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martes, 29 de septiembre de 2009

Arco iris

En clase de lengua de tercero de ESO aprovecho los textos que leemos para promover debates. Creo que es un medio eficaz para fomentar la participación y la expresión oral, a la vez que establece unas pautas para poder hablar siguiendo un turno en el que todos pueden expresarse libremente respetando las voces de los demás.

Hoy el tema era un texto de Paul Auster en el que entre otras cosas hablaba de la inutilidad práctica del arte y la literatura. Asimismo reflexionaba sobre la creencia entre alguna personas de pensar que la práctica del arte o su disfrute nos eleva a un nivel personal superior. Aducía el ejemplo de Hitler que comenzó siendo artista, y el de tantos asesinos nazis que eran entusiastas de la mejor música clásica y de la más exquisita literatura. Me duele reconocer esto. Ser artistas y amar el arte no nos hace mejores personas. Ser lector no te hace mejor persona. La Alemania nazi y Hitler lo demuestran. Pero no era de esto de lo que quería hablar. Aprovechando el tema en la clase de la tarde, he sacado la persecución de Hitler contra los diferentes, contra los disminuidos psíquicos y físicos que enturbiaban la raza aria, contra los comunistas, los gitanos, los homosexuales, y por supuesto los judíos. Un alumno me ha preguntado que qué tienen de malo los gitanos. Yo le he dicho que nada, pero que él perseguía una raza aria pura sin contaminación racial. Pero le he dicho que en su pregunta faltaba algo y era también que qué tienen de malo los homosexuales o los judíos para que fueran perseguidos y masacrados. Para mi sorpresa, la mención de la palabra “homosexual” ha sido objeto de mofa y befa por toda la clase (al menos por parte de los que se han manifestado). Es que los homosexuales, profe… me han dicho. ¿Los homosexuales qué? –he contestado-. Es que se visten como mujeres y hablan como ellas. La sensación dominante era la de repugnancia ante la homosexualidad. Les he explicado que la homosexualidad no era un defecto ni una enfermedad, sino una condición genética aleatoria que afecta aproximadamente a un 5 o 10 por ciento de la población, lo que hacía probable que entre los que me estaban escuchando hubiera alguno que estuviera descubriendo su condición sexual y que esta fuera homosexual. El rechazo era enorme. La homosexualidad no es un tema resuelto, se percibe como algo anómalo, antinatural, contranatura y en estos muchachos de quince años, me inquieta el poder de los estereotipos y las ideas preconcebidas. Es pura homofobia la que late en ellos de una forma muy intensa, tanto entre chicas y chicos. Ignoro si entre ellos había alguno que habría matizado esta aparente opinión mayoritaria, pero cualquiera se atreve a hablar de este tema sin que le endilguen el sambenito ya saben de qué. Los más rudos y elementales imponen su voz, y la del profesor intentando imponer cordura acerca de algo que es una condición natural de los seres humanos, no logra alcanzarles. Tan grandes son sus prejuicios. Al menos he logrado hacerles reconocer que si unos padres tienen un hijo homosexual, estos deben aceptarlo y quererlo como a cualquier otro. Esto lo tenían muy claro.

Les ha planteado la posibilidad de que algún homosexual viniera a la clase a charlar con ellos para que vieran que no es un enfermo ni lleva cuernos ni se viste como las mujeres, sino que la mayoría de los homosexuales llevan una vida que transcurre entre nosotros sin ningún tipo de discordancia. Y si la hubiera –la discordancia- tampoco debería ser motivo de rechazo o de repugnancia. La diversidad es esencial a la hora de entender las relaciones humanas.

Me ha sorprendido esta animadversión que pensaba que debería estar matizada por las leyes recientes sobre matrimonio homosexual o su presencia en películas o series de televisión como personas totalmente normales. Pero esto no es así. Desde luego un muchacho o muchacha que esté descubriendo su identidad sexual homo en un instituto de secundaria lo debe pasar muy mal, más si oye opiniones como las que he tenido ocasión de escuchar hoy en clase de lengua. Y ello me lleva a la conclusión de que es un tema candente, abierto y sangrante. No se persigue activamente a los homosexuales ni se los lleva a la cárcel, pero hay un muro invisible que los estigmatiza y ante el cual es difícil saber qué hacer. Está muy bien el día del orgullo gay pero también algo debería llegar a los centros de secundaria especialmente de zonas de carácter primario y donde las opiniones son demoledoramente contrarias y homofóbicas. ¿Qué hacer? Me pregunto. Supongo que los homosexuales están acostumbrados a vivir en un mundo potencialmente enemigo y urden sus estrategias de resistencia frente a la mentalidad hetero tan despreciativa y agresiva. Por ellos. Por esos muchachos y muchachas que sobreviven en los centros de enseñanza en un ambiente de total hostilidad, y que poco a poco van siendo conscientes de su identidad y que nos enriquecen con su inteligencia y sensibilidad.

