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martes, 15 de marzo de 2011

Alumnos de ritmo lento


Hace más de quince años leí un artículo en El País sobre educación. Por más que he indagado en su hemeroteca no he logrado encontrarlo. Creo recordar su sentido que en aquel momento me impactó. De hecho no lo he olvidado y lo traigo hoy aquí.

La noticia versaba sobre una escuela de Nueva York (¿) en la que utilizaban métodos de enseñanza dirigidos a superdotados para tratar a alumnos con graves problemas de aprendizaje sea por cuestiones intelectuales, comportamentales, sociales o culturales. Aquello me sorprendió. No entendía cómo era posible tratar como a superdotados a alumnos con un fuerte retraso escolar, teniendo en cuenta que una de las características de los superdotados es la rapidez de asimilación y la posesión de capacidades lógicas extraordinarias. No entendía esta vía, pero inmediatamente captó mi interés. Lamento no tener el recorte o el enlace a la noticia.

Algo de eso me viene a la mente cuando me planteo mis clases de segundo de ESO a un grupo de adaptación curricular. Nosotros lo llamamos de “ritmo lento”. Se entiende que son alumnos que por diversas circunstancias no pueden seguir el ritmo estándar de aprendizaje y se les adapta la materia de modo que les sea más accesible. Su tutor me decía hoy que era un grupo perezoso, lento y charlatán, al que había que plantearles cuestiones muy básicas y concretas. Aún así el número de suspensos es elevado, y las notas que podemos fijar en el boletín no pueden superar el bien por la adaptación de que son objeto.

Sin embargo, en clase de lengua yo les trato como si fueran un grupo con fuertes intereses intelectuales, preocupados por el mundo y con ganas de debatir. Fomento las competencias comprensivas y expresivas por medio de respuestas no mecánicas a preguntas complejas. Un día o dos a la semana comienzo la clase con un corto inserto en el blog de la clase. Ya os he hablado de él. Para mi sorpresa ha recibido casi seis mil visitas que no pueden ser explicables por la utilización en clase. Vamos a meternos en la boca del lobo es una herramienta que plantea debates en base a cortos muy expresivos y complejos. Pondré un ejemplo. El próximo jueves les proyectaré uno titulado La dama y la muerte en el que se plantea el tema de la “muerte digna”. Otras veces hemos hablado del hiyab, del maltrato a las mujeres, de los inmigrantes que mueren cruzando en pateras el estrecho, de la crisis en los aspectos más sangrantes… La mayoría son alumnos marroquíes con serios problemas de expresión. Me gusta que dichos cortos generen una verdadera fiebre por intervenir y que necesiten forzarse para hablar y decir lo  que piensan. Luego han de plasmar por escrito pensamientos complejos. En este caso incluso preguntándoles (a alumnos de catorce años) si ellos en una situación límite, con intenso sufrimiento y sin posibilidad de salvación preferirían morir sencillamente o que  se les mantuviera con vida indefinidamente. Es lo que refleja el vídeo que les pasaré. ¿O acaso la vida depende sólo de Dios? Piénsese que la mayorías son musulmanes. 

Mediante una encuesta que va asociada al post les hago preguntas de difícil comprensión porque implican tanto conocimientos lingüísticos como juicios éticos y personales que requieren de elaboración. Cuando pienso en mis alumnos de bachillerato me doy cuenta de que para ellos serían más que difíciles.

Sin embargo, en el tiempo que llevo practicando esta vía experimental he recibido más sorpresas y satisfacciones que fracasos. De sobras sé que sus medios lingüísticos son muy limitados, que su ortografía es muy deficiente, que su léxico ha de ser enriquecido. Para ello nada mejor que hacerles pensar en temas densos. Siempre salen intervenciones que me sorprenden por su interés y oportunidad. Es como lanzar una piedrecita al río y ver con sentimiento de maravilla como va haciendo ondas y llega adonde no me esperaba. Así ha sido hasta ahora. Tengo la impresión de que el calificativo de grupo de “ritmo lento” con que se les califica hace que otros profesores no se den cuenta de las inmensas posibilidades que suponen actividades complejas. Desde luego no les explico la morfología del sintagma nominal, ni las oraciones simples y compuestas. Toda la clase está orientada a fomentar el pensamiento y la expresión. Tengo la impresión de que cuando alguien quiere decir algo, busca instintivamente los medios para lograrlo. El problema que me aterra es que alguien no tenga nada que decir porque no piensa, porque no está habituado a pensar o porque no se le ha fomentado el placer de hacerlo. Y ello me encuentro en grupos de niveles más avanzados caracterizados por la apatía mental. 

