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sábado, 12 de noviembre de 2011

¿Pedagogía o selección social?


Para comprender cabalmente este post, habría que leer primero el último post de Repaso de lengua titulado Aquí cabemos todos en el que Antonio Solano hace un  balance, a modo de informe pedagógico apresurado, de las circunstancias de los alumnos de un segundo de ESO que tuvo. Es un post magnífico que nos lleva a considerar algunas cuestiones imprescindibles. En efecto, los alumnos de Antonio eran una mezcla como las que vemos en algunos segundos de adaptación curricular (nosotros lo llamamos ritmo lento, PIAP) en el que se mezclan sucesivas series de circunstancias que suponen dificultades en el aprendizaje: desde el estar recién aterrizados en una cultura que no es la tuya (Rumanía, Guinea Ecuatorial, República Dominicana, Argelia, Venezuela...), a problemas sociales graves de tipo económico, médico o familiar, o lo que nosotros llamamos alumnos conductuales que se caracterizan por su agresividad y mal comportamiento, absentismo, o la marginalidad que afecta a alumnos gitanos que asisten a clase irregularmente más que nada por las ayudas sociales... 

El resultado es un cóctel explosivo o implosivo y que pone a prueba a cualquier sistema educativo porque lo que allí se está viviendo es una radiografía de los extremos de nuestra sociedad, de los extremos más frágiles. Son muchachos con una vida difícil por delante, a los que las circunstancias no están ayudando. Sólo la escuela pública puede acogerlos. Es el único sitio donde caben todos. Ya sabemos que las escuelas privadas concertadas entienden muy bien de cómo elegir a su tipo de alumnado y los filtros -religiosos, económicos- que ponen para librarse de sectores sociales incómodos. A lo sumo tienen algún elemento distorsionante pero nunca es este panorama demoledor en cuanto a dificultad humana, pedagógica y social.

¿De qué hablamos, pues, cuando hablamos de pedagogía? ¿Qué pueden ofrecerme  los colegios de renombrado prestigio a los que asisten las clases medias y altas? ¿Calidad educativa? ¿Comprobados métodos pedagógicos? ¿Garantía de éxito académico? ¡Bah! La respuesta, si somos honestos, no es afirmativa. Lo que venden los colegios privados o los colegios públicos en zonas no calientes es solamente selección social. El más exitoso colegio privado fracasaría si por un azar malévolo del destino les llevara a sus aulas los alumnos - y sus circunstancias- de Antonio...  Porque lo que divide a los centros educativos no son las pedagogías. Me río del método Montessori, o la magnífica pedagogía del colegio Alemán, o de las maravillas de los más reputados colegios de las zonas altas, o de esa pléyade de colegios para clases medias de alumnos uniformados a los que asisten todos los que podrían estar en la pública pero saben muy bien sus padres que de lo que huyen es precisamente de juntarse con los de abajo, con la base de la sociedad, con los sectores más marginales, aunque por otra  parte también llenos de potencial humano y académico si las circunstancias les hubieran ayudado un poco.

No hablemos de pedagogía, es un sarcasmo. Hablemos simplemente de selección social. Es lo que se busca cuando se elige un colegio en la inmensa mayor parte de las ocasiones. Los institutos, como el de Antonio, que acoge a alumnos como los que él describe, o institutos como el mío en clases de veinticinco en que solo cuatro son españoles, son de élite pedagógica pues son los únicos que han de poner en práctica sistemas de inserción social y humana para intentar lograr que unos pocos de esos alumnos promocione y llegue a bachillerato, cuando tienen todo en contra. El currículum se convierte en algo casi anecdótico puesto que lo que perseguimos fundamentalmente es que vengan a clase, que se comporten, que aprendan a escribir aunque sea con palotes, que lean algo, que aprendan a expresarse...

Y los padres y los profesores hablan de metodología, de nivel educativo, de objetivos académicos, de competencias... pero de lo que se habla en el subtexto, eso que no se nombra porque queda mal, es de los compañeros que tendrá el hijo, del clima favorable al estudio que se encontrará porque los problemas sociales no desviarán la atención ni los esfuerzos...

La izquierda de este país cometió un gravísimo error que reconocía Felipe González en un mitin el otro día en Hospitalet de Llobregat: aprobar y mantener los conciertos educativos en los años ochenta:  subvencionar atípicamente a centros privados para que puedan aplicar criterios sociales para la selección del alumnado. Es esto es lo que se vende. Nada más. Esta es la clave de la pedagogía más sofisticada. 

¡A buenas horas, mangas verdes!

57 comentarios :

  1. Estudié en un colegio privado y "selecto" de mi ciudad. Entre mis compañeros había muchos apellidos ilustres, poseedores de grandes latifundios e imperios comerciales, profesionales liberales, industriales, etc. Me tocó allí vivir la transición, la Constitución y el Estatuto de Autonomía. Muchos de mis compañeros vestían abrigos loden, llevaban guantes de cuero, puños americanos y cadenas en sus bolsillos. De allí salieron muchos médicos y abogados, directivos de multinacionales, inversores inmobiliarios,también mucho chupatintas y algún profesor de Universidad o de instituto. Alguno murió de sobredosis de heroína.
    Estoy conforme con lo que aprendí allí, no tanto con lo que quisieron enseñarme. Se equivoca quien cree que puede seleccionar la compañía de sus hijos y filtrar lo que aprenden.Aunque no me aplico el cuento y tampoco he querido nunca que mis hijos se mezclaran con semejante fauna. Por eso están en la pública.

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  2. Yo estudié en un colegio de monjas, pero el año del cambio al instituto, mis familia cayó en la ruina. De ser una niña de familia acomodada pasé a ser una niña que tenía que dar clases particulares en casa, para poder subsistir. No pude seguir el BUP en un colegio "sagrado" y fui al instituto público. Siempre pienso que entrar en las aulas de ese "otro mundo" me abrió el espíritu en todos los sentidos: tolerancia, respeto, compañerismo, igualdad.
    Yo no sabía qué había más allá de las paredes de un "mundo feliz" donde todos teníamos todo y donde el sufrimiento era cosa de huchas (Domund).
    Muchos años después, cuando tuve que llevar a mis hijos al colegio supe que irían a la pública. Supe que allí no aprenderían a vivir en una burbuja, sino que estarían preparados para saltar a la cancha de la sociedad.
    Muchos de los políticos que ahora hablan de Educación no conocen más que una cara de la misma, la de la escuela elitista.
    La división social entre clases favorecidas y desfavorecidas tiene su correlato en la escuela pública y en la concertada o privada.
    No he leído en ningún programa electoral nada sobre diluir o romper con esta dicotomía. Sigo buscando...

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  3. Es terrible lo que cuentas. No sé qué ha pasado. Yo, que estoy en los treinta y tal, estudié en un instituto público de un barrio tirando a marginal y entonces los públicos tenían mejor fama que los privados. Ahora, a nadie de mi entorno - pero a nadie - se le ocurre mandar a los niños a la pública. A lo mejor es que antes los chicos con los problemas que se describen en el post simplemente no estudiaban, o que ahora todos nos hemos aburguesado y ya no queremos mezclarnos con la 'chusma'. No sé. Habría que acabar con lo conciertos educativos o, al menos, hacerles cumplir la ley. Claro, que cualquiera se atreve...

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  4. Bueno, más de lo mismo: el origen de todas las desgracias son los conciertos educativos. Creo que tendríamos que ser un poco honestos y entender que detrás de todo hay un "problema" económico. Però no un problema como el que se vende habitualmente: se dice y se repite que si en vez de subvencionar colegios privados se invertiera en la pública, las cosa irían mejor. Pero totdeos banemos, o tendríamos que saber que es más bien lo contrario. Si mañana cierran todos los colegios concertados...la educacions de este país cae en quiebra. Un ejemplo en Cataluña el 40% de la educació es concertada... i es un chollo para la Generalitat que le eduquen con tan pocos recursos el 40% d elos alumnos. TYengan encuenta, por ejemplo, que los profesores de secundaria de la concertada trabajan 24 horas lectivas, cobran menos (sí menos), etc. Que luego no atienden a tantos inimigrantes? Depende de las zonas... y de los recursos: si se les niegan "aules d'acollida" como c. van a acojer?
    El planteamiento de Joselu, nop obstante, es bueno: no hay mejores métodos...hay selección, pero en la pública uuy en la privada. Si a Morinho o a Guardiola les ponen a entrenar al equipo de mi pueblo seguro que no ganan la Champions!

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  5. Hola Joselu, soy lectora habitual del blog y en esta ocasión me he animado a comentar. Lo que describís tanto tú como Antonio es una realidad que, aunque cada vez es más palpable, se silencia por norma general. Cuando sale a la palestra, suele hacerlo de forma simplificada y tergiversada.
    Coincido totalmente contigo en que la enseñanza concertada-privada sólo ofrece como elemento
    distintivo la selección social. No me sorprende que la derecha potencie una selección que va acorde con su ideología y sus intereses. Pero ¿qué izquierda tiene España, que crea los conciertos educativos y los mantiene, que es totalmente hipócrita, pues hace lo que luego critica?
    Me temo que vienen malos tiempos, el discurso de la "excelencia" y las medidas populistas (tecnología, bilingüismo) están calando mientras que lo que no gusta se tapa debajo de la alfombra. Lo más triste es que, desde la llegada de la inmigración, cada vez más personas de clase media y baja apoyan este modelo selectivo.
    Lo público en España se dirige hacia caminos marginales. La izquierda está muerta, el Estado va perdiendo poder de manera progresiva con el beneplácito social, los defensores del neoliberalismo hablan sin tapujos...A pesar del golpe que nos estamos llevando, tengo la sensación de que lo único que quiere la gente es seguir drogada, ansiosa por comprar mientras espera otro ladrillo. Y así seguiremos hasta que en la alfombra ya no quepa más mierda (con perdón) y esto estalle.
    Espero no haberme extendido demasiado :) Gracias a ti, a Antonio y a muchos otros por la lucha diaria que hacéis desde la escuela en busca de un futuro menos desolador.

