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martes, 8 de abril de 2008

Aprendizaje por competencias

En el último curso ha empezado a aplicarse la LOE en la Secundaria española y estamos inmersos en un cambio de modelos de enseñanza-aprendizaje que todavía no han calado en el conjunto del profesorado. Este nuevo modelo viene por la introducción de un nuevo concepto sobre el cual hay edificada toda una línea pedagógica. Ésta es la enseñanza por “competencias”.

¿Qué diferencia existe entre competencia y capacidad según esta escuela. La capacidad significaría la potencialidad de hacer una cosa. Es un concepto estático en relación a competencia puesto que ésta consiste en ser capaz de llevar a la realidad, a la actuación, lo que la capacidad era sólo potencia. Ésta es un concepto dinámico.

Se han seleccionado ocho competencias básicas que deberán alcanzar todos los alumnos que estudien la secundaria obligatoria. Serían como los cimientos sobre el que se construye el edificio del aprendizaje. Estas competencias son las siguientes: Comunicación en lengua materna y en lenguas extranjeras, competencia matemática, competencia científico-tecnológica, competencia digital, competencia social y ciudadana, competencia artística y cultural y , dos más , que son la base de todas ellas, competencia para aprender a aprender y competencia para aprender a emprender.

Esto supone un enfoque global del currículo puesto que estas competencias afectan a todas las áreas de aprendizaje. Es tarea de todas las áreas mejorar la comprensión lectora y la expresión oral y escrita, por ejemplo; del mismo modo es competencia de todas el uso de las nuevas tecnologías de la información y comunicación; o la difusión de modelos de convivencia democráticos.
Ello no supone un gran cambio en cuanto al tema de los conocimientos. Lo que debe cambiar es el enfoque. Se trata de cambiar la metodología docente para que los alumnos adquieran dichas competencias en la convergencia de todas las materias. Pues todos los profesores desde sus respectivas materias tienen una responsabilidad compartida en esta tarea. Las competencias básicas no están vinculadas a una materia determinada, sino a todas.

Por otra parte, hacer hincapié en las competencias básicas exige orientar los aprendizajes para conseguir que el alumnado desarrolle diversas formas de actuación y adquieran la capacidad de enfrentarse a situaciones nuevas desde actitudes positivas.

Se busca que este modelo obtenga resultados de valor personal y social.

Mucho me temo que este debate todavía no se ha iniciado en los centros de enseñanza. ¿Cómo debe variar nuestro enfoque de las areas de aprendizaje? ¿Cómo nos coordinaremos para llevar adelante este modelo que puede levantar numerosas suceptibilidades entre las diferentes áreas? Ello supondrá un elevado número de reuniones teóricas y cursos de formación. Chocará asimismo con las dinámicas instauradas en el modo de funcionar los departamentos que habrán de colaborar con otros departamentos. ¿Se considerará como una competencia real el hecho de que todos hayan de trabajar por la mejora de la capacidad de expresión y ortografía? Tengo mis dudas.

Hay, por otra parte, quien críticamente ha relacionado este sistema de las competencias como la expresión máxima de la doctrina de la productividad capitalista, la eficacia, un auténtico modelo empresarial que busca modelar ciudadanos acordes y nada críticos hacia un sistema productivo que puede ser considerado radicalmente injusto. Se echa en falta en este modelo calificado de economicista -búsqueda del mayor rendimiento de la empresa personal y educativa- un enfoque crítico de la realidad social, se le juzga como no transformador de la realidad ni compensador de la desigualdad. Se ve en este modelo una especie de aplicación de aquel concepto novedoso de la inteligencia emocional, pero que al final fue el manual de aprendizaje de empresarios con ganas de sacar mayores rendimientos de su personal. Vamos, una especie de manual como aquel titulado ¿Quien se ha llevado mi queso?

14 comentarios :

  1. Aunque en teoría capacidad y competencia no son lo mismo, en la práctica no se diferencian demasiado. Creo que no es más que el intento de cambiar en papel un concepto para darle mayor importancia al cambio de Ley Educativa. Si nuestros alumnos tenían dificultades para adquirir capacidades, no dejarán de tenerlas para adquirir competencias. Y si los medios de los que disponemos son los mismos, no entiendo cómo vamos a hacerlo. En vez de tanto cambio de concepto la nueva ley debería concentrar sus fuerzas en solucionar de una vez por todas las numerosas carencias de nuestro sistema educativo. Llamar competencias a las capacidades u objetivos no va a solucionar nada.

    Un saludo

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  2. Los sistemas de enseñanza forman ciudadanos acríticos y si le son productivos mejor. Me cabe la duda si en este país alguna vez no se ha pretendido, alguna vez, el adoctrinamiento desde la Institución Libre de Enseñanza.

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  3. Qué terrible en verdad, querer cmabiar los sistemas cuando ni siquiera el existente funciona bien. En fin. Hablo por mi país, claro.

    Saludos Joselu.

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  4. Hola Joselu, interesante tu entrada, como siempre.
    Yo creo que es todo un reto para la escuela y los IES. También creo que los Inst. y las escuelas se tiene que plantear abrirse a otros agentes sociales de la comunidad. Sin ir más lejos, yo he hecho talleres de mediación, teatro,etc. para institutos y creo que la colaboración ha sido fructifera "transversalmente" hablando (si es que se puede hablar transversalmente).
    Muy acertado tu comentario de ¿Quien se ha comido mi queso? que a mi siempre me pareció un manual neoliberal de los más bestias.
    Un saludo

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  5. Lo terrible es confiar el desarrollo de las competencias a muchos que hacen gala de su incompetencia (a no ser que estemos trabajando la paradoja como explicación de los paradigmas educativos).

