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miércoles, 20 de octubre de 2010

Operación miedo


Siempre que puedo leo La contra de La Vanguardia. Pienso que es uno de los espacios mejores del periodismo español. En sus entrevistas, su trío de autores –Víctor-M. Amela, Ima Sanchís y Lluís Amiguet- penetran profundamente en la realidad abordando temas aparentemente tangenciales pero que son de enorme actualidad. En el ejemplar que guardé de hace unos días (18 de octubre), Lluís Amiguet entrevistaba a David Altheide, analista mediático y autor de “Creating fear, news and the construction of a crisis”.

¿Es el miedo una creación de los medios? ¿Por qué vivimos tan atemorizados? ¿Es más peligroso vivir ahora que en los años cuarenta? ¿Por qué hemos cambiado totalmente de costumbres respecto a generaciones anteriores en la educación de los hijos?

Parece que el miedo nos paralizara. No hay sociedad más obediente que una que siente  miedo. La prensa y la televisión se dieron cuenta pronto de que era mucho más rentable crear miedo mediante noticias escabrosas que destacaran la criminalidad, la droga, las amenazas de la guerra fría… El miedo cohesiona e infunde sentido de la comunidad. No hay mejor cosa que tener un enemigo: el comunismo, los negros, la droga, y ahora en occidente, los islamistas.

Según David Altheide, existe una gran desproporción entre el miedo que proyectan los telediarios y la realidad de las calles, entre los peligros reales del planeta y lo que aterrorizan los informativos. El cine y la ficción han potenciado el terror social; ficción y no ficción se han mutuamente influenciado. El miedo provoca ansiedad y odio a la amenaza.

Estas reflexiones del escritor citado me hacen plantearme si vivimos en un estado de temor permanente –a casi todo, y en especial a las amenazas irracionales- y si éste es artificialmente creado por medios informativos, cine, televisión basura o por oscuros laboratorios políticos de ideas para tenernos controlados. Seres llenos de miedo se convierten en sumisos. Hubo un tiempo en que los predicadores en los púlpitos aterrorizaban a los fieles con el castigo eterno para los pecadores. Era la mayor fuente de dominio de la iglesia. Hoy esto ha sido sustituido por otros mecanismos que generan un miedo abstracto, por un lado y concreto, por otro, en la población. Esto he podido constatarlo en mi vida. Pienso que vivía con menos miedo durante la dictadura de Franco (en mis años de lucha contra ella) que en plena democracia y con plena estabilidad política. El miedo se masca, se siente. Especialmente desde el 11-S. Miedo ahora con la crisis a perderlo todo, a que todo vaya a peor,  a descender de nivel de vida, a ser invadidos...Estaremos dispuestos a aceptar las durísimas medidas de ajuste que van a venir sin resistencia, y buscaremos un enemigo al que odiar y no hace falta ser muy agudo para ver cuál es. El racismo está rebrotando en Europa de forma exponencial. El miedo sustituye a la razón, y entonces todo se convierte en incontrolable. Beneficiarios: todos aquellos que desean la destrucción de lo público para rendirnos a la iniciativa privada, al poder de los mercados, al populismo más visceral, al populismo de casquería. Cuando la gente siente miedo son los carniceros de vísceras los que triunfan. Parecen expresar lo que la gente quiere oír. Atentos. Quizás sea un buen momento para releer El miedo a la libertad de Erich Fromm, y tal vez Mi lucha, escrito por un mediocre cabo que supo interpretar el miedo pavoroso de su país. 

46 comentarios :

  1. Sobre el miedo habla la novela de Isaac Rosa, el País del Miedo, Realmente interesante, recomendable su lectura. Un saludo.

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  2. ... mmm... leí hace tiempo una entrada de un tipo que describía un estudio sobre el impacto de las tele series (no se si sobre ellas solamente o sobre la información en general), que se recibe, y lo que genera. Siendo datos negativos de delincuencia y no recuerdo qué más. La primera parte de tu post me lo ha recordado. Cuando tenga un rato te lo paso -traducido, que estaba en inglés- porque era interesante. Ya vuelvo entonces, que ahora no puedo.

    Salud.

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  3. Vivimos con miedos. Miedo a envejecer, miedo a enfermar, miedo a morir, miedo a la soledad, al desamor, a tener un accidente, a perder el trabajo.

    El miedo es un resorte que nos atenaza en ciertos momentos y hasta nos puede anular.

    Y que nos quieran asustar tampoco en nuevo, ya desde pequeños lo hacen para que seamos obedientes.

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  4. Tenemos en ejemplo más evidente en los EE.UU. en Florida te pueden pegar un tiro por la simple sospecha de que vas a hacer algo...En Nuevo Méjico ya sabemos lo que ocurre con los mejicanos... cualquiera puede comprar un M16, un fusil de asalto...¿vamos a llegar a eso en Europa? Aquí en Badajoz hemos tenido hace unos días una redada de las buenas...se ha ido por drogas y armas y se han encontrado...7 detenidos, un montón de drogas y armas...pero yo me muevo con cierta asiduidad por barrios periféricos y uno justo al lado del de la redada, incluso a ese y nunca he sentido miedo...alguna inquietud si, pero miedo...¿por qué? Ellos se matan y se lian entre ellos, con el resto de la calle, de las gentes...no le interesa. En mi barrio es donde más moros censados tenemos...la mezquita esta a unos 15 minutos, conozco a Abdel. el Imán...y ellos tienen más miedo que nosotros. Desmantelar el Estado, promocionar la autodefensa y las empresas de vigilancia es un gran negocio...ejemplo lo tenemos en las empresas de Mercenarios de la Guerra de Irak que en demasiados casos estan siendo juzgados por miles de delitos. ¿Yo me prgunto...ese pueblo cómo estaba mejor con Sadan o ahora? En el miedo y en sus negocios está la respuesta

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  5. Isabel, he leído algo de Isaac Rosa, Otra novela sobre la guerra civil y me gustó relativamente. Tomo nota de tu sugerencia. El título es interesante. Saludos.