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  6. Para Anónimo: a mí el argumento de que los concertados hacen falta porque si no no llega el dinero para costear la educación me suena raro, ¿no hay otros lugares de los que quitar? Por otro lado, me gustaría saber en qué zonas los colegios concertados atienden a tantos inmigrantes como los públicos. En cuanto a los recursos, sé de un colegio concertado en el que se consiguió dinero para hacer un campo de hierba artificial en el patio, así que seguro que con un poco de esfuerzo también se podrían conseguir más medios para atender al alumnado inmigrante o con problemas. Sin embargo esto no ocurre, sencillamente porque no les interesa. Los colegios concertados se mantienen gracias a la selección social que realizan y en mi opinión, si bien no son el origen de todas las desgracias, sí tienen mucho que ver con ellas. Saludos :)

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  7. Yo estudié en la privada (hablo de 1962) poruqe, en aquella época ,estudiar en la pública en el Baix Llobregat era un suicidio pedagógico. El COU lo hiced nocturno en la pública sin problemas.

    Han pasado casi 50 años. Yo estudié en Viladecans, en 2011 estudiar Primaria en pública o privada concertada no supone una diferencia enorme. Y es un pueblo con tres generaciones de inmigrantes marroquíes. No voy a decir que todo el Baix esté igual pero en Viladecans, Gavà, Sant Climent, Castelldefels y gran parte de Sant Boi la Primaria no marca diferencia.

    Pero la Secundaria es otro tema. mi hijo estudia ESO en un instituto público atípico, funciona bien y no tiene apenas inmigración. Sus resultados apenas difieren del privado si es que no lo superan en algunas áreas.

    Antes de su construcción había que ir al instituto del pueblo vecino. Pues bien, si me huniera tocado llevar a mi hijo a los institutos de ese pueblo , lo habría llevado a la privada. y yo trabajo en la pública. Pero mi hijo es mi hijo y tienes razón yo no podría enviar a mi hijo a perder el tiempo a un instituto en el que no aprendería nada y saldría mal preparado.

    Voy a ser sincero, soy el típico que dice yo no soy racista pero...si no ser racista significa echar a la basura la Secundaria de mi hijo,, pues me voy a la privada.

    Dicho esto, los profesores no tenemos culpa, los chavales tampoco, los inmigrantes tampoco. La culpa la tuvo el PSOE de Maravall en adelante. Primero por no retirar los conciertos pero segundo, y muy grave, hacer la secundaria obligatoria. Obligar a un analfabeto funcional a calentar una silla sin ofrecerle la ayuda psicopedagógica que necesita es un crimen , repito UN CRIMEN, que sufren los alumnos inmigrantes, los profesores y más tarde la sociedad entera.

    Enseñanza obligatoria hasta los 16 de acuerdo, pero el sistema debería ofrecer varios itinerarios o cursos o secundarias diferentes como para que los mneos dotados social o pedagógicamente estuvieran atendidos y los más dotados pedagógica o socialmente no se aburran soberanamente y pierdan lamentablemente el tiempo.
    Porque hay mucha gente de barrio qeu no puede llevar a su hijo, calificado pedagógica y socialmente, a la privada y sufren en silencio laja calidad social que encuentran, que no es culpa de los inmigrantes sino del sistema que permite los ghettos pedagógicos sin atención individualizada.

    Por eso no hay que culpar a un padre que lleva a su hijo a la privada para que no pierda el tiempo y tenga un ambiente social estable. Es triste pero es así.

    En tu caso concreto como te ha ido con tus hijas si quieres comentarlo. ¿Qué decisiones tomaste? ¿En función de qué?¿Públlica o privada? ¿Cómo les va?
    Si quieres, vaya.

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    1. Una cosa es la enseñanza privada y otra la privada concertada, es decir, PRIVADA financiada con fondos públicos. No es lo mismo.

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  8. Tienes toda la razón, absolutamente toda, línea por línea.

    A la pregunta que hace Josep me tomo la libertad de empezar contestando yo: de momento, en primaria, les llevamos a la pública. La secundaria.. me gustaría que también, veremos.

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  9. Los que escriben desde Madrid, no creen que la pública tenga esperanza.. Pero Esperanza no tiene toda la culpa del desastre. Yo estudié en el Beatriz Galindo,Calle Goya, en los 70. Era un instituto integrador, tres mil alumnas de muy distintos orígenes sociales y buena convivencia.Hijas de gentes del régimen, de porteros del barrio Salamanca, de escritores e intelactuales, de barrios modestos como El Carme-Pueblo Nuevo que llegaban en Metro a riadas.
    Muchos amigos, primos y hermanos de Madrid fuimos a institutos y luego a la universidad, a veces trabajando a la vez, Y nos sentíamos en deuda con los buenos profesores y el ambiente que tuvimos.¿Cómo pudo todo eso echarse a perder? La gente de Madrid se ha vuelto muy señorita, desprecian a la pública y creen que Esperanza es una campeona por darles tantas facilidades para ir a colegios de monjas. Apenas conozco a nadie en la capital que lleve a sus hijos a la pública.

    También las autoridades, sobre todo PSOE con mayorías absolutas, deberían hacer autocrítica. No sólo por haber establecido la concertada sino, sobre todo, por haber dejado a los profesores sin autoridad, tantos modernismos pedagógicos cadudos e insensatos; por no querer separar a los alumnos a partir de un determinado momento; por no defender con contundencia el derecho a aprender frente al derecho a hacer el payaso en clase. Han querido ser muy guays, muchos derechos del adolescente desquiciado; nada de sanciones...
    Los alumnos emigrantes si se les acogen en aulas puente temporalmente, se les enseña a respetar las normas de este país y el castellano, no serían un problema.Muchos son brillantes y vienen de paises donde se respeta al profesor, se limpia la clase al final del día, hay deberes obligatorios y sanciones severas. Pero al llegar aquí, se dan cuenta que España es un cachondeo, y al poco, te están reventando la clase y montando peleas.
    Hay situaciones difíciles, barrios marginales, adolescentes para ir al psiquiatra...etcPero la maoyoría de la gente en ESpaña, puede ser escolarizada con normalidad.Eso sí hace falta disciplina y exigencia académicas. Y esto ha faltado durante años.
    Trabajo en Andalucía, donde se ha abusado del modernismo muchas veces desde la JUnta, pero han tratado de mantener a raya a la concertada y no la han dejado crecer.
    En mi ciudad, casi todos los institutos superan el nivel acad´ñemico de la concertada, la mayoría de los centros de primaria tienen unas instalaciones, servicios y niveles bastante decentes. Mandan niños bastante buenos a los institutos.Los de la concertada llevan uniforme
    En mi instituto tenemos como un 15%, o algo más, de inmigrantes, de unos 20 países distintos, mayoría rumanos, marroquíes y sudamericanos. Pocos llegan al bachillerato, muchos sacan la ESO, algunos están en programas de adaptación curricular, algunos son brillantes y de sobresaliente. Otros on admirables por su sentido de responsabilidad, su templanza, su capacidad para superar la adversidad.Cuanto más pequeños han llegado a ESpaña, mejor se adaptan y más lejos llegan. Otros alumnos inmigrantes son intratables, arrogantes,zoquetes y groseros pero no más que los españoles.
    Mi instituto está entre los dos o tres primeros de la provincia en notas de selectividad. Alguna gente se va a sacarse el Bachiller a un centro más fácil. Pero otra gente trae a sus hijos en coche desde lejos o localidades vecinas, precisamente porque somos buenos.
    Yo me acuerdo muchas veces de las duras condiciones en las que trabajan mis profesores en Madrid en los últimos años de Franco, a veces pasaban meses sin obrar.
    Yo hago lo mismo, mantengo mi dedicación aunque nos pagan menos y las clases están más llenas. Mi tutoría, un bachiller, son 39 chicos/as..Mucho ánimo.la enseñanza pública tiene que salvarse. Por lo menos, Felipe González ha reconocido que se equivocaron con los conciertos. Yo llevo pensándolo más de 20 años.

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  10. Pues sí, Joselu, la mayoría de quienes buscan un concertado lo hacen por librarse de la chusma, como dice Cristina. Está claro que un centro privado puede ofrecer -a precio de oro- unos servicios que la pública no se puede permitir, de ahí que exista esa marca de elitismo que veneran las clases altas. Sin embargo, el centro concertado no deja de ser una especie de hermano pequeño en cuestiones educativas, con menos recursos y con profesores con mayor carga de trabajo y menos sueldo, como han apuntado ya. He podido comparar desde dentro ambos sistemas y desde luego, en el privado jamás hubiese podido trabajar con el afán e intensidad con que lo hago en la pública, pues reinvierto las horas que pasaba en guardias, comedores, ruta de autobús, etc. en investigar y desarrollar nuevos proyectos.
    Es una pena que hayamos llegado a este modelo tan pernicioso, sobre todo cuando nos gusta mirar tanto hacia Europa, donde no existe nada parecido.

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  11. Josep, creo que mezclas dos cosas distintas. Una es lo que es, por la infinidad de motivos que sea, y otra, lo que debiera ser. Me da que Joselu habla de lo segundo en su entrada. No es cuestión de juzgar pues, los motivos de un padre que lleva a su hijo a un colegio privado, sino por qué existen esos motivos, y sobre todo, por qué no desaparecen. Es lo que yo entiendo, pero lo mismo me equivoco.


    Saludos.


    p.s.: Anónimo, mi voto para IU, anula el tuyo, así que te lo dedico. Y con cariño, conste ;-)

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  12. A mi sinceramente JOSELU,

    con todo el respeto que me merece la visión de la pública que da Antonio de su clase e incluso tú con los niños que habitualmente describes, no me parece en absoluto el paradigma del perfil de la pública en general, que efectivamente en según que zonas marginales será así de terrible, pero en absoluto es la tónica general.

