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martes, 9 de febrero de 2010

Literatura negra y jazz

Boris Vian

Me atraen las conciencias sucias y tortuosas. Son más atractivas, literariamente hablando, que las conciencias limpias que no tienen nada de qué arrepentirse. En la vida es mejor encontrarse con buenas personas, no cabe duda, pero en la literatura, los malvados, los locos, los sinvergüenzas, los estafadores, los seres contradictorios y con pliegues ocultos, los criminales o psicópatas son sujetos mucho más interesantes para adentrarnos en los meandros de su personalidad. La madre Teresa de Calcuta fue una persona en muchos sentidos admirable, igual que lo fue Vicente Ferrer por su acción extraordinariamente generosa con los parias de la India. Merecen ambos el premio Nobel de la Paz y nuestra admiración sin ningún resquicio de duda. Pero ninguno de ellos hubiera sido un buen protagonista de una novela. Nos fascinan las conciencias oscuras y turbias, los personajes que arrastran un pasado lleno de lodos. Nos atraen los perdedores que se toman un buen vaso de bourbon fumando un cigarrillo mientras todavía la chica rubia se sienta en el borde de la cama tras el último polvo. Nos magnetizan los triunfadores que caen de su pedestal y al final son derrotados. Una buena derrota es muy literaria. Ascenso y decadencia. Y en la decadencia se excitan nuestros sentimientos más tiernos como lectores. Alguien que fue un héroe y la realidad lo deja reducido a un perdedor sobre el que sobrevuelan los buitres que se abalanzan para corroerle las entrañas. Alguien que triunfó y luego llega a un triste y solitario final. Pero es necesario un narrador. No basta con fracasar. Es necesario que alguien lo cuente como una pequeña epopeya. Por eso es tan necesaria la literatura. Convierte la gris realidad, la rutina cotidiana, el fracaso infinito, que se extiende por todo el mundo sin que nadie lo reivindique, en una narración llena de matices y atractivos.

Dicho esto, no les extrañará que uno de los géneros preferidos por este bloguero contradictorio y lleno de zonas oscuras sea la novela negra. A veces sueño despierto y me imagino dejando mi puesto de funcionario y montando una pequeña librería especializada en novela negra. Una librería que uniera mi pasión por el jazz (me encanta toda la música negra) y mi pasión por la novela criminal. Son dos aficiones que se complementan perfectamente. La mayoría de las narraciones americanas armonizan con un buen solo de saxo en un bar lleno de humo (qué literario es el humo de los cigarrillos y qué poco literarios son los no fumadores o los vegetarianos) con una mujer, curtida por la vida y los desengaños, de larga cabellera rubia cayéndole sobre los hombros desnudos. Lleva un largo vestido negro y unos zapatos de tacón de aguja. Uf. La librería tendría una sección de jazz que llevaría yo, y la sección de literatura criminal que dirigiría algún amigo al que tendría que convencer para subirse al carro. Habría unas mesas y una barra de bar en la que se servirían cócteles para lo que contrataría a otro profesor aficionado a la magia, las mujeres sensuales, la matemática y el póker. Si lo lee, sabrá en quién estoy pensando sin ningún género de duda. También le atrae la mala vida.

Nombre para la librería. Barajo dos: Raymond Chandler (no me dirán que no es chulo) o Kind of blue (una de las mejores grabaciones de la historia del jazz y, por supuesto, de Miles Davis). Otro nombre que cuenta con mi predilección y sugerido por un socio potencial es Boris Vian, escritor francés al que supongo conocerán y que unía su dedicación a la literatura y al jazz (tocaba la trompeta). Escribió una novela notable en el género negro titulada Escupiré sobre vuestra tumba firmada con un pseudónimo, Vernon Sullivan (que también podría ser otro nombre). Boris Vian fue pope del colegio de patafísica y presidente de la subcomisión de Soluciones imaginarias.

Ser profesor te obliga a llevar una vida intachable, virtuosa, ordenada, ser responsable, trabajador, dedicado en cuerpo y alma a la profesión, ocupando voluntariamente todas tus horas con los problemas de tus alumnos, preocupado por sus conflictos e interesadísimo por charlar con sus padres, enamorado de corregir sus ejercicios en los que escribes en rojo mucho más que ellos, apasionado por la LOE y las nuevas corrientes pedagógicas que derivan de la LOGSE, así como de redactar apasionantes programaciones y memorias didácticas o asistir a evaluaciones densas e interesantes. Y no olvidemos las fascinantes conversaciones con los inspectores y los maravillosos discursos del conseller d’Educació Ernest Maragall que concuerdan con las tremendas ganas de aprender y de pensar de nuestros alumnos...

