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jueves, 23 de octubre de 2014

La pedagogía salvaje



Tengo entre mis proyectos a realizar dentro de no demasiado tiempo, la escritura de un libro, a modo de crónica, que tenga como eje una idea: la pedagogía salvaje. Mi blog, con su infinidad de circunvoluciones, me servirá para hilvanar un libro que escribiré a vuelapluma, como de molde, que diría Juan Poz. ¿Qué quiero expresar con eso de Pedagogía salvaje? La que he intentado aplicar a lo largo de mi vida, con caídas anímicas importantes y levantamientos personales que me han llevado a pergeñar un estilo que, esencialmente, considera a los educandos como mayores de edad y a los que hay que plantear cuestiones adultas y relevantes. Todas las pedagogías que conozco consideran a los adolescentes como incapaces en un estado de aprendizaje en el que no se pueden plantear asuntos profundos, con carga existencial e interesantes. Sé que la adolescencia es un periodo considerado bobo. Y sé que ellos modelan sus reacciones a lo que esperamos de ellos. Y hemos creado un mundo de puerilidad que impregna la praxis educativa, puerilidad que se ha extendido incluso al mundo adulto que cada vez es más waltdisneysiano. Y los adolescentes viven en ese mundo de parque temático porque hemos decidido que vivan en él, porque no sabemos qué hacer con ellos, porque pensar que existe la adolescencia como cajón de sastre lleva a crear una subcultura adolescente hasta los cuarenta años como mínimo como reivindicaba algún alumno de segundo de bachillerato.

¿Se pueden plantear conflictos llenos de densidad y profundidad a alumnos de trece años? ¿Se puede aspirar a que gestionen situaciones a partir de un texto literario abiertamente complejas o debe dárseles textos simplones llenos de esa pedagogía de valores positivos y estimulantes a que los hemos acostumbrado? Hemos de llevarlos al mundo adulto, aunque cueste, aunque el camino sea largo, aunque ellos lo rechacen, aunque toda la cultura de los massmedia fomente la infantilización creciente de la sociedad. No se trata de arrebatarles la niñez. Ya la han vivido. Ya no son niños. Abandonar la niñez es una de las mayores tragedias que existen, probablemente la mayor tragedia de la vida. Se puede optar, en consecuencia, a crear un estado intermedio que dure décadas en el que no se pugne por crecer, sino por retornar de una forma más o menos velada a esa niñez pero sin su carga salvaje, porque la niñez es salvaje. Y la adolescencia es un reino que los adultos han creado para evitar el choque frontal con la vida. En África estos muchachos estarían a punto de ser guerreros en la cultura tradicional y las muchachas, madres de hijos que se convertirían en guerreros. No hay duda de que un niño con cáncer o un niño que se enfrenta a la dureza de la vida, madura tempranamente. Pero esto es algo que se relativiza, queriendo guardar la inocencia de la adolescencia en un barro primigenio de irresponsabilidad, de mundo light, de mundo edulcorado con una subcultura propia de cantantes y modelos despojados de cualquier dimensión profunda. Los valores profundos no son para los adolescentes. Son pequeños todavía, se dice. Tienen que ir metiéndose poco a poco en la vida. No se les puede mostrar en estado puro. Tiene que existir un mundo débil en que puedan vivir, un mundo de pequeñas fantasías y series de televisión en que se mezcle la audacia de lo sexual con la irresponsabilidad del adolescente.

Me niego a ello. Y sé que mis alumnos no lo van a entender, mis superiores no lo van a entender, los padres no lo van a entender ... porque el mito interesado de la edad del pavo como continuum filosófico del modo de estar en el mundo es muy atractivo y permea toda la cultura adulta. Los problemas que les planteo por medio de textos literarios son muy complejos aunque sé que ellos me los contestarán como puedan. Es la primera vez que se los va a enfrentar a dilemas adultos. No aspiro a que todos alcancen un nivel de madurez impropio de su edad. Soy consciente de las limitaciones que tiene el juego. Lo que pretendo es que en esos textos adopten la posición de un adulto, que la intuyan, que salgan de ese mundo estereotipado y elemental que se ha creado para ellos y así inmunizarlos ante la complejidad, entendida esta como  una terrible amenaza para la supervivencia del sistema que los necesita infantiles.


