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jueves, 12 de diciembre de 2013

España contra Cataluña



Este es el título del simposio que hoy se abre en Barcelona en la sede del Institut d’Estudis Catalans y que ha hecho correr ríos de tinta por la polémica en la que se ve envuelto. Nunca tanto un título ha sido ya una tesis que no necesita sino confirmación por parte de los participantes que asisten al congreso, y al que no han sido invitados historiadores que disientan de las tesis dirigidas desde el poder para demostrar de una vez por todas que la “unica” historia válida es que plantea que Cataluña ha sido una víctima y España la madrastra siniestra de Blancanieves que ha reprimido y expoliado sistemáticamente sin matices desde 1714 hasta 2014.

Esta es la tesis del poder de la Cataluña actual y que, desafortunadamente, ha calado en la conciencia social de muchos catalanes que simplifican una historia compartida, con sus buenos y malos momentos, en situaciones muy complejas en que los catalanes no han sido simplemente unas víctimas indefensas de la malvada España. La guerra de Sucesión no fue una guerra contra Cataluña, sino una guerra a nivel europeo en que se enfrentaban dos dinastías con visiones diferentes del poder. Y la Guerra Civil no fue una guerra contra Cataluña sino la guerra del fascismo español contra las libertades de todos los pueblos de España. Cataluña recibió su buena ración de represión pero no fue mayor que la que recibieron los demás demócratas que habían luchado por la libertad de todas las regiones de España que fueron aplastadas por un régimen casi totalitario que reprimió y asesinó a mansalva.

Es un error y una simplificación el título del congreso que no alienta ya ninguna discusión ni aportación historiográfica que no sea la que expresa claramente. Para ello se han invitado únicamente a historiadores y sociólogos que no disentirán sino que demostrarán lo que ya está establecido de antemano. Nunca un congreso de historia debería estar organizado desde el poder, como este, en una fecha con una clara intención política para respaldar abiertamente unas posiciones claras.

Sin embargo, quiero hacer observar algo, que hoy recogía Iñaki Gabilondo en su vídeo-blog de El País. Se puede entender la manipulación de ideas que realiza CIU mediante este congreso pseudocientífico. Pero lo que no se puede entender es la pasividad que manifiesta la sociedad española ante la realidad palmaria de que Cataluña se está yendo, que la brecha o sima entre Cataluña y el resto de España es cada vez más profunda. Y no se percibe desde ningún lado una voluntad de poner algo de cemento en estas relaciones cada vez más distantes y frías. El gobierno apela únicamente a la ley y la Constitución como razón para impedir la realización del referéndum que se plantea para decidir la independencia de Cataluña. No veo razones del estado para retener emocionalmente a Cataluña. Solo veo amenazas, indiferencia y desprecio por las razones que desde aquí se argumentan. El independentismo ha subido exponencialmente en los últimos cinco años cuando hasta hace poco era una opción del veinte por ciento de la sociedad catalana, y ahora se ha extendido como una mancha de aceite.

Los errores mayúsculos de los partidos gobernantes, especialmente el PP con su bloqueo y su cerrazón, y su menosprecio, crean más y más independentistas que los congresos manipulados de historia. No hay reacción tampoco de la sociedad española ante esta deriva. Faltan manifiestos de artistas e intelectuales que sirvan para crear todavía unos vínculos con esta parte de España que se está yendo, al margen de cuestiones legales. Solo hay silencio y pasividad ante una artillería ideológica nacionalista que resuena en todas las emisoras y televisiones dependientes del poder catalán que tienen ya tomada su decisión claramente secesionista.

¿Por qué formar parte de España si no nos quieren? Es una buena pregunta que tiene difícil respuesta ¿Por qué formar parte de España si sistemáticamente se nos ignora y desprecia?

En las portadas de la prensa de la derecha solo se ve burla y voluntad clara de humillación sobre las posiciones políticas nacionalistas. Esto hace mucho daño, igual que las cartas de los lectores en la prensa digital que dicen con ánimo de herir: que se vayan, estaremos mejor sin ellos. Es un feedback que se retroalimenta mutuamente. Por un lado el nacionalismo catalán se obstina en resultar desagradable y antipático, con una muy escasa sensibilidad emocional y política. Por otro lado aumenta el rechazo en el resto de España que es incapaz de ver más allá de las palabras y no percibir que a los catalanes también les gustaría ser queridos, pese a su carácter diferente.

La antipatía y la desafección mutua crecen y nadie pone linimento en la  herida, más bien se  pone sal que aumenta la distancia y el resentimiento. Cataluña se está yendo, decía Iñaki Gabilondo. Lo percibimos los que vivimos aquí y a la vez nos sentimos españoles. La sociedad catalana cada vez es más independentista, y, para nuestro pasmo, no hay ninguna reacción del poder ni de la sociedad española salvo las amenazas sobre terribles consecuencias de la independencia. Falta entender este desafío y asumir con inteligencia política y emocional la situación que vive Cataluña que ya considera incluso la reforma de la constitución como un voluntarismo que resulta ingenuo, como si hubiera pasado ya ese momento y estuviéramos ya en algo que no tiene vuelta atrás.

 ¿Qué hubiera hecho Nelson Mandela ante este desafío, ya que tanto se habla de él estos días? Desde luego algo muy diferente a lo que está haciendo el gobierno y el conjunto de la sociedad española. No tenemos estadistas sino monigotes. Y el español medio que abunda en los medios solo sabe utilizar la cabeza para embestir. Un poco de inteligencia, por favor. La situación desde aquí, desde el corazón de Cataluña, se ve ya como irreversible en el plano sentimental. Cataluña se está yendo, si no se ha ido ya.  

33 comentarios :

  1. A expresado magistralmente este tema. No te cambiaría ni una coma. Es vergonzoso lo que se está haciendo desde ambos bandos. Y eres de las primeras personas que veo expresar abiertamente las cosas malas que veo desde la parte catalana. En fin excelente reflexión.

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    1. Gracias, no es fácil mantener una actitud ecuánime respecto al nacionalismo que por aquí lo impregna todo y afecta a la inmensa mayoría que vive en el principado. Es como un virus que secuestra en entendimiento y no deja ver más allá.

