Páginas vistas desde Diciembre de 2005

sábado, 30 de octubre de 2010

Fuera menos penado si no fuera

"Hoy se cumplen 100 años del nacimiento de Miguel Hernández, poeta al que hemos ido recordando en Internet con numerosas actividades. Hagamos que la red se inunde con sus versos."

Fuera menos penado si no fuera
nardo tu tez para mi vista, nardo,
cardo tu piel para mi tacto, cardo,
tuera tu voz para mi oído, tuera.

Tuera es tu voz para mi oído, tuera
y ardo en tu voz y en tu alrededor ardo,
y tardo a arder lo que a ofrecerte tardo
miera, mi voz para la tuya, miera.

Zarza es tu mano si la tiento, zarza,
ola tu cuerpo si lo alcanzo, ola,
cerca una vez, pero un millar no cerca.

Garza es mi pena, esbelta y triste zarza,
sola como un suspiro y un ay, sola,
terca en su error y en su desgracia, terca.

Miguel Hernández, El rayo que no cesa, 1936

Este soneto prodigioso, uno de los de más difícil construcción arquitectónica del siglo XX, pertenece a esa colección de sonetos (27) que constituyen en su esencia El rayo que no cesa, el libro que consagró a Miguel Hernández como poeta, recibiendo elogiosas palabras incluso de Juan Ramón Jiménez.

El soneto es capicúa, cada verso empieza y acaba igual. Se basa en una figura retórica llamada epanadiplosis. Había sido utilizada hacía cinco siglos por Juan de MENA. Miguel Hernández retoma esta idea constructiva y crea un poema atrevido, basado el el eco.

El eje del poema es el amor esquivo. El poeta ama a la amada y la desea, anhela su cuerpo. Creemos que el poema pudiera estar referido a su relación con la que posteriormente fue su mujer, Josefina Manresa, una muchacha sencilla de Orihuela condicionada por la moral provinciana que impedía las relaciones sexuales antes del matrimonio. Miguel está en Madrid y expresa dramáticamente esa tensión erótica y poética que plantea el petrarquismo. También hay que decir que Miguel está experimentando una crisis de crecimiento poético que le llevará a acercarse a la poesía impura de Pablo Neruda (Residencia en la tierra y Vicente Aleixandre (La destrucción o el amor) y se alejará del influjo clasicista y neocatólico de Ramón Sijé, al que le dedicará una elegía extraordinaria, tras su muerte, pocas semanas  antes de la publicación del libro El rayo que no cesa (24-01-1936), un texto de fuerte influencia quevedesca más que garcilasiana. 

En el soneto (en la cárcel del soneto) los versos reciben los acentos rítmicos en las sílabas 4ª, 8ª y 10ª o bien en 6ª y 10ª, acentuando palabras de más fuerte intensidad dramática.

Léase el poema y gocemos de los ecos: Fuera menos penado si no fuera/nardo tu tez para mi vista, nardo,/cardo tu piel para mi tacto, cardo/ tuera tu voz para mi oído, tuera./

El nardo es una flor aromática blanca muy hermosa. El poeta contempla a la dama y la desea, pero ella es evasiva (cardo) y no consiente ningún acercamiento. Tuera es un fruto del tamaño de la naranja muy amargo. En árabe significa “muerte y destrucción”. Véase la rima entre nardo y cardo expresando esa antítesis dramática. El poeta la desea ardientemente pero no la puede conseguir. El segundo cuarteto comienza de nuevo con “tuera” (juego de palabras con “tú”. Véase como se implican prácticamente todos los sentidos. Hemos encontrado: “tez/vista; piel/tacto; voz/vista. Pero el poeta arde (metáfora de amor apasionado de raíz petrarquista) y ofrece miera (gusto) en su voz a la amada. La miera (juego de palabras con “mí”= Tuera/Miera)es un aceite espeso, muy amargo y oscuro que se utiliza como purgante, aunque en otro soneto de Miguel, aparece asociado a la dulzura ("Tu corazón una naranja helada/con un dentro sin luz de dulce miera..."

El poeta arde de amor, de deseo, pero ella es cardo, tuera, y miera para el poeta. Y en el primer terceto aparece la palabra “Zarza” (que pincha como el cardo), y su cuerpo, ola (que se escapa). Acercamiento/alejamiento. El eje del poema está en este terceto como suele ser propio de los sonetos clásicos. El poeta desea el cuerpo de la amada, pero es un movimiento condenado al fracaso por la moral conservadora. El poema recrea el movimiento de la ola que se acerca y se va, generando una tensión erótica insufrible que conecta con la muerte. El amor es un tiburón devorador que si no se realiza, condena al enamorado al sufrimiento más extremo e incluso a la muerte. Reside en esta idea la de amor como destino trágico que vertebra el conjunto de poemas del libro. 

El segundo terceto representa de nuevo la pena hernandiana tan recreada en el libro y que María Zambrano ha relacionado con la tristeza de César Vallejo. El poeta se identifica con la garza, la tristeza y la soledad en un vaivén emocional que no tiene solución.

