Páginas vistas desde Diciembre de 2005

jueves, 30 de septiembre de 2010

El extrañamiento


Cuando he podido en mi historia como profesor, he intentado, como objetivo central de mi pedagogía, enseñar a pensar, estimular la reflexión sobre el ser humano y sobre el mundo. Pienso que la curiosidad es una facultad que nos impulsa a descubrir nuevos horizontes. Enseñar a pensar es aprender a cuestionarse uno mismo, a poner en duda lo sabido, a interpelar sobre lo desconocido, a desafiar nuestros propios estereotipos, ideas esquemáticas que contribuyen a tener una visión simple –o maniquea- del mundo. Este es el desafío intelectual. Para ello, el profesor ha de ponerse él mismo en situación de búsqueda, mostrando claramente que tampoco su mundo está cerrado y que se apasiona en ese indagar en las áreas seminales del conocimiento.

¿Cómo lograr esto? Pues no lo tengo claro. Sé que tengo diez alumnos de literatura española que no son muy propicios en principio ni a la lectura ni al ejercicio del pensamiento. Eso se creen ellos. Tengo una materia seleccionada por la universidad que he de enseñar, pero más importante que eso es potenciar la curiosidad intelectual. No pienso que lo que tenga que hacer es enseñarles a aprobar un examen con recetas pragmáticas. Creo que lo que tengo que hacer es descolocarlos, obligarles a un ejercicio de extrañamiento que les lleve a salir fuera de sí mismos y a contemplar el mundo con ojos nuevos. No hay peor enemigo del pensamiento que creer que uno lo sabe todo, que lo entiende todo.

Llevamos poco tiempo de curso, pero he tenido ocasión de poner a prueba su disposición reflexiva. Estamos en la literatura del Renacimiento y del Barroco. Un tema central es el misticismo, la búsqueda de la unión amorosa entre el hombre y dios, en un éxtasis de plenitud en que todo desaparece y el tiempo cesa. ¿Cómo ilustrar esta unión inefable? Pensé en proyectarles una película francojaponesa llamada El imperio de los sentidos del director Nagisa Oshima que me cautivó cuando la vi en los años posteriores al fin de la dictadura, cuando fue permitida. El imperio de los sentidos –no sé si la habéis visto- es una película durísima, erótica, violenta… Dos personajes, Kichi Sam y Abe Sada (una geisha),  llevan hasta el límite su deseo de posesión sexual. No quiero desvelar más detalles de la película. Baste decir que no es apta para menores y que sabía que les iba a resultar muy difícil puesto que puede herir la sensibilidad del espectador, aunque yo pienso que es una película intensamente poética. La he visto cuatro veces en circunstancias distintas y todas ellas me ha logrado conmocionar. Pero he leído críticas para todos los gustos que llevan a pensar que esta película es pura basura. Para mí es una muestra del intento humano de fusión mística a través del sexo. Algo no muy alejado de lo que proponen los grandes poemas místicos que hemos de estudiar. En todo caso, estaba seguro que la cinta les golpearía y les descolocaría. Asi fue. Les hice plasmar por escrito sus impresiones y estas fueron muy intensas. Desde quien veía en el filme la lucha entre eros y thánathos freudiano, a quien juzgó que era una película realmente asquerosa, pero no se dejaba de reconocer que entre aquellos dos protagonistas había amor, un amor extraño, obsesivo, que no buscaba perpetuarse en el tiempo, ese gran destructor. Su pasión había de tener un final, tras haber llegado al éxtasis y no tendría vuelta atrás. Hubo quien vio un filme pornográfico, y quién entrevió algo de lo poético. Para ello había que ir más allá de lo conocido.

Una alumna escribía: "A la pregunta de cómo es posible que dos seres que se aman anhelen el sufrimiento, opino que es tal la obsesión de los dos por ser uno que ven la forma de conseguirlo en la muerte. A consecuencia, deciden que Abe acabe con la vida de Kichi para así cortarle sus genitales ya que representaba que si ella tenía esa parte de él, serian solo uno. Por ello, después de cumplir la decisión de ambos, la protagonista escribió en el pecho de él con sangre: "Sada y Kichi, ahora uno."La reflexión que me ha llevado la película, es que se trata de un amor tan extremo que la obsesión que tienen el uno del otro le llevan al punto de cruzar las barreras del dolor hasta llegar a sentirse abrazados por la muerte."

