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jueves, 31 de marzo de 2016

Algunas claves de la buena literatura


La hora de literatura española de segundo de bachillerato supone un espacio al que voy lleno de ilusión, no porque a otras clases no vaya también con la misma actitud, sino porque allí puedo-podemos hablar de literatura en estado puro. Estamos leyendo Los pazos de Ulloa de Emilia Pardo Bazán, una novela excelente que plantea un modo de entender la literatura que no es común para ellos, mis alumnos, un combinado altamente interesante y reducido. Hay alumnos de raíces cristianas o indiferentes y otros de formación musulmana. Y todos tienen que enfrentarse a una historia decimonónica compleja que aporta múltiples lecturas y consideraciones a las que vamos entrando en ese espacio de discusión que es la clase.

En efecto, la hora se nos hace corta intentando diseccionar los dos capítulos que nos tocan cada día y que muestran la evolución de la historia que plantea la relación entre una mujer, Nucha, y un curita, Julián, enamorado platónica e inconscientemente de ella y que asiste a su desgracia en un matrimonio con el Marqués de Ulloa, que ha propiciado el propio sacerdote con la mejor de las intenciones o para estar cerca de ella. Lo sugestivo de la lectura es que todos han de entender que la novela no nos explica todo con pelos y señales, y nosotros, como lectores avisados, hemos de aprender a leer entre líneas. Están habituados a relatos en que todo se explica sin dejar espacio a la imaginación. Cualquier situación, en estos, es explicada y subrayada para que no quede lugar a ninguna confusión. Esta es la primera lección a la hora de enfrentarnos a un texto: no hay que esperar que nos digan todo. A veces es una leve sugerencia muy sutil que hemos de recoger y que a lo largo de la lectura se irá desarrollando. No es necesario subrayar lo obvio, sí releer para captar intenciones que en una primera lectura no nos son transparentes. Así los once alumnos y el profesor discuten abiertamente sobre las motivaciones de los personajes, el encadenamiento de los sucesos, la interpretación abierta de los mismos. Una buena obra literaria no nos da una explicación unívoca o tal vez no nos dé ninguna y hayamos de ser nosotros quienes descubramos las claves en una poliédrica discusión colectiva.

Me sorprende la distinta interpretación que dan a los hechos los alumnos musulmanes que interpretan las cosas a la luz de su religión y no comprenden cómo en la realidad de los pazos de Ulloa, en que todos se dicen cristianos, pueden actuar de un modo tan anticristiano. Este es un aspecto que cuesta explicar pues para ellos debe haber una coherencia entre la religión y el comportamiento personal. Afortunadamente, la obra que hemos leído anteriormente es Don Juan Tenorio de José Zorrilla en que se plantea la vida de un libertino burlador de mujeres y matador de infinidad de hombres, que en el último segundo se arrepiente y es salvado y llevado por Inés al cielo por la gracia de Dios. Esto les pareció injusto, pero yo les expliqué que el catolicismo es así. Todos los personajes de los pazos, incluidos los orondos curas de la comarca del Cebre, son cristianos hasta la médula, pero actúan como si no existiera Dios, movidos por la maldad y los vicios más ominosos. Así es la vida, les digo. En el último instante recibirán confesión y podrán salvarse, se supone, al menos así nos lo han explicado.