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  2. Buenos días Querido Joselu. Llevo un tiempo de relaxing más que nada por limpiar la azotea de tanta tontería como vamos acumulando.
    Por cierto me tienes que comentar que tal “van” los libros electrónicos. Estoy a ver si me compro un lector.
    Menuda preguntita nos planteas hoy. Primero vamos a ser banales y a meter tralla: “Chicos del independentismo ¿Qué culpa tenemos el resto de los mortales de vuestra mala elección? Apostasteis a caballo perdedor y el Borbón os la tenía jurada...va a resultar que los culpables de vuestros errores somos los demás “
    Por otra parte, la tontuna malintencionada de seguir engañando al personal con congresos seudo científicos tiene poco recorrido. Claro que visto el nivel de conocimiento de los chavales según los últimos informes, el caldo de cultivo es perfecto para la manipulación.
    Vamos en serio y esta vez voy a ser Yo el que tache de trasnochado a otros. ¡Ya es ganas de dar la barrila! Ya es ganas, porque esos dirigentes tan independentistas saben y lo saben positivamente que la secesión de España es un suicidio económico y político. ¿Qué moneda, qué sistema financiero, qué sistema económico, con qué bases? ¿Ustedes creen que las grandes compañías “nacionales” con sede en Cataluña seguirían allí? ¿A quién venderían sus productos con el bloqueo, lógico y entendible por otra parte que les impondría el Reino de España? ¿Han pensado que habría que montar todo un sistema de fronteras con sus guardias y demás? ¿Quién pagaría a sus pensionistas si se separan del Estado Español? Porque vamos Yo no me creo ni por asomo que caso de sedición el Gobierno Central y más siendo del PP pusiese un duro en la mesa.
    Lo que están haciendo CIU y ERC partidos, no lo olvidemos, muy de derechas en lo económico es simplemente una huída hacia delante ante su manifiesta y demostrada incapacidad de lidiar con una crisis económica, institucional y una corrupción desmadrada, que les ha pillado con el paso cambiado y unos gastos innecesarios y suntuosos que bien harían en emplearlos en acciones sociales efectivas.
    Que hay otras opciones ¡Por supuesto!
    Que es posible una solución ¡Claro que si!
    Que somos muchos en el Estado Español los que demandamos esa solución ¡Ad nauseam!
    Pero claro, todo tiene sus segundas partes.
    ¿Aceptaría ese nacionalismo cerril, asilvestrado y sin vacunar las condiciones?
    La solución es bien sencilla “Una República Federal” Un Estado Federal que realmente represente a todos sus miembros.
    Si además, la actual Constitución con cuatro apaños nos vale. Se suprime al figura del Rey y la cambiamos por la del Presidente pero con algunas atribuciones y competencias más. Donde pone Autonomía...lo cambiamos por Estado y se readecuan las competencias de cada cual.
    Y ahora pregunto yo...¿Aceptarían los Independentistas “compartir” su Soberanía y competencias? ¿Renunciarían a sus “Embajadas” a duplicar los organismos Federales? ¿Qué Estado tendríamos? ¿Liberal, socialista, mercantilista, burgués o campesino...?

    Soluciones hay, el problema es querer encontrarlas.
    Y una última cuestión
    . Estando el patio como está, con el paro y la miseria que nos rodea y envuelve con un sistema económico desmantelado, nulo e ineficaz, con familias y más familias quedándose en la calle, con los comedores sociales a reventar con un indecente Estado Social y Democrático de Derecho que se olvida de los más desgraciados y protege a los agraciados ¿Este es el momento adecuado para esto?
    No seré Yo quien diga que no, cada cual es libre de decidir por si mismo, que ya somos mayorcitos pero que tampoco vengan después a pedirme ayuda o apoyo o lo que sea, cada uno debe ser consecuente con sus decisiones y sus consecuencias y mucho me temo que con el personal que ahora manda, que estos están por desasnar, hubiese hasta represalias y no quiero pensar en que otras burradas que estos son hijos y nietos de quienes lo son y no les importa.

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    1. El tema de los pensionistas es peliagudo, pero los economistas nacionalistas te vienen a decir que estos no solo no cobrarían menos sino que vendrían a cobrar más. Cuando sueñan en el país de Nunca Jamás todo es maravilloso a partir del día siguiente de l independencia. Las autopistas serán gratuitas, los pensionistas y parados cobrarán más, la Caixa será una institución benéfica y la sanidad y la educación serán realmente públicas al servicio del pueblo. Así lo ven, Malo. Si sucediera la independencia me temo que tendrían un amargo despertar, aunque podrán seguir echando la culpa a España.

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    2. Por desgracia querido Joselu nos tocan siempre los más tontos. ¡Qué empeño en el Mito y en olvidar la realidad! ¡Y qué bueno es tener a uno al lado para que cargue con las culpas! Trasantié fui a la presentación de un documental y conferencia sobre la película Rocío. La primera censurada por la democracia. Y el tema central de todo era y ¡cómo no! la falsa transición que pasamos y digo falsa porque en realidad fue/ es una continuidad un más de lo mismo encubierto en una legislación que perpetúa el orden y poder establecidos. Y ese es precisamente el problema que encuentran los nacionalismos, que nada cambió y que, si en lugar en lugar de haber pactado como han estado haciendo hasta ayer mismo por mantener su estatus hubiesen trabajado por poner negro sobre blanco la realidad y haber provocado, pausada y tranquilamente, un cambio de la sociedad y sus leyes no tendríamos hoy que vernos en estos bretes. Están empujando contra el rincón a su adversario y el problema es que éste es más fuerte, más grande y como se vea acorralado puede resultar hasta peligroso. Que no me fío Yo de este personal que tienen muy interiorizado eso de “egspaña” y lo de la unidad de destino en lo universal y se pueden salir por peteneras.

