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viernes, 3 de octubre de 2008

Leyendo a J.G. Ballard

Nuestra existencia es una negociación con el futuro en el que viviremos el resto de nuestras vidas. Nuestra identidad una entelequia absurda que se debate en espacios interiores más que exteriores. Vivimos en un submundo surrealista tras una fachada burocráticamente ordenada. Un centro de enseñanza: escaleras vacías, geométricas, pasillos acristalados, puertas que encierran energías desbordantes poseídas por la tecnología, la pornografía y el aburrimiento. Alumnos que se aburren y que añoran la belleza de las salas de disección, el maquillaje hermoso de los muertos, alumnos que deambulan por sus paisajes interiores llenos de enigmas inabarcables. El profesor gesticula, pero sus alumnos añoran algo que dé sentido a sus vidas aunque sea una explosión nuclear o un ataque terrorista. Necesitamos la fuerza de nuestra vida interior con el potencial de la imaginación, las obsesiones, los sueños y la psicopatología.

 Frente a esa realidad de edificios ruinosos y grises, de piscinas vacías, de cinturones industriales, de centros comerciales se alza un universo de posibilidades ilimitadas alejadas de la moral que ha sido desplazada por la lógica inversa y el veneno de la fascinación por la muerte, el sexo y la tecnología. El resultado es la ambigüedad y la perversidad, pero también enormes posibilidades de autoconocimiento y espiritualidad.

 Ya estamos inmersos en aquel territorio del Corazón de las tinieblas, navegando río arriba, rumbo a la autodestrucción o el autoconocimiento. La locura tiene un enorme potencial, y la creación nos conduce a la autodestrucción.

 El esperma llena el mundo, y él, junto al vómito y la mierda son extraordinariamente creativos. Soñamos con choques de trenes, explosiones de aviones, con cadáveres expuestos a la putrefacción. Nuestro mundo exterior sólo es una fachada de nuestros enigmas interiores inspirados por los sueños alucinatorios y premonitorios. El siglo XIX ha muerto. Del siglo XX nos ha quedado el surrealismo, el psicoanálisis, Marilyn Monroe, Mickey Mouse, las explosiones de Hiroshima y Nagashaki, las estéticas límite y la fragmentación de nuestro yo conflictivo y oscuro. Vivimos un mundo donde la ficción ha intoxicado todo. Ya no hay distinción entre realidad y ficción. Nos atrae nuestra propia muerte, la enfermedad, la estética de los hospitales, las teleseries de Disney Chanel. El futuro será aburrido porque nuestros sueños desbordan nuestra racionalidad, duramente constreñida a sus límites sociales. Un centro de enseñanza es una cárcel con muros, igual que los centros de trabajo. Nuestra imaginación trabaja por debajo y nuestros sueños son demasiado fuertes para ser contenidos. Querríamos que pasara algo, que viniera Godot, ver una ejecución o el estallido de una bomba nuclear, otras formas de belleza oscura. Los atentados del 11 S fueron la mayor representación artística del siglo. Los hemos visto miles de veces fascinados. Mis alumnos bromeaban sobre la destrucción de las torres gemelas y hacían estrellar aviones contra ellas.

 El futuro ha comenzado y ya está aquí. ¿A qué niño no le gustaría ser Huckleberry Finn y caminar descalzo sin normas, sin límites, sin escuela, abierto a la fuerza desbordante de la imaginación y los mundos interiores?

Autopsia del nuevo milenio (CCCB).

Un análisis lúcido e inteligente del significado de J.G. Ballard:

http://fmaesteban.blogspot.com/search/label/J.G.%20Ballard

36 comentarios :

  1. veo que tus hijas siguen inmersas en las series de Disney Chanel ;-) jeje

    bueno amigo, un poco de ánimo.

    Por cierto, este año vas a plantear de nuevo a tus alumnos las lecturas del año pasado y esta forma de elegir un libro y después compartirlo?

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  2. Ya decía Freud que el origen de la psicopatología es el mismo de los sueños.