    Por razones que no vienen al caso conozco muy bien como funciona la educación pública en Asturias, por poner un ejemplo, en Oviedo el colegio público de La Gesta que es donde estudió la princesa Leticia para más señas, es de los más codiciados de la ciudad y como él, varios Institutos que tienen mucho mejor alumnado que muchos colegios privados allí. Conozco en Ponferrada otro tanto de lo mismo y en Galicia donde vivo exactamente igual. Sabes que yo llevaba a mis hijos a uno de eso privados de súper renombre y los saqué a la pública donde estoy encantadísima y te diré más.

    Muchos de esos padres que llevan a sus hijos a colegios de renombre y pedigrí deberían saber, quizá también vosotros, que no es oro todo lo que reluce, yo en los juzgados veo de todo y los únicos detenidos con menos de 18 años, fumadores de heroína y esnifadores de coca que he visto, estudiaban en los mejores colegios de Vigo. Los dos único casos de suicidios que conozco de niños de 15 y 17, estudiaban en colegios privados. Tiene razón Antonio ( el primer comentarista) hay de todo, en todas partes. A veces, lo siento, pero creo que somos muuuy catetos, con todo le cariño ;-)

    Que la gente que va a los colegios de élite tenga más poder adquisitivo, no siempre es garantía de nada más que de niños que disponiendo de mucho dinero, se preocupan de competir a ver quien lleva el móvil último modelo o si las deportivas son de esta marca o la otra y lo peor, se meten donde otros que no disponen de él, jamás entran. Niños que crece educados por sus chachas, carentes del más mínimo afecto... que tengan dinero, no significa en absoluto que en sus casas todo sea orden y preocupación por ellos. Así que entre eso y compartir pupitre con un emigrante, yo prefiero cien veces esto. Hay mucha oscuridad en el lado brillante de la luna y mucha luz en el lado oscuro.

    Por otro lado, la concertada en mi opinión hoy por hoy, casi es peor que la pública. Ni cuenta con los medios de la pública, ni con los de la privada. La mayoría de las veces es un quiero y no puedo que vive de las rentas de colegios que en su día tuvieron unos planteles de profesores nutridos de las congregaciones que los regentaban, pero que al irse quedando sin gente, han rellenando con profesores que no han sacado las oposiciones y sólo son contratados por ser afines a su ideario...

    Ante esto, lo que quiero decir es que bajo las alfombras de todas partes hay mugre, en unos de un tipo y en otros de otro y esa selección de la que hablas, depende de lo que se esté seleccionando. Siempre he defendido la pública porque considero que a ella puede acceder cualquiera y sólo por eso debe ser mimada y me molesta que constantemente se subrayen sus carencias y deficiencias suponiendo siempre que en la privada y la concertada el nivel sólo por eso es mejor, pues no Srs. a veces sí y muchas no.

    Lo siento, quizá me he ido del tema pero esto es algo que hace tiempo me apetecía decir. Quizá porque conozco los dos lados, yo he buscado la luz del lado oscuro... que la hay :-)


    Un beso grande JOSELU, buenas noches y feliz finde.

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  13. Perdón, Antonio, no... me refería a NACHO GALLARDO:))

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  14. Estoy de acuerdo contigo Joselu. Siempre he pensado que los colegios concertados ofrecen que tus hijos tengan unos compañeros selectos. He trabajado en un centro concertado y la pedagogía es la misma que la de la pública.Ahora bien, me quedo con mi alumnado actual. Los niños bien suelen ser un alumnado bastante desagradecido, y muchas veces peores a nivel humano que la mayoría de la pública. Que luego lleguen a ser abogados no significa nada para mí.

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  15. Y yo que pensaba que todo el mundo había asumido lo de los conciertos... El error no es concertarlos, el error es no exo¡igir lo mismo a todos los centros de financiación pública, que no haya una comisión de escolarización que realmente haga su papel en la admisión con criterios establecidos por quien paga (o sea, la administración y la ciudadanía), que el transporte gratuito no se aplique a la concertada también (para que no solo pueda ir quien se pueda pagar la ruta, sino todo aquel que lo necesite, que no serán muchos, puesto que la escolarización debe ir ligada al lugar de residencia) , que no se cierren los ojos ante las cuotas "voluntarias" que las familias deben pagar a la secundaria. Aquí somos todos cómplices, y nos están tomando el pelo. No se trata de eliminar el concierto, creo. Por lo que veo en el sistema en EEUU, se trata de que quien quiera poner un colegio, que se adapte a las normas, y que las normas se retuerzan para que los de siempre puedan seguir educando a sus cachorros en un mundo en el que no parezcan depredadores...

    Pero si se "nacionalizara" la educación, pues ni tan mal ;P

    Me ha encantado el post, Joselú, gracias por propiciar este debate continuo.

    María

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  16. Estoy de acuerdo con tu reflexión y con la de algunos de los que han dejado su comentario. Eliminar la concertada y la privada eliminaría diferencias sociales (sería genial!) y esa selección social de la que hablas... aunque sólo en parte, porque la inmigración se concentra más en unas zonas que otras y distribuirla en todo el conjunto es imposible sin coste de transporte, tiempo, etc... Pero al Estado le sale rentable mantener estas diferencias (en nuestra escuela concertada la Generalitat sufraga el 55% del coste de un alumno, y como profesor trabajo más horas lectivas y tengo menos derechos). Ponerse a dar soluciones de verdad a nuestro mundo es vital, es justo y necesario (¿se nota que estudié en un privado 8 años de mi vida? menos mal de los 4 en un público! y de la Universidad que ya no es tan selectiva como antes). Yo firmaría para que las concertadas pasaran a públicas y para que las privadas no pudieran existir... pero también firmaría para otras muchas cosas que cambiar en esta sociedad en la que vivimos...

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  17. Aunque me pese, he de reconocer que, hay por hoy, gran parte de los colegios concertados y privados no hacen otra labora social que la "selección" de su alumnado, la aplicación de un "filtro" casi invisible, pero eficaz, para quedarse con la élite. El trabajo "sucio" lo están haciendo los centros públicos y padeciendo los niños y niñas que acuden a ellos, formando un conjunto este sí heterogéneo hasta los topes. Es una situación, si no provocada, sí al menos consentida por todo tipo de gobernantes: en Andalucía, por ejemplo, que es mi referente para la afirmación que he hecho, llevan gobernando los socialistas un porrón de años y nada ha cambiado. Etc. Es una situación muy injusta. E incomprensible desde cualquier óptica, incluso desde aquella que nos hacía pensar a muchos que las órdenes religiosas estaban para atender a los más necesitados. Salud(os), Joselu.
    P.S. Esta vez me he dado más prisa en comentar, a ver si así obtengo respuesta. Je je. (Es broma).

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  18. Nacho Gallardo, estos colegios, si no salen outsiders que también es posible, crean una ideología elitista, que mira por encima al resto de la humanidad. No obstante, es posible, perfectamente posible, que salgan ovejas negras…

    Lu, no aparece en el programa de ningún partido porque el coste económico ahora es inabordable. No lo era en el momento de la transición cuando todo el que iba a un colegio privado lo pagaba y entendía que debía ser así. Yo empecé dando clases en un colegio de monjas en que los alumnos pagaban el coste de su educación. Me parecía perfectamente lógico, y el estado nunca debió entrar a costear dicho presupuesto. Haría falta una mayoría espectacular de izquierda para producir un cambio, y hacerlo a medio-largo plazo. No es posible hacerlo en una legislatura. Ergo…

    Cristina, en efecto, cualquiera se atreve... Dudo que en muchos países de Europa se produzca semejante situación. No imagino que en Francia o Alemania el estado subvencione la educación en centros confesionales católicos o protestantes. Supongo que esto les debe parecer una idea extraña e inadmisible.

    Anónimo, la concertada no es el origen de todos los males, pero cabe reflexionar sobre ello. Introduce un factor de irracionalidad el hecho de que el estado sufrague en buena parte la ideologización en un centro del OPUS DEI (por ejemplo) de alumnos en un estado presuntamente laico. No entiendo que esto sea así, aun concediendo que sea más económica porque los padres pagan una parte (y a veces muy alta) de la educación. Hay colegios concertados en que los padres han de pagar más de 600€ mensuales. No lo entiendo. ¿Por qué en tal caso el estado no habría de subvencionar centros islámicos para la educación de musulmanes de acuerdo a su religión? Estoy seguro de que si alguien llevara este asunto al Constitucional le terminarían reconociendo que también el estado debe sufragar el coste en dichos centros islámicos. Tiempo al tiempo. ¿Lo entenderemos entonces basándonos en el hecho de que un buen porcentaje de la población española es musulmana?

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  19. María, la victoria anunciada del PP aplastando totalmente al PSOE ante la resignación de sus antiguos votantes, abre un periodo de plomo para toda la dimensión de lo público. En muchos sentidos vivimos una sociedad mucho más conservadora que la que existió en los tiempos de la transición.

    Josep Fábrega, se me borran los comentarios cuando los voy a publicar. En cuanto a lo que preguntas, sólo decir que tienes razón en cuanto a que cuando se trata de nuestros hijos se nos abren heridas profundas en nuestra conciencia social que plantean dudas sobre nuestro compromiso ideológico, no sin el presentimiento de que, haga lo que haga uno, se equivoca, en un sentido u otro. En tal disyuntiva se elige lo que se considera mejor.

    En cuanto a qué cabía haber hecho para reformar la enseñanza, no soy un ideólogo sobre política educativa. Se pretendió hacer un sistema igualitario para todos sin distinción de clases sociales y se ha llegado a uno que es el más clasista y selectivo que pudiera haberse imaginado. Ahora se habla de nuevo de una reforma educativa en profundidad. Veremos qué propondrá el PP el que nos va a gobernar durante muchos años. Sálvese el que pueda.

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  20. Frikosal, cuando se trata de nuestros hijos nuestros compromisos ideológicos se trastocan, es cierto. Me gustaría que pudieras encontrar el camino adecuado para los tuyos. Entiendo las razones de Josep Fàbrega, y tus dudas sobre qué será mejor.