Otra cuestión magníficamente desarrollada en la novela, sin ningún discurso feminista o ideológico, es la situación de la mujer en el siglo XIX. Emilia Pardo Bazán fue una mujer independiente y enérgica que se cargó todos los tabúes respecto a su género femenino. Se casó muy joven pero posteriormente se separó cuando su marido quiso imponerle que dejara de escribir pues se había montado un escándalo formidable con sus artículos sobre el naturalismo, titulados La cuestión palpitante. Ella salió por libre, tuvo diferentes amantes, entre ellos Galdós y otros, y nunca dejó de escribir o intervenir en la vida pública e intelectual española a pesar de los ataques furiosos que recibía que la ponían como marimacho en adelante. La voz de la Pardo Bazán es clara pero nunca manipuladora. No nos da un discurso reivindicativo de la mujer. No, para eso estaba su vida personal. En la novela solamente se refleja lo que era la realidad para las mujeres, sin dogmas, y que cada uno lea lo que quiera. Toda literatura que lleva implícito un mensaje moral o político que hay que extraer es de segundo orden, pienso yo. La literatura debe dejar al lector la libertad de interpretar abiertamente. Pues bien, la situación de la mujer emerge clara en esta novela, sin subrayados como he dicho, y eso no les deja indiferentes. La mayoría de los alumnos son chicas que reconocen en ese machismo de época, aunque no totalmente distinto del que existe ahora, una lacra, y en esto coinciden alumnas musulmanas o cristianas. Esto me produce gozo, pues estas alumnas musulmanas están en segundo de bachillerato y puede que vayan a la universidad. Parten de una educación muy puritana pero la asistencia a un centro de enseñanza laico es una buena escuela para formarlas en la idea de igualdad. De hecho, no hay tema que no podamos abordar en clase. Esto es algo que hace una década era inimaginable por la distancia que había todavía entre la mentalidad musulmana y la occidental. Observo puentes, bromas, coincidencias y unos hábitos de pensamiento que permiten el debate abierto y gozoso que tiene a la literatura como centro de análisis.

La clase es eso precisamente, un club de lectura en que todos aportan su parte interpretativa. Es tan abierto el debate sobre el texto y subtexto de las obras, que cuesta a veces moderar la intensidad de sus intervenciones. La teoría es parte de la clase, pero no su plano fundamental. Creo que lo esencial es que se hagan sutiles lectores que no deben esperar que se lo expliquen todo o que los libros les den una idea moral o política transparente.


La buena literatura es ambigua y poliédrica.

20 comentarios :

  1. Me parece formidable lo que cuentas, sobre todo el hecho de que haya alumnas musulmanas haciendo el bachillerato. En un instituto público que conozco, en una zona de Madrid donde los marroquíes constituyen cerca de 40% del alumnado de la primaria, no hay ninguno haciendo el bachillerato. Ni chico ni chica. Muy triste y preocupante.

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    1. Afortunadamente en mi centro que tiene muchos alumnos marroquíes, chicas y chicos llegan a bachillerato. Tienen el handicap de que dominan menos el idioma pero a veces hay gratas sorpresas con ellos. No sé qué perspectivas hay para seguir estudiando porque las matrículas de las carreras son antisociales e inasequibles para muchos, no solo marroquíes. Tal vez hagan ciclos formativos de grado superior si pasan el bachillerato. Lo que es cierto es que hay muy buen ambiente en clase y que las discusiones son abiertas e interesantes. Y que su condición musulmana es un elemento real que sirve como elemento del diálogo.

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  2. En los cursos de literatura a los que he asistido, siempre nos decían lo que tú recalcas un par de veces en tu post: la literatura debe ser sutil, no de mensaje cerrado y dogmático. Repetían: "desconfíen de los mensajes evidentes que subestiman la capacidad intelectual del lector". Toda obra de arte debe tener varias lecturas, esa es su grandeza.
    Que estés fomentando en clase esa discusión e interpretación variada, es positivo siempre. Que leáis juntos, ¡ni te digo!

    Hace mucho tiempo que leí "Los pazos de Ulloa", me gustó mucho esa novela que tengo en tres tomos. Luego vi la serie en Televisión, con Charo López, la única protagonista posible, y me encantó igualmente.
    Esta obra y "La regenta" son mis novelas españolas favoritas.

    Que sigas disfrutando así de tus clases :-)

    Un abrazo.