31 comentarios :

  1. Me he quedado un poco sorprendida con la actitud de los chicos de tu clase. Yo pensaba que la juventud estaba abriéndose en ese sentido y veo que no es así.
    Tu crees que todos piensan que los homo se visten de mujeres?
    A mi particularmente no me gusta ver el dia del orgullo gay porque no creo que haga falta salir en cabalgatas, pintados como monas y proclamando su preferencia sexual.
    A mi me gustaría más que hubiera una asignatura que fuera para explicar las relaciones humanas y entre ellas que llegaran a comprender la homosexualidad como en realidad es: son personas normales que simplemente en un aspecto de su vida, el sexual, no son como la mayoria; pero no son pederastas, ni delincuentes, ni nada parecido. Todos somos iguales.

    Un abrazo Lola

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  2. Ja, Ja, Ja Serenus... Joselu, tranquilízale por favor...

    Pues mira, yendo a tu tema, casualmente ayer o ente ayer, entraba en el blog de una madre que hablaba de la "supuesta" homosexualidad de su hijo adolescente.

    Digo supuesta, por que no tengo muy claro que a esa edad se sepa realmente lo que se es.

    Y es cierto, que en esto tiempos en los que todo el mundo presume de modernidad, de tabúes superados y de nos sé cuantísimas cosas, esta es claramente una asignatura pendiente.

    Mucho más en el mundo de los adolescentes, donde las propias inseguridades de la edad les hace rechazar todo lo que no vaya por los cánones marcados por la mayoría.

    Debe ser horrible, vivir con 15 años, el desprecio generalizado y la sensación de bicho raro, en un instituto.

    A mi esta madre me encantó, por su valentía y porque por encima de lo que sea o deje de ser un un hijo, sus padres deben estar apoyándole siempre.

    Aun cuando mucho me temo, que tampoco el caso de esta madre es el habitual, por el contrario, justo dentro de la familia es donde también suelen encontrar más rechazo.

    Y al final,
    ¿Qué tiene de raro lo que a uno le atraiga o le deje de atraer?
    ¿Influye eso para ser mejor o peor persona? Obviamente no, pues eso.

    UN abrazo.

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  3. Es cierto que los adolescentes, por regla general, son reacios a aceptar estas conductas. Pero también lo es el silencio destructivo de quienes no aceptan su condición.
    En mi centro, recibimos la visita semanal de una enfermera . Tiene unas horas a disposición de los alumnos para consultas de cualquier tipo. Contaba un día que la mayor parte de las visitas trataban el tema de la homosexualidad y cuán doloroso era para los jóvenes (chicos y chicas) reconocer sus preferencias públicamente.

    Sí es una asignatura pendiente, aunque Serenus se exclame.

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  4. desde Francia, yo pensaba que la nueva asignatura de ciudadanía, a parte de explicar como se debe ser un bueno obrero apaleado y explotado por el capitalismo, también habían cosas sobre la homosexualidad, religiónes, etc.

    de todas formas, no me soprende la actitud de tus alumnos, cuando en la sociedad las palabras y frases malsonantes como maricón y que te den por culo son la melodía normal de adultos, jovenes y adolescentes.

    cuando se quiere establecer la incultura como base de una sociedad, solo se consigue que haya menos salud y que las bases de partidos fascistas y populistas suban como la espuma

    saludos

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  5. No me he encontrado con esta situación en una clase, la verdad.

    Eloi, en mi opinión, la asignatura de Ciudadanía no sirve para romper
    ni este ni ningún otro tabú; una clase metida de cuño que quita horas, por ejemplo, a la lectura específica en el aula. Pero en fin...

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  6. En este momento este tema -junto a otros- está presente de manera explícita en : Educación para la ciudadanía 2ºESO, educación ético-cívica 4ºESO, psicología !ºBachiller. Aparte puede ser tratado en Alternativa a la religión, religión, en optativas como habilidades sociales, en tutorías -si el tutor lo desea- y en las clases de Joselu..

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  7. Me sorprende esta reacción, pensaba que ya era un tema más asimilado o asimilado del todo.

