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jueves, 22 de diciembre de 2011

El sentimiento del vacío



Durante estas fechas navideñas voy a iniciar un ciclo de reflexiones sobre alguna noticia que aparezca en la prensa y que me conmueva especialmente en consonancia con mis estados de ánimo. No voy a hablar de educación salvo que haya alguna crónica que tenga un añadido especial y que llegue a encajar en este apartado de Historias sorprendentes.

Hoy voy a hablar de Fabrice Champion, un trapecista francés extraordinario, formado en el Centro Nacional de las Artes Circenses de Chàlons-en-Champagne. Hacia 1992, acabada su formación, formó un grupo que le llevó a actuar en la calle con un camión a modo de trapecio. Unido a tres trapecistas más formaron el grupo Les Arts Sauts y crearon números que revelaban la más extrema sincronización y un sentimiento de ingravidez prodigioso. Podéis ver el vídeo que abre el post, realizado hacia 2002.

Pues bien, este trapecista formidable tenía que actuar en el Forum de las Culturas barcelonés de 2004. En uno de los ensayos, sufrió un gravísimo accidente chocando con un compañero en el aire, a consecuencia del cual quedó con la médula espinal afectada, de modo que acabó en una silla de ruedas. No se rindió y se sometió a los ejercicios de rehabilitación con una devoción y entrega extraordinarias a pesar de su dureza como los que siguió en Moscú. Se interesó por el budismo. Hay un documental, que estoy intentando localizar, titulado Acrobat de Olivier Meyrou en que se recoge su voluntad de superación y su lucha por no rendirse bajo ningún concepto. En algún momento llegó a escribir que si tuviera que elegir -fijaos- entre volver a andar o alcanzar la confianza en sí mismo, elegiría esto último.

Me ha seducido su figura y me han fascinado sus ejercicios de trapecio y que continuara siendo profesor ahora de jóvenes trapecistas en la escuela de Rossny cerca de París.  La prensa publicaba hoy jueves 22 de diciembre la noticia de su muerte en Perú el pasado 26 de noviembre. Había iniciado un largo viaje con destino a la selva amazónica donde quería participar en un ritual chamánico. Se fue solo. Tras un largo viaje en avión, en helicóptero después y en piragua luego, llegó al escenario de Fitzcarraldo donde quería participar en un curso de medicina amazónica. En esta región tuvo lugar la aventura de Werner Herzog para filmar su mejor película y que recogía la aventura de Fitzcarrald, cauchero peruano por construir un palacio de la ópera en plena selva amazónica. A partir de esto, escribió Herzog su libro La conquista de lo inútil.

Fabrice Champion murió allí tras ingerir unas hierbas durante un ritual chamánico a los treinta y nueve años.

Esta es la noticia que he leído esta mañana y no ha dejado de rondarme durante todo el día. Me parece una historia llena de magia, incluida su muerte que no sé por qué he envidiado. Tiene que ser una gozada poder morir en una ceremonia de autoconocimiento tras un viaje espiritual como el que él inició. Probablemente él no quería morir. Todo ha mostrado su voluntad inquebrantable de superación en la desgracia. Fabrice era alguien fascinado por la ingravidez. En esas décimas o centésimas de segundo en que en el trapecio se soltaba de las barras para dar una contorsión en el aire y volver a agarrarse a las manos de un compañero, le hacían sentir el sortilegio de la inconsistencia de la vida y de volar en medio del vacío. No es fácil curarse de eso. Quien ha vivido aunque sea solo parcialmente una experiencia de ingravidez ya jamás vuelve a ser el mismo. En su silla de ruedas siguió con su viaje luchando día a día por su recuperación que nunca dio por perdida. Su experiencia del budismo que imagino profunda y esclarecedora le hizo contemplar la vida de otra manera y que acentuaba su sensación de vacío en el trapecio. El ser humano es una criatura con una realidad física y una vocación espiritual. Me fascina que dijera que prefería tener confianza en sí mismo más que volver a caminar.