A partir de este libro, Miguel se alejará del soneto y la influencia sijeniana y se dará al versolibrismo más radical que estallará junto con la guerra civil en ese libro tenso y rabioso que es Viento del pueblo.

En conclusión, un soneto desarraigado, simétrico, que expresa un intenso vitalismo trágico y amoroso que desemboca en la tristeza y la soledad del poeta ante la imposibilidad de realizar su impulso erótico que le lleva a arder, a consumirse sin aparente esperanza.  

(Centenario del nacimiento de Miguel Hernández: 30 de octubre de 1910).
La ilustración es de Ramón Fernández Palmeral y está sacada de la red. 

19 comentarios :

  1. Hoy, 30 de Octubre, a las 19,30 horas, en el Teatro Riera de Villaviciosa (Asturias) representamos "Ausencia", un recital-performance a cargo de la Compañía La Barraca (asociación cultural nacida en el seno del I.E.S. de Villaviciosa justo en el centenario del nacimiento de García Lorca, allá por el año 1998) y -pásmate- por 44 alumnos de 2º de Bachillerato (todos menos 2 que no pueden acudir) que obsequian al respetable con sus nada desdeñables 60 minutos de función sacados de su preciado tiempo libre (la añagaza fue que, con el retraso horario, no perdían el tiempo). Un brote verde de esperanza en los desesperanzados tiempos que corren. Tennos presentes, amigo Joselu, a tal hora en tus oraciones. Un abrazo de tu admirador, profesor como tú, Paco Ayala.

    ResponderEliminar
  2. Excelente comentario,Joselu. Toda una clase magistral de literatura.

    ResponderEliminar
  3. Se me hace muy cercana, por su lado exclusivamente sentimental, la poesía de Miguel Hernández; por lo literario, es profunda como una sima, ásperoa, dulce, trágica, pero siempre que lo leo, como tú dices, encuentro un enamorameinto, un deslumbramiento casi primerizo. Me costó dar con el poema que incluír en mi post, pero cogí uno, casi al azar. Porque me valen todos. Un saludo, compañero.

    ResponderEliminar
  4. Por recordar el pasado 28 de octubre fue el 144 aniversario del nacimiento de Valle-Inclán. Homenaje poema:

    Rosa de sanatorio

    Bajo la sensación del cloroformo
    me hacen temblar con alarido interno,
    la luz de acuario de un jardín moderno.
    y el amarillo olor del yodoformo.

    Cubista, futurista y estridente,
    por el caos febril de la modorra
    vuela la sensación, que al fin se borra,
    verde mosca, zumbándome en la frente.

    Pasa mis nervios, con gozoso frío,
    el arco de lunático violín;
    de un si bemol el transparente pío

    tiembla en la luz acuaria del jardín,
    y va mi barca por el ancho río
    que divide un confín de otro confín.

    ResponderEliminar
  5. Qué gran comentario, Joselu, te felicito. Cómo se nota tu amor a la literatura y tu conocimiento de ella. Es una gozada leer tanto de Miguel y sobre Miguel estos días en la red, necesitamos sus palabras ahora que tantos las emplean tan mal. Me gustan sus poemas amorosos, tan alejados de la cursilería facilona al uso, rotundos y firmes. Te recuerdo uno que siempre me ha gustado:
    Besarse, mujer,
    al sol, es besarnos
    en toda la vida.
    Ascienden los labios
    eléctricamente
    vibrantes de rayos,
    con todo el fulgor
    de un sol entre cuatro.
    Besarse a la luna,
    mujer, es besarnos
    en toda la muerte.
    Descienden los labios
    con toda la luna
    pidiendo su ocaso,
    gastada y helada
    y en cuatro pedazos.

    ResponderEliminar
  6. Excelente! una buena lección sobre Miguel Hernandez el poeta que conocí tarde porque nunca me lo enseñaron y que lo encontré yo por mi cuenta, en mi madurez.
    Hoy también cumple un hijo mio años y es un honor para mi tener algo en común con ese poeta.
    Un abrazo Lola

    ResponderEliminar
  7. Carajo...por un momento creí que oia a don Ricardo, mi profe de literatura...y buen amigo...o a Felipe...al que continuo viendo y me sigue enseñando literatura de la buena...He de reconocer que lo que más me gusta de Hernandez es la Elegía y la Nana de la Cebolla...y mira que me gusta todo "Vientos del Pueblo". Gracias por esta magistral lección.

    ResponderEliminar
  8. Malo, uno no puede dejar de ser lo que es en esencia, pero sin el don, ese de don Ricardo. No me acostumbraría a él. Elegía y Las nanas de la cebolla son muy buenas, pero hay todo un Miguel por descubrir. Tiene poemas menores, pero incluso estos contienen imágenes llenas de luz.

    Lola, Miguel Hernández debería ser un patrimonio común de todos los españoles, sobre todo porque era una gran persona y un excelente poeta. Y murió sólo con treinta y un años. ¿Qué hubiera podido llegar a escribir si hubiera vivido, si le hubieran dejado vivir? Tristes guerras... Un abrazo.