    Anónimo, el hecho de que Felipe González haya reconocido el error no ha sido suficientemente divulgado, quizás porque ya no es un actor decisivo en la política de este país, pero si es revelador de aquel momento inicial en que se tomó una dirección que, unida a la reforma de los años noventa, ha llevado a la enseñanza pública a un nivel asistencial en muchas zonas de España. Efectivamente, nunca debieron admitirse los conciertos educativos. Han sido letales para el funcionamiento de la realidad educativa promoviendo un sector selecto y otro sector socialmente subsidiario.

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  21. Antonio. efectivamente, no pretendo cuestionar el trabajo de los compañeros que trabajan en la privada en donde hay más diversidad de ocupaciones como citas. Yo trabajé en la privada religiosa al principio de mi carrera como docente, y es cierto que encontré en la pública después infinitamente mayor libertad para poder plantear modelos innovadores y renovadores. Aun aceptando el planteamiento subsidiario que hemos tenido que asumir, estoy contento de poder llegar a estos chavales que el sistema abandona a su suerte, y mi contacto con la inmigración no puede ser más positivo, especialmente con mis alumnas magrebíes que son un modelo de decencia personal y compromiso personal dentro de sus dificultades lógicas.

    V., está claro que no cuestiono los motivos de nadie a la hora de escoger modelos de colegios para sus hijos, pero reflexiono sobre la raíz de esas decisiones que pretenden proteger a nuestros retoños de los males reales y presuntos que puede suponer una enseñanza en régimen público. Y subrayo la idea de que la raíz de la elección de un modelo u otro es profundamente social porque hay pedagogías que solo se sustentan sobre la base de la selección social del alumnado. No se entendería el colegio Alemán sin un conjunto de padres de alto nivel adquisitivo que pudieran mantener el material y las necesidades educativas de sus hijos. Esto supone, bibliotecas en casa, viajes, formación cultural extraescolar (música, deporte…), colonias educativas para idiomas…

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  22. María, es lógico que nuestra visión de la situación de lo público se nutra de nuestra experiencia en zonas de conurbación de las grandes ciudades. No obstante, en esta disección de lo público que hacemos pública con sus carencias y sus maravillas, reconocemos la dignidad de unos medios y unos profesores que están abiertos a la experimentación y a la renovación pedagógica en contextos muchas veces difíciles.

    Te agradezco tu reconocida apuesta por la educación pública en tu caso personal, y tu defensa de esta escuela en el ámbito que tú conoces. Supongo que en zonas de megaurbes el problema es diferente a lo que se vive en Galicia y Asturias, zonas menos afectadas por el marasmo social que nos ha alcanzado a los que estamos en el corazón de la sociedad del futuro.

    Toro sentado, yo estoy contento con el nivel humano de mis alumnos en general. Son complejas sus circunstancias sociales y poco trabajadores pero en general son mucho más agradecidos que los niños bien que lo tienen todo mucho más fácil. No se puede establecer una ecuación directa en todos los casos, pero entiendo que a veces recompensa trabajar en ámbitos socialmente deprimidos, llenos de contradicciones y en los que no se puede dar nada por supuesto.

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  23. Nicolasa Quidman, sé que hay entre los lectores del blog, trabajadores de la enseñanza privada. Quiero mostrarles mi reconocimiento y mi cercanía. Pero otra cosa es que razones sobre los fundamentos de los conciertos educativos y no me parezcan solventes. Que un alumno en un centro concertado haya de pagar más de 600€ al mes, me parece una manipulación de este sistema. Y lo bueno es que los padres lo pagan a gusto para conseguir un ambiente "adecuado" para la formación de su hijo. Dicho ambiente sería el propiciador de una pedagogía efectiva, pues si los alumnos no están condicionados por las carencias económicas, su rendimiento en todos los sentidos será superior. Nosotros sabemos que un alumno tenga que pagar 300€ al principio de curso por su material escolar (libros sobre todo) es una barrera fundamental para que muchos de nuestros estudiantes no puedan hacerlo. En estos centro privados en que los padres pueden pagarlo, no existe este problema. Esa es la clave de la pedagogía: que los padres estén dispuestos y puedan pagar por la educación. Esto no resuelve problemas humanos comos los que señala María, pero ayuda bastante. Y no, no hay control sobre los centros concertados que no cumplen la ley, pues encuentran resquicios legales para acogerse a las subvenciones aunque desarrollen pedagogías conflictivas y los padres hayan de pagar mucho dinero para mantener a sus hijos allí. Gracias por tu presencia.

    Joel, la situación es difícilmente reversible y solo hablamos por el ansia de debatir públicamente. La diferenciación entre pública y privada está tan arraigada socialmente que es irreversible y menos con lo que se nos viene encima el próximo 20-N. Pero es bueno desvelar las raíces de una y otra. Ambas elecciones son profundamente sociales. Mucho me temo que el modelo español es insólito en Europa. No se entendería el éxito finlandés con un 40 o 45% de la educación en manos privadas. Pero las raíces de la situación son tan hondas y complejas que se me escapan, porque cabría hablar, como han hecho otros contertulios, de las reformas educativas realizadas en este país. Y eso es entrar en un debate envenenado. Sólo dejar constancia de la raíz social de toda pedagogía.

    Jaramos, g,, tienes razón en lo de la respuesta. En eso y en lo de tus apreciaciones de que la enseñanza privada supone en gran medida un filtro social como se manifestaba en el post. Los padres huyen en buena parte de los problemas que puede suponer la pública, cuando en los años ochenta y noventa. ésta educación suponía un prestigio extraordinario. Yo así lo viví durante la mitad de mi carrera docente. En la enseñanza pública había más libertad, más nivel y mejores condiciones que en la privada. Todo cambió con la reforma educativa, pero esto es meternos en harina de otro costal. Ahora Felipe González se arrepiente de su aceptación de los conciertos educativos. Será cuestión de que algún día quepa hacer la misma reflexión sobre la reforma educativa de los años noventa. La combinación de ambos extremos llevó a la pública a la subsidiariedad en muchas zonas de España.

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  24. Creo que me expliqué mal (de hecho, me faltó algún NO en lugares esenciales para la comprensión de la idea) No estoy a favor del concierto educativo como forma de resolver la libre elección de centro porque me parece una patraña de argumento. Estoy a favor de un concierto educativo, en su caso, que se entienda como "subcontrata" cuando la administración no llega a cubrir las necesidades de una cierta zona. El derecho a que los hijos e hijas reciban la formación religiosa o moral que los padres deseen NO es sinónimo de que el Estado o Comunidad autónoma lo pague indiscriminadamente, de la misma forma que el derecho a una vivienda digna no significa que el se construyan y regalen casas a todos los que consideren que su hogar no es suficientemente digno. Tampoco he encontrado una escuela en mi lugar de residencia donde formen a mis hijos e hija en el más puro espíritu ATEO y, a ser posible, SOCIALISTA, o COMUNISTA, o ANARQUISTA. Ni sin pagar, ni pagando... y tampoco creo que delegara algo tan importante como su educación ideológica o filosófica. Por el contrario, siempre he reclamado una educación lo más neutra posible, que se atuviera a los principios básicos de la convivencia y los derechos humanos.

    Lo que apuntaba en mi anterior comentario es que si el concierto ha de servir para algo, debe ser para llevar la educación a todos los rincones, no para que los que siempre han podido elegir sigan eligiendo segregarse pero a coste cero.

    Y no olvidemos que el concierto educativo, como la reconversión de los astilleros, o la privatización de las empresas públicas con beneficios, o la firma del tratado del Atlántico Norte son los grandes hitos de la política del PSOE de Felipe González. Ahora puede decir lo que quiera, pero lo que yo quisiera oir es que van a dejar de insultarme presentándose cada vez a las elecciones con las palabras Socialista y Obrero en su nombre. Me duele solo de pensarlo.

    Espero que ahora SI haya dejado claro lo que pienso.

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  25. Yo estudié hasta los 14 años en un colegio de monjas y después pasé al instituto público de referencia.
    No existían los conciertos, o había muy pocos: o ibas a la privada o ibas a la pública. Los institutos tenían muy buena fama y la diferencia no era ni social, simplemente tradición familiar o ir a un religioso.
    El caso es que en 15 años ha cambiado muchísimo. De repente casi todos los centros religiosos que eran privados son concertados e incluso los que siguen las directrices Opusianas se han subido al carro para tener más adeptos.
    En cambio la pública ha sugrido una metamorfosis horrible: los cuatro centros de referencia de la época siguen siendo los más demandados y el resto de públicos son rechazados de pleno. Palma está dividida por zonas y según la que te toca o bien caes en el lado bueno de los públicos o bien la gente opta por los concertados religiosos que tienen una lista de espera impresionante.
    Pocos compañeros míos llevan a sus hijos a la pública a pesar de que creen en ella. Pero la realidad es que todo depende de la zona en la que vives. Así de triste y de real.
    Se rumorea que el PP quiere concertar todos los centros públicos si gana las elecciones y n otengo nada claro lo que ello significará.
    A ver que pasa a partir del 20N

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  26. Yo que empecé mi escolaridad en un privado y la acabé en un público, harto de servidumbres y buscando mi propia autonomía, me veo obligado a decir que hoy en día me lo pensaría dos veces antes de dar ese paso. Los tiempos cambian, pero la vida siempre es la misma. Quien quiere estudiar lo hace en todos los lugares. El problema es que hoy los adolescentes suelen tener las necesidades básicas cubiertas, lo cual no fue así en otras épocas, y eso propicia que se pasen la educación por el arco del triunfo.

    Por desgracia en este país es posible que eso pueda cambiar, lo que me inclina a pensar que los chicos virarán hacia otros paradigmas.

    Cuando yo era chico me explicaron que en la India existía una sociedad basada en "castas", algo que me impresionó muchísimo. Sé que no tiene nada que ver con nuestro país, que es una exageración, pero me entristece ver a lo clasistas que llegamos a ser en ocasiones. Me entristece y me indigna.