Me hubiera encantado acompañarlo en su viaje chamánico. Pero cada uno tiene su viaje. El mío es mío, solamente mío.

El problema central de la vida es encontrar el lugar. Él lo encontró. Y ya no necesitó volver. 

30 comentarios :

  1. Como tú, he leído la historia de "Fabrice" y, a continuación, la de Pedro, un enfermo de ELA que ha ofrecido el testimonio de su muerte voluntaria como exclusiva a El País.
    Leídas una al lado de la otra, me han hecho reflexionar sobre la paradoja de la vida. Uno, luchando por vivir, por emprender un viaje al interior de sí mismo. El otro deseoso de abandonar este mundo con una sonrisa y un grito anárquico, como epitafio.
    Ah, Joselu, las dos historias tienen algo de ejemplar. Ambos mostraron mucho arrijo ante el destino.
    Cada uno busca su camino, pero algunos lo dibujan ellos mismos con trazos firmes.

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  2. Joselu, haces en tu blog algo muy difícil de definir y que hoy me inclino por llamar poesía. Palabra con el sentimiento ajustado a las costuras, observaciones de esencia filosófica y encajes sutiles en tu experiencia personal. Enhorabuena. La desnudez de los datos de la noticia, las imágenes del trapecio, la metáfora final... Todo encaja a la perfección y sigue de maravilla la línea poética apuntada por Begoña Barrena en su reportaje para El País.
    Sin embargo, ¡cuántos enigmas y cuántos cuentos puede destilar aún esta historia! Repasemos el final, como de crónica de sucesos: "El 26 de noviembre fue hallado muerto. La noche anterior había ingerido unas hierbas durante un ritual. Tenía 39 años." Cuánta información falta. Tenemos el paisaje, la grandeza moral del personaje y los supuestos rituales chamánicos. Pero ¡qué sentido tiene su muerte? ¿O no lotiene en absoluto, justamente, como ninguna? ¿Lo que nos dice la periodista está encadenado como causa-efecto? ¿Se sugiere una intoxicación fortuita? ¿O más bien un suicidio más o menos inducido o premeditado?
    Fascinante la historia, en cualquier caso.
    Decía Juan Ramón Jiménez que uno no es hasta que la muerte lo completa: "Yo no seré yo, muerte, hasta que tú te unas con mi vida y me completes así todo; hasta que mi mitad de luz se cierre con mi mitad de sombra..." ¿Crees que ha sido así en el caso de Fabrice?
    ¡Salud y feliz año!

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  3. Encuentro muy acertada tu decisión de escribir sobre noticias que te conmuevan y que lo compartas con nosotros.
    A mí también me ha conmovido la historia de Fabrice.
    Me quedo con dos cosas: su preferencia a tener confianza en sí mismo y tu última frase
    “El problema central de la vida es encontrar el lugar. Él lo encontró. Y ya no necesitó volver.”
    Comprendo muy bien porque él prefería tener confianza a caminar. Pues la falta de confianza y autoestima puede paralizarte mucho más que una minusvalía.
    Hace unos tres años uno de mis profesores de tecnología me dijo algo que me gusta recordar, sobre todo cuando ando algo perdida.
    Me dijo que la vida es una como una gran tela de araña, dónde las cosas pasan por alguna razón, que hay que saber verla con perspectiva, entender las reglas del juego. Que una vez se entienden ciertas cosas uno es capaz de posicionarse ante la vida, ver lo que ha venido a hacer aquí y actuar en consecuencia. Terminaba diciéndome:
    “En cap cas arribar aquí és fàcil. És un camí tortuós on cadascú hi arriba des de llocs ben diferents i curiosos. Uns hi arriben des de la superació d'una gran malaltia, altres des de la raó, uns des de la contemplació, la meditació, altres des de la vocació, cadascú té el seu camí a recórrer.”