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  8. Yo tengo mis dudas de que el establecimiento legal del matrimonio homosexual haya causado un bien a la causa homosexual. Por un lado está claro que supone una propaganda enorme para la homosexualidad pero al mismo tiempo ha dividido a la sociedad española en dos. Los que eran partidarios y los que no. Creo fue un error que unos calificaran a los otros de homófobos.
    Uno puede estar en contra de no equiparar una pareja gay a una heterosexual y eso no lo hace homófobo.
    Creo que se debía haber hecho una ley especial para las parejas homosexuales. Una ley consensuada entre todos los partidos, de modo que a un lado quedaran los partidarios de defender los derechos de los homosexuales (todos los partidos) y al otro únicamente los que piensan que deben ser perseguidos que serían una minoría insignificante.
    Esa ley y esa división entre ciudadanos respetuosos y homófobos debía haber sido la que prevaleciera. Esa frontera entre los que quieren respetar y los que no, debió ser la que se impusiera. Los debates sociales son muy burdos, de manera que al final las cosas no se matizan: se trata de A FAVOR o EN CONTRA. Ese “a favor” y “en contra” debió trazarse de manera menos ambiciosa intentando integrar en el A FAVOR al mayor número posible de gente, no poniendo a la mitad de España, o a un tercio (o la cantidad que queráis, pero desde luego mucha gente) como si estuvieran EN CONTRA.
    Con la ley que se hizo la frontera se trazó en otro sitio, entre los partidarios y no partidarios del matrimonio homosexual. De este modo, personas como yo, y muchos millones más quedamos al otro lado. Como si también fuéramos homófobos.
    Yo también quiero que se respete a los homosexuales y quiero estar contigo en que los institutos eduquen en ese sentido. Pero al mismo tiempo tengo un resquemor contra los que pelearon por el matrimonio homosexual, porque se me quiso dejar fuera, porque se prefirió que gente como yo (un profesor de instituto normal y corriente que hubiera defendido una ley moderada de parejas homosexules) nos tuvieramos que colocar EN CONTRA.
    Todos esos estudiantes de los que hablas podían haber escuchado por TV que todos los partidos políticos se ponían de acuerdo en una ley de parejas homosexuales. Sin embargo escucharon un agrio debate en el que los dos partidos mayoritarios estaban en desacuerdo. Ya lo he dicho. A la gente corriente no le llegan matices.
    No estoy seguro de que la ley que se hizo haya beneficiado a la educación de la mentalidad más tradicional o antigua de este país.

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  9. Puf... yo creo que queda mucho para que se normalice el tema.

    Pensaba en cuando yo iba a la escuela, que ser hijo/a de padres divorciados era una cosa muy inusual, porque casi ningún matrimonio se divorciaba (o ni de lejos los que hoy día). En mi clase había dos niños, un chico y una chica, cuyos padres estaban divorciados. Aquello era toda una rareza entonces, y ellos, "eran raros". Hoy día ya no lo es, porque hay montones de parejas divorciadas o separadas, con hijos.
    Lo menciono porque es un caso de lo que antes era visto como "algo raro" y por comparativa en ese punto.
    Así que en ese aspecto, en el caso de los homosexuales, yo creo es muchísimo más difícil que la situación se normalice so pena de ser también "algo raro", por el simple hecho de que es una opción que nunca va a ser mayoritaria, igualitaria, ni tan siquiera casi, igualitaria. Se habla mucho de tolerancia, de que todos tenemos hoy día la mente abierta y bla bla bla. Bah, tonterías, la mayor parte de las personas que te encuentras por ahí, son unos cerrados de mollera de aquí te espero. Pero lo peor, es que tampoco quieren entender que alguien pueda ser normal, siendo homosexual, sino que la mayoría de las veces, de un modo u otro, a estas personas se las estigmatiza. Si eso no cambia, dime tú cómo van a entenderlo los adolescentes.

    En mi familia hay alguien de mi generación, que es homosexual. Ni te digo las que ha pasado. Y todavía hoy día, sabiéndolo como lo sabemos todos, su madre le dijo un día a la mía, que lo mismo se casaba, pero con una mujer. Y mi madre le dijo: -ah, pues bien, no?- y ella le contestó, algo así como que si no le parecía mal, y mi madre le insistió: -y por qué nos tiene que importar? (en el mal sentido digo) y menos a los que han llegado después que nosotras! chica, si es feliz, que haga lo que quiera y punto-. Y ella le soltó un... - es que aunque sea "así" yo la quiero igual, porque es mi hija.
    Así que si de entrada no se trata el tema con normalidad, como algo "no raro" en las propias familias... :/ Hay quienes lo tienen más que claro, pero otras muchas personas, no. Por desgracia para todas esas personas.

    Oh, y un apunte, has dicho que es genético en tu post. Eso no está claro pero se intuye que la base es biológica, claro. Lo que no se sabe, es hasta qué punto genética, y hasta qué punto ambiental. Pero que eso tampoco lleve al error de pensar que es algo estrictamente hereditario. Así que el hecho de que por ejemplo el padre de un niño sea gay, no quiere decir que por fuerza, el niño vaya a serlo también y por herencia.
    Lo que sucede, es que se ha utilizado durante mucho tiempo la razón biológicamente estricta, para justificar que no es algún tipo de desviación mental, por el colectivo gay.

    Besos.