¿Y si todo el sistema estuviera orientado a reproducir en lugar de a producir? Pensamiento, ideas, a eso me refiero.

Mi grupo de ritmo lento, bien, gracias. Pero yo lo trato como si fuera de ritmo vertiginoso. Y aun así logran sorprenderme. 

30 comentarios :

  1. La capacidad de sorpresa del ser humano es infinita. La maestría del buen pedagogo está en despertar la alegría por el trabajo y el conocimiento.

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  2. No puedo mas que decirte que ojalá muchos de los profesores y de las profesoras que hay por ahí estuvieran tan implicados como tú.
    Mi hijo apesar de ser un niño estudioso y de un buen expediente académico, cuando le planteo aspectos del día a día, es como si su apatía mental a la que haces referencia, le inundara en la mas absoluta desidia...Sin embargo ví la luz cuando entró en primero de bachiller y aparece la asignatura filosofía, cuando la vió le cruzo todo el cuerpo la palabra ¿para qué sirve?, ¡decir eso me puso...!, sin embargo parece que tiene un cierto interés, pero me temo muy y mucho que sea simplemente para sacar una nota, apesar de que su profesor, él lo tiene muy valorado, trabaja con material trabajado por él o bien con algunas series televisivas, no podría faltar Houses.
    No sé muy bien que estamos haciendo mal, no sólo vosotros, sino por supuesto nosotros/as.
    Es a veces mi hijo tan drástico en sus explicaciones de la vida, como si todo fuera blanco o negro, cuando en la vida es una gota de agua reflejada en nuestro ojo...

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  3. Ex-compi, tengo que entrar curtido contra la apatía más desoladora cuando entro en las clases de bachillerato. No es opinión sólo mía sino de todos los profesores del departamento de lengua castellana. Tengo la impresión de que no se fomenta el pensamiento como ejercicio libre y responsable, solamente hay materia para estudiar que no tiene que ver con la vida. A mí me gustaría llevarles de la vida a la lengua. Sumergirles en los conflictos más candentes para que luego necesitaran utilizar el instrumento del lenguaje para expresar algo. Lo más tremendo es que la mayoría de los jóvenes no tienen nada que decir, ni aspiración de hacerlo. Es como si estuvieran ya cansados y ahítos de todo. Hay excepciones, claro está. Sólo quiero apuntar a lo que yo veo dominante. He vivido muchas épocas en la educación, pero creo que tan apática como esta, ninguna. Y no sé si hacemos algo mal o no. Quizás sea que todo es demasiado cómodo para ellos, que no hay horizontes, ni utopías. Los adultos lo proyectamos consciente e inconscientemente, y ellos aprenden de nosotros, cuando tendrían que aprender "contra nosotros". Son conservadores y convencionales. Entre muchachos marroquíes encuentro más nervio y más intención, lo que no quiere decir que sean necesariamente trabajadores. Es otra cosa.

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  4. Francisco, sin duda el conocimiento debe proporcionar placer en sí mismo. El descubrimiento y la posibilidad de maravillarse deberían formar parte de nuestra educación estética, pero la realidad dista mucho de esto. Pero con caídas y subidas, intentamos mover la montaña.

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  5. Interesante post, Joselu. Y me has convencido. Por cierto, he añadido el blog "vamos a meternos en la boca del lobo" a la lista de mis favoritos. Me parece un lugar muy apropiado para que lo visitemos en las sufridas clases de tutoría. Ya te contaré. Bueno, a lo que íbamos, digo que mes ha convencido tu argumento de que las clases están hechas más para reproducir que para producir. El alumno brillante es aquel que es capaz de reproducir (lo entienda o no) lo que se le propone. Luego está el tema de pensar. Pero esto no se valora. Y por lo tanto, en clase no se produce. Pero yo he observado la actitud de muchos de mis alumnos "descarriados", fuera ya a estas alturas del camino propuesto por Educación y perdidos en mil y un planteamientos que no se les reconoce. Y he observado, que precisamente estos alumnos de suspenso en todas las asignaturas, son los que más brillan cuando les propongo debates y temas en lo que se ha de pensar. Digamos que aquí las mentes se igualan. Como no hay ningún estudio ni ninguna actividad previa (que ellos no habrían hecho, claro) estan, repito, en igualdad de condiciones. Y no hacen el ridículo precisamente cuando de pensar se trata. Entonces, tal vez lo que falle es el Sistema. Un Sistema que sólo valora a los obedientes, sumisos, y trabajadores repetitivos, y que ignora a los que solo quieren llegar por el camino del raciocinio puro y duro. De acuerdo que solo con esto último no se puede llegar a ninguna parte, pero solo con lo otro tampoco. Así es que hay que amalgamar todo esto y crear una educación donde tenga cabida tanto lo productivo como lo reproductivo.