    Un abrazo Joselu. :)

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  4. Lu, las dos historias me conmovieron como a ti. Pensé en tratarlas juntas pero probablemente la de Pedro sea el tema de mi próximo post. Tuvimos ambos la misma idea al conectarlas. Es el tema del individuo al margen del estado y las creencias, solo ante su soledad existencial muriendo como se ha elegido tal vez. Gracias y feliz navidad.

    Francisco de Pedro, me gusta que ambos encontremos la historia como fascinante. Cuando la leí, inmediatamente entendí que tenía que hablar de ello de alguna manera en el blog, escorado últimamente hacia lo pedagógico. En otras ocasiones he alternado experiencias engarzadas en lo personal como bien dices con la pedagogía. En estas navidades quiero volver a ello. Y sí, de este caso sabemos bien poco. Es como lo que recordamos de un sueño, solo los rasgos más sobresalientes, que se difuminan como jirones que van desapareciendo. He entrado en su blog, aunque no publicaba desde hace años. Me gustaría saber más de él. Gracias, amigo, por tus generosas palabras. Feliz Navidad.

    Mari Carmen, hermoso el pensamiento de tu profesor de tecnología. Cada uno tenemos "un lugar" que hemos de descubrir. Tal vez la vida sea simplemente la búsqueda de ese rostro definitivo, de esa circunstancia que con dolor (y con la risa) hemos de hallar. Fabrice inició un viaje fascinante al interior de sí mismo. Tal vez se encontró allí en la selva amazónica. Gracias por tu presencia. Feliz Navidad.

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  5. Uno que se despena consciente de lo que le espera. Otro que se va buscando la consciencia.
    Es curioso como están tan indisolublemente unidas una y otra, vida y muerte. El resultado final es siempre el mismo, no podemos obviar que la muerte es la meta final de la vida.
    Me da que han sido los dos casos una buena muerte. La de Fabrice... ¿ha sido con ayahuasca?

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  6. Malo, malísimo, he buscado información sobre este compuesto y he encontrado esto "A partir de la conexión con los mundos mágicos y espirituales a las que nos sumerge la Ayahuasca, se adquiere conciencia de la existencia en su verdadero significado. Es una experiencia mística subliminal, en las que el ser humano conciente puede modificar la esencia de su ser. A partir de esta percepción, la Ayahuasca es Madre, Doctora y Maestra. En este contexto el espíritu de la Ayahuasca nos cura, nos enseña y nos guía para ser capaces de enfrentar nuestras dificultades. Nos permite entender la relación armoniosa con la Madre naturaleza, con los demás seres y con el universo, así como reconciliarnos con nuestra propia existencia. Dentro de los pueblos indígenas en que la Ayahuasca está presente se dice: “con el espíritu de la Ayahuasca vas a ver y a entender”. La Ayahuasca nos permite ser concientes de nuestras potencialidades espirituales." LA AYAHUASCA

    No sé por qué pero me parece que no me cabe duda de que ha sido en una ingestión de este compuesto llamado ayahuasca en el que ha tenido lugar el último viaje de Fabrice. Que la muerte también nos alcance en un viaje místico-espiritual.

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  7. Una historia profundamente conmovedora. Tanto, que me has dejado sin palabras. No sé qué saldrá del sentimiento que me ha provocado leerla. Gracias. :)

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  8. Confianza en uno mismo y un lugar en el que uno siente que pertenece: la perenne búsqueda de sentido existencial. Los viajes son siempre ritos iniciáticos en búsqueda de sentido. No somos "personas" sin un sentido profundo de trascendencia, aunque todas nuestras funciones vitales estén de perlas y gocemos de renombre y fortuna. Aunque no lo conocía, imagino que él tenía la adrenalina de sus saltos para tapar el agujero existencial. Cuando la perdió, tuvo que buscar más profundo...

    Por eso cuando se dice que lo más importante es la salud, yo me quedo pensando a qué salud se refieren: ¿a la del cuerpo, o a la del alma? Más vale tener un alma sana, porque el cuerpo siempre está enfermando y va directo hacia la muerte. El problema es cuando enferma el alma: ya nada tiene sentido, ni siquiera la buena salud física.

