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lunes, 22 de marzo de 2010

El primer diario blanco del AZAR rojo será




Leonora Carrington
Este post es la continuación del anterior que quedó interrumpido.

Habíamos dejado el relato hace unos días, como el narrador de El Quijote, con las espadas en alto enfrentándose un grupo de muchachos y su profesor al desconcierto e ira del estamento profesoral ante la sensación de desorden, obscenidad y provocación que se intuía en aquel montaje. El director estaba confuso y desbordado por los hechos, pero el conjunto de alumnos del centro celebraron con entusiasmo esta irrupción inesperada de algo maravilloso en la rutina cotidiana.

El otro día comenté que la creación poética que desplegamos tenía una sólida base teórica. Su realización fue también extraordinariamente coherente dentro de esa apertura a lo que salía del inconsciente que nos llevaba a improvisar según un patrón previamente interiorizado. Voy a detallar el proceso.

Los alumnos debían desarrollar acciones dramáticas individuales durante cinco minutos para luego confluir en acciones teatrales de conjunto (dos, tres o cuatro participantes). El método que utilizamos no fue el stanislavskiano (Constantin Stanislavski) de aprovechar nuestras emociones reales para construir el personaje. Les planteé un método diferente, el brechtiano (Efecto V) de distanciamiento emocional y que soslaya la catarsis aristotélica. Ellos no debían en su actuación representar emocionalmente al personaje sino mostrar actitudes, contar una historia, que obligara a los espectadores a pensar sobre lo que estaba pasando. Además debían aislarse por completo del contexto. Nada de reír o de complicidad con sus compañeros que los estaban viendo. Trabajarían con la cuarta pared. Ellos estaban viviendo una realidad dramática en la que debían aislarse para compartirla únicamente con otros actores. Lo que importaba era que se viviera auténticamente como acción dramática. Y que el público extrajera conclusiones. Que se viera obligado a reflexionar en torno al conflicto dramático planteado entre el mundo rutinario y el mundo que había irrumpido, esencialmente fantástico y maravilloso, pero también entre el poder representado por las instancias del instituto y un acto provocador surgido inesperadamente.

Las acciones de grupo duraban siete minutos. No pude observar todas puesto que yo iba también inmerso en mi personaje. Vi varias. En la cama colocada en un rellano en las escaleras, dos muchachas tumbadas sobre ella representaban una escena amorosa y sensual bajo la mirada atenta y nada expresiva de un cura que se mantenía pasivo ante lo que estaba cuidadosamente observando.

Una muchacha vestida de cocotte años veinte se sentó junto al esqueleto y le pasó la mano por encima del húmero mientras miraban la televisión. La actitud de ella ella era claramente amorosa. El esqueleto fumaba.

Oficiales nazis ordenaban trabajos forzados a prisioneros, policías patrullaban por el recinto, alguna prostituta se puso en actitud receptiva apoyada en la pared, el obispo rezaba por la salvación de las almas por tanta depravación.

Faltaba música. Ese fue un fallo, pero no pudimos solucionarlo.

Siete minutos de acción en grupo para luego confluir todos saliendo lentamente hacia el patio en que el ejercicio desembocaría en un acto colectivo.

La actitud de los alumnos-espectadores fue modélica. Recibieron maravillados aquella sorpresa escénica que no duró demasiado para evitar la saturación y el cansancio. Creo recordar que duró en conjunto 22 minutos desde que sonó el timbre de salida hasta que nos agrupamos todos alborozados en el centro del patio en un montón informe. Luego, tras ese momento de dicha escénica que sólo puede conocer quien ha sido alguna vez actor, nos separamos y levantamos recibiendo un cálido aplauso de los espectadores que no se habían perdido un instante de la actuación.

Vuelta a la realidad.

Yo fui a desmaquillarme al baño y di la clase de lengua de COU sin hacer el más mínimo comentario a mis alumnos que acababan de vernos en la actuación. Nadie hizo preguntas, aunque todos esperaban que dijera algo.

Aquel día todos los estamentos hablaron de las vanguardias artísticas. Hasta los conserjes se habían sumergido en las escenas vividas y comentaban distintos aspectos del surrealismo. Los alumnos llevaron el tema a clase y preguntaron a sus profesores respectivos que contestaron como pudieron. Este fue uno de los aspectos que más me sorprendió y maravilló.