Al día siguiente, les proyecté un vídeo de veinte minutos (primera y segunda parte) de una conferencia de una escritora nigeriana  a un público norteamericano en que les planteaba la necesidad de ir más allá de la historia única que contamos acerca de los distintos pueblos. Los africanos son así, los moros son asá, los gitanos son sin duda de esta manera, los españoles son…Ella como africana les hacía reflexionar sobre la complejidad de los seres humanos y las culturas y su imposible reducción a estereotipos. Nada es lineal y simple. Superar esa historia única confiere dignidad a los hombres. Este vídeo me lo envió V. y me fascinó desde el primer momento. Creo que es un material necesario y oportuno  para muchachos de bachillerato. El vídeo está en inglés con subtítulos en castellano. Son veinte minutos de intensa indagación en los estereotipos culturales para mostrar su oquedad, pero a la vez terribles porque llevan a la simplificación de las culturas y al odio entre los diferentes. Muchas veces a la guerra.

Hoy hemos hablado del barroco. Quiero que la clase sea un espacio de elaboración de pensamiento. Que no sea un ámbito cerrado al mundo. Un cañón de proyección en el aula es una ventana extraordinaria a la universalidad de la cultura. Y el profesor ha de convertirse en un provocador, un dialéctico que ejerza –con libertad y audacia- esa tarea necesaria de hacerles sentir placer en adentrarse en un universo complejo a través de la literatura, las imágenes, el cine… A amar el conocimiento. No sólo a soportarlo. 

35 comentarios :

  1. Interesantísimo el post Joselu! Yo aprendí de misticismo de manera tradicional, amé a Santa Teresa y amé a San Juan de la Cruz:

    "En una noche oscura
    con ansias en amores inflamada
    ¡oh dichosa ventura!
    salí sin ser notada
    estando ya mi casa sosegada..."

    Luego he ido buscando y pensando, encontré por casualidad el eros y thanatos que mencionas, la petit mort, como le llaman algunos. La hallé al pensar en la muerte con una aventura, como la siguiente aventura, y todo esto me vino de, aunque parezca superficial, la película de El Señor de los Anillos.

    Más tarde el tao y su unidad, y su todo. Y ahora la mejor metáfora que se me ocurre para intentar describir el conocimiento y cómo lo voy sintiendo es primero en un fondo negro una línea blanca, de lejos parece muy comprimida, me voy acercando y de repente explota, me daña y me cura, y me voy acercando a lo que queda tras esa explosión, veo diminutas partículas de muchos colores y todas ellas tienen un significado profundo y más líneas que seguir.

    Un abrazo Joselu!

    PD: Si creen que lo saben todo, haz que escriban un panegírico o como dijiste, anteriormente en cierta ficción bloguera que al principio parecía totalmente real, una elegía.

    ResponderEliminar
  2. Buscador de corazones, ¡qué hermosa la poesía de San Juan y Santa Teresa! Para acercarnos a ella hemos de ejercer el extrañamiento y aproximarnos a una percepción anómala respecto a lo que vemos día a día. El misticismo es la aspiración a la unidad desde un ángulo cristiano. Cada religión o tendencia filosófica busca esa fusión, esa densidad del uno. El tao, que citas, habla de esa diversidad en que existe el tao, para ser uno. Me encanta tu visión y esa metáfora que expresa el daño y la curación. Perseguimos el uno en la infinita variedad de los egos. Creo que El imperio de los sentidos es una película mística y poética siempre que se tenga una mirada libre de prejuicios. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Uf, no me extraña que los hayas descolocado, pero me parece estupendo: me encanta que sea la escuela la que provoque esas situaciones de "extrañamiento". A mí también me parece una película durísima y poética al mismo tiempo. ¿Y qué les parece San Juan? Es un poeta al que suelo dedicarle cierto tiempo porque es uno de mis preferidos, y lo cierto es que -en general- suelen abrir bastante los ojos...
    En esta línea del eros y del tánatos...¿Has leído Plataforma, de Houllebec? A mí me conmocionó (vamos, que me gustó mucho), pero he oído opiniones justo en el polo opuesto: más o menos como sucede con El imperio de los sentidos. Un abrazo, Joselu.