En el fondo me hubiera gustado ser el protagonista de El perseguidor de Julio Cortázar. ¡Oh, el jazz! Y Charlie Parker. ¡Qué poco cuesta soñar! ¡Qué bueno ser el malo de la película! O un buen perdedor con la mujer fatal apoyada sobre tus hombros y bebiendo un Bloody Mary preparado y agitado por Javier

Llueve.



24 comentarios :

  1. Qué ensoñamiento tan maravilloso... Suena muy bien, no sólo el jazz. La pena es que es sólo un sueño, porque es muy difícil que un funcionario se atreva a dar el paso preciso, quizá porque un funcionario no es un empresario y probablemente se arruinaría, deshojando la esencia de su vida en esa barra entre humo, vasos de licor, rubias platino, novelas apasionantes y melodías negras.


    Es verdad que el interés de una buena novela lo despierta siempre algún personaje oscuro, quizá porque es reflejo de la vida real que llevamos o aparentamos llevar, una vida donde, efectivamente, se espera de nosotros la máxima corrección, honradez y pulcritud por parte de quienes, normalmente, carecen de ellas.

    Ahora no puede animarte a que des el paso, en realidad no puedo animarte a nada, porque antes debería animarme yo, pero sí, sería maravilloso...

    Un abrazo

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  2. Ay, Joselu, ¿qué quieres que te diga? Pues que lo mismo, lo mismo, podría haber dicho yo...

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  3. Mis primeras novelas de literatura y jazz fueron las de Muñoz Molina. Luego vino el resto.
    No te olvides de avisarnos cuando abras la librería, para que nos perdamos durante horas -o días, semanas, ...- en el cálido aroma del jazz, el pulp y algún que otro pase de cine negro.

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  4. Un servidor pasaría por allí a tomar más de una copa. Un par de cervezas negras.

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  5. Lo peor de la sordidez es que en ella es más evidente la explotación de los demás, por lo que hay que ir bien pertrechado de desalmación para no salir trasquilado. Sigo creyendo que es más "duro" (tough, ¡y hasta rough!)tener clara conciencia de cuándo nos convertimos en explotadores. Los "bajos fondos" es un eufemismo de la amoralidad, esto es, de la frialdad de corazón y la emoción perversa de la inteligencia.

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  6. Amigo, todos, creo que sin excepción, queremos ser lo que no somos, pero sobre todo queremos ser algo más romántico, lo cual sabemos cómo es a través de la literatura, la cual es un total engaño.
    Me hace gracia lo de los vegetarianos, porque uno de los autores por los que tengo verdadera devoción, Tolstoi, era vegetariano, muy estricto. Y no literario, pero sí vegetariano, era Leonardo da Vinci. Supongo que si buscara encontraría por ahí más, pero tampoco ha sido cuestión que me preocupe. Otra cosa que me llama la atención es lo que dices de que no se puede hacer nada interesante con gente como Teresa de Calcuta o Vicente Ferrer. Yo creo que sí, porque son otro extremo. Y en general con cualquier persona, como bien decía Baroja. Sigue a alguien por la calle, fíjate en esa persona, todos son abismales y presuntos personajes de novela.
    Sin embargo, comparto contigo el gusto por la novela negra, me agrada mucho, sobre todo en verano, y si tú por fin pusieras esa tienda, iba a ser una buena clienta, no lo dudes. Anímate. Y si no te animas, conviértete en un pérfido profesor. Sé malo, que es gratis. Yo a veces lo intento y no me sale mal.

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  7. Aunque en mi vida personal soy absolutamente antiliterario, tal y como lo pintas me encantaría bucear en el humo de ese antro de mala muerte.

    Saludos

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  8. Personalmente mis personajes favoritos son los antihéroes.

    El típico tipo fracasado y con una vida personal ruinosa pero que en el fondo es valiente y honrado, y que no dudará en arriesgar su insignificante vida para denunciar una injusticia...

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  9. Y si te cuento que ese es mi proyecto de jubilación. Un café-librería en el que convocar a tertulias, presentaciones, charlas, recitaciones, conciertos literarios...

    Con mi pareja, hemos elegido hasta el nombre. Se llamará "El cèntric" como el bar que había en la calle Tallers y que cerraron. En sus sillones, estuvimos muchas horas hablando de literatura, los estudiantes de mi promoción.

    En fin, Joselu, avisa si tu sueño se cumple. Esperar la jubilación. ¡Qué vértigo!

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  10. El comentario anterior es mío. Entré con otra firma digital.