    V., no cabe duda de que las teleseries, las películas sobre psicópatas, los programas sobre sucesos que antes estaban limitados a algún periódico escabroso. Había uno llamado El caso que se dedicaba a los crímenes más notorios. Ahora todo se ha expandido y en cualquier programa rosa tienes información cumplida de los hechos más terribles y morbosos: niños secuestrados, mujeres asesinadas, violaciones... Esto ha sucedido siempre, pero ahora ocupa un primer time en los programas televisivos. La sociedad que vivimos no es más peligrosa que la que se vivió hace cuarenta años, pero la percepción que tenemos de ella ha cambiado profundamente y vivimos con el miedo en el cuerpo, y eso hace que nos protejamos ante cualquier albur que se pueda producir.

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  6. Francisco, el ser humano siempre ha estado desvalido ante los avatares del destino, pero ahora queremos blindarnos (prevención de enfermedades, analíticas y pruebas carísimas -que pienso que no puede pagar la Seguridad Social-, seguros de vida, de accidentes en la calle y en el hogar, compañías de seguridad, gabinetes de abogados, seguros contra la rotura de lunas...). Las empresas nos meten el miedo contra todo imprevisto que antes se aceptaban con resignación: la vida es insegura. El resultado es un vivir con miedo a perder, esto nos aterroriza. Nos han inoculado que la felicicidad es poseer y nivel de vida, y no sabemos plantearnos las cosas de otra manera que supondría vivir en la incertidumbre pero más felices. En todo caso, es un viaje sin retorno voluntario, si hay retorno será a pesar nuestro.

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  7. Malo, malísimo, vivimos en estado de miedo hacia el diferente. Yo tengo el privilegio de tener cursos llenos de chicos y chicas musulmanes y me siento enormemente orgulloso de contribuir a su adaptación a nuestro tipo de vida. Hay casos de todo tipo. No son todos iguales, pero en gran parte, son una presencia estimulante y entrañable. El que ve a los moros sólo como una amenaza no tiene la ocasión de ver la realidad enriquecedora que supone darles pasaporte a su superación personal mediante la educación. Y te aseguro que es emocionante y apasionante.

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  8. Basta con mirar el seno de la familia. Los progenitores utilizan el miedo aún para dominar a sus hijos y educarlos, digo ALIENARLOS REPRIMIRLOS DOMINARLOS. y QUE DECIR de las escuelas, puede mas la amenaza, la firma en el obsevador, la matricula condicional, etc que otra cosa.

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  9. Supongo que las circunstancias sociales, especialmente adversas en estos dos últimos años, agudizan e incrementan los temores. No sin razón... Los catastrofistas de turno parecen disfrutar alimentándolos

    El miedo puede ser positivo cuando nos marca los límites y sin su existencia, no sé si podríamos alimentar las esperanzas...

    Personalmente tengo miedo, sobre todo, por lo que el futuro más inmediato les tiene deparado a mis hijos y a mi entorno afectivo más cercano. Quizá suena a egoísmo. Ya lo sé...

    Saludos

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  10. Seguramente será que yo vivo en un lugar pequeño, JOSELU, pero yo, no percibo ese miedo.

    Es más, pienso que se vivía antes, con una sensación mayor de miedo que ahora.

    Recuerdo cómo mi abuelo, por ejemplo, se cercioraba siempre antes de hablar de ciertos temas, quien estaba cerca. La gente no salía de noche, porque en ella, siempre se escondía el peligro, lo malo, lo pecaminoso. Ver cierto cine o leer ciertos libros, se hacía a escondidas, por miedo, a los padres, los educadores, la iglesia o el qué dirán. La gente no se manifestaba en público, por lo mismo.

    No sé, quizá incluso, te diría que tengo la sensación inversa, la gente me parece en general más inconsciente ahora de lo que lo era antes y seguramente por ese grado de imprevisión, tanto económica, como socialmente estamos donde estamos. Hace años, la gente ahorraba, por el contrario, en los años anteriores a esta crisis, la gente se acostumbró a vivir por encima de sus posibilidades, tirando de tarjeta y del crédito, sin sensación alguna del peligro que ello suponía.

    A los chicos en general, no les impresiona ningún tipo de autoridad, ni normas, ni tienen noción alguna de peligro. Cada vez son más habituales los conflictos escolares, generacionales y de ámbito doméstico. Incluso lo veo en el juzgado todo el tiempo.Vuelan con sus motos de gran cilindrada, conducen sin carnet, sin seguro, salen hasta las tantas por norma, consumen lo que sea sin saber si quiera lo que se meten.

    Hasta la violencia aireada en los medios, saturándolo todo, es ya tan habitual, que se ve normal y no impresiona, a casi nadie. Hasta te diría que hay un cierto culto por ella, no hay más que ver los títulos más exitosos de vieojuegos por ejemplo.