Cuando salí de mi clase de COU a las doce treinta, fui al despacho del director. Los alumnos de tercero habían tenido hora libre. Se habían dedicado, sin ninguna indicación mía, a recoger todo, absolutamente toda la escenografía utilizada. A las doce treinta nada sugería lo que allí había pasado. Todo estaba en su lugar. Los objetos traídos estaban retirados fuera del instituto o llevados a la basura en los contenedores.

El instituto estaba más limpio que cualquier otro día.

Fui a hablar con el director que estaba reunido con la junta del centro.

No se había perdido un minuto de clase, nada se había ensuciado, nada estaba fuera de lugar.

Pero algo sí había pasado en nuestro interior.

- Otra vez creo que tendría derecho a ser informado –me dijo el director con toda la razón del mundo.

- Seguramente sí, pero tu reacción como director formaba parte de la obra. Si hubieras estado avisado, probablemente no lo hubieras autorizado y además estarías ya predispuesto.

- ¿O sea que yo formaba parte de la representación?

- Sí, así era.

Dos días después, volvió a hablar conmigo:

- Muy bien lo del otro día, pero creo que tendríais que pasar por los cursos y explicar a los alumnos, que están totalmente intrigados, el sentido y la explicación de lo que hicisteis.

- Lo nuestro fue un poema, bueno o malo, pero fue un poema. Y los poetas nunca explican el sentido de sus creaciones –le contesté cortésmente y salí del despacho de dirección dejándolo creo que más confuso todavía.

Alguien me calificará de petulante, y tendrá razón. Creo que una de las figuras más tiernas de aquel día fue precisamente el director. Con el tiempo he llegado a comprenderle mejor. Pero en aquel entonces yo era así de repelente, gracias a lo cual, pudimos hacer aquello aquel día. Si hubiera sido más cauteloso, más prudente, no se hubiera llevado a cabo. En fin. Los que si hablamos de lo que habíamos vivido fuimos nosotros los que actuamos. He perdido el contacto con ellos, pero seguro que recordarán aquel día y lo que representa el surrealismo pues lo vivieron como experiencia total. Y el que conoce el surrealismo como proceso de creación poética, ya no vuelve a ser exactamente igual a como era antes.

El título está sacado del Primer Manifiesto surrealista de André Breton.

32 comentarios :

  1. Siempre he pensado que si un día me encontrase con una lámpara maravillosa y el genio de dentro me dijese ¿pide un deseo relacionado con un don?, a la mente me vendrían innumerables artes que de nacimiento me han sido negadas, la escritura, la pintura, la música, la escultura, la oratoria,... pero sé que al final elegiría una por encima de todas, ser actor de teatro.
    No hay función que vaya a ver donde al finalizar la obra no salga con algo clavado en las entrañas, un día descubrí que era la envidia.

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  2. Perdón no era ¿pide un deseo... ? sino ¡¡pide un deseo!!.

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  3. Alabada imaginación, bendita creativa. Bienaventurada locura. Bravo poeta.

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  4. Frikosal, la depresión me viene porque no puedo seguir siendo un bicho. Ahora todo es tremendamente ordenancista y un centro de enseñanza es algo parecido a una colonia penitenciaria. ¿Cómo va a haber ansia de cultura?

    Miguel, tengo la impresión de que te hubiera gustado estar allí.

    César, fui actor un tiempo, y te puedo asegurar que no hay profesión más plena, más maravillosa que ser actor. Cada día de mi vida siento nostalgia de aquellos días en que salía al escenario con mejor o peor fortuna. No hay dos representaciones iguales. Terrible. Pero puedes intentarlo todavía. Seguro que hay algún grupo aficionado o escuela de teatro donde puedes aprender y lanzarte. No lo dejes sin intentar. Yo al menos lo viví cinco inolvidables cinco años.

    Francisco, por la literatura, por el teatro, por la poesía, por la rebeldía, siempre.

