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martes, 13 de mayo de 2008

Tormenta emocional


El 13 de setiembre del pasado año publicaba un post titulado Narradores en ciernes en el que planteaba el proyecto para mis alumnos de cuarto de ESO de escribir una novela de entre quince y veinte páginas. Partía de la idea de que nuestro cerebro es una máquina narrativa y que goza igualmente del placer de escuchar historias y de contarlas.

Sé que esta idea es dinamita pura. Alentar a escribir a un adolescente de quince o dieciséis años una novela es un ejercicio de alto riesgo porque, si lo hace, será un producto difícilmente repetible en el resto de su vida. Cómo se lee y se escribe a esta edad es un ejercicio extraordinario del mundo emocional. Pocas etapas de nuestra vida están tan abiertas a las emociones desatadas, al marasmo sentimental, a las tormentas dramáticas y a las cataratas de situaciones inesperadas.

Nuestro mundo sentimental se hace en la adolescencia. Luego vamos rehaciendo. El mundo de la infancia comienza por primera vez a ser lejano. Se le añora, pero se tiene conciencia de que debe ser ya definitivamente apartado. Comienzan las historias amorosas apasionadas, las inseguridades físicas, el mundo de los sueños y del deseo, se confrontan lo posible y lo inalcanzable, arrecian las tormentas anímicas en las que el adolescente se ve solitario y desprotegido. Y como telón de fondo la muerte y el sentimiento de lo trágico como realidad real. Se tiene miedo, profundo miedo a lo inesperado, a los avatares de la vida, se presiente la muerte. Es una etapa esencialmente pura en la que el adolescente se siente solo y acompañado por los amigos. Grandes narradores han tenido en su obra como eje la adolescencia: pienso en Mark Twain y en su Huckleberry Finn. El río, la muerte figurada y la aventura en estado puro junto al negro Jim. ¿Quién a los quince años no ha imaginado una huida por el río Mississipi?

He planteado a cincuenta adolescentes que plasmen una historia en quince o veinte páginas teniendo en cuenta unos elementos narrativos tales como el tipo de narrador, partes de la narración, el espacio narrativo, el tiempo… El resultado, tras varios meses de preparación, he comenzado a degustarlo hoy. Me he propuesto leer cuatro novelas diariamente. Cada una es una aventura que deja mucho que desear en cuanto a la forma, pero puedo asegurar que cada una de las que llevo leídas es sorprendente a su manera. Todas las leídas me inyectan adrenalina pura. El desafío de escribir una novela ha sido aceptado y el profesor de lengua, que se niega a que su blog sea considerado un mérito académico, disfruta de la teatralidad, del mundo inevitablemente trágico que resulta de estos relatos inimitables.

El mundo es una hamburguesa, comételo. Esta es la filosofía oculta en estos relatos en que la línea de la sombra comienza a ser real y palpable.

19 comentarios :

  1. Tal vez nuestros jóvenes sigan repitiendo esos patrones de Tom Sawyer / Huck Finn. Me has traído al recuerdo las películas de las novelas de Twain que siempre ponían en verano. Casi reproduzco el ambiente húmedo y caluroso del Mississippi, las escapadas de los niños sin que se entere la tía Polly, el temible indio Joe, los besos robados de Becky...
    Ay, Joselu, y ellos para siempre jóvenes.

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  2. A disfrutarlo y ya nos contarás cómo de gratificante resultó la experiencia. Todos te estamos agradecidos -alumnos y lectores del blog- por tus felices y pedagógicas iniciativas.

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  3. Una balsa, una pipa, un río..
    ya lo creo que lo he deseado.

    ¡Después de esa vivencia que cuesta arriba se pone toda la burocracia, papeles, cursos, cursillos y créditos... y mediaciones!.

    Me quedo Twain o con Jack London en sus silencios blancos..

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  4. Y los baños prohibidos en el rio. ¿Saben tus estudiantes que existe el blog?

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  5. Quizás "novela" ¡ tan corta!, sólo 20 páginas, no sea la palabra adecuada. Relato sería más ajustada. En cualquier caso, lo importante es que se "vacíen" en ella. Yo, de leerlas, estaría muy al tanto del gato por liebre de la poesía que van a acabar vertiendo casi torrencialmente. Lo peor será que intenten remedos de lo leído. Quizás es que soy muy antiguo, "vetusto"..., pero a los 15 años es la poesía lo que corre por las venas, ¿no? La narración exige una "distancia" que escasea a esas edades.
    A mis alumnos de bachillerato les pido un aforismo, que es un tratado filosófico en una frase...