    Sin embargo, sí que se ve a la gente desanimada, desilusionada, desencantada y eso genera apatía, angustia y pesimismo, pero miedo no, en todo caso resignación y un cierto grado de fatalismo. Seguramente porque estamos recogiendo la cosecha de años anteriores, la frustración se ha apoderado de casi todos y se manifiesta en forma de xenofobia, por ejemplo, no por miedo a lo extranjero, más bien, porque se necesita buscar culpables con los que desahogar la frustración, siempre es más fácil buscar un chivo expiatorio que pague nuestras culpas, que asumirlas.

    Quizá, sólo en la gente de avanzada edad, percibo miedo real, fundamentalmente por la soledad en la que viven y la inseguridad que ella les provoca.

    No sé, es mi percepción, quizá estoy equivocada.

    ¿Tú sientes miedo? ¡¡Ojalá no!! de verdad.

    Un beso Joselu

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  11. Yo sólo tengo miedo al miedo. Lo demás son temores con un único fundamento que se disfraza de continuo.
    Y sí, claro que se crea el miedo, es el arma más potente de propaganda política.
    ¿Es que seguimos siendo niños?

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  12. "Si tiene solución ¿por
    qué preocuparse?
    Si no tiene solución ¿por
    qué preocuparse?"
    Y lo digo yo, que llevo ya un tiempo con el miedo metido en el tiempo
    Al principio era irracional, al futuro, al cambio climático, a la crisis (que no me afectaba...)
    Pero ahora es al futuro real pues la crisis también a llegado al medio ambiente (y sus presupuestos de los que vivimos en mi casa...)

    Así que estoy exactamente como describes: paralizada sin saber muy bien hacia donde tirar
    Saldremos adelante. Hay que confiar ¿qué otra cosa nos queda?

    Gracias por tus interesantes y sinceras entradas que voy leyendo cuando puedo
    Pili Amparo (del Pirineo)
    Pd.- ¿te gustó la feria de lutiers de Boltaña que te recomendé?
    Pd2.- Ayer tuve mi primera sesión como coordinadora de una tertulia literaria para madres/padres en el cole de mis hijas. Que dificil se me hizo el papel de provocar una convesación interesante ¿alguna pista con tu esperiencia docente?
    Gracias y saludos

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  13. Amparito, estuvimos efectivamente en Boltaña en la feria de Les luthiers, e incluso compramos alguno de aquellos curiosos instrumentos en aquellos zaguanes tan hermosos del pueblo. Estuvimos viendo y oyendo a La ronda de Boltaña que no conocía el domingo. Fue una tarde espléndida en compañía de amigos y de mi familia.
    Y sí es un problema ese el de suscitar un debate. Lo es entre adolescentes y entre adultos, seguramente porque se piensa que no se tiene nada que decir. A veces las observaciones más elementales son las más valiosas, pero hace falta una cierta capacidad de asombrarse ante la realidad y de reflexión sobre uno mismo. Y ahora, me temo que se ha perdido en buena parte la capacidad de introspección. Gracias por tu presencia.

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  14. Clares, tu comentario me ha dejado con ganas de más detalles y de conocer más tu punto de vista. Me ha resultado algo enigmático. Reconoces que el miedo es el elemento más poderoso de propaganda política. ¿Cómo actúa? ¿Quiénes se benefician de ello a tu juicio? ¿Cómo nos invade?

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  15. María, cuando yo tenía cinco años iba suelto por la calle durante largas horas y me juntaba a bandas de chicos que pululaban por mi barrio. Acudía a casa a las nueve de la noche. ¿Qué niños van sueltos ahora ni siquiera a los once o doce años? Los protegemos de peligros innominados, de que los rapten, de que las violen. La infancia se ha convertido en un jardín cerrado en que los niños se comunican por el facebook más que en realidad. Tenemos miedo por ellos. Los llenamos de actividades complementarias que ocupan todo su tiempo libre que no se admite. Tememos por su futuro y más ahora en que las perspectivas son más sombrías.

    Tememos la muerte. Nadie habla de ella. Apenas se la adivina en los ritos sociales. Es el gran tabú. Pienso que en nuestra sociedad avanzada y tecnológica la muerte ocupa un lugar anómalo. Otras civilizaciones dan a la muerte un lugar mucho más visible y evidente, pero nosotros no queremos enfrentarnos a que somos frágiles y perecederos. La muerte es el principal escándalo. Una sociedad que oculta la muerte es una sociedad que tiene miedo.

    Nunca hemos vivido más protegidos por infinidad de seguros que cubren cualquier contingencia y continuamente te llaman para advertirte de los peligros que corres si no contratas inmediatamente un seguro para cualquier cosa. Todo es precaverte ante lo que pueda venir.

    Tememos la invasión de mezquitas y todo lo que supone. Se sospecha del extranjero que viene a quitarnos lo nuestro. El temor a perder nos lleva a la inseguridad, al odio.

    Tememos el cambio climático (lo que es muy real), a la superpoblación, a que nos invadan, al islamismo, a la inseguridad en todos los sentidos. Nunca hemos estado más protegidos y nunca se ha tenido mayor sensación de inseguridad.

    Todo esto es compatible con la inconsciencia de los jóvenes ante la velocidad, las drogas, el gastar alegremente, la falta de autoridad... Son cosas distintas.

    Mira los edificios emblemáticos de las grandes ciudades. Son herméticos, cerrados, acristalados, sin salida al exterior. Revelan lo que hay dentro de nosotros.

    Besos.