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  3. Mi querido Joselu.Hoy tocas un tema que me llega a lo más profundo.Soy un entusiasta del gran novelista británico J.G.Ballard.Tengo dos post que le dedico al novelista y también mi visita a la CCCB.Si te interesa,puedes poner los títulos de mis escritos en mi buscador del blog:J.G.Ballard en Barcelona y el otro;J.G.Ballard (El mundo que viene).

    Como siempre,es un placer leerte,amigo.

    Un fuerte abrazo.

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  4. Eloi, no pretendía ser pesimista. Son reflexiones que me han venido a la mente leyendo Crash de J.G. Ballard y haber visto la exposición que hay en el CCCB sobre su obra. Vivimos, según él, en un presente que es futuro psicopatológico donde nos hemos alejado de los instintos. Profesor en la Secundaria también está abierto a pesadillas y alucinaciones. Este año no haremos el sistema de lectura compartida. Doy clase a niños muy pequeños y ello lo hace mucho más difícil. Es una lástima.

    Simalme, totalmente de acuerdo. Sin duda el descubrimiento de Freud para Ballard fue una revelación, igual que el arte surrealista. Se dedicó aparentemente a la ciencia ficción, pero sus paisajes son interiores y no exteriores. Es nuestra mente psicopatológica, llena de obsesiones y claroscuros la que Ballard da forma en sus terribles y devastadoras novelas.

    Francisco Machuca. Acabo de hacer el enlace y leído tus artículos magníficos. Creo que ambos complementan con creces mi alucinación de un ballardiano que ha reconocido en el maestro británico un alma gemela pero con una inteligencia e imaginación insuperable. Gracias por tus palabras.

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  5. Entiendo que lo que nos ha quedado del siglo XX está en los museos. Ni esas explosiones, ni Marilyn o Micky, ni el surrealismo o por supuesto el psicoanálisis andan ya vivos par parte alguna, salvo en el recuerdo de algún nostálgico. De todo ello, solo las explosiones se pueden repetir.

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  6. Por lo que deduzco no has pasado por la calle Córcega de Barcelona llena de posters de Marilyn o no observas que toda la publicidad actúa conociendo en profundidad las técnicas surrealistas, y ya no digamos el psicoanálisis como estudio del inconsciente vigente como nunca. Llevé hace dos años a alumnos a ver una exposición sobre el surrealismo y quedaron fascinados. Creo que te equivocas al pensar que los enigmas surrealistas, su mezcla de mundos están desfasados. Sólo hay que leer a Paul Auster o al mismo J.G. Ballard. En cuanto a las explosiones nucleares, esperemos que no se vuelvan a producir. Y Mickey Mouse, no sé, pero Disney Chanel es todo un fenómeno para los adolescentes. Un cordial saludo, amigo Pantagruel.

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  7. De Ballard, sólo he leído Crash: más que por su obscenidad literaria me ha impactado porque no me esperaba ese tipo de ciencia-ficción tan "realista". No me apetece pensar que somos generaciones selectas que vamos a cerrar un ciclo, que quienes llegan ahora han perdido los referentes, que debemos salvarnos de un futuro insulso, descabalado. No me apetece pensarlo porque creo que ello es síntoma de que he dejado de entender mi mundo, que he pasado a formar parte del pasado. No creo que todo esté tan mal como lo pintan, aunque ello sea un consuelo para mis pequeños fracasos. Confío en un futuro en el que la orgía de coches estrellados siga formando parte de los videojuegos... o de las novelas.

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  8. J.G. Ballard es desasogante, inquietante. Estoy leyendo Crash y he visitado su retrospectiva en el CCCB. Me ha impactado su universo y en algún sentido lo he sentido próximo al mío. Entiendo lo que quieres decir. Todavía tenemos la esperanza de poder decidir algo en el mundo en que vivimos. Puede ser, pero la categoría de visionario de Ballard es excepcional. La imagen de un hombre conduciendo su coche por la autopista como definitoria del ser humano del siglo XX es extremadamente certera. Entramos en el siglo XXI ¿cuáles son sus valores y sus esperanzas? Los profesores somos humanistas del siglo XIX, a pesar de la tecnología que defendemos, en un mundo que es ya futuro. Cuando veo la publicidad o los canales de éxito me doy cuenta de que estoy ya periclitado. Ballard es un visionario, como lo fueron los surrealistas y Sigmund Freud o Kafka. El futuro es terrible pero lleno de posibilidades. Ahí está Ballard.