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  3. Estoy completamente de acuerdo contigo. Tan preocupante es el separatismo "activo" catalán (no se quien decía eso de que una nación es un grupo de personas reunidas en torno a un erro histórico y el odio a sus vecinos), como el desprecio del resto de...¿España?
    A mi personalmente , es que ésto de las banderas, los símbolos, las naciones, me viene un poco grande ya.
    Creo que era Saint Exupery el que decía eso de si queréis ver discutir a los hombres, echarles un puñado de billetes, si queréis unirlos ponerlos a construir una torre.
    Falta un "cemento aglutinador", una tarea común, un proyecto sugestivo que se identifique con eso que llamamos España. Sobra demasiada carga emocional, en los símbolos y las banderas. Sobra desprecio hacia lo catalán también.
    Me parece que este tema es muy bien visto por "los que mandan" de cada lado. Por el lado "españolista", es una buena distracción para entretener a la masa y que no se fije en cómo está siendo robada por esos que se envuelven en la bandera nacional, mientras se dedican a "sus negocios". Por el lado catalanista, el victimismo, el odio que se quiere inculcar con este tipo de cosas, esconde y distrae de los mismo.
    Personalmente pienso que lo mejor es seguir juntos, no sólo agrupados, pero creo que el tema ha entrado ya a nivel visceral (con la ayuda inestimable de ambas partes, ya que es hasta negocio:¿quién es el dueño de AVUI y LA RAZÓN?), y la lógica del hígado es muy pobre (y muy peligrosa)
    En fin triste
    Un abrazo

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    1. Las lógicas de funcionamiento del nacionalismo catalán y del resto de los españoles es tan dispar que no hay puntos de contacto. Desde la óptica nacionalista todo lo malo viene de España. Cataluña es una nación llena de virtudes y potencial retenidos por la malvada y ladrona España que exprime a Cataluña no dejándola ser. El resto de españoles ven en los catalanes a unos quejicas que han sido privilegiados en muchos sentidos y no saben sino estar siempre con el raca raca inagotable. Es un diálogo que resulta imposible. ¿Te has dado cuenta que no hay contactos entre escritores y artistas catalanes y españoles? Es como si vivieran en mundos diferentes. No hay vínculos de unión para nada, ni nada que compartir en nigún sentido. Sin embargo, cuando los catalanes salen de Cataluña a trabajar son bien acogidos en el resto de España y especialmente en Madrid. Los espejismos que produce el nacionalismo son evidentes para los que no estamos contagiados del mismo, pero los que lo viven intensamente no ven ni sienten otra cosa que eso: que siempre son reprimidos y explotados por el resto de España de donde vienen todos los males. Es una lógica implacable. Es como un parauniverso.

      Triste, estoy de acuerdo, un abrazo.

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  4. Hola, Joselu. Encantado de entrar de nuevo en tu casa literaria. Tema difícil, con múltiples aristas, deformadas por hipérboles variadas. Mi perspectiva es la del extremeño ajeno al ruido mediático que genera este episodio político. Esa es la primera sensación: ruido, exceso, tiranteces, imponderables que uno y otro estiran hasta quebrar el ánimo y ceder al escepticismo de poder algún día encontrar un espacio común desde el que entenderse.

    Desde el resto de la piel de toro no se entiende ni el órdago del nacionalismo catalán, ni la agresividad del ejecutivo. Huele a suicidio autonómico y más de lo mismo en el discurso añejo de un gobierno anclado en su nacionalismo españolista. Ruido, humo quemando el aire circundante, distracción de lo importante.

    Nunca fui amigo del nacionalismo, venga de donde venga. Como filósofo, me inclino más hacia el universalismo más que subrayar lo común como espacio defensivo. Es difícil ser nacionalista sin acabar habitando las fronteras inquietantes de un cierto integrismo folclórico. Por eso, cuando oigo y veo las noticias sobre este asunto, me indigna tanto unos como otros. No teníamos bastante con la que nos cae encima, para que unos salvapatrias y otros arañen minutaje al telediario con su homilia inmisericorde.

    Viví 14 años en el País Vasco; hijo de policía nacional en los años 70. Imagínate. No es comparable un nacionalismo con otro, pero sí la vivencia con actitudes extremas y discursos populistas bajo la narrativa decimonónica de un amor a la patria perdida. Vete tú a saber qué es eso.

    Unos y otros tensan la cuerda. Se romperá, es seguro. Y cada cual volverá a su casa, en busca de ocasiones propicias en las que seguir tirando piedras sobre igual tejado.

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    1. A cada argumento que puedas idear crítico con el nacionalismo tendrás argumentos fuerza nacionalistas que rebatirán lo que crees firme. Cuando dices que no eres amigo del nacionalismo, desde Cataluña se te diría que en realidad eres un criptonacionalista español que no tiene necesidad, pro prepotencia, de defender su patria. Vamos, que te sientes tan seguro que ignoras, en el mejor de los casos, que eres un defensor del otro nacionalismo opresor.

      Seguro que en el País Vasco era otro ambiente, pero por aquí también las relaciones se establecen con personas que sean afines, que compartan contido las posturas sobre el nacionalismo, a favor o en contra. Cada vez es menos frecuente la relación transversal. Y uno ha de saber muy bien con quién está para hablar de este tema. Por lo demás domina el silencio y en muchos casos la condescendencia hacia el que se sale del reducto nacionalista. Dices que desde el resto de España no se entiende el órdago nacionalista catalán. Yo vivo aquí y tampoco lo entiendo. Bueno, sí lo entiendo en cierta manera pero no me convence. El resultado de esto es incierto, pero no contribuirá a mejorar las relaciones. Y yo me digo si no sería mejor idea de una vez plantear por el estado el dichoso referéndum por la independencia como en Escocia y si se quieren ir que se vayan. Supongo que muchos respirarían tranquilos aquí y allá. Yo lo sentiría porque no comparto para nada su magma sentimental, pero se aclararía de una vez ya el tema.

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  5. Un título académico hubiera sido "Cataluña y España" pero si prefieren "Cataluña contra España", ellos sabrán.
    Qué mal estamos sembrando.

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    1. "Cataluña y España, historia de un conflicto". Podría haber sido otro título. En el que han puesto, no hace falta ya hacer el simposio porque ya sabemos las conclusiones que están ya plasmadas en el título. Han tenido buen cuidado de no invitar al congreso a historiadores que no sean de su óptica. La manipulación es total y la posibilidad de disidencia cero. Podían haber sacado un comunicado y evitarse los gastos del congreso. Por llamarlo de alguna manera.