    ResponderEliminar
  4. Eso mismo me dijo mi profe acerca de entender y desentrañar el secreto del misticismo cristiano, el extrañamiento, ella lo llamó ejercicio de imaginación. Y cuando entiendes y puedes leer entre líneas solo puedes pensar en el éxtasis de Santa Teresa del Vaticano jeje.

    El tao es algo que todavía tengo profundizar, pero me va gustando lo que leo (otra peli, Tigre y Dragón), gracias por lo de la metáfora ^^.

    Tengo el libro que me recomendaste ya, tengo que empezarlo y la peli no me la pierdo, ya te dejaré un comentario sobre ella en tu blog o en el mio.

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  5. Me disculpo de antemano por lo macarra del comentario, pero he visto dos veces El imperio de los sentidos y en las dos ocasiones he sacado la misma impresión: que es un ladrillo de película, y que la obsesión de los dos protagonistas sólo se explica desde lo patológico.

    Pero seguramente estas ideas mías se deben a un fallo de sensibilidad. Alguna vez me han dicho que la tengo tan delicada como la piel de un tiburón (un tiburón tigre, añado yo).

    ResponderEliminar
  6. Buscador de corazones, espero tu opinión sobre la película. Es muy dura, pero digna de verse.

    ResponderEliminar
  7. Eduardo Larequi, he visto la película, como decía, en cuatro ocasiones en diferentes etapas de mi vida y en todas ellas me he emocionado. Pero entiendo que hay muchas opiniones que ven en esta película solamente el relato de una obsesión patológica. Hoy les decía a mis alumnos que la película es ciertamente increíble, pero qué gran cine no es difícil de creer. Hasta Con faldas y a lo loco es inverosímil y Dos hombres y un destino es también difícil de creer. El cine -incluido Blade Runner- es un producto de la imaginación. No podemos juzgar El imperio de los sentidos como un caso patológico. ¿Te imaginas que hiciéramos con El Quijote lo mismo? Pienso que lo que está detrás, o más allá, de las imágenes es una metáfora de esa tendencia a la unidad mística. Entiendo la controversia que desencadenó y que probablemente sigue haciendo. Hay quienes ven un simple ladrillo reiterativo pornográfico y quienes vemos honda poesía en ella. Pero ni siquiera El Quijote ha logrado convencer a Vladimir Nabokov. ¿Qué sería el juicio sin la disparidad de sensibilidades?

    ResponderEliminar
  8. Eres único, y lo digo con admiración. Hay que tener valor para ponerles el Imperio en clase! Perdona si soy un poco convencional en mi pregunta, pero seguro que alguien más se lo habrá planteado: no te da miedo que te venga algún padre enfurismado ?

    Estoy pensando que de hecho yo la vi a su edad, o tal vez un par de años mayor, a escondidas. Es impactante, y algo tiene, desde luego.

    El misticismo es como todas las cosas, viene cuando viene.

    Los profes (las profesoras, todas son mujeres) que han tenido mis hijos hasta el momento son absolutamente predecibles y convencionales, de momento ninguna ha tenido esta chipa joseslusiana, que debe ser tan necesaria como la pimienta.

    ResponderEliminar
  9. Frikosal, en su proyección asumía un riesgo importante. Les hablé de ella, les expliqué que era una película muy dura. Les pasé un Power Point de esos que te gustan -elaborado por mí- en que les mostraba el núcleo de la película. Quisieron verla. Les interpelé uno por uno, incluida una alumna magrebí. Los juicios han sido dispares, pero no cabe duda de que les ha movido, que es lo que quería. Si un profesor no logra mover a sus alumnos, no logra nada de ellos. Ahora estamos preparados para desafíos más importantes. No descarto proyectarles El ladrón de bicicletas. Después de El imperio de los sentidos, uno se siente con libertad de cualquier cosa, incluida Sorgo rojo de Zang Yimou. Por la pimienta y lo impredecible.