De paso en las próximas semanas los llevaré a ver el World Press Photo 14, la colección de las mejores fotografías del periodismo documental. Los prepararé para ello porque se van a enfrentar a la complejidad del mundo por medio de imágenes a veces muy crudas, muy intensas, situadas en los principales escenarios de conflicto del mundo. Estos chavales no ven las noticias de la televisión ni leen la prensa. Viven en una burbuja en la que se sitúa su pequeño mundo. Para ellos, afortunadamente, no existe el narcotráfico, ni la guerra de Irak y Siria, ni las tragedias humanas de África, ni las devastaciones de la naturaleza, no existe la niñez desvalida de las ciudades de América Latina y otros lugares del mundo donde otros niños como ellos trabajan doce y catorce horas para obtener un euro al día, ni saben de lo que hay que hacer para obtener agua en muchas partes del mundo. No lo saben, pero sé que saben de la dureza de la vida en su propia experiencia con padres en paro, familias separadas, dificultades económicas muy grandes, migraciones... Creo que muchos agradecen y agradecerán que se los trate en muchos sentidos como adultos aunque a otros les cueste entenderlo pues se han apuntado a esa situación boba de un terreno ficticio donde todo es de color tranquilizante e insustancial.

La foto de arriba es de Josef Koudelka

30 comentarios :

  1. Te había escrito un comentario y no sé qué ha pasado porque no se ha publicado, en fin... te decía si recordabas el vídeo aquel que te pasé hace como doscientos años sobre una neuroanatomista que relataba un ictus sufrido en primera persona. Y el caso es que yo lo había incluido en mi programación para la oposición (para primero de bachillerato), pero cuando llegué a dar clase me tocó explicar el sistema nervioso en tercero de la ESO. Entonces pensé... ¿y si pruebo y se lo pongo a ellos? Me parecía demasiado complejo para ese nivel, pero aún así lo hice. Entre otras, les puse unas cuestiones relativas a la teoría que se describían en el vídeo, y también les emplacé a que lo comentaran. Te aseguro que algunos de las respuestas me dejaron de piedra. Jamás hubiese imaginado esos comentarios viniendo de chavales de 15 años y pensé lo que tú dices, que los subestimamos, que se les trata como si fuesen incapaces de razonar o directamente en muchos casos, simplemente idiotas. Nada más lejos de la realidad, visto y comprobado. Es más, recuerdo que algunos incluso me pidieron expresamente una corrección detallada y precisa de sus respectivos trabajos.

    Querían saber más.

    Aquel día dormí de a gusto que ni te imaginas...

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    1. Estoy convencido de que lo que cuentas es así. Si te encuentras un curso, de nivel mediano, con algún elemento que tire de él y sin demasiados alumnos disruptivos, es fácil que una intervención ajena al curso como la tuya, funcione. Los alumnos se tienden a sentir aburridos de sus profesores titulares y son especialmente estimulados por personas ajenas a la dinámica habitual, algo semejante a lo que cuentas ¿no? El problema es sorprenderles siendo su profesor habitual. Este tiende a ser fácilmente previsible. Y nuestros modos de trabajo que son rutinarios favorece unas clases que no ofrecen demasiadas sorpresas. Si ellos ponen de su parte, si se implican, las clases suben exponencialmente de nivel. Pueden dar mucho más de lo que se supone. Pienso que tratarles como adultos, hacerles reflexionar como adultos, los predispone a comportarse como tales.

      Si un día salen bien las cosas en clase, se duerme a gusto, eso es cierto. Y es excitante esa sensación de que quieran saber más.

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  2. Me muero por ver ese libro. Un saludo.

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    1. En dos años me pondré a escribirlo. Lo haré en dos o tres semanas. Lo tengo muy meditado. Este blog es una plataforma laboratorio para su elaboración. Me lo autoeditaré en Amazon. Será mi reflexión final y resumen de una profesión. Lo escribiré y me dedicaré entonces a otra cosa, sin mirar más atrás. No será un libro de un profesor al uso. No será un libro tranquilizador. Será un libro experimental como ha sido toda mi carrera como profesor en la que no he tenido ni un mérito reconocido salvo los trienios y sexenios. Nada. Será mi despedida con un libro vanguardista y antipedagógico en el sentido estricto y extenso de la palabra. Lo pondré a la venta por un precio de cinco euros. Y que sea lo que sea. Una palabra lo resume: pedagogía salvaje. Memorias de un excéntrico. No sé si tendrá salida, pero yo buscaré algo que no me suponga en ningún caso una rendición al sistema económico dominante. Será una especie de poema en prosa de una praxis personal que no aspira a nada y menos a ser reconocida ni a que le nombren a uno Creu de Sant Jordi. Que sea una patada en el culo del sistema de alguien que se ha liberado de él. Un saludo.