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    1. Tuve un tiempo en que me dediqué al siglo XIX en profundidad. Leí todo Galdós y por supuesto los otros autores del realismo. Ahora, si me tiraras de la lengua, te recomendaría una novela de Galdós poco conocida. Se titula Ángel Guerra. Es la relación amorosa entre un anarquista y una muchacha con vocación religiosa. Es un poco larga pero merece la pena. Estaba en Alianza pero mucho me temo que si no es en Amazon no creo que pueda ser conseguida. Galdós es mucho Galdós. Por supuesto que La Regenta y Los pazos son espléndidas. Me gusta volver a la novela decimonónica con frecuencia. Me gusta el ritmo y me interesa la sociedad de la época.

      Hoy pensaba que ya el año que viene no voy a tener la sensación que he tenido hoy al salir de clase. Once adolescentes entregados e inmersos en la discusión de una obra literaria a los que vas haciendo conscientes de los secretos de la obra.

      Pero es mejor irse con un buen sabor de boca y con ganas de más. No siempre ha sido así.

      Un abrazo.

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  3. Con tan sólo once alumnos es mucho lo que se puede discutir e interactuar. No creo que haya mejor manera de aprender y de enseñar que esa, Joselu. Me llamó la atención el número porque aquí en Argentina, aun en colegios secundarios privados carísimos y considerados de excelencia, el número de alumnos por clase es mucho más elevado: pueden llegar a ser más de cuarenta alumnos por curso...

    Un beso.

    Fer

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    1. Es que es una materia de modalidad que solo cursan muy pocos alumnos. Las comunes tiene unos treinta o treinta y tantos alumnos. No obstante, la natalidad en España es muy baja y las aulas no están tan pobladas como en los años del boom natalicio. Desde luego, su reducido número contribuye a que sea un remanso de diálogo muy interesante. Yo lo agradezco profundamente.

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  4. Conozco bastante bien la obra y un poco de la vida de Doña Emilia, mi paisana, una mujer singular y con un talento literario descomunal aunque a veces un poco esclava del momento literario que le tocó vivir, como demuestra la temática de Los Pazos de Ulloa.
    Me parece una buena iniciación a la literatura para los jóvenes lejos de los pesares que suscitan los clásicos antiguos. No es casual que la Condesa sea uno de esos referentes intelectuales del krausismo y el Instituto Libre de Enseñanza que alcanzó el cenit con el advenimiento de la Segunda República.

    Saludos cordiales

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    1. Hoy hemos tenido un desencuentro en la interpretación del capítulo último cuando Julían vuelve a los Pazos y ve la tumba de Nucha, pobre y decorada con mal gusto. Julián inicia una oración delante de ella, tras diez años de alejamiento obligado, y en un momento se apodera de él una terrible congoja y se arroja sobre la tumba, abraza la lápida, le da besos, la acaricia con su rostro y araña la cal con sus uñas. Ha habido distintas apreciaciones sobre ello. La mayoría de chicas por no decir todas entendían que simplemente Julián se ha venido abajo y llora desconsolado. Yo he sugerido que el amor reprimido por Nucha en el aspecto físico aflora y que Julián actúa con la lápida de modo que expresa él deseo físico por ella. Es desesperación, claro está, pero también el componente sensual del amor que él anhelaba, aunque tal vez no lo supiera su consciente. Todas han discrepado de esta interpretación que, por supuesto, no impongo, no cabiéndoles en su imaginación. Ni se les había pasado por la imaginación.

      Krapp, ¿qué opinas de ese momento crucial de la novela?

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    2. La leí hace casi 30 años y no la recuerdo bien, quizás aparte de lo que tú dices está la desesperación de alguien que no puede recuperar el tiempo perdido y añorado.

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  5. Puedes hacer lo que quieras, al final te confiesas y se acabó. Si tus alumnos musulmanes creen tras tus clases que esa es la creencia cristiana se llevan una idea falsa.

    Otra cosa diferente es el poder transformador del arrepentimiento. No sé si sabes que no existe perdón sin arrepentimiento. Aunque uno se confiese. Es un requisito indispensable.