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  9. Creí haber dejado un comentario, pero no sé donde habrá ido. Dije más o menos que lo que ha quedado del sigo XX ya no está vivo; ya no hay Marilyn, ni Micky, ni por supuesto surrealismo y menos aun psicoanálisis fuera de los museos o de los mementos. Lo único que se puede repetir de lo que citas son las grandes y mortíferas explosiones

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  10. Lo siento, al repetir mi comentario ha reaparecido el previo y tu respuesta; misterior de lo cyber. Me doy por respondido. Sí, ya lo digo, todo ello está en museos y exposiciones, algunas muy interesantes, vestigios en grandes pensadores también. El psicoanálisis -extraño constructo de un filósofo, que no de un científico y que es verdad que aun colea-, al olvidarse del cerebro dió lugar a un enorme atraso de la psiquiatría como ciencia, atraso del que se va recuperando con mucho esfuerzo.

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  11. Remato: de la conjunción surrealismo-psicoanálisis salió algo tan frívolo y tan hortera como la película "Recuerda" de Hitchcock, y los cartelones que para ella pintó el genio Dalí. Eso fue lo máximo, lo más de lo más.

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  12. Me ha tocado esta entrada tuya, Joselu. De algún modo, complementa desde el ángulo contrario el ataque de la anterior, sobre la presunta candidez de los que no se dan por vencidos. Creo que coincido contigo en que lo cándido, en el peor sentido, es dar por enterrada esa parte maldita, incontrolable, del alma humana que Freud y los surrealistas se atrevieron a sondear. Como advertía el romántico, ahí está el peligro, pero también la salvación. Aunque sea Ballard quien suscite tu reflexión, la manera de enfocar la psicopatología cotidiana como algo que nunca desaparecerá me ha recordado también a James Hillman. Son palabras extemporáneas, pero muy ciertas. Como otras veces, das un ejemplo inestimable de valor al salirte de las rayas pautadas. 10/10.

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  13. Que bueno, esta vez no te entendí, suena potente lo que dices, pero casi prefiero no entenderte ahora, debo leer a ese Ballard e intuyo que me va a gustar.

    Mickey Mouse es peligroso, al igual que Bush y la Palin, justamente por su maniqueísmo idiota.. yo hice esto.

    "Profesor en la Secundaria también está abierto a pesadillas y alucinaciones." Eso es estupendo, pero ¿tus alumnos te leen?

    Un abrazo, artista.

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  14. Pienso que develar verdades ocultas en ese surrealismo, es una forma de denunciar la falta de autenticidad de nuestra naturaleza humana

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  15. Alejandro, Profesor en la Secundaria pugna por mantenerse en un tono pedagógico y adecuado a lo que se supone que debe ser un blog de un profesor, pero éste a veces tiene intuiciones, emociones, visiones o simplemente influencias de otros pensamientos más poderosos que tienden a salir. Vivimos una época psicopatológica en que nos hemos alejado de lo instintivo, vivimos en un mundo fascinados por la tecnológico y el sexo, pero a la vez vivimos constreñidos, maniatados. En nuestros inconscientes se debaten fuerzas tremendas. Por eso me atrae Ballard. Es un visionario que ha intentado diseccionar el presente que ya es futuro. Sus imágenes parecen pesimistas pero no hace sino jugar con lo real, aunque llevándolo al plano metafórico, el del arte. No sabes lo que me alegran tus palabras en un texto, como dices, extemporáneo en un blog pedagógico y políticamente correcto.