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  16. Planteas la certidumbre de un pavoroso horizonte, Joselu. Y no te faltan motivos. Ignoro si se cumplirán tus temores, que no son sino parte de ese miedo que nos infunden desde diversos frentes.

    Si el odio y temor a los judíos fue la excusa del nacionalsocialismo para desatar la barbarie en toda Europa (aunque sólo sirviera de pretexto, ya que Alemania tenía en realidad otro tipo de problemas que no se correspondían en absoluto con el pueblo hebreo, funcionó maravillosamente bien como catalizador de una sociedad entregada, fanatizada al servicio de un régimen que se sabía fuerte por la debilidad de sus democráticos y decadentes vencedores de la Gran Guerra), hoy son otros los usados como chivos expiatorios de las maldades universales. Perversa demonización de un colectivo -es verdad, también, que fanatizado en buena medida- recurrente para justificar todo tipo de acciones que quieran o necesiten emprender los poderes fácticos. Siempre habrá un responsable de cualquier situación o crisis que sea ajeno a nosotros mismos. El principal problema de nuestro sistema capitalista es el capitalismo, pero nadie osa enjuiciar, encarcelar, menospreciar o desmentir siquiera al sistema o a sus representantes, sean legales o no (en el fondo todos bandoleros). De modo que, ¿cómo combatir al sistema cuando nadie quiere en el fondo cambiarlo?

    Si supiéramos la respuesta no nos propondrían para el Nobel, pero al menos´entraríamos en la categoría de los seres sensatos.

    Un abrazo.

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  17. Yo creo que la gente adulta es la que hoy en día se muestra miedosa. No ocurre lo mismo con los jóvenes. Los jóvenes no tienen miedo a nada. No perciben temores de ningún tipo. Yo los veo felices, alegres, y tal vez inconscientes. En cambio, como decía al principio, entre la gente adulta sí que hay miedo. Pero es un miedo muy diferente del que se pudiera sentir en la dictadura (la verdad es que quien no se metía en política no tenía por qué temer a nada) porque hoy los miedos son fabricados desde los mass media y nos han llenado nuestra cabeza de temores. Desde un ataque terrorista hasta la caída de un meteorito. Desde un futuro que la crisis nos lo hace ver negro hasta un mundo donde pronto estará todo contaminado. En fin, muchos, muchos miedos. Y la gente, sí, vive con el miedo pegado al cuerpo. La gente que se ha encargado de meternos miedo la verdad es que lo ha conseguido.

    Un abrazo.

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  18. Luis Antonio, pues yo, como tú, me inquieta el mundo que se encontrarán mis hijas cuando sean adultas. De momento están viviendo una infancia y pubertad de lujo (es un decir: no son conscientes del equilibrio inestable en que estamos)y no les falta de nada. Temo ese futuro. Aunque razón no faltaba a quien decía que el siglo XX con sus dos guerras mundiales y su infinidad de conflictos localizados fue atroz. Todo tiempo ha sido atroz, pero ahora los miedos son más difusos. Hay armas de todo tipo que infunden pavor. ¿Será el ser humano sensato en evitar una nueva conflagración? Tenemos mucho que perder. Hemos vivido con comodidad en esta parte del mundo. No ha sido así para muchas otras sociedades que no tienen nada que perder, nada. Quizás tengan menos miedo y sí más hambre. Esto nos asusta.

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  19. Liliana, vivimos en sociedades distintas. Lo observo por muchachos colombianos que llegan a España, colombianos y latinoamericanos en general. Están más acostumbrados a la disciplina, y tal vez a los castigos físicos. Cuando llegan a España, además de añorar su tierra, se encuentran con una sociedad harto permisiva que les desconcierta, pero no tardan muchos en apuntarse a ese desorden que se genera en los institutos. Aquí la familia se convertido en una institución en muchos casos excesivamente permisiva y están creciendo muchachos a los que no se ha puesto límites, y la escuela no puede con sus caprichos. Tus ideas están bien, pero las consecuencias a que hemos llegado en esta parte del mundo no son muy estimulantes. Nos hemos ido al lado contrario. Las reflexiones que te haces me recuerdan las que nos hacíamos hace décadas. Nos hemos hecho excesivamente tolerantes y eso tampoco es positivo. Aquí se habla de recuperar la autoridad. Hay una tendencia muy fuerte en ese sentido. Un saludo muy cordial.

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  20. A mí me sorprende (y molesta en ocasiones) que la generación de nuestros padres viva aterrorizada por lo que ven en esos programas de desgracias matutinos y vespertinos, sobre todo porque muchos de ellos son supervivientes de épocas terroríficas; hasta tal punto llega la manipulación de los medios que los convencen de que la calle es un territorio hostil o que sus casas son de papel (no recuerdan que antes nadie les entraba a robar porque simplemente no tenían nada que les pudieran quitar excepto la vida).
    Al hilo de tu reflexión, apunto este enlace a diez estrategias de manipulación, algunas de ellas basadas precisamente en la ignorancia de la masa.

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  21. La novela que recomienda Isabel, "El país del miedo", me gustó bastante: amena y al tiempo desasosegante. Es todo un tratado en clave de ficción acerca del miedo.

    Supongo que conoces "Bowling for Columbine", el fantástico documental en el que Michael Moore expone su teoría del miedo.

    Los norteamericanos son los campeones del miedo. Y sí, comparto, tu diagnóstico: estamos copiando su modelo.

    Un abrazo.