    ¿les parece a tus alumnos injusto que en el cristianismo hasta el final quepa la posibilidad del perdón? ?No es así en la religión de Mahoma?

    Según tú me explicaste en el budismo Buda no entrará en el paraíso hasta que no entre todo el mundo. Los arrepentidos y los que no lo estén. Supongo que eso les parecerá más injusto aún.

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    1. Creo que lo menciono -el arrepentimiento- en el caso de don Juan Tenorio. Es cierto en el último momento, cuando ya está muerto (le ha matado el capitán Centellas), don Juan tiene un momento de profundo arrepentimiento por su vida pasada y es entonces cuando se le abre, con la ayuda de Inés las puertas del cielo.

      La justificación por la fe en el ángulo más profundo en que difieren protestantismo y catolicismo. No me atrevo a entrar en esa sutil discrepancia que ha hecho que se escribieran miles y miles de páginas. Solo quiero hacer hincapié que la España cristiana que aparece en Los pazos de Ulloa, incluidos los sacerdote y abades, no practican la caridad cristiana. Mis alumnos musulmanes no lo entendían si eran cristianos como tal se proclamaban. ¿Qué decirles? ¿Qué así es la realidad? ¿Que quedan los momentos finales para realizar un profundo arrepentimiento como don Juan Tenorio?

      El Islam no sé cómo entiende la idea de arrepentimiento. Solo expreso la discrepancia de mis alumnos musulmanes ante esa disociación de vida abyecta y final salvación. No soy teólogo para argumentar con precisión sobre las sutilezas de la fe y las obras.

      En cuanto al juramento del bodhisatva al que haces referencia, creo que no es exactamente así como dices teniendo en cuenta que es una no religión y carece de dogmas. La idea es que el bodhisatva renuncia a entrar en el Nirvana hasta que todos y cada uno de los seres alcancen la perfección, o ese estado de bienaventuranza y armonía, para entrar en el Nirvana. Se opone a la idea de un lugar de castigo terrorífico y un lugar de éxtasis divino: infierno y cielo.

      Un cordial saludo, gracias por comentar.

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  6. Me alegra que una novela como los Pazos de Ulloa suscite tanto interés entre tus alumnos d segundo de bachillerato, me parece que dibuja a la perfección una Galicia profunda mohosa y decimonónica con toda la pesadez y solemnidad que encierra esta expresión. Para mi es como la versión light, invertida y rural de la Regenta. Fermín( el magistral) todo pasión, temperamento y absolutamente atormentado, Julian, sí un curita débil, casi femenino, nervioso e inseguro, como caminando de puntillas entre brutos con los que nada tiene que ver. Ana Ozores, evoluciona de mística a devorada por la pasión y el erotismo sucumbiendo en un adulterio tan cantado como inevitable y aquí, la pobre Nucha de poquita cosa a menos que nada, maltratada por su marido, antes por su hermana, desheredada por su tía, termina sola, enferma y marchitándose poquito a poco hasta morir… te he leído tu interpretación de ese capítulo final, donde se encuentra Julián con su pobre tumba y a mi me parece que lo que le ocurre a Julián es que se siente tremendamente culpable, por eso llora desconsolado. Fue él el que convenció al marques para que se casara con ella y no con su hermana Rita. Fue él el culpable de su tristísima vida, de su soledad, de todo el mal trato recibido en el pazo, todos los males de Nucha comenzaron cuando Julián la señaló como candidata para el marqués.. no sé, yo no vi nada carnal/sexual en esta escena.. solo una enorme pena y culpabilidad… pero solo es mi opinión, naturalmente y fíjate, voy a dejarlo ya porque me es imposible no seguir viendo paralelismos a la inversa hasta en el marco geosocial donde se desarrollan las dos novelas, Vetusta ciudad pacata, rancia y estirada y Ulloa aldea primitiva, rural y brutal casi cruel… no te aburro más...