    Este hombre, por lo que cuentas, perdió mucho de su salud física, pero tuvo un despertar espiritual que llena de sentido la vida de cualquiera. A veces sin ese tipo de pérdidas, andamos por la vida sin prestar atención o negando totalmente el hambre de nuestro espíritu y nuestra espiritualidad.

    Es un buen tema para abrir la reflexión en estas fechas, querido Joselu.

    Un beso.

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  9. Paso a saludar el nuevo Año, que Fortuna sea propicia a todos...

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  10. Lamento su muerte si es que vivió con entusiasmo, lo encontrase donde lo encontrase. Lo siento porque ya no podrá disfrutar de la vida como parecía ser que hacía. A fin de cuentas es lo único que tenemos, y aunque por esto mismo ya no tenga sentido que lo sienta, así es, no por él, sino por los que aún están y le aman. Porque tampoco podrán disfrutar ya con él de su dicha.

    Con respecto a la confianza. Supongo que tiene que ver con ese entusiasmo, fuerza, empuje, alegría, chispa, ganas, o como lo quieras llamar. Por eso imagino que incluso bajo las circunstancias duras que le tocó vivir, lo prefería. Sin esto, en realidad no tienes nada, y no hay piernas que valgan.

    Un beso, Joselu.

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  11. O probablemente él sí quería morir así.
    Una historia que desconocía. Teagradezco su difusión: hay muchas lecciones en ella.

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  12. Joselu, esta planta Maestra se está empleando en muchas cosas y sitios. De hecho si mal no recuerdo creo haber leído que en cataluña algún psiquiatra la empleaba en casos graves de trastornos de personalidad y en casos de drogodependencias. El ejemplo más patente es aquel que dice que el ser humano es como una cebolla, capas y más capas, con esta planta no hace falta quitar capa tras capa, es como cortar la cebolla y llegar a su corazón de golpe. No es mala muerte, no

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  13. Mer, hay historias que nos afectan profundamente. La de Fabrice me resulta hermosa, un destino forjado desde la voluntad en la búsqueda del autoconocimiento. Tengo que investigar más su experiencia y saber más de sus circunstancias, aunque tal vez, sabiendo poco, sabemos lo suficiente.

    Fer, sí es un buen tema de reflexión para estas fechas y para cualesquiera otras. La búsqueda de sentido existencial sin caer en esoterismos, ni en misticismos de salón. No es fácil encontrar referentes. Me gusta como planteas tu comentario revelando esa ansia profunda de Fabrice de conocerse a sí mismo en ese viaje existencial que fue su vida desde los trapecios hasta Fitzcarraldo. Me gusta.

    Temujin, gracias por tus buenos deseos y tus palabras. Que la Fortuna nos acompañe a todos, y si no, que lo sepamos sobrellevar con entereza.

    V., la muerte le llegó tras un viaje espiritual. Ojalá nuestra muerte llegue de un modo semejante. No concibo la muerte como un fracaso, y en su caso y desde mi punto de vista llegó tras una experiencia iluminativa. ¿Hay mayor fortuna?

    Pedro, nunca sabremos si quiso morir o no así. Tal vez no. No sabemos demasiado de sus circunstancias, pero es infinitamente morir así que en un hospital entubado o tras un prolongado deterioro. El próximo post tratará de un caso que también me ha impresionado.

    Malo, no es mala muerte, no. Había oído hablar alguna vez de la ayahuasca, pero desconocía sus propiedades místicas. Durante un tiempo, anhelé probar la mescalina, que utilizan los indios yaki en sus ceremonias en el desierto de Sonora, al menos esa era la interpretación de Carlos Castaneda, en sus libros mitad ficción, mitad estudio antropológico. Tengo que saber más de esta planta cuyo nombre sagrado has citado.

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  14. Un abrazo, felices días de descanso.