    ResponderEliminar
  10. Cualquier día vengo a tus clases, no lo descartes.

    ResponderEliminar
  11. Acabo de leer texto y mira, que ni pintado :)

    A ver si mañana me da para ver la peli. La historia la conocía ya, pero no he visto la película. Ays, más y más... bueno, mañana una menos, a ver si puedo, jops!

    Saludos!

    ResponderEliminar
  12. Me parece admirable tu empeño, JOSELU

    sólo cuando los que pretende enseñar, experimentan y se esfuerzan en buscar nuevas alternativas para llegar a sus alumnos, de verdad se está ejerciendo la docencia.

    A parte de otros muchos motivos, creo que si la enseñanza no va bien en España, es precisamente porque ni todo el mundo está dispuesto a hacer ese esfuerzo, ni se ven recompensados en absoluto, los que lo hacen ¡¡Ojalá esos 10 alumnos tuyos, sepan lo afortunados que son y te hagan llegar su gratitud!! desde luego, la mía ya la tienes.

    Intentar enseñar a pensar, en los tiempos que corren, me temo que debe tan agotador y frustrante como la tarea que tenía Sísifo. Y que conste que la peli que has elegido para inyectarles interés, me parece de lo más arriesgada.

    No sé si con 17 años, se es capaz de pasar de lo que se ve en la superficie de ella. Yo desde luego a esa edad, no. De hecho, te diré que la he visto no hace demasiado tiempo y aunque el título es más que explícito, no me esperaba en absoluto, lo que me encontré, creo que la aguanté 15 minutos. Tiempo suficiente para pillar tal empacho y saturación, que tuve que dejarla.

    Para abordar cierto cine, como cierta música y arte en general, uno tiene que estar mentalizado y si no eres capaz de conectar, ver o escuchar ciertas cosas, se convierte en un auténtico martirio. Pero como yo soy muuuy cabezota, lo volví a intentar tiempo después y aunque no le quita nadie, en mi opinión, ser excesiva en casi todo, es verdad, que es una mezcla explosiva de momentos de ternura infinita, erotismo a lo bestia, poesía e incluso a veces con escenas burdas y desagradables al máximo. A mi, lo que más me asombró, más que las constantes escenas de sexo, fue observar la naturalidad con la que todo sucede, ante una sociedad tan conservadora como nipona. Eso, me apreció irreal.

    Y también y sobre todo, cómo los personajes secundarios se pasa toooodo la película entrando, saliendo, apareciendo en los momentos más intempestivos, en fin, molestando hasta el infinito a dos personas que se están consumiendo vivas y ellas, sin inmutarse.
    ¡¡ Mira que a mi me gusta la música !! pues en esta película, me pareció absolutamente insoportable, los momentos en los que aparece, tanto el sonido del “shamisen”, como los cánticos me suenan horribles aquí :-)

    Es todo tan anormal, como lo que sienten los protagonistas. Por cierto, en mi opinión, nada que ver con el amor. Lo de ellos, es otra historia. Una obsesión enfermiza, obsesiva, absolutamente destructiva, rayando lo psicótico. Si te soy sincera, para mi, lo más alejado del misticismo que existe y siento diferir en esto contigo, carnal, visceral, instintiva y animal donde las haya. Quizá su alejamiento al extremo, puede ser que sea lo único que lo acerca al misticismo, aunque suene a absoluta contradicción. Sus vidas giran únicamente al rededor del sexo, no existe absolutamente nada fuera de él. Ni un sólo diálogo en toda la película se refiere a otra cosa que no sea sexo. A pesar de todo ello y es lo que más sorprende con pinceladas casi naif, dulces, de infinita ternura, que hacen de ella, sea como sea, una película muy especial y que desde luego, merece la pena ver.

    En fin, JOSELU, si no les has motivado y estimulado a pensar con esta película, es que están muertos.

    Muchos besos y feliz finde.


    PD
    Frikosal, yo pensé lo mismo que tú respecto a los padre, no creo que todos comprendan la función educativa de esta peli.

    ResponderEliminar
  13. JOSELU,

    veo que por lo que sea ( seguramente como siempre su extensión:-) no ha subido mi comentario, espero que a ti sí que te haya llegado, con que lo leas tú, me vale.
    No hace falta que te molestes en absoluto por colgarlo aquí, por favor.