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  6. Te voy a ser muy sincero, el videoblog de Gabilondo me parece plañidero y sesgado. Como dice algún comentarista acusa no sé a quién de algo que ellos mismos los grandes personajes de los medios no han sabido afrontar.
    ¿Tú crees que a la mayoría de la población española nos importa algo que el niño malcriado y caprichoso quiera largarse? Tenemos otras preocupaciones cuando estamos en el paro (yo mismo), nos reducen el sueldo, nos roban nuestra sanidad y educación públicas, quieren cercenarnos nuestras libertades fundamentales, quiere espiarnos y convertirnos en chivatos de nuestros vecinos, nos llaman defraudadores, insolventes, los bancos nos roban el dinero (como me ha pasado a mi también con las preferentes)...
    ¿Tú crees que tenemos tiempo para perder el tiempo con estos fuegos fatuos para que cuatro titiriteros saquen tajada? Venga hombre que desde la prehistoria se sabe que para olvidar un problema hay que crear otro paralelo que una a la gente. ¿No lo hicieron los militares argentinos con lo de las Malvinas?
    Creo que es conforme a derecho que la gente tome las decisiones que considere oportunas pero que no se moleste, como lloriquea Iñaki, si la gente pasa del tema.
    Si los catalanes quieren ser independientes que lo sean. Si quieren poner concertinas en la frontera de Aragón que las pongan. Si quieren seguir pagando por la privatización de la sanidad y la enseñanza- el nuevo Estado debe financiarse- que lo paguen. Si quieren seguir estando brutalmente reprimidos por sus Mossos adelante e incluso si quieren seguir perdiendo sus derechos económicas y seguir siendo expoliados por la burguesía más depredadora de Europa, eso si con mucho seny,. ¿O es que la patria y la senyera de marras no exige algún sacrificio?
    Que hagan lo que quieran y lo siento por los que estáis ahí y tenéis que sufrirlo. El victimismo es un arma infantil pero peligrosamente contagioso cuando se usa con pueblos inmaduros. Soy gallego, por cada puteo con los catalanes ha habido diez puteos contra nosotros pero ningún propagandista que se llama a si mismo historiador ha tenido que hacer un congreso para dar cuenta de nuestros aldraxes aunque quizás cuando Cataluña sea libre y feliz como una nueva Sangri-La nos toque a nosotros.
    Saúde y arroutada que decimos por aquí.

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    1. Sí, es cierto Dr. Krapp, para los nacionalistas la utopía comienza al día siguiente de la independencia en que se llegará a ser, como dices, Sangri-La, un país homogéneo, rico, próspero, sin corrupción, con una lengua, con una bandera, con una historia, sin la férula castrante de España de la que son víctimas sin matices. El nacionalismo catalán tiene una bibliografía inmensa pero sus expresiones son claramente infantiles en la creencia de una utopía fuera del espacio y tiempo en cuando puedan deshacerse de todo lo que huela a español o España.

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    2. El Jueves lo expresa muy bien:
      http://www.eljueves.es/2013/12/13/jueves_desvela_todas_las_preguntas_ideadas_para_consulta_catalunya.html

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  7. Hemos coincidido con el tema, yo soy más áspero y la verdad soy o pudiera definirme como casi jacobino. Los derechos no son de los territorios son de las personas, y uno empieza a estar cansado de hablar de territorios y quiere hablar de personas, de trabajo, de calidad de vida, de vender camiones (en mi caso).
    Desde Burgos la verdad es que no se habla y la prensa de derecha de España y de Cataluña tienen el mismo discurso de siempre, estéril, de cura de pueblo, de escuelas privadas para los privilegiados y los demás a trabajar por cuatro perras y agradecidos. Y la izquierda sensiblera habla de estado federal, ¿pero que cojones es la autonomía sino un estado federal?. Nos perdemos en el discurso de los nombres y perdemos el contenido y el contenido es que CIU, PNV y PP se han puesto de acuerdo en la ley de Seguridad Privada, en vender hospitales que son de todos los españoles en contratos que garantizan ganancias en cualquier caso para una oligarquía que nos exprime, no hay riesgo en el negocio privado y si no hay riesgo no se puede llamar iniciativa privada, sino concesión de beneficios publica.
    Yo soy pesimista en este tema y creo que acabará muy mal, pero muy mal...como digo en mi entrada habrá choque de trenes y en estos siempre mueren los viajeros no el presidente, ni los directivos de la compañía.

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    1. Perdona los "palabros" que se me han escapado.

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    2. Yo también soy pesimista, Temujin, y por eso pienso que el estado tendría que ser valiente y plantear el dichoso referéndum y acabar con la incertidumbre. Seguro que el resto de españoles respirarían tranquilos. Si los catalanes quieren ser independientes fuera de la Unión Europea, pues que lo sean, y España los tratará como a un país extranjero. No me parece mal que puedan votar, pero en serio, no como este referéndum de pega que han planteado. Pero Rajoy no es un estadista y no hay en él ni una idea que no sea del Selecciones del Reader's Digest. Nada complejo. Si se prohíbe el referéndum creará un ambiente envenenado nada propicio para la convivencia. Convendría aclarar las cosas. ¿Quieren ser independientes? Perfecto, a todos los efectos.

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    3. Estaria bien una consulta tipo Quebec, en Canada no existe la indivisibilidad de la nacion canadiense como tampoco existe la de Quebec. Con esta visión, unas provincias de Quebec pudiera ser parte del Quebec independiente y otras no. Esto no ocurrirá en España, primero porque la Constitución que todos votaron pone que España es indivisible y la Cataluña que algunos quieren es indivisible, ambas una "unidad de destino" como diría alguien.¿Porque si Lerida (por ejemplo) quiere seguir siendo España tiene que dejar de serlo?. Ante ambas "unidades de destino", el choque esta garantizado.

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    4. "Yo soy español integral y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos; pero odio al que es español por ser español nada más, yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista, abstracta, por el sólo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos. El chino bueno está más cerca de mí que el español malo. Canto a España y la siento hasta la médula, pero antes que esto soy hombre del mundo y hermano de todos. Desde luego no creo en la frontera política."
      De Lorca, no puedo estar más de acuerdo con este texto, que resume mi forma de pensar.