    Lu

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  11. Joselu, ya sabes que dicen que las personas felices no tienen historia, y lo mismo podría decirse de las buenas, las ejemplares y casi intachables (todos tenemos defectillos y secretos, no somos ángeles ni espíritus puros)que realizan su trabajo con eficacia y honradez, las que procuran hacer felices a los que les rodean y carecen de la ambición que lleva a la injusticia y la infelicidad. En literatura, evidentemente, dan mucho más juego los viles y crueles, más cuanto más inteligentes son, porque un tonto malo resulta bastante estúpido. No he leído demasiada novela negra, hace poco compré el primero de la serie de Wallander y aún no lo he empezado, pero sí he visto muchas películas de la época dorada del género. Inolvidables historias de seres ruines, mujeres fatales y héroes perdedores. Ese humo de cigarrillos, el vaso de whisky siempre cerca, la sonrisa ladeada, las tramas enrevesadas, los bajos fondos, las traiciones... todo cuanto rechazamos en la vida real, como bien dices, pero que nos atrae poderosamente en la ficción. Es otra forma de evadirse y visitar otros mundos.
    Ojalá consigas tu deseo de abrir una librería especializada. No sé si sabes que la legendaria Fuentetaja ha reabierto, tras estar a punto de cerrar, convertida en un lugar donde conviven los libros, un espacio para eventos (todos las semanas hay directos de música clásica con cuatetos de cuerda) y un café-bistró iluminado con nombre de bohemia: Max Estrella. Aún no he ido pero estoy deseando hacerlo. Ya te contaré.
    Estoy viendo "Camino" y me está impresionando tanto como cuando la vi en el cine. Qué peliculón, cuánto dolor encierra, qué derroche de sentimientos...
    Un fuerte abrazo, colega.

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  12. Me gusta el último "pájaro" que has nombrado y de nombre ¿Por qué no, "Cotton Club"...no le iría mal, sobre todo por lo truculento...y podríamos abrir "Al rededor de la media noche" y buscar al Maltés escuchando un buen clarinete...

    Bonito sueño.

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  13. jajaja JOSELU,

    Cuando comenzaste a soñar despierto, pensé que te imaginarías convertido en un tipo, así a lo Humphrey Bogart...
    Pero no, vas y te montas una librería,jajaja.

    Bueno, todo hay que decirlo, muy especial y fascinante...

    Tal mente, el escenario perfecto para el comienzo de una peli de cine negro. Los días que libres, yo te sustituyo y me encargo de la sección de jazz, me encanta. hasta podrías llevar música en directo una vez a la semana...Yo creo que deberías ir empezando a mirar locales, seguro que más de un colega tuyo se te apunta. ;-)

    Lo que me he reído con la descripción que haces de tu apasionante y más que peligrosa vida de profesor jajaja. Seguro que también tendrás tus momentos trepidantes... Como cuando la mirada oscura de ese alumno aventajado se cruza con la tuya, justo en el momento crucial en el que...Te lloriquea para que le subas medio punto...jajaja

    Bueno, si te sirve de consuelo, la de los demás no es muy allá, no te vayas a pensar.

    También me encanta el pedazo que has colgado de la banda sonora de "Ascensor para el cadalso" de Miles Davis, siempre me he preguntado como es posible que una música tan genial, la compusiera de un tirón improvisando, mientras le pasaban la película en una madrugada.

    Además, es que haces la combinación perfecta, jazz/novelas negra. Sólo que yo, más que de novela negra soy más de cine negro. Mismamente "Ascensor para el cadalso" es una película para mi gusto, estupenda. Una oda a la mala suerte y a los designios del azar, con la mirada de desolación y tristeza de Jeanne Moreau...

    En fin, me ha encantado JOSELU, tus planes y tu escrito. Y ya sabes, si llevas a cabo tu sueño, yo voy de ayudante del pincha, gratis. ;-)

    Muchos besos y feliz noche.

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  14. Vaya... El perseguidor de Cortázar me lo regaló mi hermano en mi cumple -que es en noviembre, ay!- y todavía no lo he tocado. Una edición muy chula además, porque está ilustrada. Lo leeré cuando acabe con el que estoy, a ver qué tal. Fijo que ahora le pondré tu cara a algún personaje. Cuando lo lea ya te digo a cual XD!!!

    Personalmente ése tipo de atmósfera que describes, no me acaba de gustar demasiado. Me imagino a esos personajes un poco regodeándose en la melancolía o cosa por el estilo, y no me atraen, no me siento identificada. Es como si fuese algo que no va conmigo. Creo que soy demasiado práctica como para hacer algo así. Es un poco como si me los imaginase pensándose a sí mismos sin salida más allá de un vaso de whisky -ya te digo, es mi visión del asunto-. Y yo pienso que siempre la hay. Tal vez ni tan siquiera factible, pero siempre la hay. Será que prefiero pensar en positivo aunque fríamente incluso piense que no se puede. Una cosa rara, chico. Ahí mi sino, creo. Pero soy así.