    Gracias y más besos.

    ResponderEliminar
  14. ¿Sabes qué, Joselu? Me parece bien que se la reomiendes o que se la pongas a los alumnos, porque, a pesar del tema y de las imágenes, no es una película escandalosa ni mucho menos, sobre todo si siguen bajo tu guía y sirve como tú dices, para la reflexióm, para descolocarlos y sacarlos de las rutinas del pensamiento único.
    Yo, como adulta, te diré que vi esa película de joven, y que me fascinó entonces. Me dejó perpleja esa búsqueda expusta en la pregunta constante: ¿Dónde estás? Pero también te diré que la volví a ver hace relativamente poco y esta vez me defraudó. Quizás había crecido demasiado en el recuerdo o es película para jóvenes, para gente apasionada que encuentra en ella una objetivación de su apasionamiento.

    ResponderEliminar
  15. Clares, yo la he vuelto a ver recientemente como es obvio en tres ocasiones, y, para mi sorpresa, me ha seguido sorprendiendo y emocionando. Ignoro por qué. Sé que hay muchas personas que piensan que es mala, que es reiterativa, que es esquemática, que sólo es sexual, que ha envejecido y que ya no es actual. Sin embargo, a mí me parece que sigue planteando un tema universal: la búsqueda de la unidad. He vuelto a ver también el cine de Fellini y me he reencontrado con magníficas películas que deberían pasarse en cineforums, y que estos volvieran a ser concurridos, como hubo un tiempo que nos apasionaba quedarnos hora y media después de la proyección de la película para debatir.

    ResponderEliminar
  16. ¡Qué hermoso concepto: extrañamiento!Necesitan que los expulsen al desierto y que aprendan a orientarse, necesitan sentirse solos y valerse por sí mismos, necesitan que les den contra el toro del puente para que se les quede siempre la horrísona música del engaño y el paternalismo... ¡Admirable, Joselu! Como siempre.

    ResponderEliminar
  17. Me gustaría estar en tu aula. De veras. Ha de ser algo especial.

    Un saludo, Joselu.

    ResponderEliminar
  18. Creo, Juan Poz, que has expresado mejor que yo el objeto del extrañamiento. Exponerse en campo abierto, sin protección, ante dilemas que les impliquen, que no puedan vivirlo como externo a ellos, que necesiten pensar, decidir, razonar. No nos valen los caminos elegidos por los especialistas en educación como valores de formación de adolescentes. Tienen, como bien dices, exponerse a la intemperie, más en una sociedad que protege -que protegemos a nuestros vástagos- para que nada les inquiete. Pienso que el profesor es el que debe llevarles esa inquietud y desasosiego.

    ResponderEliminar
  19. Zim, quiero que lo sea, pero no será ni ha sido un proceso indoloro. Un profesor pasa crisis profundas difíciles de entender para el que tiene un concepto fabril de la enseñanza. Uno ha de morir para volverse a reencarnar, pero esto no lo contemplan los trabajos habituales en que se supone que uno ha de ser siempre igual a sí mismo y progresar.
    Siento la pasión del que acaba de llegar y piensa que aún puede cambiar el mundo. Me gusta, aunque me equivoque.

    ResponderEliminar
  20. "Siento la pasión del que acaba de llegar y piensa que aún puede cambiar el mundo."

    Tómatelo con tranquilidad amigo que el mundo no lo cambia ni Dios, después vienen las caídas. Mejor tratar de vivir en un mundo que no tiene remedio, pero haciendo lo que se puede. Digo yo.

    ResponderEliminar
  21. Es un peligro, ciertamente, pero así lo siento ahora. No deja de sorprenderme tras largos años de agonía.

    ResponderEliminar
  22. La peli indiferente no deja. Es muy extraña, ¿no? No entiendo la historia en última instancia. No, porque ella no muere. Me parece que pretende poseerlo a toda costa, y no para hasta que lo consigue. Es... no sé, él parece un tipo dominante en inicio y luego gira y resulta ser lo contrario. Que ahí la que corta el bacalao -expresión sin segundas, uins- es ella. No me ha dado la impresión de que fuese una relación entre iguales, a dos, y con un fin igualmente a dos bandas. Ella siempre queda por encima de alguna forma, decidiendo. O eso parece, porque tampoco se sabe bien qué piensan uno y otro, sobre todo él. Le falta guión en ese sentido, creo yo.