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  8. Confieso no estar muy informada sobre este asunto, Joselu. Ya veo que otros comentaristas y otros blogueros sí lo están, y tu exposición es magnífica, así que dedicaré un tiempo a enterarme de qué va esto, aunque la verdad es que no me parece una cuestión relevante visto el panorama. Hay otras cosas mucho más graves e importantes, lo que puede hacer suponer que esta batalla es una hábil maniobra de distracción. Cuando no veo un objetivo claro en un asunto turbio tiendo a creer que hay un interés económico detrás de tanta palabrería. Da igual que Cataluña deje de ser española, cosa harto dudosa; a mí, desde luego, me importa bien poco. España en su totalidad es un invento relativamente reciente hecho a sangre y fuego. ¿Existe realmente una nación española unida y hermanada? Lo dudo. La Historia nos explica cómo hemos llegado hasta aquí, y la conclusión es que ha sido un largo camino salpicado de guerras, traiciones, enfrentamientos, capitulaciones, abusos, concesiones... vamos, lo normal. No sé por qué se ha agudizado tanto el afán soberanista e independentista últimamente. Supongo que Artur Mas y compañía necesitan votos con urgencia para mantenerse en el poder y la forma de despertar a tanto aletargado (no más que en Cáceres o Málaga, por ejemplo) es tocar su fibra sensible, calentarles la cabeza con cuatro mensajes panfletarios y prometerles un futuro mejor lejos de la opresión imperialista. Como ya han dicho varios, ¿es viable económicamente una Cataluña indepediente? ¿Qué cuentas han hecho para saber que podrán autofinanciarse? ¿Con qué moneda? ¿Dentro o fuera del resto de Europa? No sé, ellos sabrán. Si no es legal la consulta que pretenden, ¿podrán hacerla? ¿Será válido el resultado? ¿Tan sencillo como cuando se independiza un hijo pero sigue llevando la ropa sucia para que la lave mamá el domingo y se apropia del tupper con croquetas o albóndigas? Cataluña no es ni fue nunca una colonia. ¿Qué aspiran a ser? Ah, ya, un Estado. ¿Y si no les dejan? ¿Van a declarar la guerra? Quien tenga la respuesta, que lo diga. Mientras tanto, la debacle económica y social sigue su curso...
    Un fuerte abrazo, colega.

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    1. Es un lujo poder vivir fuera de este clima continuo desde hace más de treinta años de estar siempre pendientes de la identidad catalana. Yo si pudiera saldría de Cataluña a trabajar fuera. Me gustaría vivir en una región que no necesita cuestionarse cada día como país oprimido y exprimido. Pero vivo aquí y me veo inmerso en el monólogo nacionalista que invade todo, que lo impregna todo. Hasta la izquierda (Iniciativa per Catalunya) es también nacionalista y están entre los organizadores del referéndum de opereta que han planteado. Debería hacerse como en Escocia sabiendo el que va a votar que lo que vote tiene validez decisoria. Así no es posible abstenerse y cuando votas que quieres independencia lo haces sabiendo que es una decisión irreversible con todas las consecuencias.

      Yo no votaré en este referéndum, si es que se hace. Y los que voten (un cuarenta por ciento tal vez) votarán que quieren un estado independiente. Sabrán que no tendrá validez y entonces es fácil votar. Y sacarán porcentajes a la búlgara con 99 % de síes a la independencia. Es un error que Rajoy y Rubalcaba nieguen esta posibilidad. Si este magma no tiene solución el envenenamiento será ya irreversible entre Cataluña y España. Pero eso ya no parece preocupar a ese político de baja estofa que es Rajoy.

      Un fuerte abrazo.

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  9. Querido Joselu, has caído en la trampa secesionista y has hecho tuyo su discurso en lo esencial: Cataluña es un ser vivo y pensante que desea, rechaza, ama, come, defeca, sueña, tiene frío, sed, sudores fríos y a veces hasta quiere una tisanita caliente... Me niego a aceptar un reduccionismo de esa pseudonaturaleza. el enunciado del discurso es casi casi la mitad del discurso, y a veces lo es por entero, independientemente de lo que se haya "querido decir", "querimiento" que es boicoteado por el propio lenguaje, que nunca es tan inocente como para dar por sentado que "todos nos entendemos", cuando decimos tal o cual cosa. Ante una expresión como "Cataluña se está yendo" (¿sin parar un punto...?, que decía el clásico) me quedo "de pasta de boniato", usemos un localismo. Se trata de un enunciado que sitúa el diálogo en un terreno impracticable, enfangado, supersticioso, casi totémico, donde las razones se hunden, todo lo despacio que se quiera, como corresponde a las cinematográficas arenas movedizas, pero se hunden y no hay manera de quedarse con otra realidad que no sea la del embarrado agujero negro que las absorbe .
    Por lo demás, tener que escuchar día si y día también lecciones de lo que es o no es democrático de unos políticos corruptos, con una sede principal embargada por la justicia, es el no va más de la desfachatez. De igual modo que tener que oír la defensa de una versión estalinista de la historia, hecha desde los estómagos agradecidos de los chaqueteros resulta repugnante.
    Creo que cada vez se va extendiendo más la idea de una Barcelona metropolitana independiente de Cataluña y cocapital de España. Y aquí sí que sale una mayoría clara y nitida. Desde fuera de la Laputa autoritaria y quimérica donde habitan los secesionistas, esta Barcelona universalista sí que tiene todos los visos de convertirse en un proyecto político apasionante. Incluso con su toque "ancien" del Consell de Cent redivivo, al estilo de las pelucas inglesas de la justicia. Un consell, por cierto, originario de Jaca y copiado por Jaime I.