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  22. Muy agudo. Qué buena reflexión!
    Es cierto, no nos damos cuenta, pero poco a poco nos van metiendo el miedo: una inocente película, un titular del periódico, un anuncio de la televisión...
    Hay que estar alerta frente a ello.
    Me pregunto: ¿cuál es el antídoto?

    Un saludo.

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  23. Javier, la Alemania de la República de Weimar es ilustrativa de lo que puede pasar en una sociedad culta y formada como la alemana. No hay nadie vacunado totalmente contra el miedo y más si éste es colectivo.

    Miguel, sí quizás sea una cuestión generacional. Los jóvenes parecen vivir despreocupadamente y no tienen conciencia del peligro. Algunos despiertan cuando tienen que incorporarse al mercado del trabajo, y ahora es difícil. Ahí aparece la cara oscura del sistema. No todo era tan bonito y fácil como creyeron. Los que tenemos cierta edad sí somos sensibles a los miedos porque somos conscientes del estado del planeta y conocemos su realidad. Vivimos en un mundo privilegiado, y como un castillo de naipes, tememos que en un momento a otro se caiga por completo, se desmorone. Pero ese miedo inducido por ósmosis que nos ha ido penetrando nos hace ser resignados ante la solución a la crisis que está dando el capitalismo. Tenemos miedo a perder todo y aceptaremos los llamados sacrificios que nos van a imponer.

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  24. Antonio. he leído atentamente el enlace que me has dejado. Creo que lo trabajaré con mis alumnos de bachillerato. Pero no sé si les dará su paciencia para leerlo todo. En buena medida son el resultado de un sistema educativo que ha exaltado la mediocridad como bien resume el artículo. Gracias por el enlace.

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  25. Andriu, efectivamente copiamos su modelo. Es inevitable. Toda innovación en el terreno de las ideas, de la tecnología (incluido internet), de las costumbres, de las corrientes de opinión sobre cualquier asunto... vienen de allí y llega poco a poco a Europa inevitablemente. Estados Unidos es una sociedad defensiva. La película de Michael Moore es explícita sobre ello. Suscitar el miedo es una estrategia rentable para el que quiere tener el control político e ideológico.

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  26. Toro sentado, no sé si hay antídoto porque cuando pienso en el futuro del planeta (desastre climático, destrucción de la biodiversidad, deforestación, destrucción de los pueblos indígenas, contaminación de los mares, desaparición de especies, creciente miseria en buena parte del mundo, aumento de los fanatismos, del número de cánceres y de nuevas enfermedades...), uno tiende a pensar que hay motivos para el miedo. El problema es que este miedo que sentimos -justificado o no- será aprovechado para manipularnos y llevarnos a donde ellos -quienes sean- quieran y todo parece que conduce a un desmantelamiento de los sectores públicos, de las políticas de protección social... Y sí las personas de más de cuarenta años tenemos miedo cuando pensamos en el futuro de nuestros hijos en un mundo que percibimos como altamente inestable. O nos lo quieren hacer creer así para que aceptemos sus soluciones. No sé cuál es el antídoto, sinceramente.

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  27. Como dice más o menos la canción de Serrat, no sé si lo que más me gusta es lo que tenemos en común o lo que nos diferencia.

    Pero el sistema gobernado por intereses espúreos de origen incierto aunque conocidos...funciona así, a base de fomentar lo más básico o ruin...es el "lo quieres, lo tienes" o el "te quitará tu trabajo"...Son muchas cosas a cambiar, mucha educación pendiente, mucha socialización... si la población en general pudieran los de la ciudad ir a vivir una buena temporada a cualquier pueblino y los de los pueblinos a las grandes ciudades...muchas cosas, muchos conceptos cambiarían.

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  28. Me alegro que disfrutaras en Boltaña. "La Ronda de Boltaña" tiene letras buenímas...
    Intentaré provocar más debate al siguiente libro
    Gracias de nuevo

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  29. Estoy totalmente de acuerdo con MALO,

    verás JOSELU,
    tu percepción de la realidad y la mía, son totalmente distintas, porque efectivamente, no tienen nada que ver.

    Eso que a ti te parece tan extraordinario, es mi día a día. Donde yo vivo, naturalmente que ves a los niños, solos por la calle, excesivamente te diría yo.
    Durante el verano, sobre todo, me asombro cómo niños de no más de 11 o 12 años, les ves jugando a la 1 y 2 de la madrugada, sin ver a sus padres por ninguna parte...

    Mis hijos, desde los 11 años, van solos al colegio, salen con sus amigos, hacen recados y se mueven solos ( hasta X horas) en donde vivimos. Donde yo nací, por ejemplo, no podía hacer lo que ellos hacen con toda naturalidad, será que mi madre siempre fue María agonías:-)

    Y tampoco creo que se oculte la muerte. Lo que ocurre es que pienso que es algo que preocupa más o menos, en función de la edad y la cultura. Verás, raro es el día que no hable con mi madre, que no haya ido a algún funeral o entierro. Se llaman entre familiares y amigos comunicándose las defunciones.

    Es una cosa que a mi siempre me ha parecido muy curiosa, porque para ellos es como una ofensa que alguien se olvide de avisarles y no acudir raudos a todas esas celebraciones, en las que por ejemplo yo, si te soy sincera, a penas participo, salvo que sea alguien muy, muy cercano.

    Nunca he entendido por ejemplo, el ir al entierro de alguien, cuando únicamente conocías al difunto ¿a qué va la gente en esas celebraciones?