    Por contra mira, a mí me gustan los personajes que pelean, que pelean mucho. Porque a eso, si le encuentro el sentido último. Recuerdo un libro que leí hace tiempo, años ya... tendría 19 o 20. Era un libro que encontré por casa -otra cosa no sé, pero libros en mi casa, los que quieras, llegará el día en que no pueda entrar por la puerta, porque tengo un vicio con esto (tenemos)-. Bueno, el caso es que no sé si aquel era conocido o si no. Se me antojó el calificativo de novela barata después de leerlo -que lo mismo no lo es, no sé-. Pero el caso es que el tema me dio igual entonces, y me sigue dando igual ahora. Me gustó y punto pelota. En ése, la prota se pasa la vida peleando con todo y con todos para salir de la mala suerte en la que le tocó nacer. Durante muchos años usé el nombre del personaje como nick. Un nombre muy curioso, me gustó mucho también. Me encantó la novela, y no por el punto de vista literario, que ni idea del tema, sino por la historia en sí, que es la vida del personaje principal :-)
    Yo sí leería con agrado un libro en el que los protas fuesen esos merecedores del Nobel de la Paz, aunque no me gusta mucho leer biografías a palo seco, me da la impresión de que muchas veces se... no sé, se pretende borrar los errores que pudo cometer la persona en cuestión, y en vida, tal vez sea un poco eso a lo que te refieres. Me pasó con la del Che, y también con la de Marie Curie. Pero ya te digo, como personajes, sí me gustarían sí.

    En fin, cuestión de gustos, supongo.

    Un beso Joselu, muy chulo el post, y gracias. Seguro que ahora leo el regalo de mi hermano pensándolo de un modo distinto ;-)

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  15. Oh, el libro es éste. Parece que la autora es la mar de famosa. Prr... ni idea. Es lo que pasa cuando no tienes ídolos ni nada que se le parezca, más allá de tus padres, que no te enteras de la misa la mitad, ays! Más besos.

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  16. V., el jazz y la novela negra son vitalistas, no son el reino de la melancolía. Los detectives de Chandler, Hammet, Thomsom, Vázquez Montalbán, etc, son personajes derrotados por la vida pero que la fuerza que tienen la siguen dedicando a luchar contra la injusticia. Y qué decir del jazz, que es lo más hermoso que existe en música, con ese sentido de la improvisación vital que tiene. Creo que te encantaría venir a ese local si alguna vez se abriera. Un beso.

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  17. Pues yo brindaría contigo con el Bloddy Mary. Excelente texto. Un saludo.

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  18. Que bueno soñar! y además sueños que pueden hacerse realidad antes o después. Yo, al jubilarme, he cumplido varios sueños y creo que antes de los 80 cumpliré los que me quedan.
    El jazz me gusta mucho pero la novela negra solo en cine.
    Un abrazo Lola

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  19. No dejes escapar este sueño, mantenlo..puede que con el tiempo se haga realidad.
    Todos los nombres citados son ideales para la librería, me gusta Kind of Blue.
    Describes tan apasionadamente la trama de la novela y cine negro, junto con el jazz, que dan ganas de ver alguna película o leer un libro de cine negro.
    Y estar escuchando Jazz, hasta la saciedad.

    Un abrazo muy sereno
    Naia

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  20. tantos nombres maravillosos para tu libreria, che me voy a escuchar dexter gordon un abrazo.

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  21. Una vía de escape a toda la moralina del día a día siempre está en la literatura, que cuanto más sucia, más nos ensancha el corazón puro.

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  22. Estás soñando despierto. Parece una película. Me encanta. Me gustaría ser actor de esta película.

    Un abrazo.

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  23. Hola José Luís: Hay que ver lo bien que escribes y el gusto que da leerte.
    No conozco la obra a la que te refieres en tu escrito, pero al hilo de perdedores y gentes por el estilo, te recomiendo que veas la peli " un tipo duro". No tiene desperdicio.

    Por cierto, no crees que un buen escritor puede hacer que cualquier vida, por anodina que sea, parezca interesante?

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  24. The teacher, sí tienes razón. El novelista puede convertir una vida aparentemente anodina en arte. Una novela clave del siglo XX, El Ulisses de James Joyce trata del deambular de un personaje, Leopold Bloom, por las calles y pubs de Dublin a lo largo de un solo día. Pero la novela negra destaca sin demasiado romanticismo la imagen del perdedor. Y en esa mirada está el arte de esa narración. El antihéroe lucha por su propia vida y a veces por lo que cree justo aunque su vida sea un fracaso.

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