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  10. Qué tema más interesante, Joselu. Hace algún tiempo que tenía ganas de tocarlo en el blog, sobre todo por lo mucho que me ha llamado la atención cómo ha evolucionado últimamente en Cuba, pero no he sabido cómo enfocarlo. Así que aprovecho la oportunidad; quisiera no molestar a nadie, veremos si lo logro.
    Primeramente, en cuanto a la discriminación. Me parece que el error, tanto en unos como en otros está en sustantivar palabras que son adjetivos y de muy segundo orden, además. Al sustantivar moro, gitano, judío, homosexual, macho, se les da a estas palabras entidad de esencia del ser al que se aplican, lo que da pie a juzgar a este ser por uno de sus accidentes, en muchas ocasiones trivial frente a su sustancia. En mi experiencia personal, desde muy joven, al leer a Rilke comprendí que ante el problema del varón y la mujer, machismo-feminismo, definir era diferenciar, segregar, delimitar erróneamente barreras donde no las hay. Me pareció que en nada se distingue hombre de mujer sino en cuestiones que, para mí, no son las esenciales de nuestro ser, sino en que las cargas que la naturaleza nos impone, que, insisto, son adjetivas, se han distribuido de distinta forma en función de los géneros. Así como cuando uno se entrena en ver la pintura como abstracta le desaparece de su percepción lo figurativo, si uno fija la mirada en lo esencial de nuestro ser, los distintos imperativos o pulsiones que la naturaleza nos impone y frente a los que poco o nada tenemos de libertad (comer, dormir, sobrevivir genéticamente), aparecen en un muy segundo plano y casi indistinguibles. Siempre me pareció humillante tener que decantarse por los roles "masculinos", que en nada se distinguen en propiedad de los "femeninos". Me gustan las motocicletas y también las labores domésticas bien ejecutadas. Pues bien, doy fe de que esta actitud la sociedad no la entiende y no ser machista, en este sentido de no distinguir en lo sustantivo, crea algunos problemas frente a varones y también frente a ciertas mujeres.
    Siempre se contempla la homosexualidad desde un punto de vista subjetivo y, enlazando con tu post anterior, desde una suerte de sentimentalismo interior. ¿No es posible analizar el problema de la homosexualidad desde otra distancia? ¿Nos cabe alguna duda de que en estas cuestiones estamos sujetos al imperativo que la naturaleza nos imponga? Si nos preguntamos qué efecto consigue la naturaleza -que nunca es ciega en sus propósitos- con la homosexualidad para mí es claro. Lo que particulariza y define esta condición es la incapacidad de reproducción que impone a quienes sujeta. ¿En qué se distingue realmente una relación heterosexual de una homosexual? Creo que es evidente que la diferencia fundamental es que entre los heterosexuales las relaciones acaban produciendo casi inevitablemente descendencia -a no ser que se impida artificialmente- mientras que entre los homosexuales la descendencia es imposible. Así que mediante el efecto que se consigue podemos adivinar el propósito y la voluntad de la naturaleza.[continúa...]

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  11. [...Continuación]
    Tengo para mí que el instinto de supervivencia genética es uno de los más fuertes, si no el mayor que la naturaleza nos impone. ¿Qué causa hará que la naturaleza contradiga así lo que por término general suele ser su mayor propósito? Cuando estudiaba la carrera me interesé por ciertas ciencias auxiliares no puramente propias de la disciplina que estudiaba. Una de ellas fue la teoría de la comunicación humana y otra la que estudia las reacciones psicológicas del hombre ante el espacio. Allí aprendí que las distintas culturas se enfrentan a este tema desde diferentes tamaños de "burbujas espaciales" psicológicas, como es sabido, pero también me llamaron la atención los experimentos de Calhoun sobre el comportamiento de los turones blancos al ser sometidos a diversas condiciones espaciales. Según el mismo Calhoun, según creo recordar, los turones sometidos a condiciones de superpoblación desarrollan indefectiblemente homosexualidad en gran parte de la muestra analizada, junto con otros comportamientos igualmente distantes de la conducta habitual de estos turones viviendo en condiciones espaciales más holgadas.
    No digo yo que seamos como los turones, ni dejo de decirlo tampoco, pero a mis limitadas luces esta observación arroja cierto interés sobre el tema que estamos discutiendo.
    Es muy difícil que no molesten a nadie mis observaciones, más por lo conflictivo del tema en nuestra sociedad que por otra cosa, pienso. Si fuera así, vayan mis disculpas de antemano.
    Un cordial saludo.

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  12. Terrible el silencio para aquellas
    personas homesexuales que están
    obligadas a callar.A perder una
    parte de su condición humana.No se
    puede condenar a los jóvenes a
    vivir su orientación sexual en
    silencio,ni en sus amigos de su
    edad pueden confiar sus secretos.
    Si el hombre pudiera decir lo que ama escribía Cernuda:

    Si el hombre pudiera decir lo que ama,
    si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
    como una nube en la luz;
    si como muros que se derrumban,
    para saludar la verdad erguida en medio,
    pudiera derrumbar su cuerpo,
    dejando sólo la verdad de su amor,
    la verdad de sí mismo,
    que no se llama gloria, fortuna o ambición,
    sino amor o deseo,
    yo sería aquel que imaginaba;
    aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
    proclama ante los hombres la verdad ignorada,
    la verdad de su amor verdadero.

    Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
    cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
    alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
    por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
    y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
    como leños perdidos que el mar anega o levanta
    libremente, con la libertad del amor,
    la única libertad que me exalta,
    la única libertad por que muero.