    Observas los cementerios y repito, al menos donde yo vivo, cada año aparecen suntuosos mausoleos que a mi, personalmente no dejan de parecerme un despilfarro inservible. Es como si después de muerto existiera la misma competencia ostentosa de impresionar al vecino. Y no te digo nada, en la comunidad gitana, que también hay muchos, en mi pueblo, aquí no sé por qué, se les llama "zamoranos" Sus entierros son tremendas escenificaciones de dolor, al más puro estilo, romano, incluida la praefica, entre las plañideras... Una cosa curiosísima, es vercomo tras cada defunción, se van todas las mujeres a una joyería, yo vivo al lado de una, a comprar las cadenas y medallas enormes, que se cuelgan durante la celebración, rodeados todos de una inmensidad de crisantemos horrorosos:-)

    Ni siquiera existe esa xenofobia que sí que percibo en las noticias. Donde yo vivo, como te comento, existe una comunidad gitana enorme ( son comerciantes dedicados a la venta de ropa ambulante y otros menesteres) perfectamente integrados en le pueblo. También existe una gran comunidad magrebí dedicada a lo mismo, conservando ambas sus costumbres, se mezclan con el resto sin problema alguno. Es más, te diré que la mejor amiga de mi hijo pequeño, es una niña magrebí Aminna, preciosa y listísima que hace los deberes muchísimos días en mi casa. Eso sí, jajaja el matón del instituto es un tal Arraff, también magrebí, pero supongo que eso es pura casualidad.

    Es más, te diré que a penas existe delincuencia violenta en ninguno de estos dos colectivos, muchísima más, entre los españoles. Los delitos en los que suelen estar incursos, son contrabando y falsificación de marcas.

    En fin, siento el rollo como siempre, sólo quería contarte, que mi mundo seguramente no se parece para nada al que tú vives y por eso nuestras percepciones son distintas.

    Así que a lo mejor, la solución, pasa porque todo el mundo se vuelva al pueblo:-) Yo desde luego, no lo cambiaría, por nada...


    Que tengas un feliz día.

    Un beso grande, JOSELU.

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  30. No esteremos hablando del "Nuevo Orden Mundial? Nos crean el miedo para dominarnos luego?

    http://www.proyectopv.org/1-verdad/nuevoorden.htm

    Un abrazo Lola

    Y que sepas que hace tiempo que me ronda este tema en la cabeza y tu has vuelto a replantearmelo.

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  31. María, puedes tener razón en considerar realidades diferentes. Yo doy clases en un barrio en que la inmigración es altísima y los problemas sociales son a veces desoladores. Es una ciudad satélite, de grandes y grises bloques, trazado caótico, impersonalidad, trasiego... Ello no impide que también lo humano tenga un lugar destacado, porque precisamente en situaciones límite, esa dimensión es todavía más crucial.

    De todas maneras, si rastreas en los comentarios se hacen reflexiones sobre este miedo que se ha proyectado en la sociedad americana desde el 11-S convirtiéndose en en un estado de ánimo permanente. Yo percibo ese miedo en las perspectivas de futuro de mis hijas, en la incertidumbre de dicho futuro por cuestiones como el cambio climático, la superpoblación, la desaparición de los pueblos indígenas, la deforestación... Creo que tú sabes vivir alejada de este malestar que algunos sentimos como punzada de miedo ante lo que vendrá. ¿Hasta qué punto esa sensación es creada políticamente para justificar medidas del llamado ajuste y el desmantelamiento del estado de bienestar? Creo que el libro de Altheyde se refiere más a los USA, pero allí se adelantan tendencias que tarde o temprano llegan aquí.

    Besos y un buen fin de semana.

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  32. Lola, el miedo es un arma formidable para tenernos quietos y para que aceptemos lo que vendrá. No sé si es ese grupo Bilderberg o no, pero el capitalismo crea una crisis, debida a su propia voracidad, y se arregla quitándonos a los ciudadanos lo que se había conquistado en derechos sociales.

    ¿Nos quitarán algún día internet? ¿O lo harán de pago?

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  33. Dejo (por si a alguien le interesa y eso), la cutreducción del post (de este blog) que te comentaba arriba que había leído al respecto de algunas tele series:

    ---------------------------

    Si usted ve la televisión en horario de máxima audiencia, lo más probable es que pueda ver al menos una serie que trate sobre crímenes. La mayoría de nosotros lo hace. Año tras año, las series más populares de la televisión versan sobre ellos: CSI, Ley y Orden, Cold Case, The Closer, y todos los otros spin-offs (?) y redifusiones ad nauseam.

    Lamentablemente para la audiencia, un estudio reciente de la Universidad de Purdue sugiere que cuanto más cebamos este anhelo de dramas, más distorsionados son nuestros puntos de vista sobre el sistema de justicia penal y los índices de delincuencia en general.

    Glenn Sparks, un profesor de comunicación que estudia los efectos de los medios de comunicación, junto a Susan Huelsing Sarapin, una estudiante de doctorado en comunicación, han llevado a cabo 103 encuestas entre adultos acerca del visionado de series de crimen, en relación con a su percepción de la delincuencia y el sistema judicial. Su investigación fue presentada en octubre en la Conferencia Internacional del Delito, Medios de Comunicación y Estudios de Cultura Popular: A través de la educación disciplinaria, en la Universidad del Estado de Indiana.
    .../...