    Yolanda, Miguel Hernández nunca es cursi. Él conocía la poesía amorosa española: desde la tradición medieval, Juan de Mena, Garcilaso, San Juan, Quevedo, Góngora, Neruda, Aleixandre... No era un lego en cuanto a formación poética. Su poesía amorosa, y el poema que nos traes está lleno de fuerza, de dimensión dramática, de tensión poética, de esencialidad, de pasión... Y eso nunca es cursi. Un abrazo, colega.

    Francisco, también por Valle.

    Emilio Calvo de Mora, por ese enamoramiento compartido por los dos y por esa elección tan difícil entre tantos versos buenos.

    Esther, he echado en falta en el día de su aniversario un mayor compromiso en su recuerdo. No he visto demasiada implicación por parte de la blogosfera más conocedora del tema. Me he quedado algo defraudado. Quizás porque es puente. No sé. Un abrazo.

    Paco, escribo el día posterior a vuestro estreno, noticia que me maravilló ayer cuando lo leí. Cuarenta y dos alumnos de literatura... Increíble. Yo a lo máximo que aspiro es a diez y totalmente desmotivados por la literatura. Sin duda, hay otros aires y otros contextos en que todavía se puede sentir y amar la literatura. Espero que vuestra función haya sido plena en resonancias hernandianas. ¡Cómo te envidio! Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  9. Poco que añadir. Sólo decirte que ha sido un comentario de texto magistal. Un comentario que me ha hecho volver a leer el sonetos con otros aires, aires más diáfanos y claros. Gracias por ello.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  10. Pensaba que estaba dedicado a Maruja Mayo, con quien tuvo una relación pasional en el 36 y llegó a romper su noviazgo con Josefina Manresa.
    Gracias,
    Beatriz

    ResponderEliminar
  11. Beatriz, tienes razón. Hubo meses en que Josefina Manresa y Miguel estuvieron distanciados. El uno de febrero de 1935, Miguel solicitaba al padre la reanudación de las relaciones con Josefina. Entretanto, Miguel mantenía una relación con María Cegarra y alguna otra mujer. Lo de Maruja Mallo lo ignoro. Parece, en libro de Sánchez Vidal, Desamordazado y regresado, Planeta, que es una época inestable afectivamente. Madrid le ofrecía mujeres mucho más abiertas y carentes de prejuicios que la relación con Josefina, tan casta y sencilla. No está claro en quién está inspirado. Lo mío era sólo una interpretación. Lo cierto es que los poetas raramente han dedicado poemas apasionados a sus novias o mujeres oficiales. Pudiera ser. Lo de Maruja Mallo, sé que estuvieron colaborando artísticamente en el teatro. Ella era pintora y ayudaba e Miguel en las escenografías. Gracias, Beatriz.

    ResponderEliminar
  12. He disfrutado mucho este recordatorio amigo Joselu, gracias.
    No hay patrimonio más hondo que lo poético y todo lo que toca.

    ResponderEliminar
  13. Miguel, un comentario debería hacer más transparente un poema, sin quitarle el misterio. Gracias. Un abrazo.

    Alejo Urzass, espero que esta ola intensa durante este año de recuperación de Miguel Hernández no se hunda y que continúe. Los aniversarios son útiles para recordar, pero luego no debería llegar el olvido. Por Miguel Hernández, un cordial saludo.

    ResponderEliminar
  14. Hoy en radio 3 sobre las cuatro y media de la tarde han repasado sus versos, vida y Serrat le ha puesto música. Si encuentro el enlace lo pongo.
    Joselu, gracias por pasarte por mi rincón, aunque no haya hecho comentarios ultimamente en este tu blog, no lo dudes, te visito siempre. Saludos

    ResponderEliminar
  15. Miguel Hernández seguirá siendo "el rayo que cesa" mientras exista un ápice de memoria en las buenas gentes

    ResponderEliminar
  16. Demasiado grande él como poeta.
    Demasiada estupidez la pérdida de una vida tan enorme, en una estúpida guerra.

    Demasiado buena, tu magistral clase, JOSELU.
    Demasiado precioso este poema...

    demasiado pequeña yo,
    para decir nada...

    MEJOR QUE SIGA HABLANDO ÉL

    Y como él dice...
    Mejor, quedémonos con la esperanza
    ¿Se la dejamos? o ¿nos la quedamos?:-)

    Gracias, de corazón.
    Es un placer llegar y encontrarse estas cosas.


    Un beso muy grande.

    ResponderEliminar
  17. María, por esa esperanza.

    Un beso.


    Luis Antonio, una historia dura y tierna la suya. Un hombre joven lleno de madurez y compromiso, además de magnífico poeta. Por su memoria.

    César, gracias por tus palabras y tu visita. Aprecio tu opinión y tu presencia. Saludos.

    ResponderEliminar
  18. Hay que saber mucho de letras para escribir así. Soberbio poema.

    Gracias, Joselu, por ilustrarlo con tus comentarios y por hacernoslo llegar.

    ResponderEliminar
  19. Gracias, Joselu, por esta aportación tan enjundiosa al homenaje.

    ResponderEliminar

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...