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  15. He visto el video que enlazas con desazón. ¿Realmente puede ser liberador ganarse la vida arriesgándola de esa manera? ¿Por qué el público exige a estos trabajadores que no usen red ni observen las precauciones que pueden salvar su vida? ¿Por qué es obligatorio el cinturón de seguridad en los vehículos y en cambio se paga y se fomenta esta forma temeraria de sobrevivir?
    ¿Era Fabrice un millonario que ejecutaba sus ejercicios por deporte? ¿Tuvo oportunidades de formarse para poder vivir de un trabajo intelectual? Desconozco la respuesta a todas estas preguntas. Pero lo que conozco bien, en cambio, es que no hay drogas sagradas ni iniciaciones respetables a través de los estupefacientes. El ser humano se encuentra en la cumbre de sus posibilidades cuando está con la salud intacta. Y ninguna droga hace sino disminuir las ya limitadas opciones de nuestro cerebro. He visto a muchas personas, compañeros, caer en un abismo aterrador precisamente por la falta de información o la ligereza al enjuiciar los efectos de las drogas. Las drogas son terribles; no sé si os dais cuenta del peligro que encierra hablar de ellas sin condenarlas. No por cuestiones de una moral u otra; por mero sentido común.
    En definitiva, a mi me entristece sobremanera la visión de este hombre con taparrabos, jugándose la vida, sospecho que para conseguir el dinero que hay detrás de los aplausos. Si encima quedó paralítico, no puedo hacer de la tragedia iniciación. Si además murió por una sobredosis de una sustancia, me parece que el dolor es completo.

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  16. Animal de fondo, en el accidente que tuvo Fabrice Champion había red de protección. No sé si en sus actuaciones ante el público. Tiendo a pensar que sí también, pero no lo sé con exactitud.

    Hemos leído esta noticia de modo diferente. Pero forma parte del juego de perspectivas. Probablemente el dolor es completo, pero ¿qué grandeza hay en morir en una residencia? ¿Qué grandeza hay en morir tras una vida trivial? Para mí el destino de Fabrice está tejido con motivos que a mí me gustaría vivir. No hago de vivir veinte o cuarenta años más un hecho importante. No me interesa. Quiero vivir con intensidad el tiempo en que esté aquí. Hace cinco años estuve a punto de morir en la montaña. No hubiera sido un mal final. Te lo digo en serio. Desde entonces tengo mi vida por regalo. Espero aprovecharlo bien, pero pienso que la muerte no es un fracaso. Fabrice vivió una vida tan intensa que causa sorpresa y emoción considerarlo. Esto es lo que me vale, no que pudiera haber vivido treinta años o cuarenta años más. En cuanto a consumir sustancias iniciáticas forma parte de la historia del ser humano. Te recomiendo la lectura de Las puertas de la percepción de Aldous Huxley. Pero entiendo y acepto tus reparos y objeciones. Gracias por tu presencia y tus palabras. A mí el destino de Fabrice me parece admirable. No lo puedo evitar.

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  17. Es una historia fascinante. Me ha causado admiración la fuerza de voluntad de una persona de querer vivir por encima de sus circunstancias. Y su muerte fue casi mágica.

    Un abrazo navideño.

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  18. He leído tu entrada y también el artículo del enfermo de ELA que comenta Lu. Es admirable la forma de enfrentarse a la vida (y a la muerte) de algunas personas, mientras otras la desperdician con miedos absurdos.
    Aprendamos de los primeros.
    Te deseo unos días felices y un buen año 2012.
    Un beso.

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  19. Interesante y gratificante historia. Lo agradezco porque era ajeno a la misma.
    Estoy seguro de que tus reflexiones te llevarán a buen puerto. Espero que podamos compartirlas.

    Un abrazo y que seáis felices, tú y los tuyos.

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  20. Gracias, Joselu, por esta entrada en tu blog. Muy cerca de la mágia y del arte, el arte mismo por su sencillez, su belleza, por su reflexión vital. Agradecida porque me haces pensar y compartir sentimientos porque mi vida no es arte aunque a veces sea un arte vivir o sobrevivir y en tu blog existe un espacio de aprendizaje colectivo muy interesante que me permite continuar creyendo.