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  5. Hola, amigo. Qué acción más interesante y creativa. A mi sí que me hubiera gustado estar allí, no lo dudes. Ahora soy yo la que estoy metida en estos jardines y explicando cada día todo lo que nombras y algo más. En un tiempo, yo también fui la que hacía y no la que enseñaba, pero el teatro es como un sueño para el que pasa por él y no se queda. A mi edad recupero mi fascinación en la de mis jóvenes alumnos y ando escribiendo para ellos una nueva danza general de la Muerte, y dirigiendo un grupo de profesores, con una adaptación de cuentos de Jardiel, cosa rara y digna de contemplación. Y así voy, pero también cansada, porque llevo un happening-juego dramático y dos performance a cuestas, me queda por representar la susodicha Danza, más una performance con sonorización del espacio, el estreno de los profesores y el Retablillo de don Cristóbal de los alumnos. Un verdadero atracón de teatro más que pobre, mísero, que ya sabes cómo se anda de recursos en los institutos. Pero siempre adelante, qué le vamos a hacer. Mi investigación anda bien, dos tercios concluida, según lo calculado, pero ya te digo, parece que trabajo más que si tuviera horario completo.
    Despues de leer esa preciosa experiencia tuya, me pregunto si fuera de lo instituido, o sea, fuera de la modalidad propia de Artes Escénicas, no podríamos olvidar lo estricto del reglamento, que a lo mejor no es tanto, y hacer bicherías como esa que tú hiciste. Está haciendo mucha falta un nuevo giro hacia la creatividad. Muchas gracias por este post tan vibrante. Creo que me he perdido el anterior, el que quedó interrumpido. Lo buscaré. Un abrazo.

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  6. Me has recordado a un profe de valenciano que tuve. Una vez nos hizo leer un libro de relatos, escritos además por adolescentes. Era el resultado de un concurso literario creo recordar. Bueno, como trabajo después de la lectura, nos pidió que grabásemos un vídeo del relato que más nos había gustado. La princesa flor d´or se titulaba el que escogimos l@s de mi grupo. Por supuesto, como no podía ser de otra forma, la princesa era yo, jajajaja. Bueno, nos lo pasamos bomba. Grabando en casa, en el parque -es que había fragmentos en los se supone que estaba en el jardín de su palacio, chico-, disfrazándonos... ays, recuerdo una peluca rubia, horrible, que me compré en una tienda de disfraces, qué fea era, en serio. Además, podíamos meter publicidad de cosas relacionadas con el relato e incluso informativos entre medias, bueno, lo que quisieras, vaya. Luego los pasamos en clase. Pero lo mejor no fue verlo, fue grabarlos, eso sin duda.
    Me lo has recordado porque aquel profe -que por cierto después me he encontrado hasta en la sopa, desde la escuela de idiomas hasta en las prácticas del CAP, en los exámenes de la junta, es como mi sombra, o yo como la suya, pues igual igual, oigs!- bueno, el caso es que cuando nos propuso lo del vídeo nos sorprendimos bastante, y le preguntamos que por qué un vídeo¿? y nos dijo: si os hago hacer una redacción, un comentario, una reseña, o en definitiva algo sobre papel, lo olvidaréis. Pasará el tiempo, y como si nada, pero así, no lo olvidaréis, no. Y vaya si tenía razón. Mas de una vez me acuerdo de aquello. Fue genial, la verdad. Tus alumnos seguro que lo recuerdan ya para los restos. Seguro :-)

    Lástima que aquel profe diese más miedo que otra cosa la mayor parte del tiempo. Demasiado autoritario. Tanto, que nos tenía medio atemorizados. Y lástima también, que al resto de profes de lengua-literatura que tuve, valenciana o castellana, no se les ocurriese algo como eso mismo, o como lo que se te ocurrió a ti en su día. Yo no hubiese pensado que eres un narcisista, no lo pienso ahora. Pero sí me da por pensar que... Ay!!!, qué mala la envidia, Joselu ;-)

    Besos y buen día mañana.

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  7. María, ¡chapeau por aquellos muchachos de diecisiete años a los que me gustaría reencontrar! No hizo falta explicarles mucho las cosas. Las entendieron perfectamente. Supieron que necesitaban una dirección escénica para conseguir luego ser libres. Lo hicieron ellos, lo idearon ellos, supieron ser rebeldes y responsables a la vez, y ello es el fundamento de la auténtica rebeldía.

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  8. Clares, no me cabe duda de que hace falta un giro hacia la creatividad que ha sido aplastada por tanta burocracia inútil. Hoy lo más parecido a un centro de enseñanza media es un penal penitenciario en que destacan los problemas de disciplina por el gigantesco aburrimiento que suscita todo. Yo no hallo vías a la creatividad y los primeros refractarios son los adolescentes que tienen atrofiada esta facultad. No sé si tendrá algo que ver el poder de fascinación de la tecnología que utilizan en general de una forma nada creativa. El poder del texto oral y escrito ha entrado en total descrédito. No pueden centrar la atención y muchos están a disgusto donde están.