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  16. Frikosal, a veces se ha dado el caso de que algún alumno me haya leído, pero imagino que se han cansado y no creo que suceda en estos momentos. Sí, creo que J.G. Ballard en sus mundos desasosegantes, nada tranquilizadores ni edulcorados, tiene algo de estimulante. Es una penetración en la naturaleza de nuestro mundo que oscila entre esos nuevos centros comerciales -espantosos y contrarios a la imaginación-, las autopistas, los cementerios de desechos, lo pornográfico, el antihumanismo de un mundo frío en cuanto a los afectos, tecnológico, repleto de Mickey Mouse, al que hiciste muy bien en hacer desaparecer. Una vez tuve un curso de bachillerato que lo tenían como mascota. Se iban pasando su imagen de clase en clase. Me produjo una profunda irritación que ellos no entendieron.

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  17. Silvia Porras, aunque Pantagruel denoste el surrealismo, creo que éste formula artísticamente una conexión entre nuestro mundo de la realidad aparente y el de nuestros más recónditos sueños y alucinaciones. Los publicistas lo conocen muy bien y lo utilizan masivamente en su propaganda comercial. Son estudiosos de nuestro inconsciente que vive aplastado en su carácter instintivo. Por eso he utilizado la imagen de Huckleberry Finn como símbolo utópico de libertad para un niño que vive superprotegido y entre algododones, expuesto a la basura de Disney Chanel y semejantes bodrios que aplastan la imaginación.

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  18. "expuesto a la basura de Disney Chanel y semejantes bodrios que aplastan la imaginación"

    ¡ Bien dicho ! Y ese Mickey se va a entrar.

    ¿ Como es posible que no lean tu blog, aunque solamente fuera para después poder pincharte ? Ay en que tiempos nos ha tocado vivir, ¿serán los últimos?

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  19. Frikosal, no serán los últimos tiempos, pero lo que vendrá acentuará la visión de Ballard, lo que no quiere decir que no haya espacio para el espíritu libre y la imaginación o el autoconocimiento. No leen mi blog porque leer no les gusta mucho y menos artículos tan largos. Alguna vez han entrado pero ha sido ocasional y anecdótico. Una vez tuve un blog titulado Zonas oscuras en que daba salida a intuiciones breves sobre el mundo que me rodeaba, sin ese peso de lo pedagógico y lo políticamente correcto. Te juro que lo echo a faltar.
    Tuve la fortuna de conocer al poeta Joan Brossa meses antes de morir. Él sostenía que Disney era un elemento destructor de la imaginación, lo que no ha hecho sino confirmarse en quienes han sido sus sucesores y albaceas.

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  20. Tengo entendido que antes de que China se abriera al mundo occidental, hará unas décadas, se sentaron a negociar con los americanos y una de las exigencias chinas era: No queremos que entre Walt Disney. Y no era un tema económico (los derechos de autor se la traían al fresco) si no cultural.

    Pero en el Disney de mi infancia se ridiculizaba al Tio Gilito, y los sobrinos corrían aventuras, pasaban dificultades, buscaban tesoros perdidos y cosas por el estilo. En uno de los episodios, obligan al Tio Gilito a ayudar a unos extraterrestres a que viajen desde su mundo desértico hasta un asteroide fértil, lo que le supone un gran desembolso. En otro, el tal Gilito debe irse a una isla por que se ha puesto enfermo de tanto tocar dinero. Yo me imagino que eso serían ecos de los hippies.. no se si en la Montana perdura algo de eso o es solamente culto a la superficialidad absoluta.