    Tú justificas mi existencia:
    si no te conozco, no he vivido;
    si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido

    ----------------------
    El dolor terrible de no poder
    hablar
    Saludos

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  13. Pienso que hay que saber que las leyes pueden ir por un lado y la mentalidad social generalizada por otro. Las leyes que protegen u otorgan legalmente derechos son, como si dijéramos, ilustradas, con un pensamiento de fondo que corresponde a una minoría, a veces más minoría de lo que imaginamos. Pervive en tanto en el imaginario colectivo ideas y tópicos muy antiguos y muy arraigados. Por otra parte, el patriarcado moderno, que comienza con el pacto de fratría, relega al mismo rincón a las mujeres y a los hombres débiles, en cuyo grupo entran los homosexuales; las homosexuales ni se contemplan, pues la sexualidad entre mujeres no ataca en principio al orden de la fratría. A partir de ahí la propaganda y defensa del sistema está por todas partes: o por ocultación o invisibilidad del hecho o por ataque directo, rechazo, discriminación, etc. Uno de los procesos claves es la naturalización: esto es natural, esto no es natural, las cosas son así por naturaleza, pero esto va contra natura, etc. Otro proceso es la ridiculización; quien no entra en los parámetros del sistema dominante es cuando menos ridículo.
    Yo me he encontrado montones de casos de homofobia entre los adolescentes, exceptuando los grupos de Artístico, lo que tiene su lógica. Y también he visto sufrir al adolescente que descubría su tendencia sexual, incluso sufriendo acoso y rechazo de sus compañeros, algo menos de sus compañeras. Creo que está en nuestras manos, padres, madres y profesores. el evitarlo y que comprendan la diversidad y su aceptación, pero quizás tendríamos que empezar por nosotros mismos y por nuestra sociedad.

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  14. Clares, de acuerdo con tu línea argumental, pero dices que cabría empezar antes por nosotros mismos y nuestra sociedad. Es cierto. Hay en el subsuelo una animadversión muy clara hacia la homosexualidad que sólo logra atemperarse cuando a alguien le toca de cerca. Un hermano, un hijo o un amigo que se descubre homosexual hace que nos sintamos cercanos a su situación. Cercanos y cálidos con ella. Al menos comprensivos. Hay todavía mucha falsa condescendencia mezclada con estereotipos que nos llevan a no reconocer como profundamente humana esta forma de la sexualidad, que por otra parte es disfrutada (en películas porno con lesbianismo) por los más acérrimos enemigos en la vida real.

    Rubén, extraordinariamente bien traído el poema de Luis Cernuda. Él sufrió en su carne ese estigma y nos regaló de los más maravillosos poemas de amor (y no sólo de amor)de la poesía del 27. Soy cernudiano y el poema que más me gusta de él es el de El joven marino: "Así tu muerte despierta en mí el deseo de la muerte,/como tu vida hacía nacer en mí el deseo de la vida". Cito de memoria. Un cordial saludo.

    Animal de fondo, he leído con sumo interés tu texto. Deduzco de él que te preguntas cómo es posible que la relación sexual se oriente hacia la no procreación (en su vertiente homosexual). Esto es así hasta cierto punto. Las mujeres, las lesbianas, pueden perpetuarse por muchos medios y no hay ley que impida que puedan ser reconocidas como madre de sus hijos biológicos. O sea que hay deseo de perpetuación en esta relación, aunque con otros medios, al menos en bastantes casos. En el caso de los hombres tienes razón. Es difícil que se encuentre esta perpetuación de la especie salvo a través de la adopción, harto procelosa y difícil para los homosexuales y más para una pareja masculina.
    En cuanto al aumento de la homosexualidad en el caso de los hurones es la misma situación que se produce en la cárceles o en la vida militar, o en la religiosa cuando no hay mujeres. Hoy sostenía una personalidad religiosa que los sacerdotes implicados en abusos sexuales con jóvenes no eran pederastas sino efebofílicos. No cabe duda de que en circunstancias determinadas la homosexualidad se dispara.

    V. no soy un especialista en homosexualidad pero estimo que la base fundamentalmente es biológica, no sé si genética, y no ambiental. En ambientes totalmente hostiles a la homosexualidad esta se impone como necesidad humana entre algunos individuos que han de vivir en otra onda al resto de sus amigos y conocidos, en una especie de mundo aparte con códigos diferentes. Pero de todas formas no quiero establecer doctrina. He asumido la interpretación más acorde con los movimientos gays que evidentemente no lo consideran una desviación ni una anomalía ni una enfermedad. Pero tampoco pensaría yo que es una elección. Uno no elige -en general- si quiere ir con hombres o mujeres. Es algo que nos viene impuesto y que nos domina.

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  15. El que busca, te puede asegurar que a mis alumnos de quince años no llegó ni una brizna del debate sobre el matrimonio homosexual. A veces me asombra el desconocimiento de la realidad y las noticias con que viven. Es sobrecogedora la ignorancia del mundo en que se desenvuelven. No leen la prensa, no ven las noticias en TV. No les llega nada de lo que nosotros frecuentamos. Sólo ven series, telenovelas, canal disney, la publicidad, vídeos de youtube, etc. No creo que en la formación de su homofobia tenga que ver el debate (mal planteado) sobre el acceso al matrimonio de los homosexuales, que coincido contigo evitó una reflexión en serio. Algo de razón tienes, pero también es cierto que yo fui contrario a él y con el tiempo he ido evolucionando y he terminado viéndolo normal como sin duda se irá imponiendo en todos los países democráticos. Pero tienes razón en que aquí no hubo posibilidad de un debate que hubiera incluido una ley distinta en el sentido que mantienes. Pero ya te digo que esto a mis alumnos no les llegó de ninguna manera. Un cordial saludo.