    Solo una cosita antes de terminar, me gustaría decirle con todo el cariño a tu comentarista LOLAYIRGA que en la novela los Pazos de Ulloa efectivamente es la idea que tú has descrito, es la idea que se trasmite de la religión católica …haz lo que quieras en vida -de ahí todas las burradas que se describen en la novela- que al final te confiesas ( arrepentido, por supuesto) y todo se te perdona… hay que tener en cuenta que Emilia Pardo Bazán, aun siendo una ferviente católica tb acogió y defendió las modernas ideas del naturalismo, determinismo social y darwinismo…quizá fue su manera de hacer crítica encubierta a tanta incoherencia e hipocresía moral de la época... seguro que esta fue su intención a la par que denunciaba la relegación a la que se sometía a la mujer de la época.

    Disculpa mi exageradísimo rollo .. se me pasa el tiempo volando sin poder parar de escribir, me lo paso en grande siempre que vengo jaja mil gracias y feliz finde!

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    1. Tu comentario es muy interesante y expresa el conocimiento de la novela y la fundamentación seria para dar tus ideas que comparto. Para mí es una gran novela y mis alumnos se han sorprendido por todo lo que les ha gustado. La han leído muy atentos y les han interesado muchísimo los debates que hemos realizado.

      Pero volvamos a la última escena en que Julián se echa sollozando sobre la tumba de Nucha. Es cierto que siente culpabilidad por lo que expresas. Esto lo subrayamos en clase. Él en buena parte era el culpable de la desgracia de Nucha. Sin embargo, tras diez años de adormecimiento en la montaña más agreste de Galicia, vuelve a los pazos y ante la tumba de Nucha tiene una crisis profunda que se expresa arrojándose sobre ella, abrazándola, besándola, acariciando con su rostro la lápida y arañando la cal con sus uñas, como he dicho. No hay interpretación canónica como hubieran querido mis alumnas. ¿Qué es lo que expresa? Para mí expresa, como he dicho, un sentimiento muy complejo que incluye el arrepentimiento, como no, pero también esa parte que el inconsciente le tenía velada, su deseo físico de ella, besarla, acariciar su rostro, algo que no se le pasó ¿jamás? por su imaginación. El rechazo de mis alumnas fue tajante. Esto no puede ser así. Tú también lo rechazas. ¿Por qué? Hay que recordar que el débil y femenino Julián se enfrentó violentamente de hombre a hombre al final de su estancia en los pazos, cuando Nucha le había pedido ayuda para escapar pero Perucho se había chivado y les descubrió el plan. El marqués y Primitivo habían llamado a Nucha una palabra soez y terrrible que no dice Emilia P.B., pero solo podía ser "puta". Ante esto Julián, el frágil Julián, se arma de ira y rabia y se enfrenta con terrible furia al marqués. Y luego es desterrado.

      ¿Por que excluir ese surgimiento súbito del inconsciente y la expresión del deseo físico de Nucha ante la tumba? ¿Le quitaría algo a la novela? Para mí sería más hermosa todavía.

      En todo caso, como es obvio no hay una intepretación única de ello, pero para mí es un momento clave, cenital, de la novela. Mis alumnas lo pasaron por alto pero tiene una fuerza decisiva en el conjunto de la novela.

      Muchas gracias por tu fundamentado comentario que me ha hecho sentir verdadero placer intelectual.

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  7. Querido Joselu. Aunque te leo, llevo una temporada con bastante lío y es que no me paro ni a escribir. Pero bueno aquí estamos.
    Buena novela y buen trabajo extra que te buscas. Lo digo por lo de los musulmanes. Si ya les cuesta a los naturales...pero ahí está la clave. "Entender al otro" y para que la integración sea efectiva ese camino es el mejor. Entiendo de donde vienes, entiendo tus antecedentes y entiendo tus contradicciones y en relación a la igualdad sencillamente me alegra y si además de las mozas hubiese algún mozo, mejor aún.