    Tánto tiempo para avanzar tan poco...!

    siempre les digo a mis alumnos que mi abuelo era analfabeto y que soy hijo de un pintor de brocha gorda y que gracias a la pública pude acabar mis estudios. Hoy en día no sé si podría hacerlo en el ambiente de las aulas actuales. Da que pensar eh?

    un fuerte abrazo Joselu.

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  27. AMÉN. Siempre he estudiado y trabajado en la pública. El concepto de educación privada me parece un lujo para élites que rehúyen el contacto con la realidad social. El de educación concertada ni siquiera me cabe en la cabeza: me parece una estafa indignante. Esperanza Aguirre defiende públicamente la libertad de los padres para elegir la educación de sus hijos. Si un padre elige un colegio que separa a los niños de las niñas hay que respetarlo: es su libre decisión (dice en su twitter nuestra presidenta, la misma que no respeta la libre decisión de una mujer que quiere interrumpir su embarazo o la libre decisión de un gay que planea casarse con su pareja). Muy bien. Que cada uno decida libremente hasta dónde quiere involucionar, pero que se lo pague él solito, que no venga esta señora a subvencionarlo con el dinero de todos.

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  28. La misma distancia entre el alumnado problemático y no problemático entre centros públicos y concertados puede encontrarse dentro de los propios centros públicos. Hay diferentes formas de organizar el alumnado y, dependiendo de cómo se haga, hay grupos que suben para arriba como la espuma y otros que según entras en clase sabes que están condenados. Son elecciones que hay que tomar: o decides hacer niveles o decides homogeneizar. En cualquier caso siempre hay alumnos que salen perdiendo. Si haces clases conflictivas, la mayoría del alumnado se pierde. Ellos mismos se comparan con el resto y saben que el grupo A es el bueno y el D el peor, son estudiantes de ESO, tendrán mucha problemática detrás, pero no son tontos. Tomar decisiones sobre el agrupamiento del alumnado es competencia del claustro y es importante valorar los pros y los contras de cualquier decisión porque de lo que se trata es de dar a todos la oportunidad.

    Desde mi experiencia, la mezcla funciona mejor, si se equilibran las dificultades en diferentes clases es muy posible que los buenos tiren de los conflictvos, que siempre son menos.

    El gran problema de la enseñanza pública es la falta de recursos para la variedad de alumnado que debe atender. Pero desde hace muchos años, se nos pide hacer propuestas de mejora basándonos en lo que tenemos, es decir: a ver cómo se las ingenia usted el curso que viene para hacerlo mejor con lo que le voy a quitar. Porque a día de hoy, creo que nos conformamos con eso, con que no nos quiten más.

    Y no sé si llevar a los hijos a la concertada o la privada no es, en cualquier caso, una sobreprotección de estos, aunque el argumento sea que el centro que te toca es malo. No creo que en ningún centro sea todo malo. Trabajo en un centro conflictivo y he visto llegar arriba, desde abajo, a muchos alumnos. No es solo la escuela, es la familia,son los amigos, el ambiente en que los chicos se mueven. Aprender a tomar decisiones y saber decir no son lecciones a aprender desde pequeños y todos tenemos parte de responsabilidad: padres, profesores y los propios chicos y chicas.

    Muy interesante tu entrada.

    Saludos.

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  29. Nicolasa, queda meridianamente clara tu opinión. Y estamos de acuerdo. Pero no es la filosofía que sabemos que existe sobre el concierto educativo en una anomalía de un sistema que sirve para perpetuar la segregación social.

    Yo fui uno de los que voté a Felipe González en todas las ocasiones, pero es cierto que en este tema su contribución fue nefasta. La aplicación de la reforma educativa acabó por dejar a la públca a los pies de los caballos. Imagino que no era lo que pretendían, quiero pensarlo.

    Maru, esto es nuevo para mí. Que el PP quiere concertar los centros públicos. ¿Qué significa? ¿Qué se aplicarán criterios privados para la enseñanza pública?

    Estas zonas consideradas "malas" con razón o sin ella, hunden a un centro que ya no puede salir del pozo en que se sume cuando pierde a su alumnado potencialmente más estimulado para el esfuerzo escolar, y que se va a centros no marcados. No sé si has leído el post de Antonio. Yo dejé latiendo una pregunta terrible y es la de si llevaríamos a nuestros hijos a un ambiente semejante. Vale que apostemos por la pública, pero apostaríamos por un centro con alumnado en riesgo de exclusión social como el que él describe, o cuando hablamos de la pública nos referimos a la buena, la que cae del lado "bueno". Conozco a profesores universitarios que llevan a sus hijos a la pública, pero en una zona de clase media y de ambiente tranquilo, sin demasiado inmigración. ¿Harían lo mismo en un centro como el mío en el que el 65-70% es inmigración? Y lo malo no es que haya alumnos inmigrantes. En el fondo son lo mejor que tengo como referente muchos de ellos. Es la laminación del talento colectivo que se da en estos centros marcados por las necesidades sociales más que intelectuales.

    Fernando Justicia, quiero pensar que entre los alumnos con graves carencias que tengo, puedan salir algunos del pozo en que se encuentran dadas sus circunstancias. De hecho, es el único elemento de cohesión y ascenso social que existe. Cuando camino por mi instituto lleno de muchachas con velo y muchachos latinos pienso que esta es la mejor oportunidad que van a tener estos muchachos en su vida. Nunca se encontrarán un ambiente en tales condiciones que propicie con tanta intensidad la igualdad. Y sí, es cierto que nos hemos hecho clasistas y apostamos por la segregación que consideramos positiva, adecuada al rendimiento intelectual. Nuestros institutos son metáforas de la sociedad actual. Y los que los vivimos como profesores en ambientes extremos podemos estar intuyendo lo que será el futuro en lo bueno y en lo malo. Yo prefiero quedarme e intuir lo que tiene de bueno. Es la única oportunidad que tenemos: la educación.

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  30. Biblos, no sé si la derecha admitiría concertar un centro que acogiera a estudiantes gays, como existen escuelas en Estados Unidos que lo hacen. Seguramente su artillería dialéctica se lanzaría en tromba para negarlo. O una escuela concertada de carácter islámico en que se proscribiera la música, la educación física y se difundiera el corán como asignatura. Probablemente lo negarían categóricamente. O un centro ateo donde se argumentara la inexistencia de Dios en base a una interpretación materialista. No lo aceptarían de ninguna manera. Sin embargo, hemos de entender que organizaciones religiosas fundamentalistas como el OPUS DEI o Legionarios tengan colegios concertados. Estoy de acuerdo en que un padre pueda elegir el tipo de educación que crea pertinente para su hijo y que pueda escoger escuela en consonancia ideológica. Pero ¡que lo pague con su dinero! Entonces me parece perfectamente legítimo, pero no con el dinero de todos.

    Angie, tus reflexiones sobre la separación de alumnado según sus peculiaridades intelectuales y de conducta abren un debate más especializado sobre la organización escolar. Yo he decidido impartir clase a grupos C y D en los que me siento mucho más motivado que en los grupos A y B, y mi tendencia es a tratarlos como alumnos potencialmente válidos y estimularlos adecuadamente para que se den cuenta de sus posibilidades. Me gusta el ambiente de los grupos aparentemente excluidos. He tenido importantes sorpresas en ellos.

    Pero esto da para un post nuevo y aparte, que asumo como objetivo. Gracias por la idea.

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  31. A Frikosal,

    No me cabe duda que estudien donde estudien irán bien porque la familia es muy importante.

    Mis hijos sacaban muy buenas notas en la privada y sacan muy buenas notas en la pública. Estamos detrás. Les dedicamos tiempo, escuchamos a sus profesores con objetividad.

    Y aunque la secundaria que estudia mi hijo esta años luz de la que hice yo, intento inculcarle los valores de sacrificio y constancia, del amor por las cosas bien hechas porque aunque mi hijo vaya dos cursos por detrás de lo que yo hacía en su mismo curso ¡en 1969! Esos valores los van a necesitar siempre y son lo que dan el valor diferencial de calidad.
    Tus hijos no tendrán problemas en Secundaria pública salvo que el componente social no lo aconseje.

    De todas formas tengo dos parientes catedráticos de Univesidad, dan primero de medicina, y se ven obligados a hacer cursos de adaptación alos "primerizos" antes de impartir la asignatura propiamente. O sea el café para todos sigue en la universidad.

    Joselu,

    Voy entendiéndote más.
    Ya sabes que la matriculación va por barrios y no por pública-privada.
    O sea si en tu barrio hubiera una privada Hassan y Fatem serían admitidos en la privada por ley.

    Lo de las cuota es falta de información de las familias. No son obligatorias en ningún caso.
    Yo trabajé 20 años en la privada y sé como funciona todo bastante bien. Es más tuvimos aun inmigrante valiente que matriculó a su hijo especificando que no quería pagar fundación, material especial ni psicólogo. También se negó a hacer Religión aunque tuvo que firmar un documento conforme respetaba el carácter católico del centro. No tuvieron más cojones (perdón) que admitirlo.
    Alguien debería hacer una revolución a lo Luther King y matricular masivamente a sus hijos en las concertadas con el documento de renuncia a pago Fundación y extras (el resto por ley es gratuito en una concertada)
    Es raro que no se le haya ocurrido a nadie. Porque hay concertadas en ciudades dormitorio y en barrios mnarginales. Hay concertadas en todas partes.

    Si los políticos de izquierdas fueran de izquierdas tomarían más las vías Luther King y acompañaría a los inmigrantes en su lucha. Pero...




    Con respecto al PP ya han dicho lo que van a hacer : 3 años de Bachillerato.

    Si hasta ahora teníamos café para todos, con tal propuesta vamos a pasar al genial paso de "café aguado para todos" pero con la "ventaja" política que los niños estarán de guardería social (en eso nos estamos convirtiendo los centros educativos) un año más. Con coche y barba.