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  6. Lo que más me gusta de la LOE es lo de las competencias artísticas y culturales, que supongo conseguiran a costa de reducir horas de las asignaturas de Plastica y Música.
    Saludos

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  7. Lo peor de todo este nuevo enfoque es que en manos de muchos se queda en un "supuesto cambio". Yo he oído decir lo siguiente:

    "Pongamos competencias donde antes escribíamos objetivos."

    En educación, el cambio no está en manos de los legisladores sino de los docentes con voluntad de renovación.

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  8. Muy esquemático todo, no?
    Ojalá sea para bien, pero en mi país continuamente varian los planes de estudio y el resultado es realmente pobre.
    Un abrazo, amigo!

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  9. Querido Joselu:

    En este cambio de terminología se oculta una estrategia diseñada hace años: "primarizar" la Secundaria. ¿Acaso no sería en Primaria -y sólo en Primaria- donde se tendrían que alcanzar dichas "competencias"?

    Por otro lado -y tiene que ver bastante con el hilo de tu post-: ¿alguien ha echado un vistazo al nuevo decreto de especialidades para Secundaria? Se imponen definitivamente las áreas a costa de las materias. Señores de Matemáticas, prepárense para dar -¡por decreto!- Ciancias Naturales, Física y Química o lo que se preste. Señores de Lengua, prepárense para dar Historia, Geografía, Economía...

    ¡Viva la mediocridad! ¡Vivan las cadenas! ¡Viva mi dueño! ¡Viva el el cuerpo único de funcionarios docentes!

    Un saludo,

    Aquiles

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  10. Joselu, me atrevo a abusar de tu amabilidad y hacerte un par de preguntas de gramática: ¿es correcto decir "¿cuántos sois?" en plural?.

    Es que es un título que tengo en mi blog,

    muchas gracias!!

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  11. Joselu, perdona, entonces "¿Cuánto sois?", es incorrecto, ¿no?. Como "sois" es 2ª pesona del plural, el pronombre interrogativo "cuánto" también debe ir en plural, ¿no?

    mucahs gracias!!

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  12. Opino como Aquiles, me preocupa la primarización de la secundaria. Me preocupa que tenga que trabajar con alumnos y alumnas que desconocen las reglas básicas de ortografía, que no saben conjugar ni escribir el verbo haber, que sepan lo que me quieren decir pero se queden bloqueados, al no saber cómo, y lo arreglen con un "¿tú me entiendes, no?" o un "yo sé lo que me digo".

    Pienso que las cosas en los institutos no van bien, y que es necesario la reforma de lo establecido porque no funciona.

    Desde mi punto de vista no se pone el dedo en la llaga. Las competencias básicas no son más que un intento de parchear, de enderezar el árbol torcido en lugar de evitar que se tuerza. A menudo me pregunto: ¿por qué no salen los alumnos de la Primaria con las competencias básicas de lectura y escritura adquiridas? ¿Por qué me llegan esos alumnos sin saber estar en el aula? ¿Por qué no tienen adquiridas las formas básicas del respeto? ¿Por qué la Primaria no está diseñada para establecer en el alumnado las estructuras básicas, es decir los cimientos y los pilares, del aprendizaje sobre las cuales terminar de edificar en la Secundaria?

    Los contenidos que imparto en Secunadaria obligatoria se corresponden con los contenidos que me impartieron en E.G.B. Esta bajada de contenidos por pura inercia comienza a afectar a las facultades...

    Considero un error el reducir el Bachillerato a solo dos años.

    Considero un error una Secundaria que es una continuación de la pedagogía de la primaria. En la que no se crean alumnos competentes y que consideran que hay un salto enorme de la ESO al Bachillerato.

    Me preocupa que vengan los padres a pedirme explicaciones de por qué su hijo suspende, como si tuviera dificultades en la materia, cuando el único problema es que no estudia (reconocido por el alumnos sin que esté el padre delante, claro).

    Considero fundamental la cooperación entre las áreas y entre el profesorado, si en muchas cosas de nuestro trabajo primara el sentimiento de comunidad organizativa y no el individualismo imperante podríamos hacer mucho más. Pero insisto el trabajo de la la Primaria merece un reconcimiento y concienciación de su importancia, pues ellos son los principios, los comienzos, los que enderezan y guían al árbol, nosotros en la Secundaria secundamos y continuamos. Poco podemos hacer si el peso solo recae en nosotros.

    Pido disculpas si mi discurso es pesimista y si me he salido del hilo inicial, pero es fuerte la crisis de esta dura realidad docente.

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  13. Amigos, en el mundo de la educación se dan distintas tendencias que pugnan entre ellas a veces con acritud. Los hay aquellos que hablan de la escuela inclusiva, aquella que debe armonizar la variedad de la sociedad en las aulas formando alumnos en la diversidad social y humana, y hay aquellos que ponen el énfasis en la formación intelectual de los alumnos. Son dos visiones antitéticas y difícilmente compatibles. Los unos acusan a los otros de elitistas y los segundos hablan de la primarización de la secundaria. No me cabe duda de que yo me encuentro entre los segundos aunque encuentro argumentos válidos entre los que defienden la escuela inclusiva. En mi último post hablo precisamente de esto y de la necesidad de ampliar el bachillerato en un año. No creo que el nuevo planteamiento de enseñar por competencias venga a arreglar dolencias funcionales del sistema. Para enseñar a alumnos en la complejidad hace falta cierta densidad que es muy escasa en lo que es el tiempo de la enseñanza obligatoria. Luego cambia el panorama, pero el tiempo es escaso para su transformación radical. La Eso es rica en algunos sentidos pero es tremendamente pobre en lo que se refiere a la formación intelectual de nuestros alumnos.

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