    ¡Qué responsabilidades tan hermosas tienes! ¡Qué maravilla! Pero es cierto que lo que escapa al sistema es mucho más creativo. Pero hoy el sistema ha integrado todo. Hasta la creatividad hay que plasmarla en programaciones y memorias. ¡Qué náusea!

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  9. V., al margen de cualquier otra consideración, pienso que la inconsciencia, cierta osadía y cierto narcisismo, en un momento pueden ser muy creativos... "La honra cría las artes" decía Lázaro de Tormes en la carta prólogo a aquel misterioso "Vuestra merced". Aquello se hizo y es lo importante, pero no deja de ser igual de maravilloso que casi veinte años después, se pueda contar y recordar.

    Añoro aquel tiempo en que había profesores que podían ser atípicos y suponer una especie de agua fresca en ese periodo de la adolescencia que necesita de rebeldía.

    Hoy no veo a los adolescentes "en general" como rebeldes. Los veo conformistas con una fuerte dosis de indisciplina. Y sin disciplina no hay creación ninguna. Es lo que demostraron aquellos muchachos.

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  10. Me he entusiasmado con el relato, de verdad Joselu,que es toda una experiencia. Te veo volviéndolo a hacer si surge la ocasión pero porfa, llámame para estar delante.
    Lo de "la cuarta pared" no lo conocía y no me ha quedado claro si es conectar con el público o al revés. Ya me dirás.
    Me gusta que seas transgresor y creo que lo serás por siempre jamás porque se nota. Un beso Lola

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  11. Lola, trabajar con la cuarta pared significa imaginar que estás separado del público por una pared ficticia y no puedes, en consecuencia, interactuar con él. Quería evitar que los muchachos se rieran ante la mirada del público que eran sus compañeros. Quería que estuvieran metidos hasta el tuétano en su papel y que no se dejaran distraer.

    En cuanto a volverlo a hacer es impensable. Para llevar a cabo algo así son necesarias una gran curiosidad intelectual, una gran disciplina interna y no tener sentido del ridículo, circunstancias que en absoluto se dan en nuestros centros de secundaria que son ahora casi centros penitenciarios por la indisciplina y malos modos que proliferan en ellos. Una lástima realmente. Un beso.

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  12. Querido José Luís: Qué bonito e interesante! Qué experiéncia! Y tu, qué valiente!Si que es cierto que hoy nadie entendería una acción como aquella, pero no deja de ser divertido buscar formas de subvetir ese orden obsurdo que deriva del cotrol. Cuando se logra superar el miedo, también tiene su gracia. Si se busca, se puden encontrar caminos alternativos bastante atractivos por los que circular. (Creo que mientras te escribo, aprovecho para decírmelo a mi misma). Lo hiciste una vez; más tarde fuiste actor (te vi)y ahora estás en otra etapa. Espero que el sufrimiento que te supone no sea en vano.

    Me gusta saber de ti.

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  13. The teacher, tú te lo dices a ti misma, y yo me lo repito. Es necesaria la subversión. El mundo actual es acomodaticio y conformista, le es preciso ese ingrediente que germina en el alma que es la subversión. Así nació la cultura clásica y el renacimiento, y la cultura hippie, y todo lo que ha merecido la pena. Quiero volver a ser subversivo, no entiendo mi historia dentro del sistema, aunque oficialmente sea parte del mismo y me beneficie de su flexibilidad. Un cordial saludo. También me gusta saber de ti. Por la subversión, siempre.

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  14. Qué valentía... y un grupo de alumnos muy bueno, porque para luego hacerse responsables... ¿Eran otros tiempos los del COU? Ahora no sé si...

    Un abrazo.

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  15. No, ahora no sería posible. Lamentablemente una enseñanza estalinista obligatoria hace morir de raíz cualquier idea de pensamiento. Por eso están pensando en extenderla hasta los dieciocho años. ¿Por qué no hasta los 21? Casi añoro la mili porque allí sabías quién era el enemigo.

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  16. Jajaja ¡¡Vaaaale, lo reconozco!!
    Esta vez, sí que me has impactado un poquito, pero sólo un poquito!! ;-)

    La verdad es que sí que hay que ser muy valiente para hacer lo que hicisteis y sí que en este "habéis", incluyo a tus fantásticos alumnos, mi enhorabuena para ellos también.

    Ser capaces de abstraerse de lo que les rodeaba y dedicarse aunque sólo fuera por unos minutos a representar su papel e impresionar al personal, es algo dificilísimo. Suponiendo, como supongo que en absoluto eran profesionales de la escena.