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  3. En primer lugar, felicidades por ser millonario en visitas, que es una riqueza absolutamente envidiable. Lo mereces y el blog lo exige. Siempre te dije que me había sorprendido mucho el tono elocutivo que habías descubierto en tu blog, una voz a veces narrativa, a veces filosófica, a veces descriptiva, a veces lírica, pero insobornablemente fiel a una desnudez retórica dificílisima de conseguir. No incurres nunca en el carácter sentencioso,que tanto enfada cuando se ve como un artificio, y siempre se nota el bombeo de las arterias llenando de emoción cuanto escribes. "Te haces escritura", y de ahí la fidelidad de quienes te seguimos desde que iniciaste esta aventura, porque no seguimos teorías ni brillanteces retóricas, aunque las encontremos también, sino que nos sentamos a dialogar con un hombre con quien siempre apetece hablar, y no creo que haya comentarista de este blog que no piense y sienta como yo, ahora sí que me las doy de pitoniso, que sé que acierto. Gráficamente me ha parecido que la desaparición del negro columnar le ha dado una vitalidad a la página que se agradece. Está el día más claro, más despejado.
    Y yendo al fondo del artículo, me parece que yerras el título, porque a esa pedagogía habría de llamársele "urbana", no salvaje, o cultivadora, en todo caso, porque "traer a esos alumnos al meollo de la realidad" es comenzar a desbrozar un camino seguro por entre la maleza de su alienación, no para enseñarles algo concreto, sino a buscar por sí mismos. Siempre me ha parecido encomiable tu planteamiento respecto de su madurez, y ya sabes que lo comparto, y que de ahí viene mi costumbre de llamarlos de Vd. desde 1º de ESO, una suerte de distancia brechtiana que me ha sido utilísima para "elevarlos" por encima de las contingencias propias de su relativamente escasa edad. En la memoria aún guardo, porque luego lo usé profusamente, aquel excelente texto que publicaste sobre el entetanimiento , fue el 23 de febrero de 2006. Después vinieron muchos más que sin duda merecerán una lectura más atenta aún que la primera vez.
    ¡Felicidades, millonario! Te las desea un pobre envidioso...

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    1. Juan Poz, siempre que escribo te tengo presente. Eres una presencia activa en el blog como motivación, como válvula de autoexigencia y compromiso. Me siento reconocido en tu definición del estilo de la escritura del blog. Busco que cada palabra salga de mis arterias, de mis venas, de mis vísceras y de mis reflexiones vitales. Este blog no es más que la voz, muchas veces contradictoria, de alguien que vive intensamente porque no sabe vivir de otra manera, y sus palabras están llenas de magma, sea sangre, sea espíritu. Me gusta practicar esa desnudez esencial en mi estilo de escritura. ¿El millón de visitas? Lo que más me sorprende es el arraigo que ha tenido en mí esta necesidad expresiva que surgió hace nueve años. Y tras abandonos parciales, tras ensayos con otros blogs de temáticas diversas, este ha sido el vehículo de dar salida a mis inquietudes personales que, curiosamente, no han ido serenándose sino que han ido en marcha creciente. Hoy siento que tengo más cosas que decir que hace nueve años. Me siento lleno de vida e ilusión. Pero entiendo que un ser humano pasa por meridianos muy diferentes que lo llevan de los estados más postrados y hundidos, a las experiencias más apasionantes. Esto es lo que significa estar vivo. Cuando estemos muertos estoy seguro que hallaremos otras ocupaciones que nos están esperando. El motor del blog es la curiosidad intelectual. Curiosidad que me gustaría contagiar a mis alumnos de modo subrepticio. No mediante una pedagogía de la influencia sino de la exfluencia. No sé si soy capaz de explicarme. La exfluencia tiene que ver con el método socrático: averiguar quién soy. Si en uno prende esta pregunta: ¿Quién diablos soy yo?, ya tenemos un intelectual en potencia, un artista en ciernes. Que la mayoría de las personas no se hagan esa pregunta y no busquen una respuesta (por otra parte imposible de obtener) nos dice mucho de una sociedad llena de estereotipos superficiales. Hay que buscar la sangre en las venas. E inyectarse heroína vital por los medios más variados que van desde la supuesta rendición a las circunstancias como hipótesis imposible o como adicción a los estados de conciencia anómalos provocados por las sustancias más adictivas y su contrario que es la sobriedad extrema. Es un proceso ascético y también místico el acceso al conocimiento. Y mi única arma es la exfluencia, una forma de actuar desde la sombra, desde el anonimato, desde la criminalidad más obscena. No en vano hemos leído a Thomas de Quincey y su ensayo Del asesinato como una de las bellas artes. Acepto esas felicidades sinceras pero dudo que sean de un pobre envidioso. Aunque la envidia es una de las motivaciones más humanas que existen. Es el otro lado del amor. De todo hay que aprender, incluso de lo más abyecto y menos recomendable. El ser humano tiene mucho que ver con la sombra que proyecta una luz indecisa.