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  34. "Muchas personas mueren como resultado de haber sido asesinadas en este tipo de series, y encontramos que las personas habituadas a verlas, estiman que los crímenes graves vistos en las series de TV son alrededor de dos veces y media más frecuentes de lo que lo son en realidad -en la vida real-", dice Sarapin. "Las percepciones también se distorsionaron con respecto al número de otros crímenes serios. Los televidentes asiduos, frecuentemente sobreestiman la frecuencia de los crímenes en el mundo real."
    Estos espectadores, muestran también un mal cálculo en el número de agentes de policía y abogados en la fuerza de trabajo total. Abogados y agentes de policía cada uno representan menos del 1 por ciento de la fuerza de trabajo (a la hora de resolver un crimen, supongo que será, esto no lo entiendo muy bien, pero wueno), pero los encuestados estiman estiman este porcentaje en más de 16 por ciento y 18 por ciento, respectivamente.

    El estudio también vincula la audiencia asidua de estos programas con el "síndrome de la ruindad mundial" - la creencia de que el mundo es más peligroso de lo que realmente es. Investigaciones previas realizadas por medios de comunicación asociados, relacionan este síndrome de paranoia con la victimización inminente.

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  35. Citando a Gerbner:

    Nuestros estudios han demostrado que el crecimiento desde la infancia con esta dieta sin precedentes de violencia [televisiva] tiene tres consecuencias, que, en combinación, yo llamo el "síndrome de la ruindad mundial." Lo que esto significa es que si tú estás creciendo en un hogar donde hay más de tres horas de televisión al día, a todos los efectos prácticos asumirás que vivimos en un mundo más malo - y actuarás en consecuencia - que tu vecino de al lado que vive en el mismo mundo, pero ve menos la televisión. La programación refuerza el peor de los miedos y temores y la paranoia de la gente.
    El presente estudio es especialmente interesante a la luz de las estadísticas recientes(*) sobre la percepción pública de la delincuencia.

    (*) Disminución de los índices de delincuencia a lo largo de la década de 1990, que se han mantenido estables dentro de la última década.

    Sin embargo, entre 52% y 89% de los estadounidenses todos los años desde 1990 han pensado contrariamente, que la delincuencia va en aumento.

    ---------------------------

    Mañana vuelvo a tu entrada, que ahora me estoy quedando dormida -de ahí en parte la traducción cutre, pero vaya, que creo que se entenderá más o menos-.

    Saaaalud.

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  36. He tenido que publicar en varios fragmentos tu interesante comentario, parece que blogger no admite comentarios extensos "a veces". Creo que tendría que avisar del límite permitido. Realmente es un engorro que da muchos problemas.

    Luego te comento.

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  37. Joselu, lo que decía en pocas palabras es que el miedo fundacional es el miedo a la muerte, le demos la cara que le queramos dar. Es una energía que se emplea naturalmente para la autoconservación y la pervivencia del grupo; no es malo en sí, porque es un recurso natural para que no nos arrojemos a cualquier sitio sin pensarlo, y es algo que compartimos con los animales. Al igual que el poder manipula otras fuentes de energía humana con eficacia para conseguir sus fines (y el poder no es algo abstracto sino que es aspiración y ejercicio común de cualquier humano) también o más que ninguna otra cosa, manipula el miedo fundamental humano. Y no sólo consigue instaurarlo en diversos disfraces, apoyado en la naturaleza misma, sino que lo crea diversificando el objeto o incluso creándolo donde no lo haya. Creo que muchas grandes personas lo han dicho, y creo recordar que lo leí en algunos textos de Gandhi. Al poder sólo se le desafía y vence cuando no hay miedo, cuando no hay miedo a la muerte, claro.

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  38. En Lugares Comunes (Adolfo Aristaráin,2002)un espléndido Federico Luppi nos recuerda a los profesores cuál es nuestra misión por encima de impartir contenidos: "Despierten en sus alumnos el dolor de la lucidez sin límite, sin piedad".
    Os recomiendo el fragmento en youtube: http://www.youtube.com/watch?v=oKBGfpHCbYc
    Un abrazo a todos.

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  39. Clares, me seducido tu explicación y desarrollo. El miedo a la muerte, claro, esa es la clave de todos los miedos. Gracias.

    Esther, gracias por el enlace. Lo utilizaré en clase.

    V., exactamente es lo que quería mostrar: cómo los medios y la ficción refuerzan la imagen de un mundo peligroso y nos llevan a pensar que vivimos en una selva. Es difícil de cuantificar la influencia de la televisión en nuestras vidas pero sin duda es muy elevada, pero no podemos o queremos sacar consecuencias. ¿Cómo sería una vida sin televisión? Me encantaría comprobarlo, pero mi autoridad no llega a tanto y por consenso no se llegaría a esa decisión. Salud, camarada.

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  40. Buscador de Corazones23 de octubre de 2010, 13:21

    Como supuesto y futuro periodista tengo que aportar mi granito a este post.

    Desde el primer momento de entrar en la facultad nos han inculcado:

    - El periodista tiene que estar sujeto a la ética.

    Nos han enseñado que el miedo es lo que maneja a la sociedad, nos han enseñado también que la teoría de la aguja hipodérmica no es totalmente viable, que la agenda setting se construye en base al morbo, y un largo etc.

    No he vivido la dictadura, ni ningún tipo de depresión económica, solo sé de esta democracia con la que no estoy contento, pienso en el país y no veo una idea que me guste.

    Es superficial y vacío, donde la imagen y la competitividad americanas reinan.

    Libertad, democracia, opinión,... ya lo decía Goebbels, por citar a un oportunista, una mentira repetida cien veces se convierte en verdad.