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  6. Me parece una iniciativa estupenda. Quién sabe cuántos de ellos no escribirán en sus ratos libres las cosas que sienten, aunque no lo hayan hecho nunca en forma de novela.
    Estoy de acuerdo contigo en que en la adolescencia se lee y se escribe de otra forma, y es genial que un profesor de lengua tenga todo el tiempo del mundo para leer las novelas que te habrán presentado. Si yo fuera alumno tuyo estaría feliz.
    Y sí que se echa de menos una escapada por el Mississipi y que lo que cuenta sea la vida y la muerte y lo realmente importante, no la política, la hipoteca, el trabajo y tantas otras cosas que, de adultos, nos distraen de cómo recibimos toda esa emoción a los trece o a los catorce.
    Disfruta de las novelas.
    Un beso.

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  7. Me encanta tu idea...no sabes las cosas que te copio para mi tarea docente! Es un placer aprender de profesores como tú.

    Saludos!

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  8. Hola:

    Eres algo así como mi alter ego futurista. Tengo 22 años y soy adicto a tu blog desde hace un par de semanas. Llevo un tiempo planteándome la educación como una de las posibilidades cuando termine los estudios, pero me corroen las dudas, los recuerdos y las voces de alarma ("¡Adónde vamos a llegar!¡En mis tiempos...!") Me gustaría tomarte prestada un poco de ayuda.

    Si es posible, ¿podrías darme algúna dirección de e-mail o similar?

    Muchas gracias, enhorabuena por el blog.

    Jose

    http://botellaalmar1.blogspot.com

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  9. Qué envidia, Joselu... ¡Qué hamburgesas más ricas!...
    Úlimamente, desde esta convalencencia que se quiere instalar en mi vida para siempre, ¡tengo unas ganas enormes de comer hamburguesas! Y de correr, y de quedar en el banco de abajo para ver si de una vez se han puesto de acuerdo la peña por lo del cumple del Toni... Y de escribir novelas de quince páginas y de agradecer a mi profesor de Litertur que creyera en que podría hacerlo...
    Echo de menos a mis alumnos, su energeía, su adolescencia, su descubrimiento...

    Yo, con algunos dientes menos, me propongo sentarme frente al manjar y darle la oportunidad de distinguir los sabores... Qué difícil... ¡Y sigue lloviendo!

    Joselu, te sigo...

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  10. Al margen de cuestiones terminológicas y formales, lo importante es que has retado a tus alumnos a crear su universo narrativo. Les has servido la posibilidad de mirar hacia su espíritu (con tanto estímulo televisivo o "youtubisino" ¿cuántas veces lo habrán hecho?).

    En la adolescencia la escritura es una válvula de escape sin filtro. A esta edad la escritura adopta un tono confesional que, a veces, nos pone en un aprieto a los docentes-correctores.

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  11. Podría ser el título de un libro, o de un anuncio de McDonald's: el mundo es una hamburguesa, cométela... Creo que le das a ellos un buen ejercicio de expresión que se quedará con ellos después de clase.

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  12. Bufff!!!! Me ha encantado la idea y he disfrutado mucho leyendo el post, realmente me ha emocionado. Yo, con los adolescentes, no me llevo muy bien, la verdad es porque no trato mucho con ellos y no los comprendo, pero al leer el post he recordado mi adolescencia y bufff!!! de repente se han agolpado un montón de emociones en mi corazón.
    Tienen suerte tus alumnos, sí!