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  10. Amigo Juan Poz, te has quedado con parte de mi discurso, y a ello me remito. Puede ser que Cataluña sea una expresión compleja, representativa de una idea abstracta que no tiene correlato real. Puede ser que España sea una idea también abstracta que no tiene realidad tangible. Sin embargo, los seres humanos viven muchas veces y mueren también por ideas abstractas. Me imagino en la guerra civil a muchos combatientes obligados a luchar, pero también a muchos combatiendo por una idea, la que ellos tenían, España intemporal para los nacionalistas y la España republicana para los combatientes milicianos, aunque estos muchos combatían por otra idea abstracta, la idea de pueblo. ¿Sabes cuánta gente ha vivido y muerto por esas ideas abstractas? Ideas abstractas que son el origen de multitud de conflictos, pero también la expresión de ideales que aportan calor a la gélida existencia. Los dioses también son ideas abstractas, las patrias también los son. Pero hacen vivir a la gente, a mucha gente. Y como el lenguaje crea la idea, para esa gente existen esas ideas abstractas. Como Cataluña y España que han dado lugar a ese congreso manipulador. Se enfrentan en él dos ideas que encarnan como idealismos dos concepciones diferentes que se encarnan en la gente, en los ciudadanos. Si vas a tu escalera, supongamos que tienes catorce vecinos, estoy seguro de que para una buena parte de ellos existirá Cataluña como idea. Y para mí existe la idea de España. Se habló de la España peregrina para referirse a los exiliados. ¿Era también un error? Estas ideas conforman la mente de las gentes comunes y se apropian de su modo de entender el mundo y la realidad. ¿Que es un error? Uno de tantos, no sé si el mayor. El filósofo racionalista que se queda en su gabinete concibiendo el mundo a veces no percibe cómo viven en realidad las personas que necesitan ideas para estimularse.

    No obstante, creo que caes nuevamente en el error que denuncias cuando hablas de esa Barcelona que tú concibes como metropolitana e independiente y que resulta un proyecto político apasionante. ¿No estás acudiendo a la misma idealización de una idea abstracta a la que atribuyes unas cualidades que a ti te resultan admirables? Barcelona, la rosa de fuego, ¿no? Ja, Barcelona es una ciudad plana y aburrida, llena de turistas que pasean en bañador en verano, que tiene un alcalde convergente, que no es ni por asomo la que fue en tiempos de la transición. ¿Barcelona? ¿Qué tiene de apasionante Barcelona? ¿Los botiguers? ¿Las tiendas tipo franquicias que han acabado con las librerías? ¿En qué Barcelona vives? ¿La que idealizas y atribuyes unas cualidades inmateriales como hacen los nacionalistas? Ellos son nacionalistas de Cataluña, pero tú eres nacionalista de Barcelona, aunque le concedas ese carácter metropolitano y enemigo de la Cataluña esencialista. De todas maneras te sorprenderías de la cantidad de barceloneses que tienen en su mente a la Cataluña abstracta y son partidarios de la independencia como realización de un destino singular., No me gusta, claro que no me gusta, me gustaría que las cosas fueran diferentes.

    Por lo demás podemos hablar de la Cataluña corrupta, de la sede embargada de Convergència, del Palau, de Oriol Pujol, de Macià Alavedra, del juez Estivill. Claro que sí, pero las ideas abstractas tienen la peculiaridad de encubrir todo esto. Es así. Las banderas que emocionan encubren la corrupción y los sinverüenzas se encubren bajo ellas.

    Esta es la dialéctica en que hemos de vivir.

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  11. Acepto el tirón de orejas, pero cuando he escogido hablar de la Barcelona metropolitana -que incluye Santa coloma, Badalona, Hospitalet, Cornella, Rubí, etc,- me parecía obvio que se entendía como el espacio de las personas frente a la abstracción estatista. En mi caso se trataba de una identificación geográfica, no de un concepto místico. Aclarado queda. Por otro lado, la Barcelona diseñada por el nacionalismo ruralizante y caciquil la rechao como tú. No hablaba de ninguna Barcelona idealizada -yo trabajo en el Raval y el Ayuntamiento se declara incapaz de "desalojar" a unos sin techo que tenemos en un parque a diez metros del centro de trabajo, que constituyen una fuente permanente de conflictos y una realidad degradada, solanesca que no eresulta muy edificante para alumnos de 12 años, y ni para no aumnos de 90, mientras que aporreo a los del 15-M para desalojar la Plaza de Cataluña, ahora ocupada por un negocio privado...-, sino de una ciudad llena de luces y sombras, pero que se ha abierto un esacio en el imaginario no solo español y catalán, sino en el internacional, de esa Barcelona hablo.O sea, que completamente de acuerdo con tu análisis. Barcelona está en serio peligro de adocenamiento y de devenir un parque temático sin otra vitalidad que la inyección de divisas. Es probable que las "hordas" del extrarradio inyectaran una savia diferente, no digo mejor, sino diferente. En todo caso, se trata de una ciudad que puede "morir de éxito" y de impuestos...
    Como ves, Jose, nada hay en mi visión que eleve Barcelona a los altares ideales, porque la que yo vivo es la de las mierdas de los trasnochadores entre los contenedores, las del fortísimo olor a orina en la puerta de entrada al aparcamiento en el Gayxample, la del uso recaudatorio de la grúa, la de los abusos policiales etc.

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  12. Artur Mas quiere pasar a la Historia como en el padre de la nación catalana. La ocasión la pintan calva. Ahora o nunca. La crisis, ya lo sabemos, todas las crisis económicas, son caldo de cultivo de monstruos. No hace falta citar ejemplos. Aquí tenemos uno. Artur Mas ha sabido aprovechar la coyuntura y está a punto de conseguir algo, no se qué, pero de conseguir algo.
    No voy a discutir algo tan obvio para alguien que se dedique a la Historia, como es mi caso, como demostrar que Cataluña no puede reclamar históricamente su independencia de España porque nunca la tuvo. En la Alta Edad Media Cataluña se unió a Aragón y siglos después, tuvo a bien unirse a Castilla. Y llegó la Guerra de Sucesión. Cataluña, mala suerte, entró a formar parte de la coalición que perdió la guerra. Nunca se habló de independentismo en esta guerra. Era una guerra de dinastías, recuerdo. Austrias, frente a Borbones. No se hablaba en ningún momento de independentismo de Cataluña. Sí, como castigo el Borbón tuvo a bien privar a Cataluña de fueros ancestrales. Pero Cataluña, voy a decirlo una vez más, no perdió su independencia porque entonces no la tenía, formaba parte de España, como hoy.
    Así que mentira tras mentira van a hacer del victimismo la mejor de las garantías para fortalecer el deseo de independencia. Un deseo que es legal. Como todos los deseos. Pero los deseos no tienen por qué tener una base racional. Las más de las veces, como es este caso, tienen un fondo emocional o pasional, o borreguil...

    Un fuerte abrazo.