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  21. Desde que eran pequeñas mis hijas hemos procurado formarles una especie de conciencia literaria y yo diría que poética. Las lecturas, los espectáculos teatrales, el cine... Siempre procurábamos que fueran educativos poéticamente. Mi hija pequeña (tiene nueve años)parece haber captado esa visión y está dispuesta a ver cualquier película que le propongamos y que despierte su imaginación. Puedes ver a Buster Keaton como algunas escenas de Bergman. Todo le produce interrogantes. Sin embargo le cuesta leer. Tiene dificultades en la lectura que en el habla no tiene en absoluto. Mi hija mayor de casi doce años parece haber cedido a la totalidad de series tontas que existen en televisión. Cuanto más bobas mejor. Adolescentes tipo barbie con tarjeta de crédito, chicos que las admiran, amigas más descerebradas, modelitos y peinados... Hay quien dice que es la edad y que no hay que darle demasiada importancia, pero temo los daños que puedan causar en su educación estética y que ésta se cierre a modelos más complejos e interesantes. Hay quien sugiere suprimir la televisión de casa, pero esto me parece muy expeditivo. En nuestra infancia teníamos mucho tiempo de libertad en las calles, para pensar y para aburrirnos. Hoy todo está ocupado, no soportan el aburrimiento y ha de llenarse éste con la pantalla digital o con maquinitas. Es la eclosión de la tecnología que recrea Ballard y la enfermedad de lo poético diría yo. No sé, quizás exagere.

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  22. No he leído Crash, pero vi la película de Cronenberg y me impactó fortísimamente. Las pasiones rituales, ceremoniosas, que en ella se representan, por encima del bien y del mal, no pueden dejar indiferente a nadie. A mí me generaron un desasosiego que el segundo visionado de la película no hizo sino corroborar. Sé que en nosotros hay también tendencias así. Reprimidas, sin duda, pero vivas. Morboso es un concepto casi religioso, en comparación con la convulsión interior que producen ciertas escenas y planteamientos. Por otro lado,la mitomanía, ese pan nuestro de cada día para cada adolescente, y para algún que otro veterano..., juega en ese mundo de Crash un papel sustancial.

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  23. Yo he leído Crash y ahora estoy viendo la película de Cronenberg. Esta noche espero terminarla. Supongo que en J.G. Ballard, quiera o no, hay un moralista. Presenta un mundo amoral dominado por la tecnología y el sexo. El automóvil, claro está es una metáfora, de un mundo que llega a ser perverso. No da por eso ninguna lección. Él nos muestra nuestra realidad interior, la del hombre del siglo XX y describe nuestros paisajes del alma. El futuro será aburrido, y yo siento que mis alumnos están fundamentalmente aburridos. La tecnología hace obsoleto casi todo lo que les mostramos. ¿Pero esta dependencia de la tecnología no es también una psicopatología? Cuando se aúnan tecnología, sexo y violencia surgen distopías como las de J.G. Ballard.

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  24. ¿Será acaso un avanzado a su tiempo Eugenio D'Ors, autor de la estupenda "Oceanografía del tedio"? Algo del tedio, el spleen, el ennui o el aburrimiento tal cual, sin más adorno, ha sido motivo de diversas épocas. A mí me parece un factor de crecimiento personal, el aburrimiento, pero entiendo que, para algunos, sea una condena. Si es aqsí lo será porque no han profundizado en él hasta descubrir sus raíces luminosas.

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  25. El aburrimiento es un estado provechoso, de él surgen situaciones creativas. Todos necesitamos aburrirnos para pararnos a pensar, a imaginar, a construir, a divagar. Sin embargo, el aburrimiento de nuestros días necesita de la acción frenética, del impacto brutal, acostumbrados ya los adolescentes a la estética de los videojuegos, al cine,a la interactividad... Velocidad sobre todo. La lentitud de nuestra infancia, esos aburrimientos infinitos de tardes inmensas ya no tienen nada que ver con el tempus de estos nuevos habitantes del futuro en que todo está lleno, en que todo se posee, y, sin embargo, nunca se está completo y surge el aburrimiento. Acabo de terminar de ver Crash. Complementa a la novela. La película es más explícita, más simple, menos pornográfica, menos violenta, pero es atrayente, inquietante, perturbadora. Es ciencia ficción sucia y confusa como las profecías.