      Gracias por tu presencia, por tu influencia en la sombra.

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  4. Estoy muy de acuerdo contigo.
    Tenemos obsesión por protegerles de la realidad del mundo montando en torno a ellos una especie de tienda de aislamiento similar a la que contiene a infectados del Ebola. En algún momento la tienda se rompe o desaparece y se encuentran expuestos a una realidad, que no ni justa ni injusta, es simplemente lógica, ¡que ya es bastante! y muy diferente al mundo en que han vivido. Si son capaces de aprender , matemáticas, física, literatura, filosofía... (de aquella manera), con más razón deben aprender a vivir, a comprender que las cosas son como son y si no te gustan también son como son. Saber adaptarse, saber aceptar... enfrentarse, en fin a la realidad de la vida que no es un parque temático edulcorado o un ressort de esos que te culgan una pulserita en una isla de Caribe.
    Pero desde luego, ni ellos ni sus padres ni tus señoritos lo van a entender
    Un fuerte abrazo y feliz finde

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    1. Una de las experiencias que no podré realizar con mis alumnos será la semana de la sombra. Lo escribiré en mi libro. Pedagogía salvaje. Memorias de un excéntrico. Me hubiera gustado hacerlo pero es imposible. Quedará simplemente como una inquisición intelectual que describiré en el último capítulo. Serían tres salidas con un grupo de unos veinte alumnos a lo largo de dos semanas. Una a la red de alcantarillas de Barcelona, otra a un servicio forense y un tanatorio y otra a un centro de atención a niños con malformaciones congénitas. Con eso te digo todo. Espero que alguien alguna vez lo lleve a la práctica. Yo lo haré en la imaginación. Luego de esta experiencia que los habría trasformado, me gustaría hacer el camino de Santiago con ellos durante un mes.

      Un fuerte abrazo.

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  5. Creo que lo del Camino de Santiago es mejor idea que lo del tanatorio. Lo de las alcantarillas les encantaría, seguro, hace poco estuve con un grupo de niños de 10 años en una cueva complicada (había practicado bastante la espeleología y aun voy muy de uvas a peras) y la verdad y la verdad es que los niños, una vez superado el susto inicial se movían como peces en el agua. No estoy en el mejor momento para comentar el tema tratado hoy. Estos días ando muy preocupado con mi pequeño Martí de 8 años que esta teniendo episodios de terror a la violencia en determinadas situaciones en el cole, y me temo que paso por una fase demasiado proteccionista. He ido al World Press Photo casi todos los años con mi mujer, y siempre se queda uno fuera con el niño. Muchas de las fotos que se ven allí cada año son demasiado duras. Claro que tu nos hablas de adolescentes, a muchos de ellos las imágenes les revalarán creo yo, hasta se reirán luego de ellas. A otros seguramente los hará crecer, seguro, a los más sensibles es posible que incluso les pueda llegar a afectar profundamente. Yo en todo caso les contaría a donde va y no les obligaría a nada, pero bueno, yo no tengo ni idea de educación, quien soy yo para decirte nada.