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  32. Excelente entrada.
    Lo malo es que esta selección social se está imponiendo en la educación, en la sanidad, en los servicios sociales, en...
    ¿Cuándo nos hemos vuelto todos tan ricos como para permitirlo?

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  33. Josep Fàbrega, ¿quieres decir que Hassan y Fátima van a inscribirse en una escuela privada concertada de orientación católica y van a presentar un documento en que se niegan a pagar las cuotas de fundación y complementos? La situación es altamente inverosímil teniendo en cuenta que los padres se posicionarían en contra, si esto fuera posible, y que mediante mil y una argucias legales y presiones esos niños serían más que marginados y excluidos. No les auguro un clima adecuado. Creo que los elementos disuasorios son tantos que vemos en la práctica que es poco plausible. Son los propios padres los que pagan gustosos esas cantidades extras (a veces muy elevadas) para mantener un control social sobre el alumnado de la escuela.

    En cuanto al bachillerato de tres años,he leído propuestas desde sectores progresistas que lo veían como algo positivo. De hecho el bachillerato español es el más corto de la Unión Europea según tengo sabido. El problema es que ya hay bastantes problemas para que promocionen en un bachillerato de dos años que se les hace cuesta arriba, no imagino lo que será uno de tres años. La medida ha sido reivindicada desde distintos sectores no necesariamente conservadores. Aunque en este tema es difícil saber qué es ser conservador y que progresista y qué sentido tiene una u otra definición. ¿La logse fue progresista? Sí en su intención, pero en sus resultados ha sido demoledora para la educación pública.

    En todo caso no debería legislarse sin un pacto de estado sobre la educación. Ya basta que cada partido que gane las elecciones quiera hacer una ley de educación a su medida. Pero esto es gritar en el desierto.

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  34. Joselú,

    Me refería a una matriculación masiva como movida tipo Luther King. Sólo tendría sentido con miles de alumnos matriculándose a la vez en toda Cataluña como protesta social.
    No hay nuevos Gandhis ni Luthers King que se atrevan a algo tan simbólico como pacífico.

    Como tampoco habrá una ocupación masiva de pisos de las Cajas y los Bancos.

    Los Indignados se han quedado cortos en la acción. Sentarse en la Plaza Cataluña es demaisado cómodo. Diseñar acciones no violentas que obliguen a actuar a la Administración es mucho más dfícil.
    La sociedad aún no esta lo suficientemente caliente pero tiempo al tiempo.

    Y a los que se nos ocurre decir que el camino esta ahí, en la toma de derechos constitucionales masivamente por la fuerza de la no violencia nos toman por locos, o por "somiatruites". Seguramente con toda la razón.

    Dos años más de crisis y veremos esas cosas y peores.

    Ayer murió una enferma de derrame cerebral tras deambular ¡65 horas! por hospitales públicos que no la pudieron operar por cierre de quirófanos. Espero que Boi Ruiz no duerma tranquilo en su vida.

    Esto es sólo el principio.
    No voy a ocultar que al principio veía con cierta simpatía lo del concierto económico de Mas y Durán. Pero ahora lo tengo claro: ¡Seríamos una República Bananera! con los lobbies que defiende Roca-Junyent viviendo como reyes y el pueblo más oprimido que con España. Lo tengo clarísimo.

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  35. Gracias por la entrada Joselu.

    Soy maestro y psicopedagogo, lo cual no no tiene mucha reputación en estos tiempos que corren. Coincido contigo en que no se puede hablar de pedagogía con tanta diversidad en las aulas, yo lo vivo día a día en mi instituto del sur de Madrid a donde, por cierto, sólo llegan alumnos de la concertada que han sido expulsados pero también discrepo con quien haga falta que no es posible seguir dando clase como hace treinta años y echar la culpa de los resultados a la diversidad. Seamos serios.

    La diversidad del alumnado nos obliga a cambiar, sí cambiar, la forma de dar clase y creo que es ahí donde hemos fallado colectivamente en la Escuela. Se siguen primando los contenidos abstractos y memorísticos y eso no es una cuestión de la diversidad sino una concepción de la Educación anclada en el pasado.

    Seguimos con una organización curricular y escolar que no sirve, basada en la materia, en los agrupamientos por edades cronológicas, con un profesor por aula y materia con predominio de contenidos memorísticos.

    Con este planteamiento, no hay pedagogía que pueda dar respuesta a la diversidad porque no hay forma humana de poder atender tan dispares intereses. ¿Falla la pedagogía? ¿Falla el sistema?

    Derivadas, segunda y tercera. Los colegios concertados y privados, al menos en Madrid, son ya mayoría sobre los públicos (en todas las etapas educativas) mientras que el 75% del alumnado con necesidades especiales o inmigrantes están escolarizados en la red pública. Los medios para los centros como el de Antonio o el mío son exiguos, menguantes, vergonzosos... pero también la organización escolar que sigue anclada en un pasado que no sirve para dar respuesta a las necesidades del alumnado. Ni si quiera las TIC pueden hacer que estas circunstancias varíen sustancialmente sin un cambio radical en la organización escolar y curricular.

    Mientras, los centros privados y concertados tienen más opciones, más dinero, más medios... No estoy en contra de la enseñanza privada pero creo que el Estado debería garantizar una enseñanza Pública de calidad y quienes deseen una alternativa privada que se lo paguen. No hay más opciones.

    PD. Que la cuestión esté así no exime que e la Pública tengamos que mejorar. Creo que queda mucho, muchísimo por hacer... aunque existen islas que muestran que es posible.

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  36. Una vez intenté matricular a mi hija en un concertado que tenía debajo de casa, pues el público estaba a casi dos kilómetros andando. Era de monjitas y me dijeron que no podían admitirla porque ya tenían la matrícula completa; la trampa consistía en tener el ciclo de Infantil privado, sin subvenciones, para hacer la selección de quienes entraban luego en Primaria.
    Desde luego, no todos los concertados hacen trampas, pero basta mirar la composición de su alumnado para ver que algo no va bien en las comisiones de escolarización.

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  37. Víctor Cuevas, un honor tenerte aquí. Y lo que dices me resulta estimulante porque me dedico sistemáticamente en clase con grupos de adaptación curricular a eso precisamente, a eliminar lo memorístico en la concepción de las clases y hacerlo más vital, más reflexivo, más existecial diría yo. El currículo es el primer elemento que debe ser cuestionado. Yo no sé a priori qué van a necesitar mis alumnos. Es la radiografía del curso la que me permite modular los elementos que lo harán coherente. Eso y las ganas de aventura. Temo, no obstante, la tiranía del currículo, lo que se supone que mis alumnos deben saber en cuanto a morfología, sintaxis, historia literaria... No dejo de tener contradicciones pero para mí enseñar es una aventura como he dicho y no puedo saber adónde me llevará dicha aventura especialmente con dichos grupos.

    En colegios privados en que se seleccione al alumnado es posible aplicar el currículum. Esto es lo que atrae de la enseñanza privada concertada: que es posible el currículum oficial ya que de entrada no existen los problemas sociales y educativos que ralentizan la adquisición de conocimientos. Yo no puedo garantizar en ningún caso que mis alumnos comprarán el libro de lectura, ni siquiera si harán la lectura en el caso de que lo tuvieran a su alcance. Trabajar con los márgenes tiene su interés, para mí mucho. Estar en las lindes del sistema tiene su música arriesgada y artesanal. Lo que no quiere decir que no esté exento de contradicciones.

    Y sí, el que quiera una escuela privada, debería pagársela en su totalidad. Creo que es lo justo.

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  38. ¡Si sólo hubiera sido ese el error, el de subvencionar la concertada! La cadena de errores socialistas en cuanto a la educación ha desgraciado un sistema, el publico, que hasta sus demencias organizativas y pedagógicas tenía un sólido prestigio, prueba de lo cual era la dura selección del profesorado que accedía a esos centros. Cuando oí decir a Rubalcaba que en la educacion no habia que tocar nada, perdí mi confianza en sus propuestas, porque si el resto de la realidad lo veía tan equivocadamente como la enseñanza ¡estábamos perdidos! La obligatoriedad hasta los 16 años, que exhiben los socialistas como una gran conquista social, ha sido el caballo de Troya de la destrucción del sistema, porque estos señores funcionan con una lógica como la que les lleva a redactar un artículo del currículo de lenguas de Departamento de Educación de la siguiente manera: "El alumno 'ha de estar' interesado en las variantes dialectales del catalán" -aunque al anónimo del otro dia no le guste el "haber de"-, lo cual, al buen entendedor, se lo dice todo. Supongo que en su pulsión totalitaria cabe que se pueda "obligar" a estudiar a alguien, mediante seducción o cualesquiera otros métodos... ¡Cuánto ganarían tantísimas clases si los tres incapaces de desarrollar la tarea intelectual que se les exige fueran escolarizados en centros ad hoc, donde se les enseñara un oficio y desde el que pudieran, con los enlaces correspondientes, seguir la vida académica, en caso de que hubiera alguna conversión paulina.
    Respecto del sistema de conciertos, de la escuela privada y la pública. Es cierto que el estado debe de ofrecer una red educativa, como la ofrece de sanidad,de policía o de justicia, pero si se analiza de dónde se allegan los fondos para ofrecer esa red vemos que salen de los impuestos de "todos" los ciudadanos, lo cual significa que quien escoge, por ejemplo, una privada, contribuye a la escuela de los demás, pero no a la suya, de donde se sigue que, en ese caso, el estado debería reembolsarle la parte alícuota de lo que le toca del "bien común", porque de otro modo se "le obliga" a ir a la pública lo que contradice el principio de libertad de elección de centro. En el caso del concierto, vería bien que se pagase a los padres esa parte alìcuota, pero que, después, se pagasen ellos solitos lo que falta para la totalidad de la factura, que no sería poco.
    Por huir de la imposición gubernamental del monolingüismo catalán en la senseñanza, lleve a mis hijos a una escuela privada, pero privada, es decir, a costa de numerosísimas privaciones de sus progenitores. No me arrepiento. He huido de la tiranía lingüística y del totalitarismo filológico/político. Como he tenido una vida académmica tan irregular, digamos que he conocido todos los sistemas, pero en ningún sitio me encontre mejor que en donde cursé el COU, un instituto público, donde no aprendí casi nada, pero viví aquel año con una maravillosa intensidad.
    Ahora, desde un centro que es un gueto, siempre recuerdo la propuesta que le hizo al conseller Maragall un reputado economista de izquierdas (pero sensato): acabe con los guetos: coja los alumnos del Raval y llévelos al Costa i LLobera, y baje los de allí al Raval: haga realidad la igualdad de oportunidades. Respuesta del conseller: ¡Está usted loco, O.!
    Y así nos luce. ¡Y luego se extrañarán de perder 10 o 12 diputados el día 21! Esa perversión suicida de la ceguera política es algo para lo que no acabo de encontrar una explicación razonable.

