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sábado, 16 de septiembre de 2006

Ilusión


Comienza el curso y ante mí tengo a varios cursos de cuarto de ESO que esperan con expectación cómo se va a ir desarrollando la asignatura de Lengua Castellana. Este inicio siempre me sume en intensas reflexiones sobre cómo enfocar la materia. El profesor puede ceñirse a cumplir el programa, lo que es ir desgranando y cubriendo tema tras tema de literatura, de comprensión lectora, de gramática, de léxico, y de ortografía; todo ello unido a las lecturas obligatorias. Es una posibilidad. No salirse un ápice del guión o del programa tiene sus ventajas. Te permite un asidero frente a la inestabilidad de los alumnos. Una buena parte de los profesores se niegan permitirse una pequeña improvisación, algo que rompa la rutina cotidiana. Los alumnos de la ESO están acostumbrados a asignaturas previsibles lo que les suscita, en muchos casos, un profundo aburrimiento. El profesor explica el tema que corresponde y a continuación resuelve los ejercicios del libro que están previstos. Nada nuevo, nada original, nada sugerente.¿Cómo va a atreverse a ser original con lo complicados que son los adolescentes de hoy en día? ¿Cómo va a osar iniciar un proceso nuevo si los alumnos tienen gigantescas lagunas en su proceso de aprendizaje? ¿No supondrá ello una pérdida de tiempo que no permitirá "cumplir" el programa?

Sin embargo, tomo de un blog educativo algunas ideas que pueden ser directrices en el planteamiento de la tarea docente. Al menos pueden servir para ilusionarnos y cuestionar desarrollos anodinos de la asignatura. Estas anotaciones son útiles para entender cómo funcionan nuestros alumnos:

Los alumnos muestran interés por:

- Todo aquello que lleva implícito el concepto de UTILIDAD.
- Aquellas situaciones en las que se sienten PROTAGONISTAS.
- Las actividades en las que tienen una cierta libertad de ELECCIÓN.
- Las actividades que suponen una RUPTURA de la rutina.
- Las actividades que tienen una PROYECCIÓN más allá de las paredes del aula.
- Las iniciativas en las que el profesor muestra su IMPLICACIÓN.
- Todo aquello que redunda en un RECONOCIMIENTO de su labor.

He decidido comenzar las clases de Lengua con lo que podría ser llamado “Un rincón poético”. Cada clase se iniciará con la lectura de poemas del autor “de la semana”. Les leeré dos o tres poemas y luego les pediré que me den sus impresiones, qué han sentido o qué les han sugerido. Si hay suerte, puede abrirse un diálogo fructífero que ellos pretenderán alargar para no enfrentarse a la clase rutinaria. Puede ser un buen comienzo. Al final del curso, los alumnos pueden haberse convertido en buenos oyentes de poesía. Hay muchas propuestas: la semana de Bécquer, de Salinas, de Neruda, de Miguel Hernández, de Vicente Aleixandre, de Rafael Alberti, de Nicolás Guillén… Iré buscando autores y textos poéticos que puedan llegar a su sensibilidad, que puedan motivarles y hacerles pensar o sentir. Hay asimismo múltiples blogs en que poetas noveles escriben a veces poemas interesantes. Un poco de erotismo también puede ser una sugerencia. Un paso posterior será que ellos intenten distinguir e imitar los temas y estructuras de estos poemas, que se suelten en la creación poética y que se sientan protagonistas. Es importante que confíen en mí, que no me sientan como el enemigo. Es un peligroso equilibrio el que hay que mantener porque no puedes perder el control de la clase. Salirte de los esquemas siempre trae riesgos, pero no salirte también provoca problemas y no menos serios. Si los alumnos se aburren en tus clases, son ellos los que provocan las situaciones hilarantes o tensas para mitigar el aburrimiento. No se trata, pues, de intentar solamente divertirles. No, tampoco es eso, sino de introducirles conceptos serios y profundos mediante técnicas que implique su participación e implicación. Lo que más les produce tedio es verse convertidos en personajes pasivos en el proceso de aprendizaje. Necesitan sentirse protagonistas, necesitan lo que hoy está a la orden del día: la interactividad. El profesor ha de estar abierto a las novedades y no dejarse cegar por el miedo a lo que pasará, miedo comprensible a tenor de la idiosincrasia de nuestros alumnos.

7 comentarios :

  1. Sí es un reto lograr el equilibrio entre la rutina y la novedad.
    En mi caso, si altero la rutina es porque soy "culodemalasiento" y necesito cambiar de rumbo, explorar nuevas maneras...

    Que disfrutes y disfrutéis de la poesía.

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  2. Apreciado Joselu, muy prometedor ese inicio de curso. Añade a la coleción de poetas a Luis Cernuda, ese romántico del 27, cuyo libro Ocnos me recuerda muy buenos momentos. Prosa poética para adolescentes abiertos al mundo y dispuestos a aprender. Mi favorito de los novísimos sigue siendo Colinas. Vicente Gallego, Blanca Andreu y Clara Janés, podrían interesar por contemporáneos. Reconozco que he perdido la pista a los más recientes. Dejé de comprar Quimera y el Urogallo, que me mantenían al tanto. Ahora son otros los intereses que me mueven, pero mantengo en favoritos algunas páginas de Literatura. Suerte en esa estupenda labor de ilusionar a los jóvenes en la lectura. Un saludo

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  3. Seguramente habrá quien no te entienda o no quiera entenderte, pero sabrás que lo has intentado y eso es lo que vale pena.

    El mundo de estos jóvenes va muy de prisa, tienen demasiados iconos visuales y la poesía está un poco almidonada, se ha alejado de lenguaje de la calle. Un día te explicaré por carta lo que me ocurrió con uno de mis poemas.

    Un saludo y amárrate los machos que el curso es largo.

    http://elsexodelasmoscas.bitacoras.com

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  4. Sí señor, con dos cañones (por banda) dispuestos a dar mucha guerra. Yo estoy un poco descorazonado con el inicio del curso: en Literatura Universal han bajado mucho, de quince a cinco, y les veo menos gusto por leer, además de nada o casi nada asimilado de lo que presuntamente saben ya. Espero ir animándome —sé que este blog me ayudará a ello.

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  5. Reconfortante y muy grato resulta el encontrar que hay quienes gustan de reflexionar sobre nuestra bella profesión. Es un verdadero gusto encontrarse con un blog como el tuyo.

    abrazo virtual

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  6. Me estimula el sentirme tan bien acompañado como lo estoy con los autores de estos comentarios. Necesitamos como dice Lu ser un poco culos de mal asiento para sentirnos vivos en la enseñanza.
    Necesitamos retroalimentarnos de ilusión que generamos nosotros mismo. Bienvenida sea la poesía para abrir espíritus y sensibilidades. Por último, Al59, Alejandro, seguimos en contacto, pues este año impartimos una asignatura común. Yo tengo a ocho alumnos y todavía no sé si son susceptibles de ser estimulados. Sólo he tenido una clase sobre Literatura Oriental, una verdadera joya. Ya hablaremos. Gracias por estar aquí. Seguiremos con el blog sabiéndome en tan cálida compañía. No creo que mis torpes palabras valgan mucho, pero están escritas con intensidad, hasta son un poco naïf, pienso a veces. Seguimos.

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  7. Una propuesta interesante envuelta por una excelente reflexión. Es alentador saber que hay gente dispuesta a complicarse la vida para unos; y a implicarse e implicar en mayor medida a los alumnos en nuevos proyectos, para otros. Suerte con tu rincón poético.

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