    Quizá los modelos que hemos seguido siempre ahora deban romperse para buscar unos nuevos, a lo mejor el acuñamiento de libertad o dictadura, o comunismo, o lo que sea han quedado tan rayados por el desgaste que se han quedado obsoletos, necesitamos algo nuevo, algo que vaya más allá. Como dejé en mi última entrada creo que estamos en una de las épocas bajas de la humanidad.

    Un abrazo Joselu

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  41. Buscador de corazones, supongo que conoces el libro Este oficio no es para cínicos de Ryszard Kapuscinski. Y, sin embargo, en la práctica que vemos día a día, los periodistas escriben al dictado de las empresas que les pagan. Pocos periodistas pueden permitirse ser libres y juzgar sin prejuicios. Eso es un auténtico lujo. Un modelo para mí es Iñaki Gabilondo. Su programa de CNN+ es un modelo de integridad profesional. Intereconomía, por contra, es el ejercicio del libelo lleno de basura. Cualquier cosa sirve para sus fines ideológicos ultraderechistas.

    Es una época, la actual, que combina el mayor acceso de la historia a las fuentes de información y de conocimiento, y, sin embargo, es un tiempo pródigo en ignorancia y falta de curiosidad. Lo veo día a día en adolescentes que no se hacen ningún tipo de preguntas. En cuanto alguien se hace preguntas, el profesor lo detecta. Y lo veo muy raramente entre los jóvenes. Hay algunos pero muy pocos. Tú estás entre ellos. Sigue en esa senda de la rectitud ética y personal. Y no dando nada por supuesto. Un abrazo.

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  42. si JoseLu, un termino medio¿?.. si bien has dicho la cultura y los medios son diferentes, aquí aun se saca correa y s e castiga. Algo que reprime y luego se desfoga en conductas tambien inadecuadas. Hace un tiempo pasaron un video de jovenes españoles bajando loscalzones a sus docentes, no tengo la referencia.. pero contarte que aqui causo muchos comentarios sobre lo que expones. mucha permisividad y falta de autoridad. pero yo humildemente creo quees cuestion de calidad de vinculación. Vinculación que mas que basarse en estilos de educación , ladebe iluminar el bienestar mental de progenitores ysociedad en general. Aqui o alla eso esta desbocado. una neurosis colecitiva nos invade, donde el miedo por una cosa u otra, por la muerte y por nuestros propios fantasmas internos invaden y perjudican las vinculaciones. Permisivismo, sobreproteccion, maltrato , abandono vienen de la misma fuente.

    Quizas no tengas la informacion al respecto. Pero bastaria a veces volver a esos origenes profundos y tan sencillos ala vez esos que a veces inundan tus escritos. La lactancia es uno de ellos , por ejemplo. ;)
    Un abrazo Joselu y es un placer leerte a ti y a tus seguidores. se aprende mucho aqui.

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  43. En el año 1980, cuando yo estaba estudiando primero de Derecho, fui a una conferencia en la Universidad a Distancia sobre "inseguridad ciudadana". La impartía el Profesor Fernando Ledesma pero había otros ponentes menos importantes. El profesor Ledesma fue ministro en el 82 en el gobierno de Felipe Gonzalez. Era tambien mi tutor en derecho y me conocía.
    A lo que voy es que, al término de la conferencia hubo un turno de preguntas de los asistentes y a mí me vino a la mente y la solté a la primera de cambio: "entonces, por todo lo que Usted y sus compañeros han expuesto, llego a la conclusión de que en una dictadura existe más seguridad, menos miedo, que en nuestra recién estrenada Democracia". Hubo un silencio que me aterrorizó durante unos instantes, los profesores se miraban unos a otros. El profesor Ledesma me contestó al fín que: "efectivamente lo que usted dice es verdad, pero son tantas las ventajas de una democracia que merece la pena arriesgarse."
    Un abrazo Lola

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  44. Lola, tu aportación es interesante. Yo era profesor en aquellos años de alumnos de COU que tenían ganas de debatir. La democracia era objeto de grandes debates y polémicas entre sectores enfrentados que reflexionaban desde distintos ángulos. Treinta años después constato que tengo alumnos acríticos, integrados, incapaces de ninguna crítica ni ningún debate, gregarios, agresivos con el pensamiento... ¿Qué ha pasado? Buena pregunta a la que no sé dar repsuesta. ¿La democracia lleva a la inacción y al no pensamiento? No sé, pero tengo mis dudas. Gracias por tu aportación.

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  45. Hola Joselu, me compartieron este artículo que creo merece la pena revisarlo. Un parrafo de el me identifica plenamente..

    " la cuestión no radica en ejercer la autoridad sobre un niño –esto sabe hacerlo hasta un imbécil–, sino en ejercerla después de identificarnos imaginativamente con él, de meternos en su cabeza y en su piel, de ver el mundo como él lo ve, y de hacerlo todo ello en función de sus necesidades y no de las nuestras; esa es sin duda una operación difícil, pero también una forma de que la paternidad se parezca un poco a lo que era para Kafka, que nunca tuvo un hijo: “Lo máximo a que, a mi parecer, puede aspirar una persona”. No todo el mundo tiene esa capacidad de empatía, sin embargo, o no todo el mundo está dispuesto a realizar ese esfuerzo."

    El enlace es el siguiente:
    http://www.elpais.com/articulo/portada/saben/hacer/imbeciles/elpepusoceps/20101003elpepspor_2/Tes
    NUEVAMENTE MIS SALUDOS.

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