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    1. Iré a ver la exposición un par de veces antes para preparar la visita de ellos. La noticia de ir a ver fotos les ha gustado. Creo que estos chicos no han visto nunca una exposición de fotos. Hay otra en el Palau Robert de Islam y la mujer en que se ven las agresiones que sufren féminas en esa parte del mundo. No es posible hacer muchas salidas por la pérdida de clases, pero estoy seguro de que el World Press Photo tiene que ser muy significativo para ellos. Todo un lujo y gratuito. Les plantearé un trabajo sobre algunas de las imágenes que más les gusten o impacten. No me voy a dedicar a explicárselas. Antes en clase sí que les hablaré sobre lo que van a encontrar y el tipo de trabajo que tienen que realizar. Es un lujo poder ver algo así. Creo que les gustará. Quiero fomentar el espíritu inquieto y que algunos desarrollen sus potencialidades. Algunos no lo harán, pero es bueno que aquellos que sean movidos interiormente o artistas o simplemente les atraiga la vena intelectual lo puedan hacer. Me doy cuenta de que por el tipo de actividades que les planteo (siempre muy extrañas para lo que es un profesor de lengua habitual) hay algunos que se sienten atraídos.

      Lo de la violencia en el cole es un tema complejo y entiendo tu zozobra. Yo la sufrí durante años en primera persona y sé lo mal que se puede llegar a pasar. Habla con el tutor, con el director y con Martí. Si él está sufriendo algún tipo de agresión tiene que pararse. Y si no, siempre queda la posibilidad de cambiarlo de colegio si hay otro en la zona.

      A mí la espeleología, la poca que he practicado me ha parecido lo más parecido a un mundo mágico de silencio e intemporalidad. Una de las experiencias más fabulosas que he vivido.

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    2. Bueno, no se trata de que tenga violencia por nadie en concreto, el caso no es tan grave, es más tema de que es hipersensible, y cuando tiene encontronazos con otros niños se bloque y se pone histérico, espero que sea algo temporal. Pero no es cosa de Bulling ni nada por el estilo.

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  6. Muchas veces me pregunto si esa complejidad de la vida es fruto, más de nuestros pensamientos, que de nuestras realidad. O al excesiva importancia que nos autoconcedemos como especie y que es la causa de nuestra ocupacion de todo el globo como una autentica plaga egipcia. No lo se. Supongo que quienes no saben si van a cenar hoy, tendras las prioridades muy definidas. Aunque tambien es cierto que sin esas "complejidades" nuestras vida más elemental seria mucho más dura. Un saludo

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    1. Jajajajaja, esa suma tuya me ha hecho reír porque es una forma de expresar la cuestión muy plástica. En cuanto a las complejidades que mencionas, pienso que es una inclinación del espíritu. Y no depende necesariamente de tener o no tener con qué llenar el estómago. Pienso que cuando hay hambre no se puede prestar atención sino a los jugos gástricos, pero incluso en medio de circunstancias muy adversas ha habido personas que han necesitado de la complejidad para intentar explicarse el mundo. A mí me gusta esa complejidad. Vivo en ella, me nutro de ella. Tú también. No eres solo un vendedor de camiones. Eres un vendedor de camiones que ama El discurso del método cartesiano y que tienes un blog en que reflexionas con pasión acerca del mundo entablando conversaciones con personas muy distintas. No creo que eso sea lo que hacen otros vendedores de camiones. Internet te procura un intercambio de ideas que no tienes en tu vida real. Por eso te vienes aquí. Como yo. Escribiendo me siento más en mi salsa, más libre para expresar la complejidad de la vida real y a la que llevo a mis alumnos, o intento hacerlo. Quiero, como digo, llevarles a problemas complejos. Y noto cuando se sienten atraídos por ellos. En ellos hay diversas posiciones. Hay quienes no están nada interesados por lo que yo les planteo (problemas diabólicos, creételo, a niños de trece años), y otros que se meten en los relatos en profundidad y se sienten absorbidos por ellos. Creo que ven en mí a un profesor loco (lo que es bastante verosímil) pero que a algunos les lleva a lugares donde no hubieran sospechado que pudieran ir, y eso con el pensamiento. Pienso que hay muchachos que se sienten atraídos por el pensamiento complejo, y quiero acercárselo. Que vean que hay algo más allá. No siento nostalgia de una vida con menos complejidades. Me gusta así.