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  21. Miguel, su muerte fue efectivamente mágica o al menos tal vez como la podría concebir una obra literaria impregnada de realismo mágico. He conseguido Fitzcarraldo y voy a volverla a ver para situar el escenario de su muerte, adonde él quiso acudir a encontrarse con su destino. Un abrazo lleno de calor. Estos días volveremos a ir por Benicàssim. Salud.

    Hortensia Lago, mañana publicaré un post sobre este enfermo de ELA. Es la otra historia que quiero tratar en un ciclo que no sé cómo clasificar. No sé si sería lucidez y Navidad, muerte y Navidad. Gracias por tus palabras y tu presencia. Un beso.

    Luis Antonio, estos días seguiremos en la brecha, publicando historias de personajes que me conmocionen por su fuerza vital aunque su muerte forme parte del argumento. Son historias que voy espigando en EL PAÍS buscando inspiración. Buenas fiestas entre los seres queridos.

    Luegopienso, gracias por tus palabras y por hacerte presente. El blog forma parte de la realidad de mi vida con una intensidad muy importante. En él transmito mi íntimo latido a veces con relación a la educación o el ejercicio profesional y a veces con la vida en sentido amplio. Es una segunda piel que habito parafraseando a Almodóvar. Todas las vidas tienen algo que ver con el arte, aunque sea el de la supervivencia, que no es poco. Seguimos en contacto.

    Camilo, también un abrazo y mis mejores deseos profesionales y vitales.

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  22. Una amiga contrajo la ELA y asistí al terrible proceso de una enfermedad que te destruye a pasos agigantados. Ella llegó a un estadio muy avanzado de la enfermedad porque su único consuelo era poder seguir viendo cada día a sus hijos y a su marido, pero también "orquestó" su final, con una entereza senequista admirable. Es un caso ante el que me descubro sin palabras ni juicios, reducido a pura cuerda sentimental que vibra..., que está vibrando. Lo dejo.

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  23. Me recuerda muchísimo a varias historias, entre ellas la de Christopher McCandless, el chico que lo abandonó todo y se fue a la aventura (Into the wild). ¿Encontró realmente Fabrice su lugar? O simplemente ¿seguía buscando hasta que todo se acabó?

    Destinos, metas, puntos de llegada. Se me antoja muy relativo esto, las estructuras (a pesar del nombre y su sentido) me parecen muy abiertas al pensar en esta historia. Desde luego, el personaje es digno de ser un ejemplo, un seguidor de sueños y un incansable trabajador de la vida.

    Un brindis de estos días para Fabrice, por supuesto otro para ti Joselu, para que tengas buena salud y te sientas bien (o mejor) en estas navidades.

    Un abrazo

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  24. Fascinante de verdad la historia que cuentas. Siempre me han llamado mucho la atención los trapecistas hasta sentir envidia por poder dominar la gravedad. Debe ser tremendo, con la subida de adrenalina a tope y el sentimiento de volar y sentirse libre. Su accidente sería un golpe terrible: de volar a verse atado a la tierra. Su muerte me supera y no se que pensar.

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  25. Sería peor el vacío de sentimientos...eso es lo que he aprendido de esta historia.

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  26. Juan Poz, en la sombra ha quedado el segundo tema que algunos comentaristas han citado, el caso de Pedro, el segundo reportaje que publicaba El País el 22 de diciembre. Él eligió irse en un momento en que vio su vida como insostenible e indigna. La fortaleza y la entereza de estos enfermos, como el que tú citas, me llena de admiración, y me lleva a pensar si algún día yo las tendría en el grado necesario, sea la que fuera la decisión que tomara. Maravilloso y terrible.

    José Antonio, seguidores de sueños hasta el final, una hermosa definición o explicación.

