penumbras siempre hay luz, en la nostalgia y el romanticismo siempre hay luz, he visto palabras en los otros comentarios, cenagosos, umbríos, ahi tambien hay luz.
    En cuanto a los escritores y sus libros, pienso que ciertos libros no son para creerse lo que ponen sino para buscar lo que el autor quiere poner, que es diferente. En ocasiones, puedo pensar, que el actor pinta un escenario sin luz para que cuando aparezca esta sea más brillante. No lo se, estoy de vacaciones y divago algo.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  6. Uno no es dueño de sus pensamientos, y es evidente que a uno le asaltan más un tipo de pensamientos que otros. Y los porqués. Los porqués de no haber hecho aquello en vez de esto, y si lo que hice, si lo hubiera hecho diferente, o no hecho, hubiera sido mejor.

    He leído casi todo de Alejandra Pizarnik, la conocí de la mano de mi buen amigo Beneyto, el pintor postista, formaron un duo perfecto durante mucho tiempo, pues esta poeta argentina era un alma gemela con quien mantuvo una intensa y profunda relación epistolar.

    No me siento a gusto en la penumbra, pero si en luz tenue, y como tu, intento buscar el rincón menos iluminado del escenario, dado que me guste o no, participo de la obra y no soy el director.

    No me excita el cáncer, si sólo fuera la palabra, el nombre, el epíteto...pero no es así, conlleva desazón, incertidumbre, dolor e incluso malestar interior, se de que hablo. Sin embargo la vida ya me ha ofrecido todo lo que podía ofrecer, lo estoy agradecido. No pido más, si, si pido más, si...le pido acabar rápido, sin prolegómenos, sin despedidas teatrales, sin poco a poco...y sin dolor.

    PD:
    A ANÓNIMO: pone ud que : "A Teresa de Calcuta le atraían los agujeros negros donde vive la pobreza e incluso ella consideraba que vivía en la oscuridad..."

    No estaría muy seguro de esa manifestación, no estoy convencido de que ella "consideraba que vivía en la oscuridad", cuando manifestaba que todo lo que tenía a su alrededor brillaba" refiriéndose a los niños, que eran su prioridad.
    Lo digo con un poco de conocimiento de causa, dado que hace muchos años que estoy dentro de Teresas de Calcuta (quince a hacer diez y seis) y he conocido superioras muy preparadas (la Hna Agnes es licenciada por La Sorbona en Filología) y con ella he departido muchas horas, con ella y sobre su Tésis sobre Teresa de Calcuta.

    Por otro lado, he conocido a otra Hna que trabajó con ella (Hna Sándia) codo a codo en Calcuta precisamente y que me explicó muchas de sus acciones y su esperanza en el mañana.

    Quizá soy yo que no he podido interpretar el texto, AnÖNIMO, como se merece, con lo que pido disculpas de antemano si es así.
    Salut

    ResponderEliminar
  7. Miquel, Teresa de Calcuta dijo que si algún día fuera Santa sería una santa de la "oscuridad", estaré completamente ausente del Cielo para encender la luz de aquellos que en la tierra están en la oscuridad.
    En sus conversaciones intimas reconoce que se le pidió " Ven, de mi luz".
    El coste de ello sería que ella misma viviría en " terrible oscuridad".
    Con los años algunos sacerdotes conocieron su oscuridad espiritual.

    Un detalle: cuando falleció hacia las 9.30 de la noche , Calcuta quedó a oscuras por minutos.

    Adriana

    ResponderEliminar
  8. Ven de mi luz( error)." VEN, Sé MI LUZ"
    Adriana

    ResponderEliminar
  9. Quizá ADRIANA, ojo que no lo se pero me arriesgo por informaciones que doy por muy cercanas a ella (Teresa de Calcuta), ella vivía en una" terrible oscuridad" por sus acciones de retirar a los niños hambrientos de la calle con respecto a sus padres.
    Intentaré explicarme, pero ojo, por mucho que mí información sea de primera mano, que lo es, no está verificada por mi.
    TdC recogía a los niños que pedían en las calles. Se los llevaba a la sede de la congregación pero esta acción siempre se hacía sin el consentimiento de los padres.
    Otra cosa era los que recogían en el portal de la congregación, pero no hablamos de ese caso, sino del primero.
    Se sabe que estas acciones, en donde el Estado Hindú no estaba de acuerdo (tuvo muchos problemas por ello), a TdC le planteaba muchas dudas existenciales, pues no quería arrebatarlos de sus padres y tampoco dejarlos en la calle, y eso le planteaba una profunda oscuridad, por lo que continuamente pedía "luz".

    No puedo llegar más allá. Me iría del tema central y no es el que se debate aquí. Pero en TdC no todo fueron luces, tuvo muchas sombras, dado que muchas de sus actuaciones fueron a nivel personal, y en ocasiones fuera del ámbito eclesiástico.
    Gracias por leer mi perorata.
    salut

    ResponderEliminar
  10. Miquel, sin entrar en cuestiones legales, ofrecer algo más que cuidados es decir, abrazar sufrimientos de todo tipo de los no queridos , no amados, rechazados, tiene su impacto emocional.
    Ella resolvió su misterioso padecimiento como huella de la Pasión de Cristo y su particular Calvario con los Pobres.
    El padecimiento no fue eterno pero duro sus años.

    Como ves me encanta Madre Teresa.