    Yo siempre me he preguntado, cómo puede concentrarse un actor en una escena tórrida o intimista, con toda la parafernalia que gira en derredor suyo, a mi, desde luego me parece algo imposible y por eso me causa más admiración aún.

    Mucho más, en unos niños de 16 0 17 años que aunque no hicieran grandes cosas, sólo echarle el morro necesario para salir airosos en semejante espectáculo, me deja de verdad admirada.

    Y luego tu impasibilidad al dar tus clases como si nada jajaja ¿Cómo se hace eso? es que aunque fuera por mera curiosidad a mi me sería imposible no matarles a preguntas jajaja.

    Y por último, el pobre Dire.
    Sí, la verdad es que da un poco de lástima, menudo sofoco tuvo que pasar el pobre, hasta inspira una cierta ternura, en su desconcierto y absoluto desamparo ante la sorpresa... Supongo que se debatiría entre su papel de guardián del orden y espectador intrigado y curioso. Lo recordará toda su vida, eso seguro.

    Bueno, supongo que a ninguno de los que lo vivisteis, se os olvidará ese día.

    ¡¡¡Chapeau, sí Sr!!! ( como ha dicho mi tocaya) ;-)


    Muchos besos admirados, JOSELU.

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  17. Me reconforta leer que aún queda gente en las aulas que hace este tipo de acciones -a pesar de los pesares- y que piensan como tú piensas. Es un auténtico alivio, pero siempre me vienen dos ideas a la cabeza: a)yo nunca he sido capaz de hacer algo así y b)nunca he conocido a nadie que haya hecho algo así. ¡Joder, lo que hubiese disfrutado viendo, participando, conociéndote...!

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  18. Eres genial. Es cierto que si hubieses sido más prudente no hubieses realizado lo que se hizo. Tuviste la proyección madura y generaste ilusión con pasión por vivir "el surrealismo". Eres un buen Enseñante, un buen Maestro, Poeta, Escritor. ¡Ojala, hubiese tenido un profe como tú!...
    Siempre digo que la teoría está muy bien, es necesaria pero poner en práctica todo ello,.. más.

    Te dejo un abrazo muy sereno,
    Naia

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  19. Ese cierre de sesión espectacular y ese mutis por el foro me han recordado las palabras de otro vanguardista, Tristan Tzara, que decía sobre el dadaísmo que era "el diluvio tras el cual todo vuelve a comenzar". Aún sigues oliendo la tierra mojada...

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  20. Eres genial, colega, no sé si te lo he dicho anteriormente. Hace falta valor para llevar a cabo una experiencia así. Supongo que lo mejor fue la relación con los alumnos cómplices y su posterior reacción. Menos mal que el director no te montó una bronca, otros lo habrían hecho, seguro. Eres una buena muestra de que la enseñanza es vida y no siempre está en los libros. Te felicito por tu osadía de entonces. Algo de aquel Joselu sigue escondido por ahí, no dejes que desaparezca.
    Un fuerte abrazo.

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  21. María, desde luego morro le echamos mucho, y aquel montaje no atrajo muchas adhesiones por parte de los profesores como he dicho.

    Los muchachos se sumergieron totalmente en el proyecto con auténtico entusiasmo. Ellos fueron los auténticos protagonistas.

    En cuanto a la capacidad de meterse dentro del personaje por parte de los actores, forma parte de su preparación dramática. Es una suerte de instinto que se lleva dentro y de técnica. La técnica ayuda mucho, pero a veces la intuición es sorprendente. Actores noveles logran una fuerza y credibilidad a sus personajes que no consiguen profesionales. Digamos que aquellos chavales utilizaron su instinto dramático e imprimieron intensidad a sus creaciones aislándose del contexto que los rodeaba. Yo les expliqué cuál había de ser la técnica y ellos la siguieron estrictamente. Para ser rebelde se necesita disciplina.

    El director se portó bien. Tú has valorado bien su reacción. Quizás dos días después se vio impelido a felicitarme pero esperaba una salida pedagógica al asunto y que nosotros fuéramos explicando el sentido de lo que habíamos hecho. Pero ¿cómo íbamos a explicar algo que ni nosotros acabábamos de comprender pues habíamos estado dentro?

    Besos.

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  22. Marcos, hubo un tiempo en que se podía ser disidente y encontrar entre los alumnos navegantes intrépidos que se apuntaran a cualquier incierta travesía.