    Lola, me ha encantado cómo has resumido la situación: sentimiento de volar y por un accidente verse atado a la tierra. Él siguió volando hasta el final. Quien conoce el vuelo, no puede dejar de volar.

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  27. Osselin, el vacío de sentimientos… Es preferible el vuelo final, el vuelo hasta el infinito.

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  28. Sinceramente JOSELU, dudo muchísimo que quienes han sido “verdaderos” números uno en lo que sea, se hayan planteado eso como una meta en sí misma. Creo que la grandeza de los grandes, es precisamente que han estado por encima de la vanidad mundana de hacer lo que sea que haya hecho, para ser colocados en un ranking ¿quien medianamente inteligente va a dedicar su vida a trepar por una lista?

    Los grandes se entregan a lo que sea que hagan por pura necesidad vital, no creo que compitan con nadie más que con ellos mismos. Es su afán de superación personal, de alcanzar el grado de perfección que necesitan por lograr lo que sea que se propongan, lo que les hace luchar incansablemente con lo que sea que hagan. Creo que lo necesitan para sentirse bien, satisfechos y a gusto con ellos mismos, de hecho creo que los grandes genios de la humanidad en casi todas las facetas sufren muchísimo porque son conscientes que la perfección absoluta, el dominio íntegro de lo que sea, es imposible de alcanzar y a en esa lucha es en la que se dejan la vida.

    Creo que sólo a este nivel de entrega se llega a lo más alto y sólo se hace cuando no puedes evitarlo, aunque por el camino renuncies a casi todo lo demás. Por eso, siempre he pensado que debe ser terrible la vida de los genios. Uno no decide ser un genio, lo es o no lo es.

    Otra cosa son las competiciones deportivas, los top ten, las listas de audiencia, de popularidad, de ventas etc...creo que eso son inventos de los humanos para sacar un beneficio económico la mayoría de las veces, para incentivar el morbo de los seguidores, de los fenómenos fans y tonterías por el estilo, que no dejan de ser en mi opinión intentos infantiles de clasificar y etiquetarlo todo.

    Bobby Fischer, como otros grandes, seguro que ni tuvo ni la necesidad de demostrar nada a los demás, porque ya lo había hecho así mismo, ni el espíritu competitivo necesario para sacrificar su vida en esa lucha.

    Desde luego, quien dedica su vida a estar en una lista, a competir para demostrar a los demás lo bueno que es en lo que sea, a mi no me inspiran más que pena, entre otras cosas porque cualquiera por simple que sea, sabe que las clasificaciones siempre son temporales y efímeras. El éxito que viene de fuera, es tan vicioso, como insatisfactorio, no hay más que ver la de muñecos rotos que van quedan por el mundo cuando tras probarlo, no saben vivir sin él.

    Creo que no hay error más grande que quien olvida que salvo que por dentro estés bien, todo lo que te venga de fuera, dura lo que dura y nada más.

    Un beso muy grande, que sigas disfrutando mucho donde estés, con los tuyos y que seas el número uno para ti mismo, creo que con eso, aunque seas el menos mil para los demás, si a los tuyos les vale y te quieren igualmente, no se necesita nada más.

    A mi me gusta pensar que la gente que me quiere, lo hace, aun sabiendo que soy una inutilidad en casi todo :-)

    Que mañana tengas una muy feliz entrada y salida del año JOSELU ( me equivoqué en el día del brindis , sorry ¿te das cuenta como soy un desastre?:-)

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  29. Saludo este artículo en cuanto tomas a la muerte como un acto más de la naturaleza. A diferencia de la prensa de mi país, que espectacularizó la muerte del trapecista volcándole la culpa a la planta sagrada.
    Saludos

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  30. He descubierto recientemente la historia de Fabrice. Llegué a él a través de un texto que escribió, se titula " Hoy es un buen día para morir". Estoy afectada.

    ¿ Has podido conseguir " Acrobat" ?. Me encantaría localizarlo. Un abrazo y gracias. Maite.

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