    Un abrazo.

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  6. Bueno, te felicito, a ti y a tus alumnos. Pero supongo que no te creerás que se puede generalizar eso que tú haces, ¿verdad? Yo doy inglés en 3º y 4º de Diversificación y te aseguro que si intentara tratarlos como si estuvieran ávidos de conocimientos de la lengua inglesa, del mundo anglosajón o sencillamente deseosos de manejarse un poquitín en esa lengua, el caos y el desastre que ya supone se multiplicaría.
    Esto que dices, y perdona por la comparación, es como aquellos profesores de la ESO que, porque a ellos les va más o menos bien, son incapaces de creer lo que les cuentan otros compañeros más desafortunados que dan clase en otros centros y que lo están pasando muy mal porque los alumnos son sencillamente inaguantables.

    En fin, saludos desde Crisis Educativa.

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  7. En primer lugar, aunque soy lectora habitual de tu blog, enhorabuena una vez más. Gracias por contarnos tantas cosas, en especial tus buenas prácticas docentes.
    Yo sigo siendo una profe en apuros, pase el tiempo que pase, que pasa; de momento, ese sigue siendo mi estado.
    Este curso tengo un grupo de primero de eso en el que se junta algún alumno con altas capacidades con otros de ritmo lento. A veces, me desespero mucho, porque no llego, no sé cómo enfocar la clase; al tiempo, son un grupo pequeño, así que me da tiempo a conocerlos bastante. Sin embargo, tantas oportunidades no se traducen en saber aprovecharlas por mi parte. Las faltas de atención constantes, las evasiones se notan tanto en los de "ritmo lento" como en los de "ritmo rápido". Está claro, no llego, no soy capaz de estimularlos, creo que al contrario. En algunos casos creo que presto excesiva atención a los que son más lentos, pero tampoco se traduce y tampoco creo uqe sea la estrategia correcta. Y no queda mucho curso, pro desgracia.
    Me apunto esta estrategia y nuevamente, intentaré no rendirme, aunque en ocasiones, me siento muy mal.
    Gracias, de nuevo; y enhorabuena, tus alumnos tienen mucha suerte.

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  8. Miguel, he tenido cursos terribles que escucharon embelesados algunos textos del pensador indio Krishamurti motivados por la fuerza de las ideas que allí se expresaban. En el fondo me encontraría cómodo en la función de ser un profesor que intentara fomentar el pensamiento como ejercicio, pero las obligaciones departamentales, de las programaciones, de los libros de texto y todo eso, imponen una dinámica en que hay que dar programa puro y duro. Al tener un curso de Ritmo lento y sentir que nadie espera demasiado de estos muchachos, me siento con libertad de proponer lo impensable que es fomentar los debates de temas que les motiven y que estimulen el pensamiento. Valoro la expresión oral y escrita, pero también la constancia en sus tareas. Este año me siento con libertad, lo que no es habitual. Ya digo cuáles son las circunstancias. Y en mi fuero interno pienso que es un programa de lujo pero fuera de los parámetros habituales en la lengua en la que hay que explicar eso del sintagma nominal y todo lo demás. Esto es lo que hay.

    Un abrazo.