    Igual la vuelvo a ver y me da por pensar otra cosa, quien sabe. Tal vez lo haga.

    De todos modos y a parte de, mira que eres atrevit... qué suerte para tus alumnos, desde luego. Puedes estar seguro de que se van a acordar de la peli para bien o para mal, durante mucho tiempo. También de ti. Fijo. Por algo será. Y me imagino que estará siendo así en muchos casos de alumnos que tuviste y ya no.

    Una suerte ya te digo, porque un profe que pase de largo sin más ni más... como el viento que sopla y no le mueve a uno ni un pelo. Pues lo mismo.

    Yo me quedo, desde luego :)

    Salud!

    ResponderEliminar
  23. V., pienso que ha desencadenado fuertes reacciones, y eso -pienso yo- que es enriquecedor. Abre el camino a otra forma de acceder al conocimiento caracterizada por la libertad y la curiosidad. Fue una terapia de choque políticamente incorrecta, que favorece el espíritu crítico y el juicio analítico. Creo que a partir de ver esta película, la asignatura ha sido vista como algo diferente. Y eso es bueno. Ha habido críticas muy interesantes a la película por parte de muchachas que han sido más analíticas que los chicos, lo que no es inhabitual. Salud.

    ResponderEliminar
  24. De profesor a profesor: ¡muy valiente, Joselu! Tu acción me recuerda otros tiempos en que éramos más comprometidos.

    ResponderEliminar
  25. Cuando tenía quince o dieciséis años, un vecino mío que tenía un videoclub era el suministrador oficial de películas extrañas. Recuerdo 'El imperio de los sentidos' como una experiencia desazonadora, en la que salimos todos en silencio sin saber qué decir, pues ni siquiera el aspecto pornográfico nos animó a las groserías propias de la edad.
    Me hubiese gustado que un profesor de aquellos años me hubiese despertado la conciencia para sacarme de ese silencio de extrañeza; tuve que esperar varios años para que alguien me llamase la atención sobre películas como 'Tron', 'Vértigo', 'Ciudadano Kane', etc. Me hubiese gustado, en fin, tener un profe como tú.

    ResponderEliminar
  26. Joselu, me admira, como a Frikosal, que te atrevas a poner esta película a tus alumnos, a mí ni se me ocurriría. Por mucho menos nos han montado unos líos impresionantes. Es, desde luego, una película impactante y seguro que le has sacado mucho jugo si lo que pretendías era remover la sensibilidad dormida de unos adolescente muy alejados de esos comportamientos tan inusuales, pero metidos de lleno en otros aún más extraños que nosotros a su edad desconocíamos.
    Vi en el cine "El imperio de los sentidos" en versión original a finales de los setenta y me costó entender esa idea de la fusión entre Eros y Tánathos como cumbre del placer. Ya hablamos de esto en otra ocasión. No comparto esa idea, ni mucho menos la equiparación de destrucción y goce, para mí incompatibles. Por eso tampoco me gustó "Matador", esa obsesión por llegar al orgasmo al mismo tiempo que a la muerte... El sexo es vida, no muerte. Supongo que en este caso lo importante era suscitar debate, ideas, despertar su interés. Seguro que lo conseguiste, has sido muy valiente.
    Yo estoy razonablemente bien, pero con movidas en el colegio. Hemos tenido que implantar la jornada única por la vía rápida y muchos padres se han puesto en jarras amenazando con llevar el asunto a los tribunales, a pesar del visto bueno de la DAT, el Ayuntamiento y el Consejo Escolar. El ´jueves nos empapelaron la valla con carteles de protesta, desde peticiones de dimisión de la Directora hasta pareados como "Dadnos más macarrones y nos toquéis los c...", nos han salido poetas y todo... Y que hagan eso unos "honrados" y "maduros" padres de familia... Qué vergüenza...
    Un fuerte abrazo, colega.