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  39. Solamente felicitarte por la dedicación y la constancia que tienes contestando a todo el mundo.

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  40. Siempre que te leo intento encontrar las similitudes con la debacle educativa argentina de las últimas décadas. De haber sabido cuál sería el derrotero de la educación, probablemente habría optado por una carrera diferente, y a menudo me planteo cambiar de rubro, a pesar de mi genuina vocación por la enseñanza.

    Tenemos realidades diferentes, pero aquí sucede algo en lo que creo coincidimos: cuando nos referimos a la escuela, en verdad aludimos a un amplio espectro de instituciones educativas de muy variados contextos socioeconómicos y culturales, y de una escuela pública de la cual se ha desentendido el Estado durante los ochenta y los noventa, situación que continúa y se agudiza, a través de un proceso de lo que han llamado "descentralización" y cambios en la administración del sistema educativo que no contempla la generalidad, porque la generalidad ha dejado de existir.

    Se fortaleció el discurso de "autonomía escolar", cuando en verdad, ésto se vivencia como orfandad, ausencia de mirada y de control de calidad.

    Así, la escuela ya no responde a las necesidades de los diferentes actores educativos involucrados, y reina un gran descontento.

    Yo no sé si habrás visto la película francesa "Entre muros", pero te la recomiendo.

    Un cálido saludo, Joselu.

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  41. Soy partidario del cheque escolar y de que las reglas del juego sean las mismas para todos los centros, sean de gestión pública o privada.

    Existe, aunque testimonialmente, algún centro concertado con el 100 % de esos alumnos.

    En Latinoamérica todos los alumnos de centros públicos llevan uniforme.

    Por lo demás, estoy de acuerdo con tu entrada.

    Un abrazo, Joselu

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  42. Hola,
    Mi hijo fue a un colegio de primaria, público y con un gran patio, con los alumnos agrupados por etapas por la baja matrícula. Entre 5º y 6º juntaban ocho alumnos, el resto de la población escolar estaba en un concertado que parece un edificio de viviendas, con un patio cada vez más pequeño porque ha hecho falta construir aulas en él. Ahora está en un instituto público.
    Me niego a aceptar el argumento de Anónimo, de que la privada sale más barata. Si no hubiera conciertos se rentabilizaría al máximo la inversión en educación y no habría coles vacíos al lado de otros masificados aunque con uniforme. Aunque no dudo que en algunas situaciones pueden ser necesarios.
    Tampoco acepto el de Juan Poz. No hay parte alícuota, pagamos impuestos y quien renuncie libremente a los servicios públicos tendrá que ser consecuente y no pedir cheques escolares ni nada parecido.
    Por lo demás, enhorabuena por el post. Después de leer este he leído el de Antonio y en vosotros dos siempre se encuentra algo de optimismo.

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  43. Juan Poz, no estoy de acuerdo con que el que pague un colegio privado debiera recibir su parte alicuota del presupuesto general de educación. Si alguien elige un colegio privado está en su derecho, claro está, y en alguna forma es coherente porque elige hacerse cargo del mantenimiento general del colegio sin ninguna ayuda estatal que pagan los demás ciudadanos. ¿Por qué como ciudadano he de pagar que alguien elija un colegio del Opus Dei para su hijo, por ejemplo? Si lo quiera que lo pague íntegramente. Es lo coherente. Y en tal caso nadie debería resarcirle.

    Frikosal, lo intento, aunque no siempre es posible. Pero esta vez creo que lo vamos a poder hacer.

    Fer, sí he visto Entre les murs. Es una película que se sale del esquema de profesor magnético y carismático que consigue llevar a sus alumnos al compromiso, la creatividad y el rendimiento. Este es el planteamiento del casi cien por cien de las películas sobre docentes. Entre los muros es interesante porque nos presenta una realidad descarnada del aula, sin edulcorantes. Una buena película.

    Pedro, gracia por hacerte presente. Nos quedará la duda de cómo hubiera sido este país sin los conciertos educativos. Es algo que no veremos, pero si la educación pública tuviera un 25 por ciento más de alumnado por ejemplo probablemente su calidad sería muy superior a la actual, pues huyen de sus aulas los padres con hijos muy capacitados y responsables.

    Y me alegro que distingas algo de optimismo en este blog. El otro día alguien lo calificó de desolador y carente de esperanza, tanto que lograba encoger el ánimo. ¡Vaya disparidad de pareceres! Me quedo con tu opinión, me siento más cerca de ella.

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  44. Pedro, Joselu, hay una petición de principio en vuestra posición que me parece endeble: que la enseñanza sea un servicio público. La pública es una opción más entre las posibilidades que se le ofrecen a quien ejercita el derecho constitucional de elección de centro. ¿Por qué se ha de premiar económicamente a unos frente a otros? Desgraciadamente, la enseñanza pública no es "aséptica", no es un "bien público", sino una opción política con sus contenidos ideológicos bien manifiestos, de ahí que pueda haber quien se oponga a ella por principios y quiera optaqr por otro tipo de enseñanza. Pongamos el caso de Cataluña, donde hay un sistema de imposición monolingüística, que a mí me parece aberrante. Si quiero ejercer mi derecho constitucional a la educación y a la elección de centro, ¿por qué se me ha de penalizar por no comulgar con ese sistema? ¿Se ha de ser servil con los poderos políticos para acceder al dsfrute de ese derecho/obligación? Os recuerdo que con el franquismo había muy pocos institutos públicos, pero ahora, con el desmoronamiento a que ha conducido la LOGSE+LOE a la escuela pública vamos camino de llegar a la misma situación. ¿Desde cuándo hace que no se edifica un colegio o un instituto público aquí en Cataluña, por ejemplo? ¿Por qué ha reunciado el estado a proveer de ese bien esencial a la población? Los socialistas se han empeñado en reducir el sistema público a una labor asistencial y han potenciado los conciertos con las pseudoprivadas para evitar que las clases medias dejaran de disfrutar de un sistema del que antes, cuando el BUP, disfrutaban casi en exclusiva, porque, al llegar a los 14, los alumnos de las clases bajas iban en directa a la FP de primer grado. Ahora que han hecho un totum revolutum absurdo, se han dado cuenta de que o potenciaban la concertada o perdían elecciones (las van a perder igualmente). Insisto, la pública es una opción educativa "marcada" frente a otras, también "marcadas", no es "aséptica" ideológicamente, y establecer el trágala de "la pública o búscate la vida" me parece la expresión de una suerte de neodespotismo pseudoilustrado, el de quienes tienen "su" sistema y obligan a quienes no tengan recursos a "tragar" con él. Ya entiendo que los poderes políticos disfrutan imponiéndose a los ciudadanos y convirtiéndolos en súbditos, pero no entiendo que, desde una posición ingenua, se acabe aceptando el servilismo ante el poder político y "su" enseñanza, que no "pública", al menos como yo entiendo el conepto de "pública", que es el de un sistema educativo alejado de las imposiciones ideológicos de los gestores políticos.

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  45. Mi hijo Angel es profesor en los Jesuítas de Madrid. Le he preguntado sobre el tema y claro, él me dice que su colegio está en un barrio de Madrid de gente muy adinerada y solamente tienen unos cuantos alumnos que se acogen a las becas del colegio para los que no pueden pagar libros, matrículas y todo eso.
    Pienso, como muchos de vosotros, que se debían acabar los conciertos con los privados.

    En la zona donde yo vivo , a las afueras de Alicante, hay dos institutos y conozco mucha gente que sus hijos estudian allí y están encantados con la enseñanza. Yo creía que la pública funcionaba bien pero viendo vuestros casos ya no sé que decir.
    Un abrazo Joselu. Lola

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  46. Lola, creo que la pública funciona bien, muy bien, dentro de las circunstancias que no son efectivamente como las de ese colegio de jesuitas de gente adinerada. Mis alumnos no pueden comprar los libros, es frecuente que a mitad de curso se vayan un mes a Pakistán o a Marruecos, tienen un conocimiento muy escaso del idioma y desde luego no tienen referentes culturales próximos a nosotros... No se puede comparar ese mundo de clase media alta con el mundo en que imparto clases yo. La enseñanza ha de adaptarse a las circunstancias y estas no son fáciles, pero yo no diría que funcione mal. ¿Quién atendería a estos muchachos si no lo hiciera la enseñanza pública?

    Imagino que los alumnos de tu hijo tendrán elevados ideales, padres bien situados, grandes expectativas sociales, culturales y económicas... pero les falta lo otro, lo que solo se vive donde yo imparto clase. Es difícil de definir o de explicar. Se habrán acostumbrado a un mundo selecto, pero el mundo que va a venir, el que ya existe es más terrenal.

    Un abrazo.

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  47. El otro día te contesté y te lo recuerdo ahora, ese que reseñas ha sido el gran fallo de los Gobiernos, tanto de uno como de otro color, pero sobre todo del PSOE. Le ha salido más rentable pagar que hacer los colegios pero ahora se encuentra con demasiados problemas, problemas fácilmente predecibles si alguien se hubiese parado a pensar… claro que eso duele.