    Adriana

    ResponderEliminar
  11. Miquel, sin entrar en cuestiones legales, ofrecer algo más que cuidados es decir, abrazar sufrimientos de todo tipo de los no queridos , no amados, rechazados, tiene su impacto emocional.
    Ella resolvió su misterioso padecimiento como huella de la Pasión de Cristo y su particular Calvario con los Pobres.
    El padecimiento no fue eterno pero duro sus años.

    Como ves me encanta Madre Teresa.

    Adriana

    ResponderEliminar
  12. Para el arte (la literatura, el cine, la pintura...) yo también como decía y vivía Alejandra Pizarnik reivindico la belleza de la tristeza; no así para mi vida y la de quienes están a mi alrededor. Yo, amigo Joselu, entiendo lo que quieres decir cuando hablas de que estás feliz en la penumbra, en la zozobra del río que nos lleva... Sí, yo también, porque la Vida es eso: zozobra, penumbra, inseguridades... Pero quiero afrontarla con otro aire, aunque si me pongo profundo sepa que me estaré engañando, quiero reír, disfrutar con los míos, consumir arte y belleza creada por los seres humanos... Creo que con esto la Vida es más llevadera. Hay que olvidarse de que somos finitos porque si no la Vida es invivible.
    Un muy fuerte abrazo, amigo

    ResponderEliminar
  13. Parece que Novalis y sus "Himnos a la noche" atravesaron tu alma, Joselu.

    Es que justamente tu entrada coincide con mi lectura de esta obra, donde Novalis se entrega a la penumbra de la Noche como el único tránsito posible para alcanzar las simas de su yo, un viaje espiritual para arribar al conocimiento verdadero de sí mismo, y por ello se aleja de la luz; su fuerza cegadora es para él un impedimento en el logro de su propósito. Él se alimenta del dolor en su vida, la muerte de una amada, de las experiencias traumáticas, al fin y al cabo.

    Ese ha sido tu alimento en la niñez, tu espíritu guarda en su memoria los sabores amargos de las experiencias vividas. Eres más hijo de la penumbra que de la luz. No obstante te has ido amigando con la luz de mayor, imposible conseguirlo sin la compañía necesaria de seres queridos y otros apoyos como la literatura, etc. Pero tu alma jamás renunciará a la penumbra, pertenece a ella, a los peligros del abismo, se ha forjado en el dolor, ese ha sido tu aprendizaje vital, a él le debes tu cosmovisión de las cosas. Y por supuesto la curiosidad, esa especie de duende mágico que habita en cada uno de nosotros, en algunos adormecido, en otros un explorador infatigable siempre dispuesto a descubrirte atractivos caminos para transitar.

    Me atrae que te refugies en el terreno sombrío de tu alma, porque tus palabras brotan sin esa complacencia de falsete, son honestas y vigorosas, una extraña alianza, y por ello mismo las encuentro estimulantes y seductoras.

    La escritura, amigo Joselu, es terapéutica, lo denotan tus líneas… o quizá porque te asocie con mis mismos sentimientos al escribir, canaliza todo ese torrente de pensamientos contradictorios que anidan en nuestro ser, ponen algo de orden a la realidad que te rodea.

    La realidad es esa suerte de horror vacui, es un ente deforme, una especie de ogro amorfo que pretende engullirte cada día, no hay nada más efectivo que armarte con palabras, escribirlas para no sucumbir a esa masa sin pregnancia, y poner cierto sentido en el sinsentido.

    Si me lo permites te dejo en compañía de Novalis…

    “¿Qué ser vivo, dotado de de sentidos, no ama, por encima de todas las maravillas que lo envuelve, a la que todo lo alegra, la luz –con sus colores, sus rayos y sus ondas; su dulce omnipresencia, cuando ella es el alba que despunta? Como el más profundo aliento de la vida la respira el mundo gigantesco de los astros, que flotan, en danza sin reposo, por sus mares azules- - la respira la piedra, centelleante y en eterno reposo, la respira la planta, meditativa, sorbiendo la vida de la tierra (…), envuelve todo ser de la tierra con su manto celeste (…).

    Pero yo me vuelvo hacia el valle, a la sacra, indecible, misteriosa Noche. Lejos yace el Mundo –sumido en una profunda gruta –desierta y solitaria es su estancia. Por las cuerdas del pecho sopla profunda tristeza. En gotas de rocío quiero hundirme y mezclarme con la ceniza.
    –Lejanías del recuerdo, deseos de la juventud, sueños de la niñez, breves alegrías de una larga vida, vanas esperanzas se acercan en grises ropajes, como niebla del atardecer tras la puesta del sol.”

    Un abrazo, estimado Joselu.

    ResponderEliminar
  14. Quiero agradecer a los comentaristas Andandos, Paco Ortega, Adriana, Tot, Sergio, Daniel, Juan Carlos, Paco Castillo, su participación. Pienso que es un tema en que no debo intervenir para contestar vuestras ideas que se expresan elocuentemente. Al ser un tema personal, prefiero mantenerme en el silencio y no comentar aunque he leído con suma atención vuestras palabras que me han aportado matices e ideas muy interesantes. Un saludo a todos.

    ResponderEliminar
  15. Solo en el caos es posible que se "haga" la luz; y la memoria del caos es el auténtico humus del que se yergue nuestra humanidad. Perder eso es perder las raíces de todo lo demás.

    ResponderEliminar