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  13. Hola profe.
    La semana pasada participé en la I MOstra de teatre jove, además de estrenar mi obra.
    Te lo cuento porque creo que te puede interesar la experiencia del grupo Komos de l'IES Vicenta Ferrer de Valencia. Miguel es un profe de griego que enseña a sus alumons griegos a través del teatro. Es una experiencia muy buena.
    Saludos

    Sera

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  14. Gracias a ti, que en septiembre me regalaste tantas ideas, mi alumnado de 4º de ESO lee y escribe. Aún no me han entregado todos sus relatos, pero el otro día unha alumna me sorprendió con que "15 páginas non llegan a nada". Si te acercas al blog de sus lecturas, verás cuantos sobresalientes voy a reparti, ¡y eso que yo sólo les dou 0,5 por libro leído!:http://trafegandoronseis2.blogspot.com/
    Gracias

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  15. Yo,mi querido amigo.He soñado toda la infancia con ese río.Es más,creía que las aguas del estío sólo corrían por el Mississippi.La tormenta emocional es cuando descubres que todas las fuentes van a parar a esas aguas;las fuentes de una infancia imaginaria,quizá la más verdadera de todas.
    Me gusto mucho también una novela maravillosa del gran Ray Bradbury titulada El vino del estío ¿la conoces? Hay que releerla después de Huck Finn.

    Un fuerte abrazo.

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  16. No puedo más que sonreir al leer tu post y acordarme de mi adolescencia, de mis tormentas emocionales y de mi mares con tormenta.

    Fue en ella cuando empecé a escribir como desahogo de todo lo que llevaba por dentro... Solo escribía. Fue en 3º de B.U.P que tuve la suerte de caer con José María Barrera, el mejor profe que tuve jamás, también era de literatura. Sabía dosificar en las clases lo teórico con lo practico. Nos dejaba tener nuestras propias impresiones de lo que leíamos y luego nos daba las establecidas. Pero lo que más recuerdo fue el taller literario que nos creó para la tarde de los martes. Entonces dábamos clases mañana y tarde. Recuerdo que bostezábamos menos que con los horarios intensivos actuales.

    En ese taller literario experimentamos todos los estilos literarios. Creo que todo lo que sé de literatura y de escritura literaria se lo debo a él. Un día nos mandó traer una naranja facil de pelar. Nos hizo comerla en clase y escribir en un folio las sensaciones. Yo me incliné por el surrealismo un tanto personalizado. Por entonces estaba en contra de todo lo reglado y establecido. Así que yo hice una composión de sonidos según mis sensaciones gustativas de la extensión que él había recomendado... Pensé que me suspendería el ejercicio por no desarrollar un texto descriptivo, pero aprobé por la calidad sensitiva de mi composición.

    Siempre me gustaron sus clases y sus talleres. Hoy día José María da clases en la universidad. Espero que pueda divertirse tanto como lo hacía con nosotros descubriéndonos todo lo que se puede hacer con las palabras.

    Te escribí este comentario por todo lo que me recuerdas a José María y mis descubrimientos en sus clases. Disfrutaba mucho pudiendo escribir y aprender a ello. Seguro que tus alumnos no podrán nunca olvidarse de esas experiencias como me ocurre a mí con las mías.

    Un saludo afectuoso, que no decaiga tu entrega y tu buen hacer.

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  17. De mi escrito anterior se me han caído dos tildes y una s... pónganse donde corresponden, por favor.

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  18. Mil felicitaciones por tu idea. Siempre me ha dado mucho miedo pensar que se puede pasar por la secundaria y pese a estudiar literatura o dibujo, que nadie te incite nunca a la creación. Cuando yo estudié, lo único que había una vez al año eran Juegos Florales y redacciones en las que sólo se valoraban ortografía y gramática. Y nunca se le decía al alumnado que tenían derecho a crear en libertad y sin miedo, jugando. Quizás no lo harán bien, pero perderán el miedo a hacerlo, y con suerte le cogerán el gusto. Con iniciativas como las tuyas me permito pensar que hay futuro para el arte en este país.

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  19. Es hermoso ese ejercicio, yo solía hacerlo con mis alumnos en la facultad y hoy lo hago con los niños del taler.

    Es maravilloso lo que resulta! Te deja ver sin tapujos sus miedos, ambiciones, deseos, amores, dudas, cuestionamientos, su propia vida, su vida en familia y su lugar en la sociedad. Además de ser un ejercicio rico para la comprensión lectora, la expresión escrita y de más tópicos de lengua, es literatura pura! Después de todo los mejores libro que hemos leído han sido escritos por alguien que se sinceró con nosotros y puso sobre la mesa su mundo interior.

    Un abrazo Joselu!
    Y sabes qué sería interesate también? Las ilustraciones, con la técnica que les guste, sepan o no dibujar, ilustraciones con recursos propios. También sorprende!

    Lucero

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