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    1. Bueno también hay chicos, uno musulmán y otro sudamericano. El muchacho magrebí muestra buen conocimiento de muchas cosas de nuestra cultura ante las que exhibe gran curiosidad, tanta que me sorprende. Sus juicios suelen ser atinados. Su punto de vista es lógicamente distinto pero eso le permite contemplar con actitud de descubrimiento lo que para los naturales es "normal". Estoy muy contento de este grupo humano. Precisamente por su composición multicultural.

      Saludos cordiales.

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  8. Hay una cosa que me desconcierta, ¿una persona de 14 ó 15 años que se haya educado en un "país cristiano" como España tiene que tener una visión sesgada de un libro? ¿una persona de 14 ó 15 años que se haya educado en un "país islamico" como Marruecos tiene que tener una visión sesgada de un libro?. Personalmente pienso que no, que hay valores similares en las personas independientemente de su lugar de nacimiento y más a tempranas edades donde el condicionante social no se ha acabado de inculcar. No puedo opinar del libro porque no lo he leído..
    Un saludo

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    1. Bueno para todos es desconcertante pues es una novela de hace ciento treinta años, que refleja una realidad muy distinta a la que vivimos ahora. Tienen que imaginarse un mundo en que no existía luz eléctrica ni teléfono ni nada de lo que tienen como habitual. Supone un distanciamiento, pero la novela es muy interesante y les ha atraído.

      Los muchachos musulmanes tienen la religión muy interiorizada, van a la mezquita, su formación es en torno al Corán, las fiestas que celebran son musulmanas, luego tienen una interpretación de la realidad diferente a los chavales no musulmanes, pero ello en la clase es un elemento que da variedad de enfoques y que me permite observar cómo observan una tradición literaria distinta a la de su mundo. Es muy curioso este choque cultural. Tienen en torno a dieciocho años pues es segundo de bachillerato. La moral es puritana en todo lo referente a las relaciones amorosas. Si aparecen en imágenes en alguna película -un beso por ejemplo- les desconcierta y apartan la vista. Ya no digo si están en la cama aunque no sea muy evidente la relación sexual...

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  9. Una novela potente de verdad, literatura en estado puro y naturalismo por un tubo... De la Pardo Bazán leí con admiración el sencillo volumen de cuentos de Alianza Editorial Un destripador de antaño y otros cuentos, volumen que contiene uno muy singular, una especie de contravisión del amor romántico que me provocó un ataque de risa que casi me ahogo... Es una mujer muy rara, y algunas de sus obras se me han hecho insufribles. Tiene unos desniveles estilísticos y temáticos que sorprenden. "La prueba" me pareció abominable y "La tribuna", insufrible. Pero "Madre naturaleza" y "Los pazos de Ulloa", me parecen excepcionales. Y en la correspondencia con Galdós me pareció deliciosa...

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    1. Ha sido una experiencia muy grata la lectura de Los pazos con jóvenes que han ido descubriendo la trama lentamente. Procuraba no destripar el argumento. Ciertamente es una novela que se puede leer muy bien a pesar del tiempo que lleva escrita.

      ¿Qué opinas de la escena del cementerio cuando Julián diez años después se llena de congoja y se lanza sobre la tumba, la abraza, la besa, la acaricia con su rostro y araña la cal con sus uñas? Para mí es expresión de su pasión física contenida y reprimida durante tanto tiempo. Mis alumnas rechazaron esta interpretación. Lo he propuesto a algún comentarista, pero me gustaría que me dijeras tu opinión. ¿Se puede rechazar que el inconsciente aflore mostrando su deseo de amor y sensualidad en la tumba?

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    2. Puede ser la voz del instinto que busca la vida imposible, la carne que tienta con sus frescos racimos, me imagino; pero tengo algo olvidada la novela, tras 30 años de haberla leído. En cualquier caso, no creo que sea descartable la mortificación y el arrepentimiento por haber sido el instrumento de su perdición, pero esa fisicidad de la reacción apunta, lo ves bien, hacia algo que va más allá del amor platónico...

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