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    1. El clima político catalán ha ido calentándose, y se puede decir que el independentismo, con base o sin base histórica, ha ido calando en una buena parte de la población que se siente oprimida por España. Nadie habla de ello conmigo porque yo soy sospechoso. Es un tema tabú si no estás con los que sabes que pensarán lo mismo. Yo no compartiría mesa con los que reclaman y exigen el derecho a decidir, pero si yo fuera el estado recogería el desafío y lo plasmaría en un referéndum abierto como el escocés. Sin dramatismos, sin excesivo apasionamiento, con frialdad emocional. Todos sabemos qué va a pasar. El gobierno y el PSOE bloquearán esta posibilidad en el Congreso. No sé qué hará CIU, pero muchos entenderán esto como la constatación de que están en una cárcel. La posibilidad de poder decidir sobre su propio destino deja respirar, y puede que entonces los que tengan que decidir se lo piensen dos veces o incluso tres antes de votar en un referéndum que si se confirmaran las tesis independentistas y fuera decisorio los dejaría fuera de la ONU y la UE. Yo vivo aquí y temo que ya soy extranjero. No me importa demasiado porque sentirme extranjero forma parte de mi modo de ser.

      Hoy hablando con un paquistaní, nacionalizado español, ha dejado caer que la independencia será fruto de mucho sufrimiento. En ningún momento ha dicho que sea un objetivo indeseable. Esto es lo que ha conseguido el nacionalismo, que entre muchas capas de la población y más entre los más jóvenes la idea de España ser lejana y opresiva. Es un éxito ideológico extraordinario porque afecta a catalanes de pura cepa y a procedentes de la inmigración que se han unido con entusiasmo en primera, segunda o tercera generación al clamor independentista. Es así.

      Un abrazo.

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  13. Todos los nacionalismos pervierten la Historia, la profanan y manipulan a su antojo. Lo hace el nacionalismo catalán pero también lo hace el NACIONALISMO ESPAÑOL. El nacionalismo español, el catalán, el checo o el nepalí hacen todos lo mismo: reinventan la Historia, crean mitos, enemigos, héroes, gestas, ven grises donde les conviene pero blanco y negro cuando lo creen conveniente. Hoy escuchaba decir al presidente murciano que españa (y la pongo en minúsculas con intención) es la nación más vieja de Europa. Valiente fanfarronada y burda mentira. Eso me recuerda a un libro que tuve que leer en la falcultad de historia, se titulaba "españa y los españoles hace 2000 años". ¡Qué va!, españa tiene cientos de miles de años, los habitantes de Atapuerca ya eran españoles y no lo sabían.
    Yo convivo permanentemente con el nacionalismo español más rancio, mezquino y manipulador. Estoy rodeado de personas tan o más manipuladas de lo que se supone que lo están los catalanes, en mi extremadura abundan las personas que simplifican la realidad y niegan la pluralidad del Estado en el que viven, se mofan de otras culturas y lenguas peninsulares y lanzan improperios contra todo lo que no huela a carpetovetónico. Supongo que tu sufres lo mismo en Cataluña, pero eso mismo lo sufro yo aquí.
    Te todos modos, yo creo que en este caso sí fue la gallina antes que el huevo. Si uno analiza la historia española contemporánea entiende que el nacimiento de los nacionalismos periféricos en el siglo XIX, primero de raíz cultural y luego con proyección política, está directamente relacionado con el predomino de un sistema liberal doctrinario de profundas raíces centralistas de clara influencia francesa. Es probable que si en este país se hubieran asumido las diferencias como enriquecedoras y se hubieran respetado, aunque modernizándose, las peculiaridades jurídicas, culturales e históricas de los pueblos que conforman el Estado todo hubiera sido diferente. Pero el nacionalismo español decimonónico aspiraba a construir un modelo de nación según las instrucciones del nacionalismo clásico: UNA LENGUA, UNA HISTORIA, UNA CULTURA, UNA RELIGIÓN. Pero fracasó, por eso españa es una nación fracasada, muchos de sus habitantes han construido una visión mítica de su país que choca y chocará con la realidad. Simplemente penoso.
    A mí lo que está ocurriendo me preocupa. Como dices, la separación es cada vez mayor y puede que el daño sea ya irreparable. Y lo siento, porque españa necesita a cataluña, sin ella sería mucho más pobre, mucho más provinciana, mucho menos abierta y europea y mucho menos diversa. Creo que los catalanes no quieren la independencia pero tampoco lo que hay ahora, si lo les ofrecemos algo, si no les tendemos la mano, si no les respetamos de verdad, seremos una nación aún más fracasada de lo que ya somos. Perdona por alargarme tanto, un saludo

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    1. Tu comentario, rico y matizador, abre diferentes enfoques sobre la cuestión. En cierta manera, como bien dices, España es una nación fracasada. Esta es una de las conclusiones del congreso de España contra Cataluña celebrado estos días en Barcelona. En ese sentido coincide con tu interpretación. No tenemos una historia que nos haga reconciliarnos con nosotros mismos. El siglo XIX es patético y la expresión de un fracaso en la llegada de la modernidad. España estaba anclada en dialécticas pintorescas (carlismo, cantonalismo entre otros) que expresaban la dualidad pasional de los españoles enfrentados siempre e incapaces de crear una historia nacional que nos hiciera sentir orgullosos. Puede ser que el origen de todo esté en ese rey nefasto que fue Fernando VII, el peor de toda nuestra historia. El caso es que los nacionalismos fueron resurgiendo ante la incapacidad del estado para crear una estructura sólida. Ahí tienes a Francia que tiene también su vertiente catalana y vasca, pero el nacionalismo francés fue lo suficientemente hábil y fuerte para crear una cultura nacional en torno al francés como lengua unificadora. Y una historia revolucionaria que es la base de su himno. No sé cómo debería haber sido nuestro país, tal vez como Suiza con lenguas diferentes pero con una idea de unidad muy potente. El españolismo ha sido siempre muy castrador y rancio. Ya en la mili, hacia 1978, contaban los oficiales a toda la compañia chistes vejatorios para los catalanes cuando comenzaba la andadura de la transición. Y este enfoque sigue persistiendo como tú muy bien dices. A los catalanes no se les toma en serio. Es algo que se percibe en muchos de los enfoques que se leen por doquier. Hay un desprecio generalizado ante la cultura catalana. Yo no soy catalán, solo vivo aquí, pero soy muy consciente de que ellos lo viven, y saben que no se les quiere, y que se les desprecia. No saben ser por otra parte muy oportunos en sus intervenciones que suelen ser muy antipáticas y también despreciativas. Desprecio con desprecio se paga. Son dos soberbias enfrentadas. Los catalanes se creen más modernos y progresistas que el resto de los españoles a los que consideran atávicos y poco trabajadores. Tienen también sus tópicos y se sienten paganos económicos de la solidaridad que favorece a los más atrasados. Es una dialéctica difícil y que en su vertiente más populista ha logrado meterse en la forma de pensar de una gran parte de los catalanes, sean de origen inmigrante o del linaje puro.