    ResponderEliminar
  27. ¡Bendito atrevimiento y bendito extrañamiento! Una película como ésta es dura para un aula escolar -quizá en Bachillerato no- pero me parece perfecto que la utilices para explicar la literatura mística. Recuerdo que cuando la pasaron en TVE se armó un buen lío; recuerdo también haber dicho alguna vez en clase de BUP que la descripción que hace Santa Teresa de alguna de sus experiencias místicas recuerdan perfectamente a un orgasmo, con el consiguiente revuelo en los pupitres...
    En fin, que piensen, que sientan, que sufran, que gocen, que vivan...

    ResponderEliminar
  28. Marcos, los cuatro últimos comentaristas, a los que contesto en orden inverso a la llegada de sus palabras, sois profesores. Me siento confortado por vuestra opinión. Fue una decisión difícil y lo consulté primero con ellos, para que estuvieran preparados para lo que iban a ver. Todos opinaron favorablemente. Pienso que ha sido algo muy positivo por ese ambiente de libertad que se ha creado, y que veo tan ausente de las aulas. Libertad de pensamiento, me refiero. Hay que plantearse cómo estimular el riesgo intelectual ante la disposición acomodaticia y conservadora.

    ResponderEliminar
  29. Yolanda, efectivamente, el objetivo era estimular la crítica, el pensamiento, suscitar debates interiores porque todavía no he conseguido que se abran a hablar públicamente. Por escrito, sí que se revelan sus ideas, su propensión a la elaboración crítica o no, su rendición a los estereotipos y lugares comunes. Pienso que es un fracaso que enseñe únicamente para pasar un examen de selectividad, cuando lo que debería hacer es potenciar el juicio crítico y la rebeldía intelectual. Pero sin ese engendro de universo de lugares comunes que es lo políticamente correcto.

    En cuanto a la jornada única, supongo que te refieres a jornada continua sin que vuelvan por la tarde. ¿Es eso? Me sorprende en primaria, la verdad. Aquí en Cataluña se ha añadido la quinta hora y hay clase todas las tardes. Es un tema complicado. Un fuerte abrazo, colega.

    ResponderEliminar
  30. Antonio, tengo un cañón de proyección en el aula. Es algo prodigioso. Puedo pasarles documentales sobre el barroco y el renacimiento, episodios de Redes para la ciencia sobre la sinestesia, películas reveladoras. La próxima que tengo previsto pasarles no sé cuándo es El ladrón de bicicletas de Vittorio de Sica. Después de El imperio de los sentidos creo que todo está permitido y justificado. Gracias por tus palabras generosas. Y sí creo que es una película desazonadora, y eso es bueno ante tanto cine confortable o meramente epitelial.

    ResponderEliminar
  31. Clivus, añoro ese tiempo al que haces referencia y que yo viví intensamente. De hecho esa vertiente experimental, arriesgada, un tanto ácrata debería reivindicarse. Pero ahora todo, merced a la bendita izquierda de mi corazón, todo está regulado, reglamentado, programado, fijado en largos y aburridos dossieres llamados programaciones que nadie lee. Ese espíritu inquieto y comprometido debería volver a ser un ingrediente de nuestro quehacer profesional.

    ResponderEliminar
  32. Que loable es que te preocupes tanto por tus alumnos. Es impresionante que se haya ocurrido la idea de ponerles esa peli. Tienen mucha suerte de tenerte y seguro que los implicas con esos métodos. Están aprendiendo a forjarse su propio destino. Un abrazo Lola

    ResponderEliminar
  33. Joselu! Ya vi la pelicula un par de veces, aunque no sé, no consigo pasar de el daño que me hace ver una posesión tan dañina. Puedo llegar a entender a los amantes, pero no consigo encontrarle la poesía.

    A ver si con otros visionados.

    Un saludo!

    ResponderEliminar
  34. Muy buenas Joselu, muy bueno el post. ¿Crees que sería posible conocer el título o autora de los vídeos que comentas?.

    Entro en youtube y no están. Estoy interesado porque quiero ponerlos en clase de sociología para explicar el extrañamiento.

    Muchas gracias

    ResponderEliminar

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...