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  26. No he leído a Ballard ni visto la película, pero este post me ha impactado muchísimo, por el tono y por el mensaje. El siglo XXI ha dejado una huella tremenda, de acontemientos frenéticos que se sucedían unos a otros, reflejados en una creación artística igualmente variada y sometida a cambios y vaivenes constantes. El siglo XXI se adivina aún más frenético, y estará guiado por los sentimientos y la tecnología, que juntos me parecen una mezcla más que peligrosa. Vivimos tiempos de radicalismos, frente a los cuales la ciencia poco puede hacer. La verdad es que da un poco de miedo.

    Interesante sugerencia, como todas las tuyas.

    Un abrazo

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  27. Debo decirte que me ha sorprendido este post muchísimo. Puesto que desde que conocí que la exposición de J.G.Ballard estaba en el CCCB, he querido ir. No he leído ninguno de sus libros (¿alguna recomendación?) pero me llamó la atención su visión de la vida desde un principio.

    Ando un poco coja en el tema de Ballard, pero pienso que la sociedad que nos queda se encuentra dividida en una especie de macro rave de música monótona y cabezas ladeadas, y los últimos románticos. El futuro es menos prometedor. Pero bajo toda esa parafernália tecnológica, las drogas caras para gente sin sueldo, las ganas machacadas en el puticlub...queda un resquicio, un recodo, una pequeña alternativa. No todo el mundo se ha empapado de Disney Channel. Los pequeños soñadores son los que pueden cambiar un poco la trayectoria de este mundo, sólo hay que saber aprovechar las oportunidades que tenemos, por pequeñas e insignificantes que parezcan. (Soy una kamikaze utópica, desde luego, pero aún conservo las ganas de hacer mi pequeña revolución. Hay que fomentar esa energía.)

    Y en cuánto a la pequeña de 12 años, generalizando un poco, más que enseñarle que puede coger un libro o quedarse viendo la TV. Creo que se tendría que fomentar el derecho de aburrirse. Piénsalo, tanto niños como mayores no saben hacerlo. No saben aburrirse. Tienen todo tan a su alcance, que no pueden dejar de hacer cosas, aunque eso no les llene, ni les aporte nada. No tienen tiempo para plantearse que es lo que realmente quieren, qué buscan, qué necesitan. Te hago una pequeña reflexión para que entiendas qué quiero decirte, ¿para qué voy a coger un libro si la TV no deja de bombardearme con series insulsas?

    Me ha encantado este post. Muchas gracias por acordarte de mi :) Todo un lujo. Un abrazo enorme, Joselu.

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  28. Elena, Ballard es ciencia ficción pero de los espacios interiores, esos que conforman al ser humano, sus ansias, sus psicopatologías. No es cómodo leer a Ballard porque mediante metáforas (exageradas, claro está) nos revela el paisaje del siglo XXI. Velocidad, tecnología, frenesí, falta de tiempo para el humanismo... En ese futuro hemos de curtirnos para seguir manteniendo nuestra parcela de humanidad.

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  29. Escupe Meike. ¡Qué sugerente me resultan tus latigazos llenos de rabia, pasión y amor a la vida! Pensé en tí cuando escribí este post porque te considero una de esas almas románticas que luchan por hacerse un hueco en la feria frenética del mundo. No te pierdas la exposición de Ballard. Tienes el CCCB cerca, creo. Libros suyos. Tienes un enlace debajo de mi post que habla de ellos. A mí me han devastado Crash y Exhibición de atrocidades. Creo que están muy en consonancia con tu mundo rebelde y salvaje, teniendo en cuenta de que son distopías premonitorias de un futuro marcado por la tecnología y la pornografía. Un abrazo muy fuerte.

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  30. Joselu, esta tarde tengo miedo...
    Un abrazo...

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  31. VI la exposición y la encontré fascinante. La había olvidado pero al leer tu post se me ocurre que tal vez pueda llevar a mis alumnos adultos. Tengo un grupo muy majete de entre 18 y 40 años, que ya conozco del año pasado...¡Ya me piden que les lleve a ver cosas!
    No he leído nada de Ballard, pero en la expo me quedé hipnotizada y me apunté mentalmente leer algo. Ahora marco ese apunte con fosforito viniendo de ti la recomendación, Joselu.
    Un abrazo y hasta pronto.