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  9. Joselu, me encanta que cuentes estas experiencias tuyas tan gratificantes para ti, tus afortunados alumnos y cuantos amamos la docencia pese a todo y a todos. Esos alumnos tuyos de "ritmo lento" son cada vez más habituales en todas las etapas, pero el sistema les ofrece pocas salidas. Hay quien se queja de lo contrario, d elos medios que se destinan a los NEES y compañía y lo poco que se atiende a los alumnos brillantes o superdotados. Mi experiencia me dice que los superdotados diagnosticados (yo he sufrido a dos) son muy difíciles de tratar, con grandes problemas de relación con los demás y con ellos mismos, rebeldes, pasotas, poco esforzados y poco motivados, muy creídos de su potencial y muy déspotas con quienes consideran inferiores. Hay otros alumnos muy buenos, incluso brillantes, que lo tienen todo, pero son la excepción. Yo prefiero a los que saben sacar partido a sus posibilidades a base de trabajo, y valoro, por encima de todo, a las buenas personas. Parece mentira lo egoístas y despegados que pueden llegar a ser algunos que lo tienen todo y lo majos que son otros menos favorecidos, sobre todo inmigrantes, mucho más agradecidos.
    No sé a qué artículo te refieres, aunque seguramente lo leí. Pocos saben realmente qué hay que hacer en educación, vamos dando bandazos sin dar tiempo a que se asienten los cambios y se valoren los resultados. Aquí en Madrid ahora el buque insignia es el bilingüismo, muy mal aplicado, pero es lo que vende y a lo que destinan el grueso del presupuesto. ¿Que no hay dinero para sacar más plazas en las oposiciones? A nadie le importa. Estoy tan indignada... Mejor lo dejo.
    He visto en otro blog el vídeo del programa "Redes" de Punset sobre educación. Creo que tiene algunas ideas estimables, pero no coincido con todas. ¿Es la escuela quien debe cambiar la sociedad o viceversa? ¿Hay que potenciar más la creatividad y la crítica? Sin duda, pero si al término de sus estudios los jóvenes deben buscar un puesto de trabajo, ¿qué les interesa estudiar: lo "tradicional" o lo "diferente"? ¿Un médico puede dejar de estudiar Anatomía? ¿Un ingeniero puede olvidarse de los polinomios? ¿Hay que enseñar sólo lo que es realmente "útil"? ¿Quién lo decide?
    Los docentes sabemos que es el grupo de alumnos el que pide, demanda o rechaza ciertos métodos. Si algo no funciona, nuestra labor consiste en buscar cómo modificarlo y adaptarlo, y si definitivamente no es adecuado, hay que rechazarlo. Sé que no todos comparten esta idea, qué le vamos a hacer. A veces no hay que empeñarse en imposibles. Si sabemos que la inmensa mayoría de nuestros alumnos tienen un lenguaje penoso y una expresión paupérrima, hay que empezar por ahí en vez de empeñarnos en que aprendan los grados del adjetivo o las oraciones compuestas. Si tú has conseguido romper esa barrera a base de motivarles con cortos atractivos, aleluya, sigue por ese camino.
    No puedo seguir, mi brazo se queja mucho. Lo siento. Un fuerte abrazo, colega.

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  10. Juan, mi centro es de los que tiene mala fama, muy mala fama, por la composición del alumnado. Hay profesores que huyen como de la peste de un centro como este. Otros afrontan el desafío de trabajar con estos muchachos callejeros e intentar sacar algo de agua. Es otro planteamiento. Nada más lejos de querer contar hazañas de un profe al que todo le sale bien. Si sigues mi blog verás que no hace mucho he revelado aspectos íntimos de mi desesperación profesional ante ciertas situaciones que me afectan personalmente. Muchas veces me he sentido hundido por muchos motivos y lo he contado. Esta vez y contando con pizarra digital y un blog de la clase y ordenadores portátiles todos mis alumnos, me atrevo a plantear un método diferente, y salgo, junto a mi compañera psicopedagoga, más que satisfecho. Me enorgullece ver a mis alumnnos devorando los vídeos que les pongo (son muy buenos. Hay una buena colección en la red y soy aficionado a ellos). Dan lugar a debates, a discusiones acerca de su sentido y aportaciones de ellos que me emocionan, precisamente por provenir de muchachos de la calle, y otros que buscan calor en una cultura que no es la suya. No sé si podría ser aplicable a tu caso. Cuenta asimismo que es un curso de adaptación y eso me hace sentir más libre para experimentar. Creo que lo que estamos haciendo es muy válido pero no sé si es muy ortodoxo. Creo que no. A mí me apasiona, pero probablemente no encuentre demasiado apoyo entre otros profesionales de la lengua. Un saludo a Crisis educativa.