      No sé qué habría que hacer para tenderles una mano. En estos momentos sin duda, permitir el referéndum de autodeterminación que quieren hacer, de otra forma y pactado con el estado. Tomárseles en serio en definitiva. Si no sucede esto, todo conduce a un callejón sin salida que tiene mala solución, muy mala, porque la desafección a la idea de España es mayoritaria en la sociedad catalana y solo hace que crecer.

      Somos, y tienes razón, una nación fracasada. Falta el pragmatismo político y el distanciamiento para dar salida a nuestras cuestiones históricas: los nacionalismos, la memoria histórica especialmente. Se dice que vivimos un revival neofranquista y en cierta manera es cierto. Sin duda, España es un país en crisis muy profunda desde la monarquía como forma de estado, los dos grandes partidos, la corrupción que hunde al sistema, una derecha contumaz y reaccionaria, una izquierda patética… Y el nacionalismo catalán no quiere seguir formando parte de ese conglomerado fracasado y propugnan crear un nuevo país. Lo que no saben es que sus utopías cuando se realicen, si es que se realizan, también fracasarán, porque las fuerzas en juego en la sociedad catalana son también muy oscuras y fuertemente conservadoras y también tendentes a la corrupción.

      Un saludo.

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  14. Llevo ya unos cuantos discursos televisivos y no televisivos sobre Cataluña, su lucha, sus peculiaridades, su derecho a la independencia...¡Me tienen hasta los cojones! Si es que ¡Son más pesaos que matá un cochino a besos! ¡Y de un simplismo!...De verdad ya no se que pensar... si nos toman por imbéciles o que los imbéciles sean ellos. Reduccionismos y simplezas como..."Las normas que teníamos ya no nos valen y entonces tendremos que cambiar de normas..." Ni estamos jugando al Guá ni esas "Normas" son a gusto de todos. Como a mi no me gusta el Código Penal...me hagan uno a mi gusto y manera...¡No te jode! ¿Quien se apuesta 1 céntimo a que ya mismo está la Caverna con su campaña anti productos catalanes...? Con el dineral y esfuerzo dedicado a tanta tontuna ya podrían haber sacaso a Cataluña de la Crisis y entonces una vez demostrado el movimiento plantarse. !!! Más tontos y nacen botijo"

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    1. Dentro del nacionalismo catalán hay mucho cerrilismo y odio indisimulado a España a la que se considera como el origen de todos sus males. España siempre es una presencia incómoda por aquí. Se intenta vivir como si efectivamente no estuviera España. Ahora se ha llegado a un punto ya decisivo en que anhelan ser libres para decidir. El monólogo secesionista ocupa todo el lugar en las emisoras de la Generalitat, pero veo que los partidos estatales y el gobierno no contestan a sus argumentos que son muy poderosos. Hay un silencio total por parte del estado a las demandas concretas catalanas. Y esto me preocupa como residente en Cataluña y de convicción español. Sus argumentos son muy sólidos, aunque discutibles, claro. Pero vendrían a ser que España y Cataluña es un matrimonio de conveniencia, y ha llegado el momento en que una parte de la pareja quiere decidir si continuar con el matrimonio. Lo cierto es que en el plano personal lo vemos legítimo, pero no en el político. Yo temo ese momento en que la unidad entre Cataluña y España deje de existir porque yo me quedaré en un limbo de extranjería. Y no me siento identificado con el núcleo central de la idiosincrasia nacionalista. Pero ten en cuenta, Malo, que por aquí el clima es muy decididamente independentista, supongo que arrostrando los riesgos que conlleva tal decisión. Por eso sería conveniente un referéndum legal, acordado con el gobierno central, para decidir qué pasa. La situación es insostenible. Supongo que se vive de forma diferente si estás fuera o dentro de Cataluña pero ciertamente hay argumentos muy sólidos dentro del nacionalismo catalán. Y están dispuestos a quedarse fuera de la UE y de la ONU. Yo lo veo absurdo, pero tampoco estoy de acuerdo en que se ignore la verosimilitud de su argumentación. Y esto ocupará mucho espacio en las noticias, porque es un tema central en la vertebración del estado. No se puede ser primario en este asunto. Es un problema complejo y como tal hay que considerarlo.

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    2. sabes Joselu que soy poco primario que exploto a veces pero poco y sobre todo con las tonterías. Sean de quien sean, como decía el otro: me es inverosimil.
      Que el asunto es complejo ¡Y tanto! porque partimos no de ideas contrarias sino de fundamentos totalmente distintos. El nacionalismo catalán quiere cambiar las reglas y lo plantea al Gobierno, pero es que no es el Gobierno, son las otras 17 comunidades que también tienen sus nacionalismos y es entre todos "TODOS" no uno sólo unilateralmente, como tendremos que cambiar las normas comunes. Egoistamente por ejemplo a extremadura le interesa la secesión...aunque sólo fuese por los dineros que habría que pagar aquí

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  15. Lástima que falló algo al darle a vista previa, había escrito algo tan desde el fondo de mi corazón que no va a volverme a salir del mismo modo. Y necesitaba decirlo, decir porque para mí es un Adios doloroso pero necesario.

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    1. Me hubiera gustado leer tu texto original. Seguro que estaba lleno de intensidad. Yo temo ese adiós porque a mí me deja en Cataluña como extranjero, sin patria. Y en lo que tienes razón es que va a ser muy doloroso para todos. Más de lo que pensamos.

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