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  16. Si ser homosexual es difícil, imagínate a esa edad cuando empiezan a tomar conciencia de su identidad sexual. Aunque la hostilidad no es sólo para los adolescentes, en ambientes de trabajo donde hay mucha testosterona, la realidad no mejora. Las mofas, los chistes y los insultos vienen a incidir en la misma cuestión.

    A veces pienso que en todo este tiene mucho que ver el peso de la moral judeo-cristiana. La religión a estigmatizado mucho el tema y las relaciones homo han sido chivo expiatorio en tantos periodos históricos. Voy más allá y creo que algunos de quienes más se obstinan en denigrar esta práctica sexual son, en potencia, también homosexuales mal avenidos con ellos mismos que lo niegan en los demás.

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  17. Frikosal, en efecto la situación sobre este tema en un instituto de barrio de ciudad industrial e inmigración es claramente hostil a esta realidad. No sé si en institutos de más clase media habrá más tolerancia.

    Negrevernis, yo tampoco me había encontrado con esta situación en el aula, pero con motivo de lo que he contado salió el tema (en un curso agradable y tranquilo académicamente) y se deslizaron una serie de comentarios despectivos muy críticos con la homosexualidad. Yo no les voy interrogando, pero en este caso salío.

    Eloi, la palabra cultura no es la más cotizada en el ambiente en que yo imparto las clases. Las cuestiones primarias son tan precarias que el ámbito cultural es un lujo al que no hay demasiado acceso por más que lo intentemos. El comportamiento y las opiniones son más bien primarios aunque hay maravillosas excepciones.

    Lu, es interesante tu aportación sobre la enfermera que atiende al instituto. Nosotros también tenemos una, pero no he tenido ocasión de hablar con ella sobre el tema y las cuestiones más demandadas. Sin duda es un tema pendiente y de difícil planteamiento por la homofobia que destila la sociedad que rodea a mis alumnos.

    María, las madres suelen ser pioneras en la comprensión y aceptación de estas situaciones. Una madre no juzga a su hijo, lo quiere tal como es. Supongo que para algunos padres sea un tema más difícil de aceptar sobre todo si el hijo es varón. Si es la hija, imagino que tardará algunos años en enterarse. Se lleva todavía con más discreción y secreto. Es un mundo donde el citado secreto es una forma de ocultamiento y enmascaramiento. Un cordial saludo.

    Serenus, es cierto, el tema se puede plantear desde diferentes alternativas. Yo pensaba que la cuestión estaba más asimilada, pero veo que no es así. Pero desde aquí no vamos a reivindicar un nuevo espacio para el tema. Una clase de lengua puede ser un buen foro de discusión para cualquier tema. Yo al menos me lo planteo así.

    Lola, el mundo gay tiene una iconografía que puede contrastar con nuestra visión más pudorosa de la sexualidad. Es cierto que esas cabalgatas son vistosas y provocativas para una mentalidad tradicional (y no tan tradicional)pero lo cierto es que traducen una forma de entender el mundo mucho más sexual que al que estamos acostumbrados los simples heterosexuales. Una de la cuestiones que más se reprochan al mundo gay es su promiscuidad,pero yo pienso que es otra forma de concebir las relaciones sexuales. Hay una imaginería homo, hay mayor urgencia en el encuentro tal vez. No sé.

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  18. Francisco. hablas de la tradición judeo cristiana, pero en países de órbita marxista (antigua URSS y sus satélites, Cuba, Corea del Norte, China) la homosexualidad es perseguida y reprimida. No digamos ya en países árabes o en Irán. Creo que hay un sustrato homófobo en todas las culturas y occidente en este caso es el más evolucionado. Leía no hace mucho que en Holanda, donde en principio la homosexualidad ha conseguido determinado status, los gays cuando van por determinados barrios de inmigración musulmana tienen mucho cuidado de ir cogidos de la mano por miedo a las agresiones que pueden sufrir. Creo que no hay ninguna cultura que tolere y respete la homosexualidad, salvo la occidental, pero ya ves, sólo hay que ir escarbando un poco y lo que surge no es tranquilizador.

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  19. Dices bien Joselu, olvidé mencionar el tercer monoteísmo por considerarlo rama de los otros dos. Griegos y romanos no vieron ni trataron igual la homosexualidad.

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  20. Disculpad, no tiene nada que ver con el tema, pero es que... ¡Eso de encontrar a entusiastas de la mejor música clásica y la más exquisita literatura...! ¡Qué maravilla! Soy profesora de Música de Secundaria y ya que estamos os recomiendo la serie de programas didácticos "sonido y oído", que podéis bajar de la web de Radio Clásica. ¡Enhorabuena por el blog! Os invito cordialmente al que he creado para difundir en el mundo hispanohablante las actividades del magnífico, increíble coro de niños de Tölz: hablo sobre su discografía, sus activiidades, la trayectoria de algunos niños solistas e incluyo una interesante emisión radiofónica; todo ello en http://toelzerknabenchor.blogspot.com. ¡Muchas gracias!