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  11. Anónima, profes en apuros somo muchos, yo el primero, y no todo son buenas prácticas profesionales, pues muchas veces he vivido desoladoramente el fracaso más completo. No siempre funcionan las cosas. Al menos a mí. He pasado temporadas muy malas porque me implica mi labor docente. No puedo verla con distancia lo que es un error pero no puedo evitarlo. Dicho esto, quiero enviarte mi agradecimiento por tus palabras y el calor que muestran. Ser profesor es un arte muy difícil. He sentido muchas veces profunda satisfacción, pero también honda desesperanza. Profesor en la secundaria está trenzado de errores, fracasos y algún acierto. No sé si es muy oficial lo que estamos haciendo pero cuando escucho lo que opinan otros profesores pienso que este es mi mejor curso y al que más ilusionado voy. Un cordial saludo.

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  12. Lucia soy yo, Joselu. Mi hija había entrado en gmail y ha salido su nombre.

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  13. Conozco clases de lengua en las que no se habla, en las que se impone el silencio del miedo; un jefe de estudios -que fue cura también- me recriminaba que 'perdiese el tiempo' con debates: "más dictados, más ortografía y menos charlar". En sus casas no les dejan pensar, porque mandan otros; en clase tampoco tienen voz (de mando, se entiende), por eso la utilizan para fastidiar cuanto pueden. Proponer las clases que propones te hace grande, te convierte en clásico en el sentido filosófico de la palabra. Eres un docente peripatético que invita a ver y hablar. Esperemos que la administración no te invite a cicuta.

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  14. Que interesante este tema. Estoy practicamente de acuerdo con todo lo que dices. Creo que el pensamiento y la curiosidad son básicos para el aprendizaje. Encontré este blog por casualiad y por curiosidad estoy aprendiendo mucho con todos vosotros.Gracias.

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  15. Lo que comentas tiene que ver con el llamado efecto Mateo en educación: un profesor poco exigente porque cree que está en un grupo lento obtiene peores resultados porque exige menos. Materiales educativos de alto nivel hacen que los alumnos progresen más independientemente del punto de partida. Por desgracia, la diversidad se entiende como el conjunto de alumnos que no sigue el ritmo normal y que reciben una ESO devaluada y facilita.

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  16. Las etiquetas con matices peyorativos condicionan negativamente. Es mejor lo que tú haces, tratarlos como si fueran capaces de seguir eso que llamas "ritmos vertiginoso". No me sorprende que estés satisfecho con esta clase: hacerles pensar y desarrollar el espíritu crítico les hará más autónomos. La gramática es secundaria. Yo siempre he preferido trabajar la expresión y la lectura comprensiva a partir de textos bien seleccionados.

    Un abrazo

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  17. Es más: yo te diría que hay más profesores lentos que alumnos lentos. Profesores que tardan años en darse cuenta en qué consiste esto. Los alumnos están en esto por obligación, los profesores, se supone, por vocación, o al menos no solo para ganarse la vida...

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  18. Yolanda, vamos experimentando con el método único válido (ensayo/error), y ello nos da pautas. Mis alumnos aprecian la metodología del vídeo como motivador de debates y trabajos escritos, pero no son conscientes de su alcance. Pienso que desarrollar su espíritu crítico y su posibilidad de expresarse ordenadamente (esto es un buen objetivo) contribuye a los objetivos de la asignatura pero de modo inconsciente. Creo en el aprendizaje significativo. He tenido muchos profesores, pero sólo algunos momentos han servido para marcar un antes y un después. Todo es necesario: el método tradicional, el esfuerzo mantenido, la tenacidad, el orden... pero también la creatividad y fomentar, dando salida, al pensamiento de modo organizado. Yo estoy contento y un elemento importante en el aula es que estamos dos profesores. Creo que esto es un lujo pero a algunos docentes no les gusta esta presencia. A mí me da confianza. Cada uno representamos funciones diferentes, pero en coherente armonía. Dentro de un panorama que tú sabes que no ha sido siempre alentador, espero esta clase con ilusión. Los resultados, a medio y largo plazo. Un abrazo, colega.