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  48. Sí, Malo, la izquierda que hemos nutrido con nuestros votos nos ha fallado en temas fundamentales. A la hora de gobernar lo han hecho -para sobrevivir- con criterios liberales y se dedicaron a ser prácticos y a no molestar a los poderes reales. De eso nos damos cuenta. No sé si hubiera sido posible de otra manera. El equilibrio de poderes es brutal y tal vez uno haya de rendirse a la realpolitik. Es lo que hizo Felipe González con los conciertos educativos. Pero ya no hay vuelta atrás. Es lo malo, Malo.

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  49. Como dice Biblos, amén. Eso es exactamente lo que se busca: huir del pobre, quizá del pobre que fuimos. Como dices tú en algún momento, la concertada no tiene la culpa de todos los males, pero sí quien concierta a diestro y siniestro en detrimento de la pública, la única que acoge a todos.
    Algo que me pone del hígado es oír lo de la libre elección de los padres. Yo elegí libremente llevar a mis hijos a la pública; lo que no elegí es que mi hijo, a estas alturas, estuviera sin profesor de Francés y que en su centro aún faltasen por cubrir horas de Música o de Geografía. Es un instituto bilingüe, de esos de los que presume la Presidenta Aguirre, aunque no pague a las empleadas de la limpieza (la empresalleva desde julio sin cobrar; ahora, desde octubre, pagan el pato las empleadas). Yo,como madre, me siento "castigada" (¿No quieres pública? Pues, hala). Pues sí, quiero pública, por eso, como tantísimos compañeros de Madrid y de toda España, hago todo lo que puedo por defenderla.

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  50. Yo estudié en la enseñanza pública y me gustó mucho lo que aprendí. Era feliz en aquel colegio donde cabían todos, de verdad.
    Ahora trabajo en la enseñanza concertada, y solo os digo que la enseñanza que imparto en como 3 siglos más anticuada que la que recibí de niña en la escuela pública. Los padres de mis alumnos eligen un entorno donde no cambie demasiado la metodología, quieren la enseñanza tradicional y se alegran de que sus hijos la reciban. Lucho por actualizar la enseñanza en mi entorno de trabajo que es el que tengo, me parto el alma porque tomen en serio el desarrollo de las competencias básicas y trato de ponerlo en práctica en mi aula, aunque soy aquella profe que no pone tantos deberes y que hace cosas raras en su clase: un blog de aula, juegos de matemáticas, escribir recetas o menús saludables...
    Mis hijos vienen conmigo al colegio donde trabajo, porque es lo más cómodo, pero...cuántas veces me remuerde la conciencia cuando me dicen que se aburren, ¿cómo se puede aburrir con 5 años en el colegio? Es un crimen.
    Algún día cambiaré a la pública, eso lo sé y lucharé porque sea la mejor enseñanza. Pero tengo que pensar en serio que hacer con mis hijos.

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  51. Joselu,
    Yo trabajo en un centro concertado católico y te puedo decir que lo que te apuntaba Josep es cierto. En mi centro hay alumnos que no cursan la assignatura de religión, algunos porque son musulmanes y otros porque sus padres no quieren que lo hagan. A nosotros nos asignan alumnos que no han escojido nuestro centro... Más ejemplos, la segunda semana del cursos se integraroon a 3º de ESO dos musulmanas porque en el centro público en el que iban les obligaron a quitarse el velo... Más cosas: las horas complementarias en mi centro suponen para los padres unos 50 euros mensuales: a cambio reciben tres horas más de clase. hay padres, que deciden que sus hijos no hagan estas clases complementarias: no pagan y no las hacen. Mejor dicho, me consta que con esto de la crisis, muchos de los que reciben estas tres horas de más no las pagan y, obviamente, no se les echa. Más cosas: libros de texto... silos padres tienen dificultades, se les facilitan préstamos de libros de los anteriores...
    Mañana a las 9 tengo clase de 4º de ESO: 6 magrabies, dos alumnos procedentes de CRAE (centros de acogida)... Y no quiero llorar, pero pocos, poquísimos recuros, mucha presión y una situación laboral que, con perdón, es una mierda si la comparo con familiares que están la pública.
    Ah! y me olvidaba: en las comisiones de escolarixación da pena ver como los de la pública intentan colarnos a la privada los inmigrantes: sin aula d'acollida reconocida (léase, trbajo de horas no lectivas como lectivas, sí, sí), en mi centro reciben a los inmigrantes y alumnos que no quiere la pública porque así no nos quitaran una linea.
    No todo son colegios elitistas del Opus...

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  52. Me olvidaba. Es curioso como los argumentos de muchos funcionarios de la educación no se lo aplican a la sanidad. Es curioso como la mayoría optan por no contribuir a la SS... y prefieren ir a la privada concertada... mientras que los profes de la concertada hacemos colas iy esperamos en listas de espera , como todo hijo de vecina. Y no mucho, porque no nos deja
    Si uno se quire pagar la educación privada-privada, no deja de contribuir con sus impuestos a la eucación pública: los funcionarios, si quieren, no contribuyen a la sanidad pública. Y la mayoría así lo hace.

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  53. Luis Antonio, no sé si estoy muy de acuerdo con la idea del cheque escolar. Se ha hablado de él, pero ninguna fuerza política se ha aprestado a aplicarlo. Supongo que abre muchos interrogantes y que cambiaría el sentido de la política educativa y de la elección de centros.

    Carlota Bloom, ayer mis alumnos se quejaban de frío en las aulas, pero me temo que la calefacción tardará en llegar, si es que finalmente se puede encender salvo en los días más crudos del invierno. No obstante, recuerdo que en años anteriores la calefacción estaba encendida sin necesidad y los alumnos tenían abiertas las ventanas porque tenían calor. Quiero decir que ha habido años de superabundancia (en que se ha malgastado el dinero y he sido testigo) y ahora viene la otra cara de la moneda: que no hay "un puto duro" como dijo vuestra presidenta, y, claro, golpea primero al sector público que es el menos apreciado por la ideóloga liberal que es doña Esperanza. Ánimo en esa apuesta por la pública.

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  54. Lamunix, has escrito un comentario tan eficaz narrativamente que el mismo Juan José Millás te felicitaría. Has descrito con precisión y con capacidad de sugerencia tu situación en una escuela privada concertada de tendencia conservadora por la dirección de la misma, pero también por la presión de los padres que quieren una enseñanza como la de toda la vida. Has descrito tus intentos de renovación pedagógica en un entorno ciertamente conformista, y el aburrimiento de tus hijos, y tus deseos (casi ocultos) de poder pasar algún día a la enseñanza pública mucho más dinámica y experimental aunque su alumnado sea mucho más plural que en tu colegio.

    Un hermoso relato lleno de sugerencias en pocas líneas. Gracias por tu participación.

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  55. Anónimo, gracias por tu participación porque alumbra el otro lado de la cuestión, al menos tal como lo percibes tú lo que no deja de ser ciertamente valioso aunque como toda visión es siempre parcial.

    Describes un colegio concertado con problemas de financiación en el que se corre el peligro de perder una línea si no se admiten alumnos inmigrantes que son, desde tu punto de vista, rechazados en la pública que se los quita de encima por el tema del velo entre otras cosas.

    Imagino que ver las cosas desde el otro lado, nos llevaría a ver colegios públicos con no seis alumnos inmigrantes sino muchos más en cada curso. De hecho una reivindicación de la enseñanza pública es que se repartan para no crear guetos. Aquí en Cataluña es impensable que un alumno sea rechazado en la pública, lo que hace que las clases en determinadas zonas se nutran fundamentalmente de alumnos inmigrantes. Yo tengo clases en secundaria en que todos menos uno son inmigrantes. Lo tengo tan asumido que me parece totalmente normal. Pero es cierto que funcionan aulas de acogida durante un tiempo para irlos adaptando al sistema, a la lengua y al instituto.

    Tú eres consciente de tu situación laboralmente frágil comparada con la de los funcionarios de la pública, de la supeditación que supone respecto a la dirección que no deja de ser una empresa y que tiene sus propios intereses.

    Entiendo tu desazón y asumo tu ángulo de visión que había quedado desatendido. La pregunta que me hago es por qué los padres escogen un centro como este para llevar a sus hijos si pueden ir a la enseñanza pública. ¿Qué esperan de dicha formación? ¿Que sea cristiana? ¿Que haya un ambiente de trabajo diferente del de la pública? ¿Que haya métodos más conservadores como explica Lamunix en el comentario anterior?

    En todo caso, para contactar con los niños magrebíes te recomiendo que te intereses por su cultura (árabe o beréber), que conozcas sus leyendas (los djin, Aisha Kandisha), su música, sus razones para llevar velo. Tengo la impresión de que muchos de ellos son excelentes trabajadores. Yo estoy orgulloso de muchos de ellos. De hecho los elijo como alumnos en mi centro, y me siento muy cómodo con ellos.

    Gracias por tu aportación. Todos navegamos en el proceloso barco de la educación.

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  56. Yo estudie hace años en la pública, nos pilló en medio del cambio de plan educativo por lo que todavía hice hasta octavo de EGB... Mirad, ahí el que quería estudiar era perseguido, ambiente de niñas a cual más zorra y tío a cual más animal. Eso no impidió que los pocos que queríamos estudiar lo hiciésemos, lo decía mi directora de tesis "el niño que tira, tira a pesar de la escuela". En el instituto, dónde sólo había BUP, el ambiente se torció totalmente con el inicio de la ESO... No hay que pensar sólo en los padres, sino en los alumnos, que al fin y al cabo son los que sufren las consecuencias de las decisiones de sus padres. Dile a tu hijo que la escuela pública es la mejor cuando tiene que esconderse en una biblioteca en la hora del patio porque sino le zurran el resto de compañeros "porque ese estudia y aprueba". Qué pena me daban esos dos chavales y pensaba para mis adentros, ¡suerte que yo con el BUP me libré de toda esa chusma!

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