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  21. Sí, es llamativo que muchos de nuestros adolescentes tengan esa opinión de la homosexualidad. Vamos, que parece que no hubiera pasado el tiempo y que se siga utilizando la condición sexual de una persona como arma arrojadiza es terrible. Pero no olvidemos que además de homofobia latente, también suele existir en nuestras aulas un racismo más que evidente: para el gitano, el negro es lo peor; para el españolito, el marroquí es el puto moro, el colombiano es el puto sudaca, el guineano, el puto negro...
    Quizá no sea necesaria una nueva asignatura, pero lo que está claro es que hay que fortalecer determinados valores en el aula y desterrar otros. Y es urgente...

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  22. Me sorprende que en 22 comentarios de personas tolerantes con la homosexualidad, en que el tema se ha tratado ampliamente, nadie mencione ni de pasada la bisexualidad. Tal vez sea porque la modernidad y la caída de tabúes de la que se hablaba en uno de los comentarios no sea tan honda como pensamos.

    La bisexualidad sigue siendo un fantasma plagado de mitos y leyendas, de tópicos y prejuicios a pesar de que, según las últimas investigaciones sobre condición sexual.

    La lástima es que como tema tabú históricamente, se han realizado muy pocos estudios científicos sobre la condición sexual en la naturaleza, pero en estos tiempos modernos en que se empieza a investigar, se está descubriendo un número muy elevado de especies bisexuales: flamencos, buitres, ballenas, primates, rinocerontes... así hasta 1.500 especies (de momento).

    ¿Es casual esa ausencia de la bisexualidad en el debate o no somos tan abiertos?

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  23. Los adolescentes (quizá porque todavía están configurando su punto de vista) son víctimas de todos los tópicos sobre este asunto. Por eso aceptan en mayor o menor grado al homosexual con pluma, al que tiene ademanes, al que pueden llamar en un momento dado nenaza; sin embargo, no les entra en la cabeza que pueda existir homosexuales con una apariencia "normal", pues ello implicaría una amenaza invisible. Quizá por eso, los "visibles" lo llevan mejor que los "tapados", aunque para todos suponga un trauma enorme. En esto, los docentes tenemos que dar ejemplo y revisar nuestro lenguaje, la visión que ofrecemos de las relaciones de pareja, etc. Aún queda mucho trabajo por hacer, y, como ocurre en otros ámbitos (la disciplina, etc.), la labor de las familias es indispensable, pues detrás de muchos de esas manifestaciones homófobas hay unos padres que piensan igual.

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  24. Como bien dice Animal en Cuba mucho se ha ganado en los últimos tiempos respecto a la tolerancia y aceptación de la homosexualidad, si bien es cierto que décadas atrás era un estigma y que no pocos o pocas sufrieron la exclusión, sin embargo tampoco se puede negar que prestigiosas personalidades, fundamentalmente en el ámbito cultural se han desempeñado en importantes funciones directivas sin ocultar nunca un amaneramiento bastante ostensible, así que la "persecución" aunque ha tenido sus casos de ensañamiento tampoco ha tenido el viso totalitario.
    Como dije antes en los últimos tiempos es mucha la tolerancia, tanta que creo que de promover la aceptación hemos pasado a la promoción de esta conducta, ya lo dijo Máximo Gómez "los cubanos sino llegamos, nos pasamos", y con la moda de la transexualidad y el unisex, ahora es hasta complicado distinguir quién es o no homosexual, en lo particular lo que me molesta es la ostentación sexual, sea cual sea la inclinación, descontextualizando a Wilde "...se lamenta a gritos desde el tejado", no pocas veces he sido testigo de como los homosexuales reclamando su espacio agreden a los hetero, ese es un asunto personal, de implicación familiar y para la pareja escogida en cuestión, las preferencias sexuales no implican nada en el plano humano o espiritual de las personas, mi mejor amigo es gay y ese "título nobiliario" no lo ganó por gusto.
    Actualmente el "boom" de la homosexualidad, especialmente la masculina en Cuba es tal que mi esposo suele bromear sobre el tema diciendo que en unos años los hombres hetero serán mirados por los homo como unos seres incapaces de hacer lo que ellos.
    el lanzador de botellas introdujo un tema del que alguna vez hablé en mi blog, la bisexualidad, en Cuba un país con acendrada tradición machista está dejando un precio nefasto, mujeres engañadas por sus esposos contagiadas por el SIDA, ahí me parece que llega un punto que no importa lo que se es, sino como se es, la transparecia y la calidad de la relación debe primar por encima de cualquier cosa.
    Leyendo el comentario de Animal, recordaba una frase de Margueritte Yourcenar que ahora no puedo citar textualemnte pero que dice algo así como que si el amor hetero es más digno de respeto (y no sé si será la palabra adecuada) es sólo porque implica la procreación.
    La homosexualidad no merece otra simplificación que la de aceptarla tácitamente, y siempre me pregunto cuál es la mejor manera de logralo, sin pasarnos de la raya, sin ofender, sin considerarlo una diferencia, sólo uan condición, que ni siquiera merece se clasifique como distinta.
    No voy a negar que como madre espero que mis hijas se casen con varones, (preferiblemente ajenos a la onda transexual) y que algún día me regocije con la crianza de los nietos, pero si no es así, espero no hacer un escándalo de ello y tener la suficientes fuerzas para callar a cualquiera que intente hacerlo...
    Interesante el tema, pero creo que ya me extendí demasiado y me alegra poder volver a comentar que en los últimos días tenía problemas para publicar aquí, un abrazo