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  19. Antonio, es un riesgo dar a conocer públicamente experiencias no sé si muy ortodoxas, pero pienso que la gran ventaja es que es un curso en cierta medida desahuciado. Ayer en la sesión de evaluación se valoraba que los alumnos con mejores notas pasaran a un grupo "normal". Esto me estremeció porque se da por supuesto que este grupo no conduce a ninguna parte académicamente. Para mí es el grupo con más alto nivel de planteamiento pedagógico al menos en mi área. Si se descarta a los alumnos más motivados para llevarlos a un grupo "normal", se perderán elementos estimulantes en la clase que la hacen variada y potencialmente creativa. Pienso que hay que repensar la filosofía de estos grupos a los que se da por pertenecientes a una vía muerta. Y si llega la cicuta... ¡qué le vamos a hacer! Os lo haré saber. Lo cierto es que alguna vez he recibido una buena amonestación por posts que he publicado en este blog por parte de la dirección del centro. Veremos.

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  20. Erisueno, bienvenido/a al gozo del debate educativo-existencial. No hacemos todo bien, pero compartimos experiencias que nos enriquecen mutuamente.

    Eduideas, no conocía los fundamentos del "efecto Mateo" por lo que he rastreado en internet para conocerlo. Es un punto de vista muy interesante y que es demoledoramente cierto. Nuestro nivel de expectativas contribuye a generar resultados altos o bajos. Un curso de ritmo lento no lleva a pensar que podamos esperar buenos resultados. Se aplica una pedagogía pobre, con lo que los resultados son deficientes. Ayer en la sesión de evaluación vinieron los delegados a plantear sus posiciones. Me sorprendió porque fueron muy críticos con los profesores lo que levantó suspicacias entre mis colegas que rechazaron la posibilidad de que alumnos pudieran juzgar su labor. Sin embargo, a mí me pareció estimulante que este curso de "ritmo lento" tuviera unos delegados competentes y reivindicativos, pero no fue la impresión generalizada. Me apunto para seguir investigando la potencialidad de esta paradoja expresada por el "efecto Mateo" que me parece luminosa. Gracias.

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  21. Luis Antonio, creo que la introducción de portátiles en las aulas, pizarra digital y dos profesores trabajando conjuntamente abre unas posibilidades que hay que aprovechar. Creo en la cultura digital, convenientemente, tamizada por la riqueza del pensamiento tradicional más estimulante. Pienso que este curso me abre expectativas muy interesantes y el aporte crítico que están desarrollando (siempre que se exprese de modo adecuado y educado) será muy aleccionador. No pienso que haya debate que haya de estar vedado a alumnos por su supuesto bajo nivel. Antes al contrario. Me encuentro en bachillerato alumnos acríticos, conservadores, apáticos que sólo salen de su letargo ante las bajas calificaciones y que carecen de cualquier inquietud cultural en un bachillerato humanístico. Algo falla. El sistema que estamos edificando genera burocracia e individuos pasivos y convencionales. Contra la burocracia. Por el pensamiento libre. Un abrazo.

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  22. P. Vázquez, en mi caso no entiendo mi profesión sin la savia renovadora y experimental. Nada hay que me hunda más en la depresión (y no es una metáfora) que limitarse a aburrirnos mutuamente en clase. Yo me aburro, ellos se aburren. Todos nos aburrimos. Sólo funciona el sistema cuando se invierte y me puedo decir: yo me divierto, ellos se divierten, todos nos divertimos, y entonces tenemos más posibilidades de aprender. El aburrimiento no genera aprendizaje. Esto no quiere decir que la clase deba ser un show para provocar en entretenimiento y bienestar. No, de ninguna manera. Creo en las actividades densas y complejas, pero aprovechando los recursos ahora posibles de la cultura digital. Si yo disfruto, ellos disfrutarán. Es la ecuación más sólida. Si yo me aburro, ellos se aburrirán. Contra la subcultura basura y por un nivel de élite para nuestros alumnos.

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  23. Verás JOSELU,

    como sabes, nada tengo que ver con el mundo de la educación, pero una, porque siempre me ha interesado (soy y seré una maestra frustrada:-) y otra, porque me ha tocado un hijo más que complejo en el aprendizaje ( ya te he comentado que fue diagnosticado de TDHA, es hipersensible y además tiene un CI altísimo) me ha tocado bucear mucho para poder ayudarle y estar a su altura.