      56-23= -45

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  7. Solo puede existir educación comprometida desde la pedagogía salvaje. El docente actual ha de ser un forajido, lo sabemos. No cabe en la lógica que pueda educar en valores alguien sometido al perverso sistema que humilla al desvalido. No puede concebirse una escuela encorsetada por leyes que afianzan la desigualdad social. La pedagogía canónica solo es un placebo.
    Espero con ansia para leer tu libro :)

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    1. El libro no supondrá una novedad para ti que llevas años siguiéndome. Será una recapitulación final antes de pasar a otra cosa en que expondré a modo de soliloquio meándrico mi paso por la enseñanza entendida como desafío y compromiso con lo real y lo experimental, no rendido a ninguna pedagógía al uso por fuerte que fuera su influencia. Hablaré de la exfluencia, de la iniciación al pensamiento complejo, de ascesis al conocimiento como aventura personal. Todo lo que pugna por salir a borbotones cuando esté ya en terreno no resbaladizo
      funcionarial. Me lo autoeditaré y lo publicaré en Amazon. Tal vez no lo lea nadie o seais unos pocos. Será el producto de una ambición individual que tal vez cuaje en un discurso lleno de sangre y víscera, porque será emocionante más allá de la pedagogía pero desde el riguroso empeño personal y la reflexión íntima desenfrenada y laberíntica. Y sí, el profesor ha de ser un forajido en un territorio cada vez más burocrático y hostil vedado a la imaginación y a la pasión. Será entretejido a base de pequeños exordios a modo de los posts de Profesor en la Secundaria. Tengo que ir ideándolo en su estructura bloguera y temática inquisitiva. Siempre has estado ahí.

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  8. La pedagogía salvaje, suena bien. Al leerte, por esos extraños cortocircuitos que se producen a veces, pensé en esa extraña encuesta que miles de voluntarios están llevando casa por casa en Cataluña. A medida que ibas hablando de esa sociedad infantilizada que se ofrece a los adolescentes pensaba yo que es un modelo que se ha generalizado entre la población adulta y que justificaría preguntas tan insultantemente pueriles como las de esa dichosa encuesta. ¿Es que creen que son tontos y que la gente no ve lo que es la más simple y obscena de las manipulaciones?
    Tranquilo, no te quiero llevar a ese territorio que no te gusta pero es importante saber lo que los poderosos piensan de sus súbditos porque quizás eso también explique el tipo de educación que se le quiere ofrecer a los adolescentes.
    Como no soy docente ni veo los toros desde tu lado de la barrera, tengo que ir a mi propia adolescencia y quizás caer en el viejo tópico de que cualquier pasado fue mejor. De verdad no lo sé,. Aquello quedó muy lejos aunque vislumbro que teníamos menos cosas pero disfrutábamos más a fondo de ellas. Quizás mitifique el asunto pero no eran extraños en mi adolescencia personajes de la talla de Nietzsche, Camus, Dostoievski, Sartre, Homero así como grandes pintores y otra gente VIP Sin embargo también teníamos tiempo para una cultura propiamente adolescente y singular. Teníamos nuestro ídolos efímeros, nuestras novelas de Enid Blyton, y no éramos menos por tener el póster de Cruyff al lado de la del Che o la de una chica Bond al lado de la de Allende o la de Jimmy Page de Led Zeppelin.
    No sé si está en nuestras manos, pero casi prefiero tratar a los adolescentes desde la propia intuición personal, esa que nos dice que no debemos ser con ellos ni excesivamente chiripitifláuticos ni demasiado engreídos.
    Así lo veo yo.
    Un abrazo

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    1. He sido testigo de un proceso de infantilización de la educación. Empecé con el sistema del BUP y el COU, en el que estudiaban solo algunos y tuve ocasión durante más de dieciséis años de un nivel interesante en que tratábamos bastante a los estudiantes como adultos. La Logse cambió todo. Ciertamente la educación obligatoria se extendió hasta los 16 años y eso y la pedagogía que se implantó produjo un resultado francamente pueril. Los institutos se convirtieron en guarderías y se los trata como infantes en consecuencia. Ellos reaccionan en consecuencia y -con toda la sociedad- se hacen infantiles hasta el bachillerato. Una enseñanza para que sea eficaz debe ser selectiva. No sé lo que harán en Finlandia pero aquí no funciona. Este profesor es poca cosa, pero tiene un espacio para reflexionar públicamente, y es lo que hago. Creo que hay muchas cosas que no se hacen bien. Los sobreprotegemos y los consideramos incapaces de llegar a una cierta complejidad. Yo intento llevarlos allí. Pero no es fácil.

      Un abrazo.

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  9. Desde el primer post que te leí pensé que debías escribir un libro. Y hoy leo que has decidido escribirlo cuando te llegue la jubilación. ¡Bravo! será un colofón definitivo y feliz a tus muchos años de búsqueda de la verdad. Yo siempre he pensado (contrariamente a lo que pensaba Machado) que la verdad existe. Lo que pasa es que nadie la ha encontrado aún. Por eso, aquello de "mi verdad" y "tu verdad", pero todos somos buscadores de la verdad. Y hay un premio para aquel que la encuentre primero. Tal vez tu libro sea un camino para encontrarla...