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  25. En el tema de la homosexualidad se ha avanzado, y mucho, en el aspecto legal. Hoy no persigue la policía a los homosexuales, ni les mete en el cuartelillo por prácticas homosexuales. La homosexualidad está legalmente permitida. Es más, en España es lícito que dos personas del mismo sexo contraigan matrimonio. Hasta aquí todo correcto. Pero en el plano social, pienso que se ha avanzado cero. Yo lo detecto en las clases. La homosexualidad es motivo ineludiblemente de mofa y rechazo. ¿Qué hacer? Yo di el año pasado clases de Ciudadanía, y todos aprendieron que la homosexualidad era algo normal y que se debería aceptar como tal, pero esto era teoría, a la práctica los homosexuales continuaron siendo estigmatizados/as como en otras épocas. Es decir que en la práctica hemos avanzado, sí, pero infructuosamente.

    Un abrazo.

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  26. Joselu, mas allá del excelente tema que supiste desarrollar con tanto tino, no puedo dejar de decirte que es sorprendente (felizmente) la calidad de los comentarios , la prudencia y profundidad de los mismos.
    Una excelente aventura leerte.
    Un abrazo!

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  27. A mí no me sorprende, entre otros motivos pq a los varones se les sigue enseñando ( si no en la casa, sí en la calle) que han de ser MACHOS MACHOTES y si no es así, eres MARICÓN. Y lo pongo en mayúscula pq aún se sigue utilizando como desprecio e insulto.

    Lo "mejor" es cuando algún adulto comenta "noo, si yo tengo muchos amigos homosexuales..."...
    Yo tengo amig@s rubios, morenos, blancos, negros... y no voy diciéndolo, hacerlo es como si justificara mi conducta.

    Y si ya hablamos de homosexualida femenina, lesbianismo, la cosa se pone más cruda. Hasta en esto hay machismo. El rechazo es mayor que hacia los hombres. Al menos es lo que he visto en mi entorno.

    tuti.

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  28. Joselu, siempre propones temas interesantes. Te felicito. En este caso sorprende comprobar cómo los adolescentes, nacidos y criados en la democracia, que se supone conlleva tolerancia, libertad y respeto, son reacios a aceptar a los homosexuales, siguen viéndoles "raros", "diferentes", una anomalía de la Naturaleza. Son crueles con ellos, según me cuentan, ya que en los colegios no se suele hablar de esto. Aún es una asignatura pendiente que no se soluciona con leyes, aunque ayuda a su no discriminación, pero el rechazo personal y social sólo se arregla con educación, así que lo tenemos crudo.
    Coincido con algunos comentarios en que el espectáculo del Orgullo Gay tiene más de carnaval que de reivindicación, yo lo he visto alguna vez y no me gustado, parecen caricaturizar su condición en vez de demostrar con sensatez su valía. No me parece el mejor modo de ser tomados en serio, pero quizá no tienen otra salida. No sé, es un mundo del que conozco poco.
    Todo lo que no sigue "nuestra" norma y costumbre nos parece peligroso, sea extranjero, de otra
    religión o de diferente sexualidad. Nos da miedo y nos provoca rechazo, eso lo vemos día tras día, por desgracia. Aún queda un largo camino por recorrer.
    Un abrazo, colega.

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  29. Nos queda tanto camino que recorrer para llegar a la utopia de la empatía generalizada, de pensar como estará pensando el otro, de ponernos en su pellejo. (todavia hay mucha homofobia, racismo, nacionalismos, prejucios de todo tipo,....)

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  30. Me sorprende que digas que la homosexualidad no es nada anti-natura. ¿Qué es anti natura entonces? Voy a ilustraros con un ejemplo: el otro día un amigo mío - que es homosexual -, me explicó los "ejercicios previos" que tienen que hacer para poder tener relaciones sexuales. No sé si las conocéis o si en Educación para la Ciudadanía y símiles se explican cosas así, pero desde luego era algo, como mínimo, degradante. Cuando una persona necesita de tanta "burocracia" (para evitar calificativos más explícitos) y tecnología para poder expresar físicamente su amor, es que algo falla.

    Me gustaría que, antes de opinar, se razonara lo que se dice. Mucho más si los que opinan son profesores, revestidos de esa autoridad moral que les da le cargo. Sin ánimo de ser excesivamente violento en mi comentario, debes entender que tu cargo es el de docente, no el de formador de opiniones.

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