    Bueno, pues si algo tengo clarísimo es que el diagnóstico de las altas y bajas capacidades y los éxitos y fracasos académicos, son más que relativos, al ver la proyección en el futuro de los alumnos. De hecho no hay más que mirar la historia y desde Einstein ( pésimos resultados en sus estudios) a Edison tachado de ser alguien, poco menos que deficiente mental, avalan que nada sabemos de lo que los alumnos de verdad son capaces de hacer. Yo me hundí absolutamente con el mío en 1º de primaria y ahora saca unas notas más que brillantes en 2º de la ESO.

    Siempre he estado de acuerdo que a los alumnos debe exigirles un esfuerzo que pocas veces hacen, pero también me ha dado muchísimo coraje ver, la uniformidad sistemática de enseñanza que se emplea, la poquísima pedagogía e imaginación que le echan muchos profesionales a la hora de impartir sus materias y el esfuerzo inútil de almacenaje de conceptos que muy poco o nada van a servirles en el futuro y sobre todo, la nefasta manía de hacerles repetir algo, hasta hastiarlos del todo ( me refiero por ejemplo, a colocarle a un niño 100 divisiones, suponiendo que así aprende)...sí, a odiarlas más que nada:-)

    Hay algo esencial, que si se logra, abre la puerta a la absorción de conocimientos de los alumnos y es, captar su atención. Tú lo has hecho con tus alumnos enseñándoles esos vídeos, por eso ves los resultados, que ves.

    En mi caso, como la atención, siempre ha sido mi caballo de batalla, me he dado cuenta que sólo estimulando y llamando su atención se aprende. Y por eso, me he dado cuenta que no es lo mismo ponerle una página de historia delante para que se la aprenda, que escenificar la historia. No es lo mismo pretender que se aprenda las partes de una célula y la bipartición por decir algo, leyéndolo, que llenarlo todo de dibujos e historias sobre una familia de células. Ni enseñar matemáticas con macarrones y enharinando la mesa, que haciendo números abstractos sobre un papel.

    Hay mil formas de enseñar y cada alumno es receptivo a una, quizá ese sea el quid de la cuestión, que se reforman los sistemas educativos mil veces en materias y contenidos y se olvida lo fundamental, LA FORMA DE ENSEÑAR. Eso es lo que hay que reformar, para despertar esas capacidades dormidas, que por el sistema tradicional de escuchar y leer y escribir, no se logra.

    Un alumno que desconecta, obviamente termina perdiéndose, pues eso es lo que hay que estudiar, cómo conectarlos. Porque todos, absolutamente todos conectan, cuando algo les interesa.

    Así que enhorabuena, se ve perfectamente por lo que cuentas, que los vídeos les conectan y por eso ello se esfuerzan en dar el nivel de respuestas que se les pides, por complejas que sean.

    Muchos besos y feliz día, JOSELU.

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  24. Diste en el clavo, Joselu, en una dirección doble: el sistema está diseñado tanto para reproducir como para producir.

    Reproduce lo manido, el error y el dirigismo social y político, enchufado directamente a la corriente económica. Y produce fracasados intelectuales aptos para ese engranaje sistémico depredador. En más de un foro he dicho que no todos podemos aspirar a ser genios, pero tampoco Natura condena a la esclavitud a los peor preparados. Deben tener un lugar, su lugar, y no el que el sistema les reserva.

    No fallan, por tanto, los alumnos, por más que sean lentos, sino el sistema educativo. Y quizá, también, una parte importante del estamento docente, criado ya a los pechos de ese sistema y que por consiguiente no hace sino reproducirlo.

    Un abrazo.

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  25. Ya he entrado unas cuantas veces en el blog "Vamos a meternos en la boca del lobo" y por eso sé muy bien adonde vas. Leo las preguntas que les haces, después de ver el corto y veo que, naturalmente que les haces pensar. ¡si me haces pensar a mí también!
    Yo no se si tu método será ortodoxo o no pero estoy segura que les va a servir para toda la vida, toda su vida, haber aprendido a comprender de manera abstracta conceptos que seguramente ellos no se hubieran planteado jamás.
    Creo que vas muy bien por ese camino. Un abrazo Lola