    Un fuerte abrazo.

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    1. No, no lo será. Será algo que pasará totalmente desapercibido, pero me sentaré y en un periodo corto de tiempo lo escribiré. Hay tanto que se ha escrito y de ello no queda nada... No hay que hacerse especiales ilusiones de nuestra capacidad de influencia. Todos tenemos un minuto de gloria como dijo Andy Warhol. Yo ya lo tuve. Así que lo escribiré y a otra cosa. Quiero irme sin pena ni gloria, Sin despedidas. Comienza otra trayectoria profesional. No creo que haya verdades, pero sí puntos de vista y yo me explayaré a fondo, sin cortapisas ni autocensuras. ¿A quién le interesará? Dudo que pasen de veinte libros los que se vendan en Amazon, pero yo me quedaré contento.

      Un abrazo.

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  10. Pues empiezo bien...ya se borró. Decía querido Joselu que buen día de veratoño (nueva estación inventada por un amigo) Que por aquí andamos de vuelta a ver si vamos tomando impulso y ritmo. Me gusta y aplaudo tu idea pero te vas a meter en un jardín de cuidado. Estoy totalmente de acuerdo con tu planteamiento y entiendo que es lo mejor que podemos hacer por los chavales, enseñarles qué y cómo es la vida, sin edulcorantes, sin paños calientes. Sin traumatizarles pero sin los engaños habituales. Que sepan qué ocurre en el mundo, qué sucede, que si aquí estamos jodidos en otros lugares están peor. Ánimo y por aquí andaremos prestos a echar una mano.

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    1. ¡Qué bien leerte por aquí! Ya ves desde las cataluñas con amor. A los niños los superprotegemos. Lo que hacíamos con sus años no tiene nada que ver con su adolescencia. Tendríamos que llevarles a funerales y a ver las alcantarillas de la ciudad, a ver centros con niños que padecen cáncer o problemas de malformación. Y luego a la feria de abril a bailar.

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    2. Sería perfecto, un poco de todo. De lo bueno y de lo malo y está muy bien esa idea de la feria...la de abril, la de junio o una sardana, el caso es bailar que aleja las penas. Y ya puestos, que no te quiten el sueño los problemas de por ahí, ni los de unos, ni los de otros. Un saludo y bona nit.

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  11. Dame un pedagogo que no haya dado clase y te diré cuáles son los males...
    Ánimo con el libro.

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    1. En el libro habrá espacio para recrear también mis permisos de tres meses sin sueldo que tomaba hace años, cuando no tenía familia. Era mi periodo de formación. Me iba de viaje tres meses solo por el mundo. En vez de participar en congresos y jornadas pedagógicas me largaba a recorrer mundo. Eso también se incorporaba a mi experiencia docente hecha de retazos de vida exprimida como si fuera zumo de limón con azúcar. No tengo ningún mérito académico. No soy nada. Soy el último de la fila. No he publicado nunca nada. Pero en este caso, escribiré en un rapto de sinceridad y de lógica excéntrica. Nunca me he sentido compelido ni influido por las doctrinas pedagógicas que nos han sido impuestas. Creo que un maestro se completa cuando hay un ser humano que quiere aprender. Cuesta darse cuenta. A veces pasan muchos años hasta que uno percibe que lo que dijo no fue inútil. Y en cuanto a los pedagogos, no sé qué decir. Mi mujer es pedagoga y da clase a alumnos terribles. No tengo ni idea de pedagogía oficial. Solo sé lo que siento, y lo que he sentido será lo que cuente en este pedazo de vida que será: Pedagogía salvaje. Memorias de un excéntrico. Hasta el título tiene algo de gracia y de provocación. Lo haré. Ya lo creo que lo haré.