    Hoy la burocracia y la obligatoriedad hacen -a mi juicio- muy difícil dichas empresas. Yo desde luego ya no sé llevarlas a cabo porque entre los adolescentes no encuentro esas ganas, esa necesidad de rebeldía, ese inconformismo necesario con lo dado.

    Para hace cualquier cosa hay que redactar un acta, una programación de objetivos, competencias básicas, procedimientos... Para qué te voy a contar.

    Aquello marcaba en cierto sentido el final de una época irrepetible y a la que no es posible retornar. Todo ha ido en dirección contraria a la imaginación.

    Sólo percibo conformismo entre mis alumnos, lo que no quiere decir que sean disciplinados, claro está.

    Para ser rebelde hay que ser primero muy disciplinado. Hay reglas, claro que hay reglas. Para cargárselas hay que conocerlas previamente.

    Gracias por estar por aquí.

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  23. Nahahya, los geniales fueron aquellos muchachos que se dejaron llevar, fueron como esponjas y luego sacaron toda su creatividad. Mi mérito, si lo hubo, fue darles la oportunidad de hacerlo. Tengo aquel día guardado en mi corazón. Sé que nunca seré catedrático por méritos, pero en algún sentido acciones como esta me hacen miembro de la academia de Patafísica y eso ya colma mi ambición. Un abrazo.

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  24. Antonio, un buen mutis es esencial. Saber salir de escena es un arte. Hubo un tiempo que las vanguardias artísticas lograban sacar toda la creatividad de los adolescentes. Su necesidad de rebeldía era el motor fundamental. ¿Por qué no percibo ese ansia ahora? Me gustaría poder hacer mutis discretamente porque me doy cuenta de que pertenezco a otra época en que no había programaciones ni memorias, ni tantas reuniones, ni papeles tras papeles. Bah. Los vanguardistas hoy día pertenecen a la prehistoria. Hoy hace falta otro tipo de profesionales con méritos muy valiosos pero diferentes. Un abrazo.

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  25. Yolanda, mi depresión, como he dicho arriba, proviene de la imposibilidad de seguir siendo aquel innovador que me gustaba ser. Para llevar a cabo aquello hacía falta una gran capacidad de autocontrol y contención por parte de los alumnos. Hoy percibo un enorme descenso intelectual entre los chavales de su misma edad, pero también falta de control emocional, exceso de sentido del ridículo, falta de curiosidad y apatía, una apatía tremenda.

    Puede ser que yo también haya cambiado y que no sea aquél, pero veo escondido, agazapado, asustado, a aquél que fui y que pugna continuamente por salir, pero en muchos sentidos no es el profesor que necesitan estos chavales, que están faltos de método; precisan de firmeza, alfabetización, competencias básicas, de adquisición de destrezas fundamentales... No necesitan a un vanguardista trasnochado. Les es preciso un buen maestro que les enseñe a leer, a presentar sus tareas, a acostumbrarse al esfuerzo, que esté con ellos sentimentalmente y a la vez sea exigente. Aquello ya no es útil hoy día. Forma parte de otra época pero que he querido traer aquí, no sé bien por qué.

    Un abrazo, colega.

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  26. Has dejado un bello poema, de los que no se olvidan.Qué importa que ahora los tiempos sean otros!Las joyas antiguas tienen hechizo eterno.Además te queda la imaginación: el escape último, el más maravilloso, el que nos lleva al territorio desconocido de nuestra propia persona : La Literatura.
    saludos

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  27. Qué bonito el diseño. Muy buenos Antonio y Anna.

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  28. Realmente bueno Joselu, que pena no haber tenido profes como tu. Tal vez ahora sería hasta inteligente.

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  29. Tuviste el valor suficiente para romper con lo establecido. Esto supone siempre una transgresión, pero a los creadores les gusta transitar por estos caminos no reglados. Rompisteis con todo aquel día. No sé si fuiste plenamente consciente de ello. Pusisteis el mundo (vuestro mundo) patas arriba y no pasó nada. Esto demuestra que no siempre la rutinaria realidad es lo que realmente subyace en el interior de lass personas. Vagar por el subsconsciente de las personas y hacer visible estos pensamientos es un ejercicio de "locos" , de locos muy cuerdos, pero de locos al fin y al cabo. Y yo pienso que la gente teme verse fuera de su senda marcada. Como decía al principio, tuviste valor. A veces a las personas lo que nos falta no son ideas, sino valor. Muy bien por ti y por tus alumnos Joselu. Aplaudo aquella iniciativa.

    Un abrazo.

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