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  32. Chabela, creo que la exposición de Ballard (yo la he visto un par de veces y he comprado el catálogo) es una excelente experiencia con alumnos mayores. Yo estoy pensando en llevar a los míos de segundo de bachillerato. Es un visionario que escribe en clave de ciencia ficción sobre los paisajes interiores del hombre actual. Me parece una idea excelente.

    Jueves, quizás no miedo, pero sí una reflexión sobre el mundo que estamos experimentando. Ballard tiene premoniciones muy negativas, pero no es un pesimista. El papel del humanismo tendrá que seguir luchando para lograr un mundo que siga siendo acogedor y cálido. Sus imágenes son literariamente exageradas como conviene a la ciencia ficción y a su profundización en la realidad.

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  33. Hola Joselu.

    Como todo maestro he pasado por varios destinos y de ello he podido recoger el fruto de comparar formas de vida muy diferentes.

    No conozco a Ballard, pero el tema que planteas lo siento muy de cerca. Esta año he acabado viviendo en Zaragoza, que para mí representa ese universo fantasmal que creo he apreciado en tu escrito: impersonal, distante, con tecnología por todas partes, deshumanizado, lleno de necesidades inventadas, frenético, ajeno al pensamiento y la reflexión, ajeno a la poesía. Por otra parte, he vivido en otros lugares donde los valores son justamente contrarios. No me alargo en este punto. Sólo añadir que son lugares donde los niños aún son dueños de las calles, donde aún tienen la opcion de aburrirse, y donde cada día representa una nueva aventura para su imaginación.

    Yo me he aproximado a reflexiones de este tipo en los últimos tiempos con José Luis Sampedro, que me parece se acerca a lo humanístico y a su pérdida por un camino muy diferente pero acaba llegando a un destino parecido.

    Un saludo y encantado de poder compartir reflexiones con vosotros.
    José Luis.

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  34. Hola Joselu.

    Como todo maestro he pasado por varios destinos y de ello he podido recoger el fruto de comparar formas de vida muy diferentes.

    No conozco a Ballard, pero el tema que planteas lo siento muy de cerca. Esta año he acabado viviendo en Zaragoza, que para mí representa ese universo fantasmal que creo he apreciado en tu escrito: impersonal, distante, con tecnología por todas partes, deshumanizado, lleno de necesidades inventadas, frenético, ajeno al pensamiento y la reflexión, ajeno a la poesía. Por otra parte, he vivido en otros lugares donde los valores son justamente contrarios. No me alargo en este punto. Sólo añadir que son lugares donde los niños aún son dueños de las calles, donde aún tienen la opcion de aburrirse, y donde cada día representa una nueva aventura para su imaginación.

    Yo me he aproximado a reflexiones de este tipo en los últimos tiempos con José Luis Sampedro, que me parece se acerca a lo humanístico y a su pérdida por un camino muy diferente pero acaba llegando a un destino parecido.

    Un saludo y encantado de poder compartir reflexiones con vosotros.
    José Luis.

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  35. Jaime/José Luis, no sabes lo que agradezco que se haya comprendido el fondo del asunto que yo pretendía expresar. Nos enfrentamos a una civilización frenética, deshumanizada y tecnológica que nos devora. Yo vivo y trabajo en uno de esos sitios y la violencia o la tensión se mascan en el aire. Este es el futuro, la civilización urbana tecnológica y pornográfica de que habla Ballard en sus novelas de ¿ciencia ficció?. Quise redactar un escrito en sus coordenadas. Soy en algún sentido ballardiano. Sus premoniciones me resultan muy plausibles. Pero espero, como tú dices, que siga habiendo lugar para el humanismo incluso en esos centros de barbarie, y más en esos lugares de que hablas con afecto. Gracias por tus palabras.

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  36. Esto me ha maravillado Joselu, aquien vuelvo desde hace tiempo,esta reflexiones en voz alta tienen todo los condimentos actuales que dice de una forma contundente, debo regresar a leerlo, te doy gracias por esto.

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