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  12. Joselu, ojalá tu libro, cargado de argumentos válidos y fehacientes, haga reflexionar a los irresponsables que diseñan leyes caóticas e irracionales. Nadie, salvo los docentes, conoce el marasmo en el que vivimos cuantos nos dedicamos a la enseñanza. El desorden es indescriptible e imparable. Nos perdemos en montañas de papeles inútiles y planes absurdos. A nadie le importa la realidad diaria, el aumento del fracaso escolar, la violencia en las aulas, la fuerza irracional de los padres, en alarmante ascenso, el desinterés de los alumnos, el cansancio de los docentes... Y suma y sigue. La mierda que nos cae desde arriba, imparable, lo impregna todo. Nadie está a salvo. Ojalá pudiéramos formar a los niños de hoy, adultos de mañana, en la rectitud, la seriedad y la honradez, pero, ay, me temo que luchamos por un imposible. Nadie nos acompaña en nuestra dura tarea, a nadie le interesa nuestro esfuezo. Viendo anoche la película "El Profesor", dura y realista, me sentí identificada con esos cuatro profesores que plantan cara al político de turno, cínico y desconocedor del problema en las aulas, y con esa profesora que llora porque no soporta ver cómo esos chavales tiran su vida por la borda. Sólo el profesor que rescata de la prostitución callejera a una niña pone una nota de esperanza. ¿Es ése el mundo que queremos? ¿Un mundo que despoja de futuro a los niños? ¿Un mundo en el que impera la ley del más fuerte, la insolidaridad, el egoísmo, el capitalismo salvaje? Cada vez es más difícil luchar contra toda esa basura, a la vista está que estamos en manos de poderosos despojados de cualquier ética que nos chulean sin ningún remordimiento y que ni siquiera son capaces de reconocer que son unos chorizos. Como decía alguien en Twitter, antes nos meaban y decían que llovía; ahora nos mean y nos dicen que nos mean. En estas circunstancias, entrar en un aula cada mañana es lo más parecido a una hazaña digna del séptimo de caballería cuando menos. Nadie nos considera héroes, pero lo somos, formadores de los hombres del mañana, como se decía antes. Cualquiera se cree con derecho a cuestionar nuestros actos, cualquiera pretende saber más de pedagogía que nosotros, pobres maestros ignorantes. Así las cosas, ¿qué nos impulsa a seguir con nuestra labor? No lo sé.
    Un fuerte abrazo, colega.

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    1. No creo que lo que quiero escribir vaya a hacer "reflexionar a los irresponsables que diseñan leyes caóticas e irracionales". No creo que ni siquiera vaya dirigido a ellos. No será una reflexión sobre la crisis de la enseñanza, sus problemas, sus carencias y su irracionalidad. No. Será un ensayo sobre mi modo de enfrentarme a la enseñanza de la literatura durante mis treinta años y pico de ejercicio. Ya he dicho que dudo que se vendan más de veinte ejemplares. Lo quiero publicar en Amazon donde se puede publicar algo sin pasar por las editoriales. No tendrá ningún valor más allá de esa conmoción interna que ha sido para mí mi práctica docente. El libro digital pasará sin pena ni gloria y no dejarán huella para nada, pero me servirá para poner en orden lo que quede de mi visión de la enseñanza como acto poético. No será un libro reivindicativo ni hablará de las leyes educativas. Es un libro en cierta medida fuera del sistema, que, al menos, lo ignora en la práctica y reduce la situación a un profesor en un lado y veinticinco (ahora treinta) alumnos por otro. Y de allí surge un juego de lo posible y de lo mágico. Será pura especulación metafísica. No creo que interese demasiado, pero para mí será importante poner en limpio lo que ha sido y he hecho durante este tiempo. Y llegará un día en que me iré de la enseñanza sin pena ni gloria, casi sin despedirme, sin homenajes ni regalos. Quiero irme en silencio y sin que nadie advierta me ausencia. No será difícil. ¿Mi labor? Escrita en el viento. Nada especial.

      Un fuerte abrazo.

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  13. "Solo se lo que siento".
    Me recuerdas a mi con ese espíritu pedagógico cuyo primer experimento comienza en uno mismo.
    Me inicié en el blogueo hace 5 años con semejante espíritu y la intención de legar información y experiencias diversas a mis descendientes a través de unas 2000 entradas.
    Ahora ando organizando "el material" y el blog que permanece en activo no es ni la sombra de lo todo . Ahora solo se mantiene por seguir en contacto con viejos conocidos con los que me unen lazos de afecto..... y porque he de reconocer que debi hacerme adicta a la tecla "entre" ..... es que siempre me gustó darle al tarro y a las emociones y escribir las conclusiones. Lo tengo todo recopilado desde la más tierna infancia.

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  14. Vaya errores a dedo desde este mini teclado desde el que escribo:
    - ni la sombra de todo lo anterior.
    - tecla ENTER.

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