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  26. María, es un buen problema saber cómo enfocar el tema de la atención porque buena parte de los conocimientos son áridos. Pienso en la ortografía, en la gramática, en la sintaxis. Es tal cual. Ahora se tiende a llevarles a libros digitales donde contestan a ítems para que les sea más llevadero. Nosotros constatamos -hablo del área de lengua- que cada vez la ortografía y la expresión es peor. No les gusta para nada redactar ni ordenar ideas. No aprecian el valor del lenguaje acostumbrados a la síntesis de los mensajes sintéticos. Yo soy optimista porque el grupo con el que trato es un grupo especial y que me permite una cierta libertad en el enfoque. Todo lo que hagamos estará bien sin conseguimos transmitir unos hábitos de trabajo, unos conocimientos básicos y una práctica de expresión interesante. De paso, actúo en el sentido que más me gusta: desarrollando la capacidad crítica y la reflexión. En grupos heterogéneos hay un programa, una presión de contenidos, que no permite bien la experimentación a fondo o no me atrevo a plantearla. Por ello creo que me especializaré en grupos con dificultades de aprendizaje que permiten una mayor riqueza de enfoque. Y es que los profesores no suelen ser innovadores. Nada lleva a que lo sean. Conozco a pocos que lo sean, y siempre a rastras sin verdadera experimentación personal. A mi me apasiona pero tienes la presión de lo que debe ser, del maldito programa, eso que no permite la diversificación de enfoques que no consiste sólo en que en cada clase haya diferentes ejercicios para cada dificultad específica. No es fácil, María. Yo estoy contento por lo que explico, pero me encuentro en unas circunstancias especiales y veo como extraordinario lo que otros profesores miran con cierta resignación.

    Besos.

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  27. Javier, lo hermoso del asunto es que siento alegría cuando pienso en mi curso de segundo. Disfruto planificando acciones o posts del blog. Rastreo la red en busca de vídeos que den juego, que permitan debatir... Y sí es cierto que el sistema es una máquina que genera apatía. Lo veo a medida que va progresando el entramado. No saben hacer mucho más que copiar en el mejor de los casos y casi te diría que lo miran con alivio. Es mejor tener que copiar que la alternativa de pensar. Es el grado cero del pensamiento. No enseñamos a pensar. Lo observo en el resultado final del proceso. Mentes repetitivas, sin imaginación, inanes, sin nada que decir o sin necesidad de expresar. No todo es achacable al sistema educativo, pero alguna responsabilidad tenemos en ello. El problema es que las carencias básicas son tantas que no queda tiempo para crear pensamiento, y además en el fondo se prefiere así. Es mejor alumnos sumisos (y considero sumisos incluso a los que son disruptivos y provocadores, que se portan mal: una cosa es la mala educación y otra es pensar y plantear críticas demoledoras al sistema) que alumnos originales y personales. No sé si me lío. En todo caso, el resultado es la sumisión combinada con la mala educación. Producimos pasividad, gregarismo, sujetos perfectamente adaptados al sistema consumista. Es lo que se nos pide aunque lo adornen con mil florituras lingüísticas. En fin...

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  28. Lola, mañana les pasaré el vídeo que has visto seguramente. Es un tema duro y complicado, pero ya tengo ojeado algún vídeo para la próxima semana que versará sobre los límites en la educación. No te lo pierdas. Tengo la impresión de hacer mucha más incisión intelectual en este curso de inmigrantes y muchachos con dificultades que en las teóricamente más sustanciosas clases de bachillerato donde reinan el adocenamiento y el conservadurismo más extremo. Es posible que alguno se sienta ofendido, pero el valor de la experiencia de este blog es la de ser una radiografía íntima del proceso docente en alguien que puede que esté como una cabra, pero que todavía tiene dudas y que ama experimentar y quiere seguir aprendiendo. Gracias, Lola por participar.

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  29. Me encanta tu sistema y me encanta el video...como dirian tus alumnos musulmanes..."la victoria sólo es de Alá".

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  30. Lo que yo me estoy encontrando es: pensamiento cuadriculado. En cuanto tienen que pensar en lugar de escupir, pinchan a lo bruto.

    Y no me gusta esto. No me gusta nada.

    Tus alumnos me parece a mí que de lentos, no tienen nada. Ni los tuyos ni tantos otros. Pero tal cual está planteada la cosa por lo que estoy viendo, se les enlentece una burrada. A todos.

    Saludos, Joselu.

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